jueves, 10 de septiembre de 2009

Los esclavos 75d

Pero no acabaron las penalidades de Juan de Padilla con el depósito de bienes y la consiguiente excarcelación, sino que su negro destino lo persiguió hasta después de muerto. Dicho deceso debió acontecer poco después de los hechos que acabamos de narrar —entre marzo y mayo de 1545— lo que nos da pie para sospechar que en su muerte tuvieron algo que ver los amargos disgustos proporcionados por la desastrosa gestión de las carnes de abasto del pueblo. En efecto, en el folio vuelto de la hoja que nos sirve de referencia y fuente se documenta la continuación de sus tribulaciones, mencionándosele ya como "difunto que Dios haya". Habido lo cual, su hijo Francisquito debía ser rorro de pocos meses, e incluso cabe la posibilidad de que la viuda Juana Hernández lo fuese estando embarazada de él, puesto que en el tiempo de sus juegos con el hijo de Francisco de Aguilar en la Plaza en 1552 no podía tener más de 6 ó 7 años. Pero veamos en qué consiste esta vuelta de hoja referida:
El miércoles 6 de mayo de 1545 ante el Señor Juan de Santana, Alcalde Ordinario de esta Villa de Castilleja de la Cuesta, pareció presente Francisco Suárez, vecino de la Villa de Villanueva del Ariscal, y dijo que por cuanto él ha tenido y tuvo muchas cuentas con Juan de Padilla, difunto que Dios haya, vecino que fue de esta dicha Villa de Castilleja de la Cuesta, el año pasado de 1544, y después de averiguadas el dicho Francisco Suárez alcanzó al dicho Juan de Padilla por 3.163 maravedíes, siendo testigos el Jurado Plasencia, vecino de Sevilla1, y Hernán Gomez, vecino de la dicha Villa de Villanueva del Ariscal, y el dicho Juan de Padilla dejó muchas deudas y él no sabe quiénes son sus herederos ni a quién pedir, pide al Señor Alcalde que mande embargar todos sus bienes y hacienda hasta tanto sus herederos paguen y cumplan. Pide justicia y costas.

1.- Acerca de este Jurado Francisco de Plasencia, morador de Castilleja, aportamos algunos documentos:

Francisca ... , viuda de Gonzalo Dominguez, vecina de la Calle Real, jurisdicción de la ciudad de Sevilla en el lugar de Tomares, otorga poder al Jurado Francisco de Plasencia, vecino de Sevilla en la collación de San Isidro, especialmente para que cobre a Juan Jiménez, vecino de esta Villa, el dinero que le debe por el alquiler de una casa y por cierto trigo que le dió. Fechado el jueves 10 de junio de 1557. Francisca no sabe firmar.

El miércoles 6 de octubre de 1557, estando en la huerta de las casas de Juan de Torres que son en el Señorío de esta Villa el escribano público del Concejo de esta Villa Miguel de las Casas, doña Isabel de Villa, y su marido el Jurado Francisco de Plasencia, vecinos éstos de Sevilla en la collación de San Isidro, la dicha Isabel, con licencia de su marido, dijo que por cuanto ha llegado a su noticia que el Bachiller Juan Sanchez ¿Ecerbez? su hermano ha fallecido, le pertenecen sus bienes, y así lo pidió por testimonio para guarda y conservación de su derecho. Firmó su marido el Jurado; ella no sabe hacerlo. Testigos, Bernabé Martin, vecino de Sevilla y morador en esta Villa, y Salvador Perez, criado de dicho escribano Miguel de las Casas.

Y en su testamento otorgado el domingo 20 de septiembre de 1556 Cristóbal de Castro, albañil, vecino de Sevilla en Triana y morador de esta Villa, afirma deberle al Jurado Francisco de Plasencia cierta cantidad de maravedíes.



De manera que el difunto Juan de Padilla arrastraba trampas inmemoriales. El Alcalde exigió al ariscaleño pruebas testificales y documentales que certificaran sus afirmaciones y éste, que demostró venir bien asesorado y preparado, las proporcionó de inmediato el mismo día miércoles con la prestigiosa persona del ya referido Jurado sevillanol señor Francisco de Plasencia "que juró en forma de derecho y siendo preguntado por el tenor del pedimento y mostrado dos firmas que estaban al fin de un papel que dice la una Hernán Gomez y la otra Francisco de Plasencia dijo que la una de aquellas firmas es de este testigo y la letra del dicho Hernán Gomez de tres partidas que están en el dicho papel escritas y que lo que pasa y sabe de este caso es que puede haber dos meses poco más o menos tiempo que estando este testigo en sus casas que son en esta dicha Villa vinieron a las dichas casas de este testigo el dicho Francisco Suárez y el dicho Juan de Padilla, difunto, y el dicho Hernán Gomez cuya es la otra firma que está junto con la de este testigo y los dichos Juan de Padilla y Francisco Suárez pusieron por terceros para averiguar ciertas cuentas que tenían entre ... ". Y en este punto se interrumpe el párrafo del escribano, siguiendo a él un espacio en blanco hasta el fin de la página, probablemente dejado así con la intención de terminar el texto de la declaración, que acaso había memorizado, con posterioridad.
Con todo es plausible suponer que el pleito corrió a favor del de Villanueva y que tuvo como consecuencia el completo empobrecimiento de la familia del carnicero difunto, según la hemos conocido pocos años después.

No hay comentarios:

Notas varias, 3g.

En la ciudad de México a 27 de agosto de 1625 ante don Francisco Enríquez Dávila, Corregidor de esta ciudad por Su Majestad, se leyó esta p...