martes, 17 de abril de 2012

Los Juanguren y el espadero 37i


Siquiera fuera por no haber vuelto a Castilleja el día del Corpus cuando fué informado de la evasión del portugués,

El Alcalde Mayor mandó a Lorenzo Sánchez tener su casa por cárcel y no quebrantarla so pena de 20.000 maravedíes para la Cámara de Su Señoría, y le mandó además buscar al preso Vasco Díaz so la dicha pena. El día 11 de junio (el sábado, tras tomarle la declaración vista en el anterior capítulo) se notificó de ello al dicho Lorenzo Sánchez.

Y a pesar de lo que hoy conocemos por "arresto domiciliario",

El Alcalde Mayor mandó a los Alcaldes Ordinarios que a todas las personas que Catalina García o quien su poder hubiere señalare para testigos, les compelan y apremien para parecer ante ellos y ante Lorenzo Sánchez, Juez de la Causa, y para que les pongan las penas, y que les sentencien en ellas si no lo hicieren.

Pero Lorenzo Sánchez desde su casa son pocas las diligencias que puede efectuar, por lo que don Diego López de Herrera le amplía la "cárcel":

Dicho Alcalde Mayor manda a Lorenzo Sánchez que salga de su casa y tenga por prisión la Villa y su término sin salir de ella ni en sus piés ni en los ajenos, so pena de los dichos 20.000 maravedíes por quebrantamiento, atento a que está malo y enfermo1, y que dé fianza de ella. Juan García2, ... acepta el cargo de carcelero y se obliga, sin firmar por no saber hacerlo. Testigo, Salvador Pérez, Diego Rodríguez de Jaén, Alguacil, y Francisco de Contreras, Alcalde Ordinario. El día 15 de junio se notificó a Salvador Hernández en nombre de Catalina García, siendo testigos Juan de Aguilar y Miguel de las Casas.

1.- Recordemos que un año después ya había fallecido.

2.- Bartolomé Moreno continuaba segando (oficialmente); podríamos pensar que más bien se evadía de sus acusadores.


El Alcalde Mayor, el martes 14 de junio, hace saber a Miguel de las Casas la recusación de Catalina García1, y nombra a Juan de Aguilar, escribano de Su Majestad, mandando a Miguel que lo acompañe y que no haga autos ningunos ni tome testigos, y que esté y resida donde dicho Juan de Aguilar, so pena de 5.000 maravedíes. Y asimismo manda a Miguel de las Casas que llame por edictos y pregones al dicho Vasco Díaz. El día 15 Juan de Aguilar notifica de ello a Miguel de las Casas.

1.- Al siguiente año nuestro escribano tenía conflictos con el Alcalde Mayor, aunque no sabemos si relacionados con, o a consecuencia de, esta sustitución: Miguel de las Casas da su poder a Alonso Álvarez ... de Cerdas, vecino de Granada, para sus pleitos, etc., y  especialmente para parecer ante Sus Mercedes los Oidores de la Chancillería de la ciudad de Granada ... ... grado de apelación de cierto agravio notorio que le ha hecho el Licenciado don Diego Lopez de Herrera, Alcalde Mayor de esta dicha Villa. Dado el sábado 4 de agosto de 1559.
Miguel de las Casas otorga poder a su escribiente Salvador Perez para que le tramita sus pleitos y causas, el martes 12 de septiembre de 1559.

Ahora actúa el calcetero en nombre de la agredida. Con sus testigos muestra y demuestra que Vasco Díaz tenía pésimos antecedentes; aun el recusado Miguel de las Casas se ve en la tesitura de ser fiel a la verdad:

Salvador Hernández presenta por testigo al dicho Miguel de las Casas; dijo que conoce a Vasco Díaz de 12 ó 13 años, y a Catalina García de un año; tiene 45 años de edad, y no es pariente de ninguno de ellos; dice que hace 8 ó 9 años, siendo este testigo Alcalde Ordinario de esta Villa, hizo prender a Vasco Díaz de oficio, porque le hallaron dos bueyes yuntados, los cuales tenía dados para que se los pesasen en las carnicerías de esta Villa, y luego, al prenderlo y tomarle confesión, espontáneamente declaró que los bueyes no eran suyos, que los trajo hurtados de ... en Cuaresma, y luego el dicho Vasco Díaz, estando en prisión, puso fuego al cepo en que estaba preso1, y estándose quemando el dicho cepo lo sintió Alonso Martín Revuelta, a la sazón Alguacil, y ... ... prisiones de hierro ... . Dijo que tiene por mujer honrada a dicha Catalina García y que ha podido perder por el daño entre 5 y 9 ducados. Firmaron dicho Miguel, Juan Aguilar y Lorenzo Sánchez.

1.- Probablemente maniobrando hasta colocarlo sobre algún tipo de braserillo con el que se entibiaba la fría atmósfera del calabozo. El olor de madera quemada lo delató.

Testigo, Juan de Vega, hijo de Juan de Vega; dijo que conoce a Vasco Díaz desde que se sabe acordar, y a Catalina García de un año; tiene 14 años de edad y no le tocan las generales; dice que hace un mes, estando este testigo cavando en una viña de su padre junto a la casa de Vasco Díaz y de Catalina García oyó dar voces, y fué a ver, y vió a Vasco Díaz que salió de su casa con un lanzón, etc., etc. Dice que Catalina García es honrada y discreta y pacífica, y que ha podido perder por el daño entre 5 y 9 ducados. No sabe escribir. Firmaron Miguel de las Casas, Juan Aguilar y Lorenzo Sánchez.

Testigo, Leonor de Valencia, mujer de Diego Verde, hombre del campo vecino de esta Villa; conoce a Vasco Díaz de 10 años, y a Catalina García de un año; tiene 40 años de edad y no le tocan las generales; dijo que sabía que Vasco Díaz había estado en la Cárcel por haber hurtado los dos bueyes, y que había jurado matar a Bernardo de León, clérigo cura que fué de la iglesia de Castilleja de Guzmán. Tiene a Catalina García por mujer honrada, que ha podido perder por el daño entre 5 y 9 ducados, y no firma por no saber escribir. Firmaron Miguel de las Casas, Juan Aguilar y Lorenzo Sánchez.

Testigo Leonor López, mujer de Juan Jiménez, trabajador vecino de esta Villa; conoce a Vasco Díaz desde hace 10 años, y a Catalina García de un año; tiene 30 años de edad y no le tocan las generales; dijo que un día después de la cuestión fué esta testigo a casa de Catalina García, por candela, y la vió en cama, descalabrada; dice que oyó decir que Vasco Díaz, estando preso, había quemado el cepo y se había ido de la Cárcel1; tiene a Catalina García por mujer honrada, y que ha podido perder por el daño entre 5 y 9 ducados; no sabe escribir. Firmaron Miguel de las Casas, Juan Aguilar y Lorenzo Sánchez.

1.- Leonor, o más exactamente sus informantes, contradicen a los demás testigos en cuanto a si Vasco se fugó o si fué descubierto por el Alguacil Alonso Martín Revuelta cuando prendió fuego al cepo que lo aprisionaba.

Testigo, Hernando Jayán, vecino de Sevilla y morador en esta Villa; conoce a Vasco Díaz de 10 años, y a Catalina García de 6 meses; tiene 35 años de edad y no le tocan las generales; no supo que Vasco Díaz había descalabrado a Catalina García, pero se enteró luego; sabe que Vasco Díaz había estado preso por el hurto de los 2 bueyes; tiene a Catalina García por mujer honrada, y que ha podido perder por el daño entre 5 y 9 ducados. Firmó su declaración, junto con Juan de Aguilar, Lorenzo Sánchez y Miguel de las Casas.

Testigo, Juan de Vega, labrador vecino de esta Villa; conoce a Vasco Díaz de 10 años, y a Catalina García de 3 ó 4 meses; tiene 45 años de edad y es cuñado del dicho Vasco Díaz1, pero no faltará por ello a la verdad; sabe que Vasco Díaz estuvo en la Cárcel por el hurto de los 2 bueyes, y que intentó escaparse, pero que fué descubierto por el Alguacil; dice que Catalina García ha podido perder entre 5 y 9 ducados por el daño; no sabe escribir. Firmaron Miguel de las Casas, Juan Aguilar y Lorenzo Sánchez.

1.- Siendo así, Juana Rodríguez, esposa de Vasco Díaz, era hermana de Juan de Vega, ya que la mujer de éste, Inés Martín, es altamente improbable que fuera de nacionalidad portuguesa (hermana de Vasco). Pero: Juana Ana Rodríguez, mujer de Vasco Díaz, con licencia de su marido, le da poder para demandar bienes de la herencia de su padre Alonso Rodríguez Fraile [contribuyente apuntado en el Libro de Heredamientos de 1514], vecino que fué de Triana y morador en esta Villa, en sábado 18 de agosto de 1554, siendo testigos, Miguel de las Casas, Urban de Peralta y Francisco de Salamanca, vecinos y estantes en esta Villa. En tal caso, ¿Alonso Rodríguez Fraile fué padre de Juan de Vega?; consideremos provisionalmente que hubo por medio viudo o viuda vuelto a casar —de ahí que Juan llame "mi cuñado" al portugués—, hasta que nuevas transcripciones arrojen luz sobre este entramado familiar.

Testigo, María Hernández Rubia; dijo que se rectificaba (por ratificaba) y rectificó de anteriores declaraciones; conoce a Vasco Díaz de 10 años, y a Catalina García de uno; tiene 28 años de edad y no le tocan las generales; dice que ahora Catalina García está levantada ya de la cama; tiene a la dicha Catalina por mujer honrada y cuerda, y que ha podido perder por el daño entre 5 y 9 ducados; dice que oyó decir lo de la prisión de Vasco Díaz a ... de Cervantes, primo de su marido, que era entonces Alguacil del Conde. Firmaron Juan de Aguilar, Lorenzo Sánchez y Miguel de las Casas.


En  "Los Juanguren y el espadero 37f", abril de 2012, expusimos genealogía de Ana de Orihuela, y ya  presentamos al padre de Lorenzo Sánchez como "teniente de ensayador de la Casa de la Moneda" y acusado de herejía (Los Juanguren y el espadero 37g", abril de 2012). Ahora surge un documento que viene a completar nuestro conocimiento del Alcalde Ordinario:

Lorenzo Sánchez, clérigo presbítero vecino de Sevilla y estante en esta Villa de Castilleja de la Cuesta, capellán de la capellanía que instituyó Alonso Sánchez su hijo1, difunto que Gloria haya, según cláusula de su testamento, que pasó ante Gómez Álvarez de Aguilera, escribano público de Sevilla, el jueves 19 de marzo de 1534, y para que dijese y cantase dicha capellanía el dicho Alonso Sánchez dejó y dotó y ... un su mesón en Sevilla en la Puerta de Triana, que es enfrente de la Barrera de los Confites, que se dice el mesón del Atajo Mil, que linda con otras casas pequeñas que asimismo dejó el dicho Alonso Sánchez, y por ende, otorga como capellán que da todo su poder a su otro hijo Lorenzo Sánchez para que arriende dicho mesón y las casas pequeñas, y para dar cartas, etc., etc. Dado en Castilleja de la Cuesta, en casa del dicho Lorenzo Sánchez, miércoles 30 de diciembre de 1546. Testigos, Alonso de Trujillo y Francisco de Trueba.

1.- En el siglo XVI el término "clérigo", con un significado mucho más amplio que hoy, abarcaba a todo cristiano recipiente de la tonsura, incluso niños; y antes en el XV el 50% de los sacerdortes eran hombres casados, completamente aceptados por la sociedad; no sería hasta el Concilio de Trento cuando se estableció el monstruoso absurdo de que el celibato y la virginidad son superiores al matrimonio. "Hubo clérigos legalmente casados hasta bien entrado el siglo XVI" (José Sánchez Herrero. "Amantes, barraganas, compañeras, concubinas clericales". Clío & Crimen, nº 5, año 2008, págs. 106-137). De perseguido por la Inquisición a clérigo y capellán, Lorenzo Sánchez el viejo no era un caso excepcional en aquella inestable y caótica sociedad, sometida a fuerzas opuestas y a impulsos contradictorios.

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