sábado, 13 de febrero de 2010

Los esclavos 82g

¿Conocía Juan de Sevilla al tiempo de casarse con Juana Téllez las pasadas aventuras de ésta en manos de Gerónimo de Medina? Probablemente sí, aunque por medio de alguna versión de las varias que circularían en relación con aquellos hechos.
¿Qué fue del legítimo marido, el sanjuanero Juan Carrasco, emigrado desde La Española a la Nueva España? Los documentos de la época guardan un hermético y absoluto mutismo.
¿Cómo, de qué manera, influyeron estos vergonzantes episodios de rapto, estupro y malos tratos, en las relaciones entre Pedro de Cifontes y su hijastra? y, ¿se debe a dichos episodios, o a su desenlace y consecuencias, el encarnizamiento que muestra Juana Téllez en su querella? Casi con toda seguridad, aquel escándalo debió marcar a toda la familia de forma profunda.
Acaso nos esperen, quietas en el interior de los legajos en la penumbra de los depósitos de los archivos, todas las respuestas a esta historia. Mientras el paso de los días nos van dirigiendo a ellas, continuaremos con las cuentas del hacendado castillejano, sabiendo por ellas más aspectos y circunstancias de su agitada vida.
Así, 64 pesos alega que cobró en 1529 de Alonso de Chávez, vecino de Buena Ventura* y procurador de Juan García, vecino de Torre de Algas en Cáceres**, como heredero de su padre Pedro García, vecino asimismo de Buena Ventura, y se los pagó a este referido heredero en 1532. Mas 48 ducados que cobró de Pedro Hernandez de Cuadros, procurador de Cristóbal de Cifontes (¿de la misma familia?), y que pagó a la mujer de dicho Cristóbal en 1534. Además de 29 ducados que pagó el día 22 de noviembre de 1535 al marinero Pedro Sanchez por las pipas de vino que había recibido de él en 1520, según fe sacada de los libros de la Casa de la Contratación de Sevilla. Y 156 pesos de oro (70.200 maravedíes) por pago a Juan Rodriguez Colorado*** de mercancías que había recibido de él hasta el año 1529, según carta de pago y libros de la Casa de la Contratación. Y 40 pesos de oro de cinco tomines (18.281 maravedíes) que pagó por el año de 1528 al vecino de Sevilla Juan de Valladolid según rezan escrituras y probanzas varias. Mas 81.000 maravedíes que pagó a Hernando de ¿Mirones? en nombre de Pedro Zapata el 17 de septiembre de 1530, tal como Pedro de Cifontes se había obligado en 1528 ante el escribano público de Santo Domingo Juan Rodriguez, y que había recibido de un tal Lorenzo de ¿Galarza? para dárselos al dicho Zapata. Mas 260 pesos de oro que pagó a Diego Sanchez, colchero vecino de Sevilla, pesos que Cifontes había cobrado por él en la ciudad de Santo Domingo, de García de Aguilar y de Pedro de Castro, mercaderes vecinos de dicha ciudad, los cuales pesos pagó el 10 de septiembre de 1535 (un día antes de que muriese su mujer) del precio de las casas que había vendido en Santo Domingo, por —recuérdese— 775 pesos. De este pago entonces no se le hizo descargo porque los contadores acordaron remitirlo a los Señores del Consejo de las Indias. Además de 37 ducados que según carta de pago satisfizo a Alonso Sanchez de la Torre, en 9 de septiembre, un día antes de la fecha del testamento de Mari Téllez, pagados igualmente con el dinero de la venta de las casas de Santo Domingo. Y 8 ducados que pagó a Mari Diez según carta de fin de septiembre de 1530, los cuales había recibido de Diego Diez, vecino de Santo Domingo, para darlos a la dicha Mari. Además de 490 pesos que pagó a Hernando de Jerez y a Juan Nuñez el 21 de octubre de 1530, ante el escribano Pedro Farfán, resto de la finalización de una compañía comercial que habían formado, cuya deuda total fue otorgada ante el dicho escribano en 1524. Mas 39.684 maravedíes que pagó a Juan Nuñez (¿el mismo?), vecino de Sevilla, el 23 de octubre de 1533 en dicha Sevilla, por ciertas jarcias y otras cosas que recibió de Juan Sanchez de Carmona, maestre, y que Pedro de Cifontes había cobrado en 1526.

* Varias villas y lugares con este nombre existían —y existen— tanto en la península como en el Nuevo Mundo, por lo que nos es imposible, por ahora, localizar el sitio de referencia.

** Tampoco hemos tenido suerte con esta misteriosa Torre de Algas cacereña.

*** Juan Rodriguez Colorado aparece con cierta relevancia en los protocolos notariales de Castilleja. Vivía hacia 1530 en la Calle Real, en una casa con abundante tierra aledaña. A un vecino de esta Calle, Francisco de Castro, dio en viernes 14 de octubre del referido año, a tributo y censo perpetuo, uno de estos solares, situado entre las casas de morada de ambos. Nombrada en muchas ocasiones la Calle Real como "Camino Real", pudiera ser que estas propiedades se situaran en alguno de sus extremos. El martes 18 del mismo mes de octubre anduvo con tratos y retoques de última hora sobre la adquisición que había hecho, a Juan de Sagredo y a Beatríz Guillén su mujer, de un pedazo de viña y "heriazo" (o sea, erial, tierra sin cultivar) a tributo de 10.000 maravedíes.

No hay comentarios:

Notas varias, 2v.

Por mediación de las visitas anuales efectuadas por las máximas autoridades religiosas de la provincia para supervisar el estado y buen gob...