viernes, 16 de octubre de 2009

Los esclavos 75k

Redondeando el retrato de la familia de Juan de Padilla, vamos en este capítulo a transcribir algunos escritos sueltos, con varias fechas, los cuales nos facilitarán nuestro paseo por aquella Castilleja en su conjunto y nos posibilitarán comprender todavía más el episodio en concreto que nos ocupa:

El 30 de diciembre de 1545 (error: debe ser 1544) ante Lorenzo Sanchez, Alcalde Ordinario, pareció Cristóbal Martin de Alaraz, clérigo cura de la Iglesia de Santiago, y puso las carnicerías por el año de 1545 en 40 ducados, y se obligó con las condiciones del Concejo. Testigos, Juan Martin y Bartolomé Moreno.
El domingo 4 de enero de 1545 Juan Verde y Juan de Santana, Alcaldes Ordinarios, hicieron las dichas condiciones1.
El 19 de enero pareció Antón Lopez, vecino de Sevilla, y ofreció 42 ducados, testigos, Lorenzo Sanchez y Juan de Castro.
El domingo 25 de enero pareció Francisco Hernandez Labrador, vecino de la Calle Real, y ofreció 50 ducados.
En dicho día 25 Diego Jiménez de Montanchez, pregonero del Concejo de Tomares, pregonó en la Plaza la renta de la carnicería; no pujó nadie, y le fueron rematadas a Francisco Hernandez Labrador. El domingo 1 de febrero hizo traspaso en Juan de Padilla por los dichos 50 ducados, testigos, Lorenzo Sanchez y Diego Verde.
Luego, Juan de Padilla y Juana Hernandez su mujer se obligaron a pagar, y a cumplir las condiciones, dando por sus fiadores a Francisco de Contreras2, Francisco Hernandez Labrador y a Pedro de Padilla3, vecino de Triana, presentes. Testigos, Lorenzo Sanchez y Luis Verde.

1.- Pueden verse tales condiciones en "Los esclavos 68", entrada de julio de 2009.

2.- Una hija de Francisco de Contreras, Isabel de Contreras, era la esposa de Gregorio Lopez, el alanceado por el portugués Hernán Dominguez, quien a su vez era nuero de Juan de Padilla.

3.- Pedro de Padilla, el criado del Conde; terminaría explotando sexualmente a la viuda de su primo Juan de Padilla en Castilleja de Guzmán (ver "Los esclavos 75c").


Pero comprobemos ahora cómo cuando Juan de Padilla se hacía cargo de la carnicería, el domingo 1º de febrero, ya arrastraba, además, ciertas irregularidades en sus cuentas, estando por ellas padeciendo el embargo de su asno de color prieto mohíno:

Miércoles 7 de enero de 1545. Juan Vizcaíno, escribano público y del Concejo de esta Villa, hace saber y da fe que hoy está en su presencia y testigos infrascritos Juan Martin, Alguacil de esta dicha Villa, por virtud de un mandamiento del Alcalde Ordinario Juan de Santana, que dice:
"Yo, Juan de Santana, Alcalde Ordinario de esta Villa de Castilleja de la Cuesta por el Conde mi Señor, mando a vos, cualquier de los Alguaciles de esta dicha Villa, que hagáis entrega y ejecución de bienes de Juan de Padilla y Juana Fernandez (sic) su mujer, vecinos de esta dicha Villa, o en sus bienes de cualquier de ellos, por cuantía de 1.500 maravedíes y 6 gallinas que debe dar y pagar a Fernán Rodriguez de Olivares, vecino de la ciudad de Sevilla, según se contiene en un contrato público de tributo que ante mí presentó el dicho Fernán Rodriguez y lleva en su poder, y juró que le son debidos los dichos maravedíes y gallinas, y los bienes en que hiciéreis la dicha ejecución sean muebles y tales que valgan la dicha cuantía, y sacarlos de su poder y traerlos ante mí para que yo haga de ellos lo que sea justicia, y si tales bienes no tuviere, sean recibidos con fianza bastante que os de de todo saneamiento, así a los bienes muebles como a los raíces, y si tales bienes no tuviere con la dicha fianza, prendedle el cuerpo al dicho Juan de Padilla y ponedlo preso en la Cárcel del Concejo de esta Villa para que allí cumpla de derecho por la dicha razón, y notificada a los principales y fiadores los términos de la ley de términos y no haga de él que de algo, pena de 500 maravedíes para la Cámara de Su Señoría. Hecho a 7 días del mes de enero de 1545 por el Señor Alcalde Juan de Santana."
Juan Vizcaíno hizo entrega y ejecución por bienes que dice ser de Juan de Padilla y Juana Hernandez su mujer, por la dicha cuantía de los dichos 1.500 maravedíes y 6 gallinas en el dicho mandamiento contenidos, de un asno de color prieto mohíno, el cual dicho asno de suso declarado el dicho Alguacil llevó en su poder y dijo que se obligada de lo dar cada y cuando que por el dicho Señor Alcalde o por otro Juez que de la causa pueda y deba conocer le fuere pedido y demandado, so pena que pagará la dicha cuantía de los dichos maravedíes y gallinas en el dicho mandamiento contenidos, en fe de lo cual Juan Vizcaíno dio la presente firmada de su nombre y signada con su signo, que es hecha en la dicha Villa de Castilleja de la Cuesta, miércoles 7 de enero del año del Nacimiento de Nuestro Salvador Jesucristo de 1545, testigos que fueron presentes Cristóbal de Valencia y Domingo Martin, estantes en esta dicha Villa.


Casi de inmediato surge Juan Gonzalez Vohón, quien se convertiría en la "bestia negra" y en el verdugo de nuestro buen carnicero Juan de Padilla:

El lunes 2 de marzo de 1545 ante Juan de Santana, Alcalde Ordinario, pareció Juan Gonzalez Vohón, vecino de Salteras, y dijo que echaba y echó el cuarto de la renta de la carnicería sobre los 50 ducados, y se obligó a pagar al Concejo desde 1º de enero hasta fin de diciembre 62 ducados y medio, porque monta el dicho cuarto 12 ducados y medio, el cual cuarto echó con condición de que los primeros 100 carneros que pesaren, que si le echaren otro cuarto sobre este que ahora echa, que él no sea obligado a acudir con los derechos de los dichos 100 carneros a la persona que le tornare a echar el cuarto. Hizo la solemnidad del juramento y dio por fiador a Diego Verde. Testigos, Juan Librero, vecino de Castilleja de Guzmán, y Francisco Garcia.


He aquí un poder que suena a "canto del cisne", ya que el otorgante moriría dos meses después:

Lunes 9 de marzo de 1545. Sepan cuantos esta carta vieren como yo, Juan de Padilla, vecino que soy de la Villa de Castilleja de la Cuesta, otorgo y conozco que doy todo mi poder cumplido cuan bastante de derecho en tal caso se requiere a Juana Hernandez mi mujer, especialmente para que por mí y en mi nombre y como yo mismo pueda pedir y demandar y recibir y haber y cobrar así en juicio como fuera de él de Francisco Díaz, tabanquero1, vecino de la ciudad de Sevilla en los bodegones de la Puerta del Arenal, 23 reales de plata y 8 maravedíes, y de (en blanco) de Sanpedro, tabanquero vecino de los dichos bodegones de la Puerta del Arenal de la dicha ciudad de Sevilla, 7 reales de plata, o de sus bienes o de quien con derecho deba, que los susodichos y cada uno de ellos me deben y son obligados a me los dar y pagar de cierta carne que les dí a los sobredichos y a cada uno de ellos antes que entrase la Cuaresma de este presente año, fiada, y no me los han pagado, y los pueda recibir en sí y dar de los que recibiere sus cartas y albalaes de pago y de recibimiento y de fin y de quitamiento, las que por la dicha razón cumplieren y menester fueren, y valgan y sean tan firmes y valederas como si yo mismo las diese y allí lo presente fuese, y si fuere menester entrar en contienda y querellamiento por razón de la cobranza de los dichos maravedíes o de cualquier parte de ellos, pueda parecer y parezca ante todos y cualesquier Alcaldes y Jueces y Justicias de cualquier fuero y jurisdicción que sean, y ante ellos y cualesquier de ellos pueda hacer y haga todas las demandas y pedimentos y requerimientos y emplazamientos y citaciones y expresiones y secuestros y embargos y ejecuciones y ventas y remates de bienes, y presentar testigos y probanzas y escritos y escrituras, y recibir testigos y probanzas, y tachar y contradecir los que contra mí fueren dados y presentados y dichos y en personas y fés de pedir sean hechos cualquier juramento o juramentos, y concluir y pedir y oir sentencia y sentencias, así interlocutorias como definitivas, y las consentir y apelar y suplicar de ella o de ellas, para allí todo con derecho debiere hacer y haga en juicio o fuera de él todas las otras cosas y cada una de ellas que menester sean de se hacer y yo mismo haría o hacer podría presente siendo, aunque sea de aquellas cosas de casos que según derecho requieran haber en sí otro ni más especial poder y mandado y presencia personal y con facultad, y que lo pueda sustituir en quien quisiere, antes de la contestación del pleito o después, y lo revocar cuando por bien tuviere, y cuan cumplido y bastante poder puedo y debo dar y otorgar para lo que dicho es, otro tal y tan cumplido lo doy y otorgo a la dicha Juana Hernandez mi mujer, o a los por ella sustitutos, con todas sus incidencias y dependencias, anexidades y conexidades y con libre y general administración, y los ¿recibo? según derecho, y para lo haber por firme obligo a mí y a todos mis bienes habidos y por haber, hecha la Carta en la Villa de Castilleja de la Cuesta en lunes 9 días del mes de marzo, año del Nacimiento de Nuestro Salvador Jesucristo de 1545, testigos que fueron presentes a lo que dicho es Diego Hernandez y Juan Hernandez, vecinos de esta dicha Villa, y el dicho Juan de Padilla no lo firmó porque dijo que no sabía escribir, y rogó a mí, escribano público yusoescripto, que lo firmase por él en este Registro. Juan Vizcaíno.

1.- Tabanco, puesto, tienda o cajón que se pone en las calles o en los mercados para la venta de comestibles. RAE. El Diccionario de Autoridades especifica que se pone en las calles, donde venden de comer para los pobres, y gente de servicio, y tráfago. Latin, Vulgaris caupona, vel popina.
Aunque tabanco está bien documentado en cuantos diccionarios hemos consultado (ya lo usó el mismísimo Cervantes), no así ocurre con tabanquero, ya que tan sólo en Internet hay una única coincidencia y, por cierto, sorprendente: es el título de una canción del grupo musical Los Delinqüentes, formado en 1998 y originario de Jerez de la Frontera (Hey, tabanquero. Dame de beber, dame de beber, da igual que sea tinto, vino fino o moscatel).

Por último, otra negra sombra sobre la tumba del carnicero:

Andrés de Buenrrostro, labrador vecino de Sevilla en la collación de San Llorente, da su poder cumplido a Cristóbal Martin de Alaraz, clérigo cura de la Iglesia de Santiago de esta Villa, que está ausente, especialmente para que pueda cobrar de los bienes y herederos de Juan de Padilla, vecino que fue de esta dicha Villa, 60 reales que el dicho Juan de Padilla le debe de resto de ciertos puercos que le pesó, y dar cartas de pago y albalaes por cualquier fuero y jurisdicción. Testigos, Francisco de Oliva y Francisco de Oliveros, vecinos y estantes en esta dicha Villa.
Fechado en algún día de la semana del lunes 4 al lunes 11 de mayo de 1545.

Poseía alguna tierra Juan de Padilla antes de que comenzaran sus tribulaciones; en término de esta Villa, en el Pago del Charco, un pedazo de tierra calma, linde con viña de 2 aranzadas propiedad de Juan Álvarez; y en el Pago de Cabeza del Moro, también en esta Villa, una viña, linde con viña de Melchor Sanchez y con la hijuela que va a salir al Camino Real (ver "Los esclavos 75c").

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Notas varias, 2v.

Por mediación de las visitas anuales efectuadas por las máximas autoridades religiosas de la provincia para supervisar el estado y buen gob...