sábado, 14 de noviembre de 2015

Padrón 1m





            Hacienda de la Sagrada Familia. Fachada a la calle de Enmedio.


La hacienda de la marquesa de Loreto se disputaba el espacio urbano con la de la Sagrada Familia, también en la misma zona de la calle de Enmedio, en la acera contraria. Esta última heredad resultó vencedora en la batalla temporal que ladrillos y maderas de edificios libran, puesto que ha quedado bien conservada, y hoy alberga salón de actos, sala de exposiciones, biblioteca municipal, talleres de cursillos de música, pintura, etc., y no sé que más. Fué declarada Inmueble del Patrimonio Histórico de Andalucía hace algunos años. El Instituto Andaluz de dicho Patrimonio habla de una antigua capilla dieciochesca denominada Sacra Familia en el solar, alrededor de la cual los marqueses de la Reunión de la Nueva España fueron construyendo añadidos, hasta formar una completa hacienda de olivar. Según las fuentes del Instituto, "su posterior evolución constructiva —desde que fuera antigua capilla— corrió bajo el amparo del título de los Marqueses de la Reunión de Nueva España, ostentado por la familia Guajardo-Fajardo, quienes mantuvieron la titularidad hasta la fecha de su cesión al pueblo en 1986."



 Interior de la hacienda. Antiguo molino de aceitunas, hoy biblioteca municipal.



                             Jardín de la hacienda, hoy de acceso público.

Por su parte e independientemente, el Ayuntamiento de Castilleja le dá al edificio un fuerte empujón hacia atrás sin más, hasta dejarlo en el siglo XVI y en propiedad de Hernando Jayán: "Los primeros datos documentales sobre la hacienda provienen del siglo XVI, cuando pertenece a la familia de los Hayán", dice la enigmática historiografía oficial de la Villa aljarafeña. Cierto y verdad que Hernando Jayán tuvo hacienda en dicha calle, y llegó a ser hombre importante en la Villa. Además mantenía un hospital aledaño, por simple altruismo (del cual ofreceremos jugosísimas historias). En todo caso, no me aventuraría yo a endosarle a don Hernando la hacienda de la Sagrada Familia así, por las buenas, al menos por ahora, y lo digo porque voy siguiendo la pista de su viuda, doña Luisa de Briones, quien a final del siglo XVI todavía engendra abundantes testimonios documentales, que en estos días estoy estudiando. Si hay relación entre la finca de Jayán y la de Andueza, pronto lo sabremos.
Pero... revolviendo hemerotecas digitales se encuentra una noticia en la prensa sevillana del año 1840 (15 de mayo) que anuncia: "Subasta pública. A voluntad de los albaceas testamentarios del difunto don Vicente de Torres Andueza*, vecino que fué de Sevilla, se vende en pública subasta una hacienda propia de dicha testamentaría titulada de la Sacra Familia, situada en Castilleja de la Cuesta, con bella y cómoda habitación alta y baja, nueva y perfectamente acristalada, lavaderos, tinahones, cochera, cuadra, almacén y molino de aceite con viga nueva, trojes y demás oficinas, habitaciones independientes para capataz y una preciosa capilla adornada con buenas pinturas; una aranzada de arboleda frutal y otra de viña que sirven de jardín a la hacienda, y en comunicación con ella una excelente viña de veinte aranzadas, toda para verdeo, de superior calidad; y sobre ciento veinte aranzadas de olivar en trece suertes inmediatas unas a otras, y en su mayor parte de primera calidad; apreciada en 759.116 reales, sin incluir la obra de consideración que se le ha hecho para mejorarla.
El remate se verificará el día 17 de agosto próximo a presencia de los albaceas en el sitio que con anticipación se avisará al público, y en dicho día y en todo el tiempo que media hasta él se admitirían las proposiciones que se hagan con tal que cubran las tres cuartas partes del aprecio, reservándose los albaceas la facultad de suspender el remate cuando las pujas no hagan subir dichas proposiciones por lo menos a las cuatro quintas partes del aprecio.
El pago deberá ser a metálico en el acto del otorgamiento de las escrituras de venta, al que precederá la entrega al comprador de los títulos de la finca. Sevilla, 15 de mayo de 1840."

* El señor Torres Andueza consta como vecino de Castilleja en tiempos de la Primera Guerra Carlista. Comerciante al por mayor, en 1816, 1817 y 1824 fue Cónsul del Consulado Terrestre y Marítimo y en 1818, 1821, 1826 y 1827 Prior del mismo (HEREDIA HERRERA, Antonia: “El Consulado Nuevo de Sevilla y América” en TORRES RAMÍREZ, Bibiano y HERNÁNDEZ PALOMO, José (Coord.): Actas de las V Jornadas de Andalucía y América. Sevilla, 1986, p. 300. Aquí está íntegro el estudio de la profesora Heredia: http://dspace.unia.es/bitstream/handle/10334/465/12JVTI.pdf?sequence=1
Se entiende que los comerciantes sevillanos, al perder en favor de Cádiz todo el negocio de la contratación con América, pretendiesen alzar en Sevilla algo que les resarciera de las cuantiosas pérdidas que empezaron a sufrir, y crearon este Nuevo Consulado, del cual nuestro hacendado don Vicente fue relevante miembro.
A Andueza lo encontramos en un Registro del Ganado Caballar que se elaboró en Castilleja en 1837, en reunión del día 4 de julio del Ayuntamiento formado por don José Ortíz, Alcalde Presidente, don José Tovar, don Rafael Jiménez, don Juan Cabrera y don Juan López, Regidores, y don Juan Fernández, Sindico Provincial General, mas el Secretario Esteban Velasco, para dar cuenta de la Real Orden del 4 de junio comunicada por el Señor Jefe Superior Político de la provincia, aparecida en el Boletín Oficial del día 24 relativa a la formación de un registro general que especifique el número de todos los caballos, yeguas, potros y potrancas de todas clases que existan en cada pueblo; los señores reunidos acordaron proceder sin pérdida de tiempo a la elaboración del citado registro. Por carecer el pueblo de albeitar (veterinario) se nombran al Secretario y a Manuel Caro, vecino de esta Villa, en clave de peritos inteligentes, para efectuarlo. De lo que resultó:
Dueños criadores: Rafael Jiménez (con tres yeguas de casta basta, echadas al garañón, y dos yeguas vacías); Juan Polvillo (con una potranca de un año, de casta basta); don Vicente de Torres Andueza (con una yegua vacía, de casta basta); José Vela ( ídem ); José de Oliver Tovar (con una potranca de un año, de casta basta); Francisco Caro (con un caballo domado, de cuatro años); Fernando Cansino Durán ( ídem ); Juan de Luque Castro ( ídem ); Antonio Pinto (con una yegua domada, de seis años); y José Marín Oliver ( ídem ); figuran además, poseedores de caballos de más de siete años, los siguientes vecinos: Juan de Oliver Negrón (con uno); Lorenzo Gonzáles (con uno); José Vázquez (con uno); Clemente Solís (con uno); José de Chávez Sierra (con uno); Miguel de los Reyes (con dos); Fernando Cansino (con tres); Antonio Caro Navarro (con uno); Juan Manuel Márquez (con uno); Juan Negrón Oliver (con uno); Antonio Ortiz (con uno); don Francisco ¿Mensayas? (con uno); José de Silva (con dos); Juan Sivianes (en blanco); Francisco Vázquez (con uno); Manuel Machado (con uno); Francisco Núñez (con uno); don Manuel del Camino (con dos); Manuel Cabrera (con uno); y don José Ortiz (con dos); y con yeguas de más de siete años: José Vela (con una); Juan Antonio Mellado (con una); Juan Polvillo (con una); y Juan Sivianes (con una).
Y en el referido registro de cuadrúpedos, en una observación al margen, se dice que "Hace más de diez años que se ha disminuido considerablemente esta clase de ganado, por las cortas ventajas que reportan los criadores en razón a los crecidos costos, por carecer el término de esta Villa y sus inmediaciones de terrenos de pastos." Firmado por el Alcalde el 14 de agosto de 1837.

"La obra más importante de Alonso Moreno (arquitecto de moda en aquellos años) y la más relevante construcción de este tipo durante el primer tercio del siglo XIX es la que le encargó Vicente Torres de Andueza en la calle Armas (Alfonso XII) de la que Álvarez Benavides, atribuyéndolo al citado maestro, dice que es de principios del siglo XIX. A Alonso Moreno lo tenemos documentado, al menos, desde 1806, cuando realiza el proyecto frente a la iglesia de San Miguel para el Marqués del Real Tesoro, hasta 1827, en que elabora otro proyecto para el Convento de Santa María del Real de la calle Corcheros (Tetuán) número 35 (calle Colcheros, exactamente, por los fabricantes de colchas que la habitaban). En mi opinión podríamos fijar la construcción de la casa Andueza en la tercera década del siglo XIX debido a que Vicente Torres de Andueza alcanza en este momento su mejor posicionamiento socio-económico." EN TORNO A LA ARQUITECTURA DOMÉSTICA SEVILLANA DEL SIGLO XIX:EL PASO DEL NEOCLASICISMO A LA ARQUITECTURA ISABELINA. José Manuel Suárez Garmendia. Universidad de Sevilla.
La mencionada casa de la calle Alfonso XII luego perteneció a los marqueses de Casa-Galindo, y así se la conoce hoy día. También es edificio del Patrimonio Histórico, accesible a visitantes los lunes de 11 a 1.



Nuestro hacendado se introdujo en un avispero, cual eran y son todas las cofradías y hermandades religiosas que proliferan por estas tierras, repletas de egoístas, egocéntricos, egotistas, ególatras... e infinidad de otros egos. Hermano mayor de uno de estos nidos de venenosos himenópteros, sito en la Sevilla invadida por los franceses del mariscal Soult, de los disgustos con que tuvo que apechar con propios —los cofrades y demás creyentes— y extraños —los gabachos— se dá detallada razón en este sitio de Internet:

http://www.siete-palabras.com/index.php?option=com_content&view=article&id=126:la-custodia-de-la-hermandad-sacramental-de-san-vicente&catid=7:resenas-historicas&Itemid=50



Tres días más tarde se celebra nueva junta en la capilla, en la que no apareció nadie de la Esclavitud de la Santísima Trinidad. Sí lo hizo Vicente Torres y Andueza, quien relató lo sucedido con motivo de la invasión francesa, en la que al solicitarse la venta de los retablos como parte de los bienes nacionales, le avisó el comisionado Ángel Gamboa para que los quitase de la capilla y evitar su venta, lo que hizo a su costa, depositándolos en la iglesia parroquial de San Vicente donde se colocaron con acuerdo de los curas y la Esclavitud de la Santísima Trinidad habiendo gastado su esclavo mayor su dinero para darle la forma que entonces tenía el mayor de la capilla, solicitando que si la hermandad lo tenía a bien pondría otros en lugar de aquellos, aunque no de tanta igualdad y hermosura, dando mil trescientos reales para dicho cometido. Ver http://www.siete-palabras.com/index.php?option=com_content&view=article&id=197:la-salida-de-la-archicofradia-de-las-siete-palabras-en-1864&catid=7:resenas-historicas&Itemid=50

Por otro lado, tuvo amplia difusión un cuantioso donativo que don Vicente otorgó al Hospital de las Cinco Llagas, hoy Parlamento de Andalucía. Agradecidísimos los sevillanos, dieron su nombre a una calle, aunque luego fué redenominada.

Dentro del amplio recinto del Hospital de la Sangre, la zona hospitalaria para la milicia fué creada en los tiempos de la Guerra de la Independencia por el médico del ejército Tomás García Suelto, alcanzando la Institución notoria fama que determinó que fuera ampliado y renovado ya en 1852 (sic) por Don Vicente de Torres y Andueza (de quien le proviene el nombre a la calle junto al recinto), quién, además, empleó su peculio personal para centralizar en el hospital de las Cinco Llagas los servicios de los añejos Hospitales hispalenses del Amor de Dios, del Espíritu Santo, de San Hermenegildo, de San Cosme y San Damián, etc, que configurarían al vasto inmueble como un verdadero “Hospital Central” de la ciudad de Sevilla con el anexo del destinado al ejército. http://sevillaciudaddeembrujo.blogspot.com.es/2008/10/experiencias-y-fantasmas-en-el.html

3 comentarios:

Antonio Perez Landero. dijo...

Muy apreciado documento histórico...

Antonio dijo...

Gracias, amigo Landero.

Antonio dijo...

Gracias, amigo Landero.

Notas varias, 2v.

Por mediación de las visitas anuales efectuadas por las máximas autoridades religiosas de la provincia para supervisar el estado y buen gob...