domingo, 10 de marzo de 2019

De yeso.


Con no poca sorpresa supe que desde el año 1609 hubo en el mesón de Castilleja un molino de yeso con su horno subsidiario. Al pronto aparece la imagen del insidioso polvillo arruinando los manjares en las mesas de los comensales, estragando fosas nasales, gargantas y pulmones de huéspedes, tapizando sus camastros, arremolinándose por los ventanucos, nevando las groseras baldosas del suelo.
Pero no. Ya la Castilleja de principios del XVII sabía protegerse de ambientes insalubres (1). De inmediato recordé la —aunque, ciertamente, hasta el momento hipotética— distribución espacial del establecimiento, la probable existencia en su perímetro de un corralón amplio donde albergar animales y carromatos, con alguna atarazana, quizás un sector del área dedicado a huertecita doméstica. Es aquí donde deberíamos ubicar el molino de yeso y su horno subsidiario.
Ciertamente el mesón, —como vimos en los papeles del Pósito—, debía tener su encabezamiento y fachada principal en La Plaza, y prolongarse a lo largo de la calle de Hernán Cortés por su lado oriental hasta la Calle Real, lo cual explicaría el episodio de Bernardo de Oliver y los tres matones hispalenses "estando a las puertas del mesón", cuando el primero pudo divisar Calle [Real] arriba viniendo desde la parte de Gines al playero con su carga de jibias. De esta forma el grupo de ociosos y reñidores debía estar situado junto a algún portalón trasero, ya casi en la esquina de la desembocadura de Hernán Cortés.
Se menciona, además, en varios protocolos notariales, que el mesón se encontraba enfrente de la carnicería, y que junto a esta última se hallaba la pescadería. Destacábase así aquella zona como dedicada a los servicios públicos de la comunidad. Debemos añadir al área alguna viña pequeña y algún cortinal de olivos, como lo reflejan varios documentos que refieren, por ejemplo, "una viña linde con la pescadería".



Mesón, molino y horno también pertenecían al conde de Olivares don Gaspar de Guzmán, Señor de nuestra Villa (2). En el año 1609 se procedió al arrendamiento por un año de la renta y alcabala de tal mesón de Castilleja por medio de pregón a altas voces, según se venía haciendo a principio de cada año-temporada: el día 3 de diciembre de 1608 se pregonó en la Plaza pública de esta Villa el arrendamiento del mesón para todo el siguiente año de 1609, y que el dicho Conde dará al arrendador un molino de yeso con su horno hecho y acabado, moliente y corriente, para que pueda moler yeso todo el año de 1609. Testigos, Marcos Lozano y Francisco de Palencia. En dicho día pujó Diego López, vecino de Triana, con 130 ducados. Testigos, don Leonardo de la Cueva, Bernardo de Oliver (Alcalde Ordinario) y Bernabé de Espinosa. Se volvió a pregonar los siguientes días 4 y 5, y el 7 pareció Pedro Librero, vecino de esta Villa, con 140 ducados, siendo testigos Francisco Martín Miño y Marcos Lozano. Los días 8, 9 y 10 hubo pregón. El 16 pujó Francisco Moreno, vecino de Sevilla, con medio diezmo más y sobre éste otro medio diezmo, saliendo dicho Pedro Librero por su fiador, e hipotecando al pago unas casas en esta Villa, linde con casas de Pedro Díaz y otros linderos; fueron testigos Marcos Lozano, Pedro Narváez y Juan Márquez. El día 17 pujó de nuevo el dicho Diego López con medio diezmo más, y sobre éste otros dos diezmos, y Tomé Hernández, vecino de esta Villa, salió por su fiador, hipotecando unas casas del dicho Diego en Triana, linde con casas de Pedro Sánchez; el fiador Tomé declaró tener 22 años de edad [minoría según los parámetros legales de la época] pero dijo ser casado y velado [una prueba de prestigio y madurez] y juró la fianza; fueron testigos Marcos Lozano, Juan de Lara y Melchor Rodríguez. Hubo más pregones diariamente desde el 18 hasta el 29, y el día 30 de dicho mes de diciembre se pregonó de segundo remate estando en 76.400 maravedíes la máxima oferta del trianero Diego López; no se ofreció más, de manera que quedó en él, siendo testigos Marcos Lozano, Diego de Estrada y Bernabé de Espinosa. No pareció haberse cerrado el remate, porque el 1º de enero ya en 1609 pareció ante el escribano y testigos Francisco Moreno, vecino de Sevilla, y sobre los 206 ducados (76.400 mrs.) pujó el cuarto, que son 51 ducados y medio, saliendo por su fiador Pedro Librero; fueron testigos Marcos Lozano y Juan Márquez. El 7 de enero ante el escribano y testigos Francisco Moreno dijo que él había tomado el remate para Pedro Librero por su orden y mandado, y que por tanto, por la presente se lo traspasa, conque el dicho Pedro Librero pague el remate y cumpla las condiciones, y éste, estando presente, aceptó el traspaso y se obligó a cumplirlas; testigos, Francisco de Palencia, Diego Sánchez y Francisco Martín Miño.

(1) Recordemos el episodio de vertidos de lía en la vía pública, bastantes años antes. Y el arrendador de la alcabala de la pescadería quedaba obligado a mantenerla "limpia y aseada", según escritura para aquel mismo año de 1609: el 21 de noviembre de 1608 por mandado de Agustín de Castro Polaino y Bernardo de Oliver, Alcaldes Ordinarios de esta Villa, el pregonero del Concejo Juan Márquez pregonó la renta de los pesos de la pescadería de esta Villa para el año de 1609. En las condiciones se estipula que el arrendador tendrá en su poder los pesos [balanzas], que son del Concejo, y pondrá personas que pesen el pescado. Tendrá la pescadería limpia y aseada a su costa, y ha de llevar por el trabajo de cada carga de pescado 2 reales, y por cada carguilla 1 real, sin poder llevar a los playeros otra cosa. En dicho día pareció Pedro Narváez con oferta de 70 ducados, siendo testigos Francisco de Palencia y Pedro Librero, y en el mismo día sobrepujó el mismo Narváez sobre los 70 100 ducados más por el quinto de prometido, y con Librero por fiador; dicho Narváez hipotecó al efecto unas casas que poseía en esta Villa, linde con casas de Juan Vázquez de Morón; testigos, Francisco de Palencia y Marcos Lozano. Se volvió a pregonar el 22, 23, 24 y 25. En 9 de diciembre pareció el vecino de Sevilla Francisco Moreno (v.s.), y sobre los 170 ducados ofreció 20 más; testigos, Juan de Lara, Francisco Martín Miño y Juan López, vecinos de esta Villa. Se siguió con los pregones los días 10 y 11, y el 12 se remató en dicho Francisco Moreno de primer remate por los 190 ducados, siendo testigos Roque de las Casas y Marcos Lozano. Desde el día 13 hasta el 27 se volvió a pregonar, y el 28 se adjudicó por fin en Moreno; testigos, Marcos Lozano y Juan Sánchez.

(2) Desde 1607 don Gaspar de Guzmán tuvo que regir sus negocios y asuntos, debido a la muerte de su padre don Enrique, actuando por ello en la ejecución del testamento, inventarios y apreciaciones de los bienes heredados.
"Seguramente es a la necesidad de llevar a cabo toda esa serie de acciones a la que es debido que los ocho años que corrieron entre 1607 y 1615 sean aquéllos en los que el flamante  conde de Olivares pasó unas largas temporadas —con toda seguridad las únicas de este tipo en su vida— en sus dominios solariegos y señoriales sevillanos. [...] Volviendo a Sevilla y a sus estados, fué en los aludidos años [1607-1615] de largas estancias en esta ciudad [de Sevilla] cuando don Gaspar de Guzmán debió conocer con precisión las extensiones de las tierras de sus dominios y los lugares de su señorío y cuando hubo de enterarse de cuáles habían sido los proyectos abrigados por su abuelo para su extensión y cuáles eran las tierras por las que era posible y conveniente una ampliación de su dominio señorial.
También fueron estos años de "su vida alegre en Sevilla", según expresión de Marañón, en los que su tertulia en el alcázar sevillano posiblemente pudo constituir una especie de "público certamen de hombres de ingenio", entre los que se contaron el pintor y tratadista de arte Francisco Pacheco, suegro de Velázquez, y el poeta Francisco de Rioja, quien bajo el seudónimo académico de Manlio alude al conde en varios de sus poemas y con quien, según parece deducirse de un soneto, hizo una excursión por Sanlúcar de Barrameda, Rota, El Puerto de Santa María, Cádiz y otros lugares, que además de proporcionarles ciertos deleites estético-paisajísticos le haría ver la enorme extensión de las tierras de sus parientes los Medina Sidonia." (Antonio Herrera García. El Estado de Olivares).
Volvió en los últimos años del reinado de Felipe III, en 1619, para "dar disposición en las cosas de su hacienda para que le pudiese sufrir nuevos gastos y continuar la esperanza del valimiento. Hallóla en tan mal estado [nuestra Villa incluida, claro está] y juzgó por tan precisa su asistencia que le pareció no podía pretender mayor ganancia que retirarse a su casa, donde se desempeñaría, con que no habría menester otra medra" (Juan Alonso Martínez Calderón, notario del Santo Oficio. Epítome de las historias de la gran casa de Guzmán, volumen III, 674 vto. Biblioteca Nacional. Citado por Antonio Herrera García, obra ctda.).


                                            Enluciendo. John Cranch. 1807.

Dice Federico Corriente en su Diccionario de arabismos que aljez viene del andalusí jabs, este del latín gypsum, y este del griego gypsos.
Wikipedia, con base en el diccionario de la RAE, coincide en que los términos yeso y aljez provienen del mismo étimo paleogreco, aunque por vías distintas. Yeso está tomado del latín gypsum, mientras que aljez proviene del árabe hispánico alǧiṣṣ, y este a su vez del árabe clásico جصص (ǧiṣṣ), del persa گچ (gač). Tanto el persa como el latín provienen, en última instancia, del referido griego antiguo γύψος (gýpsos).
Que el yeso o aljez, —sedimento dejado por inmensas extensiones marinas en su retirada hace 200 millones de años—,  tuvo primordial importancia en la arquitectura y en la construcción ordinaria se evidencia en los ornamentos de los palacios andalusíes, hoy día masificadas atracciones turísticas, como La Alhambra en Granada, la Mezquita en Córdoba (en su mihrab) o el Alcázar en Sevilla. Tampoco los árabes habían descubierto las amplias capacidades de este material de construcción, sino que desde el Neolítico se utilizaba como mortero en sustitución del barro. Nueve siglos antes de Cristo en Çatal Hüyük se detectó la utilización de aljez, y en el siglo VI a. de C. en Jericó, en el antiguo Egipto en el tercer milenio, en el palacio de Cnosos, en los edificios de los sasánidas ...
Sobre este material escribieron Teofrasto, Catón, Columela, Plinio el Viejo, Vitruvio ...

Probablemente el yeso que se utilizó en los escalones del portal de la iglesia de Santiago (un peón y el yeso empleado para "poner unos pirlanes y aderezar los escalones de la puerta de la iglesia" se llevó 11 reales) fué horneado y molido en el mesón al otro lado de la Plaza de Santiago, desde donde el nombrado peón podía transportarlo en una simple espuerta de mano. La fuente más cercana de materia prima que utilizaría Pedro Librero como administrador del mesón y productor de yeso —aljecero— era la de Morón de la Frontera, localidad que además de su renombrada cantera de cal de la sierra de Esparteros también explotaba, y explota, otras de aljez: "Autorizada una cantera de yeso en Morón de la Frontera. El proyecto supone un "menoscabo" de 21.900 metros cuadrados de suelo forestal e incluye una propuesta de reforestación de 31 hectáreas, pero en suelos de Las Cabezas de San Juan" (Diario de Sevilla, 9 de febrero de 2015).


                                           Foto de yeso natural (Wikipedia).



sábado, 9 de marzo de 2019

Martín de Japón, y VI.



La formalización de la venta final de la tierra en Cuestalaencina al Veinticuatro sevillano Esteban Ulloa de Toro por parte del presbítero Juan Ramos Zambrano y de la viuda Marina de Vega, en la cual venta testificó Martín de Japón, se encuentra en un estado lamentable de conservación, aunque, afortunadamente, su final donde constan fecha y nombres de los concurrentes al acto es perfectamente legible, como puede comprobarse por las fotos que adjunto. Transcribo tal documento sustituyendo las palabras y frases borrosas por puntos suspensivos:

Sepan cuantos esta carta vieren cómo yo, el licenciado Juan Ramos Zambrano, presbítero cura beneficiado de la iglesia de Santiago de esta villa de Castilleja de la Cuesta y vecino de ella, como mayordomo que soy de la fábrica de dicha iglesia, proveido en el cargo del dicho oficio ... ... Leonel de Lara, del hábito de Santiago, vicario de Villanueva del Ariscal ... por virtud del dicho poder que me otorgó para recibir y cobrar ...  fábrica ... siguiente:
Por virtud del dicho poder de susso ... la dicha fábrica ... Marina de Vega, viuda mujer que fué de Francisco Miguel, difunto que Dios haya, vecina que así es de esta dicha Villa ... me toca, ambos de mancomún y a voz de uno ... por el todo insolidun ... el beneficio de la ... y las demás leyes, fueros y derechos de la mancomunidad        cada una de ellas se contiene ... conocemos al Veinticuatro Esteban Ulloa de Toro, vecino de la ciudad de Sevilla en la collación de Santiago el Viejo, y decimos que por cuanto el dicho Francisco Miguel cuando murió, por el testamento que otorgó dejó sus bienes y hacienda ... la dicha Marina de Vega con ciertas condiciones ... en el dicho ... a que nos referimos ... ... la dicha fábrica ... dicha Marina de Vega ... partición y división de los bienes y hacienda del dicho Francisco Miguel ... por partir un pedazo de tierra de pan sembrar en que puede haber cuatro aranzadas poco más o menos, en término de Camas al pago de Cuesta de la Encina, que linda con tierras del dicho Esteban Ulloa de Toro y con el callejón de ¿Cantalobos? y otros linderos ... ... de tierra ... ... dicho Francisco Miguel ... bienes se hizo ... la dicha tierra ... treinta días y se rematase en quien más por ella diese, y se partiese ... lo procedido de ella, y en cumplimiento del dicho auto las dichas tierras se trajeron en pregón en el dicho término, y se adjudicó en remate en esta dicha Villa en cinco días del mes de ... del año pasado de mil y seiscientos en Agustín de Castro Polaino en precio de setenta y cuatro ducados, como todo más largamente consta por el dicho remate que de ello pasó, que es del tenor siguiente:
                  aquí el remate entre hojas (1)
Y no obstante que el dicho remate se hizo ... dicho Agustín de Castro Polaino y de Esteban Ulloa de Toro ... pagados los dichos setenta y cuatro ducados del precio y valor de la dicha tierra y los tenemos recibidos y son en nuestro poder, de los cuales nos damos por entregados, contentos y pagados a nuestra voluntad ... del entrega ... parecen ... ... la pecunia  y prueba de la paga y entrego como en ellos y en cada uno de ellos ... ... Agustín de Castro Polaino ... que no obstante ... pedido y rogado ... ... hubiese pagado cosa alguna ... en caso de por razón del dicho remate tuviese adquirido algún derecho sobre las dichas tierras lo cedió y traspasó en el dicho Veinticuatro Esteban Ulloa de Toro, nos pidió y requirió ... escritura de la venta ... dicho pedazo de tierra según ... teníamos obligación de hacerla, como por todo más largamente consta y parece ... la dicha declaración y traspaso que de ello hizo, que es la del tenor siguiente:
               aquí la declaración de pago entre hojas (2)
Y porque ahora por parte del dicho Esteban Ulloa de Toro nos ha sido pedido le ... otorgamos la dicha escritura de venta ... ... recibido como dicho es los dichos setenta y cuatro ducados del precio y valor de las dichas tierras, y por cumplir con la obligación que tenemos conforme a las condiciones del dicho remate ... ... forma que mejor haya lugar de derecho ... pedazo de tierra de suso declarado ... ... el dicho Esteban Ulloa de Toro, Veinticuatro ... .... para el dicho Esteban Ulloa de Toro y para sus herederos y sucesores y para las otras persona o personas que del dicho Veinticuatro hubiere ... de cualquier manera que sea, el cual dicho pedazo de tierra le vendemos al dicho Esteban Ulloa de Toro bien y cumplidamente según y de la manera que nos pertenece, sin dejar en nos reservado cosa alguna, con todas sus entradas y salidas, usos y costumbres, derechos y servidumbres cuantos el dicho pedazo de tierra ha y tiene y le pertenece haber y tener, así de hecho como de dereccho de uso y de costumbre y en otra cualquier manera que sea, el cual dicho pedazo de tierra le vendemos por libre y realengo ... ... ... el dicho precio de setenta y cuatro ducados ... ... pedazo ... ... de que en este caso ... ... compras y ventas ... los cuatro años en ellas contenidos que teníamos para pedir ... a su cumplimiento de su justo valor y la otra es que ... que de estas dichas leyes ... no nos podamos ... ni aprovechar ahora ni en tiempo alguno ... y nos desistimos de todos los derechos y acciones reales y personales, títulos ... de la tenencia y posesión y propiedad y señorío ... que tenemos perteneciente al dicho pedazo de tierra de suso declarado y deslindado, y todo él lo cedemos  y traspasamos al dicho Veinticuatro Esteban Ulloa de Toro y en quien causa suya hubiese ... entregado el dicho pedazo de tierra como ... ... damos poder cumplido ... irrevocable ... su derecho convenga ... vez que quisiere pueda entrar en el dicho pedazo de tierra de suso declarado y deslindado y tomar ... y continuar la posesión de él de la manera que quisiere para que el dicho pedazo de tierra sea suyo propio y de sus herederos y sucesores ... y vender y donar y trocar y cambiar y enajenar y disponer de él a vuestra voluntad como de cosa vuestra propia y comprada por vuestros propios dineros ... ... como esta lo es, y entretanto que tomáis la dicha  posesión, nosotros nos constituímos ... por inquilinos tenedores y poseedores del dicho pedazo de tierra ... ... cada vez que nos ... demandado ... posesión ... pedazo de tierra ... otorgamos esta ... ... ... presente carta, y yo la dicha Marina de Vega por lo que me toca, y yo el dicho licenciado Juan Ramos Zambrano en nombre de la dicha fábrica ... dicho pedazo de tierra de suso declarado y deslindado ... todas las personas que se lo vinieren pidiendo o demandando todo el dicho pedazo de tierra o parte de él, diciendo ser suyo o pertenecerle por abolengo o patrimonio, de derecho de hipoteca o tanto ... o que fué antes vendido o prometido ... que dentro de tres días que sobre ello ... fuéremos requeridos en nuestras personas y hecho saber en las casas de nuestra morada y habitación tomaremos y recibiremos en nos por el dicho Veinticuatro a nuestra costa y de la dicha fábrica ... defensa de los tales pleitos y los seguiremos y acabaremos hasta que de todos ellos ... a paz y a salvo sin contradicción de persona alguna, y si en el dicho término y plazo la dicha ... ... dicha Marina de Vega sea obligada y me obligo yo el dicho licenciado Juan Ramos Zambrano y obligo a la dicha fábrica de le volver al dicho Veinticuatro Esteban Ulloa de Toro los dichos setenta y cuatro ducados que así tenemos recibidos con mas todos los mejoramientos que en la dicha tierra hubiéredes hecho, que sean útiles o voluntarios, con mas los daños e intereses que en razón de ello se recibieren, y para la liquidación y prueba de lo cual sea bastante el juramento del dicho Esteban Ulloa de Toro o de quien causa suya hubiere, en que lo dejamos diferido ... ... y sin que preceda otra dilig.ncia ... ... de lo que dicho es ... cada cosa de ello yo la dicha Marina de Vega obligo mi persona y bienes habidos y por haber, y yo el dicho licenciado Juan Ramos Zambrano obligo los bienes propios ... habidos y por haber ... damos poder cumplido a las Justicias del Rey Nuestro Señor de cualesquier ... que sean para que nos apremien y a la dicha fábrica a la paga y cumplimiento de lo que dicho es, como por sentencia pasada en cosa juzgada y por nosotros y la dicha fábrica consentida, y sobre lo cual renunciamos todas y cualesquier leyes, fueros y derechos en nuestro favor, y especialmente las leyes del derecho en que dice que ... general renunciación ... y yo la dicha Marina de Vega renuncio las leyes ... emperador Justiniano ... ... y nueva constitución y leyes ... de las mujeres ... en esta razón ... especial, hecha la carta en la dicha Villa de Castilleja de la Cuesta en el Señorío de ella en siete días del mes de septiembre de mil y seiscientos y ocho años, y el dicho licenciado Juan Ramos Zambrano lo firmó de su nombre, y por la dicha Marina de Vega que dijo no saber escribir, a su ruego lo firmó un testigo, siendo presentes por testigos a lo que dicho es Benito Hernández y Martín de Japón y Marcos Lozano, vecinos y estante (3) en esta dicha Villa, y Alonso Martín Revuelta, vecino de ella, a los cuales dichos otorgantes yo el escribano doy fé que conozco ser los contenidos.



               Firmas de los testigos. He realzado con lápiz digital la foto superior, pero en ambas puede leerse claramente: Martín de Japón.

(1) En 28 de junio de 1605 estando en la Plaza de esta Villa ante mucha gente, el pregonero del Concejo Luis González dijo a altas voces que se ofrecía en puja el dicho pedazo de tierra de 4 aranzadas en término de Camas al pago de Cuestalaencina, linde tierras del Veinticuatro Esteban Ulloa de Toro, perteneciente a la fábrica de la iglesia de Santiago y a Marina de Vega, y que al cabo de 30 días de pregón se había de rematar en quien más pujase, con la condición de que el pujador había de pagar el precio de contado, horro de derecho de escribano y pregonero. No pareció nadie. Se volvió a pregonar los días 29 y 30, y a diario desde el 1º de julio hasta el 27, sin ofrecimiento alguno, y este último día se apercibió de remate para el día que fuere mandado por Juan Ramos Zambrano. El 1º de septiembre de dicho 1605 ante el escribano Juan de las Cuevas y los testigos pareció Juan de Santana, vecino de esta Villa, y ofreció 64 ducados, siendo testigos Francisco Martín Chaparro y Blas Sánchez. En 25 de septiembre en cumplimiento de lo mandado por el Sr. Vicario, el pregonero volvió a pregonar las tierras, y que daban por ellas 64 ducados, pujando entonces Juan de Chávez, vecino de esta Villa, con 70 ducados, siendo testigos Francisco de Palencia y Blas Sánchez; Bartolomé de Vega (sobrino de Marina), con 72 ducados; y Agustín de Castro Polaino, con 74 ducados y testigos Blas Sánchez y Diego González. Luego en dicho día se pregonó otras muchas veces sin que aparecieran más pujadores, por lo que quedó el remate en Agustín de Castro Polaino. Ver Martín de Japón, IV.

(2) Ni mucho menos cumplió Agustín de Castro Polaino con la condición de pago al contado. En Sevilla a 10 de enero de 1606 ante ... (ilegible) de Bustamante pareció Juan Ramos Zambrano, mayordomo de la fábrica de la iglesia de Santiago y beneficiado de ella, presentó escritura de obligación de Polaino y pidió mandamiento de ejecución contra su persona y bienes por cuantía de 37 ducados (sic) y costas en nombre de la dicha fábrica. El Sr. Bustamante (creo que autoridad eclesiástica) ordenó dar el dicho mandamiento de ejecución. La cosa iba lenta, porque hasta el 14 de septiembre de 1607 no respodió Agustín; lo hizo en nuestra Villa, diciendo que por cuanto en él se remató el pedazo de tierra, había pujado en nombre del Veinticuatro Esteban Ulloa de Toro su cuñado, y este dicho Veinticuatro ha pagado al mayordomo Zambrano los dichos 74 ducados, y que por tanto por la presente el otorgante le traspasaba dichas tierras al dicho su cuñado.
Aclaramos, por fin, que todo el embrollo —extendido hasta el siglo XIX como hemos visto— se debió a una defectuosa partición de los bienes de Francisco Miguel, quien en su testamento los dividió entre su mujer Marina de Vega y una obra pía que fundó en la iglesia de Santiago. Quedaron al parecer algunos de dichos bienes en un limbo. Por ello había reclamado la viuda Marina ante Leonel de Lara en 27 de junio de 1605, estando a la sazón el Vicario de visita en Castilleja. Dijo entonces Marina que en la partición que se hizo entre los bienes de la fábrica que dicho su marido le dejó, y los de la otorgante, no se contó un tributo perpetuo de 6 reales y 8 maravedíes que se pagaba al convento de San Agustín en Sevilla, y que estaban cobrándolos de los bienes de la otorgante cuando la fábrica debía pagar la mitad de el, o sea 3 reales y 4 maravedíes, así como la mitad de los 60 reales de principal, y la mitad de los corridos. Y asimismo dijo que quedaron por partir 4 fanegas (sic) de tierra, que están por cuenta de la otorgante y de la dicha fábrica. Por tanto pidió y suplicó al Vicario que mandara que el dicho tributo lo pagara la fábrica todo él, y que ella daría 60 reales por su mitad, y que de esta manera se le dejase por libre y quita del dicho tributo, o que la dicha fábrica le dé a ella los 60 reales y quede el tributo por cuenta de ella; y pidió también que las dichas tierras se vendan, y se parta su valor mitad por mitad. Y vista la petición por Leonel de Lara, mandó que la fábrica pague a Marina 60 reales por el principal y que quede la paga anual por cuenta de ella, y se obligó a sacar en paz a la dicha fábrica, y asimismo se le paguen los corridos hasta la real paga; y que las tierras se traigan en pregón y se rematen y de su valor líquido, quitadas las costas, se parta la mitad a Marina y la mitad a la fábrica, y que de la mitad de la fábrica se pague a Marina los dichos 60 reales de principal mas lo corrido hasta la real paga. Y así lo proveyó y mando, firmando con el notario Bartolomé Castaño. Ver Martín de Japón, IV.

(3) "Estante", en singular, en referencia a Martín de Japón sin duda, puesto que los otros tres son renombrados vecinos de Castilleja.


En el caos de la incierta y desordenada retirada de los japoneses de Hasekura de vuelta al Japón debemos incardinar la no menos incierta noticia de que algunos de ellos decidieron quedarse en Coria del Río. Todos los más autorizados especialistas en la materia no pasan de un "parece ser", sin que ninguno presente un testimonio veraz; un "parece ser" nada riguroso, nada comprometido, cauto y prudente como debe ser, considerando lo, repetimos, incierto del asunto.
Al contrario del entusiasmo que despertó a su llegada, la indiferencia de Sevilla hacia el cortejo de orientales en el regreso parece haber perdurado desde aquella década del siglo XVII hasta hoy. Mas, quizá fuera más exacto referirse no a indiferencia en aquellos primeros años, sino a abierta repulsa, adversión y odio, porque aunque convertidos al cristianismo, el peso de las atrocidades que contra los religiosos misioneros se cometían en aquel país gravitaría sobre los viajeros japoneses por muy cristianizados que mostraran ser. No llevarían, en efecto, solo el estigma de los "nuevamente convertidos" sino el de puros y duros sospechosos de toda sospecha. Prueba de ello es el tratamiento que se les dió mientras embarcaban y mientras no. De Luis Sotelo, responsable al fin y al cabo de la embajada, se dice con toda veracidad que fingió un accidente por el que debía permanecer en cama, y Hasekura alegó con la misma intención espúrea una debilidad física extrema, para poder permanecer en su refugio de Espartinas, en el monasterio de El Loreto.
Quejánse las altas instancias corianas, decía yo, de que la capital andaluza ignora desdeñosa el tan cacareado legado nipón en la villa ribereña. El apoyo institucional hispalense es nulo. No es para menos, habida cuenta de lo poco sustanciado que está tal legado. Pasaron 60 años, como ya apuntamos, desde que Luis Sotelo y el embajador partieron por fin, hasta que el primer japoncito, o japoncita en puridad, asomara sus ojillos a la luz de la villa de Coria del Río. Probablemente muchos investigadores, mas o menos oficiales, pensaron desde entonces hasta nuestros días en la posibilidad de una relación entre los emisarios de Masamune y los Japón que iban siendo registrados a lo largo de los siglos en los libros de bautismos de la villa, aunque siendo como es una especulación sin base documental alguna, no se atrevieran a publicar nada, a la espera juiciosa de algún hallazgo histórico-documental que determinase con exactitud tal relación, o que la descartara para siempre jamás. Yo, por mi parte, no puedo hacer ni una cosa ni otra, sino analizar críticamente lo descubierto hasta ahora, y desde luego no permitir que me afecten ensoñaciones y fantasías sin base real alguna. Todo está en el aire, todo está por demostrar. Cayo Salustio no tuvo reparos nunca, en su magna obra histórica, apuntar meridianamente claro los casos en que, careciendo de una documentación fidedigna que respaldara los hechos, no los había podido averiguar por sí mismo. Y el último aforismo del Tractatus logico-philosophicus del ilustre pensador Ludwing Wittgenstein declara que "de lo que no se puede hablar, es mejor callarse". Así de simple y sencillo.
Es una lástima que no hayan seguido los ejemplos de Salustio, de Wittgenstein —y de tantos y tantos otros prudentes autores— los varios "historiadores sesgados" que sobre los japoneses en Coria han levantado el evanescente edificio al que me refería en la primera entrada de esta serie. ¿Que al menos todo el "constructo" reporta alguna ganancia a empresarios oportunistas de un lado u otro? Sin duda. Era de prever. Pero no se pretenda hacernos comulgar con ruedas de molino.

jueves, 28 de febrero de 2019

Martín de Japón, V.



En esta serie de entradas sobre el insólito Martín de Japón se nos ha colado subrepticiamente, —según tenía por hábito y estrategia—, el ubicuo, inoportuno y metomentodo Sr. Vicario de Villanueva del Ariscal Leonel de Lara, con su perrito faldero el notario Bartolomé Castaño. Aquí presentamos al detalle sus andanzas castillejanas. Soportémosles un rato, puesto que en sus fiebres contables dibujan con notables rasgos al cura Juan Ramos Zambrano, quien junto a la viuda de Francisco Miguel, Marina de Vega, presentaron o admitieron, como ya adelantamos, al testigo japón.

En la villa de Villanueva del Ariscal a 2 de septiembre de 1612 Leonel de Lara, habiendo mandado parecer ante sí al mayordomo Juan López de la Cava para que, atento a que el susodicho quiere hacer su ... de la dicha Villa, diese cuenta de los maravedíes y tributos de la fábrica de la iglesia de Santiago de Castilleja de la Cuesta, la cual la dió en la siguiente manera:
Cargo de 1.140 mrs. de los corridos hasta fin de agosto de Bartolomé Rodríguez de Triana; cargo de 468 mrs. de dos tributos que pagó Antón Pérez Navarro; mas 536 mrs. de dos tributos que paga María Rodríguez, mujer de Hernando de Aguilar; mas 1.000 mrs. de dos tributos que paga Pedro Narváez; mas 334 mrs. que paga Cristóbal Rodríguez Prieto; mas 248 que paga Juan de Chávez; cargo de 2.740 mrs. que paga Hernando de las Cuevas; 436 mrs. de dos tributos que paga doña María de Carvajal; mas 5 reales de los dos tributos de dos gallinas que paga María Rodríguez, viuda de Hernando de Aguilar, que todo monta 738 mrs.; mas 200 mrs. que paga Francisco de Palencia; 666 mrs. que paga doña María de Portes; 432 mrs. que paga de dos tributos Luis García; 21 reales de dos tributos que paga Ana Martin; 204 mrs. que paga Sebastián de Chávez de un tributo que pagaba Juana Gómez, el que redimió Juan Vázquez de Morón, y esto está a razón de a 20; 334 mrs. de dos tributos que paga doña María como heredera de Hernando de ¿Soria?; 886 mrs. de dos tributos que paga Bartolomé del Álamo, cesionario de Diego Díaz ... ... Bartolomé Rodríguez, vecino de Bormujos; 356 mrs. de dos tributos que paga Diego Navarro; 46 mrs. de dos tributos que paga doña Luisa de Briones; 114 mrs. que paga doña Isabel Quixada; 356 mrs. que paga Andrés Hernández; 356 mrs. que paga Diego Martín Polvillo, vecino de Valencina; 714 mrs. de dos tributos que paga Cristóbal Díaz Pavón; 44 mrs. de dos tributos que paga Pedro de Vega; 1.000 mrs. de dos tributos que paga la Cofradía de Santiago; 1.000 mrs. que paga de dos tributos el patronazgo de doña Isabel de Molina; 748 mrs. de dos tributos que paga el bachiller Baptista; 200 mrs. de dos tributos que paga el licenciado Valenzuela; 92 mrs. de dos tributos que paga la Cofradía del Rosario; 1.802 mrs. que cobró del beneficiado Juan Ramos Zambrano para pagar a Juan de Saucedo la solería de unas sepulturas; 748 mrs. que han valido las sepulturas desde 1º de enero hasta fin de agosto de este año; item, 30 mrs. que se allegó de limosna el Jueves Santo para el cirio pascual. De manera que monta el cargo 19.282 mrs. desde 1º de enero hasta fin de agosto.
Descargo de 22.364 mrs. a que alcanzó a la fábrica en la cuenta pasada; 74 reales por 18 libras de cera que gastó desde 1º de enero a fin de julio; 1.950 mrs. de un memorial, que mostró, de cosas que fueron necesarias para el monumento y Semana Santa; 35 reales y 8 mrs. que gastó en la cera de tinieblas en la ... ; 6.425 mrs. que pagó a Zambrano a cuenta de los maravedíes que le caben de los dichos dos tributos por la carga de misas que la dicha fábrica tiene obligación de decir; 2.802 mrs. que dió a Zambrano a cuenta de lo que le adeudaba de los dichos dos tercios por la razón dicha, y mostró conocimientos de ambas partidas; item, 2.740 mrs. que le ¿caben? al tributo de Hernando de las Cuevas, de dos tributos, porque no se paga por 6 años, por mandamiento del Vicario. Y fué el descargo 19.282 mrs. Da por descargo 40.011 mrs., de manera que descontado de gasto del recibo, parece que el dicho mayordomo alcanza a la fábrica en 20.729 mrs. en los cuales el Vicario condenó a la dicha fábrica, y mandó que el mayordomo que de ella fuere, del primer dinero que de ella tenga le pague el dicho alcance. Y el dicho licenciado Juan López de la Cava juró ser cierta la cuenta, y que si pareciere algo nuevo, lo dirá. Firmaron Leonel de Lara y el notario Bartolomé Castaño.

Inventario de escrituras. En el Señorío de Castilleja de la Cuesta a 15 de octubre de 1613 el notario Bartolomé Castaño, por virtud de la comisión que del vicario Leonel de Lara tenía, hizo inventario de los títulos y escrituras que la fábrica tiene de tributos y rentas, en la siguiente manera: una escritura de 12.500 maravedíes, que paga el rédito de ello Bartolomé González el mozo y Ana Ruíz su mujer, que son 625 mrs. cada año, como parece por dicha escritura, que entregó Juan López de la Cava; otra escritura de reconocimiento que hizo el dicho Bartolomé, vecino de Bormujos, de 446,5 mrs. del tributo al redimir y quitar, que estos dos tributos pagaban Bartolomé del Álamo, vecino de Bormujos, y el susodicho Bartolomé González, y por haberse redimido quedaron ambos por cuenta del dicho; item otra escritura que asimismo entregó Juan López de la Cava ¿contra? unas casas de Francisco Miguel que hoy posee Agustín de Castro Polaino, con que el susodicho tiene obligación de decir cada año con cargo de ¿434? mrs. una fiesta de la ¿Concepción y ... Todos los Santos? por el ánima de María Ramírez, ama que fue del beneficiado que fue Rodrigo de Cieza, difunto; otra escritura contra doña María de Portes de 1.000 mrs. de censo al año que paga a la fábrica; otra escritura de tributo que paga los bienes de Hernando Álvarez de Soria en que hay tres escrituras y cada un año paga ... mrs.; otra de 300 mrs. al año que paga Francisco de Palencia; otra en que hay dos: una de Bartolomé Rodríguez de Triana y un conocimiento de Diego Rodríguez su hijo, que cada año paga 2.312 mrs.; otra de Hernando de Aguilar y reconocimiento de 804 mrs.; cinco escrituras contra Antón Pérez Navarro de 700 mrs.; otra de censo perpetuo contra Pedro Narváez, de 4 ducados al año; otra de 40 mrs. de Cristóbal Pérez Prieto como heredero de Pedro Moreno su padre; otra de 11 reales que paga Diego Hernández y Ana ... su mujer; otra de 3.740 mrs. que paga Hernando de las Cuevas, escribano público de esta Villa; otra de 804 mrs. que paga María de Carvajal; otra de 25 reales y dos gallinas que paga María ... , mujer de Melchor López; otra de 1.071 mrs. que paga Juan González Cabeza y Ana Martín su mujer; otra de 206 mrs. que paga Sebastián de Chávez, porque se redimió ... ... este tributo pagaba Juana Gómez; otra de 534 mrs. que paga Diego Navarro; otra de 2 reales que paga Juan de Nápoles; otra de 5 reales que paga doña Isabel Quixada; otra de 436 mrs. que paga Francisco Polvillo, vecino de Valencina; otra de 1.071 mrs. contra los herederos de Cristóbal Díaz Pavón, que paga el capitán Escobedo y doña Juana de Medrano; otra contra Pedro de Vega por Taboada, de 2 reales; otra contra Sebastián de Chávez de 562 mrs.; otra contra Andrés Fernández, vecino de Castilleja de Guzmán, de 536 mrs.; y otras dos escrituras, principal y reconocimiento de tributo al año a la fábrica, contra Luis González, de 800 mrs.
Y después de lo susodicho, en dicho 15 de octubre el dicho notario dió fé de que Juan Ramos Zambrano, cura beneficiado de la iglesia de Santiago, entregó las escrituras referidas contenidas en el inventario atrás contenido, excepto una escritura de un tributo que paga Sebastián de Chávez, de 206 mrs., la cual está sacada y en poder de Juan de las Cuevas, escribano, que fué la persona ante quien pasó. Y otro de 3 reales sobre la hacienda que vendió Gerónimo de Taboada, el cual Zambrano dice que no le entregaron esta escritura ni consta por inventario, las cuales dicho notario dió fé que llevó en su poder el bachiller Diego de Henao, presbítero mayordomo de dicha fábrica, siendo testigos el licenciado Juan López de la Cava y el licenciado Alonso Buitrago ¿Daza?, presbíteros vecinos de Castilleja de la Cuesta. Firmaron Diego de Henao y el notario Bartolomé Castaño. Nota al margen: en 1612 era mayordomo Juan López de la Cava y hubo un olvido, que 800 mrs. que paga Luis García cada año no se pusieron allí, y en ellos está defraudada la fábrica.

Regresó Leonel, lo encontramos en el Señorío desde el 28 de julio de 1616: Leonel de Lara, vicario perpetuo de la villa de Villanueva del Ariscal y de esta de Castilleja de la Cuesta, habiendo venido a ella a hacer la visita, entró en la iglesia de Santiago y con la solemnidad que de derecho conviene visitó el Santísimo, pila bautismal, libros parroquiales, etc., y luego mandó que el mayordomo exhiba el Libro de Cuentas y dé su cuenta de recibo y gasto que ha hecho en la fábrica desde la visita pasada hasta hoy, y Juan de Santana Cordobés, mayordomo que al presente es, la hizo de la manera siguiente:
Cargo de 12.852 mrs. que tuvo la fábrica de alcance contra Diego de Henao, su antecesor (nota al margen: no se cargaron 800 mrs. de nuevo cargo de Juan López de la Cava que se hizo en la visita pasada, a más 4.352 mrs. de nuevo cargo de Juan Ramos Zambrano). Item cargo de 625 mrs. que paga al año Bartolomé Rodríguez, vecino de Bormujos; cargo de 446 mrs. que paga de tributo dicho Bartolomé; cargo de 1.000 mrs. que paga de tributo doña María de Portes y Juan García del Valle su marido; 500 mrs. que paga Fernando Álvarez de Soria y Juan de Mesa en su nombre; 300 mrs. que paga Francisco de Palencia; 2.312 mrs. que paga Bartolomé Rodríguez de Triana y Alonso Rodríguez su hijo por él; 804 mrs. que paga María Rodríguez, viuda de Fernando de Aguilar; 700 mrs. que paga Antón Pérez Navarro; 1.496 mrs. que paga Pedro Narváez; 500 mrs. que paga Cristóbal Rodríguez Prieto; 375 mrs. que paga Diego Hernández y Antonio de Robles; 3.740 mrs. que paga Fernando de las Cuevas; 804 mrs. que paga doña María de Carvajal; 850 mrs. y dos gallinas que paga María Rodríguez, viuda de Fernando de Aguilar; 1.071,5 mrs. que paga Juan García Cabezas y Ana Martín su mujer; 297 mrs. que paga Sebastián de Chávez; 536 mrs. que paga Diego Navarro; 2 reales que paga Juan de Nápoles; 5 reales que paga doña Isabel Quixada; 536 mrs. que paga Francisco Polvillo, vecino de Valencina; 1.071 mrs. que paga el capitán Escobedo y Esteban Martín, vecino de Valencina; item, 2 reales que paga al año Pedro de Vega; item, 562 mrs. que paga Sebastián de Chávez; item, 536 mrs. que paga Andrés Hernández, vecino de Castilleja de Guzmán; 800 mrs. que paga Luis García; item, 4 ducados que paga la cofradía de Santiago a la fábrica por los ornamentos y otras cosas que dá para las fiestas; item, 1.496 mrs. que paga la obra pía de doña Isabel de Molina; item, 7.836 mrs. que valió el excusado beneficiado por la parte de la iglesia, por no haber ponedor; item, 388 mrs. que parece se ha llegado por la iglesia algunos domingos del año que se pidió; item 7.854 mrs. que el mayordomo parece cobró, los 5.134 de ellos de Antonio Castillo de una limosna que tenía en su poder para hacer un cáliz, y los 2.720 que el padre fray Alonso López tenía en su poder de la limosna para renovar el dicho cáliz, todo lo cual recibió el dicho mayordomo en cumplimiento de un mandamiento del Señor Vicario General; item 21 reales que parece ha cobrado de las sepulturas que se han abierto para difuntos que han muerto; item, 3 ducados que paga Juan Bautista, presbítero, los cuales maravedíes ... pagar Francisco de Cadenas cada un año de una capellanía que fundó el dicho Cadenas; item, 300 mrs. que paga el licenciado Diego de Valenzuela, presbítero, a la iglesia de esta Villa cada año, de una capellanía que tiene. Monta el cargo que se le ha hecho a Juan de Santana Cordobés, mayordomo de la fábrica del Señor Santiago, 54.226 mrs.
Descargo: 1.274 mrs. que pagó al Sr. Vicario General y a su notario por la revista y toma de cuentas, inventario y otras cosas de la dicha fábrica; item, 1.496 mrs. como parece por un memorial de diez partidas de gasto que se hizo en la fábrica en 1615; item, 35,5 reales que pagó a Juan de Oiga (por Oyega), carpintero, por una escalera y otras cosas que hizo para la fábrica, como consta por su carta de pago; item, 29 reales que gastó en 10 libras de cera amarilla que trajo para el gasto de la Semana Santa, de lo que mostró conocimiento; item, 8 reales que gastó en dorar una cruz para el Sagrario; item, 64 reales de dieciocho libras de cera amarilla y blanca para el gasto de la dicha fábrica desde 1615 hasta el día de la toma de esta presente cuenta; item, 36,5 mrs. por otras cuatro libras y media de cera amarilla y otras cuatro y media de blanca en el renuevo del cirio pascual para la Cuaresma de 1615; item, 2,5 reales que gastó en adobar un candelero de azófar; item, 36 reales que pagó al licenciado Alonso Buitrago Daza, presbítero, por el trabajo del monumento y por su oficio de sacristán; item, 18.024 mrs. que ha dado en veces al dicho Buitrago a cuenta de su salario, y mas otros 34 reales con que le acabó de pagar todo el salario de 1615, y mas 22 reales del lavado de la ropa de la iglesia, y otros 22 reales de las ostias, y 13 reales de un libro para las visitas, y 5 reales de traer el Santo Óleo en 1615 y 1616, que todo monta 332 reales, como consta por tres conocimientos que están firmados por dicho Buitrago en medio pliego de papel; item, 222 reales que pagó al dicho Buitrago, sacristán, del salario que le quedó a deber del año pasado de 1614, y mostró conocimiento a las espaldas de un mandamiento de su merced del Señor Vicario; item, 36 reales que pagó al dicho sacristán por el trabajo del monumento del año 1615; item, 8 reales que dió al licenciado Diego de Henao porque ayudó a decir dos pasiones de la Semana Santa; item, 78 reales que pagó al dicho sacristán por 6 @ de aceite para la lámpara del Santísimo Sacramento, a 13 reales el arroba; item, 274,5 reales que pagó al licenciado Juan Ramos Zambrano para en cuenta de lo que la fábrica le paga por las obligaciones que tiene de las fiestas; item, descargo de 264 reales por el adobo de un cáliz y de la plata que se le añadió, como consta por dos cartas de pago firmadas de Francisco de Cuenca en medio pliego de papel; item, 14,5 libras de cera blanca que compró para el gasto de la iglesia hasta hoy día de la fecha, a 4 reales la libra que son 58 reales; item, 2.170 mrs. que parece ha gastado en cordeles, clavos chicos y grandes, piñas de incienso, alfileres y otras menudencias, en dos cuaresmas que ha hecho los monumentos como mayordomo; item, 1.000 mrs. que la fábrica dá al dicho mayordomo del salario por el trabajo de la Semana Santa y tributos; item, 34 reales que ha pagado por 3,5 @ de aceite que ha comprado para el Santísimo Sacramento para este año de 1616 hasta el día de Santiago de dicho año; item, 3.740 mrs. que se le cargan del tributo que paga Fernando de las Cuevas del alcance que hizo a la fábrica de la obra de la iglesia, y se cumple este año; item, 712 mrs. que fueron mandados descargar por el Señor Vicario del alcance que se hizo al mayordomo que fué en 1614 de una escritura de tributo contra Francisco Miguel; item, 4 reales que dió a Luis García porque aderezó las sepulturas; item, 8 reales que dió Roque de las Cuevas, escribano de esta Villa, del remate que se hizo del escusado; item, 19,5 reales que dió al sacristán Buitrago a cuenta del salario que le pertenece del año 1616; item, 10 reales que gastó más de las costas que le fueron tasadas en el pleito ejecutivo que siguió contra doña Juana de Medrano y el capitán Escobedo y consortes de Valencina; item, 748 mrs. que pagó al Sr. Vicario y a su notario por la visita y toma de estas cuentas. De manera que según el cargo y el descargo, parece que el mayordomo alcanza a la fábrica por 7.024 mrs., en los cuales el dicho Vicario condenó a la fábrica, y mandó que el mayordomo que de ella fué le dé y pague al dicho Juan de Santana Cordobés los dichos 7.024 mrs. de su alcance, y el susodicho mayordomo juró que esta cuenta es cierta y verdadera.

Un año después, el 2 de enero de 1617, Leonel de Lara, esta vez en Villanueva del Ariscal, constándole la fábrica de la iglesia de Castilleja estar por haber cumplido con su mayordomía Juan de Santana Cordobés, mayordomo que ha sido de la fábrica, que cumplió por fin de diciembre de 1616, y la fábrica tener necesidad de mayordomo que acuda a todas las cosas tocantes y pertenecientes a ella, dijo que nombraba y nombró al licenciado Juan Ramos Zambrano, cura beneficiado de dicha Castilleja, al cual dió poder para cobrar todos los frutos y rentas que la dicha fábrica tiene, y dar cartas de pago y todos los demás recaudos, y gastar lo que necesario fuere para el ministerio de dicha fábrica, y tenga cuenta de lo que recibiere y gastare cada y cuando se le pida, y mandó al Concejo, Justicia y Regimiento de dicha Villa de Castilleja y a los demás vecinos de ella le hayan y tengan por tal mayordomo y acudan y hagan acudir en todo lo que en razón de la dicha mayordomía y administración convenga y fuere necesario, so pena de excomunión mayor y de 5.000 mrs. aplicados para la obra de la dicha iglesia. Dado en Villanueva del Ariscal en dicho día, mes y año. Firmaron Leonel y el notario Castaño.
El 14 de dicho enero del dicho año había pasado a Castilleja Leonel, y en nuestro pueblo mandó que Juan de Santana Cordobés, mayordomo de la fábrica de la iglesia de Santiago (en realidad ya cesado como acabamos de ver) dé cuenta del recibo y gasto que ha hecho en la fábrica desde el día que le fué tomada cuenta por Su Merced hasta fin de 1616, y el dicho mayordomo la dió en la manera siguiente:
Cargo de 625 mrs. que paga al año Bartolomé Rodríguez, vecino de Bormujos; 446 mrs que paga el mismo; 1.000 mrs. que paga doña María de Portes y Juan García del Valle su marido; 500 mrs. de Hernán Álvarez de Soria y por él Juan de Mesa; 300 mrs. de Francisco de Palencia; 2.312 mrs. que paga Bartolomé Rodríguez de Triana y su hijo Alonso Rodríguez en su nombre; 804 mrs. de María Rodríguez, viuda de Francisco de Aguilar; 700 mrs. de Antón Pérez Navarro; 1496 mrs. de Pedro Narváez; 500 mrs. de Cristóbal Rodríguez Prieto; 365 mrs. de Antón de Robles, vecino de Triana; 3.740 mrs. de los herederos de Fernando de las Cuevas; 804 mrs. de doña María de Caravajal (sic); 850 mrs. y dos gallinas de María Rodríguez; 16 reales de cuatro gallinas de dos años que paga dicha Maria Rodríguez, y son de 1615 y 1616; 1.071,5 mrs. de Juan García Cabezas y Ana Martín su mujer; 297 mrs. de Sebastián de Chávez; 536 mrs. de Diego Navarro; 68 mrs. de Juan de Nápoles; 170 mrs. de doña Isabel Quixada; 536 mrs. de Francisco Polvillo; 1.071 mrs. del capitán Escobedo y Esteban Martín; 2 reales de Pedro de Vega; 562 mrs. de Sebastián de Chávez; 536 mrs. de Andrés Hernández, vecino de Castilleja de Guzmán; 800 mrs. de Luis García; 8 reales de dos años, el de 1615 y 1616, que son cuatro al año, de la cofradía de Nuestra Señora del Rosario; 282,5 reales que valió el escusado líquido para la iglesia este año de 1616; 4 ducados que paga la cofradía de Santiago a la fábrica; 4 ducados que paga el patronazgo de doña Isabel de Molina; 18 reales que han valido las sepulturas que se han abierto en la dicha fábrica desde que se tomó la cuenta; 3 ducados que paga a la dicha fábrica de su ... Juan García Márquez de la capellanía de Cadenas; 300 mrs. de su ... que paga el licenciado Diego de Valenzuela, presbítero, de una capellanía que tiene. Monta el cargo 35.614 mrs.
Descargo: 7.024 mrs. que la fábrica le debía del alcance según las cuentas que le tomó el Sr. Vicario un día de julio de 1616; 250 reales que pagó al licenciado Alonso Buitrago Daza, sacristán, los 206 del salario que la fábrica le debía, y los 44 por lavar la ropa, y ostias, y escobas; 35 reales que dió a Buitrago para dos arrobas y media de aceite para la lámpara del Santísimo por cinco meses que la encendió, a 14 reales el arroba; 233 reales que pagó al licenciado Zambrano por misas cantadas y demás cargos de obligación que la fábrica tiene; 28 reales que gastó en siete libras de cera desde la última cuenta; 3 reales que gastó en una llave para la sacristía y en una vela para la iglesia; 4 reales que pagó a Luis García porque soló las sepulturas; 2 reales de aderezar la pila del agua bendita; 8 reales que pagó a Antonio de Guzmán porque sacó el pleito que siguió en Valencina de poder del escribano; 3.740 reales que le están encargados del tributo que pagaba Fernando de las Cuevas por cuanto se le debían de gastos que había hecho cuando se reedificó la iglesia, y está pagado con esta partida, y desde ahora en adelante se ha de pagar a la dicha fábrica desde 1º de enero de este 1617, y tiene que reconocer a la paga de este dicho tributo Pedro Francisco Atahonero, vecino en la Calle Real; item, 1.000 mrs. que la fábrica da de salario al mayordomo cada año; item, 8 reales que gastó en otras dos libras de cera para la dicha fábrica; item, 12 reales que pagó al Sr. Vicario y a su notario por la toma de estas cuentas. De manera que dicho mayordomo es alcanzado y debe a la fábrica 7.428 mrs., en los cuales el Vicario, estando en su visita, lo condenó, dándole 9 días de plazo para pagar, y Juan de Santana juró a Dios que las cuentas estaban bien hechas. Firmaron Leonel, Castaño y Santana.

Pasaron dos años. En el Señorío a 26 de junio de 1619 Leonel de Lara visitó la iglesia de Santiago y pidió cuentas a Zambrano de los años 1617 y 1618:
Cargo: 7.428 mrs. de Juan López Cordobés; cargo de 1.250 mrs. de dos años de tributo que paga Bartolomé Rodríguez, vecino de Bormujos; 893 mrs. de dos años, hasta fin de 1618, que paga dicho Bartolomé de tributo; 2.000 mrs. de dos años, de doña María de Portes, mujer de Juan García del Valle; 1.000 mrs. de dos años, de Hernando Álvarez de Soria y Juan de Mesa en su nombre; 600 mrs. de dos años, de Francisco de Palencia; 4.624 mrs. de Alonso, vecino de Triana, de dos años; 1.608 mrs. de dos años, de María Rodríguez, viuda de Hernando de Aguilar; 1.400 mrs. de dos años, de Antón Pérez Navarro; 2.992 mrs. de dos años, de Pedro Narváez; 1.000 mrs. de Cristóbal Rodríguez Prieto; 750 mrs. de dos años, de Diego Hernández y ¿Antón? de Robles; 7.480 mrs. de Pedro Francisco Atahonero, de las atahonas que le dió Hernando de las Cuevas, que están en la Calle Real; 1.608 mrs. de dos años, de doña María de Caravajal; 1.700 mrs. de dos años, de María Rodríguez, viuda de Hernando de Aguilar, y por ella Bartolomé Ximénez, y por dos gallinas que pagan cada año, a 4 reales cada una, que son 16 reales, y en total 2.244 mrs.; 2.143 mrs. de Juan García Cabezas y Ana Martín su mujer; 594 mrs. de dos años, de Sebastián de Chávez; 1.072 mrs. de Diego Navarro; 4 reales de dos años, de Juan de Nápoles; 10 reales de dos años, de doña Isabel Quixada; 1.072 mrs. de dos años, de Francisco Polvillo, vecino de Valencina; 2.142 mrs. de dos años, de doña Juana de Medrano y el capitán Escobedo y Esteban Martín, vecinos de Valencina del Alcor; 4 reales de dos años, de Pedro de Vega; 1.124 mrs. de dos años, de Sebastián de Chávez; 1.072 mrs. de Andrés Hernández, vecino de Castilleja de Guzmán; 1.600 mrs. de Luis García; 88 reales de dos años, de la cofradía de Santiago; 8 ducados de dos años, del patronazgo y capellanía de doña Isabel de Molina; 6 ducados de dos años, del licenciado Juan Bautista Márquez como capellán de la capellanía que fundó Francisco de Cadenas (¿Cárdenas?); 8 ducados de una sepultura que por mandado del Sr. Vicario se vendió a Juan Vázquez de Morón; 696 reales que valió el escusado de la iglesia en 1617 y 1618; 1.340 mrs. que han valido las sepulturas de los dos años, que fueron 23 sepulturas de cuerpos chicos y grandes; 600 mrs. de dos años, del licenciado Diego de Valenzuela, del superabi (sic) de una capellanía. De manera que monta el cargo 85.132 mrs.
Descargo: 4.403 mrs. del salario de Juan López Cordobés; 50 reales que gastó en 20 varas de crea para dos albas; 7.674 mrs. que gastó de cera para la fábrica en los dichos dos años; 246 mrs. que gastó en una armella, cíngulos y cordeles para la iglesia; 1 real que gastó en cintas y clavos para el monumento de 1617; 2 reales de una libra de hilo de acarreto para la iglesia; 46 mrs. que gastó en un ostario para la iglesia; 1 real y cuarto en un papel de alfileres, en 1617; item, gastó en otro ¿medio ciento? de clavos y de alfileres que faltaron 28 mrs.; item, gastó en 5 piñas de incienso para el cirio pascual de 1617 3,5 reales; item, 30 reales que se le paga por hacer y deshacer el monumento en 1617; item, 1.000 mrs. que se le dan al mayordomo por su trabajo de la Semana Santa y de lo demás del año; 2 reales por aderezar la llave de la iglesia; 9 reales que gastó en las sepulturas en 1617; 4 reales que pagó por mandado del Vicario a un hombre que trajo el Santo Jubileo para que se publicase; 1,5 reales que gastó en aderezar la llave de la sacristía; 3 reales en solar las sepulturas; 8 reales que pagó a un albañil y un hombre que le ayudó a ¿recorrer? las telas de la iglesia; 6 reales que gastó en tejas y cal para el tejado de la iglesia; 4 reales que gastó en ostias en 1617.
Año de 1618: 3 reales que gastó en aderezar la llave de la puerta mayor y en clavos para ella; 3,5 reales que gastó en dos libras de cordeles para el monumento; 38 mrs. de una libra de hilo de acarreto; 2 reales de clavos y tachuelas para el monumento; 40 mrs. de un papel de alfileres; 28 mrs. de un devocionario para el candelero de las tinieblas; 3 reales en cinco piñas de incienso para el cirio pascual; 40 reales a un hombre que fué a Sevilla por la ropa que se colgó en Semana Santa y entra en ... con una colgadura; 30 reales a Juan de Saucedo por hacer y deshacer el monumento; 1.000 mrs. que le dieron al mayordomo, que le dá de salario la fábrica; 364 mrs. que ha gastado en ostias; 3 reales que pagó a un carpintero que aderezó un confesonario; 8 reales por poner la puerta grande y por solar una sepultura; 3 reales que pagó a un gitano por un ¿gorrino y dos tachuelas? y una plancha de hierro para la puerta; 4 reales de un libro blanco que compró para los bautismos; 12 reales que gastó en la hechura de las albas; 14.000 mrs. de dos años de salario al sacristán; 168 reales en 12 @ de aceite en los dos años, para el Santísimo, a 14 reales la arroba; 33.477 mrs. que se deben a este mayordomo de gasto de las misas rezadas y cantadas que tiene la iglesia de obligación, que se le paga cada año al beneficiado 14.280 mrs. y son de los años siguientes: 1613, se le debe 7.855 mrs., y de 1614 se le debe de resto 10.900 mrs., y de 1615 se le debe de resto 4.964 mrs., y de 1616 se le debe 9.758 mrs., que en total son los dichos 33.477, y mandó el Sr. Vicario que si estos dichos cuatro años tiene alguna misa por decir de la dicha iglesia, las diga luego sucesivamente, sobre lo cual se le encarga la conciencia. Adviértase que esta cuenta se ha hecho porque se pagasen las deudas que la dicha iglesia tenía de cuando se reedificó, y los dos años de 1617 y 1618 se reservan para las cuentas venideras, y le encargan al dicho benficiado vaya diciendo algunas de las dichas misas, que en las primeras cuentas se le descargarán. De manera que parece que el dicho mayordomo es alcanzado y debe a la fábrica 10.424 mrs., en los cuales el Vicario lo condenó. Firmaron Leonel, Castaño y Zambrano.

Cuenta de la obra pía de Francisco Miguel. En el Señorío de Castilleja de la Cuesta en 1º de julio de 1619 Leonel de Lara mandó a Juan Ramos Zambrano, beneficiado de Castilleja, dar cuenta de la obra pía de Francisco Miguel desde 1615 que está por tomar, y la dió así: cargo de 132 reales y 14 mrs. que paga de tributo a dicha obra pía Agustín de Castro Polaino; 38 reales de tributo que para lo mismo paga Juan Vázquez; 103 reales, los 99 que paga Antón Pérez Navarro y 4 reales de una gallina. Todo lo anterior de 1615. De 1616 paga Polaino lo mismo; 1.308 mrs. que paga Juan Vázquez para dicha obra pía; 3.502 mrs. y una gallina de 4 reales que paga Antón Pérez Navarro; en 1617 pagan lo mismo Polaino, Juan Vázquez y Pérez Navarro. Igual que en 1618. De manera que monta el cargo que se le hace al dicho Juan Ramos Zambrano por los cuatro años 37.248 mrs. Descargo: 40 ducados que en los dichos cuatro años repartió de limosnas a los pobres de esta Villa, a 10 ducados cada año como se manda por la fundación de la dicha obra pía. No pareció hubiese memorial. 22. 288 mrs. que en los dichos cuatro años dijo de misas, conforme a la dotación de la dicha obra pía, cada año 41 misas a 4 reales. Monta el descargo 37.248 mrs., igual que el cargo. Y visto por el Sr. Vicario, lo aprobó.
En dicho día 1º de julio de 1619 Leonel de Lara dijo que por cuanto le consta que no hay en esta Villa persona que al presente pueda ser mayordomo de la dicha fábrica, mandó que Juan Ramos Zambrano, que hasta ahora lo ha sido, prosiga en adelante con su oficio.

domingo, 17 de febrero de 2019

Martín de Japón, IV.



Lo que sigue es la descripción, con transcripciones y resúmenes, y por mi parte con notas quizá en exceso prolijas, de un cuadernillo sobre un pleito que son 20 folios desordenados, escritos en parte en el siglo XVII y en parte en el XIX, cuyo principal interés estriba en la aparición de, reiteramos, el extraño personaje, aunque secundario en el pleito de que se trata: Martín de Japón.


A petición de Juan Ramos Zambrano, cura beneficiado de Castilleja de la Cuesta, el escribano público de Sevilla Gaspar Díaz (¿o de los Reyes?) de Avendaño transcribió en Sevilla a 8 de ... de 1607 la siguiente declaración:

Diego de Henao, vicecura de esta Villa de Castilleja de la Cuesta, certifica que en 26 de junio de 1605 vino a esta dicha Villa el licenciado Leonel de Lara (1), del hábito de Santiago y vicario de las villas de Villanueva del Ariscal (2) y de esta de Castilleja, a visitar los sacramentos y a tomar las cuentas de las cofradías y de la fábrica de la iglesia de Santiago, y estando aquí nombró por mayordomo de dicha fábrica a Juan Ramos Zambrano, cura de esta Villa. Y el escribano público Juan ¿Sánchez? en Castilleja a 20 de junio de 1605 dió fé de que dicho Diego de Henao es vicecura de esta dicha Villa.



Por su parte, Marina de Vega, viuda de Francisco Miguel, había presentado otra petición ante el vicario Leonel en Castilleja a 27 de junio de 1605, diciendo que en la  partición que se hizo entre los bienes de la fábrica de la iglesia de Santiago que dicho su marido le dejó, y los propios de la otorgante, no se contó un tributo perpetuo de 6 reales y 8 maravedíes que se pagaba al convento de San Agustín, y los cobraban de los bienes de ella, habiendo de pagar la mitad la dicha fábrica así del principal como de los corridos. Y asimismo quedaron por partir 4 fanegas de tierra, que están por cuenta de la otorgante y de la dicha fábrica. Por tanto pidió y suplicó al dicho Leonel de Lara que dicho tributo lo pague la dicha fábrica todo él, y que ella dará 60 reales por la mitad, y que se la declare libre y quita del dicho tributo, o que la dicha fábrica le dé a ella los 60 reales y quede por cuenta de ella el dicho tributo, y que la dicha tierra se venda, y se parta su valor. Y pidió justicia.
Y vista por el señor vicario, mandó que la fábrica pague a Marina los 60 reales de principal, y que quede el tributo por cuenta de ella, y se obligó a sacar en paz a la dicha fábrica, y asimismo se le pague a dicha Marina lo corrido hasta la real paga, y que la dicha tierra se traiga en pregón y se remate, y de su valor líquido, quitadas las costas, se parta la mitad a Marina y la mitad a la fábrica, y de esta mitad de la fábrica ha de pagarse los 60 reales a Marina mas lo corrido hasta la real paga. Y así lo proveyó y mandó. Firmó Leonel Lara. El notario, Bartolomé Castaño.



El 28 de junio de 1605 estando en la Plaza Pública de esta Villa, el pregonero del Concejo Luis González pregonó a altas voces ante mucha gente la puja por el pedazo de tierra en término de Camas al pago de Cuestalaencina, linde con tierras del Veinticuatro Esteban Ulloa de Toro, que pertenecen a la fábrica de la iglesia de Santiago y a Marina de Vega, y que al cabo de 30 días de pregón se había de rematar en quien más pujase, con la condición de que el pujador pagaría el precio de contado, horro de derechos de escribano y pregonero. No pareció nadie. Se volvió a pregonar todos y cada uno de los siguientes días hasta el 27 de julio, sin que nadie pujara. Este día se apercibió de remate para el día que fuere mandado por Juan Ramos Zambrano, cura de esta Villa.
En 1º de septiembre de 1605, ante el escribano y testigos pareció Andrés de Santana, vecino de esta Villa, y ofreció 64 ducados por dicha tierra, siendo testigos Francisco Martín Chaparro y Blas Sánchez.
El 25 de septiembre, en cumplimiento de lo mandado por el señor vicario, el pregonero Alonso Sánchez volvió a pregonar las tierras, y que daban por ella 64 ducados, y se hicieron las pujas siguientes: Juan de Chávez, vecino de esta Villa, con 70 ducados, siendo testigos Francisco de Palencia y Blas Sánchez; Bartolomé de Vega, vecino de esta Villa, con 72 ducados, siendo testigos los mismos; Agustín de Castro Polaino, con 74 ducados, siendo testigos Blas Sánchez y Diego Gonzalez. En dicho día se volvió a pregonar varias veces sin ninguna oferta más, por lo que se remató en el dicho Agustín de Castro, quien obligó a la paga su persona y bienes, siendo testigos Blas Sánchez y Juan de Chávez.

En Sevilla a 10 de enero de 1606 ante el señor ... Bustamante pareció Juan Ramos Zambrano, mayordomo de la fábrica de la iglesia de Santiago y beneficiado de dicha iglesia y presentó escritura de obligación y pidió mandamiento de ejecución contra la persona y bienes de Agustín de Castro Polaino por cuantía de 37 ducados mas las costas, en nombre de dicha fábrica. El señor Bustamante, viendo la petición, mandó dar mandamiento de ejecución.

En Castilleja de la Cuesta en 14 de septiembre de 1607 ante el presente escribano y testigos pareció Agustín de Castro Polaino y dijo que por cuanto en él se remató el pedazo de tierra susodicho, pero pujó en nombre del Veinticuatro Esteban Ulloa de Toro su cuñado, éste ha pagado ya a Zambrano los dichos 74 ducados; por tanto por la presente le traspasa a dicho su cuñado el pedazo de tierra. Testigos, ilegible. Firmó dicho Polaino.
—-En este mismo folio de 1606, en su mitad inferior, añadió chapuceramente una nota el escribano de Castilleja Esteban Velasco, ya en el siglo XIX—: En virtud de mandamiento compulsorio del señor Juez de Primera Instancia del Distrito de la Magdalena de Sevilla, fecha 18 del presente, refrendado del Excelentísimo señor don Juan Fernández de Santa Cruz, que queda unido a continuación, dí copia de esta escritura en un pliego del sello de pobres a doña María de la Paz de Jerez, y en nombre de ella a don José María Piniella, en hoy 26 de septiembre de 1849. Esteban Velasco.


                          Firma de Juan Fernández de Santacruz.

—Luego sigue, en este cuadernillo descabalado, un folio de dicho año de 1849—: Don Diego Bahamonde, magistrado honorario de la Audiencia de Valencia y Juez de Primera Instancia del Distrito de la Magdalena en Sevilla = En virtud de la presente, el escribano de Castilleja de la Cuesta Esteban Velasco dará al Sñr. de este número don José María Piniella en nombre de doña María de la Paz Jerez y consortes, testimonio de lo que señalare de la escritura de declaración que en el año 1608 otorgó don Agustín de Castro Polaino ante el escribano que fué de ésa Juan de las Cuevas = Cuyo señalamiento podrá adiccionar el Sñr. de este número don José Antonio de Puertas en nombre del Excelentísimo Sr. conde de Altamira, duque de Montemar, a cuyo fin se le citará previamente. Cuyo testimonio dará en pública forma y manera que haga fé por pobre en cuanto al Sñr. Piniella con toda brevedad, por estar articulado como parte de prueba en autos que penden de mi Juzgado y escribanía del infrascrito. Dado en Sevilla a 18 de septiembre de 1849.


                             Firma del juez Diego de Bahamonde

—Continúa el desordenado cuadernillo con un folio y medio en el cual Esteban Velasco pergueña un borrador lleno de correcciones y tachaduras—: Es copia de la escritura de traspaso que Agustín de Castro Polaino hace a su cuñado Esteban Ulloa de Toro del pedazo de tierra en término de Camas al pago de Cuestalaencina.
Y añade Esteban Velasco unas "Observaciones respecto a las cantidades que han dejado de satisfacerme en el año 1847 por los créditos autorizados en el presupuesto aprobado para el mismo por el Señor Jefe Superior Político de esta Provincia en 21 de enero del citado año de 1847. Los 3.974 reales y 7 maravedíes librados de menos en dicho año y cuyo pormenor por capítulos aparece en el estado que va unido a la cuenta que presento con esta fecha al Ayuntamiento en virtud del artículo 107 de la Ley de 8 de enero de 1845, proceden de las causas siguientes: Gastos Obligatorios del Ayuntamiento: se han dejado de librar 2.125 reales y 7 maravedíes en esta forma: 2.000 que dejó de percibir don Esteban Velasco, secretario del Ayuntamiento, por una asignación de dicho año (y así finaliza; parecen incompletas estas Observaciones. En el reverso del medio folio escribió Velasco lo que parece una dirección domiciliaria: "Señor Ortiz en casa del señor Juan Sánchez, Castilleja de la Cuesta").

(1) Leonel de Lara nació en Salteras en 1587, hijo de Francisco de Lara y de Isabel Moreno, ambos de Salteras. Abuelos paternos, Leonel de Lara y Ana Marín, los dos también de Salteras. Existe un Expediente sobre ciertas fincas pertenecientes al patronato de Leonel de Lara. Reconoció un tributo en Villanueva el 3 de octubre de 1645 en favor de Juan de Saavedra, situado en Espartinas. Vino a revolver y poner patas arriba al pueblo de Castilleja como visitador* en dicho 26 de junio de 1605 como refiere Diego de Henao; repitió visita en 1609 —por faltar el principio del expediente desconocemos la fecha exacta—; entonces la cuenta que tomó al mayordomo y beneficiado Juan Ramos Zambrano incluía 14 reales que éste pagó al escribano Hernando de las Cuevas por ciertas diligencias que hizo, 2,5 reales de cordeles, 98 maravedíes de clavos mayores y menores, 60 mrs. de alfileres, 44 mrs. de hilo de acareto (carreto), y 3 reales que dió a Juan Rodríguez por ir a Sevilla a comprar todo lo dicho; Juan Rodríguez trajo también cera amarilla para las tinieblas por valor de 24,5 reales; pagó también a un cerero de Triana 13 reales y 6 mrs. por renovar el cirio pascual; Luis Jiménez, vecino de Camas, recibió 14 reales por erigir el monumento**; él mismo se autoadscribió 30 reales por ir a Sevilla a buscar las sedas y lo demás necesario para el dicho monumento; item gastó 45.682 mrs. en un memorial de costas que se hicieron en un pleito con el capitán Diego de Escobar y doña Juana de Medrano; al vicecura Diego de Henao huntó, por su oficio de sacristán, con 7.000 mrs. de salario en todo el año, a lo que le añadió un suplemento de 20,5 reales por las escobas y ostias gastadas en la iglesia en dicho año —van juntas ostias y escobas, acaso por lo de la limpieza interna y externa—; a Pedro Rodríguez Rendón le dió 22 reales por ayudar a hacer los Oficios en Semana Santa de 1609, y 17 reales por hacer lo mismo en 1608; por tener encendidas las lámparas de la iglesia gastó desde el 10 de abril al ... de julio de 1609, que fueron tres meses y tres días, 36 reales; Diego de Henao hubo de dejar la labor de sacristán no sabemos por qué, y fué sustituido en el servicio por el cura presbítero Juan López de Cava desde el 13 de julio hasta fin de diciembre, de 1608, llevándose 5.064 mrs de salario, y fué reemplazado por el ya mencionado Pedro Rodríguez Rendón, que se embolsó 798 mrs. por tres meses y tres días de 1609.
También hizo rendir cuentas Leonel de Lara a Ramos Zambrano respecto a la obra pía fundada por Francisco Miguel, ya difunto, cuya viuda cuatro años antes (1605) había elevado al dicho Leonel el pedimento que vemos al principio de esta entrada. Se le hace cargo a Juan Ramos Zambrano, beneficiado y mayordomo de la fábrica de la iglesia de Santiago, de 12 ducados y 14 mrs. que paga Agustín de Castro Polaino y doña Luisa su mujer sobre unas casas que tomaron a tributo y que eran de dicha obra pía; mas 38,5 reales que paga doña Catalina, mujer de Gaspar de los Reyes Crespín, que ahora paga Juan Vázquez de Morón, sobre una arboleda que metió en las casas de la dicha obra pía; mas 9 ducados y una gallina que paga Paula Rodríguez y ahora Antón Navarro su yerno, sobre unas casas que los susodichos tienen. De manera que monta el cargo al dicho mayordomo 9.402 mrs., "salvo error".
Descargo que la dicha obra pía hace Leonel a Zambrano: 110 reales que éste repartió a los pobres de la Villa de Castilleja conforme a la última voluntad del fundador Francisco Miguel; mas 163 reales de la limosna de 41 misas que por el ánima de Francisco Miguel dijo Zambrano, pagadas de lo que rentaron los tributos, según su voluntad. Por manera que monta el descargo lo mismo que el cargo, por lo que no es alcanzado ni alcanza, esto es, por extrañísima coincidencia, el mayordomo ni debe ni se le debe; mi extrañeza se debe a que, como en todo tiempo y lugar, se aplicaba lo de "el muerto al hoyo y el vivo al bollo". El vicario aprobó la cuenta y dejó fe el notario Bartolomé Castaño.
El 3 de enero de 1612 se presentó en Castilleja otra vez Leonel de Lara. En el entreacto habían ocurrido otras dos visitas, a cargo de otros personajes de la jerarquía católica. A Zambrano ahora se le ordena dar cuenta desde 1º de enero de 1610 hasta fin de diciembre del 11. Como se echa de ver, los administradores de lo espiritual no daban puntada sin hilo. Surgen del historial de los tributos viejos conocidos nuestros, como Alonso Rodríguez de Triana  y su hermano Gaspar Rodríguez, o María Rodríguez, viuda de Francisco de Aguilar, o Antón Pérez Navarro, que paga por sus suegros Francisco Rodríguez de Espino y Paula Rodríguez su mujer, o Fernando de las Cuevas, que paga por su suegro Miguel de las Casas, o doña Luisa de Briones, o doña Isabel Quijada. Se adquiere quincalla de cintillas y alfileres, piñas, clavos y cordeles, papel, sedas, tapices y cabalgadura ("50 mrs. de una cabalgadura para traer el Santo Óleo desde Sevilla"), y por los dos años de mantenimiento de las sepulturas se pagan 2.992 mrs.; salario de sacristanes, ostias, escobas, aceite de lámparas, un calero vecino de Umbrete llamado Juan Hormigo que "cobró 65 reales por cierta cantidad de cal que trajo a la iglesia para la obra, y por la haber pagado Hernando de las Cuevas a cuyo cargo estuvo la obra, por mandamiento del señor Vicario para que lo pagara Francisco Carreño de Rivera por cuenta del escusado, y se descontase de los 30 ducados que había de haber el mayordomo"; e igual y como en este siglo XXI ocurre en la industria de la construcción, por error de presupuesto o por manitas excesivamente largas, la sacra obra de la fábrica quedó a deber al "contratista" Hernando de las Cuevas 10.770 mrs. Se pagó a "un hombre por hacer y deshacer el monumento dos años" 45 reales; por cuatro días de solar la iglesia un albañil y un peón, 34 reales; 18 reales de la hechura del pié del cirio pascual, y 7 de su madera; un peón y el yeso empleado para "poner unos pirlanes** y aderezar los escalones de la puerta de la iglesia" se llevó 11 reales; la cera amarilla y blanca, la primera de menor calidad, en cantidad de 8 libras, las 4 de amarilla a 4 reales menos cuartillo, y las 4 de blanca a 4 reales y medio. Y esta vez resultó deber la fábrica al mayordomo 4.911 reales. Como la vez anterior, también se tomó cuenta de la obra pía de Francisco Miguel, que resultó sin grandes variaciones con la que ya hemos visto, excepto que en esta ocasión Zambrano resultó alcanzado por 60 maravedíes, que quizá tenga alguna relación con su sustitución como mayordomo por Juan López de la Cava***, teniente de cura de nuestra Villa por entonces. Un día después, el 4 de enero, compareció ante el vicario Hernando de las Cuevas, "y dijo que por cuanto por mandado del señor vicario él tuvo cuenta de hacer y reedificar la iglesia del Señor Santiago que estaba caída por el suelo, la cual hizo y acabó de todo punto, y en ella había gastado de su hacienda de más de la limosna que dieron los particulares y de los maravedíes que el señor vicario había mandado dar de la fábrica y cofradías y de los maravedíes que el Concejo de la dicha Villa, había dado y gastado de su hacienda en la dicha obra 59.924 maravedíes, como parece por la cuenta que por el dicho señor vicario le había tomado y por la que le tomó el licenciado Marcos Pérez de Humanes, y porque de los dichos maravedíes no se le había pagado más de 14.170, que los 30 ducados le pagó Juan Ramos Zambrano, mayordomo que fué de la fábrica, en virtud de un mandamiento del señor vicario, y 100 reales le dió Juan Payán de unas lías, y se le restan debiendo 45.754 maravedíes, por los cuales y por más cuantía el dicho señor vicario le había dado mandamiento de ejecución contra los bienes de la dicha fábrica, y se siguió pleito, y porque la fábrica estaba pobre y de presente no tenía de qué pagar, fue acordado entre el vicario y el mayordomo, por evitar costas y vejaciones, que se pagase al dicho Hernando de las Cuevas de todos los dichos 45.754 mrs. 60 ducados, y se le pagasen y rebajasen de 10 ducados que paga de tributo perpetuo a la dicha fábrica cada año, y que se le pagasen de 6 años, que son el pasado de 1611 que se cumplen por fin de 1616, y que el mayordomo de la fábrica le dé carta de pago de cada uno de los dichos 6 años del dicho tributo, y que de los 23.314 mrs. que así se le quedaban debiendo hacía gracia y donación a la dicha fábrica, y con esto se evitan los pleitos; y con acuerdo del dicho señor vicario el dicho mayordomo Juan López de la Cava, por ser en beneficio de la fábrica, se obliga a pagar al dicho Hernando de las Cuevas los 60 ducados a los plazos que van dichos, y se los tomará en cuenta la fábrica de los 10 ducados de tributo que le paga, y para ello obligó los bienes y rentas de la dicha fábrica, y dicho Hernando de las Cuevas promete no pedir cosa alguna más ni ahora ni en ningún tiempo, a lo cual obliga su persona y bienes". Firmaron Leonel y el notario Castaño.
No tardó un año y medio en regresar Leonel de Lara al pueblo, husmeando por todos los rincones de la iglesia, manoseando con minuciosidad libracos y papelotes mohosos, sacudiendo y desplegando ropas que dormían en los cajones sacristiales, y reuniéndose con la horda de chivatos y chivatas ansiosos por vengarse de los conflictos domésticos que con cualesquiera de sus vecinos padecían, seguido en sus idas y venidas por las castillejenses calles del notario apostólico cual perrito faldero. En 17 de junio de 1613 el vicario halló un desajuste en las cuentas del anterior mayordomo Zambrano, favorable a la fábrica en 7.654 maravedíes. Ahora era López de la Cava el que le rindió cuentas, sin apenas variaciones con las de otros años anteriores.
* Ver https://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2018/06/notas-varias-2x.html
** El origen del Monumento Eucarístico o de Semana Santa se remonta, dice José Gestoso en Sevilla monumental y artística. Sevilla. 1892. Tomo II. p. 283, a 1434. Ver https://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2018/03/notas-varias-2u.html
*** Pirlán o marperlán es el listón de madera con que se guarnece el borde de los peldaños de una escalera de obra (RAE).
**** En septiembre de este año de 1612 hubo de comparecer el recién nombrado López de la Cava ante Leonel al mismo efecto de que se le tomara cuenta, pero en Villanueva del Ariscal. Es menester sospechar de que el vicario se lo llevó a su terreno porque quería maniobrar a espaldas del cesado Juan Ramos Zambrano, quizá por pérdida de confianza. El notario Bartolomé hubo de sudar la gota gorda aquella jornada ariscaleña, a la vista de los tres folios y medio que ocupó la declaración del mayordomo. La veremos con detalle en el próximo capítulo (Martín de Japón, V), en el cual terminaremos de comentar el cuadernillo del pleito que abre este.

(2) Dependiente del Priorato de San Marcos de León* se constituyó en Villanueva del Ariscal el centro administrativo y judicial de las villas y lugares aljarafeños pertenecientes a la Orden de Santiago (Villamanrique, Benazuza, nuestra Villa, etc.), hasta que en 1831 dejó de serlo, tras un largo periodo de casi cinco siglos.
*Fundado en el Convento de San Marcos (León) en 1185. Ver https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4681556


                 Convento de San Marcos (León)


domingo, 10 de febrero de 2019

Martín de Japón, III.


EL SOLITARIO

En esta noche negra
con maldades de fósforo,
cuando brillan los crímenes
como peces,
voy por la vida en una barca,
voy bajo la muerte, que es mi cielo.

Me admiro de ser yo
quien solitario
grite a los hombres
la verdad del destino.

Grito a los hombres plenos
y a las mujeres huecas.
Les grito que el amor que les confunde
no debiera romperse.

Las mujeres se abren para el vicio
y los hombres ignoran,
cuando rascan un vientre,
que están presos.
Las carceleras débiles
huecas mil veces, huecas, huecas,
se enseñan y seducen traicionando,
y el amor impotente
contra el placer fugaz se rompe el alma.

Y yo me rompo el alma
contra los horizontes de la vida.

(Manuel Altolaguirre)



De la Asociación Hasekura por medio de su página en Facebook recibí este atento comentario del profesor Suárez Japón: "He leído con sumo interés su escrito, tan sugerente. Naturalmente, no tengo los datos que pudieran resolver sus dudas ni concordar con sus hipótesis acerca de ese Martín de Japón que no era residente en Castilleja, —según he creído entender—, sino que estuvo allí testificando en la resolución de un conflicto. Tampoco nos dice de qué fecha concreta es el documento en el que aparece*. Y si era anterior a 1613 estaríamos en otro caso, -digo otro porque el profesor Juan Gil ha hallado y publicado noticia de un "Japón" en México con anterioridad a la llegada a Acapulco del galeón que traía a los japoneses, de alguien que, como sostiene el prestigioso profesor, en Filipinas habría podido embarcar en el Galeón de Manila, como polizón o como marinero**. Y si seguimos con esta posibilidad, ¿no pudo alguno embarcarse en los galeones de la carrera de India y llegar hasta Sevilla?- Es una posibilidad que no podemos desechar y quizás investigaciones como la suya puedan apuntalar esa posibilidad. Quedaremos a la espera de los resultados de su indagación. Una cosa si es fehaciente: el poner Japón no fue una precipitada decisión del cura. El profesor Juan Gil advierte que aquel japonés que halló en Nueva España era llamado Cosme Japón. Y en un reciente artículo mío, que está en la imprenta pendiente de edición, recuerdo que en una de las cartas que Francisco Javier envía a sus superiores en Roma, cuando estaba preparando su salto a Japón, relata que había tenido un encuentro con un misionero portugués con el que venía "un Japon", es decir, no dice un japonés sino un Japón, al que el histórico y pionero misionero ya castellaniza de ese modo relativo a su origen el complejo nombre y apeliido del tal acompañante***. Bueno, amigo, hay mucho que pensar, que imaginar y que investigar. Le animo a seguir haciéndolo y aquí me tiene por si, desde la modestia de mis aproximaciones a estos asuntos, -ya sabrá que he estudiado a los Japón, y no a la historia de los japoneses-, puedo serle útil. Un cordial saludo."

* En la próxima entrada de este blog detallaré con minuciosidad el documento castillejense donde aparece nuestro testigo japonés.
** A este respecto me remito a la anterior entrada (Martín de Japón, II). La más reciente investigación pone de manifiesto que en la Nueva España hubo "japones" con anterioridad a los que descubrió el profesor Juan Gil.
*** Parece no haber duda entre los más autorizados historiadores y lingüistas: fueron los portugueses los que importaron a Europa por vez primera el vocablo Japón, referido al archipiélago o como marca identificativa de personas a modo de pseudoapellido. Veamos, por ejemplo, que en este estudio sobre orientalismos del portugués, de acceso libre en la Red, Ángel Marcos de Dios y Eduardo Javier Alonso Romo (Revista de Filología Románica. 2002, 19, 125-160) encuentran "japão" —como adjetivo y como sustantivo— registrado en el Dicionário Etimológico da Língua Portuguesa de Jose Pedro Machado, 6ª. edición. Lisboa, Horizonte, 1990, 5 vols., quien usa por fuentes a Fernão Mendes Pinto —Peregrinação— y a Os Lusiadas (CXXX: "... Aun mucha tierra a tu mirar se esconde, hasta que el tiempo venga de mostrarse: mas no dejes del mar las islas, donde quiso Naturaleza señalarse: ésta, medio escondida, corresponde a la China, y de allí viene a buscarse: es Japon, que produce plata fina, y a la que ha de ilustrar la ley divina... .)
Wikipedia se extiende sobre ello también. Algo hay además en esta Web, que traduzco del inglés: La palabra inglesa ‘Japan’ es un exónimo, o sea, un nombre dado a un grupo étnico o a una entidad geográfica por otros grupos étnicos, a menudo en forma peyorativa o despectiva. Durante el siglo XVI comerciantes y misioneros jesuitas de Portugal recalaron en Japón por vez primera (1542), iniciando un activo intercambio cultural y mercantil entre Japón y Europa, conocido como comercio Nanban. La palabra inglesa Japan vino por tempranas rutas comerciales. La primera palabra para Japan, del chino Mandarin o posiblemente del Wu (呉語), fue registrada por Marco Polo como Cipangu. En moderno shanghainés, —un dialecto Wu—, la pronunciación de los caracteres 日本 ‘Japan’ es Zeppen; en Wu, el carácter 日 tiene dos pronunciaciones, informal (白讀) y formal (文讀). (En algunos dialectos sureños Wu, 日本  es similar a su pronunciación en japonés.) La antigua palabra malaya para Japan, Jepang (hoy pronunciada Jepun in Malasia, aunque todavía se dice Jepang en Indonesia), fue adoptada de un lenguaje chino, y esta palabra malaya resultó la que encontraron en el siglo XVI los mercaderes portugueses en Malaca (hoy Malaca o Melaka es un estado de Malasia situado en la zona meridional de la península). Se cree que los comerciantes portugueses fueron los primeros en traer la palabra a Europa. Fue primeramente documentada en inglés en una carta del año 1565, con pronunciación Giapan.

Los japones polizontes, el japón testigo... ¿Cuándo y cómo aconteció la transición castellana a "japoneses", singular "japonés"?. Difícil se presenta una respuesta sobre esta dicha transición. No he podido encontrar en el Portal de Archivos Españoles mención de Japón antes de 1580, por lo que esta carta inglesa cobra visos de verosimilitud. Por aquí se había oído hablar de Cipango, por supuesto, que aparece en tal Portal en 1529, y mucho antes en las crónicas medievales de los viajes de Marco Polo. Ni por japón ni por japonés sueltan palabra alguna Corominas y Pascual en el Diccionario Crítico Etimológico Castellano e Hispánico. Ni Covarrubias, ni los del Diccionario de Autoridades, ni el CORDE de la Real Academia.


Y respecto a ello, no hay a día de hoy otra coincidencia más temprana y primigenia —como identificador de un individuo de esta península— que la del Martín que en Castilleja testificó el pago de 74 ducados, concretamente el precio de un pedazo de tierras en el Pago de Cuestalaencina, término de la Villa de Camas, que en almoneda pública en la Plaza pública de Castilleja se remató en el deudor, el cual actuaba en nombre de su cuñado. Daré cuenta con todo detalle de este pleito del siglo XVII que se prolonga hasta el XIX, momento en que aparece en las seculares diligencias un viejo conocido nuestro como es el escribano Esteban Velasco, junto a otros personajes decimonónicos como son don Diego de Bahamonde, magistrado honorario de la Audiencia de Valencia y Juez de Primera Instancia del Distrito de la Magdalena en Sevilla (al cual pertenecía nuestra Villa); o don José María Piniella, apoderado de doña María de la Paz Jerez y consortes, quienes habían heredado el pleito; o don José Antonio de Puertas, apoderado del Excmo. Sr. conde de Altamira y duque de Montemar (1), citados ambos Piniella y Puertas por el dicho juez en Sevilla el 18 de septiembre de 1849.

(1) Vicente Pío Osorio de Moscoso y Ponce de León (1801-1864), XIV conde de Altamira y VI duque de Montemar, llegó a ser, con 109 títulos de nobleza, 14 de ellos con grandeza de España, el aristócrata más titulado de toda la historia de este país. Ya viudo se volvió a casar con una nieta del rey Carlos IV.





En el recibí del cura de Castilleja, Martín de Japón surge junto a otros dos testigos, agrupados en la expresión "vecinos y estante en esta Villa". Son Benito Hernández y Marcos Lozano; y hay un tercero, antepasado de quien esto escribe, que se llama Alonso Martín Revuelta y que figuraba ahí también como "vecino de Castilleja".
Espero que mi trabajo en los próximos días me depare más conocimiento, incluso el gran bingo que supondría descubrir que Martín era portugués de nación, o polizón de una nao de allende los mares, o samurái, o procedente de algún antiguo linaje castillejense, o mejor todavía, originario de la villa de Coria del Río. Todo puede ocurrir.

Entresaco del Trabajo de Fin de Grado de María Agripina Gamero Cordero (Los samuráis del Guadalquivir. Universidad de Sevilla. Departamento de Periodismo II. 2017)  dos apartados que pueden incidir decisivamente en esta cuestión del excepcionalmente tempranero Japón "castillejano":

Para confirmar este legado o coincidencia genética, el profesor de la Universidad japonesa de Nagoya,Toshimichi Yamamoto, realiza en 2013 una prueba de ADN mediante un análisis de sangre a noventa personas que tienen el apellido [Japón]. Suárez Japón [don Juan Manuel] fue el primero en hacérselo.
Al profesor japonés le acompaña un médico forense, el profesor Ángel Carracedo de la Universidad de Santiago de Compostela, una de las primeras figuras europeas en esa materia. Éste último llega a comentar que puede ser que las pruebas no den positivo debido a que hace 400 años desde que se quedaron los japoneses en Coria y que ha habido muchas mezclas. Desgraciadamente, en marzo de este año, Yamamoto comunica a los corianos el resultado que Carracedo sospechaba: entre las 101 personas que participaron en el estudio no se encuentra el genoma japonés, efectivamente a causa del tiempo transcurrido desde que llegaron los japoneses al municipio. "La ciencia es fría a veces. Si no hubiese venido a Coria del Río de vez en cuando, solo habría analizado el ADN y luego comunicado el resultado a una revista científica. La investigación duró cuatro años. En muchas ocasiones pensé en dejarlo, pero el ánimo, la amistad y amabilidad de los corianos me daba fuerzas para seguir. Desgraciadamente no he podido demostrar la coincidencia genética, pero algún día con nuevas tecnologías podré analizarlo con más detalle. Doy las gracias a todo el pueblo por su cariño y sentimiento hacia Japón que se transmite de generación en generación, y pido disculpas a los corianos por no haber podido verificar que son descendientes de los japoneses de la Embajada Keicho. Pero estoy seguro de que lo son", explica Yamamoto con amargo llanto tras comunicar a los habitantes las conclusiones de su estudio.
Según el profesor japonés, es muy probable que el gen se perdiera en la segunda generación. Su traductor en esta conferencia, y gran amigo del pueblo, el señor Kabay, también está seguro de que en Coria del Río hay sangre japonesa aunque la tecnología actual no permita demostrarlo.

Entrevista [a don Juan Manuel Suárez Japón]: ¿descienden los corianos que se apellidan Japón de samuráis o de otros tripulantes de la embarcación?
Desde un punto de vista histórico, es difícil tener un documento que lo confirme pero la historia no deja lugar a duda; ellos llegan en 1616, y hay un grupo que se queda hasta 1617 que es cuando se inicia el regreso a su país. Sin embargo no se sabe exactamente cuántos llegaron y no se sabe si se fueron todos o se quedaron algunos. Lo que sí sabemos es que en 1642 aparece el primer documento, un padrón de habitantes, donde aparecen personas que se apellidan "Japón", y nunca antes lo había habido (porque en el censo de la época solo se contaban las personas que estaban en edad de tributar, por lo que si este primer "Japón" nació en 1620, en 1642 tendría 22 años y además se descubrió que trabajaba con un tal Bartolomé Rodríguez que era pescador). El primer "Japón" fue Bartolomé Japón que aparece en ese padrón y también aparece en otros documentos posteriores como en una partida de una boda donde consta que se casó con una coriana.
Por eso, cuando hay alguna visita turística a Coria, se les lleva a visitar la parroquia del Cerro, donde es probable que se hospedasen los japoneses ya que allí también estaban los franciscanos, y en esa iglesia se conserva el documento donde aparece una partida de bautismo del primer "Japón" .
También es curioso porque cuando te encuentras a "Japones" fuera de Coria, si indagas un poco acabarás remitiéndote a un origen que tiene que ver  con este pueblo o con el entorno más inmediato. Por eso, desde el punto de vista histórico no hay duda.



De yeso.

Con no poca sorpresa supe que desde el año 1609 hubo en el mesón de Castilleja un molino de yeso con su horno subsidiario. Al pronto aparec...