domingo, 19 de junio de 2016

Orsuche, Orsuchi, Orsucci... (6)




En esta casa de la ciudad de México se estableció la primera imprenta de América.

En la edición permanente que posibilita el sistema de blogs en Internet no hay problemas de revisión, corrección o ampliación como los que se presentaban en las clásicas editoriales de libros, como ya escribí hace poco. En unos minutos un nuevo hallazgo pasa a formar parte del acervo de la historia sin mayor complicación ni espera de años, como era usual en la producción tradicional en papel, cuando una nueva impresión de una obra tardaba eso y más, convirtiendo además en poco menos que inútiles a las anteriores que habían estado estableciendo unas "verdades" inamovibles incrustadas a machamartillo en las neófitas mentes por los sabios oficiales, sin posibilidad de análisis crítico durante a veces una generación, hasta que los nuevos hallazgos viesen la luz pública. Con posterioridad la prensa y las revistas especializadas aliviaron algo esta situación gnoseológica, justo es reconocerlo.
Y como nuevo hallazgo que explica y amplía mucho de lo que ya hemos visto en general, vamos a presentar un aspecto de la biografía de Nicolás Orsuche de Abrego, el tercer hermano del hacendado castillejense Vicente Orsuche y a quien ya conocíamos de un par de escuetas referencias, en dos documentos del vinatero otorgados en nuestra Villa y citados en entrada anterior, en los cuales actúa de testigo.
Acabamos de descubrir recientemente que Nicolás desempeñó un puesto importante en el mundo novohispano, lo cual da pie a pensar con toda lógica que actuó además como factor o comisionado de los negocios de exportación de vinos alfarafeños y esclavos africanos de su hermano Vicente y aun de la hasta ahora misteriosa señora de Abrego, aunque sólo disponemos de una fuente de información* y en el Archivo General de Indias no existe noticia alguna de este Orsuche emigrado.

* Se trata de la que ofrece el profesor Antonio Martínez Sánchez, quien nos va a ser presentado por la doctora Nelly Robles García en la ocasión de haber recibido el premio "Federico Sescosse Lejeune" del año 2005, que otorga anualmente el mexicano Consejo Internacional de Monumentos y Sitios. Aclaremos que Sescosse (1915-1999) fué un ilustre defensor y promotor del patrimonio cultural de Zacatecas, a quien se debe el que la UNESCO haya incluido a esa ciudad en la Lista del Patrimonio Mundial, y que fué alabado como “el amo espiritual y artístico de Zacatecas” o como "prócer singular".
Nacido en San Pedro Yucunama, en Teposcolula, Oaxaca, el 17 de enero de 1934, el profesor galardonado con el premio Sescosse y nuestra fuente sobre Nicolás Orsuche parece haber seguido los pasos de aquél, pero en su pueblo natal, según constata la citada historiadora Nelly Robles, quien añade: "...la comunidad de San Pedro Yucunama no sería lo que es sin el esfuerzo de Martínez Sánchez, quien por decisión propia se ha convertido en el principal impulsor de acciones tendientes a conservar las diferentes expresiones del patrimonio cultural del pueblo y la región [...] Su trabajo se inició desde 1970 con el rescate de piezas arqueológicas en propiedad de diversos habitantes del pueblo, con las cuales fundó el Museo Comunitario del lugar. Logró que años más tarde los apoyara el Instituto Nacional de Antropología e Historia en la elaboración del guión científico y le designó una sede propia siendo presidente municipal de Yucunama [...] Integró una colección única de trajes antiguos y rescató la vestimenta tradicional de su región; formó un grupo de danza folklórica y recuperó los trajes, danzas y música tradicionales; ha vigilado la conservación de la arquitectura tradicional del lugar y promovido la gastronomía local investigando y cocinando recetas antiguas. Como presidente municipal dictó ordenanzas para prohibir la cacería y la tala de árboles en los bosques de Yucunama. En suma, dice la autora, "Antonio Martínez Sánchez ha dedicado su vida a velar por un pequeño universo escondido allá en la Mixteca Alta".

Antonio Martínez Sánchez publicó un estudio titulado "Vida y costumbres de Yucunama" en el cual trascribe e interpreta un auto de varios folios del año 1585 con Nicolá Orsuche de protagonista, aunque directamente bajo la férula del Capitán General de la Nueva España, claro está.


El Arzobispo de México y Capitán General Pedro Moya, nacido en la provincia de Córdoba, en Pedroche.


De todo el contexto en derredor del hermano de Vicente Orsuche se nos da cumplida noticia en este sitio de Facebook, que se basa en la referida "Vida y costumbres de Yucunama". Empecemos por el siguiente mandamiento dirigido a Nicolás: "Don Pedro Moya de Contreras, Arzobispo de México, del Consejo de su Majestad y su Gobernador y Capitán General en esta Nueva España y presidente de la Audiencia Real que en ella reside:
Hago saber a vos, el alcalde mayor del pueblo y provincia de Teposcolula [Nicolás Orsuche de Abrego], que los naturales del pueblo de san Pedro Mártir, sujeto a Teposcolula, me han pedido que necesitan les haga merced para propios de su comunidad de un sitio de estancia para ganado menor en términos del dicho su pueblo, en la parte y lugar llamado Yutacama*, y porque primero que se les haga la dicha merced conviene que se vea, por la presente os mando que dentro de tres meses primero siguientes vaya a la parte y lugar donde los susodichos lo piden, y citados para ello los naturales del pueblo en cuyos términos cayera y las demás personas que cerca de ellos tengan estancias o tierras o en alguna manera puedan recibir perjuicio, os notificaréis y daréis a entender si de le hacerme la dicha merced les viene algún daño o perjuicio, que lo digan y declaren ante vos y en que se les sigue; la cual dicha citación haréis a los indios en un domingo o fiesta de guardar estando en misa juntos y congregados, después que el sacerdote haya echado las fiestas; y vos así de oficio como a pedimento de partes hareis información, sabréis y averiguareis si de se le hacer la dicha merced viene el dicho perjuicio a indios o a otro tercero, para lo cual recivireis cinco testigos de cada parte y cinco de oficio, que sean españoles e indios, y haréis pintar el asiento del pueblo en cuyos términos cayera, y las demás estancias y tierras que cerca de ellos están proveídas y hechas merced, y cuyas son, y la distancia que hay de ello a lo que ahora se pide, y los baldíos que quedan y mediréis la distancia que hay a las tierras y sementeras de los indios para que se sepa si cave lo que se pide sin perjuicio ¿de tercero? (ilegible); y firmada la dicha pintura y merced juntamente con las ¿diligencias? (roto) haréis ante mi parte que visto sepa (roto); ffecho en México (roto) de octubre de mil y quinientos y o... (roto) y cinco años." 

* Se llamó Yucunama en el periodo que comprendió de 2000 años antes de Cristo a 1520 D.C. Llevó el nombre de Yutacama en el periodo entre 1520 y 1585. De 1585 hasta la actualidad retoma su nombre original de Yucunama.
Se sabe que las tierras baldías eran propiedad del rey pero no formaban parte de su patrimonio privado, sino que eran bienes de la Corona que se podían repartir.

La "pintura" —un plano o mapa— encargado a Orsuche se realizó usando geroglíficos mixtecas. Lo oscuro del punto es si el resultado, el llamado "Lienzo de Yucunama", fue creado en los referidos días de aquel 1585 y según tal mandato, o si se usó otro códice de mucha más antigüedad haciéndole los cambios y añadidos pertinentes para darle un valor catastral, como había acontecido con otros muchos escritos pictográficos prehispánicos retocados con diversas intenciones, argumento que ha dado lugar a algo así como una ciencia autónoma e independiente de interpretación, sobre todo desde el desciframiento del hieroglifismo maya. La tendencia de los inquiridores académicos en general es presentar los objetos de sus estudios dándoles la máxima importancia posible, remontándolos, para revalorizarlos, a la noche de los tiempos, rebozados en el embrujo mágico que dan los milenios. En el caso del mapa de Orsuche —permítasenos denominarlo así— un ejemplo sobre lo dicho se palpa hasta en la forma literaria usada en esta obra sobre esta trama concreta de Yucunama, cuyo autor es el profesor Manuel Hermann Lejarazu.

Cierto que Lejarazu no dice en ningún lugar que el Lienzo fuera prehispánico, pero nótese cómo este autor relega a un lugar secundario lo que son los hechos incuestionables y demostrados: que un mixteco bilingüe pintó el Lienzo por órdenes del Alcalde Mayor Nicolás Orsuche de Abrego en 1585. Todo lo que de ahí se salga no es más que especulación tendente a engatusar a públicos poco críticos y avisados, trufando los casos y acaecimientos.
No un mixteco, sino un mexica, desempeña una labor semejante en la del todo recomendable novela histórica "Azteca" del investigador Gary Jennings, en la que su protagonista, un viejo pintor-escribano indígena que domina el castellano, reconstruye para el emperador Carlos V la historia prehispánica del México central.


En este pdf pueden verse las 31 primeras páginas de su libro de edición limitada a 1.000 ejemplares: https://ciesas.files.wordpress.com/2010/02/codice-de-yucunama-muestra.pdf

Los administradores españoles de la región mixteca después de muchos años establecidos allí seguían sirviéndose de los escritores-artistas oaxaqueños para, como en este sucedido, documentar situaciones y hechos que completaran los protocolos judiciales, históricos, etc., una forma de actuar extendida a todo el Nuevo Continente por cuestiones puramente prácticas, sobre todo de legalización de la tenencia de la tierra (cartografía) o de censos para la recolección de tributos, y que en los más intransigentes de entre los nuevos señores hispanos encontraba rechazo y oposición, a pesar de que en ocasiones eran instrumentos de evangelización. Cierto jerarca católico se vanagloriaba ya entrado el siglo XVII de haber mandado dar a la hoguera miles y miles de libros, códices y documentos de los indígenas, porque éstos "no mostraban una sincera conversión al cristianismo". Estos personajes no admitían ni siquiera los documentos mixtos del Virreinato, en los que se mezclaban elementos autóctonos y europeos. Ver http://www.diariodelamixteca.com/cultura/reunen-por-primera-vez-los-fragmentos-de-un-codice-mixteco.html



Eran instruidos en el arte desde muy jóvenes, especializándolos en un oficio a la vez sagrado y práctico. En la referida novela histórica "Azteca" se profundiza con maestría en la psicología de estos especialistas. Para una excelente introducción a los códices mixtecos mayas merece verse en YouTube este vídeo.    

Hay que considerar, insistimos, que en la región se formó una simbiosis conciliatoria entre las dos culturas, la autóctona y la invasora, que aun en este actual siglo XXI bajo la apisonadora de la globalización emerge constantemente. De que lo dicho fué así he aquí una interesante muestra (contemporánea de Orsuche), entre tantas y tantas: testamento de india en Teposcolula, año 1585.  

El origen del topónimo Yucunama proviene de los vocablos mixtecos yucu 'cerro' y nama 'amole, planta saponífera'; de modo que puede traducirse como Cerro del amole. Amole, en náhuatl atl-molli, "guisado de agua", por la espuma que produce al contacto con el líquido elemento, es el nombre popular de varias plantas. Aunque son de diversos géneros, todas comparten propiedades saponíferas.
El jabón (del latín tardío sapo, -onis, y este del germánico saipôn) impulsó la industria del sur hispánico. Fueron muy importantes las jabonerías de Andalucía, donde recibían el nombre de "almonas", término de origen árabe, المؤونة. En el antiguo reino de Sevilla la casa de Alcalá tenía el monopolio de estas manufacturas, destacando la almona de Sanlúcar de Barrameda, de los siglos XVII y XVIII, que era la única almona andaluza que permanecía intacta hasta que en 2003 fue derribada parcialmente por culpa de una de tantas aberraciones político-empresariales.

Nicolás se movió con diligencia tras recibir la orden del Capitán General. Habían los españoles introducido en la región la cabra —además del trigo y otros elementos agropecuarios—. El lugar en cuestión, Yucunama o Yutacama, árido de por sí, degeneró en poco menos que un yermo desértico cuando aquel "ganado menor" comenzó a proliferar arrasando con los pocos pastos que por allí medraban con esfuerzo, y lo que se pensó en un principio que podría ser una fuente de riqueza llevó a la ruina al paraje. Bien es verdad que no en toda la región mixteca ocurrió lo mismo, y en otros lugares la tecnología europea supuso una revitalización notable, mas su rédito no llegó nunca o en muy contadas ocasiones al aborigen de la numerosa capa social inferior, que permaneció pobre, explotado y oprimido. 
Oaxaca se caracterizó en tiempos de la invasión española como un área pacífica, en la cual los conquistadores penetraron sin apenas enfrentamientos armados con los habitantes autóctonos, estableciendo los hispanos pactos aquí y allá con los caciques y jefes comunales. Con quienes sí tenían guerras y trifulcas los de Oaxaca era con los pueblos aledaños, en especial con los mexicas, y de ahí que se aliaran con los españoles en contra de los de Tenochtitlan. La historia prehispánica es un complejo, múltiple, confuso actuar de una comunidades con otras, ora enfrentándose, sojuzgando las poderosas a las débiles, ora aliándose entre ellas según los intereses del momento.

Tal y como lo ordena el mandamiento del Virrey, el alcalde mayor se trasladó al lugar llamado Yutacama para verificar el estado en que se encontraba el sitio. También se dieron cita los principales de San Pedro Mártir Yucunama, llamados don Domingo de Zúñiga, Domingo de Flores, Gaspar de Alvarado, Martín de Palma, Diego de Mendoza, Domingo Lopez y Francisco Pérez. El alcalde pudo constatar que el sitio Yutucama estaba ubicado en términos, tierras y jurisdicciones de San Pedro Mártir y que el paraje era una ladera llana donde estaban dos manantiales de agua. En el pueblo de San Pedro Mártir el 28 de Diciembre de este año de 1585 el alcalde mayor de Teposcolula Nicolás Orsuchi de Abrego junto con las autoridades de Teposcolula, el gobernador don Gaspar Pacheco y los alcaldes Pedro de los Reyes y Martín Cortés, comenzaron la investigación y el interrogatorio no solamente entre los pobladores de San Pedro, sino también entre los habitantes de las comunidades vecinas.
Uno de los principales mandamientos de la Corona era verificar que las estancias de ganado menor fueron tierras yermas, es decir, no cultivables, y que no afectaran a las comunidades comarcanas. Precisamente por esto a lo largo de las averiguaciones el alcalde Orsuche preguntó a los pueblos vecinos de San Juan —hoy San Juan Teposcolula—, de San Andrés —hoy San Andrés Lagunas— y de Tejupan, si reconocían a Yutacama como un paraje de tierras baldías o si existía algún perjuicio, a darse la merced, tanto para los pobladores de San Pedro Mártir como para los pueblos colindantes. 
Los principales de san Pedro Yucunama presentaron por testigo a don Hernando de Andrada, cacique y Gobernador del pueblo de Tamazulapam, a fin de que certificara que las tierras solicitadas eran baldías y para que ratificara la información presentada por los habitantes de San Pedro Yucunama. El cacique y Gobernador de Tamazulapam dijo que desde 20 años atrás conocía a los pobladores de Yucunama y que desde haca 12 años había estado en sus tierras y límites. Otros testigos declararon que ya conocían las tierras desde 9 años atrás por haber pasado por ellas con sus ganados muchas veces, y que eran terrenos baldíos, además de ser tierras montuosas y sin cultivar, o como también se decía, que estaban "por romper".
Finalmente, para dar por terminado el mandamiento, el alcalde mayor ordenó agregar "la pintura", es decir, incluir el códice en el expediente formado:
E por el dicho señor niculas Orsuchi de Abrego justicia por su magestad vista la pintura que va con estos autos mando se pusiese en ellos para más averiguación y así lo proveyó e mando e firmó en el pueblo de Teposcolula en tres días de henero de mill quinientos y ochenta e seyss años.
Según el profesor Antonio Martínez el Lienzo se custodia en el Archivo de la Presidencia Municipal de Teposcolula, archivo recientemente ordenado y clasificado con el auxilio de jóvenes de la localidad, que trabajaron en ello a cambio de la exención del servicio militar.

Se dice en la referida página de Facebook, "Atraciones Tamazulapenses": 
Efectivamente, hoy en día todavía existe el paraje Yutacama; en la propia comunidad el sitio actualmente se denomina Tacama y es una ladera que toma el nombre de todo el cerro llamado precisamente de la misma forma, muy cerca del actual lindero con Tejupan. El cerro Tacama se encuentra al norte del centro del pueblo y tiene una altura de 2.800 msnm. Los actuales pobladores aún recuerdan que no hace mucho tiempo todavía se sembraba en ese lugar, y que las tierras eran muy buenas, pero hoy ya no se cultiva nada ahí dada la lejanía con el centro del pueblo. Hasta la fecha tampoco se encuentran los manantiales, pero todavía se puede ver el pozo seco de donde salía el agua.
El topónimo de Yutacama podría significar "río rápido, río grande o río liviano", de acuerdo con el mixteco de Teposcolula que se hablaba en el siglo XVI.
Actualmente el topónimo de Yutacama derivó en Tacama, en donde la palabra Yuta, "río", perdió la primera sílaba yu-, por lo que la segunda sílaba -ta, se asimiló al segundo elemento del topónimo, "cama", quedando así como Tacama. Este proceso de pérdida de la primera sílaba es bastante común en el mixteco. Las precisiones morfofonémicas a nivel léxico tienden a reducir formas cuatrisílabicas en trisilábicas por la pérdida de la primera sílaba del sustantivo principal.


Iré concluyendo esta entrada dejando en el aire unas preguntas: ¿Hay alguna relación entre Nicolás Orsuche y el que su hermano Vicente Orsuche eligiera la Villa de Castilleja para su morada porque que en ella había vivido y murió Hernán Cortés, nombrado por la Corona marqués del —precisamente— Valle de Oaxaca?
Puesto que Nicolás volvió de La Mixteca poco después de lo referido, encontrándose en nuestro pueblo ya en 1587, ¿compartiría sus experiencias ultramarinas con su hermano y con sus conocidos y amigos de Castilleja? Por simple que parezca esta última pregunta, su consideración hace que la vida social del XVI en Castilleja cobre matices y profundidades del todo realistas y complejas. Con sólo imaginar las conversaciones que Nicolás mantendría con su hermano y demás allegados del pueblo se puede suponer el cómo y la manera en que la información más reciente y relevante se divulgaba en aquella sociedad altamente analfabetizada. Los viajeros crearían en torno a ellos una atención total hasta que agotaban la narración de sus experiencias o eran reemplazados por otros con relatos más interesantes y recientes, sin que por ello excluyamos a aquellos otros que por introversión de carácter u otro motivo permanecían en un ostracismo que adivinamos frustrante para sus convecinos.

Sobre más relaciones y vínculos es necesario referirse a la introducción de la prensa en México, empresa muy ligada a Castilleja de la Cuesta por medio de sus vecinos los Cromberger-Maldonado. El edificio elegido en la reconstruida Tenochitlan para albergar la primera imprenta del Nuevo Mundo, cuya foto abre esta entrada, pertenecía precisamente al obispo Zumárraga, el cual en la novela de Gary ya mencionada (Azteca) actúa de intermediario entre el escribano-artista y el emperador Carlos V.


Juan de Zumárraga, como todos los caracteres dominantes, sabía muy bien que sin desarraigar todos los vestigios de la cultura subyugada, la empresa de explotación física y mental no daría resultado alguno. Cuando cedió al impresor sevillano la casa no pensaba más que en controlar la producción librera en pro de sus intenciones de apropiación.

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Pero resta un último nudo, que resulta ser el más interesante, al menos para quien esto escribe, quien cree que puede ampliar hasta límites insospechados la historia de nuestra Villa. Del cual nudo México-Castilleja trataremos en la siguiente entrada, Orsuche, Orsuchi, Orsucci... 7.

Notas varias, 2o.

De entre los personajes destacados en los documentos sobre Francisco de Vilches, figuran: — El  Teniente de Pagador de las Armadas Reale...