sábado, 10 de octubre de 2009

Los esclavos 75h

Antes de emprender el relato de la brutal paliza del Alcalde de la Santa Hermandad Francisco de Aguilar al chiquillo hijo de Juana Hernandez, —ésta ahora convertida en cogedera de aceitunas en Albarjáñez—, añadiremos algún dato más acerca de su familia, venida a menos, como decíamos, por la muerte de su esposo Juan de Padilla, el carnicero cargado de deudas.
Tenía, además de Ana Rodriguez y Francisquito, otra hija la viuda; llamábase Isabel y era la mayor de todos. Isabel había concentrado en su persona parte de la corpulencia de su padre y parte de la elegancia femenina de su madre, y el resultado de esta equilibrada mezcla era una mujer completa, hermosa y saludable, llena de vitalidad y alegría, que acaparó la atención y los pensamientos de cierto portugués, un tal Hernán Dominguez, hombre torvo y pendenciero pero que tuvo la habilidad de enamorar a la sencilla muchacha, hasta el punto de convencerla para contraer matrimonio y formar familia. A pesar de su mala fama, Hernan era solicitado para hacer de testigo por personas tan importantes en Castilleja como Martin de Alfaro (en el poder que dió a Pedro Zamorano para recuperar sus encomiendas de indios en el Nuevo Mundo —véase "Los esclavos 41f", entrada de abril de 2009—), como Bernardina de Sagredo (en el juicio por la muerte de su marido a manos del espadero Bernardo de Oliver)*, como Francisco Suárez de Villafranca, Beneficiado de Santa Cruz, en Sevilla (en cierta venta de unos esclavos y ahorría de otros, propiedad de este clérigo), y en asuntos de tanta trascendencia como fue el juicio de Rodrigo Franco, su hijo y sus dos esclavos por la agresión al Alcalde Ordinario Juan de Vega —véase "Los esclavos 31", entrada de marzo de 2009—, o sin ir más lejos, en el tema que nos ocupa en este bloque de "Los esclavos": en el procesamiento y juicio del negro Antón por sus hurtos en Carmona, apresado como sabemos por el Alcalde de la Hermandad Francisco de Aguilar, según documento que transcribiremos más adelante.

* Acontecimiento con unas primeras referencias en "Bautismo 3", nota 7, entrada de diciembre de 2008, y en "Los esclavos 41t", nota 1, entrada de abril de 2009. Prontamente desarrollaremos, con particular detenimiento en todos sus pormenores, este luctuoso suceso.


Valga todo lo dicho como material para una reflexión con enfoque sociológico, en tanto en cuanto y siendo como era este sujeto, las "élites" castillejanas no tenían reparos ni escrúpulos en utilizarlo para dar firmeza a escrituras que trataban de asuntos tan importantes como homicidios, encomiendas de indios o comercio esclavista.
Acto seguido presentamos dos anotaciones extraídas de legajos obrantes en el Archivo Provincial de Sevilla, las cuales nos ilustran sobre los detalles del matrimonio entre la hija mayor de Juana Hernandez y el portugués Hernan Dominguez. Como acostumbramos, los puntos suspensivos sustituyen a palabras ilegibles en los originales. Los dos extractos tratan el mismo tema, pero se complementan:

Primero.
El viernes ... de mayo de 1557 otorgó carta de dote Hernan Dominguez, vecino de esta villa, ¿para casarse? con Isabel de Padilla, mujer que fué de Juan de Padilla, difunto1. Bienes otorgados (¿valorados?) por Leonor de Vª., mujer de ... ; Magdalena Lopez, doncella, en esta villa: 3 colchones llenos de lana, 2 almohadas blancas de lienzo, 2 sábanas de cierta estopa delgada, unos bancos de cama y un cañizo, un arca de madera buena con su cerradura, una mesa, una caldera de cobre pequeña, un candil, una paleta, asadores, trévedes, todo nuevo, y una canasta. Firman como testigos Salvador Perez, criado escribiente del escribano Miguel de las Casas, ... Labrador, Antón Moreno, vecinos de ésta, y Felipe Sanchez de los Santos, estante en ella.
Segundo.
Hernán Dominguez, hijo de Juan de Aparicio, difunto, y de Elvira de Cuéllar, vecinos de Badajoz2, esposo de Isabel ..., hija de Juana ..., viuda de Juan de Padilla, vecina de esta Villa, recibe dote, valorada por Leonor de Valencia, mujer de Diego ... , y por Magdalena Lopez, moza doncella, hija de Antón de Valencia y de Ana de Baena, difuntos, vecina de esta Villa. La dote es la usual de una familia de trabajadores: colchones, almohadas, sábanas, bancos de cama, cañizo, arca, sillas, mesa, caldera de cobre, canasta, candil, paleta, etc. Dado el viernes 21 de mayo ante el escribano Miguel de las Casas. (Esta es una copia de otra carta anterior, que añadimos porque aporta más datos genealógicos de Hernán Dominguez, quien como dijimos hirió de gravedad a un vecino de Castilleja, a lanzazos, en las inmediaciones de la Ermita de Guía).

1.- Flagrante error; Isabel de Padilla era la hija de Juan de Padilla; su mujer era Juana Hernandez. En el segundo documento acierta el escribano.

2.- Aunque la expresión "vecino de..." se usaba en la época como sinónimo de "natural de...", en realidad los padres de Hernan Dominguez eran portugueses de nacimiento emigrados a Extremadura. Su hijo, como tantos otros durante aquellos años, se trasladó a Sevilla atraído por el gran pastel al otro lado del Atlántico, pero algo o alguien debió interponérsele, de manera que quedó estancado en Castilleja.

De todo lo anterior se deduce que la viuda del carnicero diez años después de la muerte de éste había logrado remontar económicamente hasta el punto de dotar a su hija en su casamiento con el lusitano con bienes ciertamente modestos, pero de manifiesta importancia en una familia pobrísima como eran ellos.

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Notas varias, 2v.

Por mediación de las visitas anuales efectuadas por las máximas autoridades religiosas de la provincia para supervisar el estado y buen gob...