jueves, 7 de enero de 2016

Padrón 1z





Anduve algunas semanas en el Archivo Municipal de Sevilla cuando había que trabajar "artesanalmente", antes de que los mormones comenzaran a fotografiar sus Padrones y de que voluntarios de grupos de genealogía se emplearan en sus indexaciones facilitando con ello la investigación por Internet. En el Archivo fuí tanteando a ciegas en busca de la familia de mi abuelo materno el estepeño José Jiménez Díaz, por cuya partida de nacimiento había yo sabido que sus propios abuelos estaban avecindados en esta ciudad, adonde habían llegado desde la antigua Ostipo calculo que a principios del siglo XX. La tarea con solamente este dato era ardua dada la enorme cantidad de padrones de una ciudad tan grande como Sevilla, pero lo intenté durante esas semanas hasta que tuve que desistir sin lograr averiguar la dirección exacta de mis ancestros y habiendo podido consultar solo una ínfima parte. Mas por otro lado saltaban a mis ojos en las interminables listas de vecinos que repasaba rápidamente gentes de Castilleja que habían cambiado de residencia yéndose a la capital, de las cuales fuí tomando nota hasta completar un buen registro de "emigrados" con la finalidad de seguirles la pista hasta nuestros días, como apéndice de la "microhistoria" de nuestra Villa. En una de las hojas del libro de uno de los distritos trianeros en el año 1940 tropecé con un apellido que me sonaba con fuerza, y al momento tuve la satisfacción de haber dado con algo desconocido para todos los interesados en la Castilleja de la II República: la familia del Alcalde Juan Sanchez Mesa constituida por su viuda e hijas y otras parientes, que se desplazó a Sevilla tras su fusilamiento. Otros vecinos cercanos de ella y relacionados de alguna manera con Castilleja son listados también:

Año 1940. Calle Castilla.-

Nº 12.- Antonio Racero Márquez, de 42 años, trabajador en fábrica de aceites, natural de Montilla (Córdoba), con 41 años de residencia en Sevilla; Plácida Palencia Algarra, de 27 años, de profesión su casa, esposa, natural de Linares (Jaén), con 19 años en Sevilla. Hijos: Antonio, de 12 años, colegial, natural de Sevilla; Francisca, de 11 años, idem; Manuela, de 8 años, colegial, natural de Castilleja de la Cuesta, con 6 años en Sevilla.

Nº 127.- Ildefonsa Rodriguez Pérez*, de 30 años, viuda, de profesión su casa, natural de Castilleja de la Cuesta, 4 años en Sevilla (llegada en 1936). Hijos: Ángeles Sánchez Rodriguez, de 9 años, colegiala, natural de Castilleja de la Cuesta, 4 años en Sevilla; Ana Sánchez Rodríguez, de 7 años, idem; Victoria Sánchez Rodríguez, de 6 años, idem; y Juana Sánchez Rodríguez, de 4 años, idem.
—Ángeles Perez Rodriguez, de 60 años, viuda, empleada en industria de tortería, natural de Valencina, con 4 años en Sevilla (madre de Ildefonsa, de Victoria que sigue, y de Juana, ver infra); Victoria Rodriguez Perez, de 34 años, soltera, de profesión su casa, natural de Castilleja de la Cuesta, 4 años en Sevilla.

Nº 135.- Manuel Álvarez Rodriguez, de 62 años, vendedor, natural de Castilleja de la Cuesta, viudo, con 48 años en Sevilla. Hijos: Margarita Álvarez Carmona, 15 años, profesión su casa, natural de Sevilla; Antonio, 12 años, botones, natural de Sevilla.

Nº 148.- Juan Infante Rodriguez, de 36 años, electricista, natural de Alcázar (sic), casado, con 32 años en Sevilla; Dolores Benítez Sierra, de 38 años, de profesión su casa, natural de Castilleja de la Cuesta, con 30 años en Sevilla. Hijos: Soledad, de 11 años, escolar, natural de Sevilla; José, de 10 años, idem.

Nº 175.- Justo Rodriguez Miranda, de 59 años, casado, alfarero, natural de Valladolid, con 48 años en Sevilla; Consuelo Luque Ramos, 58 años, de profesión su casa, natural de Castilleja de la Cuesta, con 49 años en Sevilla. Hijos: Julia, de 29 años, profesión su casa, natural de Sevilla; Justo, 21 años, soldado, natural de Sevilla; Concepción, 18 años, profesión su casa, natural de Sevilla.

Y en la plaza de Chapina.-

Nº 3.- Juan Calvo Rodriguez, de 25 años, casado, natural de Castilleja de la Cuesta, de profesión camillero, con 23 años en Sevilla; Mercedes Pallares Rivero, de 23 años, esposa, natural de Sevilla. Hijo: Miguel, de 2 años, natural de Sevilla.


* Partida de nacimiento de la esposa de Juan Sánchez Mesa: En la villa de Castilleja de la Cuesta, Diócesis y Provincia de Sevilla a cuatro de febrero de mil novecientos nueve yo, Don Antonio González, cura ecónomo de la parroquia de la Purísima Concepción bauticé solemnemente a una niña que nació el día diez y ocho del mes pasado y año de la fecha a las dos de la tarde en la Calle Real número ciento treinta, hija de Juan Rodríguez Rodríguez, profesión jornalero, y de Ángeles Pérez Rodríguez, casados en Valencina en el año de mil ochocientos noventa y ocho. Abuelos paternos Juan Rodríguez Rodríguez, de Gines, y Victoria Rodríguez Ortiz, natural de esta Villa, y los maternos Juan e Ildefonsa Rodríguez Cruz. Se le puso por nombre Ildefonsa y fueron sus padrinos Felipe Rodríguez y su mujer Emilia Tovar Goncet, a quienes advertí el parentesco espiritual y obligaciones que por él contraen. Testigos, Baldomero Tovar y Federico Cansino, todos de esta villa excepto la madre y los abuelos maternos que son de Valencina, de que certifico.

Hermana de la viuda del alcalde asesinado fué Juana Rodríguez Pérez, nacida en la Calle Real número 66 a las 7 de la mañana del 30 de noviembre de 1910.


Con el "boom" de la Memoria Histórica hubo por fin noticias de descendientes del alcalde, aunque fueron ellos los que hubieron de tomar la iniciativa, porque nuestra Administración estaría muy ocupada con las merendolas, el fútbol y los aparcamientos de coches:
EL CORREO DE ANDALUCÍA. CASTILLEJA DE LA CUESTA AL MES. Suplemento mensual. Martes 18 de diciembre de 2007. Ana Sanchez Rodriguez. Hija del último alcalde de Castilleja en la República desaparecido durante la Guerra Civil. "Guardo muchos recuerdos". Juan Sanchez Mesa fue el último alcalde socialista de Castilleja de la Cuesta antes de que estallara la Guerra Civil. Ahora, su hija Ana Sanchez Rodríguez se ha puesto en contacto con el Ayuntamiento para conocer qué pasó realmente con él tras su desaparición en 1936.
-¿Qué recuerdos conserva de su padre?
-Aunque cuando mi padre desapareció yo tenía tan solo 4 años, guardo muchos recuerdos de él. Por ejemplo, la noche que vinieron los militares a llevárselo. Se formó un gran revuelo en el comedor de mi casa. Mi padre tranquilizaba a mi madre diciéndole que no se apurara. También recuerdo cómo mis hermanas y yo jugábamos con mi padre, cuando nos llevaba a la playa, en Cádiz o cuando nos traía a casa las típicas tortas del pueblo.
¿Cuál fue el motivo de su marcha?
-Cuando desaparece mi padre, mi madre decide que lo mejor es que nos marchemos de Castilleja para que pudiéramos vivir más tranquilas después de lo sucedido. Mi madre estaba embarazada de su quinta hija, aunque una de mis hermanas murió en Castilleja, siendo una niña*. Entonces mi abuela, mi tía, mi madre, mis tres hermanas y yo nos vamos a vivir a Sevilla capital.
-¿Su padre desapareció siendo alcalde de Castilleja?
-sí, aunque la profesión de mi padre era panadero, cuando desapareció era el alcalde del pueblo. A mi padre se lo llevaron porque en el pueblo circulaban rumores de que era comunista, aunque no lo era**. Cuando desapareció mi madre lo buscó por todos lados, llegando incluso a Granada. También habló con el Gobernador de Sevilla para conocer su paradero. Sabemos que mi padre estuvo detenido varios días en Sevilla. Después, hay muchas versiones...
-¿Qué le ha llevado a retomar esta historia después de los años?
- Es algo que siempre he tenido en mi cabeza. A raíz de su desaparición, todos los días de mi vida me he preguntado dónde estará mi padre enterrado, qué será de él. Todos hablaban muy bien de mi padre, era un hombre muy bueno, que no había hecho nada malo a nadie. A pesar de dejarme tan pequeña, siempre he tenido mayor apego por él.
-¿Qué recuerdos guarda de este municipio en el que pasó sus primeros años de vida?
-Guardo muchos. Por ejemplo, sé que me bautizaron en la Parroquia de Santiago, me acuerdo del colegio de Doña Joaquina al que yo iba con otras niñas del pueblo***, de la casa donde vivimos que estaba en la calle Real, y de algunas personas.
-¿Tiene previsto volver?
-Desde que nos marchamos del pueblo, he vuelto a Castilleja varias veces. La última vez ha sido el pasado mes de febrero. Fuí con uno de mis hijos y me pareció tan bonita... Se nota tanto el cambio...



 EL PERFIL: A pesar de que vive en Inglaterra desde hace varios años y que se perdió su inauguración, Ana Sánchez, cada vez que regresa al pueblo de su infancia, pasa por la calle dedicada a su padre, la calle Juan Sánchez Mesa, y se hace una foto emocionada. "Estoy muy contenta del homenaje". Aunque no tiene familia en Castilleja, vuelve cada vez que puede y agradece poder contemplar el paso de la historia de un municipio que va en paralelo a la suya.



                                Dos de las hijas en la clase en los jardines de Benjumea-Puigserver


* De esta pequeña hija del alcalde Juan Sánchez Mesa fallecida no encontramos partida parroquial de defunción.

** En el combativo Sindicato de panaderos de Sevilla "La Aurora" se formaron importantes dirigentes como José Díaz Ramos y Antonio Mije García. Nadie como los panaderos saben de auroras, de esa claridad color de harina que se esparce con suavidad por el oriente definiendo el paisaje con luz amable, preludio del verdadero fermento del día, del dorado baño que guarda su fuerza desde el ocaso anterior para convertir medio mundo en una familiar hogaza de oro. En sus manos los obreros panaderos amasan la mañana con agua pura de las estrellas.
Los panaderos de Sevilla consiguieron importantes reformas para ayuda a las trabajadoras de todas las especialidades en trance de maternidad.
En octubre de 1931 los obreros de las tahonas recurrieron a la huelga. El alcalde de Sevilla, Fernández de La Bandera, dijo el día 27 de dicho mes que esperaba llegar rápidamente a la solución del conflicto, aunque tuviese que recurrir a los procedimientos más extremos, incluso al de la incautación de las tahonas. La Asociación Patronal —presentada como culpable en el último Cabildo Municipal— acusa al Comité que representa a los huelguistas de no cumplir los acuerdos, y parece intentar —burdamente— enfrentar a los panaderos de la ciudad y a los de los pueblos por el método de dividir a La Aurora, que siendo interlocal no se circunscribía solo a la capital: "...Bien saben los obreros que la industria panadera de la capital tiene mermada su potencialidad y progreso, por la competencia, en muchos casos ilícita, que se le hace por la producción de fuera, que abastece a Sevilla en proporción mayor que la de la capital, con las ventajas de menor costo, por jornales, arriendo de locales, contribución, etc., y porque en una gran mayoría son tahonas familiares, donde no necesitan brazos ajenos a la familia, lo que también contribuye a que el costo sea inferior, y coloca a la industria de los pueblos en condiciones de superioridad para la competencia, dando ello lugar a que paulatinamente se vayan apoderando del mercado de la población, que, si bien es cierto perjudica a los patronos, no lo es menos que en nada beneficia a la clase obrera...".
En el horno de San Buenaventura de la calle Albareda fué detenido Manuel Romero, domiciliado en el Pasaje de Bernal, por repartir "hojas sediciosas" a los soldados-panaderos que prestaban servicio.
En abril de 1932 se propaga la especie de que el pan que el Ayuntamiento sevillano reparte a los pobre es de mala calidad, según denuncia el Comité del Sindicato Único del ramo de la alimentación, discrepando de ello la Asociación de Obreros Panaderos La Aurora, que es la que lo había elaborado. El alcalde La Bandera dice que él no tiene la culpa de dicha discrepancia, y expone unas muestras del pan "sobre la mesa de mi despacho", para que quien quiera compruebe su calidad. El señor Romero Llorente es el delegado municipal de panadería, y defiende a La Aurora.
Por abril y mayo de 1933 se generalizó otra huelga de panaderos. En el Ayuntamiento hispalense se almacenan 20.000 kilos de pan sobrante de las remesas llegadas el día antes de Puebla de Cazalla, Carmona, Écija y Utrera; también envían pan pueblos de la provincia onubense. Intendencia militar también lo elabora (en otra huelga de panaderos en Cádiz tirotearon a un camión del ejército). En la calle Orfila "unos individuos con pistolas en las manos" interpelaron a un panadero conminándole a que les entregase el pan que llevaba y no vendiese. El panadero así lo hizo. Se añaden a los obreros panaderos de pueblos en huelga los de Valencina, Guadalcanal y Morón de la Frontera.
El 17 de abril a la una y media de la madrugada ingresó muerto por herida de bala en la cabeza José Galindo Alcaina; fué llevado por sus compañeros de trabajo Manuel Pulido, Juan Márquez, León Pérez y José Dominguez, pertenecientes a la tahona de Santa Marina nº 14 propiedad de Manuel Abadía, adonde llegó un grupo de pistoleros a las doce y cuarto, comenzando a disparar. Manifestaron que ellos (afiliados a la C.N.T. según La Vanguardia) no estaban en huelga, y sí los obreros pertenecientes a La Aurora, por quienes eran coaccionados. Los pistoleros eran como una docena e hicieron de sesenta a setenta disparos a través de la ventana de la sala en cuya mesa amasaban. José Galindo, de 48 años, vivía en la calle Macasta nº 24 y estaba casado, con dos hijos, uno de nueve días. Se cree que hay agresores heridos por el rebote de las balas, por un reguero de sangre que se pierde en la Huerta de Santa Marina, al final de la estrecha calle. Por la mañana ingresó en el Hospital Juan de León Sotelo, de 20 años, con domicilio en la calle Arrayán nº 1, y herido de bala en el brazo; manifestó ser panadero y haber sido herido en la calle Fabiola cuando se dirigía al trabajo, y por sospechoso le pusieron al lado de la cama una pareja de Seguridad. Por estos hechos detuvieron además a varios individuos, entre ellos algunos directivos de la Sociedad de obreros panaderos La Aurora, afecta a la organización comunista.
Según la revista AHORA, Trinidad Mesa Flores, que vivía en los altos del horno de la calle de Santa Marina, al oír la descarga salió al balcón y los pistoleros dispararon sobre ella.


Arriba a la izquierda, con bigote, el obrero panadero muerto de un disparo en la nuca. Bajo él, León el sospechoso herido en el brazo. Abajo a la derecha, Trinidad.


Trinidad Mesa Flores está registrada en la Rectificación del Padrón de 1898 viviendo en la parroquia de Santa Marina, calle idem nº 5, soltera con 24 años de edad, con un hermano, Enrique, de 18 años y tejedor de profesión, hijos de Manuel y de Josefa. El padre, Manuel Mesa Mesa, hijo de José Mesa y de Santos (sic) Mesa, de 46 años, natural de Sevilla, enviudó de Josefa Flores y aquí aparece casado con Águeda Montero Alonso, de 45 años y natural de Jerez de la Frontera en la parroquia de San Miguel, hija de Antonio y María y con 15 años de residencia en Sevilla. En el Padrón de 4 años antes aparece Trinidad viviendo en la calle San Luis nº 53 de la parroquia de San Román con 22 años, soltera y con una hija de 18 meses con su nombre y apellidos. Esta Trinidad madre soltera asimismo hija de Manuel y Josefa, no dudo que se trate de la misma persona, lo que queda confirmado por el Padrón de 1902, parroquia de San Julián (tachado, Santa Marina), calle San Julián nº 12: Manuel Abadía y Cruces, de 27 años, natural de Sevilla, jornalero e hijo de Manuel y Manuela, y su esposa Trinidad Mesa y Flores, de 28 años, hija de Manuel y Josefa, y de la misma naturaleza. Acabamos de ver que en el ataque a la tahona de Santa Marina en 1933 figura como su dueño este Manuel Abadía.
El domingo anterior al referido ataque, a las 8 de la noche en la esquina de las calles Pascual de Gayangos y Miguel del Cid fué herido de gravedad el sargento de Infantería del regimiento nº 9 José Gómez Ochoa, de 23 años y natural de Jaén, quien yendo por Pascual de Gayangos con un compañero vió a un individuo que con una pistola amenazaba a un panadero que iba con un saco de lona de pan de Viena. Le disparó al repartidor, sin hacerle blanco, y entonces trató de detenerle, dándose a la fuga y disparando, cayendo entonces al suelo herido. Al oír los disparos acudió el cabo de los municipales Juan García Sánchez, al que el fugitivo disparó también un par de veces sin hacer blanco, siendo contestado por el municipal con otros cinco disparos.
Por ejercer coacciones al personal del horno de San Buenaventura fueron detenidos por la Policía José Campos Luna, Manuel Pérez Garcia, José Martinez Bernal, José Delgado González, Manuel Parada Florido, Manuel López Rodríguez, Diego Lobo Vila y Luis Jiménez.
Por la muerte en Sevilla del panadero José Casado Estepa fueron detenidos como supuestos autores Ignacio Trujillano Navarro y Antonio López Mora el 17 de mayo de 1933.

Y referente a nuestra Villa: HERALDO DE MADRID, 5 de mayo de 1933, pág. 7. Protesta por la duración de la huelga. Las Sociedades de panaderos de Osuna, Castilleja de la Cuesta, El Coronil, Arahal, El Pedroso, San Juan de Aznalfarache, Constantina y Montellano han acordado declarar la huelga por cuarenta y ocho horas como protesta por la duración de la planteada por los panaderos de la Sociedad Aurora, de Sevilla. Esta huelga comenzará el día 8.


*** Doña Joaquina Cerquera Pérez, la maestra que educó a las hijas de Juan Sánchez Mesa, era hija del sevillano Rafael Cerquera Soler, domiciliado en la calle Céspedes nº 15, donde nació la futura maestra el día 8 de febrero de 1904 a las ocho de la noche. Su madre, Margarita Pérez Diaz, sevillana también. Abuelos paternos, Federico Cerquera y Dolores Soler, naturales de Sevilla; y maternos José Pérez Campos, natural de Hoyas (Pontevedra) y María Diaz, natural de Villamanrique, difunta.
En 1902 Rafael Cerquera Soler y su esposa Margarita vivían, con 30 y 29 años respectivamente, con el suegro viudo, padre de ella, de 55 años y jefe de la familia. Y con Victor Pérez Diaz, de 27 años, y una nieta, María Cerquera Pérez, de 2 años de edad.

En 1933 Joaquina Cerquera, soltera, vivía en la plaza de Mendizábal (actual Alfalfa) nº 11, piso principal.
El horario de la escuela de Castilleja era de 9,30 a 12,30 y por la tarde de 2 a 4,30, y las asignaturas, lenguaje, matemáticas, dibujo y trabajos manuales, religión e historia sagrada, canto y gimnasia, alternando con geografía, historia patria, educación civil y ciencias físico-naturales. Se basaría en la moral cristiana pero respetando la legislación vigente, y la enseñanza del catecismo sería voluntaria



Plano de la escuela incluido en el expediente de solicitud de apertura. Es la planta baja de la casa nº 55 en la calle Pablo Iglesias (actual Calle Real), lindante con el chalé de los Benjumea-Puigserver. En el piso superior vivía doña Joaquina. La casa se conserva hasta hoy.


La casa de doña Joaquina junto a la finca de Benjumea. En su bajo estaba la escuela.

Las fotos de las dos niñas hijas del alcalde de Castilleja están recortadas de una general con sesenta y cinco alumnos y alumnas de la escuela de doña Joaquina, tomada aproximadamente en 1935 en el jardín de la casa de Benjumea-Puigserver, luego conocida como casa de don Antonio Flores.


Foto del grupo. Extrañamente, aparece la maestra en una leyenda marginal como Joaquina Garzón. Suponemos que Joaquina Cerquera era la directora ya que así aparece en el expediente y a la que no se le conoce titulación alguna, y Garzón era maestra. En el expediente de apertura así se expresa. La gente mayor de Castilleja que asistió de pequeña a sus clases me informó sin dudar sobre la foto y sobre la identidad de la maestra Garzón.

Unida por vecindad y amistad con Rosalia Puigserver, doña Joaquina la maestra hacía de cuidadora de tal casa en verano cuando los Benjumea se marchaban, y en el dicho jardín solía dar las clases por ser lugar más idóneo en la calurosa época estival. La escuela propiamente dicha quedaba en la casa vecina más abajo con su entrada a la Calle Real, y era desde luego mucho más humilde que el chalé del futuro fundador de ABENGOA; era la escuela de doña Joaquina el número 55 de la entonces conocida por calle de Pablo Iglesias (Calle Real). Tuvo doña Joaquina, seguramente, que ejercer de casera de su vecina cuando ésta, aguanosa convencida, iba a tomar el líquido elemento al balneario de Marmolejo (Jaén) puesta a la altura de gentes como Ramón y Cajal, los hermanos Alvarez Quintero, Ortega y Gasset, Torcuato Luca de Tena, Rodolfo Valentino o el mismísimo Charles Chaplin: "En Marmolejo pasa temporada la distinguida dama doña Rosalía Puigserver, viuda de Benjumea Burín". ABC, sábado 2 de junio de 1934. Edición de Andalucía, página 28. Fray Zeferino González, sacerdote  dominico, Arzobispo de Sevilla y de Toledo, nombrado cardenal en 1882, fue un asiduo de las Aguas de Marmolejo.
En 1934 el 19 de marzo explota una bomba en el llamado Centro Agrario de la localidad jienense, causando leves daños materiales. La Huelga General del 6 de Octubre de este año tuvo gran repercusión en Marmolejo, fue necesario incluso la venida de fuerzas de la Guardia Civil de Andujar y del Regimiento de Artillería de Córdoba para aplacar las reivindicaciones de los jornaleros, y la terrible represión concluyó la jornada con dos vecinos de la villa muertos y más de 200 detenidos.
En dicho periódico y edición (ABC de Sevilla), en fecha de 22 de mayo del referido 1934 en artículo de la página 27 titulado Regreso de las rocieras, se listan "entre otras muchas muchachas conocidas, acompañadas de sus familiares" que vuelven de la romería almonteña, a Diana García de Pesquera y Noel, Burin Contreras, María del Carmen, María Isabel, Concha y Teresa de Ybarra, María Teresa y Elena Benjumea y Puigserver, Lola y Pilar Sáinz de Rozas y Gayán, María Jesús Benjumea Lora, Nela Benjumea y Medina, Ana María de Abaurre, Teresa Llosent Marañón, María de Medina y Villalonga... y un mareante centenar más de mocitas de buenas familias con apellidos ilustres.
En la misma página leemos que a Antonio Palomo Núñez, de 30 años, vecino de Castilleja de la Cuesta, le han estafado 210 pesetas al ir a una agencia de préstamos con objeto de hipotecar; la agencia, que se anunciaba en la prensa local con sede en la calle Martin Villa número 7 y que llamó la atención de la policía por ciertas irregularidades, fué vigilada discretamente, deteniendo al poco tiempo a un barcelonés con dos socios también de Cataluña. Otros timados fueron un vecino de San Vicente 16 en Sevilla, otro de Paradas y otro de Coria del Río.
Y también se lee la crónica de la boda, en la capilla contigua al antiguo convento de la Merced, hoy Museo Provincial, de una sobrina-nieta de los condes de Casa-Galindo, Miquelina de Solís Lasso de la Vega Desmaissieres y Quintanilla, nieta de la marquesa de Valencina por línea paterna y de la casa de los marqueses de Torres de la Pressa, vizcondes de Dos Fuentes por su madre. El novio, don Ignacio Romero Osborne Ruiz del Arco y Guezala, marqués de Marchelina*, oficial de Artillería y caballero maestrante de Sevilla, hijo de los marqueses de Arco Hermoso. En los bellos rostros de muchas muchachas asistentes se notaban las huellas del aire de las marismas, pues acababan de llegar del Rocío. Desde la cercana casa de la novia, antigua residencia de sus referidos tíos-abuelos los condes de Casa-Galindo, habíase extendido una alfombra y sobre ella desfiló la nupcial comitiva.


Héme aquí en el patio central de Casa Galindo (conocida antes como Casa Andueza), aunque no fuí invitado a la boda, por anacrónico irremediable.

En el mismo periódico y edición, del día miércoles 25 de abril de 1934 se lee: "Llegaron de Santander, donde habitualmente residen, los señores de Ortueta (don Antonio), ella María Victoria Benjumea y Puigserver, para pasar temporada al lado de su madre, la distinguida dama doña Rosalía Puigserver, viuda de Benjumea Burin, en su finca de Castilleja de la Cuesta."
Y en la misma página: "Se encuentra enfermo el joven oficial de Caballería D. José Manuel Benjumea y Vázquez**, quien por dicha causa se ha visto privado de tomar parte en el concurso hípico que ayer finalizó, e igualmente no podrá acudir a otras pruebas nacionales para las que se había inscrito."

* El novio es descendiente directo del Comisario de Guerra que poseyó la hacienda de la calle de Enmedio que luego compraría el marqués de Loreto y por último García-Junco.

** Su hermana se casó con El Algabeño, terror de obreros y campesinos desde 1936. Ver
https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Garc%C3%ADa_Carranza

viernes, 1 de enero de 2016

Padrón 1y



Una somera búsqueda por Internet arroja que Eduardo Valdecantos Márquez —nacido hacia 1930— estaba casado con Francisca Ángel Maestre (hermana de Esperanza, Carlos y Manuel Ángel Maestre) con la que tuvo a Manuel. Hermanos de Eduardo fueron Dolores y Tomás. El 24 de enero de 1961 fué nombrado Diputado (con entre otros un tal Asencio Salas López) de una nueva Junta de Gobierno de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Soberano Poder en su Prendimiento, María Santísima de Regla y San Andrés Apóstol, los Panaderos. Fué también Secretario de 2ª categoría, habiendo obtenido tal título después de un Curso de habilitación en la Escuela Nacional de Administración y Estudios Urbanos, entregándosele la acreditación el día 23 de junio de 1962.
En el año 1971 se casó su sobredicho hermano Tomás Valdecantos Márquez con Pety Villa Requena en la capilla de Los Luises, siendo Eduardo padrino y firmando como testigo el Subsecretario de Hacienda Tomás Delgado, entre otros familiares y allegados. Eduardo Valdecantos Márquez falleció a los 61 años de edad en Sevilla, el 7 de enero de 1989.

A día de hoy desconozco la relación que tuviera Eduardo Valdecantos con Castilleja, pero alimento la esperanza que entre la abundante documentación que sobre nuestro municipio guardo y que está todavía por analizar, aparezca más pronto que tarde; probablemente fuese funcionario del Ayuntamiento, o vecino del pueblo alguna temporada, y por no sabemos qué intención ni motivo dedicó esfuerzo y tiempo a elaborar una lista de los izquierdistas fusilados en Castilleja, o más exactamente de los desaparecidos, detenidos el jueves 23 de julio* por la tropa y paisanos a las órdenes del capitán Gabriel Fuentes Ferrer; llevados a Sevilla, de ellos nunca más se supo nada. Valdecantos recogió en su tiempo testimonios de castillejenses que vivieron aquellos días y que dieron como resultado dieciséis nombres. Yo más tarde me interesé por el asunto y según mis fuentes fueron diecisiete. Habría que contar también a dos domiciliados en Tomares, padre e hijo, nacidos aquí de antigua familia y también ejecutados por los franquistas en la vecina Villa.

Muchos que atesoraban valiosísima información sobre víctimas optaron por callar incluso ya en plena democracia; desconfiados y egoístas, sienten como si los investigadores, escritores y periodistas que les inquirieron fuesen oportunistas a los que sólo mueve el dinero, y deciden que con ellos o con sus sentimientos no se va a hacer negocio; tienen un fondo antiintelectual, de desprecio al libro, a la letra impresa y a la cultura en general, o bien son ya amargados misántropos que viven mirándose el ombligo y desesperanzados de todo y todos. No son necesariamente viejos obreros analfabetos, sino que también se cuenta entre ellos a secretarios de ayuntamientos o incluso alcaldes. Háylos que entregan sus memorias como con cuentagotas, acaso reservándose lo más importante, porque quieren sentirse centro de atención e interés, y gustan para satisfacer sus egos tener a su alrededor rogándole a gentes estudiosas a las que en el fondo envidian; suelen estos imbéciles usar de mucha frase a medio hacer, de mucho "sobreentendido" que nadie entiende, de muchas medioverdades, todo ello con la intención de martirizar al investigador. Si, por ejemplo, poseen una vieja carta de un familiar que sufrió prisión la guardarán bajo siete llaves pero aludirán continuamente a ella por mor de tener pendientes a los demás de la expresión de sus caras, y para pasar por la calle entre el respeto y la expectación del vecindario como si fuesen sabios inaccesibles al resto de los mortales, como personajes enigmáticos guardianes de importantísimos arcanos de incalculable valor. Refriégueseles un billete de quinientos euros por los hocicos y ya se vería en que quedaba todo el embrollo mental que alimentan sus mezquindades.

* Crucial para Castilleja fué el jueves día 23 de julio de 1936. En su cháchara radiofónica de este día, oída atentamente en el pueblo, Queipo pedía a Portugal que por una vez no respetase los tratados internacionales, porque los que huían desde España eran también enemigos de los portugueses y de su Régimen, y que era conveniente que no se les prestase auxilio, sino que fueran entregados en la frontera española.
A pesar de saber de la feroz represión efectuada en Sevilla y en varios pueblos desde el levantamiento del día 18, ninguno de nuestros paisanos huyó ni hacia Portugal ni hacia ningún otro lugar, porque ninguno se consideraba culpable ni merecedor de castigo alguno; tanto es así que como se vé en el Acta del siguiente párrafo, todos los gestores del Ayuntamiento asistieron a la convocatoria efectuada por Fuentes Ferrer. Queipo mentía con toda perfección al asegurar que sólo tenían que temerle los criminales y los que ofrecieran oposición a sus tropas.
La Falange Española reparte este día gratis dos mil kilos de pescado en los andenes del Ayuntamiento sevillano. Se comunica a todos los panaderos que intensifiquen la elaboración de pan. Y a los grupos que aún muestran resistencia, que arrojen las armas a la calle y señalicen puertas y ventanas con telas blancas para evitar cañonazos o bombardeos. Todas las coacciones serán castigadas del modo más enérgico por las patrullas que vigilan las calles.

De este jueves 23 de julio de 1936 extractamos el Acta de la sesión mantenida en el Ayuntamiento de Castilleja de la Cuesta: "A las nueve de la noche se constituyó en la Sala Capitular el Sr. Capitán de Equitación D. Gabriel Fuentes como Delegado del Excelentísimo Señor General de la 2ª División Orgánica para proceder a la destitución de la Comisión Gestora actual* y a la constitución de la nueva. Presentes todos los señores que componen la Comisión, el Sr. Delegado les hizo saber que estaban todos destituídos.
Nuevos designados, José García Fernández, Juan Manuel Perona Benítez, Juan Tovar Oliver, Francisco Oliver Míguez (primo hermano de mi padre), Enrique Calderón Cansino, José Rodríguez Pinto, Joaquin Rodríguez Caro, Manuel Tovar Vega, José Vega Luque y Felipe Míguez Oliver.
El Delegado Capitán designó a José García Fernández alcalde, y a Joaquin Rodríguez Caro 1er. teniente de alcalde.

* Sabremos de sus componentes y de sus actividades durante la República por medio de los extractos de las Actas que iremos transcribiendo en cuenta atrás. De la nueva Comisión Gestora se deducen afinidades incondicionales y a toda prueba con los golpistas, sin que quepa presumir la inverosimilitud de que alguno de sus componentes fuera forzado a punta de pistola a desempeñar el cargo.
A veces pienso que en lugar de su posición antidemocrática y en contra del pueblo, Queipo se podría haber dedicado a luchar contra los hacendados explotadores y en favor de los campesinos y obreros andaluces. Éticamente nada se le oponía, antes al contrario. De lo que se deduce que sólo actuó, como todos los de su cuerda, movido por la ambición y por una desmesurada y cuasipatológica sed de poder.



Este caluroso jueves 23 de julio marcó en el tiempo el desbordamiento del odio, la saña, el resentimiento y la envidia por las calles de nuestra Villa. Cuando se presentó en el pueblo desde Sevilla, a media mañana, la pequeña pero potentemente armada columna del capitán Fuentes Ferrer, formada por él y los servidores del famoso "blindado número 3"; por algún camión con soldados de su Regimiento ya fogueados con las luchas callejeras en la capital y con los asaltos a algunos pueblos desde el día 18; y por algunos civiles, paisanos de clase media-alta en tres o cuatro automóviles de alta gama enarbolando sus escopetas de caza en busca de aventuras o venganzas respaldados por algunos esbirros matones de baja estofa traidores a su clase, todo el beaterío y el fachorreo castillejoso impúdicamente confraternizó con el grupo de maleantes y le abrió puertas y ventanas en una entrega total y sin reservas.
Ya se habían propagado por las ondas radiofónicas las consignas del General Carnicero, y más de un derechista debidamente camuflado había hecho el viaje a Sevilla para palpar de primera intención el ambiente, en plan de espía de película. Toda la reacción esperaba aquel momento, y cuando Ferrer, abriendo la chirriante y recalentada portezuela metálica bajó del atronante cacharro coronado de torreta artillada a la altura de la iglesia de la Inmaculada, le formaron corro, ofreciéndole el consabido ramo de flores y algún vasito de vino que el golpista rechazaba con gesto serio y rápidos cabezazos de energía teatral; "¡el búcaro, hombre, el búcaro!" recomendaba el facha más chistoso, exultante por demostrar su ingenio. El corro de lameculos y tiralevitas elevaba a sus horrorizados retoños para que El Héroe Libertador los inmortalizara sosteniéndolos un momento en sus brazos.
Dadas las órdenes en punto a la organización del control y mientras llegaba la hora del almuerzo los soldados patrullaron las calles formando un retén al mando de un sargento chusquero y chulesco en la Plaza bajo las atentas miradas de un grupo de chiquillos; los señoritos "rebeldes" con sus guardaespaldas fueron a recolectar información a las casas de las gentes de orden; y el capitán Fuentes se reunió con el cura (Juan Ruiz Picón, que actuaba en las dos parroquias) y con media docena de industriales, hombres de carrera, propietarios agrícolas, mas los pocos aristócratas y gente de título nobiliario que aquel día estaban en sus haciendas. Los peores no eran los de la chusma festiva y rastrera que dió la bienvenida a la columna, sino los que a través de las persianas de sus balcones observaban especulando, con el puro de importación humeando en una mano y la copa de jerez de marca en la otra.
Castilleja y su conciencia estaban tranquilas, pero por la tarde, a través del aire asfixiante, menudearon las visitas y los registros de domicilios. Al anochecer los dieciséis que relacionamos más adelante (según el informe del referido Eduardo Valdecantos) ya habían sido trasladados a Sevilla. Divididos en dos grupos, a uno le tocó el barco-prisión "Cabo Carvoeiro" de la Compañía Ybarra, cedido a tal fin por su dueño a los militares y atracado en el muelle de las Delicias del río Guadalquivir.



En el siguiente enlace de un documental radiofónico hablan tomareños descendientes de presos del barco, quienes de niños iban con sus madres a llevarles comida y ropa.
http://www.rtve.es/alacarta/audios/en-primera-persona/primera-persona-barco-prision-cabo-carvoerio-24-05-09/511899/

Con casi total seguridad fueron fusilados nuestros paisanos del barco en el sitio más cercano —en la actual plaza de Cuba—; hubo de estos siniestros lugares docenas de ellos, algunos con fosas comunes, usados a tal fin por los encanallados secuaces del capitalismo. No deja de ser una ironía, pero casi encima del "matadero" de castillejanos que fué aquel lugar al otro extremo del puente de San Telmo, entonces compuesto de terrenos baldíos y grandes parcelas sin urbanizar todavía y donde luego se alzarían los bloques de pisos que conforman dicha plaza de Cuba, viviría una hija del capitán Gabriel Fuentes, de la cual tenemos noticias gracias al archivo de los mormones. Así que sobre el triste osario se erigió un hogar, con su cocina, su salón, su cuarto de baño, su dormitorio. El viejo tópico de la Muerte engendradora de Vida.



Es momento de cierta, necesaria y justa disertación: nunca renunciaré mi vena de genealogista, e igual que investigo, hablo y publico acerca de ascendientes y descendientes de golpistas, lo haré de republicanos, siempre desde luego y en todos los casos con toda la objetividad de que soy capaz. A mi leal saber y entender cada quien es cada cual y en una misma familia cualquier hijo de vecino puede constatar que se dan todas las tendencias políticas y sociales imaginables. Me repugnaría saber de alguien que culpase a un descendiente de Perico el Ventero por el asesinato que en la persona de la joven Rosario cometió. Me repugnan estos sindicalistas apotajados que se autodenominan de izquierdas y militan en sindicatos autodenominados de izquierdas como UGT o CC.OO quienes, para criticar a algún personaje molesto recurren a sus ancestros: "su padre fué requeté, su abuela era monárquica...". ¿Querrán estos jodidos tontos retrotraerse a los "estatutos de limpieza de sangre"? Vayamos a título de ejemplo a la casuística más próxima. Según sus propias declaraciones, una nieta del franquista capitán Gabriel Fuentes Ferrer (sobrina de la emigrada a Brasil de la ficha anterior) simpatizaba con el anarquismo y ahogada por la censura y el ambiente machista de la España de los 60 y 70 del pasado siglo emigró, concretamente a Italia, país donde luchó duro por los derechos de las mujeres creando instituciones para ellas, y donde compuso libros. Hija de esta mujer, biznieta por tanto de Fuentes Ferrer es cierta filóloga y artista flamenca con doble nacionalidad italo-hispana y con todas las características del genio artístico e intelectual concienciado, reponsable, involucrado, de vanguardia y revolucionario. Y pregunto: ¿cuántos, por contra, hijos y nietos de revolucionarios han estudiado teología en seminarios, explotado a empleados en una empresa o saludado a la romana en una partida de la porra? Sobre este recurrente tópico siempre pienso que "yo soy yo y sé lo que he hecho".
Digamos ya que estamos en esta disgresión sobre las familias que el primer casamiento en Castilleja tras el Golpe fué el de Manuel Reyes Ortiz, de 29 años, hijo de Miguel y Guadalupe (hermana precisamente de Perico el Ventero), con Josefa Míguez Oliver, de 24 años, hija de Manuel y Natividad, cuyo enlace se efectuó el 18 de agosto de 1936 en la iglesia de la Plaza.

Aquí un cretino que se hace llamar "El Giraldillo" escribe sobre el Conquistador de Castilleja: ABC domingo 11 oct. 1936, edición de Andalucía, pág. 5. MEDALLA MILITAR. El capitán Fuentes, en el blindado número 3.
Recopilar hechos y fechas del blindado número 3, de la Comandancia de Asalto de Sevilla, es trazar la historia del movimiento iniciado en el Sur de España y del avance desde la Alameda de Hércules hasta estas calles toledanas, donde hoy le hallo.
Cuando regresemos a Madrid, hará bien Sevilla recogiendo este carro de asalto, y con su historial grabado en una placa, situarlo en un Museo. Él solito fué abriendo el camino en los primeros durísimos días de julio; él solito fué ganando terreno, y en pelea con los blindados rojos, los dominó y sumó a la columna, que hoy tiene una considerable sección de carros blindados. El capitán D. Gabriel Fuentes Ferrer tiene ya la Medalla Militar. Recordemos sus hechos. El 17 de julio, en unión del comandante de Estado Mayor D. José Cuesta Monereo, a quien en justicia debemos una crónica que haga conocer su meritísimo comportamiento y el gigantesco trabajo de organización que ha desarrollado, interviene en aquellas entrevistas del hotel Simón, precursoras del alzamiento del general Queipo, y en la mañana del 18 toma parte en el arresto de Villa-Abrille, López Viota y demás jefes partidarios del Gobierno de Madrid. Combate el capitán Fuentes todo el día 18, y el 19, cuando los de Asalto se rinden en el cuartelillo de la Alameda, se hace cargo del blindado número 3. Primera excursión, Amate. Le acompañan diez guardias de Seguridad leales. Se domina la barriada roja, donde la baja delincuencia de Sevilla tenía su sede. En unión de las fuerzas de Carranza el blindado número 3 entra en la Ciudad Jardín, dominando uno de los focos donde el comunismo tenía la pedantería del maestro de escuela rojo. Siguen las luchas en Sevilla. En Triana y en la Macarena hay barricadas. Van llegando los legionarios. El lunes 20 ya está Castejón con la sección del teniente Gassol. En total unos veinte hombres.
Lunes 20, Triana. El puente de Isabel II está dominado por los rojos. Los nuestros tienen sensibles bajas. Hay que ir a Triana por dos sitios a la vez. En el hotel Cristina se sitúa una batería, y el blindado número 3 se abre paso por el puente de San Telmo. Vivísimo fuego en la plaza de Cuba. Los legionarios de la sección de Gassol siguen batiéndose cuerpo a tierra. Sigue el blindado por las calles de Pagés del Corro, San Jacinto y Betis a tiro limpio. Llega el capitán Fuentes al cuartel de la Guardia civil y se retira, para proseguir cooperando al siguiente día, incorporado ya a Castejón, a la ocupación total del barrio, desalojando a los rojos de las barricadas.
El miércoles 22 se verifica la ocupación de Alcalá de Guadaira. El tanque tiene que entrar arrojando granadas de mano. Se llega al cuartel de la Guardia civil y se liberta a los jefes.
El día 23, jueves, aún quedan los focos de San Marcos, el Pumarejo y San Julián. Hay que hacer una limpieza a fondo. Apenas si el blindado puede moverse en las estrechas callejas, donde hierve la furia marxista. La ocupación del barrio tiene la importancia de una operación de guerra. El blindado que fué rojo entró por el arco de la Macarena y desalojó las barricadas hasta llegar a San Marcos. En el Hospicio, dura resistencia. Palatín fué muerto cuando conseguía escabullirse hacia la calle Duque de Montemar. Sevilla estaba pacificada. Quedaban los pueblos. Viene primeramente la serie de afortunadas operaciones sobre Castilleja de Guzmán, Valencina, Salteras, Manzanilla, Palma del Condado, pueblos de Huelva que se dominan hasta que desde ellos se hace el avance sobre la capital para asestar el primer golpe de muerte al comunismo, al tener las tropas nacionales el apoyo de la primera frontera política.
Vuelve a Sevilla Fuentes con el blindado número 3, y se inician las operaciones sobre Arahal, Morón, Aguadulce, Estepa, Lora de Estepa, La Roda y Puente Genil. Era la vanguardia de la columna Castejón la que en Puente Genil ponía final glorioso a la primera fase de los combates en el Sur. Vino después el brillantísimo desfile de los guerreros, que Sevilla presenció emocionada. Se había formado la columna de Madrid, al mando del teniente coronel Asencio Cabanillas. A ella fué la columna Castejón con todos sus efectivos, y después de que Castejón tomó Llerena, asegurando este importantísimo nudo ferroviario, se unieron las fuerzas en el Puerto de Monesterio, comenzando la campaña de Extremadura. En Llerena se le originó al blindado número 3 una situación difícil. Sobre él cayó en la plaza del Ayuntamiento una lluvia de dinamita. Dos de los sirvientes quedaron heridos. Viene después la toma de Mérida, y lucha en las calles, donde los milicianos oponen una resistencia desesperada. Después, Badajoz, Lobón y Talaverilla.
En el primer salto (sic) a Badajoz, tendieron una celada a los ocupantes del blindado número 3. Avanzaron unos guardias de Asalto, diciendo que se rendían, y al abrirse la puerta del blindado y apearse el capitán Fuentes, hicieron una descarga contra él y los servidores de las máquinas. En el segundo salto, las explosiones de las bombas de mano, que llovían sobre el carro, conmocionaron a sus ocupantes, que estuvieron a punto de morir, víctimas de los gases que entraban por las rejillas.
A partir de Badajoz, por haber recibido Castejón la penosa misión de internarse en la Sierra, el blindado número 3, que tenía huellas del furioso bombardeo de Aviación que la columna sufrió en Santa Amalia, quedó, en unión del número 2, afecto a la columna Asencio.
Tomó el capitán Fuentes parte en las acciones de Miajadas, Trujillo y Guadalupe. Los tanques de Sevilla seguían en vanguardia, y realizaron las operaciones de Guadalupe, Almaraz y Belvis de Monroy, llegando a Navalmoral. Con el teniente coronel Tella ocupó Calzada, y con Asencio, Oropesa. Ya había un grupo de blindados, los 1, 2 y 3, y el capitán Fuentes tenía a sus órdenes al teniente Gómez.
En Puente del Arzobispo se incorporó a Castejón de nuevo, y vino la durísima operación de Calera, donde puede decirse quedó resuelta la ocupación de Talavera de la Reina. En Calera hubo cuatro horas de fuego. Los de los blindados se apoderaron de otro ligero, y las unidades blindadas tuvieron una más.
Vinieron después, con Castejón, las operaciones para ocupar pueblos a ambos lados de la carretera de Madrid, y los durísimos combates del Alberche, y del kilómetro 101, donde quedó resuelta la posesión de Santa Olalla, de Toledo y Maqueda. Ahora, en Toledo, después de Val de Santo Domingo, Torrijos, Rielves y Alcabón. El blindado número 3 ha sido la fortaleza móvil donde el capitán Fuentes ha ganado —y bien— la Medalla Militar. Desde Toledo a Santa Olalla de nuevo. Ante el blindado, la carretera de Madrid.
Cuando este carro, lleno de cicatrices, entre por la Puerta del Sol, que Sevilla lo reclame. Aún sus neumáticos es posible que lleven aire de la Alameda. No sé por qué —será por eso— se me ha antojado algunas veces que el blindado número 3, al echar por delante bajo las balas, iba haciendo el paseo. O que era el caballo en que Gabriel Fuentes Ferrer salía por el ruedo de España a pedir la llave de Madrid. Manuel Sánchez del Arco, "Giraldillo".


Blindado de la Guardia de Asalto republicana (de la serie marca "Bilbao"), abandonado por sus servidores en la plaza de La Campana (Sevilla) en la lucha del 18 de julio, y recuperado por el capitán Gabriel Fuentes.

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