jueves, 31 de mayo de 2012

Los Juanguren y el espadero 37s


El padre del difunto General Cosme se obligó como tutor y curador de sus menores nietos en Sevilla, el día 9 de septiembre de 1558, el mismo día que Lorenzo Sánchez era recluido en su domicilio por el Alcalde Mayor del Conde de Olivares a cuenta de la denuncia de Catalina García. Por dicha fecha uno de los nietos —sobrino de Lorenzo, no lo olvidemos— llamado Francisco Rodríguez Farfán, tenía entre 20 y 25 años y era casado, con hijos. Ordenóse la partición de los bienes que dejó el General, nombrándose como tercer contador y partidor Alonso de Alfaro, vecino de Sevilla en la collación de la Magdalena.
El viernes 12 de mayo de 1559 los hijos del General se presentaron ante el Alcalde de Sevilla y pidieron otro tutor, porque su tío Lorenzo Sánchez era fallecido; para tal ocasión nombraron al boticario Pedro de Monsálvez, vecino de Sevilla en la collación de San Lorenzo.
Dicho Alonso de Alfaro —familia del conquistador Martín de Alfaro en mayor o menor grado— y otro partidor, un tal Juan Francisco, nombraron a su vez a los castillejanos Bernabé Martín y Francisco de Contreras, como personas hábiles y suficientes conocedores de la hacienda de los menores, para que apreciasen los bienes raíces, y para los bienes muebles a Catalina Bernal y a Catalina de ¿Barcasaco Roderal?, vecinas de Sevilla. Los dos castillejanos figuran como vineros de profesión, y las dos últimas como correderas1. Los cuatro juraron ante el Alcalde de Sevilla cumplir fielmente sus cometidos.
Al abuelo Gonzalo Rodríguez Farfán se le hace cargo de unos bienes que vendió: la madera de una cama de campo, dorada, vieja; una mesa vieja, con su banco, de cadenas; el vino de cosechas de las viñas de sus nietos; y varias rentas de juros. Se le hace descargo en: cobijas que gastó en las viñas de Castilleja; jornal al capataz, a los peones que sacaron las lías de las tinajas en Castilleja; 43 peones para agostar dichas viñas; carretas, pilas, sogas, arrobas de pez para la vendimia; guardas en las viñas de Gines y Castilleja en los años 1557 y 58; pago al escribano; fanega de cebada para el macho, y su carga de paja y un freno de 2 reales y medio, y 58 maravedíes por herrarlo; lo que gastó Francisco Farfán en su ida a La Alameda, para ir a Ronda a asentar la cédula de su mujer, y un hombre que fué a Ronda también, para lo susodicho; costas de pleitos, entre ellos el de Pedro Milanés, y pagos a Oficiales de la Casa de la Contratación (a veces en especia, como una carga de aceitunas); 4 varas de lienzo para calzones a Andrés, el esclavo; el salario del capataz para los esclavos; el adobo de la silla del macho; una toca para Margarita, negra; jabón para todo el año; un real de unas botas para el esclavo Andrés; 216 maravedíes a Antón Moreno del servicio de Su Majestad de los ... del año 1558; el tributo a Francisco Andrés, vecino de Gines, por las viñas en dicho término; otros tributos por viñas en Bormujos; 2 reales a Francisco Rodríguez, sastre, por la hechura de los calzones del esclavo Andrés; 8 reales por un capote para el dicho esclavo Andrés; 6 reales por vara y tres cuartos de fusa para unos faldellines a Beatriz, esclava; 210 maravedíes para la tela de un sayo para Antón, esclavo, con los ... de tundir; 2 reales al sastre Francisco Rodríguez por la hechura de las susoescritas ropas; 206 maravedíes de 60 tejas, a 3 blancas cada una, para la bodega de Castilleja de la Cuesta, y 3 reales de un albañil; 6 reales a Cristóbal de Escobar para ir a Ronda a cobrar lo que se debe a los menores; 44 maravedíes de una camisa y unos zapatos para Andrés el negro en la víspera de Pascua de 1558; 2 reales de unos zapatos para Margarita la negra; 68 reales a Francisco Farfán para gastos de él y su mula en 8 días a Ronda para cobrar lo que allí se debe. Año 1559: 70 peones a podar las viñas de Castilleja y Gines, a 2 reales cada peón; 2 reales y medio a 2 peones que trasegaron el vino madreado de Castilleja y limpiaron las tinajas; pago a los procuradores del pleito con Pedro Milanés; herraduras al macho; pago a peones por echar cepas en El Candelero y abriendo y cerrando vallados; 2 reales y medio por 2 calabazas para el ... de la dicha cavada; de cortar la caña del cañaveral de Castilleja para rodrigones; zapatos al negro; vallado del cañaveral de la casa del cercado; de fés de traer el vino de Castilleja; peones para cavar en la suerte de La Mora, y en la de Alonso Guillén; pago a 20 y 30 peones cavando y rodrigonando en La Alberquilla; 2 reales de juncia para el rodrigón; cebada para el macho; 22 peones en Los Candeleros; para un sayuelo para Margarita la negra; diezmo de la carne de Diego Ortiz del año 1558; peones y capataz para cavar en la viña de Alonso Guillén; juncia para abrazar; 4 peones abrazando; 3 reales de una ¿canezada?; unas botas al negro, y 61 maravedíes de unos zapatos a Margarita la negra; a Miguel de las Casas por la alcábala del vino.
Cuenta con Francisco Farfán: 300 reales que Francisco hubo cuando fué a la Corte; otras varias cantidades; 4 ducados a doña Francisca, mujer del dicho menor Francisco Farfán, por varios mandados a Ronda.
Cuenta con Agustín Farfán: pago a un barquero de Sanlúcar que tuvo dicho Agustín; pago por un ... que hizo en Canarias; 3 reales de unos zapatos; 9 varas de lienzo; 6 maravedíes por unas calzas de terciopelo; paño negro para una capa y un sayo, y 2 reales de seda para coserlos, y 46 botones para el sayo; ... de holanda para 2 jubones, 2 varas de presilla para apresto de dichos jubones, y seda y cañamazo para ellos; 5 reales de 44 botones para los dichos jubones; 13 reales de pago a Francisco Rodríguez, sastre, de la hechura de la capa y el sayo, y la caperuza del ¿uso? aforrada de tafetán; unas botas; gasto de ir a ver a su hermana; pago a Duarte Fernández, que le debía dicho Agustín Farfán, por lo cual estuvo preso; cabezadas y suelas de unas botas tapetadas; un real de una vaina de espada; otras botas de cordobán; un sombrero aforrado con tafetán; zapatos, calzas, cintas; pago por una espada que le prestó a Francisco Farfán; otras diversas cantidades en metálico; pagos para una gorra, un manto y otras cosas, todo ello anotado en el libro del dicho tutor; y medio real cada día.
Cuenta con Juan Rodríguez Farfán: calzas, jubón, una gorra de medio ducado; una docena de cintas, 3 varas de paño negro de Segovia para capa y sayo, y una vara y media de mitán para aforrar el sayo; tafetán para forrar, 5 varas de Ruán; pago a Francisco Rodríguez por los botones del sayo y por su hechura y la de la capa; calzas, paño leonado; medio real de tundir el paño del sayo; zapatos, jubones, botas; 2 camisas y su hechura; 16 reales y medio a Gaspar Bello, maestro que enseña al dicho menor a leer y escribir y contar, a cuenta de los 3 ducados que concertó con él; otro ducado y medio al dicho Gaspar Bello; un real de papel y tinta; 4 reales para aguilando (sic) al dicho maestro el 3 de enero de 1559; pago a Morcillo, calcetero, por varias calzas; 2 reales de un libro blanco, y ¿blanco de ... ? de papel para contar; 14 maravedíes de una llave para su arca; otro real de papel y tinta; zapatos; y medio real cada día, todo anotado en el libro del abuelo Gonzalo Rodríguez Farfán. Mas una gorra, un bonete y un sayo.
Cuenta con María de Morales: vara y media de paño blanco; raso leonado para guarnecer una saya; mitán para forro de un sayito; tafetán blanco; 4 reales de una onza de entorchada para su ropa; botones y cintas blancas; hechura de ropa y camisas; una frezada; cosas de menudencias que se llevaron al monasterio de Santa María de las Dueñas (en 1559); pago a la depositaria del dicho monasterio; paño, fusa y estameña; presilla; una polla, 2 reales de miel al monasterio; un brasero para la menor; un cuarto de un queso; un real de llevar todo esto al monasterio; 8 varas de cotonías para 2 fustanes para el sastre Francisco Rodríguez; una toca; 2 gallinas y fruta al monasterio; pago a la depositaria del dicho monasterio; 6 reales por una ¿ternuela? de puerco que se llevó al monasterio; zapatos; un palomino; alimentos de Andrés y Margarida (sic) y sus hijos, esclavos de los dichos menores.
Bienes muebles: paños de corte, cama de damasco, cojines de carmesí, salero de plata dorada, águila de plata para un espejo, aro guarnecido de plata, caja guarnecida, caja de cedro, caja ¿ensayalada?, ropas, sábanas, almohadas, un peinador, paños de rostro, saleros de peltre, colchones, mesas, candeleros de alzófar, braseros de cobre, calderas, acetre, 3 esclavos de los menores, que son una esclava que nombran Margarita, de 30 años, con 2 hijos suyos, que al uno nombran Antón, de 2 años, y a la otra Beatríz, de un año, todos en 100 ducados; otro esclavo, de nombre Andrés, de 30 años poco más o menos, en 70 ducados; un juro sobre la Villa de Zalamea; una partida de plata que vino junto con vino y lanas a la Casa de la Contratación en la nao del maestre Alonso Pérez Maldonado por bienes de dichos menores, que pesa dicha plata 80 marcos y 5 onzas, de 178.181 maravedíes; otra partida de plata, vino y lanas en la nao de Marcos de Torres, de 108.290 maravedíes; un tejuelo de oro que pesa 303 pesos, de buen oro, de 136.450 maravedíes, todo ello depositado en dicha Casa de la Contratación; sillas de cadera, viejas; un aparador de madera con su cerradura y llave; cierta cantidad del Concejo de la ciudad de Ronda.
Todo el valor de dichos bienes se repartió entre los menores, y a María de Morales le correspondió además la mitad del valor de los esclavos.
Se dispuso el pago a los acreedores de Cosme Rodríguez Farfán nombrados en su testamento: Diego Felipe y Cristóbal Romero.

1.- Según la Real Academia de la Lengua es sinónimo de alcahueta, o mujer que concierta una relación amorosa. Ni por asomo puede pensarse ese sentido aquí; no he encontrado ningún otro que pueda encajar.

Llama la atención en este documento la gran cantidad de jornaleros que precisaba el cuidado de las viñas de los herederos del General, cuyo mantenimiento constituiría, así, un activo impulsor de la economía del pueblo. Nótese también el gasto en las indumentarias de los menores, que debieron formar parte de una elegantísima élite cuya presencia en nuestra Villa impresionaría a sus sencillos habitantes con sus vistosos atuendos y sus séquitos de esclavos, éstos no menos bien equipados. La niña María de Morales, homónima de su madre, sobrina de Lorenzo Sánchez e ingresada en Las Dueñas, tuvo que ser el ideal espejo donde se miraban todas las pequeñas castillejanas, y por su cultura adquirida con las monjas, alguien inaccesible, etérea y endiosada a los ojos llenos de curiosidad que, en sus visitas a Castilleja, la convertirían en el centro de atención allá donde compareciera.
Los ricos, los pobres. Igual que siempre. Entre éstos, almas envidiosas, llenas de aspereza y de rencor, culpantes a todos y a todo desde sus grietas hediondas; o llenas de sabiduría innata, naturalmente lúcidas, despreciadoras de lo que no fuera la Idea resplandeciente. Y entre aquéllos, pedernales obtusos, ramas secas de gigantescos pinos ancestrales, petrificados, inamovibles desde las cimas de sus barrancas; o cándidas almas espirituales, manos albas de uñas transparentes, abstraídas en la contemplación artística del Ser. El cielo rebosa de camellos minúsculos que transitaron por ojos de aguja grandes como un atardecer aljarafeño. Los castillejanos llenaban las horas del Siglo de Oro de afanes morbosos o de apacibilidades oníricas, esperando la anhelada señal del dedo ciego de la Fortuna, cuya marca silenciosa y enorme supondría paz interior, acaso disfrazada de oro y caballos, acaso de piojos y pan duro.

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Notas varias, 3i.

Juan de Vidales, defensor de Bienes de difuntos, por los del doctor Francisco Ortiz Navarrete, difunto, en la causa con el bachiller S...