sábado, 2 de noviembre de 2019

Historia de los apellidos, 20r.




Está en la esencia de la escritura —como artefacto humano que es— descafeinar, transustancializar, deformar, castrar, tergiversar lo que se origina en la mente de las personas como tales personas, es decir, sus personalidades. A una "personalidad" la constituye una amalgama de fenómenos psíquicos, desde luego no del todo desvinculados con lo material o con lo somático.
Cuando, como persona que fue, Juan Vázquez de Morón acude al oficio del escribano público de Castilleja, porta con él una voluntad, unas intenciones, unos sentimientos y emociones, unas limitaciones dictadas por condiciones puramente materiales como pudieran ser la falta de sueño, las dolencias cotidianas, los disgustos o gratificaciones recibidas recientemente, la fisiología concreta del entonces y el allí, un estado de ánimo particular de aquel día y de aquella hora en que cruza la Plaza de nuestra Villa y hace sonar el aldabón de la puerta del notario. Todo lo cual, qué duda cabe, condicionará su relato.
En condiciones ideales de objetividad, la escritura que se va a elaborar no es capaz de plasmar la intención del padre de fray Antonio. No ha habido ni hay máquina tan perfecta que reproduzca fielmente el pensamiento humano y lo exprese en un soporte desde el que se pueda hacer accesible a lo público o comunitario. Y no sería capaz, —en este hipotético caso—, principalmente por la mediación ineludible de ese gran destructor del Ser, o del Estar, que es el Tiempo. El cual, con su invisible e inaudible paso, borra implacable los hechos aparentemente sólidos, los acontecimientos que imaginamos perennemente establecidos, y no digamos los dichos y hablas que flotan insignificantes a la deriva en su imperceptible pero impetuosa corriente, propulsada por el golpe a golpe de los segundos.
Los dichos, por la parte que toca a Juan Vázquez de Morón, nos llegan remotos y prácticamente intraducibles a causa de todo lo expuesto, y a causa, por otra parte, del filtro que supone el maniobrar del escribano. El escribano, a falta de esa máquina perfecta e imposible, introduce en la problemática de nuestro tema la subjetividad más intrincada que imaginarse pueda. Al lastre de la personalidad del escribano —tan similar y a la vez tan diferente a la de Juan Vázquez— hay que añadir el otro lastre de la escritura por sí, del fenómeno ortografico-caligráfico que intenta receptar el habla, considerado en la abstracción que acabamos de referenciar. Y sin olvidar, claro está, el deterioro que el paso de los años impone a los soportes materiales de tinta y papel, etc. Ni tampoco las siempre imperfectas copias de los escritos originales.
Pero hay más obstáculos. Está el del historiador. A la Historia, considerada idealmente en una pura entelequia, también podemos imaginarla como la máquina perfecta que en teoría está llamada a representar el pasado en toda su generalidad y en todos sus detalles, pero como en el caso de la escritura, hay que convenir en que, en la práctica, no tiene posibilidades de existencia. De tal manera que el historiador (o quizá deberíamos hablar más exactamente de la personalidad que tiene la intención, más o menos pura, de historiar), es otro factor que aleja y destiñe los acaecimientos del pasado.
Ya el cuadro que nos queda es una mala caricatura de lo que realmente ocurrió en la voluntad o intención de Juan Vázquez de Morón.
Y por fin, otro último y decisivo agente deformante: el lector. Al lector (1) podemos considerarlo individual o colectivamente. Lejos como estoy de un individualismo fantasmal, un constructo artificial que es raíz de las mismas miserias del sistema político capitalista que aflige al mundo, me voy a detener un instante en la consideración del lector colectivamente. Salta a la vista la redundancia. Etimológicamente son sinónimos. Es sabido que antiguamente, en los albores del libro, el lector recitaba en voz alta las páginas aun estando solo y aislado, de tal forma que acercaba y fundía en uno dos hechos: el hecho de leer y el hecho de hablar, siendo este último total y completa colectivización del pensamiento. Leer, lectivo, de esta forma es colectivizar.
La validez más completa de la escritura estriba en su capacidad de fijar ideas que de otra forma caerían en el foso del olvido, pero esta fijación, tan relativa y escuálida como hemos apuntado, solo debería servir para la remodelación, la crítica, el análisis y el desarrollo de la idea fijada por ella, aun a costa de desembocar en un "libro de arena" borgiano o en una historia interminable reducida al absurdo del infinito.

(1) "El libro leído no es nunca mas que un subproducto de aquello que pretende escribir su autor". Jacques Attali. Ruidos. Ensayo sobre la economía política de la música. Ruedo Ibérico, 1977.


Sería, tras todo lo expuesto, demasiado audaz por mi parte decir que, en el documento que paso a transcribir, Juan Vázquez de Morón se siente orgulloso y alardea ufano de tener un hijo como fray Antonio. Mas la apariencia así lo sugiere. Es el único testimonio que he encontrado hasta la fecha en que el padre nombra al hijo con todo su nombre completo y con su título religioso. Ya dijimos que hacia el final de la vida de Juan Vázquez de Morón se nota cómo el carmelita es ignorado por los suyos en Castilleja, mas este protocolo es anterior. Hasta ahora en la masa de escrituras consultadas, en solo tres ocasiones se menciona al fraile: en el primer testamento de su padre —en el que recibe el hábito, el escapulario y el rosario—, en la delación por parte de Simón de Santillán de su propia madre encamada con su amante —como Antón, hijo de Juan Vázquez de Morón—, y en esta que paso a transcribir y que es la más completa y esplícita:

Sepan cuantos esta carta vieren como yo, Juan Vázquez de Morón, así como padre legítimo que soy de Fray Antonio Vázquez de Espinosa, de la Orden de Nuestra Señora del Carmen, vecino que soy de esta Villa de Castilleja de la Cuesta, conozco que doy todo mi poder cumplido cuan de derecho se requiere y es necesario al capitán Antonio del Corro (1), vecino de Sevilla, para que en mi nombre pueda recibir en juicio o fuera de él de Rodrigo de Contreras ¿Sombrero?, vecino de la ciudad de México, 150 pesos de plata de a 8 reales cada uno que el dicho Fray Antonio mi hijo le dió y entregó para que me los remitiese y enviase a estos Reinos, y otros cualesquier maravedíes y otras cosas, así rasos como damascos (2) que el dicho mi hijo ha dado a cualesquier personas para que me lo enviasen. Dado en esta Villa de Castilleja a 16 de enero de 1617. Testigos, Juan Pérez, Juan Bautista del Pozo y Juan de Valcuende.


                            Firmas de Juan de Valcuende y de Juan Bautista del Pozo

(1) El capitán Antonio del Corro fue mayorazgo de la casa troncal de Corro en San Vicente de la Barquera, casado con doña Jacinta Velarde y Sierra, señora de la casa de Trasmiera, de la que tuvo a don Blas, doña Antonia y don Juan, que siguió el mayorazgo. Entre sus ascendientes estuvieron Francisco del Corro, capellán de los Reyes Católicos, el famoso licenciado don Antonio del Corro (San Vicente de la Barquera 1475 - Sevilla 1576), canónigo de Sevilla e inquisidor general del Santo Oficio, y el licenciado del mismo nombre don Antonio del Corro (Sevilla 1527 - Londres 1591), canónigo de Sevilla y renombrado protestante traductor de la Biblia. Varios de estos Corro sevillanos están enterrados en la catedral de Sevilla. https://geneasud.blogspot.com/2017/08/los-del-corro.html
Y en Bulletin Hispanique, tomo 65, nº 1-2, 1963 (Un padrón de conversos sevillanos de 1510) Claudio Guillén cita a Bataillon (Eramos y España): "Es posible que la represión inquisitorial haya quedado paralizada por el hecho de que uno de los Inquisidores sevillanos, el anciano Licenciado Corro, era favorable a Gil". Y continúa Guillén: ¿No sería, pues, cristiano nuevo el propio Licenciado? Idéntica pregunta podría formularse acerca de Fray Antonio del Corro (1527 - 1591), deudo y acaso sobrino de su tocayo, procedente del monasterio de San Isidoro del Campo, de donde se escapó con Cipriano de Valera y varios frailes más. Interesantísima figura de heterodoxo andaluz, que, como —permítaseme un salto de tres siglos— su paisano José María Blanco White, tampoco quedó satisfecho con las iglesias protestantes tras su salida de España (Menéndez Pelayo afirma que propendía a lo que luego se denominará unitarismo), consiguió gran autoridad en Inglaterra y murió en Londres.
En el Archivo Histórico Provincial de Sevilla hay un pleito seguido por Antonio del Corro, canónigo e inquisidor de Sevilla, contra Manuel Valdés por la herencia que dejó su abuelo Juan Valdés, fallecido en la ciudad de Nombre de Dios. Opositora, Leonor Hernández, portuguesa, viuda de Juan Valdés.
Archivo General de Indias: Pleito de Juan del Corro, de San Vicente de la Barquera (Cantabria). Antonio del Corro, de San Vicente de la Barquera (Cantabria). Sobre Disputa de Juan del Corro y consortes con Antonio del Corro y consortes, por probar el mayor grado de parentesco con el canónigo de Sevilla, Antonio del Corro, para heredar unas prebendas y dinero de su testamento para estudiar 8 años dos estudiantes descendientes suyos, en la universidad de Valladolid, Salamanca o Alcalá. 1582 / 1585.


Sepulcro de don Juan González del Corro y de doña María González de Herrera en la capilla de Santa María de los Ángeles de la catedral hispalense.

(2) El raso es un tipo de ligamento empleado generalmente para realizar un tejido de seda muy liso, pastoso y lustroso, cuya urdimbre es muy fina y saliente y la trama, que es más gruesa, está oculta. El damasco es un tipo de tejido del tipo sarga o raso. Por un lado, la trama sirve de fondo y la urdimbre forma los dibujos, y por el otro lado, ocurre al revés. En él se considera como anverso la cara que tiene brillante el fondo y mate los dibujos, y lo contrario ocurre en la opuesta. Es originario del Oriente medio, de la capital de Siria (Damasco), hacia el siglo XI, se perfeccionó en el XIII, y desde entonces, se halla muy en uso entre los europeos de todos los siglos. (Wikipedia).


Queda así más perfectamente documentado cómo fray Antonio Vázquez de Espinosa enviaba bienes y dinero a su padre. El siguiente documento ilustra que la situación económica de éste en Castilleja era digna de consideración. Se ve que dicho su padre posee abundantes joyas, de las que, al menos sus materias primas, no se puede dudar que provienen de Indias: oro y plata, perlas, granates y otras piedras preciosas, a lo que hay que añadir tejidos lujosos:

En el nombre de Dios, amén. Sepan cuántos esta carta vieren cómo yo, Dionisio Caro, vecino de la villa de Sanlúcar la Mayor, estando al presente en esta Villa de Castilleja, otorgo y conozco que recibo en dote y casamiento con vos Ana María, mi esposa y mujer, hija legítima que sois de Juan Vázquez de Morón y Leonor García [desde aquí continúa la carta otro escribano], del dicho Juan Vázquez vuestro padre, a cuenta de la legítima que la dicha mi mujer ha de haber de los dichos sus padres, 52.011 maravedíes, los cuales recibo en muebles y preseas de ajuar de casa que los valieron y montaron, apreciados de nuestro acuerdo por personas que de ello saben, y los bienes que recibo son los siguientes: [continúa el escribano anterior] unos zarcillos de oro que tienen 5 ducados de peso; ítem, una gargantilla de perlas en 5 ducados; ítem, un collar de perlas y mermelletas (1) en ducado y medio; ítem, dos sartas de perlas y granates (2) azules para los brazos, en 2 ducados; ítem, una ropilla de tafetán negro guarnecida de pasamanos de Santa Isabel, en 15 ducados y medio; ítem, una basquilla de merelban de color, en 4 ducados y medio; ítem, un jubón de tafetán embutido de color, en 5 ducados; ítem, una ropilla y saya y jubón blanco, y la ropilla y saya de raso pardo, en 6 ducados; ítem, un manto de anascote nuevo en 46 reales; ítem, un camisón de hombre labrado en 16 reales; ítem, un cuello y puños en 4 ducados; ítem, unos chapines dorados y una valona y abadejos guarnecidas de puntas en 16 reales; ítem, la madera de media cama de borne en 4 ducados; ítem, 2 guadamecíes dorados en 11 ducados; ítem, otro manto de anascote, viejo, en 2 ducados y medio; ítem, 2 colchones llenos de lana, 6 ducados; ítem, 2 almohadas y un cojinico llenos de lana de Holanda, labradas de hilo acijado en 5 ducados; ítem, otras 2 almonadas llenas de lana labradas de hilo acijado y de añil, 4 ducados; ítem, 2 almohadas y un cojinico de Holanda labradas de pita, 39 reales; ítem, otra almohada traída, labrada de hilo acijado y de añil, 8 reales; ítem, 2 sábanas de Ruan, llanas, 50 reales; ítem, 2 sábanas de lienzo casero, 4 ducados; ítem, un paño de rostro de Holanda labrado de deshilados de pita, con puntas de lo mismo, 4 ducados y medio; ítem, otro paño de rostro labrado de deshilado con hilo acijado y puntas de lo mismo, 16 reales; ítem, una tabla de manteles caseros, 14 reales; ítem, otra tabla de manteles pequeños en 5 reales; ítem, 4 pañuelos de mesa, 10 reales; ítem, 10 pañuelos de mesa de lino, 9 reales; ítem, 7 pañuelos de mesa de estopa, 14 reales; ítem, un frutero de lienzo y red, 11 reales, con otro más pequeño; ítem, una delantera de cama de red, sin lienzo, con otro paño pequeño, 8 reales; ítem, unas toallas de lienzo casero, 3 reales; ítem, la colgadera de una cama de lienzo y red que tiene sus artes y cielo y lo demás que es menester, 6 ducados; ítem, un paño de cama azul con flecos amarillos, 2 ducados y medio; item, 2 arcas, la una grande y la otra chica, 24 reales; ítem, 2 sillas de respaldo a medio traer, 16 reales; ítem, una mesa de cadena con sus piés, 6 reales; ítem, la hechura de una imagen de Nuestra Señora del Carmen (3), 11 reales; ítem, una taza de plata, 3 ducados; ítem, 2 calderas de cobre, una grande y otra pequeña, 4 ducados; ítem, una sartén, unas trébedes, 2 asadores y un garabato, 10 reales; ítem, una estera de junco y una canasta de colar, 9 reales; ítem, media docena de platos de Talavera, otra media de barro y otra de escudillas, 13 reales; ítem, un candil, 1 real; ítem, 28 reales en dineros; ítem, un azadón morero y un lebrillo de amasar, 7 reales. Todo lo cual suma lo dicho, y todo ello hubo Dionisio Caro de su suegro Juan Vázquez de Morón, mas 50 ducados en arras proternuncias que confesó caben en la décima parte de sus bienes, y que junto todo suman 70.761 maravedíes, los cuales dicho Dionisio Caro se obligó a tener por dote de su dicha mujer. Dado en la casa de morada de Juan Vázquez de Morón, 4 de septiembre de 1619. Testigos, Hernando Alonso, Juan de Orozco y Santiago de Saavedra. Escribano, Roque de las Cuevas.


                                                      Firma de Santiago de Saavedra

(1) Mermelleta. " Las mermelletas aparecen como adorno de collar en inventarios de Toledo (“Gargantilla de alxofar y mermelletas”, 1644) y Palencia (“Una gargantilla de aljofar con mermelletas”, 1610) (CorLexIn). Con esta forma no aparece en ninguno de los diccionarios académicos, aunque sí se recogen cuatro ejemplos en el CORDE, en inventarios toledanos del siglo xvii. En realidad, la voz mermelleta no aparece como tal en los diccionarios porque se trata de una variante de bermelleta/ vermelleta que presenta la confusión de /b-/ y /m-/, tan común en el castellano (moñiga/ boñiga, etc.).
Bowman ofrece un indicio de esto cuando registra mermellón (“cueros mermellón”) por bermellón en un texto mexicano de 1716 (Northall-Nitti, 2003: s.v.); además, encontramos en otro inventario de Cuenca de 1622, recogido en el CorLexIn: “Otro sartal de aljófar y vermelletas”. En efecto, Aranda documenta ampliamente las mermelletas (bermelletas) entre la joyería de la época de Felipe V y aclara que “procede de bermelletas, piedras de color bermellón” (1996: 1447).
Nos encontramos, por tanto, ante un diminutivo derivado quizá del cat. vermell “encarnado” (port. vermelho; cast. bermejo < lat. vermĭcŭlus ‘cochinilla’), al igual que el préstamo bermellón (DCECH: s.v. bermejo y bermellón)". Joyas femeninas: un aporte sobre léxico del español colonial americano. Maria Cristina Egido Fernández. Universidad de León.

(2) Granate. "Entre las piedras preciosas que componen las fachadas se citan granates y mermelletas. Además de las joyas hechas con ellos, poseer granates sueltos era muy común entre los propietarios cuyos bienes inventaría nuestra documentación (“Una libra y dos onsas de granates grandes y pequeños” [B-Arteaga, 1704]). El granate se define ya en Covarrubias como “piedra preciosa de especie de Rubí [...] Dixose granate por tener el color del grano de la granada” (apud NTLLE, 1611: s.v.).
A partir de 1884 el DRAE describe el granate como piedra fina, no preciosa, “compuesta de silicato doble de alúmina y de hierro u otros óxidos metálicos” (apud NTLLE: s.v.). Se utilizaban también como abrasivos. Tradicionalmente se ha usado como amuleto para quitar la tristeza y proteger contra el aire pestífero (Kroustallis, 2008: s.v.). Está muy presente en el CORDE y el CNDH desde el siglo xv, y también en el CorLexIn. Respecto a su etimología, el DRAE propone el prov. granat, mientras que el DCECH (s.v. grano) plantea dudas sobre el origen galo y señala la posibilidad de acudir al mozárabe, donde existía la forma granata ‘granada’ ". Maria Cristina Egido Fernández, obra citada.

(3) Siquiera como recordatorio de su hermano religioso. En este 1619 del otorgamiento de la dote él se encontraba en Lima y con un buen susto en el cuerpo: "Y estando yo en la ciudad de los Reyes el año de 1619 jueves primero de cuaresma, un día después de ceniza como a las once de la mañana vino tan grande temblor que asoló casi toda la ciudad [de Trujillo] echando todas las casas por tierra y los templos que eran muy buenos y toda la fábrica muy bien edificada, donde murieron más de 400 personas, plaga y castigo que envió Dios a aquella ciudad por justos juicios suyos; pasada la fuerza del temblor que causó lo referido en Trujillo, dentro de un cuarto de hora llegó a Lima, aunque ya sin fuerza, que yo lo vi". "Y [el terremoto] que sucedió el año de 1619 jueves a las diez y media de la mañana, después del miércoles de Ceniza, el cual habiendo a estas horas asolado la ciudad de Trujillo*, corrió con tanta violencia y ligereza, que antes de las once llegó a Lima que está casi 100 leguas de Trujillo, yo me hallé aquel día y hora en la platería de Lima y lo sentí, y todos salieron huyendo de sus casas a la calle y dentro de 4 días se supo el gran daño que había hecho, para que el Virrey [Francisco de Borja —Borgia— y Aragón, II conde de Mayalde y príncipe de Esquilache, nacido en 1583 en un barco navegando por el mar Tirreno] le enviase algún socorro por haber quedado tan destruída del temblor". (Compendio).
* La catástrofe dio lugar a una singular devoción por San Valentín, en cuyo día santoral (14 de febrero) ocurrió el seísmo. Desde entonces la ciudad se puso bajo la advocación de dicho santo en su condición de protector y abogado. Por algún tiempo y de manera anual, el Cabildo ofreció misa y sermón en el cual se hacía recuerdo de la catástrofe. Salía el Santo Patrono en procesión y daba vuelta a todo el perímetro de la Plaza Mayor y se elevaban rogativas y plegarias para que la ciudad no sufriera otra vez de tan letal calamidad. (Wikipedia). Como se echa de ver, las supersticiones y patrañas de élites indígenas interesadas en mantener a las masas alienadas fueron sustituidas por las nuevas que trajeron los invasores hispanos, ya refrendada su efectividad en siglos y siglos de estupidización de los pueblos europeos.


El padre de fray Antonio también era generoso con su otro hijo, Miguel:

Juan Vázquez de Morón conoce a Miguel Vázquez su hijo y dice que él hubo a tributo del Conde de Olivares 3 aranzadas y media de tierra en El Toconal, término de Valencina del Alcor, linde con tierras que dicho Conde dio a tributo a Francisco Martín Miño y con las que dió a tributo a Juan Payán, con 2 gallinas y la novena parte de la cosecha a pagar anualmente a don Gaspar de Guzmán, y ahora el otorgante ha concertado con su hijo en que le traspase la dicha tierra, por tanto por la presente se la traspasa con el cargo y condiciones en que él la recibió, y dicho su hijo Miguel se obliga a pagar el tributo desde 1º de enero de este año. El padre le da poder para entrar y tomar la posesión de la tierra, y Miguel se obliga a todo lo dicho. Dado en Castilleja a 13 de octubre de 1617. Testigos, Juan de Castro, Juan Cabrera y Juan Varela.


                                              Firmas de Miguel Vázquez y de Juan Varela

Carta de pago. Sepan cuantos esta carta vieren cómo yo, Miguel Vázquez, vecino de esta Villa, hijo de Juan Vázquez de Morón y de Leonor García, otorga que recibe de dichos sus padres 120 ducados que le dan en cuenta del pago de la legítima y herencia que de ellos ha de haber, y los recibe de la manera siguiente: un calzón y ropilla de terciopelo negro "que de nuestro acuerdo fue apreciado en 40 ducados"; unas medias de seda negra y unas ligas de tafetán negro, 62 reales; un sombrero, 23 reales; un jubón de raso negro, 6 ducados; una gargantilla de oro, 6 ducados; unos zarcillos de oro, 5 ducados; 2 sortijas de oro, 6 ducados; 2 onzas de corales, 2 ducados; 2 garvines de oro, 1 ducado y medio; un cofrecillo, 6 reales; un espejo, 6 reales; 468 reales y medio en dineros. Que todo ello monta los dichos 120 ducados, y los dichos sus padres se lo entregaron al tiempo que él se casó con Brígida Rodríguez (1), y por la presente les otorga bastante carta de pago a cuya firmeza obliga su persona y bienes habidos y por haber. Dado en Castilleja a 16 de febrero de 1615 (2). Testigos, Hernando de las Cuevas, Alonso Ramos y Diego de Olivares.

(1) Brígida Rodríguez, mujer de Miguel Vázquez, hija legítima de Bartolomé de Chávez, difunto, y de Elvira Rodríguez, cuya herencia tiene aceptada, con licencia de dicho su marido Miguel presente a este otorgamiento da poder a su suegro Juan Vázquez de Morón para cobrar en juicio o fuera de él todos los bienes que en nombre de la dicha su madre le pertenezcan por herencia de Melchor López su abuelo, padre de dicha su madre, y pedir que se partan entre los herederos y se adjudique a ella la parte que le corresponda, y le da poder para tomar posesión de lo que a su madre y a ella en su nombre le fuere adjudicado. Dado en Castilleja a 29 de agosto de 1613. Testigos, Roque de las Cuevas, Alonso Rodríguez de Triana y Domingo Ruiz, vecinos de esta Villa. Escribano, Fernando de las Cuevas.

(2) En este 1615 fray Antonio contrajo una enfermedad, de la que se curó con baños termales: " Hay en estos baños muy buenas casas y estanques hechos por los incas debajo de techado con el agua en cañada, así la caliente que es natural como la fría que se le echa para templarla por venir muy caliente, y  sin haber por toda esta tierra volcanes de fuego; está a un tiro de arcabuz una laguna de agua caliente de estos baños, y hay noticias (y se dice por muy cierta) que en ella cuando vieron los indios lo que sucedió y la codicia que traían los españoles por oro y plata, que echaron en ella gran cantidad de riqueza de plata y oro en vasijas y ollas, y algunos curiosos o por mejor decir codiciosos han intentado desaguarla al río para buscar y sacar aquella riqueza y no lo han ejecutado por faltarles las fuerzas y posible. Los baños son muy saludables y provechosos para los enfermos y aun hallándome yo con poca salud el año de 1615 me bañé en ellos y fue Dios servido que cobré salud yendo a la reducción de los Motilones y tabalosos a predicarles nuestra santa fe; desde los baños hasta Caxamarca hay un camino derecho, como calle o alameda, de una legua, plantados por su orden muchos álamos y otros árboles frondosos con muy gran cuenta, porque en el valle por ser frío no hay arboleda, sino todo está raso". (Compendio).


 A 6 kilómetros de la ciudad de Cajamarca hoy es un centro turístico muy frecuentado por aguanosos de todas las clases sociales, aunque existen dos modalidades: pozas públicas y pozas privadas. Aquí el inca Atahualpa se relajaba sumergido en sus piletas de agua templada mientras Francisco Pizarro estudiaba con sus capitanes la invasión del Tahuntinsuyo (del quechua "Las Cuatro Regiones", o sea, el Imperio Incaico). Pizarro envió a unos emisarios a los baños para invitar a cenar al jefe inca, el cual cayó en la trampa acudiendo al dia siguiente. Fue apresado en dicha ciudad de Cajamarca, en cuya plaza se masacró a su séquito. Ofreció Atahualpa por su libertad un copioso rescate, que aceptó Pizarro. Una vez cobrado, lo acusaron de conspiración contra la monarquía española, y lo asesinaron por estrangulamiento. A partir de él los jefes incas fueron nombrados por los españoles. El cronista Pedro Cieza de León (1) cuenta que Atahualpa, mientras estuvo en la prisión de Cajamarca, aprendió a jugar al ajedrez.

(1) Vemos como en esta nueva disposición, que enmienda la otorgada una semana antes, Pedro de Cieza da prioridad a los vestidos de la imagen de la castillejana iglesia de Santiago respecto a todas sus innumerables devociones (en Llerena, en Trigueros y sobre todo en San Vicente y otras iglesias de Sevilla según expresó en su primer mandato), lo cual, en cierta manera y sin considerar lo absurdo y ridículo de venerar un pedazo pintarrajeado de madera medio podrida o de agrietado barro cocido, nos honra como grupo. Imaginamos también a su hermano el cura don Rodrigo entonando en la iglesia de la Plaza las misas que tan encarecidamente Pedro encarga por su ánima. https://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2009/12/postdata-rodrigo-de-cieza.html


Fue nombrado Miguel Vázquez por el Concejo de Castilleja de la Cuesta Receptor de las bulas de la Santa Cruzada en el ejercicio de 1616. Como tal, se obligó a pagar a Su Majestad el rey Felipe y a Juan Bautista ¿Pensson?, tesorero de dicha Santa Cruzada en Sevilla, 1.228 reales de la limosna de 614 bulas que se habían dado fiadas entre los vecinos de nuestra Villa este dicho año. Se obligó a pagar 40 días después del de San Juan de junio próximo, en Sevilla en las casas de morada del dicho tesorero, pena de 12 reales diarios de salario al cobrador y ejecución de sus bienes. Dado en esta Villa a 22 de abril de 1616. Testigos, Antonio de Guzmán, Juan González Carbonero y Jacinto de las Cuevas.

Hay pensadores que encuentran ciertas similitudes y paralelismos entre la colonización de un pueblo por otro y la dominación que un hombre ejerce sobre una mujer. Obviamente fray Antonio Vázquez de Espinosa participó a lo largo de su vida de las dos formas de subyugación, la segunda patente en su actuación —junto a su padre, no lo olvidemos— con vistas a encarcelar a la madre de Simón de Santillán, con la connivencia de este último y de su hermano Sebastián, y el agravante que recae en estos dos últimos de ser hijos de la víctima, como ya documentamos. Pero es Miguel Vázquez, de quien en estos párrafos estamos tratando, el que ostenta hacia el sexo opuesto la conducta maltratadora más evidente. Forman, tan relacionados como estaban, un sospechoso quinteto en lo que a misoginia se refiere. Sigo con el protocolo que señala a dicho Miguel como lo que hoy denominaríamos un "maltratador de género":

En 2 de febrero de 1612 ante el escribano y testigos pareció Diego González, vecino de esta Villa, como marido y conjunta persona de Luisa del Villar (1), y dijo que por cuanto dicha su mujer se querelló de Miguel Vázquez, vecino de esta dicha Villa, en razón de haberla injuriado de palabras afrentosas y de haberle dado de cintarazos (2) y de lo demás contenido en la querella que de ello dió ante Fernando de las Cuevas, Alcalde Ordinario de esta Villa, y el presente escribano dió cierta información y sacó mandamiento de prisión contra el dicho Miguel Vázquez; por tanto el otorgante ahora, por servicio de Dios Nuestro Señor y ruego de buenas personas que se lo han rogado, perdonaba y perdonó al dicho Miguel Vázquez del dicho delito y daba y dió por ninguna la dicha querella con todo lo en ella hecho y actuado, y se obligó de no pedir ni demandar cosa alguna en razón de la dicha querella, y si alguna cosa pidiere o demandare, que no sea oido en juicio o fuera de él, sino desechado de él como defectuoso y de derecho no procedente, y le pagará lo que le pidiere con las costas y gastos que se le recrecieren, y juró a Dios y a una cruz que este perdón no lo hace por miedo ni temor de no alcanzar justicia, sino por servicio de Dios Nuestro Señor y ruego de buenas personas que se lo han rogado, y no lo firmó por no saber escribir. Testigos, Antonio de Guzmán, Sebastián de Chávez y Juan González Carbonero.

(1) Diego González, vecino de esta Villa, da poder a Lucía (sic) del Villar su mujer para cobrar en juicio o fuera de él de Álvaro del Bosque todos los maravedíes que le debe del tiempo que el otorgante le sirvió en su tejar de San Gerónimo en el año pasado de 1611, de cortar ladrillos y hacer barro. Dado en Castilleja a 24 de enero de 1612, siendo testigos Antonio de Guzmán, Juan de Ortega y Juan González Carbonero.
Luisa del Villar, mujer de Diego González y vecina de esta Villa, otorga que conoce a Gregorio Arias su hermano y dice que por cuanto la madre de ambos Beatríz Arias murió, ellos dos se han concertado en que la otorgante le de a él toda la parte de la herencia que como tal hija le corresponde y toca, por precio de 200 reales. Los cuales recibe de contado y por la presente traspasa a su dicho hermano Gregorio todos los derechos y acciones que sobre la herencia tiene. Dado en el Señorío a 25 de marzo de 1612. Testigos, Antonio de Guzmán, Marcos Lozano y Alejos de Castellón.

(2) Un cintarazo puede ser el golpe que se da con la espada de plano, o el que se da en la espalda con un cinto, un látigo, etc., según el diccionario de la Real Academia. Golpear con la espada de plano era uso muy común en la época que nos ocupa. Resulta más lógico que Miguel, en el momento de ofuscación con Luisa, desenvainase la espada para golpearla, acto más propio que desabrocharse el cinturón.

domingo, 20 de octubre de 2019

Historia de los apellidos, 20q.



                                            Lápida del enterramiento de Charles Upson Clark, "investigador siguiendo la verdad".

En el Prólogo de la edición de la Smithsonian Miscellaneous Collections, Volumen 108, del Compendio y descripción de las Indias Occidentales de fray Antonio cuya transcripción hizo Charles Upson Clark, este dice descomunales tonterías, como por ejemplo: "Yo he tenido la suerte de pasar los años de mi juventud preparando la publicación de las obras de una de las grandes figuras de la antigüedad: el historiador Amiano Marcelino, considerado por un crítico de la actualidad como el escritor más grande entre Tácito y Dante. Ahora, en mi vejez, tengo el placer de presentar al mundo moderno uno de los caracteres más nobles entre todos los que llevaron la civilización española a la América, contemporáneo digno de Cervantes y de Shakespeare, y termino los cuatro años de mi vida que he pasado en comunión con él, lleno de respeto y de estimación".
Aunque también anota Charles Upson cosas interesantes, como la siguiente sarta de perlas del habla andaluza usadas por el fraile carmelita, algunas de ellas sin duda aquilatadas en su natal Castilleja de la Cuesta, que aunque por supuesto no están todas las que son, tampoco parece que sean todas las que están: "Tiene [fray Antonio] un rico vocabulario hispanoamericano; he registrado más de 200 palabras que faltan en el diccionario mayor de la Academia Española o se emplean en un sentido diferente. La mayoría es de animales y plantas, pero parece que muchas estaban entonces en uso andaluz corriente, tales como ropa de abasca (1), agalgado (2), anchoveta (3), arena azul (4), armado (5), barbasco (6), barbudo (7), cabeza —de minas—(8), cloquilla (9), cobo (10), compuesto (11), conaturalizado (12), confianza (13), desbarrumbadero (14), desocado (15), estruja (16), filipote (17), goza (18), Caja de Granos (19), habada —animal—(20), hogazuela (21), jugoso (22), martinos (23), mujeres de manto (24), melinje (25), mingado (26), mojonería (27), mollar (28), palmicha (29), oficios de pluma (30), quebrantatinaja (31), ronchas (32), sanefa (33), sínodo —salario— (34), sopada (35), tejita (36), víbora —planta— (37), zarzuela —pato— (38).

(1) Abasca. Tejido burdo de lana de llama y guanaco, de trabajo sencillo para uso del pueblo común. De ahí, abascal. El padre de Santiago Abascal, dirigente de Vox, creó una tienda de ropa en Amurrio (Álava) que hoy regenta la esposa de este ultraderechista representante de la parte más despreciable de la sociedad hispana. Sufrió la tienda múltiples ataques desde el principio por parte de independentistas vascos. En 1999 el negocio fue quemado hasta los cimientos por ETA. Llegaron a exigirles grandes sumas de dinero, lo que constituyó el detonante para que Santiago entrara en política, de tal guisa que todo su maniobrar se inspira en el deseo de venganza.
Al encomendero don Juan Fernández de Córdoba (en Huancavelica, Perú, en 1610) pagaban sus 535 indios tributarios en especie tasadas por los Virreyes: cerdos, carneros, maíz, patatas, algodón y telas de abasca. "Una pieza de ropa de abasca, 2 pesos y 4 tomines ensayados". (Compendio).

(2) Agalgado. Parecido al perro galgo en algún aspecto, particularmente en la delgadez. Una persona agalgada. RAE. "Tigres de agua agalgados, con pies y manos de pato, y de ordinario andan en el agua". "Hay también mucha abundancia de vicuñas, que es otra especie de aquellos animales, son más senseños, y agalgados, la barriga blanca, la lana más fina y amorosa que seda". (Compendio).

(3) Anchoveta. "Entran todas las tardes muchos barcos de pescadores, así de españoles como indios y negros, cargados de diferencias de pescados regalados, como son pegesreies, anchovetas, que son sardinas, besugos, dentones, mojarras y otras especies de pescados regaladísimos". (Compendio).


                                                    Boquerón o anchoveta

(4) Arena azul. "Y desde Casquin caminaron cinco días a la Provincia de Quigate, y otros cindo días río abajo fueron a la de Colima, donde fueron recibidos en paz; era tierra abundante, aunque falta de sal, había arena azul". (Compendio).
"Los nuestros, habiendo estado en el pueblo Colima un día después de la huída de los indios, recogiendo bastimento para el camino, siguieron su viaje y caminaron atravesando unos campos de sementeras fértiles y por unos montes claros y apacibles para andar por ellos, y, al fin de cuatro días de camino, llegaron a la ribera de un río donde se alojó el ejército. Ciertos soldados, después de haber hecho su alojamiento, se bajaron paseando al río y, andando por la orilla, echaron de ver en una arena azul, que había a la lengua del agua. Uno de ellos, tomando de ella, la gustó y  halló que era salobre, y dio aviso a los compañeros y les dijo que le parecía se podría hacer salitre de aquella arena para hacer pólvora para los arcabuces. Con esa intención dieron en la coger mañosamente, procurando coger la arena azul sin mezcla de la blanca. Habiendo cogido alguna cantidad, la echaron en agua y en ella la restregaron entre las manos y colaron el agua, y la pusieron a cocer, la cual, con el mucho fuego que le dieron, se convirtió en sal algo amarilla de color, mas de gusto y de efecto de salar muy buena.
Con el regocijo de la nueva invención y por la mucha necesidad que tenían de sal, pararon los españoles ocho días en aquel alojamiento, e hicieron gran cantidad de ella. Algunos hubo que, con el ansia que tenían de sal, viéndose ahora con abundancia de ella, la comían a bocados sola, como si fuera azúcar, y a los que se lo reprehendían les decían: "Dejádnos hartar de sal, que harta hambre hemos traído de ella". Y de tal manera se hartaron nueve o diez de ellos, que en pocos días murieron de hidropesía, porque a unos mata la hambre y a otros el hastío". Inca Garcilaso de la Vega. La Florida del Inca.

(5) Armado. "Críanse en el [río Cachimayu] muy buenos sabalos, armados, vagres, cachuelos y otros peces, que se pescan para traerlos a esta ciudad [de La Plata] y a la villa de Potosí". "Los indios de esta costa [de la provincia de Atacama] se visten de cueros de lobos marinos, y de ellos hacen sus barcas o balsas, sobre dos cueros llenos de viento, en que salen la mar afuera a  pescar porque en aquella costa se hace grandísima pesca de congrios, tollos, lisas, dorados, armados, vagres, jureles, atunes, pulpos y otros muchos géneros de pescado". (Compendio). "Los Armados extienden su presencia desde el sur de Brasil hasta la Bahía Samborombón; remonta ríos como el Bermejo, el Pilcomayo, y ríos del litoral mesopotámico. También se puede encontrar en el Río Paraná, Río de la Plata, y en forma accidental en el río Uruguay ya que este posee aguas claras que no son las preferidas por el Armado". https://www.ecured.cu/Armado_(Pez)


                                                                   Armado

(6) Barbasco. Nombre de varios géneros de plantas que se caracterizan por contener un jugo con efectos narcóticos que afectan a los peces pero no a las personas; se emplean en la pesca fluvial; son típicas de Colombia y Venezuela. En las raíces se encuentran una serie de componentes químicos, de ella se extraen la rotenona, la deguelina, la trefosina, el toxicarol y otros compuestos. De estos la más significativa y tóxica es la rotenona. "Desde estas minas [de Corocote, Venezuela] corre un río, que se puede navegar en canoas hasta la Burbarata, abundantísimo de pescado, y así en él, como en los demás de la gobernación por la tierra adentro, se pesca gran cantidad de pescado con redes de hojas de caña, que llaman cogollo, y lo van retirando a charcos; y echan la raíz del barbasco molida en los ríos a medio día con el rigor del Sol, con que se emborracha el pescado, de suerte que vuelve la barriga hacia arriba, y así se coge gran cantidad de él, con que se provee toda la tierra de adentro". (Compendio).


                                                                   Barbasco

(7) Barbudo. "El río Cauca es abundantísimo de pescado, particularmente el verano, que sube cantidad de las ciénagas del río grande a desovar por sus corrientes: el mejor pescado que hay en los ríos que entran en Cauca son sabaletas, que parecen y tienen el sabor de truchas; hay peces que llaman doncellas, barbudos, bagrecillos blancos y pequeños, otros muy grandes". (Compendio).

(8) Cabeza —de minas—. "De tal suerte echan el agua por un canal, que va dando de un ingenio en otro, porque luego que sale del un ingenio da en el otro por su orden, que así está toda la ribera de Potosí, los mas de los ingenios son de dos cabezas muy grandes y pesadas almadanetas que muelen el metal, que mucho es duro como pedernal, lo hacen harina, luego lo ciernen con cedazos que para ello tienen armados, que ciernen entre día y noche más de 30 quintales". (Compendio).

(9) Cloquilla. "Los indios de esta tierra [de Chimbo, en el obispado de Quito] traen el cabello como cerquillo a modo de los italianos, visten sus camisetas de lana con abertura por detrás y por delante; al traje turquesco, sin mangas, son de muchas maneras, ellos están de ordinario en cloquillas hilando lana con sus ruecas, que me causó admiración". (Compendio).

(10) Cobo. "En la Caja Real, demás de los oficiales Reales provee el Virrey un ensayador. Pertenécenle a esta Caja el uno y medio por ciento que son los derechos de Cobos que están ya en la Corona Real". (Compendio).
"Derecho de Cobos. Este impuesto, denominado también uno y medio de ensayador, fundidor y marcador mayor, se había creado en beneficio del comendador mayor de León, Francisco de los Cobos. Por cédula de 5 de junio de 1552, se mandó cobrar la imposición a beneficio de la Corona, en atención a haberse incorporado a ésta en virtud de un acuerdo con Diego de los Cobos, marqués de Camarasa". Revista Chilena de Historia del Derecho. Número 4, 1965.


                                     Francisco de los Cobos (Wikipedia)

(11) Compuesto. "Había en esta ciudad [de Castrovirreyna] el año de 1610 ochenta y seis hombres, sin los que entran y salen, los 26 eran casados, y entre ellos había tres portugueses, 20 extranjeros, los 11 genoveses, siete corsos, un saboyano, otro levantisco, y de ellos los seis compuestos por permisión del Virrey". (Compendio).

(12) Conaturalizado. "Hay [en la villa de Huancavelica de Oropesa] un hospital Real con hermanos de San Juan de Dios para curar los enfermos, y en particular los indios del cerro; hay en él un capellán con 800 pesos ensayados que le da Su Majestad, y este es cura de la parroquia de San Sebatián de Indios que han ido al beneficio de las minas y se han quedado conaturalizados en ella". (Compendio).

(13) Confianza. "Provee [el Virrey] en la misma ciudad [de Lima] un Administrador de los censos de los Indios, que es de grande aprovechamiento y confianza". (Compendio).

(14) Desbarrumbadero. "Y por el pueblo de Asillo se aparta al oriente el camino, que va a la provincia de Caravaya, donde hay riquísimas minas, o desbarrumbaderos de oro volado de pepita de subida ley". (Compendio).

(15) Desocado. "En toda esta provincia [de Chalaque] tienen muchos Indios esclavos, ganados en guerra de otras provincias, todos los cuales tienen desocados para que trabajen en las labores del campo y servicio de sus amos, sin que puedan huir". (Compendio). "Desocar. Inutilizar el pie. Por ejemplo, en los juicios instruidos en 1620 contra los indígenas de Talamanca algunos de ellos fueron sentenciados a ser desocados. (Relación del castigo que el gobernador don Alonso de Castilla y Guzmán hizo a los indios Aoyaques, Cureros y Hebenas, 1619-1620. En: Fernández, Leon. CDHCR, t. VIII, Barcelona, Imprenta Viuda de Luis Tasso, 1907, p. 185: "... llevados por las calles acostumbradas de esta ciudad con voz de pregonero que manifieste su delito, e vuelto a la cárcel, en la plaza pública, antes de entrar en ella sean desocados cada uno del pie derecho por la parte de adelante, e más les condenamos en destierro del dicho su pueblo..."). Voz desocado. Diccionario de términos coloniales. Carmela Velázquez. Editorial de la Universidad de Costa Rica.

(16) Estruja. No he logrado localizar en el texto del Compendio esta forma verbal tan utilizada en el sur de España.

(17) Filipote. "Y para hacer [el maestre de campo Domingo de Barbo y Enivera] la gente para el descubrimiento [de San José de Oruña en la isla Trinidad], y para su viaje, le dió [el rey Felipe II] sesenta y seis mil ducados, con que compró el dicho Maestre de campo ocho filipotes de a trescientas toneladas y dos pataches de a ciento". (Compendio). El filipote o filibote es el barco mercante por excelencia durante la Edad Moderna europea y el instrumento técnico que convierte a Holanda en la primera potencia mercantil del siglo XVII. "Vlieboot. En cuanto al nombre, no parece ofrecer dudas su directa relación con el filibote, felibote o filipote español: el flyboat inglés; el flibot francés, y el fliboto italiano; pero a partir de aquí finalizan las certezas, ya que en su definición hay quien dice que se trata de la voz inglesa, aunque más adelante admite que para otros usos es holandesa. Esta versión de su origen inglés está muy extendida,, justificando la etimología de flyboat —buque mosca— en la agilidad y ligereza de estos pequeños navíos. No obstante, otros estudiosos de la arquitectura naval holandesa no admiten discusión sobre su procedencia. Vlie es el nombre del canal principal que une el mar de Zuyder con el del Norte, y el vlieboot fue inicialmente utilizado en esa zona para barquear mercancías desde las aguas profundas de la mar exterior a las superficiales de los puertos del Zuyderzee". Revista de Historia  Naval. Número 5, año 1984.


                                                                 Flyboat

(18) Goza. "La chuma, que son unos cardones espinosos, asados en rebanadas y puestas sobre la parte dolorida de la goza, alivia el dolor y lo quita; del zumo de esta hierba usan los indios supersticiosamente bebiéndola, con que pierden el sentido,  y dicen que ven cuanto quieren". (Compendio). No consigo documentar la voz goza, al parecer parte de anatomía humana, quizá "gola", desusado por garganta y de donde proviene gula. La chuma es la borrachera que produce la ingesta de yagé —"semen del pene del sol", en lengua kofán—, un bejuco parásito que se adhiere a los grandes troncos, cuyo poder fué descubierto cuando los indígenas ancestrales observaron durante muchos años que el jaguar, animal sagrado, al masticarlo y comerlo adquirían mayor audacia y mayor velocidad en sus movimientos. Hoy en día usan yagé los chamanes y curacas de la tribu Kofán, indígenas peruanos, ecuatorianos y colombianos distribuidos en torno al río Amazonas. Ver https://www.elespectador.com/entretenimiento/arteygente/vidamoderna/el-yage-terapia-espiritual-articulo-536003

(19) Caja de granos."Cuando el Marqués de Cañete mandó poblar esta ciudad [de Castrovirreyna] y minas, señaló para ellas 2.100 indios, y mandó se pagase a cada uno de jornal cada día dos reales y tres cuartillos, y mas un real por cada seis leguas por venida a las minas y vuelta a sus tierras, y que los dos reales y medio se diesen al indio, y el real de la ida y vuelta y el cuartillo se metiesen en la Caja para la paga de los salarios que en ella señaló". "El cuartillo que se aplicó para los salarios se llama grano, y así se llama la Caja en que se mete de granos". (Compendio). El cuartillo o grano era la cuarta parte de un real, y 11 reales —o 375 maravedíes— formaban un ducado.

(20) Habada. "Y no es de espantar que solo en estas partes [del Perú] se hallen [los carneros de cierta especie], y no en otras, pues es según la disposición y providencia divina, como también los elefantes solo se hallan en las partes de la India Oriental, y no en otras, y lo mismo de las Habadas [rinocerontes], y en el África camellos, y otros muchos géneros de animales, que los hay en unas partes y no en otras". (Compendio). "Abada, rinoceronte. Del portugués abada, forma con /a/ protética de bada, a su vez del malayo bādak . Compárese bada, y los préstamos del español y portugués en otras lenguas europeas: inglés abada, italiano bada, neerlandés abada". https://es.wiktionary.org/wiki/abada

(21) Hogazuela. "La provincia de Chinchacocha es muy fría, tanto que en toda ella no se da un tan solo árbol, ni se cría maíz ni trigo, sino solo se da una raíz de hechura de nabo, como hogazuela, que los indios llaman macas, y tiene en sí tanto fuego que me certificaron los indios que donde se siembra deja esterilizada la tierra por 30 años, de que no queda de provecho para poderla sembrar". (Compendio). La maca es una planta que produce hojas muy cerca del suelo, con una flor pequeña y blanquecina. Su raíz tiene muchas cualidades alimenticias y grandes propiedades energéticas y es potenciadora de la líbido. Un potente adaptógeno —con capacidad de equilibrar y estabilizar los sistemas cardiovascular, nervioso, muscular y linfático del cuerpo— fue utilizada por los pueblos de los Andes como moneda de cambio para canjear por otros productos.

(22) Jugoso. "Porque cuando en España es verano en Chile es invierno, y a la contra. La causa es porque aquel Reino está fuera del otro Trópico de Capricornio al polo Antártico, como España fuera del de Cancro al polo Ártico; y el Sol anda de la Tórrida Zona o línea Equinoccial a los trópicos sin salir de ellos, por su círculo ordinario. Aquel Reino es muy húmedo y jugoso [antónimo de seco]". (Compendio).

(23) Martinos. "Y [hay en la Ciudad Imperial de Cuzco] gran suma de indios plateros, a su usanza, porque ellos no tienen martinos como los nuestros, sino unos hechos de bronze, hechos a modo de dados con seis u ocho esquinas, con que labran cualquiera pieza de plata que les manden hacer, con mucha curiosidad y muy bien acabadas, y lo mismo de oro". (Compendio). «Y comenzando de los plateros, dezimos que, con haver tanto número dellos y con trabajar perpetuamente en su oficio, no supieron hazer yunque de hierro ni de otro metal... Servíanse para yunque de unas piedras duríssimas, de color entre verde y amarillo; aplanavan y alisavan unas con otras; teníanlas en gran estima porque eran muy raras. No supieron hazer martillos con cabo de palo; labravan con unos instrumentos que hazen de cobre y latón, mezclado uno con otro; son de forma de dado, las esquinas muertas; unos son grandes, cuanto pueden abarcar con la mano para los golpes mayores; otros hay medianos y otros chicos y otros perlongados, para martillar en cóncavo; traen aquellos sus martillos en la mano para golpear con ellos como si fueran guijarros. No supieron hazer limas ni buriles… Tampoco supieron hazer tenazas para sacar el metal del fuego; sacávanlo con unas varas de palo o de cobre...» (Garcilaso de la Vega, Lib. Segundo, cap. XXVIII, 1985 [1609]: 90-91). Citado por Luisa Vetter Parodi en De la tecnología orfebre precolombina a la colonial. Bulletin de l´Institut Français d´Études Andines, nº 42 (2), 2013.

(24) Mujeres de manto. "Tendrá la ciudad [de la Asunción, en Paraguay] más de 650 vecinos españoles, de los cuales serán encomenderos de indios los 250, y habrá en ella 11.000 mujeres de manto, como se tomó por fé y testimonio de los padrones de los curas el año de 1623". (Compendio). De antiguo está atestiguado el uso de mantos envolventes que incluían el rostro, práctica que fue prohibida en 1590, 1600, 1633 y 1770 especialmente por los equívocos, ya que las prostitutas solían pasear ocultas en su manto. No es seguro que fray Antonio se refiera a que en la ciudad de Asunción hubiera 11.000 prostitutas censadas por los curas, pero es revelador que el autor del Compendio exponga precisamente la cifra de mujeres sin mencionar a otros sectores interesantes desde el punto de vista demográfico como pudieran ser los de los indios. Por otra parte sorprende la cantidad de trabajadoras del sexo que había, por ejemplo, en la Manila de aquella época.


                                               Mujer de manto. Las prostitutas se hacían distinguir porque mostraban solamente el ojo izquierdo.

(25) Melinje. "Y echan [la tinta de añil obtenida de la planta xiquilite, en todo parecida al trébol pero de la altura de un hombre] en unos pedazos de lienzo crudo o melinge, que llaman coladores, donde la tienen hasta que ha escurrido el agua, y luego hacen de ella panes y los ponen en tablas al sol, que se cure y seque". (Compendio). Tela muy usada para confeccionar prendas como el jubón, que requerían algún género suave. 
El melinge fue un recurso más económico que otros lienzos —anjeos, brines y manteles— para soporte de pinturas artísticas en los siglos XVII y XVIII.

(26) Mingado. "Tráense cada año más de 15.000 quintales de sal menuda para el beneficio de la plata, vale cada quintal 8 reales y a su Majestad se le paga en las salinas medio real de cada uno; los indios de mita ganan cada día dos reales y medio, y los mingados que se alquilan a ventureros a 4 reales". "Junto al cerro Pie de Gallo, el cual ha tenido y tiene riquísimas vetas de plata, junto al cual están las riquísimas minas del cerro de San Cristóbal y otras, de donde se ha sacado y saca grande riqueza, y ha sido en tanta cantidad que con no haber tenido indios de mita sino solo los mingados, que es lo mismo que alquilados, que cada indio varetero gana cada semana 12 pesos, y los dobles que son los que trabajan de noche, en breve tiempo han concurrido de todas partes a la noticia de la riqueza, tanto españoles mineros y mercaderes". (Compendio). "El indio mingado se ajustaba libremente con un amo por un salario mayor [que el de los indios de mita] y a éste recurrían muchas veces los dueños de las haciendas para completar o suplir el trabajo que no podían realizar los indios del repartimiento". El indio peruano y la defensa de sus derechos (1596-1630). Quintín Aldea Vaquero.CSIC, Madrid, 1993.

(27) Mojonería. "Tiene la ciudad [de Castrovirreyna] por propios la correduría y mojonería, que vale de renta poco más de 180 pesos cada año, por merced que le hizo el Virrey el año de 1593 en 20 de julio". " Tiene la ciudad [de Chuquisaca, o La Plata] por propios la correduría de lonja, mojonería, y el oficio de fiel de peso y medidas, la pregonería pública de todos los oficios que se arriendan, y la carnicería que se arrienda". (Compendio). Se puede referir mojonería al establecimiento de hitos, postes o señales —mojones— demarcadores de un territorio, o al impuesto que pagaban los mercaderes de vinos por introducir sus productos en ciudades o villas.

(28) Mollar. "Todo el vidueño (sic) [de la zona de Arequipa] es negro  como ya se ha referido, aunque hay alguno mollar y de otras suertes, pero es poca la cantidad". (Compendio).

(29) Palmicha. "Cuando los españoles [en el Darién] entran a conquistarlos, la primera población, o barbacoa, que los siente, la queman los bárbaros, que como es cubierta de hojas de palma, o palmicha, se quema luego, y la desamparan, con lo cual avisan a los vecinos, que con el ejemplo de su imitación hacen lo mismo, y desamparándolo todo, sin que los españoles puedan sacar de ello algún fruto, se embarcan en el río Choco en canoas o balsas y navegan río abajo a unas ciénagas". (Compendio).

(30) Oficios de pluma. "Tabla de las Audiencias, Gobiernos, Corregimientos y demás Oficios de pluma, Arzobispados y Obispados que provee su Majestad por consulta del Supremo Consejo de Indias en el distrito de Tierra Firme y Perú". (Compendio).

(31) Quebrantatinaja. "Hay [en el distrito de la ciudad de San Miguel, Guatemala] muchas frutas, uvas silvestres negras, pequeñitas como tintillas, y otras muy gordas, coloradas como uva de parra de quebranta tinaja, y de otras suertes". (Compendio). En Sanlúcar, Jerez, Trebujena, Arcos, Espera, Pajarete, Tarifa y Moguer se llama quebrantatinaja a la clase uva llamada leonada en Madrid, corazón de cabrito en Lucena, Motril y Granada, zucarí en algunos cármenes y viñas de Granada, colorada en Santa Fe, y teta de vaca en Titaguas y otros pueblos de Valencia. Ensayo sobre las variedades de la vid común que vegetan en Andalucía. Simón de Roxas Clemente y Rubio. Madrid, 1807.


                                                              Uva quebranta tinajas

(32) Ronchas. "De  suerte que los que están enfermos de mal francés y otras llagas y enfermedades, con hacer algún ejercicio, estando sudados, se bañan en él [río de Caguaya] con rigor de sol, y cobran salud, con solo bañarse y refregarse con unas hojas grandes que se crían a las riberas del dicho río enredadas en los árboles, llamadas jibana, y lo mismo sucede a los que tienen ronchas o granos, que con bañarse de mañana en él, escusan sangrías y quedan sanos y buenos". (Compendio).

(33) Sanefa. "Por la parte de afuera del templo [del Sol. El Sol era padre de Manco Capac, primer rey de los incas] en lo alto junto al techo estaba todo alrededor de la pared una sanefa [cenefa] de un tablón de oro chapeado para adorno y fortaleza del templo, de más de una grande vara de ancho, hecha la labor a modo y forma de corona". "Junto al templo del Sol habia un claustro, el cual tenía por lo alto una safefa de oro de una vara de ancho, hecha de una plancha de oro en forma de corona". (Compendio). Del árabe hispanizado ṣanífa, forma que se acerca más a la usada por fray Antonio que la actual cenefa. "Acenefa en castellano con la variante antigua azanefa, sanefa en catalán y portugués, y fenefa en leonés, "franja decorativa de elementos repetidos", del andalusí aṣṣanífa, procedente del árabe clásico ṣanifah "orla", procedente a su vez del hebreo ṣĕnēfāh "vuelta de turbante". Diccionario de arabismos y voces afines en iberorromance. Federico Corriente. Gredos, 1999.


                                                         Ruinas del Templo del Sol

(34) Sínodo —salario—. "A tres sacerdotes clérigos que señaló [el marqués de Cañete] por beneficiados, dos para la ciudad [de Castrovirreyna] y uno para los cerros, cada uno 800 pesos ensayados de sínodo cada un año". "En la provincia y valle de Cochabamba tiene el Corregimiento cuatro repartimientos, y en ellos diez doctrinas, las ocho de clérigos y las dos de religiosos de San Agustín, con el cínodo (sic) señalado por la tasa". (Compendio).

(35) Sopada. "De esta harina [de la raíz del maíz mandioca] hacen [los indios guaraníes de Buenos Aires] mazamorra y baypi, que es a modo de sopada, y otras comidas y guisados". (Compendio). 

(36) Tejita. "Cinco leguas de la ciudad de Guaxaca están las minas de Chichicapa, de donde se ha sacado gran cantidad de plata, y cerca de ellas a la falda de un alto cerro hay una cueva de las más notables y peregrinas que hay en el mundo; la boca de la cueva es como una gran portada; tiene sus puertas de tejitas muy menudas, muy curiosamente entretejidas, con que se cierra, y por dentro de la cueva pueden ir dos hombres a caballo; el suelo está muy losado, y toda ella pintada de muchas pinturas antiguas, muy vivos los colores de ellas; corre por espacio de más de 14 leguas [77 kilómetros] casi Leste a Oeste, y va a salir a un pueblo llamado Mitla, en la provincia de los zapotecas". (Compendio). "Las Cuevas Prehistóricas de Yagul y Mitla son un área arqueológica situada en el Valle de Tlacolula (subprovincia de los Valles Centrales de Oaxaca), en el estado de Oaxaca, México, más propiamente llamadas "Cuevas Prehistóricas del Valle de Tlacolula". Wikipedia


                                                          Cueva de Mitla

(37) Víbora —planta—. "Hay [en el distrito de la ciudad de Chuquisaca o La Plata] una raíz llamada contrahierba que es eficaz remedio contra mordeduras de víboras y otras sabandijas ponzoñosas, de suerte que bebida en polvo en cualquier agua o licor sanan, sin que les haga daño la ponzoña. La hierba payco se aplica contra humores fríos. La víbora, bebida el agua cocida con ella, es eficaz contra dolores de costado y contra materias gruesas que impiden la vía de la orina; y la propia hierba hecha emplasto para madurar postemas". (Compendio). 

(38) Zarzuela —pato—. "Hay águilas reales y bastardas, muy excelentes; muchas diferencias de gavilanes, garzas, guaguacos, gaviotas, paugies, pavas, el ave que llaman vrrí, papagayos, guacamayas grandes y pequeñas, periquitos, catalincas de varios y hermosos colores, ruiseñores y otra muchas aves que cantan sonora y dulcemente; hay rabrahorcados, patos reales y bastardos y otros pequeños de muchas suertes que llaman zarzuelas; hay cuervos, auras, gallinazas o zopilotes, que tienen algunos los pies colorados y la pluma de avellana, y los más son negros". (Compendio).

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Vaya este adelanto —de la incierta mano de Upson Clark— como anticipo de un estudio más profundo del habla andaluza reflejada en el Compendio y descripción de las Indias Occidentales de fray Antonio Vázquez de Espinosa, y en sus demás escritos. Nadie como él para ilustrar el vocabulario de Castilleja a principios del siglo XVII. Uno, humildemente, cree encontrar en las páginas de las obras de este castillejano hijo espiritual de Santa Teresa de Jesús muchos otros andalucismos, y se reserva para, en un inmediato futuro, listarlos y comentarlos, ampliándolos con los de los innumerables protocolos notariales y notas históricas que sobre nuestro pueblo lleva examinados y transcritos. La lexicografía goza en el sur peninsular de una amplia y sólida base experiencial desde aquellos sabios musulmanes que en Al-Andalus dedicaron a esta apasionante ciencia tantos y tan prolongados esfuerzos.

domingo, 13 de octubre de 2019

Historia de los apellidos, 20p.



La obsesión por la castidad en fray Antonio Vázquez de Espinosa se manifiesta en toda su obra. Al menos por la castidad de los demás, que no por la suya. La suya hemos de situarla entre signos de interrogación en un paréntesis (¿era casto fray Antonio?) con pleno convencimiento de que la respuesta es inalcanzable. Quizá una Revelación Divina tajante e incontestable pudiera convencernos en un sentido u otro (1), y porque no creemos ni esperamos que tal fenómeno ocurra, no queda más remedio que dejar la pregunta en el aire, flotando en compañía de tantas y tantas otras que inquietan día y noche a nuestro espíritu.
En lo que respecta a reprimir cualquier actividad sexual de su prójimo, repito, fray Antonio era implacable. Usaba el Sexto Mandamiento como un mazo. Difícil es encontrar un capítulo de su obra en el que no se refiera a ello.

(1) O el testimonio debidamente validado de algún grumete sodomizado, de alguna mulata prostituida de cualquier bullicioso puerto, etc., etc., que surga como por milagro entre la infinita masa de escrituras judiciales que duermen en los archivos, muchas de ellas sin ojear todavía desde que el escribano las elaboró, cosió y almacenó. Quien esto escribe casi a diario se encuentra en sus jornadas archivísticas con un pliego que, doblado e inserto entre los folios de un cuadernillo, guarda intacto a la vista de investigadores desde siglos atrás alguna noticia, algún hecho más o menos importante. Al poder leerlo, al ser el primero que, tras su autor, lo lee, le embarga a uno cierta emoción. Lo más reciente que en esta línea he encontrado es un pedimento que Juan Vázquez de Morón hace al vicario de Villanueva del Ariscal Leonel de Lara solicitándole una sepultura en la iglesia de Santiago para enterrar a su mujer, doblado e introducido ajustadamente entre las costuras de un cuaderno según acostumbraban a hacer los notarios de la época. Luego veremos este asunto del entierro de Leonor García, madre de fray Antonio, del cual adelanto que la sepultura costó 8 ducados, y que Manuel de Sosa, sacristán de la iglesia castillejana dio fé de que, como había mandado Leonel, se ofreció dicha tumba en puja pública en los Ofertorios de las misas mayores de tres festividades seguidas, sin que a nadie interesara su adquisición, de manera que quedó como propiedad perpetua del padre de fray Antonio. Por fin Juan Vázquez de Morón consiguió la escritura de propiedad firmada por Juan Ramos Zambrano, cura de dicha iglesia de Santiago.


Por el mismo orden —o desorden— en que los voy transcribiendo desde las fuentes originales, publico los protocolos notariales referidos directamente a la familia Vázquez de Morón, y los que de una manera u otra están relacionados con ella, aun sin estar ordenados cronológicamente. La Historia, en esencia, es un ejercicio recordatorio, una práctica de la memoria, y a poco que se reflexione sobre estas actividades mentales se echa de ver que una de sus principales características es la fragmentación desordenada, siempre ajena a la línea del tiempo. Cuando recuerdo a mi padre, por ejemplo, su imagen salta hacia adelante o retrocede hacia atrás como caprichosamente, sin que mi capacidad cerebral pueda reconstruir en lógica continuidad un considerable tramo de su vida, y el resultado es una colección de "fotografías" que dista mucho de estar seriada en el patrón del antes y el después. Así en cierta manera se nos presenta la documentación escrita que los Archivos guardan, a pesar de los intentos de su catalogación. Y esto, que el pensamiento académico considera muy negativamente, para mí al contrario es una ventaja que acerca más la realidad histórica a ese proceso recordatorio que acabo de referir y que es ni más ni menos el más fiel reflejo de dicha realidad histórica. De manera que seguiré huyendo de una exposición del pasado presentada en forma de manuales narcóticos estructurados por capítulos y años que parecen ofrecer la solución a todos los enigmas que dicho pasado esconde, libros placenteros para mentes poco dadas al trabajo intelectual, y dedicaré mis esfuerzos a estos a manera de fogonazos más o menos perdurables, que iluminan aquí y allá en el cielo nocturno que es nuestra ignorancia las inquietudes y afanes de las existencias de nuestros pasados paisanos. De manera que, enciendo el foco de la aleatoriedad para escudriñar ora en un mes de un año, ora en otro de otro, sin más preocupación, porque además la moderna hipervinculación digital de textos proporciona la herramienta idónea para relacionar de manera inmediata y fácil hechos, lugares y personas.

El amigo de fray Antonio, Simón de Santillán, arrastra problemas. A Simón lo recordaremos demandando auxilio al carmelita —antes de que marchara a Indias— para desalojar de la cama de su madre a su amante cazador de zorzales: "Y para interrogarlos y hacer justicia el dicho Alcalde Ordinario fué a la Cárcel, y recibió juramento de la dicha Catalina Pérez, la cual declaró ser viuda y que ayer viernes por la noche la prendió el Alguacil porque la había hallado acostada en su cama con Antonio García, en las casas donde la confesante vive, y como lo halló acostados los prendió, a pedimento de Simón de Santillán su hijo". https://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2019/07/historia-de-los-apellidos-20a.html

Simón de Santillán e Inés de Morales su mujer debían 1.500 reales de principal y 3.584 maravedíes de costas de los 410 ducados en que vendieron 3 aranzadas y media de majuelo de los susodichos en término de Tomares en el pago del Pozo de Valtierra. Y lo debían a Cristóbal de Contreras (1), mercader de paños vecino de Sevilla. El 14 de junio de 1621 en Castilleja de la Cuesta ante el escribano Roque de las Cuevas y testigos pareció Pedro de Pineda, vecino de la Puebla junto a Coria, obligado de las carnicerías de nuestra Villa, y dijo que por mandado de Alonso Ramos, Alcalde Ordinario de esta Villa, y en virtud de requisitoria del licenciado Francisco de Rojas, Teniente de Asistente de Sevilla, está mandado entregar dicha cantidad al dicho mercader Cristóbal de Contreras, con que dé una fianza depositaria, y que cuando pareciere otra persona con mejor derecho a los 1.500 reales y a los 3.584 maravedíes de costas causadas en el pleito seguido contra dicho Simón de Santillán.

(1) El 13 de enero de 1638 los pintores sevillanos Francisco Pacheco y Juan de Medina se comprometieron con el mercader de paños Cristóbal de Contreras para ejecutar el dorado y la policromía del retablo mayor del templo del convento de Santa María de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo de monjas dominicas, fundado en 1586 en la collación de San Gil. Parece que, o porque la fundación no fue lo suficientemente rica o porque la comunidad dominica se excedió en los gastos destinados a las obras de la iglesia —habiendo de emplear, al efecto, las dotes de numerosas monjas profesas—, el dorado del retablo se retrasó unos seis años sobre lo previsto y obligó a la dicha comunidad dominica a pedir ayuda económica al referido mercader de paños Cristóbal de Contreras.
El escultor Juan Martínez Montañés otorgó una carta de pago a este mercader de paños Cristóbal de Contreras por cuenta del retablo de San Juan Bautista para la capilla que don Luis de Villegas tenía en este convento de la Pasión. Ver Aportación documental a los catálogos de Francisco de Ocampo y de Francisco Pacheco: sus intervenciones en el retablo mayor del convento de La Pasión de Sevilla. Lina Malo Lara. Laboratorio de Arte, nº 16, 2003, págs 417 - 425.


Juan Lázaro del Corral, vecino de esta Villa de Castilleja de la Cuesta, en nombre y voz de Simón de Santillán, padre y administrador de Diego y Catalina de Santillán [Catalina por su abuela la "viuda fornicadora"] sus hijos con Inés de Morales su primera mujer, difunta, con su poder dado ante Juan Gallegos, escribano público de Sevilla, en 25 de mayo de 1621; y Gerónimo de Amores, vecino de esta Villa, por lo que a él toca y en nombre de María Alonso su mujer, hija de los dichos Simón de Santillán e Inés de Morales, intervienen en el pleito por la viña majuelo del Pozo de Valtierra, que constaba entre los bienes que quedaron de la dicha Inés de Morales.

Sigo con un documento excepcional sobre maltrato doméstico en la Castilleja del siglo XVII, tema por desgracia tan de actualidad. El intransigente Simón de Santillán parece estar marcado por el estigma —casi siempre originado en la infancia— de la misoginia. Hizo encerrar a su madre en la cárcel, y ahora fuerza a su mujer.
En 31 de octubre de 1631 [error manifiesto] ante el escribano del Concejo de esta Villa y los testigos susodichos pareció Inés de Morales, mujer de Simón de Santillán, vecina de esta Villa, y dijo que por cuanto hoy su marido la ha apremiado a hacer una escritura de obligación de 1.500 reales (v.s.), y porque en razón de ello ha tenido ciertas pesadumbres, y por evitarlas, y por obedecer lo que su marido le manda, y por miedo del susodicho, y compulsa y apremiada va a hacer y otorgar la dicha escritura, por tanto que porque ella (roto) la vía y forma que mejor haya lugar de derecho, desde luego reclama la dicha escritura y cualquier juramento que en ella hubiere, para que no valga ni en juicio ni fuera de él, ni le perjudique a su persona y bienes, y dice y declara que lo hace compulsa y apremiada por el dicho su marido y por el miedo que le tiene, y no de su voluntad, y para que conste de lo susodicho pidió al presente escribano esta reestimación para guarda y conservación de su derecho, y a los presentes negó que le sean testigos [para mejor protegerse en el anonimato], y juró a Dios y a una cruz en forma de derecho que esta reestimación no la hace de malicia, sino por las razones que tiene dichas, y por saber el daño que le viene de hacer la dicha escritura; no lo firmó porque dijo no saber escribir, y a su ruego lo firmó por ella un testigo, siéndolos Antonio de Guzmán, Francisco Ximénez y Cristóbal de las Cuevas, vecinos de esta Villa. Escribano, Roque de las Cuevas.

En 13 de enero de 1619 Simón de Santillán, con su fiador Juan Lázaro, vecino de esta Villa, obtuvo en préstamo del Pósito 2 fanegas de trigo, que se obligó a devolver por el día de Santiago de julio próximo. Este mismo día, mes y año Miguel Vázquez, hermano de fray Antonio, fue testigo de otro préstamo de trigo —4 fanegas— a Juan Millán y a su fiador Sebastián de Chávez. Y Sebastián Pérez de Santillán, el otro hermano de Simón también involucrado en la delación que —carmelita por medio— llevó a Catalina su madre a la cárcel, da señales de vida en el otoño de 1617 al salir de fiador de Juan Cabrera por el préstamo de 3 fanegas de trigo que le concedió el Pósito.

Y aprovecho la persistencia retiniana de este último fogonazo sobre granos y agricultores para intentar iluminar un turbio asunto protagonizado por Juan Vázquez de Morón, quien al respecto oficiaba de encargado del Pósito por entonces, y protagonizado también en papel secundario por su antecesor en el cargo, Juan Cabrera. 
Todo el tema que vamos a ver transpira fraude flagrante, mangoneo, robo puro y duro, trama de farsantes, mafia de sembradores, hasta el punto que el padre de fray Antonio debió verse muy al borde de acabar con sus huesos en algún triste calabozo de la Cárcel Pública de nuestra Villa.
Cuando un grupo de personas se organiza maliciosamente para "barrer hacia dentro", suele acontecer que quien, por cualquier causa que sea, se quede fuera y sin recibir beneficio alguno, da el chivatazo. Con toda seguridad algún castillejano vengativo, insatisfecho por la marcha de los asuntos de préstamos de grano para sembradura, se comunicó con los funcionarios del Conde de Olivares y les expuso la situación. Veamos todo esto con detalle:

Roque de las Cuevas, escribano público y del Concejo de esta Villa, da fé de que parece por el Libro del Pósito y cuenta que se tomó a Juan Cabrera, depositario que fué en el año de 1614, que el dicho Pósito tiene de caudal 244 fanegas de trigo en grano, y 3.394 maravedíes en dineros del alcance que se le hizo al dicho Juan Cabrera, y asimismo parece que por mandado del Concejo se amasaron 4 fanegas de trigo a 21 hogazas cada fanega, que por mandado del Concejo se vendieron a 20 maravedíes la hogaza, que montaron 2.184 maravedíes, y parece que cuando se tomó la cuenta a Juan Cabrera había en el alholí (1) del dicho Pósito 136 fanegas de trigo en grano, porque las demás estaban repartidas entre los vecinos de esta Villa, y por mandado del Concejo se repartieron las dichas 136 fanegas del alholí entre los dichos vecinos, según parece en dicho Libro de Cuentas y demás autos, y para que conste y por mandado de Diego Mazuelas (2), Alguacil Ejecutor para la cobranza del dicho Pósito, dí la presente en Castilleja de la Cuesta en 4 de agosto de 1615.

(1) Alfolí. Granero, pósito. Del antiguo alhorí, este del árabe hispánico. alhurí, y este del árabe clásico hury; confrontar el egipcio mẖr y el copto ahor. RAE.
El granero está designado por la palabra al-hury (plural al-ahrá’) y ha dado en castellano las voces “alhorí” y “ajorín” que pueden ser traducidas también por ‘granja’. En el siglo VI/XII, el filológo sevillano Ibn Hishám al-Lajmí* daba una definición, en forma de corrección, del término al-hury de la manera siguiente: "wa-yaqulúna al-hury li-bayt al-ta’am; wa-l-sawáb al-hur(y) bi-iskán al-ra’ wa-i‘ráb al-ya’; wa-l-yam´ ahrá` ". Un buen ejemplo de la preocupación perceptible en los tratados agrícolas de al-Andalus es el capítulo dedicado por Ibn al-’Awwám a la conservación de los granos y titulado: "wa-ammá sifat al-ahrá` min kitáb lbn Hayyáy" o "De la descripción de los alhoríes según el libro de Ibn Hayyáy". https://www.webislam.com/articulos/38810-graneros_y_silos_en_las_fuentes_arabes.html
Los autores árabes distinguían perfectamente entre ambos tipos de ingenios [los impulsados por energía hidráulica y los impulsados por energia animal] y por ello les aplicaban términos diferentes. Según el andalusí Ibn Hisam al-Lajmî (m. 1181): “si la máquina es de gran envergadura, redonda, con aletas finas (paletas) en las cuales bate la corriente del agua, de forma que sólo necesite de ésta para girar, tenemos ‘al-nâ’ûra’, que sólo se establece al lado de un río y que al girar produce un chirrido que es causa de que se llame así: ‘nâ’ûra’ (= gemidora)”. Señala también que el vulgo denominaba a la noria de tiro “saniya” (que en castellano dio “aceña”), aunque el nombre correcto era “al-dûlâb” o “aldawlâb”. http://digital.csic.es/bitstream/10261/25271/3/ACTAS_II%20Coloquio%20Agua_Ponencia%20JNP_PJC.pdf
* Ver Ibn Hishám al-Lajmí y el primer jardín botánico en al-Andalus. Revista del Instituto Egipcio de Estudios Islámicos en Madrid, 21: 135-41. http://institutoegipcio.es/wp-content/uploads/2018/09/Vol.-XXI-Revista-del-Instituto-Egipcio-de-Estudios-Isl%C3%A1micos-1981-1982-1.pdf

(2) Por el año 1617 Mazuelas era administrador de la hacienda de Juan de las Cuevas, cuyo capataz fue Juan González Carbonero. Existen detalladas cuentas, rendidas de 6 en 6 meses por este capataz a Mazuelas, de lo que se gastaba en beneficios y en vendimias (peones, vino, caballerías, lagareros, etc.) en las viñas de la referida hacienda. Juan de las Cuevas era hermano de Roque y ejercía también de escribano, en el Concejo de la Villa de Tomares, lo cual es decir que lo hacía también en media Castilleja.



                                                    Firma de Diego de Mazuelas

En dicho día 4 de agosto el Alguacil Ejecutor Diego Mazuelas, nombrado por el Gobernador [del Estado del Conde de Olivares] dijo que ha venido a esta Villa a hacer lo contenido en su Comisión, y para que conste mandó al escribano Roque de las Cuevas la anote y la haga notoria a los Alcaldes Ordinarios de esta dicha Villa, para que la guarden y cumplan. En dicho día el escribano leyó la Comisión a don Gaspar de Córdoba, Alcalde Ordinario de Castilleja. En dicho día el Alguacil Diego Mazuelas dijo que para saber las personas que deben trigo, y se cobren de ellas, y se sepa a qué plazo lo deben, y qué cantidades, y para que por ellas sean ejecutados en sus personas y bienes, mandó se notifique a Juan Vázquez de Morón, depositario del Pósito de esta Villa (roto) ante el presente escribano (roto) todas las escrituras de obligaciones que tiene del dicho trigo (roto) de esta Villa, y si alguna les falta por sacarlas, haga sacar, y las dé y entregue dentro de 3 días para el dicho efecto, con apercibimiento de que se mandarán sacar a su costa y será apremiado a ello; otrosí le manda que no reciba trigo ninguno, ni otro por él, sin estar presente dicho Diego Mazuelas, conforme a su Comisión, y que será castigado como se hallare por derecho.

En dicho día el escribano Roque de las Cuevas notificó a Juan Vázquez de Morón el auto antecedente en su persona, el cual respondió que estaba presto a hacer lo que se le mandaba, y en su cumplimiento entregó al escribano y al Alguacil Diego Mazuelas las escrituras siguientes ( primero aparece el pagador principal, y luego su fiador ): 
Contra Juan de Ortega y Alonso Rodríguez, 2 fanegas; contra Hernando Alonso y Manuel Cerero, 2 fanegas; contra Juan Rodríguez Cabeza la Vaca y Francisco Martín Miño, 2 fanegas; contra Juan ... y Pedro Ortiz, ... fanegas; contra Miguel Martín y Diego Ximénez, 2 fanegas; contra Antón Pérez Navarro y Francisco Martín Miño, 4 fanegas; contra Alonso Hernández Pachón y Diego Moreno, 2 fanegas; contra Cristóbal Platero y Francisco de Ojeda, 1 fanega; contra Juan Millán y Francisco Martín Miño, 3 fanegas; contra Diego Ximénez Moreno y Diego Miguel Martín, 2 fanegas; contra Juan Pérez y Juan Rodríguez de Medina (1), 3 fanegas; contra Francisco de Castro y Pedro Alonso, 2 fanegas; contra Gaspar Rodríguez y Diego Martín Toro, 2 fanegas; contra Bartolomé Ximénez y Juan de Ledesma, 2 fanegas; contra Juan Vázquez Pacheco y Diego Martín Revuelta, 2 fanegas; contra Juan de Ledesma y Cristóbal Martín Breva, 2 fanegas; contra Juan López Tejedor y Miguel de Chávez, 2 fanegas; contra Diego Sánchez y Gaspar ... , 2 fanegas; contra Miguel Chávez y Juan López Tejedor, 2 fanegas; contra Alonso Domínguez y Diego Sánchez, 6 fanegas; contra Francisco de Aguilar y Juan de Ledesma, 1 fanega; contra Antonio Ramos y Andrés de Santana, 2 fanegas; contra Antonio Rodríguez y Martín Ramos, 2 fanegas; contra Juan Cabrera (2) y Diego González, 3 fanegas; contra Juan Rodríguez de Medina y Juan Pérez, 3 fanegas; contra Diego González y Juan Millán, 1 fanega; contra Juan Rodríguez, hijo de Francisco González, y Luis Sánchez, 2 fanegas; contra Luis García y Juan Millán, 2 fanegas; contra Luis Sánchez y Juan Rodríguez, hijo de Francisco González, 1 fanega; contra Fernando de las Cuevas (3), 4 fanegas; contra Diego Galindo y Pedro López, 1 fanega; contra Diego Martín Velázquez y Alonso Martín, 1 fanega; contra Juan Doria y ... Pérez, ... fanegas; contra Pedro de Acevedo y Juan Doria, 2 fanegas; contra Cristóbal Martín Breva y Juan de Ledesma, 2 fanegas; contra Juan Salvador y Fernando Alonso, 2 fanegas; contra Gonzalo Martín y Alonso Rodríguez de Triana, 2 fanegas; contra Alonso Rodríguez de Triana y Gonzalo Martín, 2 fanegas; contra Martín Ramos y Alonso Rodríguez, 2 fanegas; contra Bartolomé Sánchez y Francisco Martín Miño, 2 fanegas; contra Pedro Narváez y Cristóbal de Torres, 1 fanega; contra Juan Rodríguez Gordo y Francisco Rodríguez Roldán, 3 fanegas; contra Alonso Rodríguez y Juan de Ortega, 2 fanegas; contra Pedro Ortiz y Francisco Martín Miño, 1 fanega; contra Juan García Orsuche (4) y Francisco de Castro, 2 fanegas; contra Francisco de Ojeda y Martín Ramos, 2 fanegas; contra Gaspar de Torres y Diego Sánchez, 2 fanegas; contra Alejos de Castellón y Juan González Carbonero, 2 fanegas; contra Juan González Carbonero el viejo y Alejos de Castellón, 3 fanegas; contra Agustín Rodríguez y Marcos de Silva, 2 fanegas; contra Francisco de Ojeda y Martín Ramos, 2 fanegas; contra Miguel Martín y Diego Ximénez, 3 fanegas; contra Miguel Vázquez (5) y Diego Galindo, 8 fanegas; contra Fernando de las Cuevas, 2 fanegas; contra Juan Millán y Juan de Ledesma, 8 fanegas; contra Juan Lázaro y Juan García Orsuche, 4 fanegas; contra ... y ... , 4 fanegas; contra ... y Juan Domínguez, 5 fanegas; contra Antonio de Guzmán y Juan de las Cuevas, ... fanegas; contra Francisco González Fuerte y Cristóbal Sánchez, 4 fanegas; contra Pedro de Acevedo y Pedro Navarro, 4 fanegas; contra Juan de ¿Oiga? y Alonso Ramos, 6 fanegas; contra Cristóbal Platero y Alonso ... , 4 fanegas; contra Juan Lázaro y Pedro Cabrera, 2 fanegas; contra Juan Gallego y Juan Lázaro, 2 fanegas; contra Diego Martín Velázquez y Juan Lázaro, 3 fanegas; contra Luis García y Diego Martín Velázquez, 3 fanegas; contra Cristóbal Martín Breva y Gonzalo Martín, 1 fanega; contra Pedro Vanegas y don Gaspar de Córdoba (6), 6 fanegas; contra Juan López Cordobés (sin fiador), 3 fanegas.
Todas las cuales escrituras Juan Vázquez de Morón entregó al Alguacil Ejecutor Diego Mazuelas ante el escribano Roque de las Cuevas, ... para las cotejar con el caudal del dicho Pósito, para ver si falta alguna cantidad de trigo, y lo firmó de su nombre, y el dicho Juan Vázquez de Morón juró a Dios y a una cruz en forma de derecho no tener en su poder más escrituras, y no lo firmó por no saber escribir.

(1) Creo que se trata de un hijo del jurado Alonso Rodríguez de Medina, el amigo y hospedador de Hernán Cortés en cuya casa de la Calle Real murió.

(2) Juan Cabrera es el depositario que precedió a Juan Vázquez de Morón. Quedó alcanzado en la cuenta que de su gestión se le tomó, como hemos visto. Por desgracia no constan las fechas de los préstamos, pero Juan Cabrera debió otorgar muchos de los que estamos exponiendo.
 
(3) Fernando de las Cuevas había sido escribano del Concejo de Castilleja, y gozaba de excelente posición económica en su retiro, por lo que, siendo como era un hacendado de relieve, no se le exigía fiador. Por añadidura era padre de Roque, el escribano que actúa ahora en esta cuentas del Pósito. Entre las presentadas por el depositario Juan Vázquez de Morón a Diego Mazuelas existían dos escrituras de obligación a nombre de Fernando de las Cuevas, lo que indica que al menos la primera seguía pendiente de pago cuando el referido Alguacil Ejecutor inició sus pesquisas. Hay otros varios casos de perceptores de trigo con cuentas anteriores sin satisfacer.

(4) Hijo de don Vicente Orsuche de Abreu, al cual dedicamos la serie de entradas que empieza en https://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2016/05/orsuche-orsuchi-orsucci-1.html
El 21 de noviembre de 1617, olvidada ya la tormenta que desencadenó el Alguacil Ejecutor Diego Mazuelas, Juan García Orsuche obtuvo 3 fanegas de trigo del Pósito, haciendo de su fiador Juan González Carbonero y por testigos Miguel Vázquez de Morón y Juan Cabrera. En dicho día Miguel testificó también en el préstamo inverso, Carbonero de principal y Orsuche de fiador, de 2 fanegas. Y él mismo el mismo día obtuvo 3 fanegas, siendo su fiador Juan de Castro.
Queda en esta Historia de Castilleja un fleco suelto con un hermano de don Vicente Orsuche que estuvo relacionado de alguna manera con Miguel de Cervantes Saavedra. Pronto terminaremos de ponerlo en su sitio. También ha aparecido en la Red en los últimos tiempos abundante información sobre estos Orsuche de la localidad de Lucca (Italia), que se establecieron en Sevilla desde mediados del siglo XV y que convendría que analizáramos igualmente, lo que queda anotado como trabajo a realizar.

(5) Este deudor principal, Miguel, es su propio hijo, hermano de fray Antonio. Nótese como el préstamo que obtuvo Miguel de su padre supera con mucho la media de los demás sembradores, lo cual resulta sumamente sospechoso. Sospecha que queda confirmada cuando ante el Alguacil Ejecutor declara bajo juramento que su hijo Miguel debe 2 fanegas (v.i.).

(6) Vecino, pared por medio, de Juan Vázquez de Morón. Don Gaspar de Córdoba, vecino de Sevilla y estante en esta Villa, conoce al licenciado Manuel de Sosa*, presbítero vecino de esta Villa, presente, y le arrienda unas casas que él tiene en esta Villa, linde con casas de Hernando Alonso y con casas de Juan Vázquez de Morón y otros linderos, por tiempo de un año desde 1º de noviembre que viene, por precio de 220 reales, a pagar por los tercios del año. Dado en Castilleja a 3 de octubre de 1617. Testigos, Luis de Alemán, Hernando Esteban de Santiago y Juan Bernal, vecinos de esta dicha Villa.
* Manuel de Sosa resulta ser el sacristán que dió fé de la puja por la sepultura de Leonor García, madre de fray Antonio Vázquez de Espinosa (v.s.).
Por su parte Juan Vázquez de Morón arrendó las suyas* a Diego Hernández Cordobán y a Pedro Domínguez, vecinos de esta Villa, presentes, por un año desde 1º de abril pasado, por precio de 16 ducados, a pagar 6 por fin de agosto, 5 por fin de diciembre, y los 5 restantes por fin de marzo de 1618, pena de ejecución. Dado en esta Villa en 2 de mayo de 1617, testigos Juan González Carbonero el viejo, Juan Cantero y Juan de Valcuende.
* Lindaban con tierras de su propiedad y con la sobredicha de don Gaspar.


En dicho día 4 de agosto de 1615 el Alguacil Ejecutor Diego Mazuelas hizo parecer ante sí a Juan Vázquez de Morón, depositario, y bajo juramento le mandó declarar si ha cobrado alguna partida de las contenidas en las dichas escrituras que le ha entregado, o si ha encontrado por cuenta de ellas alguna cantidad de trigo en el alholí del dicho Pósito, para que se sepa líquidamente qué cantidad de trigo se debe, y qué personas, para que haya claridad en todo, el cual dijo que, so cargo del juramento que hecho tiene, no ha cobrado ninguna de las dichas partidas, ni ha entrado en el dicho Pósito ninguna cantidad de trigo por cuenta de ellas, y que esta es la verdad por el juramento que hizo, y no firmó porque dijo no saber escribir, y que es de edad de 60 (1) años poco más o menos. Firmaron el Alguacil y el escribano.

(1) Sale la cuenta "poco más o menos". Debió nacer hacia 1555. Suponiéndole como mínimo de edad de 20 años cuando se casó resulta 1575, año en que todos los investigadores sitúan por aproximación el del nacimiento de fray Antonio Vázquez de Espinosa.


En dicho día 4 de agosto el Alguacil Ejecutor Diego Mazuelas dijo que, habiendo cotejado las escrituras que le entregó Juan Vázquez de Morón, y hecho las cuentas con el caudal del dicho Pósito, halla que faltan para el dicho caudal 49 fanegas de trigo, porque el caudal del dicho Pósito son 244 fanegas y las escrituras montan 195 fanegas; y mandó notificar a Juan Vázquez de Morón que dentro de 3 días dé escrituras de ellas, donde no, se cobrarán de su persona y bienes. Y estando presente Juan Vázquez de Morón le fué notificado por el escribano Roque de las Cuevas, el cual dijo que en la cuenta que se le tomó a Juan Cabrera su antecesor fué alcanzado en 6 fanegas de trigo, las cuales no ha pagado, y que cuando vino el dicho Diego Mazuelas a la cobranza estaba (roto) Pósito cobradas (roto) las cuales están por su cuenta, y asimismo deben al dicho Pósito ciertas partidas de trigo las personas siguientes:
Pedro Narváez, 4 fanegas; Pedro Navarro, 2; Juan Lázaro, 2; Luis Sánchez, 2; mas 4 fanegas de trigo que se amasaron por mandado del Concejo; y Miguel Vázquez, 2 fanegas. Que con las dichas partidas está ¿huero? el caudal del dicho Pósito, y pidió y requirió al dicho Diego Mazuelas las ¿cartas? de las dichas personas en ... de la dicha su Comisión, y visto por dicho Diego Mazuelas mandó se notifique a Juan Vázquez de Morón cobre del dicho Juan Cabrera las 6 fanegas del dicho alcance, y 6 de las escrituras contra los demás contenidos en la dicha su declaración, con apercibimiento que las cobrará de su persona y bienes, y así lo mandó.

El escribano Roque de las Cuevas notificó el auto antecedente a Juan Vázquez de Morón.

Y luego, vistos los autos por Diego Mazuelas, mandó se pregonen públicamente en esta Villa cómo él está en ella en la cobranza del dicho Pósito, que todos los vecinos vengan a pagar lo que deben, con apercibimiento de que está a su costa.

En 5 de agosto de 1615 estando en el Pósito Diego Mazuelas, el Alcalde Ordinario don Gaspar de Córdoba ante el escribano Roque de las Cuevas se entró en el alfolí del dicho Pósito, con las personas que irán declaradas, el trigo siguiente:
Fernando González Fuerte, 2 fanegas y 2 almudes; Francisco de Aguilar, 2 fanegas y almud y medio; Miguel de Chávez, 2 fanegas; Antón Pérez Navarro, 4 fanegas; Antonio ... , ... ; Fernando Alonso, ... ; Diego Galindo, 4 fanegas y 3 almudes; Francisco de Castro, 2 fanegas; Alejos de Castellón, 2 fanegas; Juan Rodríguez de Medina, 1 fanega; Pedro Ortiz, 1 fanega; Juan de Ledesma, 5 fanegas y 2 almudes; Alonso Fernández Pachón, 2 fanegas; Gaspar de Torres, 4 fanegas; Bartolomé Ximénez, 2 fanegas; Juan Domínguez, 3 fanegas; Luis García, 2 fanegas; Cristóbal Platero, 3 fanegas; Juan Rodríguez Cabeza de Vaca, 2 fanegas; Antonio de Guzmán, 3 fanegas; Pedro Navarro, 2 fanegas; Juan Lázaro, 2 fanegas. Y no se entregó más trigo en dicho día.
En 7 de agosto de 1615 estando en el alfolí Diego Mazuelas y el Alcalde Ordinario don Gaspar, entregaron trigo los siguientes vecinos:
Bartolomé Sánchez, 2 fanegas; Juan Salvador, 2 fanegas; Juan López Tejedor, 3 fanegas; Gaspar Rodríguez, 2 fanegas; Juan de Ortega, 2 fanegas; Gonzalo Martín, 2 fanegas; Luis Sánchez, 3 fanegas; Juan Pacheco, 2 fanegas; Juan de Oyga, 5 fanegas y 3 almudes; Alonso Rodríguez de Triana, 2 fanegas; Juan López Cordobés, 3 fanegas; Martín Ramos, 2 fanegas; Diego Moreno, 3 fanegas. Y en dicho día no se entregó más trigo.
En 7 (sic) de agosto de 1615 Diego Mazuelas dijo que en su presencia y la de Juan de Ca..., Alcalde Ordinario de esta Villa, entregaron trigo las personas siguientes:
Agustín Rodríguez, 3 fanegas; Juan Pérez, 3 fanegas; Juan Rodríguez Gordo, 3 fanegas; Juan Rodríguez, hijo de Francisco González, 3 fanegas; Pedro Navarro, 2 fanegas; Francisco de Ojeda, 2 fanegas. Y que en este dicho día no había entrado más trigo en dicho alfolí ninguna persona.


Ahora examinaremos las relaciones entre Juan Vázquez de Morón y los flamencos de Castilleja de la Cuesta, cuyo principal exponente era el aguardentero Jusepe Cornielles (1), quien fué por otra parte maestro en el oficio de Bernardo de Oliver, el hijo del espadero, y por tanto de los demás aguardenteros de la extensísima familia Vega-Oliver.
Francisco Bulén, vecino de Sevilla, estando al presente en esta Villa, por sí y en nombre de doña Isabel de Cornielles, con su poder (2), en virtud del cual él, Francisco Bulén, de mancomún con dicha su mujer doña Isabel de Cornielles, otorga que conoce a Juan Vázquez de Morón, y dice que por cuanto el susodicho y su mujer Leonor García vendieron a Jusepe Cornielles, padre de doña Isabel, vecina que fué de Sevilla, 2.812 maravedíes de tributo al año, al quitar y redimir por 150 ducados, a razón de a 20.000 maravedíes el millar, impuestos sobre unas casas de morada en esta Villa enfrente de la carnicería de ella, linde con casas de Agustín de Castro Polaino y con casas de Pedro Narváez, y sobre 3 aranzadas de viña majuelo al pago de La Fuente, linde con viñas de Francisco Carreño de Rivera y con el padrón real de Camas, como consta en escritura que pasó ante Francisco de Albadán, escribano público de Sevilla, en 11 de octubre de 1608, y dicho tributo pertenece a doña Isabel como hija de Jusepe Cornielles, a la que se adjudicó como consta del testimonio de Juan Luis de Goyas, escribano de Su Majestad y de la Audiencia y Juzgado del Teniente Pedro Alanís de Varnuevo; y dicho Juan Luis de Goyas dá fé que en dicho Juzgado y ante dicho Teniente y él mismo como su escribano se sigue un pleito que comenzó ante Alonso Muñoz, escribano que fué del dicho Juzgado y del dicho Teniente, por el cual pleito Francisco Bulén, vecino de Sevilla, como marido de doña Isabel de Cornielles, pidió que el Jurado Rodrigo de la Barrera Ayala, tutor que fué de la dicha doña Isabel su mujer, le entregue los dichos 150 ducados, que los hubo y heredó de su padre, y ofreció información de la edad, habilidad y suficiencia de dicha su mujer para administrarse sus bienes, y el Teniente no dió la cuenta porque ella era menor de 25 años, y Francisco Bulén respondió con ciertas razones, alegando que se había de dar la cuenta y pago, y presentó ciertos recaudos en su favor, y para más justificación pidió que se viesen los autos, y vistos por el Teniente mandó al tutor Rodrigo de la Barrera que diese los bienes al dicho Francisco de Bulén, y que nombrase tercero para hacer dicha cuenta, y que otorgase carta de dote en favor de dicha su mujer doña Isabel, y visto todo por los Señores de la Real Audiencia de Sevilla confirmaron el auto del Teniente y mandaron a Francisco Bulén diese fianza de tener la dicha hacienda hasta que su mujer cumpliere los 25 años, y se devolvió el pleito y se notificó a las partes, por la cuales fueron nombrados terceros Francisco Pérez Suárez y Juan de Medina Tocino, y se hizo la cuenta, y se presentó ante el Teniente, y al fin de ella está el inventario, que es el que se sigue: un tributo de 150 ducados de principal contra Juan Vázquez de Morón y Leonor García su mujer, que corresponde a la menor doña Isabel desde 1º de septiembre de este año en adelante; ítem 175.968 maravedíes del alcance final del dicho tutor Rodrigo de la Barrera, que los ha de pagar con sus réditos hasta la real paga. Y lo firmaron los terceros en Sevilla a 4 de septiembre de 1619. El Teniente mandó dar traslado a las partes, y Francisco Bulén le pidió que atento a que el tutor Rodrigo de la Barrera fue notificado y se le dió traslado de la cuenta y no ha dicho cosa alguna en contra, viese los autos, lo cual hizo dicho Teniente, pronunciando sentencia en que aprobó la cuenta y mandó a las partes estén por ella, condenando al tutor al pago del alcance, y por Francisco Bulén se presentaron ciertos recaudos y testimonios por donde constaba haber otorgado carta de dote y haber dado la fianza que le estaba mandado dar, y pidió mandamiento para que Rodrigo de la Barrera le pagase el alcance y le entregase los títulos del tributo de los 150 ducados de principal que a doña Isabel su mujer paga Juan Vázquez de Morón, y el Teniente el 19 de diciembre de 1619 proveyó un auto por el cual mandaba a Rodrigo de la Barrera dar a Francisco Bulén el alcance, los réditos y los títulos del dicho tributo.


                                      Firma de Francisco Bulén, de origen flamenco

Todo lo antecedente, de pedimento de Francisco Bulén y por mandado del dicho Teniente, lo dió por testimonio Juan Luis de Goyas el escribano en Sevilla el 29 de mayo de 1620. Y por virtud del poder de su mujer (2), Francisco Bulén de mancomún con ella conoce a Juan Vázquez de Morón y dice que por cuanto el susodicho le ha pedido redención del tributo y le paga los 150 ducados de principal ante el presente escribano con una cadena de oro (3) que pesa 1.044 reales y el resto en reales de a 8  y de a 4, Francisco Bulén por sí y en nombre de su mujer doña Isabel de Cornielles lo deja libre y quito de dicho tributo. Y el presente escribano de Castilleja Roqiue de las Cuevas da fé de todo ello. Dado en esta Villa a 30 de mayo de 1620. Testigos, Pedro de Acevedo, Juan Lozano y Juan Cantero, vecinos de ella.  

(1) "Contrastando diferentes fuentes es como podemos poner en pie todo el complejo entramado de relaciones económicas, sociales y familiares que mantuvieron los profesionales del libro sevillanos tanto en Europa como en América. En la sección de Protocolos Notariales del AHPS, por ejemplo, encontramos el apellido Cornielles en varias ocasiones: en 1560 tenemos a un flamenco, llamado Cornielles Caluarete, vendiendo papel. Años después veremos otorgando diferentes documentos a Catalina de Cornielles, esposa del mercader de libros Diego Mexía. Mientras tanto, en el virreinato novohispano, en concreto en Puebla, se dedica a la venta de libros Alonso Hernández de Cornielles". Natalia Maillard Álvarez. Entre Sevilla y América. Una perspectiva del comercio del libro. Mezclado y sospechoso. Movilidad e identidades, España y América (siglos XVI-XVIII). Collection de la Casa de Velázquez. Volumen 90. Madrid, 2005.
"Sobre más relaciones y vínculos es necesario referirse a la introducción de la prensa en México, empresa muy ligada a Castilleja de la Cuesta por medio de sus vecinos los Cromberger-Maldonado. El edificio elegido en la reconstruida Tenochitlan para albergar la primera imprenta del Nuevo Mundo, cuya foto abre esta entrada, pertenecía precisamente al obispo Zumárraga, el cual en la novela de Gary ya mencionada (Azteca) actúa de intermediario entre el escribano-artista y el emperador Carlos V". https://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2016/06/orsuche-orsuchi-orsucci-6.html
La nao Nuestra Señora de la Candelaria, que trajo en 1622 a fray Antonio Vázquez de Espinosa, transportaba también cargas de papel, sin duda porque rentaba a los libreros e impresores españoles importar el material desde las Indias.

(2) Doña Isabel de Cornielles, estando al presente en la villa de Sanlúcar la Mayor, con licencia de su marido, otorga poder a este dicho su marido para cobrar de Juan Vázquez de Morón, vecino de Castilleja, y de otras personas que lo debieren pagar y de sus hijos y herederos, 150 ducados de tributo principal que el susodicho y Leonor García su mujer impusieron sobre sus bienes en favor de Jusepe Cornielles, padre de la otorgante*, y a ella como su hija pertenecen; y lo mismo se entienda de los corridos del dicho tributo. Dado en la villa de Sanlúcar la Mayor a 30 de mayo de 1620. Testigos, Pedro García de Xelo, Cristóbal Alonso Soriano y Juan Rodríguez Baeza. Escribano público de Sanlúcar, Antonio de Parra.
* La madre, esposa de Jusepe, era de Castilleja.

(3) De la procedencia de esta cadena, o al menos del oro con que estaba hecha, no caben dudas. Se la enviaron sus hijos emigrados.


Historia de los apellidos, 20r.

Está en la esencia de la escritura —como artefacto humano que es— descafeinar, transustancializar, deformar, castrar, tergiversar lo qu...