sábado, 21 de mayo de 2016

Orsuche, Orsuchi, Orsucci... (3)



El primer testimonio de la presencia de Vicente Orsuche en nuestro pueblo tiene fecha del 4 de enero de 1572, casado con doña Isabel Robles de León, al parecer su primera mujer antes que Elvira de Illescas. Vecinos de Sevilla en la collación de San Miguel y moradores en esta Villa, dan su poder a Nicolás Orsuche y a Hernando Orsuche (los tres hermanos; el último sería el religioso estafado en Roma, motivo y núcleo de esta serie de entradas), vecinos de Sevilla, ausentes, para que puedan entregar a Juan Rodríguez, labrador vecino de Villanueva del Ariscal, un molino de pan moler con dos paradas y un ... y casa techada y caballeriza ¿que ellos? en nombre de doña Teresa, hermana de dicha Isabel y mujer de Juan de la Cueva Melgarejo por tiempo de 3 años, y que le entreguen al dicho Juan Rodríguez todos los pertrechos y aparejos; y para cobrar la renta del dicho molino y llevar los pleitos que se ocasionaren. Firmaron ambos. Dado en el Señorío en casa de los otorgantes, fecha ut supra. Testigos Francisco de Landa, Juan de las Cuevas y Juan de Contreras.



Esta primera vez Orsuche firma —con excelente caligrafía— omitiendo el segundo apellido y escribiendo claramente Orsuchy, pero en las siguientes firmas hasta su muerte utilizará las dos formas del segundo: Abrego y Abreu.
Aquí  (Apellidos vascos en Sevilla y Cádiz) hacen proceder el apellido Orsuchi de Euskadi y relacionan a un Vicente Orsuchi en Sevilla, aunque sin fecha de estancia. La firma de doña Isabel Robles de León denota a la mujer lectora de libro impreso, como quien se ha fijado especialmente en las letras capitulares para copiarlas a mano, que así lo delata sobre todo su R mayúscula de Robles y en general toda su caligrafía, buena pero sin el sello personal de la de su marido.

Como uno de los tres mercaderes internacionales más grandes de la Sevilla de la primera mitad del siglo XVI califica Enrique Otte al italiano de Lucca Giovanni Orsucci (Sevilla, siglo XVI: materiales para su historia económica). El apellido en cuestión más bien parece proceder de Italia que del País Vasco, sin perjuicio de que haya pasado después por Euskadi. Acaso es pura coincidencia, pero como veremos más adelante, un luqués, Lorenzo Arnolfin, hijo de José Arnolfin y de Clara Bombissi, naturales del Señorío de Luca, Italia, se casó con Isabel (Orsuche) Illescas, hija de Vicente Orsuche de Abreu y de Elvira de Illescas. Lorenzo e Isabel tuvieron a José, luego fraile e importante diplomático y escritor (ver infra).



Este místico de barbitas, también de la población de Lucca en Italia, se metió en camisa de once varas, y al encontrarse con la horma de su zapato salió sin lana y trasquilado (por hablar en puro castellano, los japoneses de Nagasaki lo "desalmaron" y casi se lo comen con arroz).




El siguiente testimonio, —volviendo a la Castilleja de nuestros desvelos—, es del martes 20 de mayo de 1572, cuando Pedro González Carbonero, obligado de las carnicerías del Señorío, otorga que pagará al dicho Vicente, que actúa en nombre de Álvaro Alemán*, vecino y regidor de la Villa de Gibraleón, 2.980 reales de a 34 maravedíes cada uno, resto de los 4.730 reales en que Juan González, hijo del otorgante y en su nombre en dicho Gibraleón le compró 30 vacas, las 20 paridas y las 10 ¿vascas?; las paridas a 16 ducados y las vascas a 11. Dado en casa del escribano Hernando de las Cuevas, fecha ut supra. Testigos, Juan de las Cuevas y Juan Millán.

* La mujer de Alonso de Illescas el viejo (el que murió en la cárcel de la Puerta de Carmona) era Alemán (Dalvo) de apellido. Este Álvaro Alemán tenía casas de morada en Castilleja de la Cuesta, y un Diego Alemán de Flandes aparece continuamente en relación con Orsuche, también con casas en Castilleja, lindando con las de Hernando Jayán. Con toda probabilidad parientes entre sí.

Y pocos meses después hay noticias del apellido Abrego: Alonso Martín, hijo de Antón de Abrego y de Leonor Prieta, difuntos, natural de Cartaya, tierra de la duquesa de Béjar y estante en Castilleja, otorga que conoce a Antón de Abrego su hermano, vecino de Cartaya, presente, y dice que porque tiene de él muchos cargos y buenas obras y servicios y beneficios, le hace gracia y donación de la cuarta parte de unas casas que son en Cartaya, linde casas de Catalina de la Cruz y con casas que ahora son de Mejía, y la cuarta parte de un pedazo de viña en dicha Cartaya, que él tuvo por bienes de sus padres, y le dona todos los demás bienes que como heredero le pertenecieren desde hoy. Dado en casa del escribano Hernando de las Cuevas, viernes 28 de noviembre de 1572, testigos Diego Sanchez y Francisco Gutiérrez, vecinos de la Calle Real, y Juan de las Cuevas y Francisco López. (Noténse las referencias a tierras onubenses: Gibraleón, Cartaya, San Juan del Puerto...).

En tres partidas de bautismo aparece don Vicente: en miércoles 23 de julio 1572 bautizó don Rodrigo de Cieza a Rufina, hija de Francisco Rodriguez de Espino y de Paula Rodriguez, siendo su padrino nuestro don Vicente; en jueves 25 de septiembre de 1572 bautizó don Rodrigo a Melchor, hijo de Diego de Arroyo y de doña Benita Rodriguez, siendo padrinos el señor Vicente Orsuche y su mujer doña Isabel Robles de León; y en domingo último de mayo de 1573 bautizó Juan Martinez de Baeza, clérigo cura de la iglesia de Santiago, a Dominga, esclava hija de Maria, esclava del señor Vicente Orsuche, siendo su padrino el dicho clérigo Juan Martinez Baeza. (Nada se dice del padre de Dominguita... ¿para qué?)





Doña Isabel de León (Robles), vecina de Sevilla en la collación de San Miguel y moradora en esta Villa, esposa de Vicente Orsuche, presente, da todo su poder al dicho su marido para que de mancomún venda en almoneda o fuera de ella cualesquier casas, viñas, olivares, tributos, juros y otras posesiones que ella tenga en cualquier lugar. Dado en el Señorío estando en casa de Vicente Orsuche y de la otorgante su mujer doña Isabel Robles de León, lunes 26 de abril de 1574. Testigos, fray Juan Alonso, fraile profeso de la Orden de Santo Domingo, y Pedro Ochoa de Rea.
He aquí una completa referencia a la hermana de doña Isabel: Teresa Robles de León, viuda de Juan de la Cueva Melgarejo, pidió exención de la blanca de la carne en 1593. Su marido lo hizo en 1574.

Francisco Rodríguez de Espino, vecino de esta Villa, da todo su poder al señor Vicente Orsuche, presente, para cobrar cuanto le deban en esta Villa, en Sevilla y en otras partes, y para vender lo que hallare en esta Villa; y en general para todos su pleitos y causas. Dado en la iglesia de Santiago, sábado 30 de julio de 1575, testigos Pedro de las Casas, Juan Millán, Juan de Chávez, Simón García y Hernando Gómez, vecinos de esta Villa.

Mal catalogado en la caja del año 1592 de protocolos de Castilleja en el Archivo Provincial de Sevilla hay un documento de 1577: el jueves 1º de agosto de este año siendo Alcalde Ordinario don Vicente Orsuche (el otro Alcalde Ordinario era Pedro de las Casas) vió un pedimento con una información que hacía Luisa de Briones, viuda de Hernando Jayán, para cobrar cuanto debiesen a su difunto marido fallecido a finales de junio anterior abintestado, ante el temor de que si no se cobraran pronto pudieran perderse, ya que la partición de bienes estaba dificultada porque algunos de sus hijos (once en total) eran mayores de edad y estaban ausentes (varios en Indias); e incluso peligraba su dote y multiplicados. Solicitaba doña Luisa hacer ella misma la partición, cobrar lo adeudado a su difunto marido, y que se le concediese la tutoría de sus hijos menores. Había presentado la información de cómo fue casada y de los hijos que tuvo con Jayán el 30 de julio de dicho 1577. Estos fueron Pedro Jayán —residente en esta Villa—, Juan Bautista de Briones —hijo mayor que está en Indias—, Juan Guillén —hijo tercero también en Indias—, Hernando Jayán —el cuarto—, Andrés de Jacomar* —quinto—, y Alonso Guillén —sexto—, respecto a los varones; y doña Mencía de Briones, doña Melchora López de Normandía, doña Catalina de Briones, doña María Guillén y doña Inés de Artiaga respecto a las hembras. Testificaron en favor de doña Luisa de Briones tres sexagenarios castillejanos que habían conocido a la familia de mucho tiempo atrás: Juan de Vega (67 años), Francisco de Aguilar (60), y Simón de Valencia el viejo (60). Don Vicente Orsuche concedió a doña Luisa de Briones todo lo que pedía.


* Interesante este Andrés de Jacomar porque refuerza la tesis de que el padre de Hernando Jayán había estado en Canarias y fue perseguido por la Inquisición del archipiélago acusado de judaizante:
"Así mismo se os dio un pedazo de ta. por virtud de un alvalá q. yo envié a Alº de la Fuente, escribano público, por la cual mandaba q. vos diese unas tas. q. son en Daute aguas vertientes hacia La Gomera con el agua q. en ellas hoviere y con todo lo q. en ellas se pudiere aprovechar q. ha linderos del arroyo donde mataron a Andrés de Jacomar." http://lagavetadeaguere.blogspot.com.es/2012/10/capitulo-iii-de-la-antiguedad-al-siglo_15.html
Con toda seguridad el nombre dado al Jacomar castillejano era un recordatorio de su ancestro. En Las Datas de Tenerife, en donde también aparecen (como perceptores de donaciones de tierras) "1.726-16.-Fernando Jayan y Pedro Jayan su hijo. Dos solares. Vos los do. 27 de enero de 1517" y "En 30 de enero de 1517, dieron a Fernando Jayán, Alonso Nuñes, Francisco Mexía, el Bach. de las Casas, regidor, tres solares; Sancho García, Francisco Machuca y Lope Gonzales, Diego del Castillo y su mujer e hijo Diego Velázquez; Antonio Joven, Bartolomé Benites, regidor; su sobrina de Antón de Vallejo, Fernando Alonso, Bartolomé Ximenes y Pedro Alamego." Este Fernando Jayan tiene que ser el padre de nuestro Jayán esposo de doña Luisa, que recaló en Castilleja no sabemos el porqué. Y ¡curiosa coincidencia! el sobredicho Bachiller de las Casas, regidor que recibe tres solares a repartir con Fernando Jayán y con los otros dos colonos, es ni más ni menos que el padre de don Miguel de las Casas, escribano público de nuestra Villa durante largos años. Su dicho padre el bachiller de igual nombre también fue judaizante y asimismo acosado por los inquisidores en Canarias. Acerca del bachiller Miguel de las Casas en las Islas Afortunadas disponemos de una novelesca historia que expondremos en su momento.


Por febrero de 1579 vinieron a Castilleja a cobrar las Bulas de Cruzada, y don Vicente y doña Isabel cumplieron con tal costumbre o exigencia social (voluntaria en teoría). Sobre este tema, de índole material y político ya que se trataba de subvencionar las guerras contra los musulmanes (cuya principal causa era poseer el control de la ruta de las especias), pero que la Iglesia disfrazaba de absurdas características como eran la de redención de pecados por medio de dicha limosna y la de la liberación de almas en el Purgatorio (bulas de difuntos) ver: https://es.wikipedia.org/wiki/Consejo_y_Comisar%C3%ADa_de_Cruzada

Del abundante reguero de documentación que la actividad de Vicente Orsuche dejó en el pueblo tan solo hay un caso en que aparezca actuando de testigo, cosa extraña ya que sin duda era persona de prestigio y fiabilidad: es en el reconocimiento que hace doña Luisa de Briones, viuda de Hernando Jayán, vecina de Sevilla en la collación de Santa María y moradora en esta Villa, de haber recibido del señor Cristóbal ¿Abogmones?, vecino de Sevilla, ausente, 12.500 maravedíes del tributo del alquiler de las casas que de ella tiene a renta, que son en Sevilla. Dado en esa Villa en casa de dicha doña Luisa, martes 5 de abril de 1579, testigos Vicente Orsuche y Cristóbal Díaz, vecinos de Sevilla.

Por un arrendamiento de tierra monte en Torreblanca sabemos que una de las viñas de Orsuche en dicha aldea de Bollullos lindaba con tal tierra monte, propiedad de Baltasar Laso, vecino de Sevilla en Santa Marina y morador en esta Villa. El precio de arrendamiento —a uno de Bormujos llamado Juan Pérez— incluía 3 cargas de leña de cepa del monte, y una de las condiciones fué que "un garrobo (sic) que está allí no lo ha de cortar". Dado en casa del escribano Hernando de las Cuevas, sábado 27 de junio de 1579.

Diego de Molina, vecino de Sevilla en la collación de San Andrés, arrienda a Vicente Orsuche de Abrego, vecino de Sevilla, presente, unas casas en Sevilla en la collación de la Magdalena, en cal de Colchero (hoy calle Tetuán), linde casas en que vive el licenciado Toledo de Hinojosa y con casas donde vive un colchero, por un año desde enero de 1580 y precio de 100 ducados. Dado en casa del escribano Hernando de las Cuevas, miércoles 23 de septiembre de 1579, testigos Juan Fernández y Tristán de Nurvena, vecinos de Sevilla.

Vicente Orsuche, vecino de Sevilla en la collación de San Andrés y morador en esta Villa, ausente, vende a Juan López, mercader de vinos y vecino de dicha ciudad en la collación de San Vicente, presente, 13 tinajas que él tiene en el postrer cuarto de su bodega en esta Villa, de la cosecha de 1580, en que habrá 1.000 arrobas, y se lo vende por tocado, madreado y ahilado, a 4 reales y medio la arroba, y le dará fé y afuero para meter el vino en la ciudad de Sevilla, con cada 30 arrobas una de refacción, con obligación del comprador de sacar todo el vino de dicha bodega en el mes de agosto. Dado en casa del escribano Hernando de las Cuevas, lunes 8 de mayo de 1581, testigos Diego López, Andrés de Jacomar, Pedro Ochoa y Diego de Molina.

Diego Maldonado, vecino de Sevilla en la collación de San Vicente, otorga que ha recibido de Vicente Orsuche de Abrego, vecino de Sevilla y estante en esta Villa, presente, los bienes siguientes: seis guadamecíes colorados con cenefas doradas y azules, traídos, con dos figuras en cada uno; un cofre negro de Flandes, viejo, con lo siguiente: un manto y un monjil de tafetán negro, traído; una saya de terciopelo verde bordada de oro, vieja; una saya de Holanda blanca colchada, traída; una saya de raso negro con sus cuerpos y ropa de raso negro ancelado y traído guarnecido con terciopelo labrado; una ropilla de tafetán negro, vieja; una saya de terciopelo negro llana, vieja; unas mangas de telilla de oro, traídas, blancas; un jubón de raso viejo con sus mangas con 28 botones de ¿foro, oro?; una ropilla de tafetán negro de hombre con sus alamares, traída; tres camisones de hombre guarnecidos de puntas, traídos; una camisa de mujer, traída; cuatro sábanas de lienzo, traídas; un monjil de tafetán negro, viejo y roto; otro monjil de anaforza, viejo; dos mantos de lanilla traídos y manchados; dos sayas de tafetán negro guarnecidas con sus cuerpos, viejas; un guadamecí colorado, como los demás; dos tablas de manteles caseros, traídos; seis paños de pared, de figuras, muy viejos; y en otro cofre negro, tumbado y viejo, lo siguiente: seis cucharas de plata; unas calzas de terciopelo con rasos, viejas ¿sin medias?; un paño de sobremesa azul, traído; una saya de tamenete con terciopelo verde, traída; un jubón colorado de raso, viejo, atado con la ... en un lienzo viejo; dos sábanas de colgar con sus tiras de red bastas; dos almohadas labradas de lana, traídas; una ropa de tafetán negro aforradas las delanteras con martas; tres cojines de terciopelo azul, viejos. Todo lo cual se depositó en Vicente Orsuche por mandamiento del señor licenciado Martín de Pª., Oidor de la Real Audiencia de Sevilla, que se sacaron del poder de Juana del Castillo, mujer de Pedro de Allo, Alguacil Real de la Flota de Tierra Firme. Dada esta Carta de entrega y pago en esta Villa a 26 de junio de 1581, testigos el capitán Pedro de Albuquerque, Juan Felipe Bartoli, y Pedro de Herrera Castañeda, vecinos de Sevilla.

Doña Leonor Hurtado, doncella, hija de Diego Hurtado y de doña Elvira Núñez, difuntos, vecina de Sevilla en la collación de la Magdalena, dá todo su poder a Vicente Orsuche y a Nicolás Orsuche su hermano, para demandar todo lo que le deban en esta Villa, en Sevilla o en cualquier otra parte, y para arrendar casas y posesiones; y porque es mayor de 23 y menor de 25 años para cumplir este poder hace el juramento especial de los menores de edad. Dado en el Señorío de esta Villa, en casa de la otorgante, 30 de junio de 1581, testigos Juan Felipe Bartoli y Martín Ramos, vecinos de esta Villa y el último de la Calle Real, y el licenciado Juan Bravo de Valdepeñas.

El sábado 12 de agosto de 1581 aparece en un documento como testigo un tal Diego de Abreu, vecino de Sevilla y morador en esta Villa. Copiamos íntegro el extracto que poseemos, por su interés demográfico: en dicha fecha, ante Alonso Martín Revuelta, Alcalde Ordinario, y el escribano público Gaspar de Torres pareció Hernando de las Cuevas (escribano público y del Concejo castillejano que ya conocemos) y presentó una Requisitoria del señor licenciado Paulo de Torres, Teniente de Asistente de la ciudad de Sevilla, firmada por Juan Galiano, escribano de Su Majestad, con un interrogatorio. Con dicho Hernando de las Cuevas trata un pleito Hernando de Torres. La fecha de la Requisitoria es del dicho sábado 12. Las preguntas del interrogatorio son, si conocen a las partes y saben de una sala con dos recámaras y un portal delante, caballeriza, cocina y huerta que Hernando de las Cuevas arrendó a Hernando de Torres en esta Villa; si saben que fué por abril de este año y por 50 ducados, por 5 meses que corrieron desde dicho abril; si saben que entonces se había ido a vivir a Castilleja mucha gente de Sevilla y había mucha falta de casas y se arrendaban a muy subidos precios; si saben que entonces valían 12 ducados en justa estimación lo que Hernando de las Cuevas arrendó, porque en otras casas de menos asiento y no tan buenas se arrendaban a 10 ó 12 ducados al mes; si saben que había muchas personas que darían 10 ducados al mes por dichas casas; si saben que Hernando de Torres y su gente se aprovechaban de la fruta de la huerta de Hernando de las Cuevas y le maltrataban los árboles y le hicieron mucho daño en ellas.
El Alcalde Ordinario mandó a Hernando de las Cuevas presentar a sus testigos.
En dicho día Hernando presentó a Juan Millán, vecino de esta Villa y Alcalde Ordinario que fué de ella. Dijo conocer a Hernando de las Cuevas de más de 20 años atrás, y a Hernando de Torres de vista, por haberlo visto vivir en las casas de De las Cuevas, que son en esta Villa. Dijo tener 55 años de edad, poco más o menos. Sabe del arriendo de Cuevas a Torres. Sabe lo contenido en la pregunta sobre los sevillanos que venían por ser natural de esta Villa. Sabe que Torres y su gente hacían daño en los árboles, desgajándolos y cogiendo la fruta, porque este testigo entraba muchas veces allí.
Testigo en dicho día, Diego de Abreu, vecino de Sevilla y morador en esta Villa. Conoce a Cuevas de más de 20 años, y a Torres desde que arrendó la casa. Tiene 45 años de edad. Dice que por este tiempo vino mucha gente de Sevilla, y subieron los alquileres. Sabe que Torres y su gente se aprovechaban de la fruta de la huerta.
Testigo en dicho día, Pedro Ochoa de la Rea, morador del lugar de Tomares. Conoce a Cuevas de 12 años atrás y a Torres de 6 años, y sabe de las casas por haber estado en ellas muchas veces. Tiene 26 años de edad. Estuvo presente en el arrendamiento, por abril.
Testigo, presentado por Cuevas el lunes 14 de agosto, Gonzalo Domínguez. Conoce a Cuevas de más de 16 años atrás, y a Torres desde abril, y sabe de las casas por haber estado en ellas muchas veces. Tiene 35 años de edad. Sabe lo de todas las pregunas, y que Torres y su gente hacían daño en la huerta.
Testigo en dicho día, Melchor López, vecino de esta Villa. Conoce a Cuevas de más de 20 años atrás, y a Torres desde abril, y sabe de las casas, idem, idem. Tiene 30 años. Vió a Torres aprovecharse de la fruta.
Testigo en dicho día, Diego González, vecino de esta Villa. Conoce a Cuevas de más de 30 años, y a Torres desde abril, y las casas idem, idem. Tiene 40 años. Es ahijado en la velación de Hernando de las Cuevas. Vió maltratar a los árboles.
El querellante Hernando de las Cuevas al concluir, recibió del Alcalde Ordinario la Probanza, cerrada y sellada. Testigos, Francisco de Torres Ortiz y Pedro Ochoa. Escribano, Gaspar de Torres.

La oleada de gente huyendo de la bulliciosa capital y buscando la paz del campo no es fenómeno actual, como vemos. Sin ánimo de señalar particularmente a ningún "urbanitas", solamente quien desde niño ha visto crecer un árbol frutal  conoce su valor.

El vecino de la Calle Real Diego Hernández Santana arrendó a don Vicente unas casas en la Plaza, enfrente de la iglesia, linde con casas de la Hojeda, desde marzo de 1582 hasta un año por 9 ducados, de los que recibe 5 adelantados y los otros 4 mediado dicho año, y si don Vicente quisiere las casas por uno, dos o tres años más, se obliga a arrendárselas y a hacer los reparos pertinentes, y si no, a descontarlos del precio. Dado en casa del escribano Gaspar de Torres en el Señorío, lunes 14 de agosto de 1581. Testigos, Juan Felipe Bartoli y Francisco de Torres.

Cofrade de las cofradías del Santísimo Sacramento y de la Veracruz de esta Villa, dió Orsuche con sus compañeros y alcaldes de ellas poder a Alonso Martin Revuelta y a Antonio Mazo sus mayordomos para cobrar cuanto debieran a dichas cofradías. Dado en la Plaza el domingo 11 de febrero de 1582. En este año a la vez era Alcalde Ordinario.

El carretero vecino de Espartinas García López, estante en esta Villa, se concierta con don Vicente Orsuche para acarrearle con dos carretas toda la uva de este año de sus viñas en la aldea de Torreblanca (Bollullos) hasta el lagar que posee en Castilleja, a 4 reales cada carretada. Dado en casa de Hernando de las Cuevas, escribano del Concejo, miércoles 15 de agosto de 1582, siendo testigos Simón de Valencia y Pedro Librero.



Andrés de Velasco, vecino de Sevilla en la collación de San Lorenzo, vende a don Vicente, vecino de Sevilla en la de San Miguel, presente, todo el esquilmo de uva de este año de sus viñas en Torreblanca y en la aldea de Torrequemada (también en término de Bollullos) * por 39 ducados. Dado en el Señorío en casa de dicho Orsuche, miércoles 5 de septiembre de 1582, siendo testigos Francisco Martinez de Málaga y Bartolomé Manzera.

* Torrequemada, Caxar. Su origen está en la alquería musulmana de El Caxar. En este pueblo hermano de la provincia de Granada podemos comenzar a investigar la raíz del topónimo, relacionado con la seda, en árabe قَّزّ, siendo قَزّاز vendedor de sedas, sedero.


DICCIONARIO DE ARABISMOS Y VOCES AFINES EN IBERORROMANCE. Federico Corriente. Voz alcaçaria (portugués), alca(e/i)cería (castellano) y alcacería o alcazarria (aragonés) 'aduana o lonja de la seda': del andalusí alqaysariyya 'mercado público'  < neoárabe qaysãriyya <  griego kaisáreia  < latín Caesãrêa, pues operaban en un principio por concesión de los emperadores o césares bizantinos.




(Un rápido excurso para declarar, como abiertamente vegano que es el autor de esta Historia, su repugnancia a que se hiervan vivos a estos simpáticos animalitos para confeccionar la tela, a los cuales animalitos, en su ya lejana niñez, criaba en cajas de zapatos alimentándolos con hojas de moreras. A todo lo largo de la carretera Sevilla-Huelva existían estos frondosos árboles cada pocos metros en ambos márgenes, mandados sembrar al parecer por el golpista Miguel Primo de Rivera durante la Dictablanda, para sombrear y dar alegría a tan antigua vía.)

Vicente Orsuche de Abreu, vecino de Sevilla en la collación de San Miguel, otorga que conoce al Conde don Enrique de Guzmán y a su mayordomo Gil González de Rivaguda, y dice que por cuanto Diego Pardo de Mendoza en nombre del dicho Conde y como su contador vendió a Pedro Librero, a Juan Rodríguez de Espino y a Hernando de Aguilar (los tres vecinos de Castilleja de la Cuesta) 620 pies de aceitunos de una suerte de olivar en Castilleja de Guzmán en el pago al que dicen El Bernal Grande, a 10 reales cada pie, que son 6.200 reales, que se obligaron a pagar la mitad a fin de agosto y la mitad a fin de noviembre de este año, con condición de dar fianzas, según pasó ante Francisco de Vera, escribano público de Sevilla, él ahora por la presente sale como dicho fiador de los tres compradores. Dado en el Señorío en casa del escribano Hernando de las Cuevas, miércoles 7 de marzo de 1584, siendo testigos Juan Martínez, clérigo presbítero, Juan Rodríguez Gordo y Pedro de las Tejas.

Juan Caro, vecino de esta Villa, hijo de Juan Fernández y de Juana Domínguez, vecinos de Bormujos, recibe de Juana Rodríguez su esposa, hija de Francisco Rodríguez de Espino y de Paula Rodríguez, presentes, 12.000 maravedíes, que la ha de pagar Vicente Orsuche de Abreu de las dotes que mandó dar su mujer doña Isabel de ... (sic), los cuales recibe en doblones y escudos de oro y en menudo ante el escribano Hernando de las Cuevas. Dado en casa de éste en jueves 22 de marzo de 1584. Firmó Juan Caro. La última línea con los testigos falta, por rotura.

Gaspar Martín, vecino del lugar de Mairena, y Andrés Ruiz, vecino del lugar de Bollullos, se obligan a acarrear y encerrar al señor Vicente Orsuche de Abreu toda la uva del año 1584 de sus viñas de Torreblanca, Camas, Bormujos y toda la uva que comprare del término que sea, a 6 reales la carretada desde Torreblanca y las demás al precio de cada término; don Vicente les da 4 ducados por adelantado. En casa del escribano Hernando de las Cuevas viernes 10 de agosto de 1584, testigos Hernando de las Cuevas el mozo, Simón de Valencia el mozo y Diego Hernández.

Hernando de Castro y Marina Alonso su mujer, vecinos de esta Villa, venden a Vicente Orsuche de Abreu, vecino de Sevilla en la collación de San Miguel, presente, un pedazo de viña y arboleda de 3 aranzadas en término de esta Villa, linde con viñas de Marcos de Nápoles, con viñas de Baltasar Lasso y por la cabezada con arboleda de Juan Millán y de Simón de... y por la otra cabezada con el padrón que divide el término, con cargo de 120 maravedíes de tributo al Conde don Enrique y 5 ducados a la fábrica de la Señora Santa Ana de Triana y a Alonso de Larios en su nombre, y con 5 ducados a los herederos de Diego de Portes. Su precio, 145 ducados. Dado en el Señorío en casa de los otorgantes, jueves 20 de septiembre de 1584, testigos Diego de Ávila, Hernando de las Cuevas el mozo y Bartolomé Martin Cañamero.

Francisco de Lora e Inés García su mujer, Cristóbal de Lora y Francisca García su mujer, e Inés García, viuda de Francisco Rodríguez Payán y madre de las dichas Inés y Francisca, vecinos todos del lugar de Mairenilla y estantes en esta Villa, venden a Vicente Orsuche, ausente, un pedazo de viña en Bollullos al pago de Torreblanca de 2,5 aranzadas, linde con viñas de los herederos de Alonso Rodríguez Brioso, con viñas de Francisco Vela, y con el camino y callejón que va a Torreblanca y con olivares de Gaspar de Mollinero y de Juan Calvo, con cargo de 5 reales de tributo al Santo Oficio de la Inquisición de Sevilla. Precio de 1.606 reales, que reciben de Francisco Rodríguez de Espino en nombre de Orsuche. Dado en casa del escribano Hernando de las Cuevas, lunes 5 de noviembre de 1584, testigos Francisco de Aguilar, Alcalde Ordinario de esta Villa, Pedro Martin, labrador vecino de Triana en la calle de Carreteros, y Hernando de las Cuevas el mozo; y Juan de Ayala y Alonso de... , vecinos de Sevilla.

Vicente Orsuche de Abrego (sic), vecino de Sevilla en la collación de San Miguel y estante en esta Villa, da todo su poder al señor Pedro de Escobar, vecino de Sevilla, ausente, para que ambos en mancomún le obligue a pagar a los Ilustrísimos Señores Arzobispo, Deán y Cabildo de la Santa Iglesia de Sevilla 578.000 y tantos maravedíes en que se remató las ventas del vino de guegar y manzanilla de este año de 1586. Dado en el Señorío en casa de la morada del otorgante, sábado 6 de septiembre de 1586, testigos Alonso Martín Revuelta el viejo, vecino de esta Villa, y Juan de la Torre, vecino de Sevilla estante en esta dicha Villa.

Vicente Orsuche de Abrego (sic) da poder al mismo Pedro de Escobar para pagar a los mismos 110.000 maravedíes por un diezmo de uva. Dado en casa del escribano Hernando de las Cuevas, jueves 14 de septiembre de 1589, testigos Hernando de las Cuevas el mozo, Juan de las Cuevas y Juan de Castro.

Este estracto nos servirá para situar la casa de morada de don Vicente: Francisco Martínez de Málaga, vecino de Sevilla en la collación de Omnium Sanctorum y estante en esta Villa otorga que conoce al Conde don Enrique de Guzmán, y dice que por cuanto él hubo en dote y casamiento con doña Isabel, hija del jurado Francisco Jiménez Bazo, difunto, unas casas en esta Villa y 6 aranzadas de viña, las casas linde con casas de Vicente Orsuche y por delante y el lado con las calles de esta Villa, 3 aranzadas al pago de Pajarilla en esta Villa linde con viñas del dicho Vicente Orsuche y con viñas de Hernando de Solís, y otra viña en la que están hechas casas y las tienen Juana de las Casas y Hernando de las Cuevas y doña Catalina de Ribera, que están juntas y lindan con el callejón de Gibraleón y con casas de doña Isabel de Montes... (¿Montesdeoca?); de todo lo cual quedó tributo a cargo del dicho Francisco Martínez de Málaga de 240 maravedíes, y ahora a petición del Conde lo reconoce y se obliga a pagárselo. Dado en el Señorío en casa del dicho Francisco Martínez de Málaga, viernes 29 de septiembre de 1589, testigos Antón Alonso y Simón de Suaçola, vecinos y estantes en esta Villa.

Vicente Orsuche de Abrego (sic), vecino de Sevilla en la collación de San Martin, otorga que conoce al Conde don Enrique y dice que por cuanto él tiene en esta Villa unas casas y 11 aranzadas de viñas, las casas linde con casas de Francisco Martínez de Málaga y con casas de Francisco de ¿Cornejo?; 8 aranzadas que la hubo de Lope de Cáceres y lindan con viñas de Baltasar Lasso y con viñas del dicho Francisco Martínez de Málaga; y las otras 3 aranzadas que lindan con viñas del dicho Baltasar Lasso y con viñas de Marcos de Nápoles, compradas de Hernando de Castro e Isabel de Vega su mujer, y de ... ... , mujer de Juan de Vega, y de Diego de Portes y de Simón de Valencia y del dicho ¿Juan Martín?, con 472 maravedíes de tributo anual al dicho Conde, ahora a petición de éste reconoce el tributo y se obliga a pagárselo. Dado en casa del escribano Hernando de las Cuevas, jueves 16 de noviembre de 1589, testigos Hernando de las Cuevas el mozo, Francisco Miguel, Agustín de Castro y Juan de las Cuevas.

Isabel de Vega, viuda de Bartolomé Díaz, y Francisco Miguel, vecinos de esta Villa, en mancomún venden a Vicente Orsuche de Abrego un pedazo de viña en esta Villa de una cuarta, al pago de El Exido, linde con viñas del dicho Orsuche y con arboleda de Baltasar Lasso, con cargo de 10 maravedíes de tributo anual al Conde don Enrique; por precio de 18.750 maravedíes. Dado en el Señorío en jueves 16 de noviembre de 1589, testigos Hernando de las Cuevas el mozo, Agustín de Castro, Juan de las Cuevas y Francisco de Carmona.
Cierta casa con sus palacios, huerta y patio lindaba a sus espaldas con viñas de don Vicente Orsuche; por tal casa Miguel, vinero, Marina de Vega su mujer, y Marcos de Vega, hermano de esta, vecinos de Triana, pagaban un tributo a Bartolomé de Vega y a Isabel de León su mujer.



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Don Vicente Orsuche, con negocios ultramarinos de vinos y otras cosas*, dejó al morir muchas deudas, y sus acreedores hicieron presa hasta en la dote de su viuda. Esta reaccionó pidiendo ejecución de los bienes de su difunto marido, y consiguió mantener la posesión de unas casas en Sevilla y de la hacienda de Castilleja. También pidió la ejecución de unas casas en las que había gran cantidad de partidas de oro y plata procedente de las Indias y propiedad también de su marido logrando que fueran embargadas también a su favor.

* Una tal doña Marina de Abrego aparece como ¿socia? de Vicente enviando mercancías a la otra orilla del Atlántico: camas de guadamecí y tocas de lino. Presumo algún parentesco entre doña Marina y Vicente. Tenían en México ella y él diversos factores y comisionados que les vendían lo consignado desde Sevilla y les enviaban el dinero de regreso por medio de los capitanes de naos, quienes se obligaban a ello ante escribano a cambio, claro está, de alguna retribución. Hay además documentada una compraventa de 150 licencias de esclavos desde la Isla de Cabo Verde (África) pero al llegar la remesa a México no encuentran al representante de Vicente y los esclavos quedan en dos naos a su cuenta y riesgo.

Por 1599 desempeñaba la tutoría de los dos menores Juan de Saravia. Juan, con poder de doña Elvira, trabajó duro haciendo la relación de los bienes de don Vicente traídos en la flota del General don Luis Fajardo desde las Indias a Sevilla, nombrando nao por nao y cuantificando lo que venía en cada una: en la nao de Alonso Hidalgo 2.000 pesos. En la de Bernardo de Paz 3.200 pesos en dos partidas (cosidas en un cañamazo con un letrero que dice: Vicente Orsuche) y 87 marcos de plata en otra. En la nao de Rodrigo Alonso 2.000 pesos. En la de Juan de Zárate 162 marcos de plata, mas 3.400 pesos en dos partidas (envueltas en angeo, o sea, un "lienzo de estopa o lino basto y grosero que se trae de fuera de estos Reinos y comúnmente de la provincia de Anjou en Francia, por cuya razón se llama angeo". Diccionario de Autoridades). En la nao de Antonio Gallardo 2.000 pesos. En la nao de Sebastián Ramos en dos partidas 839 y 250 pesos. En la nao de ¿Diego? Lopez 4.000 pesos, mas 1.251, mas 1.200, mas 21 marcos de plata, mas 3.311 pesos. En la nao de Miguel de Alzate 5.000 reales (en una caja).
Se ve que se repartían las fortunas conseguidas en el Nuevo Mundo en pequeños lotes llevados en diferentes barcos para minimizar pérdidas en caso de tempestades, de las que siempre se libraban de naufragar algunos navíos de todos los que componían cada flota.

Don Vicente otorgó su testamento cerrado en Sevilla ante el escribano Gaspar de León y siete testigos, el 29 de abril de 1598; se abrió después de fallecido, el 23 de mayo de dicho año; nombró como sus herederos universales a Juan y a doña Isabel, sus hijos con Elvira. Por finales de 1599 doña Elvira dió poder a Gaspar de Quintana Dueñas, vecino de Sevilla, para cobrar de la Casa de la Contratación las cantidades referidas, depositadas en dicha Casa desde su arribo.

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Y por fin un añadido de último momento sobre el ya conocido nuestro (ver entrada anterior) Alonso Olivares de la Barrera, el hijo de Juan Sanchez Dalvo y por tanto cuñado de Orsuche, hermano de su mujer doña Elvira de Illescas: el jurado Diego de Molina, vecino de Sevilla en la collación de la Magdalena y morador en nuestra Villa se dirige a Su Majestad el rey para que provea con dicho su oficio de jurado al licenciado Olivares de la Barrera, vecino de Sevilla, persona hábil y suficiente, y que si no, él lo retiene. Dado en casa del escribano Hernando de las Cuevas, viernes 26 de septiembre de 1572. Testigos, Juan de las Cuevas, Alonso Álvarez y Blas de León.
Ya había solicitado Molina lo mismo unos meses antes, el viernes 4 de junio de dicho año, al parecer sin resultado alguno. Entonces fueron testigos Juan Millán y dicho Juan de las Cuevas. En vista de que el Rey no parecía muy favorable a conceder la juraduría a Olivares, Diego de Molina volvió a solicitar que lo reemplazaran, pero presentando el 24 de octubre de 1573 como "persona hábil y suficiente" a otra persona, Francisco Bazo de Andrada* (ver nota infra), siendo testigos el mismo Juan de las Cuevas y Pedro Ochoa de la Rea.

Como licenciado, Olivares de la Barrera asesoró a Miguel de las Casas, Alcalde Ordinario en 1573, para sentenciar el pleito llevado por clientes de la carnicería de Castilleja contra el carnicero y cortador de carne Juan Jiménez, al que acusaban de engañar con los pesos. Pleito iniciado el domingo 7 de junio de dicho año; estando en la cárcel de nuestra Villa el carnicero alegaba en su declaración que "se les caería" (había costumbre de despachar la carne arrojándosela al comprador por encima del mostrador una vez cortada y pesada, y en una ocasión se menciona cierta "red" o malla en uno de estos establecimientos en Castilleja, extendida al efecto de que la carne así "entregada" no cayera al suelo, donde no faltaba algún gato o perro pendiente con todos sus sentidos de lo que hacían los humanos arriba).

Además de albacea testamentario de Luisa de Rojas como ya indicamos, Olivares lo fué también de su marido Íñigo Ortiz de Juanguren.

* Francisco Bazo de Andrada, vecino de Sevilla en la collación de San Salvador y residente en esta Villa, da todo su poder al señor Rodrigo de Silva, criado de Su Majestad y residente en la ciudad de Cartagena, y a Marco Hernández, arriero de Murcia, ausentes, para pedir y mandar y recibir en juicio o fuera de él del señor licenciado Íñigo de Guevara, vecino de la ciudad de Lorca, dos sus esclavas, la una nombrada Angélica, de 9 años, y la otra su madre, de 30, morisca del Reino de Granada; y 6 almohadas moriscas y una colcha de ¿zarzán? que él dejó en su poder y guarda; y de ello otorgar cartas y albalaes. Dado en el Señorío de esta Villa, viernes 20 de octubre de 1570, testigos Esteban de Castro, Bautista de Salamanca y Diego González. Escribano, Hernando de las Cuevas.



Se transparenta en lo anterior con total nitidez que Bazo de Andrada estuvo luchando en la Rebelión de las Alpujarras, y se trajo unos recuerdos granadinos para demostrar en Castilleja que era un valiente: "los soldados de las tropas cristianas capturaban como botín de guerra a moriscos, especialmente mujeres, y el producto de su venta como esclavos o esclavas era para ellos, habiendo renunciado la Corona al "quinto" del precio pagado que debía haberle correspondido. Jefes y oficiales también se repartieron lotes de prisioneros, incluso niños —en un documento oficial se dice: «al capitán Gil de Andrada se le de María Hernández con dos niños suyos»—"
https://es.wikipedia.org/wiki/Rebeli%C3%B3n_de_las_Alpujarras

Gil de Andrade, al mando de una flota, intentaba bloquear las costas orientales andaluzas durante la rebelión de los granadinos, para evitar la llegada de refuerzos argelinos y otomanos.

El Concejo, Justicia y Regimiento de la Villa de Castilleja de Guzmán trata con la Justicia de la ciudad de Sevilla para asentar (?) y dar poder a Hernando de Aguilar, en martes 8 de noviembre de 1569.
El Concejo y Regimiento de Castilleja de Guzmán, junto con los de Heliche, Olivares y Castilleja de la Cuesta, nombra por curador y personero a Hernando de Aguilar y lo envían a la Villa de Madrid a tratar, en nombre de la Condesa de Olivares, en lo tocante a la fuente (sic) para la guerra de Granada, y para presentar la Carta y su explicación, con el testimonio de lo acordado por los personeros de dicha Villas para pedir y suplicar... (falta el resto por rotura).
A su vez el Concejo de Castilleja de la Cuesta, juntamente con Heliche, Olivares y Castilleja de Guzmán, nombra como personero a Francisco Rodríguez de Espino, regidor, y lo envían a la Villa de Olivares a se juntar sobre lo tocante a la guerra de Granada, y se acordó nombrar a Hernando de Aguilar Gobernador del Estado de los condes de Olivares y enviarlo a Madrid en lo tocante a la gente para la guerra contra los moros de Granada. Por tanto, le otorgan poder a dicho Hernando de Aguilar. Dado en el Señorío de esta Villa, en casa del escribano Hernando de las Cuevas, 8 de noviembre de 1569. Firmaron Miguel de las Casas, Francisco Rodríguez de Espino y Francisco de Aguilar, y Juan Millán y Alonso Gil no sabían hacerlo. Testigos, Juan de las Cuevas y Bautista de Salamanca.

No faltarían beatones y beatonas castillejenses que creyeran, o dijeran creer, que los moriscos expulsados de Granada tras la Rebelión habían vivido en un infierno y que ahora, aunque esclavizados, sabrían lo que es la vida y su disfrute ("¡¡como en Castilleja, ni hablar!! ¡¡lo mejor del mundo!!"); y es que oficialmente esta forma de pensar era alimentada de todas las maneras imaginables, y en especial con las manipulaciones propagandísticas de los intelectuales de la Iglesia católica.


Los comisarios que mandaban estas columnas [de deportados granadinos] tenían orden «decir todas las buenas palabras que supieren» con el fin convencer a los deportados de la necesidad y de la "bondad" de la medida.

En una de las instrucciones que recibieron se decía: «Por no haber podido sembrar a causa de la inquietud que la guerra ha traído consigo como por la esterilidad del año, se ha reducido esta provincia a tanta penuria que es imposible poderse sustentar en ella, por lo cual... su magestad ha tomado resolución que por el presente los dichos cristianos nuevos se saquen de este reyno y se lleven a Castilla y a las otras provincias donde el año ha sido abundante y no han padescido a causa de las guerras y donde con gran comodidad podrán comer y sustentarse el año presente».

A este engaño se añadía otro: que en el futuro «se podrá ir considerando para qué tiempo y cómo se podrán volver a sus casas».

Citas en Wikipedia tomadas de este libro.

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