sábado, 28 de mayo de 2016

Orsuche, Orsuchi, Orsucci... (4)



Seguimos dibujando los negocios de don Vicente Orsuche, ya muy brevemente: Pedro Asencio, vecino de Bormujos estante en esta Villa se obliga a acarrear con una carreta la uva que este año tiene Vicente Orsuche de Abrego en sus viñas de Torreblanca, Bormujos y Camas (Caño Ronco) hasta el lagar que tiene en esta Villa, desde el día que lo llame, a 6 reales y un cuartillo la carretada desde Torreblanca y al precio que trajeren los demás propietarios; recibe 50 reales por adelantado de mano de Francisco Rodríguez de Espino en nombre de dicho Orsuche. Dado en el Señorío, 30 de agosto de 1593, testigos Hernando de las Cuevas el mozo y Juan de las Cuevas.



Un ejemplo de lagar de aquella época: La prensa de Viga de Husillo y Quintal, junto con el antiguo lagar, datan del año 1574, según documentos aparecidos en la antigua Hacienda de Pata de Hierro. Constituyen el auténtico “Sancta Sanctorum” de las Bodegas Góngora, y una verdadera reliquia pues es la única prensa de este tipo que aún sigue en perfecto estado de funcionamiento. 
Se trata de un mecanismo formado por un gran brazo de madera de pino de flandes, fuertemente sujeto por cuerda de cáñamo y grandes abrazaderas de hierro, en cuyo extremo posee un gran tornillo que levanta dos enormes piedras de molino. Puede desarrollar una presión de 110 kilos por centímetro cuadrado debido a su enorme brazo de 17 metros de longitud y a dos piedras de 4.000 kilos de peso colocadas en su extremo, y puede presionar 15.000 kilos de uvas de una sola operación. Conserva todas sus piezas originales, y tiene un peso estimado de doce toneladas.
La Viga y el viejo lagar han sido declarados como Bien de Interés Cultural (terminología que antiguamente equivalía a la de monumento nacional) por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. http://www.aljarafe.com/turismo/la_vendimia.php?ID=209&action=VIEW

Francisco Martínez de Málaga, vecino de Sevilla en la collación de San Vicente y estante en esta Villa otorga que conoce a Vicente Orsuche de Abrego, vecino de Sevilla en San Isidro (hoy San Isidoro) y dice que por cuanto él tiene unas casas en esta Villa linde con casas del dicho don Vicente, el cual quiere labrar en ellas una bodega lindando con la huerta de las dichas casas del dicho Francisco, en que la pared de la dicha bodega solía ser de por medio y ahora las quiere hacer a su costa (del dicho Vicente) de forma que las aguas que cayeren de la dicha bodega las reciba en la dicha huerta, y para que Francisco de su consentimiento le paga 150 reales; por tanto por la presente hacen concierto por el que se obliga a recibir las aguas de dicha bodega nueva por el dicho precio, el cual recibe de Francisco Rodríguez de Espino en nombre del dicho Orsuche. Y otro sí, Francisco se obliga a que dentro de ocho días doña Isabel su mujer, como heredera del jurado Pedro Jiménez Bazo*, ratifique y apruebe esta escritura, so pena de 50 ducados. Dado en casa del escribano Hernando de las Cuevas, 21 de noviembre de 1595, testigos Hernando de las Cuevas el mozo, Francisco Jiménez y Alonso Jiménez, vecinos de esta Villa.
En efecto, como vimos en la entrada anterior, aparece en dos ocasiones como viviendo pared por medio con Orsuche en el Señorío de nuestra Villa, aunque avecindado en otra collación sevillana**.

* En esta partida de bautismo hay familia de la mujer de Martínez de Málaga: El domingo 8 de mayo de 1569 bautizó el clérigo Luis de Figueroa en la iglesia de Santiago a Ana de Castro, hija de Cristobal de Castro y de Catalina Rodriguez. Padrino, Pedro Diaz de Baeza, hijo de Gaspar de los Reyes de Baeza y de doña Beatriz Bazo. Beatriz era hermana de Pedro Jiménez Bazo, cuya herencia recibió su sobrina doña Isabel Bazo, quien como esposa de Francisco Martínez de Málaga tenía que aprobar, a cambio de los dichos 150 reales, la construcción de la bodega de Vicente Orsuche cuyo techado vertiría las aguas de lluvia hacia la huerta de su casa.
Pedro Jiménez Bazo estaba casado con Inés Martínez, hermana del clérigo Alonso Martínez.
Los abuelos de doña Isabel, abuelos políticos por tanto de Francisco Martínez de Málaga, fueron el jurado sevillano Diego Jiménez Bazo e Isabel Bazo, ya casados por el año 1521, y el padre de él, o bisabuelo de la señora vecina de Orsuche, fue un mercader acusado de judaísmo y condenado por la Inquisición en 1494 que se llamaba Luis Bazo.
Todos estos Bazo estaban emparentados de una forma u otra con los Bazo de Andrada y con los Sánchez Dalvo, parentescos que iremos desgranando a medida que cobren importancia sus ostentadores en el desarrollo de esta historia.

Don Vicente el vinatero expandía su negocio pero apenas llegaría a ver el rédito puesto que le quedaba poco tiempo de vida. Tras la ampliación de su bodega vendría la adquisición de las gigantescas tinajas que los alfareros de las orillas del Guadalquivir elaboraban. Tierra muy apreciada para ello fué hasta el siglo XIX la del nacimiento de la cuesta de Castilleja en La Pañoleta, la de la arcillosa cárcava oriental del Aljarafe; y el célebre monasterio de Santa María de las Cuevas que hoy alberga el Museo de Arte Contemporáneo adoptó tal apellido por las oquedades que la extracción de tierra exigida por la alfarería ocasionaba: "Antes de pasar a ser terreno monástico, los almohades en el siglo XII le dieron uso ubicando en el lugar hornos alfareros de cocción aprovechando su situación junto al río y dada la existente abundancia de arcillas, que la extraían labrando cuevas; (más tarde continuarían con la extracción de arcilla también los alfareros de Triana)". De hecho el primer caudillo almohade, Abd al-Mumín, era hijo de un alfarero, nos dice Ana Martos Rubio en su Breve historia de Al-Ándalus. Ver sobre todo ello https://es.wikipedia.org/wiki/Cartuja_de_Sevilla

** Aprovechamos para incidir en una apreciación que ya apuntamos en otra ocasión; como quiera que la categoría de "vecino de Sevilla" reportaba ciertas ventajas sobre los que lo eran de Castilleja como, por ejemplo, alguna exención económica a la hora del pago del porcentaje por meter vino en Sevilla por el puente de Triana, bastantes castillejanos "de toda la vida" pero con familiares, amigos o influencia en la capital se las apañaban para parecer oficialmente como tales vecinos, presentándose solo como "moradores" de nuestra Villa,. Puede que unos extraños cambios de collación de los así titulados "vecinos de Sevilla" como el que nos ocupa con Martínez y otros varios no menos fantasmales y ubicuos se debieran a maniobras para escamotear los controles que el Concejo hispalense efectuaría para evaluar a su población; en el caso de Martínez de Málaga, aparece una vez en Omnium Sanctorum y otra casi inmediata en San Vicente.

Pedro Gómez, Cristóbal de ¿Abao? y Francisco Martin Garrobo, vecinos de Gelves estantes en esta Villa, de mancomún se obligan a traer a Vicente Orsuche, vecino de Sevilla, ausente, toda la uva que este año tiene en sus viñas de Torreblanca, y la uva que tiene en el majuelo que antes era de Alonso de Herrera, y la que tiene en otras partes además de esta, en término de Bormujos, la cual uva traerán en tres carretas a su bodega que tiene en esta Villa de Castilleja, a 6 reales la carreta desde Torreblanca menos un cuartillo, y a 11 cuartillos las que trajeren de Bormujos o de Caño Ronco, o conforme anduviesen los precios comarcanos, y se obligan a traer de Torreblanca 6 carretadas, y de Bormujos y Caño Ronco 8 carretadas. Cobran 198 reales por adelantado. Dado en el Señorío a 19 de agosto de 1595, testigos Juan de las Cuevas, Hernando de las Cuevas el mozo y Pedro de las Casas.



Francisco de Palencia, vecino de Sevilla en la collación de La Magdalena, entregó 2.383 fanegas de trigo por valor de 38.128 reales a Gregorio Muñoz de Medrano, tenedor de bastimentos, por orden de la Compañía formada por Pedro de Villamor, Cristóbal Rodríguez Núñez y otros*, vecinos de la Villa de Madrid, como parece por certificación que de ello dio Vicente Orsuche en su nombre** para que le pagasen, su fecha 18 de junio que pasó de este año de 1596; y ahora dicho Francisco de Palencia da todo su poder al doctor Martin Alonso de Abarca***, médico del Rey, y a Luis Arias Maldonado, alguacil de Corte y vecinos de la Villa de Madrid, ausentes, para que cobren la deuda en juicio o fuera de él. Dado en casa del dicho Francisco de Palencia en el Señorío de Castilleja, 7 de julio de 1596, testigos Juan López Merino, Pedro Librero y Diego González.

* Estos mercaderes morosos formaban una Compañía de negreros. En concreto eran Cristóbal Rodríguez Núñez, vecino de Madrid, Pedro Villamor (burgalés), Juan Bautista Gallo, Antonio de San Román y Francisco Ibarra; en julio de 1596 consiguieron una cesión de Pedro Gómez Reinel (al cual le habían autorizado 4.250 esclavos), por un total de 1.500 licencias que, posteriormente y en sucesivos envíos, introdujeron en Indias desde África. Archivo General de Indias, Contratación, 2.924 y 5.756. (Lutgardo García Fuentes. Andalucía y América en el Siglo XVI)  https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3011127

El tenedor de bastimentos que recibió el trigo de Francisco de Palencia y que también era sevillano, acabó en su vejez refugiándose en la religión feminoide y maternal del Inmaculismo hispalense: "A Gregorio Muñoz de Medrano le fue enviada desde Roma por Bernardo de Toro y Mateo Vázquez de Leca una Relación sobre la manera de solicitar el hábito de la Orden Militar de la Inmaculada Concepción que fue impresa en Sevilla por Francisco de Lira en 1624. Relación embiada de Roma por Don Mateo Vázquez de Lecca, y Bernardo de Toro, a Gregorio Muñoz de Medrano, en que le dan cuenta de la forma en que se an de pretender los habitos de la nueua Religión militar de la Concepción, y de los potentados que en todo el mundo han de ser sus protectores." Sevilla: por Francisco de Lyra, 1624, 4 p. Folio (en La Congregación de la Granada, el Inmaculismo sevillano y los retratos realizados por Francisco Pacheco de tres de sus principales protagonistas: Miguel Cid, Bernardo de Toro y Mateo Vázquez de Leca. Antonio González Polvillo. Universidad de Sevilla. España).

El cuadro aparece claro. Para elaborar el bizcocho marinero, una masa de harina de trigo cocida dos veces, Francisco de Palencia vende trigo de la provincia al tenedor de bastimentos Medrano, que trabaja para estos mercaderes madrileños que se lo han solicitado; y como desde la Villa y Corte poseen una extensa red de comisionados y factores tanto en Sevilla como en la costa africana y en el Nuevo Mundo, desde el puerto de la capital andaluza los navíos con los bastimentos (y con el bizcocho ya elaborado en esta capital) salen costeando hacia el sur, recogen en Cabo Verde la "mercancía de ébano" y la trasladan al otro lado del charco.



Uno de los primeros estudios que se realizaron sobre la vida en las galeras fue de índole higiénicosanitario, realizado por el doctor Pedro María González y publicado en 1805: "...La galleta ó bizcocho de mar bien conocida de todos los que navegan, es una pasta de harina de trigo más ú ménos depurada, que despues de fermentar suficientemente, se deseca y endurece al calor moderado del horno. Su destino es el del pan, por cuya razon puede considerarse como la base principal de los alimentos en los navíos. Esta sustancia demasiado endurecida, necesita una dentadura completa y firme para ser triturada en términos que faciliten su digestion; cuando se mastica mal, tarda más en digerirse, por lo que no debe usarse, ni es fácil, sin molerla primero, ya en la boca, ya reduciéndola á pasta por medio de algun líquido, por cuya razon está justamente reputado corno inútil para la navegación todo individuo que esté despojado de los instrumentos necesarios para masticarla bien. El afrecho ó salvado, que no es otra cosa mas que la película del trigo, es indigerible, por cuyo motivo y por estar destituida de partes nutritivas, no sirve para la reparacion de las pérdidas. De aquí se infiere que abundando mucho en la galleta la hace más difícil de digerir, y en general mucho ménos nutritiva. Son muy visibles estos inconvenientes en el primero de los alimentos de la gente de mar, pero no son esencialmente tan nocivos como los que provienen de su degeneracion á bordo. Cuando se reblandece la galleta por la humedad, adquiere un gusto más ó ménos agrio y un olor fuerte y fastidioso: su textura interior se encuentra deshecha y como entapizada de telillas de arañas: estos son efectos del gorgojo y demas insectos que la penetran y se alojan en sus oquedades interiores... Pero la necesidad arrostra á todo, y el hombre, cuando ménos lo espera, suele triunfar de cuantos agentes conspiran á destruirlo. Hemos visto más de una vez al marinero usar sin consecuencia alguna de una galleta que poseia todos los defectos insinuados; de manera que preparada en sopas, nadaban los gusanos é inmundicias que se desprendian de su interior...".
Ni que decir tiene que el bizcocho más podrido, más agusanado y hongoso iría destinado a los desgraciados cargados de grilletes hacinados en lo más profundo de las bodegas, con excepción entre ellos, claro está, de las mujeres jóvenes, a las que a los del barco les convendría mantener mejor nutridas para el consabido solaz durante el largo viaje marítimo, para lo cual el despensero y el alguacil del agua siempre cederían ante la presión mayoritaria de la marinería, todo ello con la mirada a otra parte del capitán y de sus adláteres o de alguna esporádica participación en las fiestas de la chusma. Además de que si las jóvenes esclavas africanas llegaban embarazadas a los puertos americanos se triplicaba la ganancia, así que no tiene nada de extraño que en las noches de calma chicha fueran liberadas a la luz del candil e "invitadas" a disfrutar del cielo estrellado en la cubierta.

** ¿En nombre de Palencia o en el de Medrano? El documento es equívoco.

*** Este médico era cantalejano. Cantalejo fue uno de los pueblos puestos a la venta por Felipe IV. Una Real Cédula, fechada en Madrid el 11 de marzo de 1639, facultó al asentista don Bartolomé Spínola para vender 8.000 vasallos, entre los que se encontraban los cantalejanos por ser lugar de realengo. Informado el vecindario de que el rey vendía el pueblo, celebraron concejo y otorgaron plenos poderes a don Lucas López Loarte, párroco de Cantalejo, y a don Miguel Arranz, regidor del concejo, para comparecer ante el rey y señores de los Reales Consejos, averiguar el precio y ejercer el derecho de tanteo.
Influyeron en la renuncia al derecho de tanteo el afecto y generosidad que había mostrado por Cantalejo el comprador, don Fernando de Ojeda y Triviño, oidor mayor del Real Consejo de Hacienda, casado con doña María de Abarca y Vallejo, hija del doctor cantalejano don Martín Alonso Abarca, médico de cámara de Felipe II.

El tenedor de bastimentos y con posterioridad caballero de la Orden Militar de la Inmaculada Concepción en Sevilla Gregorio Muñoz de Medrano dejó ilustre descendencia: según el Expediente 1.549 (año 1756) de Caballeros de la Orden de Alcántara, Isidoro Antonio Valencia Muñoz de Otalora y González de Pastrana González y de la Fuente, Oficial que fué de la Tesorería del Ejército de Italia y actualmente (en dicho año) de la Contaduría de Rentas Provinciales del Reino, presentado a las pruebas de ingreso en dicha Orden, era hijo de Manuel Valencia Muñoz de Otalora, nieto de Juan Alfonso Muñoz de Otalora, biznieto de Ana Muñoz de Otalora (hija de Diego Muñoz de Otalora y de Juana de Abalo; y este último Diego era hijo de Gregorio Muñoz Otalora y de María de Medrano, y hermano de nuestro tenedor de bastimentos).
De la también ilustre descendencia de Vicente Orsuche (esclavista como vimos en la entrada anterior) y Elvira de Illescas hemos adelantado algo ya y prontamente sabremos todos los detalles.
En cambio de la descendencia de los esclavos africanos casi nada se puede averiguar, ya que eran registrados como mercancía sin identida humana:

https://www.google.es/search?q=mercado+esclavos+sevilla&oq=mercado+esclavos+sevilla&aqs=chrome..69i57.4881j0j7&sourceid=chrome&ie=UTF-8

Pero es dable y lógico suponer ascendencia esclavizada de todos los actuales sudamericanos de piel negra, siendo la excepción la que confirme la regla. El estigma llegó hasta el siglo XIX. Dieciocho días después de llegar a la guarnición de Puerto Rico el capitán Francisco Oliver López tuvo ocasión de leer en la Gazeta de dicha isla una noticia semejante a las que en la prensa de nuestros días anuncian mascotas u objetos extraviados:



La Gazeta de Puerto Rico, nº del 20 de octubre de 1842: "En el pueblo de Sabána-grande ha sido capturada una negra, natural de Guadalupe, que dice llamarse Fany, de las señales siguientes: cuerpo regular, un diente de menos en la mandíbula superior, algunas cicatrices de foetazos [golpes de foete] en las espaldas y brazo izquierdo siendo unas frescas y otras viejas, como de 25 á 40 años, y lleva consigo una jigüera [recipiente hecho de un fruto caribeño] con las iniciales M.A.P.  Lo que se hace saber al público por disposición del Excmo. Sr. Gobernador y Capitan jeneral, para que llegado á conocimiento del dueño de dicha negra se presente á reclamarla con las formalidades correspondientes.—3

https://books.google.es/books?id=I0i81k2OiG0C&pg=PA80&lpg=PA80&dq=jig%C3%BCera&source=bl&ots=rPYQD5PIki&sig=3Pcg4ygNkG4ooNmxVkUrXylllOA&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwiFkbib2fPMAhWLDxoKHaBaCw44ChDoAQhTMAg#v=onepage&q=jig%C3%BCera&f=false

Lo que la esclava boricua Fany llevaba en su huida está bien documentado por los cronistas de Indias: Hibuera, higüera. Calabaza, fruto del hibuero. "Esta [bebida] era traída en vaso de oro, quien lo tenía, y también en ciertas calabazas muy más hermosas y útiles que las nuestras, que los desta isla Española llaman hibueras y los de la Nueva España xícaras." Apologética, II. Bartolomé de las Casas.
"En torno a la plaça e buhíos della hay muchos árboles de fructa, assí como çiruelos e maneyes e higüeros e otras fructas de diversas maneras." Historia General, IV, 110. Gonzalo Fernández de Oviedo.



                                    Fruto del higüero, del cual se sacan los recipientes

"...unos esclavos estaban atando a una pobre negra sollozante a cuatro estacas en el suelo... Amarrada la infeliz boca abajo en el batey, el capataz hizo vibrar en el aire su látigo, el cual tocó con la rabiza en la espalda de la víctima. Esta lanzó un grito estridente... Seis veces descendió el foete sobre el cuerpo de la esclava. Terminado el sacrificio, una negra vieja... se acercó a la víctima y le lavó las heridas con aguas avinagradas, cargadas de sal, que llevaba en una higüera. Aquel unge era para evitar el tétano y no perder la pieza. Terminada la operación, dos esclavos vigorosos cargaron a la desfallecida africana... al cuartel hospital" (Boletín histórico, XIII, 289-290. Cayetano Coll y Toste —testigo ocular—). La esclava estaba en cinta y había robado bacalao de un almacén para comérselo crudo. Cuando la delincuente se hallaba en estado de embarazo, se hacía un hoyo en la tierra para colocar  el vientre de la mujer y evitar que se perdiera la futura pieza.

Ver sobre los esclavos en Puerto Rico https://books.google.es/books?id=PcwmLZ1_4SUC&pg=PA181&lpg=PA181&dq=latigazos+esclavos&source=bl&ots=rPge1kJw-M&sig=VBMP-G6qhXqKK5w77v64iDAUuLU&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwiisJ7M3PPMAhXF6xoKHdLkCPAQ6AEIMTAC#v=onepage&q=latigazos%20esclavos&f=false

Según la Gazeta de Puerto Rico a la esclava tras el castigo la llevaron al "hospital del cuartel". Se refiere al cuartel del regimiento en el que estaba encuadrado el capitán castillejano Oliver López, en la capital San Juan, en un viejo edificio que había sido monasterio franciscano. En tal hospital dicho capitán debió estar en observación unos días o quizá semanas hasta que el 22 de noviembre de 1847 fuera embarcado hacia la Península para recuperarse en su pueblo, Castilleja, de cierta dolencia, con un permiso de un año que le concedió la reina Isabel II. Debió padecer Francisco Oliver de alguna enfermedad del aparato urinario, de lo cual falleció varios años después, con un ataque agudo de la vejiga, de madrugada en su casa de la Plaza de Santiago.

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 Por «EL MERCADO DE ORO Y PLATA DE SEVILLA EN LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI. Una investigación histórico-contable. Rafael Donoso Anes. Excmo. Ayuntamiento de Sevilla. Servicio de Publicaciones», hemos sabido que don Vicente Orsuche también negociaba con estos metales nobles, llegados a Sevilla desde las minas indianas y almacenados en la Casa de la Contratación hasta entregarlos después a sus dueños legítimos, tras comprobar si las remesas habían sido registradas y si se había satisfecho el porcentaje perteneciente a la Corona*. En función de las necesidades de dinero contante y sonante de estos dueños legítimos o incluso de la Corona, los compradores entraban en escena adquiriéndoles la materia prima. El hacendado castillejense no figura como uno de los más importantes de ellos, aunque tampoco a la cola en volumen de negocio. Estos mercaderes se encargaban de refinar los referidos metales, reduciéndolos a la ley fijada, para luego enviarlo a la Casa de la Moneda con vistas a su acuñación. Además de Orsuche aparece en el libro hacia el año 1566 Francisco Sánchez de Melo**. Don Vicente compró plata el día 7 de febrero de 1587, el 17 de septiembre de 1595, el 2 de junio de 1596 y dos veces el 2 de julio de 1597. En «EL MERCADO DE ORO...» se referencia también la fundación de un banco público en Sevilla a cargo de Luis y Juan Sánchez Dalvo y Alonso y Rodríguez de Illescas junto con Pedro de Morga (o Murga).

* Por ejemplo, en 1555 en la flota que vino de Indias, al mando de Cosme Rodríguez Farfán, se contabilizaron minuciosamente todas las partidas pertenecientes al rey, a comerciantes y mercaderes, y a pasajeros particulares «para labrar coronas y reales». Y también se registró todo lo recuperado del naufragio que sufrió el barco de Cosme Buitrón en la costa de Zahara (plata, oro, perlas y  reales, todo ello vendido luego en subasta pública).

** En 1566 Tejada, alcalde de la ciudad, encarceló a Francisco Sánchez de Melo y a otros compradores de oro y plata por soslayar el registro de remesas, requisándoles toda la documentación que poseían.


Casa de la Moneda en Sevilla, recientemente restaurada.

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Notas varias, 2v.

Por mediación de las visitas anuales efectuadas por las máximas autoridades religiosas de la provincia para supervisar el estado y buen gob...