miércoles, 18 de enero de 2012

Los Juanguren y el espadero 34


Luego se origina un vacío documental de dos semanas, desde el día 5 al 21 de noviembre, en el que, por la lógica de lo que continúa, debemos imaginar a Alonso Rodriguez de Triana y a Juan Martín Haldón todavía escondidos, con toda probabilidad en el mismo refugio. Y también es de suponer que la continuación de los autos se debió a que la mujer del Alguacil, Ana de Tovar, o fué descubierta o ella misma se ofreció a declarar.

Y después de lo susodicho, el jueves 21 de noviembre de 1555, el Señor Hernando Jayán fué a las casas de la morada del dicho Alonso Rodriguez de Triana, Alguacil y Carcelero, y halló en ellas a la dicha Ana de Tovar, de la cual fué recibido juramento: si es casada, cómo se llama, etc. Preguntada que adónde está su marido, dijo que no lo sabe; preguntada que qué tanto tiempo ha que no ha visto al dicho su marido, dijo que desde el domingo en la noche, que pasó 15 días, que se fué de casa a medianoche, al chifle, y no ha vuelto más; fuéle preguntado que si ha sabido más del dicho su marido, dijo que no ha sabido más de él ni lo ha visto de sus ojos; fuéle preguntado que porqué se ausentó de su casa, dijo que no lo sabe; fuéle preguntado que si tenía preso a su cargo el dicho su marido, como tal Alguacil y Carcelero, a Juan Martín Haldón el mozo, dijo que sí tenía; fuéle preguntado que quién soltó de la prisión al dicho Juan Martín Haldón y le dió la llave y favor y ayuda para que se soltase, dijo que no lo sabe, mas que el lunes que se contaron 4 días de este dicho presente mes de noviembre, estando esta testigo en su casa, estando el dicho Juan Martín Haldón preso de piés en el cepo y la cadena y unos grillos de hierro, vino a casa de esta declarante Isabel Garcia, viuda mujer de Juan García, difunto, y se asentó en una banca junto al dicho Juan Haldón preso, y estuvo hablando con el dicho Juan Martín Haldón, y como entró, comenzó a decir al dicho preso: "Anda, Juan Martín Haldón, que Dios hará merced, que así como no lo debéis, os librará", y estuvieron hablando el uno con el otro, y esta declarante no entendía lo que hablaban, porque hablaban quedo, y desde a un poco que estaba en la Cárcel la dicha Isabel García, vino a la Cárcel Catalina Hernández, mujer del dicho Juan Haldón, y trajo de almorzar al dicho su marido unos zorzales, y desde a un rato que la dicha Isabel Garcia estaba allí, pidió a esta declarante que le diese una poca de sal, y esta declarante se la dió, y desde a un poco la dicha Isabel García preguntó a esta declarante qué cuya era una escalera de madera que tenía allí, y esta declarante le dijo que era de Juan Rodriguez, que vive en la Plaza, y que se la había prestado ayer domingo, y luego respondió la dicha Isabel Garcia y dijo a esta declarante que por eso se lo preguntaba, porque toda aquella mañana había estado el dicho Juan Rodriguez dando voces en la Plaza, diciendo que había más de ocho días que se la habían llevado de casa, y que nunca más se la habían vuelto, y luego la dicha Isabel Garcia dijo a esta declarante que, por su vida, que llevase la escalera al dicho Juan Rodriguez, porque otro día se la volviese a prestar, y luego la dicha Isabel Garcia se salió de esta declarante, y salida, esta declarante tomó la dicha escalera y la llevó a casa del dicho Juan Rodriguez, y cuando fué no halló al dicho Juan Rodriguez, y como puso la dicha escalera, la dicha Isabel Garcia dijo a esta declarante que entrase en la casa, que la quería hablar Ana Garcia su hija, y así esta declarante entró en casa de la dicha Ana Garcia y la habló, y se quería volver a su casa, y la dicha Isabel Garcia dijo a esta declarante que se estuviese, que luego se iría, y como dejó a esta declarante con la dicha Ana Garcia, la dicha Isabel Garcia se salió fuera de su casa y no sabe dónde fué, y esta declarante se estuvo un poco con la dicha Ana Garcia, y ya que se quería venir a su casa entró en la casa de la dicha Isabel Garcia la dicha Catalina Hernandez, mujer del dicho Juan Haldón, preso, y como topó esta declarante a la dicha Catalina Hernandez la dicha Catalina Hernandez dijo a esta declarante cómo Hernán Diáñez su padre había traído buen pescado fresco, que quería ir allí para que le diese un poco para el dicho Juan Haldón, y dijo a esta declarante que se fuesen allí, y estando en estas pláticas vino Mencía Rodriguez, mujer de Bartolomé Moreno, dando voces diciendo que corriese, que le habían soltado el dicho preso, y esta declarante vino corriendo a su casa, y cuando allegó halló que el dicho Juan Martín Haldón no estaba en las prisiones y se había ido, y estaban las prisiones sanas y la llave del candado en el dicho candado, y esto pasa y no sabe otra cosa; fuéle preguntado que si la llave que esta declarante halló en el dicho candado de la Cárcel, si era la propia del dicho candado que es de la Cárcel, dijo que no lo sabe; fuéle preguntado que quién tenía la llave de las dichas prisiones, dijo que su marido de esta declarante, y que el domingo en la noche próximo pasado, antes que se fuese el dicho Juan Haldón de la Cárcel, esta declarante vió cómo el dicho Alonso Rodriguez, marido de esta declarante, puso la dicha llave de las dichas prisiones en una arca de su palacio, y que no la vió más, ni la halló en la arca esta declarante; fuéle preguntado que si, cuando esta declarante se salió de su casa para llevar la dicha escalera, quedaba alguna persona con el dicho Juan Martín Haldón, dijo que no quedaba persona alguna mas de su mujer; fuéle preguntado que quién sospecha que soltó al dicho Juan Haldón, dijo que no sospecha sobre otra persona sino sobre su mujer, y sobre la dicha Isabel Garcia como la importunó a que llevase la dicha escalera, y como no halló en su casa al dicho Juan Rodriguez y la hizo entrarse con la dicha Ana Garcia, y desde entrada se salió la dicha Isabel Garcia y no pareció más, por esto sospecha que andaban y anduvieron engañando a esta declarante para echarla de su casa, por soltarla de la Cárcel; fuéle preguntado que si es verdad que, luego que halló ido al dicho Juan Haldón, esta declarante alzó todos los bienes que tenían ella y el dicho su marido, dijo que sí es, y que los llevó al Camino Real; fuéle preguntado que qué bienes eran los que alzó, dijo que su cama y otros bienes de ropa; fuéle preguntado que quién le ayudó a llevar los dichos bienes, dijo que unos muchachos que no se acuerda quiénes eran, con la turbación que tenía, y esta es la verdad. Y no firmó.

A estas alturas, que Ana de Tovar declare sospechar de sus dos amigas la viuda y Catalina no significa gran cosa, sino más bien que ya no tenían nada que perder. Dados los acontecimientos que relata, al Juez de Comisión no se le pasaría por alto el extraño comportamiento de las dos mujeres con respecto a Ana. Por otro lado, a ninguna de las dos dichas se le podía probar culpa alguna, según lo averiguado hasta el momento. Todo ello sigue denotando una urdimbre y una complicidad patentes, en las que, como hemos visto, parece participar incluso Hernando Jayán. Y por fin,

En 23 de noviembre de 1555 el Señor Hernando Jayán, Juez de Comisión, habiendo visto este proceso, mandó notificar al dicho Diego Ortiz, Alcalde Ordinario, que dentro de tres días primeros siguientes acuse si quiere a los dichos Juan Martín Haldón y Alonso Rodriguez de Triana, Alguacil, con apercibimiento que se le hace que el término pasado, se pronunciará por no parte, y procederá contra los susodichos como hallare por justicia.


El cual mandamiento le fué leído y notificado al dicho Diego Ortiz por el escribano Juan Vizcaíno el miércoles 27 de noviembre, el cual dijo que él no quiere acusar ni pedir cosa alguna a los dichos Juan Martín Haldón y Alonso Rodriguez de Triana, Alguacil, ni a ninguno de ellos1. Y así dijo, y lo pedía y pidió por testimonio, testigos que fueron presentes, Lorenzo Sanchez y Francisco Sanchez, vecinos de Sevilla.

1.- Lo que no significaba que el proceso quedara archivado. En la mayoría de estos casos, es la autoridad la que continúa con las acusaciones y los autos, hasta su conclusión, sentencia y condena. De el que nos ocupa, desconocemos su final por la falta de los últimos folios, pero los dos fugados pronto aparecen en Castilleja haciendo vida normal, como si no hubiese sucedido nada. De hecho Juan Martín Haldón nos va a servir tres años después, en 1558, de hilo conductor hasta el protagonista de esta serie de capítulos: el maestro de hacer espadas Bernardo de Oliver.

1 comentario:

Gorrion dijo...

Hola, espero no ser una molestia, solo quería informarte sobre la apertura de inscripciones para la III Edición del Villablog.
Villablog es un evento de nuevas tecnologías, diseñado y dirigido para blogueros.
Este año la temática será la búsqueda de empleo, las nuevas técnicas de búsqueda de empleo a través de las webs 2.0 y vendrán jóvenes emprendedores para presentar sus proyectos de empresa con la ayuda de las nuevas tecnologías.
Si quieres ser un ponente en el Villablog 2012 u organizar un taller, aún estás a tiempo. Infórmate de cómo inscribirte o participar a través de su web: http://villablog.es/.
Desde los institutos e universidades también es posible presentar un proyecto tecnológico o de robótica.
El evento será el sábado 3 de Marzo de 2012 en Rociana del Condado, Huelva. El precio es de 10 euros, que incluyen desayuno, almuerzo, merienda, bolsa del participante y el derecho a asistencia a todas las actividades del Villablog.
¿A qué esperas? Inscríbete ya en http://villablog.es/inscripcion-2
Saludos y disculpa las molestias.
PUEDES SEGUIRNOS EN NUESTRO FACEBOOK: http://www.facebook.com/villablog

Notas varias, 2v.

Por mediación de las visitas anuales efectuadas por las máximas autoridades religiosas de la provincia para supervisar el estado y buen gob...