jueves, 29 de octubre de 2015

Padrón 1i



Diligencia. En acto seguido, ante el Señor Don Pedro de Silva, Alcalde de primer voto, y de Don José de Castro Pinto, Síndico Provincial General, y mi presencia, fueron compareciendo Antonio Jiménez, hijo de Andrés y de María Josefa Caro, difunta, uno de los Individuos a quien le ha cabido la suerte de Soldado con el número dos, natural de esta Villa, de estado soltero, de ejercicio del campo, edad veinte y un años, estatura cinco pies y cuatro pulgadas*, sus señales pelo y cejas castaños, ojos pardos, nariz regular, barbilampiño, color trigueño; y Francisco Oliver Cabrera, hijo de José, natural de esta Villa, y de Juana Cabrera, otro de los Individuos a quien le ha cabido la suerte de Soldado con el número tres, natural de esta Villa, de estado soltero, de ejercicio del campo, edad de veinte y dos años, estatura cinco pies, sus señales pelo y cejas castaños, ojos pardos, nariz regular, cerrado en barba, color trigueño; y asimismo se presentó Francisco Oliver López, hijo de Manuel, que salió con el número primero, y de Francisca López, natural de esta Villa, de estado soltero, de ejercicio del campo, edad diez y ocho años, sus señales pelo y cejas castaños, ojos pardos, nariz regular, barbilampiño, color trigueño, con algunas pecas de viruelas** en la cara, estatura de más de cinco pies; a los cuales por dicho Señor Alcalde y Síndico se les hicieron las prevenciones que expresa el Artículo diez y seis de la Recopilación de Ordenanza del Ejército, advirtiéndoles al mismo tiempo si conocían haber habido fraude u otra cosa que les perjudicase en el Sorteo que se acababa de celebrar lo hiciesen presente en el término prevenido; de todo lo cual manifestaron dichos Interesados quedar instruidos, y Sus Mercedes mandaron poner la presente diligencia, que no firmaron por no saber escribir, y Sus Mercedes la firmaron y señalaron. Don Pedro de Silva. José de Castro. Ynestrosa.

* La estatura es utilizada por los pediatras y los antropólogos como medida de salud y bienestar de las poblaciones humanas. En las últimas décadas los historiadores la usan como indicador biológico del nivel vida para explorar el impacto producido por las transformaciones ambientales, sociales y económicas en el bienestar del pasado. Este artículo muestra las contribuciones históricas realizadas al tema por diferentes especialistas y compara la evolución de la estatura de los hombres en Francia y en España. Con datos de los reemplazos militares desde la década de 1770 hasta finales del siglo XX muestra los cambios seculares en ambos países y la existencia de ciclos como consecuencia de periodos de deterioro del estado nutricional. http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S0211-95362011000200009&script=sci_arttext&tlng=es#back49


** http://historiageneral.com/2012/03/14/real-expedicion-filantropica-de-la-vacuna-de-la-viruela/


               Niño tratado por viruelas a final del siglo XVIII


Diligencia. En la Villa de Castilleja de la Cuesta en ocho de Mayo de mil ochocientos veinte y siete, yo, el Fiel de Hechos, saqué el Testimonio prevenido para la Remesa de Quintos de lo practicado en este Expediente, que va en diez y seis hojas de papel de oficio. Y para que conste pongo la presente, de que certifico. Ynestrosa.

Los dos meses entre el mayo del Sorteo y el julio en cuyo doceavo día se ejecutó la conducción de los tres reclutas a Sevilla, transcurrieron con el pueblo centrado en y pendiente de los muchachos; la mayoría de los vecinos los agasajaba, atiborrándolos además de consejos, recomendaciones, sugerencias y admoniciones de toda clase. Las muchachas casaderas sentían una ola de melancolía al tratarlos, como un triste sentimiento de pérdida, contrarrestada por el espíritu práctico de quienes atisbaban en los posibles maridos una oportunidad de ascenso social, que solo una institución como el Ejército procuraba a los pobres condenados al azadón y a la podadera. Soñaban las muchachas en este sentido verlos regresar bizarros, maduros y atractivos, llenos de experiencia, considerados y respetables, y sobre todo con las faltriqueras rebosantes de oro y con sus vidas resueltas para siempre. Algún abrazo, alguna promesa de amor se cruzaba en cualquier rincón propiciatorio, excitante con el enervamiento de la gran aventura que se avecinaba.


                                                           Andaluza, 1827



Los viejos soldados que languidecían a la sombra de las parras en los umbríos patios, pensando que, cual noria, la vida giraba y giraba repitiendo infinitamente la misma descarga de agua de sus diarios canjilones, veían reflejados en los tres jóvenes sus amados y dulces recuerdos de mocedad. En sus hogares, en la intimidad tensa e hiperactiva por la preparación y la puesta a punto de todo lo necesario, rodeados de sus familiares, adquirían los tres un aura evanescente ya transido de lejanía y extrañeza, como si en sus cabezas se hubieran borrado las referencias de parentesco, de vivencia vecinal, como si sus identidades hubieran sido sustituidas y sus pensamientos ya no fueran en ningún modo asequibles a quienes tanto y tanto se habían preocupado por ellos. A su vez y en el ámbito público, a los familiares directos, padres y madres en especial, se les tributaban cuidados y cortesanías cumplidos, y miradas y gestos hechos en su mayor parte de una mezcla antagónica de envidia y lástima.
Esa especie de marca tribal que significaba el paso de la niñez a la hombría, el rito de iniciación de los nuevos guerreros, propiciaba también entre los jóvenes francachelas y juergas que el uso y la costumbre habían convertido en obligatorias. Corrían el vino, las bromas y los cantos, ante los que las fuerzas vivas, comprensivas, hacían la vista gorda. Ocurría al tiempo en toda la comarca, y aun en la nación, ofreciendo abundante material a la antropología, aun en pañales en el territorio peninsular y ni siquiera constituida como ciencia independiente en el resto del mundo civilizado, aunque ya propiciada por la Primera Revolución Industrial* (que, dicho sea de paso, terminó hacia 1820 en los más modernos países europeos: recuérdese que estamos en la España fernandina de mediados de la Década Ominosa y para más inri, en la atrasadísima Andalucía.)

* Durante este periodo se vivió el mayor conjunto de transformaciones económicas, tecnológicas y sociales de la historia de la humanidad desde el Neolítico. (Wikipedia)

Diligencia. En la referida Villa en doce de Julio de mil ochocientos veinte y siete salieron los quintos Antonio Jiménez, Francisco Oliver Cabrera y Francisco Oliver López de esta Villa para la Capital, los que en dicho día fueron destinados al Regimiento de Saboya en la Caja de Quintos, de cuya entrega se le dió recibo al Señor Don Pedro de Silva, Alcalde Ordinario de primer voto, por el Capitán Encargado de su admisión, que se une a este Expediente; y para que conste pongo la presente y lo certifico. Ynestrosa.




Regimiento de Infantería de Saboya. Caja de Quintos.
El encargado de la conducción de Quintos Pedro de Silva ha presentado en esta Caja a los individuos del Pueblo de Castilleja de la Cuesta Antonio Jiménez, Francisco Oliver Cabrera y Francisco Oliver López, los cuales quedan admitidos en este día; y para que conste firmo esta en Sevilla a 12 de Julio de 1827. El Capitán Encargado de la Admisión, Pedro de la Iglesia.

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Notas varias, 3i.

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