sábado, 16 de abril de 2011

Los Juanguren y el espadero 16

De la mano del profesor Juan Gil en "Los conversos y la Inquisición sevillana", vamos a afinar la genealogía de Diego Ortiz de Juanguren, para luego continuar con el desenlace del juicio a Juan Martín Haldón. De esta forma conoceremos más y mejor las circunstancias de la prominente familia y en especial las del valetudinario Alcalde, que día a día va recuperándose de los golpes y zarandeos de la noche de autos.
Dice Juan Gil:

ORTIZ. "El apellido de Ortiz quieren algunos que proceda de un duque de Normandía que lo guió un lucero y le puso en Toledo" (Ramírez de Guzmán, Libro de algunos ricos-hombres y cavalleros hijodalgo que se allaron en la conquista de la muy noble y muy leal ciudad de Sevilla, p. 939 ss.); como si hubiese sido un Rey Mago. Sólo una observación: en los orígenes brumosos el cronista Ortiz de Zúñiga es mal consejero, a pesar de lo que cree Saus ( Anales eclesiásticos y seculares de la ciudad de Sevilla, pp. 338-39): le pesa el estigma ancestral; por lo tanto, parece preferible quedarse con la "oscuridad" en que dejaba sumida la estirpe M. Borrero a seguir insinuaciones de lazarillos interesados. Es sobremanera difícil no perderse en la selva de los Ortices, tan prolíficos, incluso con la guía del Discurso de Ortiz de Zúñiga y de Saus, XVI. Además del elenco de los reconciliados, me limito a presentar a las personas y a las familias que pueden tener antepasados conversos.

ORTIZ DE JANGUREN (sic). Hermanos:

1) Rodrigo Ortiz (San Isidoro). Fue nombrado jurado de Santa Cruz el 20 de junio de 1494 (Registro General del Sello, XI, nº 2173 [p. 330]1; Tumbo de los Reyes Católicos del Concejo de Sevilla, VII p. 36)2.

2) Beatriz Ortiz, mujer del trapero Alonso Rodriguez, natural de Baeza. Alonso hizo compañía mercantil con Rodrigo de Bastidas y fue mayordomo de Sevilla en 1506; falleció el 1 de enero de 1507, dejando a la mujer y a los hijos sumidos en una marea de pleitos, tanto con su socio como con la ciudad (cf. Gil, "Marinos y mercaderes", p. 116 ss.). Beatriz falleció en marzo de 1507. Hijos:
I) Antonio Rodriguez Navarrete. Vendió al jurado Ruy Pérez de Esquivel un esclavo negro de Guinea, Juan, de veinte años de edad, por 9.750 mrs. (Archivo Histórico Provincial de Sevilla, III 1519, al 8 de julio).
II) Pedro Ortiz.
III) Miguel Ortiz. Estudió en Salamanca (Archivo Histórico Provincial de Sevilla, I 1535 [=48], f. 780v).
IV-VII) Juan, María, Catalina e Isabel.

3) Juan Ortiz de Janguren, jurado, marido de Leonor de Esquivel, hermana de Juan de Esquivel. Fue tutor de los hijos de su hermana Beatriz. Recibió en su nombre 80.650 mrs. que el comendador Jerónimo de Cabrera debía a Alonso Rodriguez (Archivo Histórico Provincial de Sevilla, XV 1508, 2 f. 164r).

4) Gonzalo Ortiz, canónigo. Dejó por herederos a los hijos de su hermana Beatriz, que aceptaron la herencia el 21 de marzo de 1520 (Archivo Histórico Provincial de Sevilla, IV 1520, 1 f. 806).



1.- Sello. 20 de junio de 1494. Medina del Campo. Fol. 77. Juradería de Sevilla a Rodrigo Ortiz, vecino de Sevilla.- Reyes.

2.- Tumbo. IV-208. Carta de prouisión de la juradería de Sancta Cruz en Rodrigo Ortis. 1494, junio, 20. Medina del Campo.
Don Fernando e donna Ysabel, por la graçia de Dios rey e reyna de Castilla, de León, de Aragón, de Seçilia, de Granada, de Toledo, de Valençia, de Galizia, de Mallorcas, de Seuilla, de Çerdenna, de Córdoua, de Córçega, de Murçia, de Iahén, de los Algarbes, de Algezira, de Gibraltar e de las yslas de Canaria, conde e condesa de Barçelona e sennores de Vizcaya e de Molina, duques de Athenas e de Neopatria, condes de Rosellón e de Çerdania, marqueses de Oristán e de Goçiano. Por fazer bien e merçed a vos, Rodrigo Ortis, vezino de la muy noble çibdad de Seuilla, acatando los buenos e leales seruiçios que Iohan de Ouiedo, nuestro jurado de la dicha çibdad de Seuilla, nos ha fecho e faze de cada día, en alguna emienda e renumeraçión (sic) dellos, tenemos por bien e es nuestra merçed que, agora e de aquí adelante para en toda vuestra vida, seades nuestro jurado de la dicha çibdad de Seuilla de la collaçión de Sancta Cruz en logar del dicho Iohan de Ouiedo, nuestro jurado de la dicha collaçión, por quanto nos le fezimos merçed del dicho ofiçio de juradería al dicho Iohan de Oviedo por vacaçión e priuaçión de Pero Gonçález de Seuilla1a, el qual fue priuado della por el delitto de la herética prauidad, e el dicho Juan de Ouiedo renunçió e traspasó en vos el dicho ofiçio de juradería e nos suplicó e pidió por merçed que vos fiziésemos merçed dél por su petiçión e renunçiaçión, firmada de su nombre e signada de escriuano público.
E por esta nuestra carta, mandamos al conçejo, asistente, alcaldes, alguazil mayor, veynte e quatro caualleros regidores, jurados, escuderos, ofiçiales e omes buenos de la dicha çibdad de Seuilla e al cabildo de los jurados della, e a los vezinos e moradores de la dicha collaçión de Sancta Cruz de la dicha çibdad que, juntos en su cabildo e ayuntamiento, segund que lo han de vso e de costunbre, sin nos requerir ni consultar sobre ello ni esperar otra nuestra carta nin mandamiento, reçiban de vos, el dicho Rodrigo Ortiz, el juramento e solepnidad que en tal caso se requiere. El qual por vos fecho, vos ayan e reçiban por nuestro jurado de la dicha collaçión, en logar del dicho Juan de Ouiedo, e vsen con voz en el dicho ofiçio e voz recudan e fagan recudir con la quitaçión e derechos e salarios e otras cosas al dicho ofiçio de juradería anexos e pertenesçientes e que por razón dél podedes e deuedes aver e leuar, e vos guarden e fagan guardar todas las honrras, graçias e merçedes, franquezas e libertades e perrogatiuas (sic) e exençiones e todas las otras cosas e cada vna dellas que por razón del dicho ofiçio deuedes aver e vos deuen ser guardadas, segund que mejor e más conplidamente vsaron e vsan e recudieron e recuden e fueron e son guardadas al dicho Iohan de Ouiedo e a cada vno de los otros nuestros jurados de la dicha çibdad. E que en ello, ni en cosa alguna ni parte dello, vos non pongan ni consientan poner enbargo ni contrario alguno, ca nos, por esta dicha nuestra carta, vos reçebimos e avemos por reçebido al dicho ofiçio de juradería e al vso e exerçiçio dél e vos damos poder e facultad para los vsar e exerçer en caso que por ellos o por alguno dellos non seades reçebido al dicho ofiçio. La qual dicha merçed de juradería vos fazemos biuiendo el dicho Iohan de Oviedo veynte días contados desde el día que hizo la dicha renunçiaçión, segund la forma de la ley por nos fecha en las cortes de Toledo que en este caso habla.
E los vnos nin los otros non fagades nin fagan ende al por alguna manera, so pena de la nuestra merçed e de diez mill maravedíes para la nuestra cámara a cada vno por quien fincare de lo así fazer e cunplir. E demás, mandamos al ome que les esta dicha nuestra carta mostrare, que los enplaze que parezcan ante nos en la nuestra corte, doquier que nos seamos, del día que vos enplazare a quinze días primeros siguientes, so la dicha pena. So la qual, mandamos a qualquier escriuano público, que para esto fuere llamado, que dé ende al que ge la mostrare testimonio signado de su signo, porque nos sepamos en commo se cunple nuestro mandado.
Dada en la villa de Medina del Campo, a veynte días del mes de junio, anno del nasçimiento de nuestro Saluador Iesu Christo de mill e quatroçientos e nouenta e quatro annos.
Yo, el rey. Yo, la reyna.
Yo, Françisco de Madrid, secretario del rey e de la reyna, nuestros sennores, a fiz escriuir por su mandado.
E en las espaldas estaua escripto lo siguiente: En forma. Rodericus, doctor. Registrada, Doctor. Alonso Gutiérrez, chançiller. E sellada.

1a.- Esta es una familia caída en desgracia. Hermanos:
1) Diego González, bachiller.
2) Pedro González de Sevilla, jurado (Archivo Histórico Provincial de Sevilla, XXIII 1472 [=15963], f. 232v.), reconciliado, marido de Isabel Rodriguez, reconciliada (San Nicolás). Los reyes le quitaron la juradería "por el delitto de la herética pravidad", concediéndosela a Juan de Oviedo el 20 de junio de 1494 (Tumbo, VII, p. 36ss.). Junto con su hijo Rodrigo compró 330 libras de seda por 264.004 mrs. a Antonio de Sobranis y a Jerónimo Salvago (Archivo Provincial de Sevilla, XV 1506 [=9103], f. 389r. al 16 de febrero). Hijo:
I) Rodrigo Rodriguez, mozo soltero (Archivo General de Simancas, Padrón de los habilitados en Sevilla en 1494-96, nº 771). En 1506 se llamaba Rodrigo de Sevilla. (Juan Gil, obra citada).

De los hermanos Juaguren que relaciona el profesor Gil debemos detenernos en Beatriz Ortiz, no tanto por ella como por su marido, el trapero Alonso Rodriguez, que suscita la más jugosa documentación dada su estrecha relación con persona de tanto relieve histórico como fue el Gobernador de Santa Marta Rodrigo de Bastidas.
Observemos, de paso, que hay piezas que no encajan, como por ejemplo el hijo de este trapero y de Beatriz, Antón Rodriguez Navarrete, al cual Diego Ortiz, nuestro hacendado en Castilleja, se refiere como "su hermano" en alguna ocasión. O Pedro Ortiz, nombrado también por Diego como "su padre", aun cuando no aparece en esta genealogía de "Los Conversos" como tal padre.
Por lo tanto y en evitación de mayores confusiones, optamos por basarnos en los informes que aparecen en la documentación custodiada en el Archivo Histórico Provincial de Sevilla, la cual viene dando cimientos a esta historia de Castilleja. A partir de ella, priva el método comparativo con otras fuentes, cual las que maneja el profesor Juan Gil. En este Archivo sobre el que trabajamos los personajes aparecen con sus más nítidas dimensiones, dado que los manuscritos fueron elaborados en nuestro pueblo, por gente conocedora de lo que aquí "se cocía". Las almas de dichos personajes, como vamos comprobando, fluyen de los protocolos, y rien, lloran, sienten, padecen, odian y aman más vívidamente que en cualquier otro lugar, lo cual justifica sobradamente nuestra preferencia.
Y puestos a comparar, comparemos lo que obra en el Archivo General de Indias en referencia a Bastidas y el pleito tocante a este Antón Rodriguez Navarrete, cuya disparidad de apellidos no debe hacernos olvidar que es un Juanguren de pura cepa (ver "Los Juanguren y el espadero 6", marzo de 2011).
Por fortuna nos fue fácil acceder al cuadernillo del pleito entre los herederos de Bastidas y los del trapero Alonso Rodriguez, perfectamente conservado en el Archivo de Indias y, aunque no digitalizado todavía, sí de fácil y cómoda lectura.
He aquí un estracto de su contenido: en la ciudad de Santo Domingo de la Isla Española, el día 26 de enero de 1526, ante los Señores Oidores de su Audiencia y el escribano público de ella, pareció Antón Rodriguez Navarrete, y en nombre de su hermana doña María Ortiz, mujer de don Pedro Perez de Guzmán y tutora y curadora de Miguel, Isabel y Juan, sus hijos y a la vez herederos de Alonso Rodriguez Navarrete su padre, difunto, puso pleito a Rodrigo de Bastidas.
Un mes antes, el 27 de diciembre de 1525, doña María, vecina de Sevilla en la collación de San Llorente, había dado el poder a su hermano Antón, vecino de Sevilla en la collación de Santa Catalina, mediando la necesaria licencia de su marido don Pedro Perez de Guzmán, "para cobrar todos los maravedíes, oro, plata, etc. en Las Indias, que se le deben a su padre Alonso Rodriguez Navarrete". Este apoderamiento tuvo lugar en Paterna del Campo ante su escribano público Pedro Lopez de Aguilar, siendo testigos Juan de Horro, Rodrigo Perez, Ruy Lopez y Juan de Esquivel, vecinos de Paterna. Por lo que se ve, María Ortiz, analfabeta que no sabía firmar pero merecedora del título de "doña", residía con su marido en una villa tranquila, lejos del mundanal ruido de la urbe.
Pero si retrocedemos un lustro, sabremos de una doña María veinteañera que ya había vivido experiencias importantes, como es un matrimonio anterior y la consiguiente viudedad: En Sevilla, el lunes 1º de agosto de 1519 a las nueve horas antes del mediodía, estando en las casas de la morada de Antón Rodriguez Navarrete, ante Diego del Postigo, Alcalde Ordinario de dicha ciudad de Sevilla, y en presencia del escribano público Diego Lopez y los testigos susoescriptos, parecieron María Ortiz, mujer de Luis de Aranda, mercader, de edad de veinte años poco más o menos, y Miguel Ortiz, su hermano de diez y siete años, e Isabel Ortiz, de quince años, todos hermanos, hijos de Alonso Rodriguez Navarrete, Mayordomo que fué de la dicha ciudad de Sevilla, y de Beatriz Ortiz su mujer, vecinos que fueron de dicha ciudad de Sevilla en la collación de Santa María, difuntos, y María Ortiz con licencia de su marido Luis Aranda, dijo que por cuanto Alonso y Beatriz procrearon a ellos y a Antón Rodriguez Navarrete, hermano mayor de veinte y cinco años, y a Juan su hermano, menor de catorce años, y sus dichos padres los dejaron a todos por herederos y los dichos menores están indefensos, pidieron por tanto al dicho Señor Alcalde que le provea de curaduría, y nombraron para ello a Antón Rodriguez Navarrete, el cual aceptó el cargo, presentando como su fiador al dicho Luis de Aranda, siendo testigos Gonzalo de Almonacid y ... Ramírez, escribano de Sevilla. Firmaron Antón Rodriguez y Luis de Aranda.
Antón, como tutor y curador de sus hermanos menores y en nombre de su hermana doña María, ya desde Sevilla había intentado incoar autos contra Rodrigo de Bastidas, frustados según se desprende del viaje que tuvo que hacer —ver supra— a Santo Domingo para continuar litigando. En esta primera diligencia Antón demanda a Bastidas diciendo que en 29 de junio de 1504 dicho Gobernador y Alonso su padre formaron compañía en Sevilla para llevar a Indias yeguas, asnos, burras, ropa, brasil, 33 arrobas de vino tinto de Aracena, vino añejo fino de Cazalla, vino blanco de Alájar, 30 arrobas para el brevaje de los hombres, piezas de lienzo, varas de holanda, camisas de hombre, camisones de mujer, caparazones de Londres, capirotes, 80 jarras para vino, papel, cofres, navajas, espejos, mazos de cartas verdes, agujas, pesos, dos docenas de ayudas a 320 maravedíes*, peines, zapatos, ladrillos, alpargatas moriscas, cuchillos con sus vainas, jubones blancos, hachas de cera blanca, clavos de herrar, azuelas, trébedes, zurrones, maderos para hacer pesebreras, bonetes, naguas, escribanías, 16 sayos de colores (de Pedro de Ávila), sillas de caderas, escobejas de limpiar ropa, sombreros, espadas, puñales, espuelas, un freno plateado...: la cargazón no puede ser más heterogénea.
Además un Antón minucioso hasta la última moneda deduce como gastos del viaje la compra de un perro, de barriles de aceitunas, de una jarretera de atún, los salarios de mozos en La Gomera, la paja de las yeguas, los jornales de los indios, el pago de la alcábala en la sevillana Puerta de Jerez... todo ello para exigir de los herederos del Gobernador de Santa Marta 4.969 castellanos y 4 tomines de oro.

* Ayudas. Los clysteles llaman ayudas porque ayudan a naturaleza cuando ella sola no puede descargar la ocupación del estómago y vientre.
Clystel. Es la melecina o gayta que se echa al enfermo para lavarle o purgarle el vientre. Es nombre griego, xλυστΥρ, clyster, vale tanto como lavatorio, porque con él se lavan las tripas; del verbo xλυζειν, quod est abluere. Tómase algunas vezes por el mesmo instrumento con que se echa, que suele ser de una bexiga de vaca o de cuero, que llaman melecina, a medento, o de un cañuto de metal, y a éste lo llaman geringa, que vale fístula, por ser como cañuto, nombre griego, συρυξ, syrinx. Fingen los poetas aver sido Syringa una ninfa que, persiguiéndola el dios Pan y no pudiendo escapar de sus manos, los dioses la convirtieron en unas cañas palustres, y de aquí llamaron también gayta la melezina, o geringa, o por la semejança que tiene a la gayta en el cañón y el odrecillo de cuero. Plinio, lib. 8, cap. 27, cuenta deverse esta medicina del clister a una ave que se cria en Egypto, dicha ibis, porque sintiéndose embaraçado del vientre, hinchendo el cuello de agua, mete el largo pico que tiene por su trasero y hinche el vientre de agua, con que se purga, enjuagándole y lavándole con ella.(Covarrubias, Tesoro de la Lengua Castellana).
Se comprende que con las tensiones del viaje y el cambio de horarios y hábitos alimentarios los severos estreñimientos hicieran estragos, y resultara productivo comerciar con estos instrumentos terapéuticos.

No hay comentarios:

Notas varias, 3i.

Juan de Vidales, defensor de Bienes de difuntos, por los del doctor Francisco Ortiz Navarrete, difunto, en la causa con el bachiller S...