viernes, 15 de septiembre de 2017

Notas varias, 2o.



De entre los personajes destacados en los documentos sobre Francisco de Vilches, figuran:

— El  Teniente de Pagador de las Armadas Reales Juan Martínez de Aldave, fiador y apoderado del acreedor de Francisco de Vilches Simón Vidal. El Pagador era otro pájaro de cuidado: (ya actuaba en 1612: Cuentas de Juan Martínez de Aldave de 1612. Son las que dio de la armada del cargo de don Juan Gutiérrez de Garibay. Archivo de Indias).
1631 El fiscal con Juan Martínez de Aldave, vecino de Sevilla, Alonso de Inclán y Valdés, alguacil mayor de Sanlúcar de Barrameda, Pedro de Zabaleta y otros, sobre las barras y barretones de plata y cajones de reales que sacaron ocultamente de un barco que zozobró. Fenecido en revista en 1639. 2 piezas. Archivo General de Indias.
De 1632 hay digitalizado en PARES un interesante expediente: Autos sobre el sueldo de Juan Ventura, esclavo negro, grumete en la nao capitana. Es reclamado por su dueño Juan Martínez de Aldave dicho sueldo porque su esclavo se ahogó volviendo de Nueva España. El Pagador presentó por testigos a Mauricio Salgado de Acosta, vecino de Sevilla en la collación de la Iglesia Mayor, que conoció al esclavo, lo vio embarcar en San Juan de Ulúa de tornaviaje en la almiranta, y que como es público y notorio sabe que la nao se fue a pique y toda la gente que en ella iba se ahogó, y lo sabe porque él iba en otra nao de la flota, al mando del Capitán Espinosa, que fue una de las que se separó del conjunto, salvándose por ello. Dijo tener más de 28 años. Y a Pedro Martín, despensero, vecino de Cádiz, de cuya declaración en los mismos términos que la anterior se desprende que fue el único que se salvó del naufragio de la nao en la que servía de grumete el esclavo negro: "... y sabe este testigo que la dicha nao almiranta se fue a pique y se perdió y toda la gente que en ella venía se ahogó y entre ellos el dicho Juan Ventura, sábelo este testigo por venir como venía embarcado en la misma nao haciendo oficio de despensero y haber ido a la ida en ella misma ... ". Dijo tener 30 años de edad.
Juan Martínez de Aldave se salió con la suya: En Sevilla en la Casa de la Contratación de las Indias a 15 de noviembre de 1632 los dichos Presidente y Oidores de Su Majestad de dicha Casa, habiendo visto esta información y que por ella consta que el dicho Juan Ventura, negro esclavo del dicho Pagador Juan Martínez de Aldave fue sirviendo plaza de grumete de la dicha nao capitana de la flota de la Nueva España, que de vuelta de viaje volvió sirviendo de almiranta, y que el dicho esclavo se embarcó de vuelta de viaje y se ahogó con los demás que en ella venían embarcados = Mandaron que en el Oficio del Despacho de las Armadas y Flotas de Indias se ajuste la cuenta del tiempo que el dicho Juan Ventura sirvió la dicha plaza hasta el día que se ahogó, y lo que pareciere debérsele se le pague al dicho Juan Martínez de Aldave como su amo y señor del susodicho, y para ello se le de el despacho necesario, y así lo proveyeron y mandaron.
El sueldo arrancado al difunto esclavo no le aprovechó demasiado: Cuentas de Juan Martínez de Aldave de 1619 a 1632. 3 Números: -Número 1.- Desde el 2 de julio de 1619 hasta 15 de febrero de 1626. -Número 2.- Desde 16 de febrero de 1626 hasta el 22 de diciembre de 1632. -Número 3.- Desde el 2 de junio de 1618 hasta el 22 de diciembre de 1632, que falleció. Archivo de Indias.

— El General don Carlos de Ibarra, al mando de la flota que salió para Nueva España, en la cual iba Francisco de Vilches. Para su biografía, ver http://blog.todoavante.es/?p=3511
"... En 1621, su carrera alcanzó su máxima heroicidad cuando tuvo que conducir desde Cartagena de Indias hasta las costas hispanas atravesando el Atlántico más de 20 buques con cargamentos de oro, plata y esmeraldas, por valor de más 30 millones de pesos en metálico y barras. Una poderosa escuadra holandesa tres veces superior a la suya, con 24 navíos, ubicada en aguas del mar Caribe tenía la orden de hacerse con tan valioso cargamento. Intentó cerrarle el paso, pero Ibarra sostuvo con ella tres combates a lo largo del Atlántico." De http://vascongados.blogspot.com.es/2015/11/carlos-de-ibarra.html. Hay mucha más amplia información sobre este militar en la Red.
Escudo del I Marqués de Taracena, el capitán don Carlos de Ibarra y Barresi (1587 - 1637)

— Y por último, Juan de Benavides: "Probablemente el caso [de quienes preferían perder la vida antes que el honor] más dramático y más conocido de toda la Edad Moderna española es el del general de la flota de Nueva España Juan de Benavides Bazán. Éste era hijo ilegítimo de Manuel de Benavides, marqués de Jabalquinto, y había nacido en Úbeda el 21 de febrero de 1572. Siguiendo la tradición de su familia desarrolló su vocación marinera, alcanzando el rango de almirante en 1615 y cinco años después el de general de la Flota de Nueva España. Realizó numerosas travesías en dicha flota trayendo a la península los caudales de Indias." De http://estebanmiracaballos.blogia.com/2014/080301-el-dramatico-destino-del-general-de-la-flota-de-nueva-espana-juan-de-benavides-1.php
"El suplicio de don Juan de Benavides. Un episodio de la historia sevillana. El 21 de febrero de 1572, en una parroquia de Úbeda, fue bautizado un niño con el nombre de Juan Encubierto, hijo de padres desconocidos. El 18 de mayo de 1634, en la plaza de San Francisco, de Sevilla, llena de inmenso y conmovido concurso, aquel ser nacido en el deshonor era degollado en afrentoso patíbulo. Entre estos dos extremos de ignominia, el almirante y general Benavides conoció la gloria, los honores, la riqueza, y purgó sus faltas con una larga agonía de seis años [en el alcázar de Carmona, villa precisamente de donde era su subordinado el artillero Francisco de Vilches] que terminó con la tragedia indicada. Sus azares y desgracias han sido varias veces referidas; si a pesar de ello nos ocupamos de su figura no lo hacemos con otra idea que la de sintetizar noticias que andan sueltas en libros y manuscritos incorporándoles algunas nuevas que hemos podido allegar.
Hasta ahora, quien se ha ocupado con mayor detenimiento de Benavides ha sido don Cesáreo Fernández Duro en sus dos obras fundamentales: La Armada Española (tomo IV, capítulo séptimo) y Disquisiciones náuticas, tomo II, disquisición 9.ª (Madrid, 1877, pp. 276-289)". Antonio Domínguez Ortiz, Estudios Americanistas, Real Academia de la Historia, 1998,  pág. 9.
Y más adelante en dicha publicación, "El guarda mayor abrió la casi encantada cueva [en el mentado alcázar de Carmona] y entró su merced y los que le acompañaban dentro [para llevarlo a la prisión de la Real Audiencia en Sevilla] donde halló al caballero a imitación de los monjes de la Tebaida en su aspecto venerable, la barba a la cintura y sobre los hombros el cabello, en tan penoso sitio que la luz del cielo casi no se le permitía, y cano de tal prisión. Hallóle el señor oidor con un mal vestido de jerguera parda y en la venera la señal del patrón apostol. Tenía unas malas sobrecañas o medias de lana basta, los zapatos eran viejos, rotos y remendados. En la prisión donde estaba una sala, y dentro de ella, por no ser partícipe de tanta pena, se esconde un pequeño aposento, albergue de don Juan, no con regaladas camas cuales fortuna le sollía prevenir, no con costosas colgaduras ni ostentosos pabellones, no pendían láminas del mundo ni pinturas ... pues aquí no sólo la natura se le vedaba, sino aun lo pìntado no se le concedía ...". Ibídem, pags. 23 y 24.
Ver también la entrada de Wikipedia https://es.wikipedia.org/wiki/Juan_de_Benavides_Baz%C3%A1n


Seguidamente expondremos el caso de Domingo Francisco, otro castillejano —aunque nacido en Portugal, pero por entonces española— en la aventura transatlántica de aquella década. Tiene además un aspecto relevante Domingo por su relación con Juan de Castro, aguardentero del "clan de los Vega-Oliver", tal y como veremos de inmediato en el testamento del referido lusitano. Debió hacer al menos dos viajes entre 1619 y 1621. Formalizó la vuelta del primero con el Capitán Pedro Henríquez de Almeida en la nao San Juan Bautista (ver infra). Sobre este Capìtán, "Nació en Villa de Mazo [en la isla canaria de La Palma] el 25 de febrero de 1584 y falleció en América (se desconoce la fecha). Hijo de Tomás Henríquez y de María Pérez. Fue marino, capitán de forasteros de la ciudad de Santo Domingo en la Española (hoy República Dominicana yHaiti), Contador- Juez Oficial Real de San Juan de Puerto Rico, Capitán de Infantería Ad honorem por el Rey y Almirante de Capitán General del rio y puerto de esta ciudad y Cabo General de la flota en dicho puerto. Se distinguió en la seguridad y defensa de las costas de aquella Isla. (https://demaracumbre.wordpress.com/)".


Autos sobre los bienes de Domingo Francisco, grumete, natural de Portugal, hijo de Francisco González y de Antonia Domínguez, naturales y vecinos de La Mehallada (Portugal). Difunto con testamento en Castilleja de la Cuesta (Sevilla). Albaceas: el licenciado Diego de Medina y el licenciado Juan Ramos Zambrano, cura beneficiado de la iglesia de Santiago de Castilleja de la Cuesta. Herederos: su alma. Deja limosnas para diversas cofradías religiosas
1621. ... de Gonzalo Rodríguez, vecino de la Villa de Castilleja de la Cuesta, en nombre del licenciado Juan Ramos Zambrano, testamentario de Domingo Francisco, grumete de la nao del maestre Pedro de Santa Cruz, contra el dicho Pedro de Santa Cruz, sobre su soldada.

En Sevilla en la Casa de la Contratación de las Indias en 27 de noviembre de 1621 ante los Señores Presidente y Oidores de Su Majestad, la presentó Gonzalo Jiménez (sic).
Gonzalo Rodríguez, vecino de la Villa de Castilleja de la Cuesta, en nombre del licenciado Juan Ramos Zambrano, cura de la iglesia de esta Villa, albacea testamentario insolidun de Domingo Francisco, grumete que fue de la nao nombrada Santa María, maestre Pedro de Santa Cruz, que este presente año vino de Santo Domingo, y en virtud de su poder, que presento juntamente con el testamento otorgado por el dicho Domingo Francisco = Digo que el susodicho vino sirviendo plaza de grumete en la dicha nao desde las Indias a estos Reinos, y el dicho maestre de resto de su soldada y de otras cuentas que con él tuvo le quedó y restó debiendo 491 reales, de que le hizo esta cédula que presento, firmada de su nombre. Por tanto a Vuestra Señoría suplico haya por presentado el dicho poder, testamento y cédula, y mande que el dicho maestre, con juramento, reconozca la dicha cédula y firma de ella para que, hecho, yo pida lo que al derecho de mi parte convenga, y pido justicia.

Y vista por Su Señoría y Oidores mandaron que el dicho Pedro de Santa Cruz, maestre, jure y declare como se pide.

Diligencia. En la ciudad de Sevilla en 27 de noviembre de 1621 yo, el presente escribano, en cumplimiento del auto del susodicho, fue en compañía de Gonzalo Rodríguez, despensero y marinero de la nao nombrada Santa María, a casa de Pedro de Santa Cruz, maestre de la dicha nao, que es junto a San Vicente, para le tomar su declaración, y estando dentro de la dicha casa ... mujeres que estaban en ella les pregunté si estaba en la dicha casa el dicho Pedro de Santa Cruz y dijeron cómo ya no vivía en la dicha casa, y que no sabían dónde el susodicho vivía, y para que conste de ello lo puse por diligencia y en fe de ello lo firmé, Andrés Torrejón, escribano.

Más diligencia. Y luego yo el dicho escribano fui a casa del Capitán Pedro Domínguez de Almeida [debe decir Henríquez en vez de Domínguez], que es junto al convento del Señor San Pablo de la ciudad de Sevilla, para saber si estaba en casa del dicho Capitán como dueño de la nao el dicho Pedro de Santa Cruz, y me dijeron la gente de ella cómo no estaba en ella el susodicho, ni dónde lo podría hallar, y para que conste lo puse por diligencia y en fé de ello lo firmé.

Declaración. En la ciudad de Sevilla estando en el convento del Señor San Pablo de esta dicha ciudad a 28 de noviembre de 1621 yo el presente escribano leí y noté la demanda y auto de ella proveído de suso al dicho Pedro de Santa Cruz, y de él recibí juramento en forma de derecho para le tomar su declaración ... cumplidamente, y prometió de decir verdad, y siéndole leída y mostrada por el presente escribano la cédula contenida en estos autos de 491 reales, dijo que la reconoce por cierta y verdadera y que debía dicha cantidad y que es del resto de la soldada y servicio que el dicho Domingo Francisco había de haber del trabajo de tal grumete de venida de Santo Domingo a España, y que la firma que está al pie de la dicha cédula es suya propia de este declarante y por tal la reconoce, y es la verdad para el juramento que hizo, y firmó de su nombre y dijo ser de edad de 25 años poco más o menos.



Firmas del maestre Pedro de Santa Cruz y del escribano Andrés de Torrejón.

Conozco yo, Domingo Francisco, grumete, que estoy avenido y concertado con el Capitán Pedro Anríquez (sic) en esta manera: que yo el dicho Domingo Francisco me obligo de ya por tal grumete en la nao San Juan Bautista que está en este puerto para hacer viaje a la ciudad de Sevilla, y me obligo de ir por tal grumete y hacer todo lo que me mandaren en el servicio de la dicha nao, y cargarla y aparejarla y descargarla en el río de Sevilla hasta estar lastrada, y haciendo y cumpliendo todo lo tocante a mi oficio de grumete así en la mar como en la tierra hasta haber enteramente cumplido con el viaje, por el cual trabajo me han de dar 50 ducados de plata pagados en la ciudad de Sevilla del flete y aprovechamiento de la dicha nao y no de otros bienes del dicho Capitán, que este es concierto y condición entre las partes, y yo el dicho Capitán me obligo que, haciendo el dicho Domingo Francisco el viaje y cumpliendo con lo que le toca, me obligo de pagarle los dichos 50 ducados en contado en Sevilla en la forma que arriba se refiere dentro de 15 días de que hayan descargado la dicha nao en el río de Sevilla, y para el cumplimiento nos obligamos en forma cada uno por lo que le toca, y yo el dicho Capitán obligo la dicha nao y fletes y aparejos y lo más bien parado de ella que se salvare, testigos Manuel Fernández y Juan de Lías y Jusepe Rojo, y por no saber firmar yo el dicho Domingo Francisco rogué a un testigo lo firme por mí, hecho a 9 de septiembre de 161.. .

Digo yo, Pedro de Santa Cruz, maestre de la nao Santa María, que le quedo a deber a Domingo Francisco, grumete que vino en mi nao, de resto de su soldada, 991,5 reales, y por verdad lo firmé de mi nombre, en 8 de noviembre de     .

En el nombre de Dios, amén. Sepan cuantos esta carta de testamento y última voluntad vieren cómo yo, Domingo Francisco, de nación portugués, hijo legítimo que soy de Francisco González y de Antonia Domínguez su mujer, difuntos, vecinos y naturales de la Mehallada* en el Reino de Portugal, estando enfermo del cuerpo y sano de la voluntad y en mi buen seso y juicio naturales tal cual Dios Nuestro Señor fue servido de me querer dar, y creyendo como creo en el misterio de la Santísima Trinidad, Padre e Hijo y Espíritu Santo, tres personas y un solo Dios verdadero, y en todo aquello que cree y confiesa la Santa Madre Iglesia y yo así lo creo y confieso, y temiéndome de la muerte que es cosa natural, y codiciando y habiendo por bien poner mi alma en la mejor carrera de salvación que pudiere, otorgo y conozco que hago y ordeno este mi testamento en la forma y manera siguiente: primeramente mando mi alma a Dios que la creó y redimió por su propia y preciosa sangre, y el cuerpo a la tierra de que fue formado, y cuando la voluntad de Dios Nuestro Señor fuere servido de me llevar de esta presente vida, mando que mi cuerpo sea enterrado en la iglesia del Señor Santiago de esta Villa, y acompañen mi cuerpo el día de mi entierro los clérigos que parecieren a mis albaceas; item mando que el día de mi entierro si fuera hora, y si no otro día siguiente, digan a mi cuerpo presente una misa de requiem cantada y ofrendada de pan y vino y cera, como es costumbre; item mando se digan por mi ánima un novenario de misas rezadas como es costumbre; item mando se digan por mi ánima un treintanario de misas abierto; item mando digan por mi ánima las misas de San Vicente Ferrer; item mando digan por mi ánima las misas de San Agustín; item mando digan por mi ánima en la dicha iglesia 50 misas rezadas, en la dicha iglesia; item mando digan por las ánimas del Purgatorio 5 misas rezadas; item mando digan por las ánimas de las personas a quien yo soy en algún cargo que no me acuerdo, 4 misas rezadas; item mando y quiero y es mi voluntad que se diga y cante en la iglesia de Santiago de esta Villa perpetuamente para siempre jamás una fiesta que son vísperas y misa cantada a advocación de la Limpia Concepción de Nuestra Señora, la cual se diga en su día o en su octava, para la cual quiero que se dé de limosna al cura que la dijere, que fuere de la dicha iglesia, diez reales y medio, y 4 reales a la fábrica de la dicha iglesia, por los ornamentos y cera que ha de dar para que se diga y cante la dicha fiesta, la cual mando se ponga en la tabla que hay en la dicha iglesia de las fiestas perpetuas, para que en todo tiempo se sepa, y para ello después que yo fallezca, mis albaceas vendan todos y cualesquier bienes que parecieren ser míos en almoneda o fuera de ella, como les pareciere, y de ello impongan 40 ducados a tributo en persona abonada, y de los 2 ducados que rentare cada año se diga la dicha fiesta según dicho es, y de lo que sobrare se me digan por mi ánima las misas rezadas que alcanzare, perpetuamente y para siempre jamás, que para todo ello desde luego doy poder cumplido el que en derecho se requiere a los albaceas que yo nombrare en este mi testamento, para que hagan y cumplan lo contenido en esta cláusula; item mando y quiero y es mi voluntad que después de vendidos todos mis bienes y cobrado las deudas que se me debieren, y pagado y cumplido este mi testamento, y habiendo impuesto los dichos 40 ducados, si quedare algo, todo lo que quedare se digan de misas por mi ánima, acuerden y disposición de los dichos mis albaceas; item declaro que debo a Domingo Martín Gallego, que está en casa de Francisco Martín Miño**, de todas cuentas, 108, 5 reales, mando que se le paguen de mis bienes; item declaro que debo a Francisco Maldonado, vecino de esta Villa, 59,5 reales, mando que se le paguen de mis bienes; item declaro que debo a Mayor Cabrera 3 ducados que ha gastado en curarme y medicinas, mando que se le paguen de mis bienes; item declaro que yo tengo cuenta con el licenciado Diego de Medina, presbítero, de lo que ha gastado en el beneficio de mis viñas, mando que lo que dijere que le debo se le pague de mis bienes; item declaro que me debe Gonzalo Jiménez, vecino de esta Villa, 220 reales que le presté viniendo por la mar, en 15 pesos de a 8 reales, y 6 pesos que tomó a su cuenta, que me los debía Manuel Fernández, marinero, y quedó de pagármelos, y 44 reales que me dió de parte por la ganancia de los cueros que compramos en la nao, que todo monta los dichos 220 reales, mando se cobren del susodicho; item declaro que me debe el contramaestre de la nao Santa María 56 reales de resto del tabaco que le vendí en la Tercera, mando se cobren de él; item declaro que me debe el Capitán Pedro de Santa Cruz 50 ducados de mi salario de grumete de ir y venir con él el viaje que hicimos a Santo Domingo, que de estos se han de bajar 6 pesos de a 8 reales de una botija de vino que me vendió y mas 4,5 reales que me dió de limosna, mando que lo demás se cobre de él; item declaro que me debe Francisco Martín Miño, vecino de esta Villa, 50 reales que le presté antes de irme a las Indias, de que me hizo cédula, y yo le debo a Francisco Martínez su hijo 20 reales de una botija de vino que le compramos en la mar, mando que lo demás se cobre del dicho su padre; item declaro que me debe Juan de Castro, aguardientero***, 6 reales de resto de una sementera que le vendí, mando se cobren de él; item declaro que me debe Miguel Vázquez 12 reales de lo que trabajé con él en las viñas, mando se cobren de él; item declaro que me debe Antonio Rodríguez, portugués****, 4 reales que le empresté, mando se cobren de él; item declaro que Juan Cabrera, vecino de esta Villa, vendimió la viña que yo tengo en El Toconal el año pasado de 1620 y no me ha dado cuenta de lo que cogió, mando que el susodicho con juramento lo declare lo que así cogió y lo que declarare, pagándole su trabajo, se cobre de él, descontando 8 reales que me ha dado; item declaro que me debe Mayor Cabrera 30 ducados que le he prestado, quiero y es mi voluntad que no se cobren de la susodicha, por los buenos servicios y beneficios que de ella he recibido; item mando que se den de mis bienes a la cofradía del Santísimo Sacramento y a la de Nuestra Señora del Rosario y a la de Nuestra Señora de la Soledad y a la de Santiago y a las ánimas benditas del Purgatorio y a la del Santísimo Sacramento y Nuestra Señora del Rosario y Soledad y Santiago, a cada una 2 ducados; item mando a la cofradía de San Roque 4 reales; item mando a la fábrica de la iglesia de esta Villa 4 reales; item mando a las mandas acostumbradas y forzosas, a cada una lo que es costumbre; item declaro por vía de inventario que tengo los bienes siguientes: primeramente 2 tinajas que harán ambas 88 arrobas, en la bodega de Pedro Pérez de Medina; item un ... y una ¿alhaja de mar? y una gargantilla de perlas y un anillo de oro y un broche de plata de sombrero, que todo esto está en poder de Mayor de Cabrera, mando se cobren de ella; item una aranzada de viña en término de Valencina al pago de El Toconal, que linda con viñas de Josepe Rodríguez. Y para pagar y cumplir este mi testamento y las mandas y cláusulas en él contenidas, nombro y señalo por mis albaceas testamentarios al licenciado Diego Medina y al licenciado Juan Ramos Zambrano, cura beneficiado de la iglesia de Santiago de esta Villa, a los cuales y a cada uno de ellos por sí insolidum doy poder cumplido el que de derecho se requiere para que puedan entrar en mis bienes y vender y rematar tantos cuantos basten para pagar y cumplir este mi testamento y cual ellos lo hicieren por mi alma tal de par y Dios Nuestro Señor quien lo haga por las suyas cuando de este mundo vayan. Y pagado y cumplido este mi testamento y las mandas y cláusulas en él contenidas, todo lo que quedare de mis bienes, deudas, derechos y acciones que en cualquier manera me pertenezcan, quiero que lo haya y herede todos mi alma, a la cual  nombro y señalo por mi legítima y universal heredera según dicho es. Y revoco y anulo y doy por ningunos todos otros cualesquier testamentos o codicilos que yo haya hecho y otorgado en cualesquier días y tiempos para que no valgan ellos ni las notas ni registros de ellos, salvo este mi testamento que yo ahora hago y otorgo ante el presente escribano y testigos, el cual quiero que valga por tal mi testamento y codicilo en aquella vía y forma que mejor haya lugar de derecho, en testimonio de lo cual otorgué la presente que es hecha la carta en la Villa de Castilleja de la Cuesta en 6 de septiembre de 1621, y el dicho otorgante que yo el presente escribano doy fé que conozco no firmó porque dijo no sabía escribir, a su ruego lo firmó un testigo, siendo testigos el licenciado Juan Ramos Zambrano, y Alonso Ramos, y Domingo Álvarez, y Hernando Martín Caravajo, y Francisco Maldonado, vecinos de esta dicha Villa que estaban presentes, por testigo Domingo Álvarez y Roque de las Cuevas, escribano público y del Concejo.

* http://www.cm-mealhada.pt/

** Esposo de María Alonso de Castro, en miércoles 22 de mayo de 1619 (año del embarque del grumete) bautizó Zambrano a una hija, Ana, siendo padrino Miguel Hernández Pereira, vecino de Sevilla en la collación de la Magdalena. Y en sábado 20 de febrero de 1621 (año del fallecimiento del dicho grumete) el referido Zambrano bautizó a otra hija de igual nombre, Ana —seguramente por muerte de la primera—, con Francisco Navarro, vecino de Triana, de padrino.

*** El aguardentero Juan de Castro y María Alonso su mujer tuvieron a Ana, bautizada el domingo 14 de junio de 1620 por Zambrano, con Antonio Yáñez, vecino de Sevilla en la collación de Santa Lucía, como padrino. Se sospecha alguna endogamia entre el matrimonio anterior y este, por Juan de Castro y María Alonso, y por María Alonso de Castro.

**** Antonio Rodríguez y María Antonia su mujer —de "nación portugueses"— tuvieron una hija, Bárbara, bautizada el martes 18 de abril de 1628 por Zambrano en la iglesia de Santiago. Su padrino, Roque de las Cuevas.

Murió Domingo Francisco 12 días después de otorgar su testamento, el 18 de septiembre de 1621. Parece que fue un solterón hacendoso y trabajador que con base en ello se labró una posición económica en Castilleja.
Nacieron en este mes de septiembre de dicho año en nuestra Villa cuatro nuevos seres, bautizados por Zambrano, el albacea del grumete: Isabel, María, Inés y Juan, este último hijo de Juan Vázquez Pacheco y de Isabel de Vega, siendo su padrino el presbítero Alonso Hernández de Rojas.


Sepan cuantos esta carta vieren cómo yo el licenciado Juan Ramos Zambrano, cura y beneficiado de la iglesia de Santiago de la Villa de Castilleja de la Cuesta, estante en la ciudad de Sevilla, otorgo y conozco que doy mi poder cumplido como se requiere de derecho y es necesario a Francisco Rodríguez, procurador de la Casa de la Contratación de las Indias de esta ciudad y vecino de ella, y a Gonzalo Ximénez y Hernando Martín Caraballo, vecinos de la dicha Villa de Castilleja, y a cada uno de ellos insolidum, generalmente para todos los pleitos, causas y negocios civiles y criminales movidos y por mover, así demandando como defendiendo, que tengo hasta hoy y tuviere de aquí adelante con cualesquier personas sobre cualesquier causas y razones que sean, y para los seguir, fenecer y acabar por todas instancias y sentencias hasta la definitiva y ejecución de ella inclusive, y cerca de ello pueda parecer ante Su Majestad y los Señores de sus Reales Consejos, Audiencias, Chancillerías, y ante Su Santidad y su Nuncio Apostólico, y ante otros jueces y tribunales eclesiásticos y seglares de cualesquier partes que sean, y ante ellos y cada uno de ellos pedir y demandar y responder y negar y conocer y defender y pedir y requerir y querellar y protestar y pedir y sacar testimonios, escrituras y otros recaudos, y los presentar donde convenga, y toda buena razón, excepción, y defensión, poner y decir y alegar y declinar jurisdicción de cualesquier justicias, y pedir beneficio de restitución, y presentar escritos y testigos, y hacer probanzas e informaciones, y tachar, y contradecir lo en contrario presentado, y recusar jueces, escribanos y otras personas, y expresar las causas de las recusaciones, y las jurar y probar o desistir de ellas y hacer y pedir sean hechos por las partes contrarias cualesquier juramentos de calumnia y decirlo, y otros que convengan. Y hacer ejecuciones, prisiones, dar consentimientos de solturas; y alzar cualesquier embargos, y hacer ventas y remates de bienes y aceptar remates y traspasos y tomar posesión y amparo de cualesquier bienes, concluir, pedir, oir sentencia o sentencias interlocutorias y definitivas, y las que fueren a mi favor consentir, y de las en contrario y de cualquier mando y agravio que en mi perjuicio se hiciere apelar y suplicar y seguir el apelación y suplicación para allí ido con derecho deviere. Y pedir y sacar cualesquier provisiones y cédulas Reales y las presentar donde convenga, y hacer en juicio y fuera de él los demás autos y diligencias que convengan y se requieran: que para lo que dicho es y lo de ello dependiente les doy poder cumplido con libre y general administración y con facultad que lo pueda sustituir en quien quisiere, y revocar los sustitutos y nombrar otros, y a todos relevo en forma de derecho. Y para la firmeza de ello obligo mi persona y bienes habidos y por haber. Otrosí les doy este poder a ellos insolidum especialmente para que por mí y en mi nombre y como yo mismo pidan, reciban y cobren en juicio o fuera de él de todas y cualesquier personas que sean y de sus bienes y a quien con derecho deban todas y cualesquier sumas y cuantías de maravedíes y bienes muebles, raíces y semovientes, deudas, derechos, acciones y otras cosas cualesquier género que sean que le quedaron y dejaron debiendo a Domingo Francisco, portugués de quien yo soy albacea, y como tal otorgo este dicho poder y con ... denuncien las leyes de la ... y otorgo ... y valgan ... este dicho poder en forma y con facultad que lo puedan sustituir en quien quieran, y revocar los sustitutos y nombrar otros ... y a todo ellos ... en forma y obligo mi persona y bienes y los del dicho albaceazgo habidos y por haber, hecha en Sevilla a 12 de octubre de 1621, y el dicho otorgante al que yo el presente escribano doy fé que conozco firmó de su nombre, siendo testigos Gonzalo Jiménez y Hernando Martín.

En Sevilla en la Casa de la Contratación de las Indias en 1º de diciembre de 1621 ante el Señor Presidente y Oidores de Su Majestad la presentó el contenido: Gonzalo Rodríguez, vecino de la Villa de Castilleja de la Cuesta, en nombre del licenciado Juan Ramos Zambrano, cura de la dicha Villa, albacea testamentario insolidun de Domingo Francisco, grumete que fue de la nao nombrada Santa María, maestre Pedro de Santa Cruz, digo que el dicho maestre con juramento ha reconocido los conocimientos que tengo presentados, y declarado ser verdad lo en él contenido. Por tanto a Vuestra Señoría suplico me mande dar su provisión de ejecución contra la persona y bienes del dicho Pedro de Santa Cruz por la cuantía contenida en el dicho conocimiento que tengo presentado, que juro a Dios y a la cruz en forma de derecho en ánima de mi parte que la dicha partida es debida y por pagar al dicho Domingo Francisco, y pido justicia y costas.

Y vista por Su Señoría mandaron que se de mandamiento de ejecución contra la persona y bienes de Pedro de Santa Cruz, maestre de la nao nombrada Santa María, por cuantía de 419 reales que por declaración hecha por el susodicho debe dar y pagar a Gonzalo Rodríguez, vecino de la Villa de Castilleja de la Cuesta, en nombre del licenciado Juan Romero (sic) Zambrano, cura de la iglesia de la dicha Villa, albacea testamentario de Domingo Francisco, grumete, el cual ... en forma.

El Presidente y Oidores por el Rey Nuestro Señor de la Audiencia de la dicha Casa de la Contratación de las Indias de esta ciudad de Sevilla, mandamos a vos cualquiera de los Alguaciles de ella que saque ejecución en la persona y bienes de Pedro de Santa Cruz, maestre de la nao nombrada Santa María que este presente año vino de la isla española de Santo Domingo, por cuantía de 419 reales que por declaración que el susodicho tiene hecha consta parece deber a Gonzalo Rodríguez, vecino de la Villa de Castilleja de la Cuesta, en nombre del licenciado Juan Ramos Zambrano, cura de la iglesia de dicha Villa y albacea testamentario insolidun de Domingo Francisco, difunto, grumete que fue de la dicha nao, como consta del conocimiento que tiene presentado y juró la deuda, la cual ... . Hecho en Sevilla en 29 de noviembre de 1621.

En la ciudad de Sevilla en la Casa de la Contratación en 29 de noviembre de 1621, en cumplimiento del mandamiento de esta otra parte Blas Pérez de León, Alguacil de la Real Audiencia de esta Casa hizo ejecución de nombramiento de Gonzalo Rodríguez en nombre del licenciado Juan Ramos Zambrano su parte y por su cuenta y riesgo, por la cuantía y costas del mandamiento de esta otra parte en todos y cualesquier bienes que parecieren ser de Pedro de Santa Cruz contenido en el dicho mandamiento, y en especial en todos los fletes y aprovechamientos de la nao nombrada Santa María de que fue maestre el dicho Pedro de Santa Cruz, y la dejo abierta para la mejorar y en especial la ... que deben Hernando Álvarez de Toledo, Domingo de Zúñiga y Martín de ¿Sanmartín? y Rodrigo de la Barrera Ayala, siendo testigos Juan de Maya, Gerónimo Pérez... Trujillo y Juan Bautista Ortiz, vecinos de Sevilla.

Yo el dicho escribano doy fé que por voz de pregonero público de esta ciudad de Sevilla trajeron en pública almoneda los bienes en esta causa ejecutados, y no pareció ponedor a ellos. Hecho en Sevilla en 8 de diciembre de 1621. Escribano, Benito Ruíz Dávila.

Gonzalo Rodríguez en nombre de Juan Ramos Zambrano, cura de la iglesia de la Villa de Castilleja de la Cuesta, albacea testamentario de Domingo Francisco, difunto, en el pleito ejecutivo con Pedro de Santa Cruz, maestre de la nao Santa María que vino de Santo Domingo, digo que el término de los pregones es pasado y días más. A Vuestra Señoría suplico mande que el susodicho se cite de remate a la dicha ejecución, y pido justicia y costas.

En Sevilla en la Casa de la Contratación de las Indias en 9 de diciembre de 1621 ante los Señores Presidente y Oidores de la Audiencia Real de la dicha Casa la presentó el contenido.
Auto. Vista por los dichos Señores, mandaron que se cite de remate al dicho Pedro de Santa Cruz. Benito Ruíz, escribano.

En la ciudad de Sevilla a 9 de diciembre de 1621 yo el presente escribano en cumplimiento del auto de esta otra parte, estando en la Iglesia Mayor de esta dicha ciudad cité para el remate de la dicha ejecución a Pedro de Santa Cruz, maestre de la nao Santa María, en su persona, y de ello doy fé. Andrés Torrejón, escribano.

En Sevilla en la Casa de la Contratación de las Indias en 14 de diciembre de 1621 ante los Señores Presidente y Oidores de Su Majestad, la presentó Gonzalo Rodríguez:
Gonzalo Rodríguez en nombre del licenciado Juan Ramos Zambrano, albacea testamentario de Domingo Francisco, en el pleito ejecutivo con Pedro de Santa Cruz, maestre de la nao nombrada Santa María, digo que el susodicho ha sido citado de remate por mandado de Vuestra Señoría a la ejecución hecha en sus bienes, y no se ha opuesto en el término del derecho. A Vuestra Señoría suplico mande sentenciar esta causa de remate por principal y costas y que para ello se entreguen los autos al Relator, y pido justicia.
Vista por Su Señoría mandaron que este pleito se entregue al Relator.

En el pleito que es entre partes, de la una el licenciado Juan Ramos Zambrano como albacea de Domingo Francisco, grumete de la nao maestre Pedro de Santa Cruz, actor ejecutivo, y de la otra parte el ejecutado Pedro de Santa Cruz por 491 reales que se le deben del sueldo de su soldada, fallamos que debemos de mandar y mandamos avivar la voz a la almoneda y hacer de ella trance y remate de los bienes ejecutados, y de su precio y valor hacer cumplido pago a la parte del dicho licenciado Juan Ramos de los dichos 491 reales por que se hizo y trabó la dicha ejecución, dando la fianza de la ley de Toledo, y por esta nuestra sentencia definitiva de remate así lo pronunciamos y mandamos, con costas. El licenciado Pérez de Cuellar y don Saucedo de Cueva.
Pronunciaron la sentencia de esta otra parte contenida los Señores Presidente y Oidores de la Real Audiencia de esta Casa, que en ella firmaron de sus nombres estando en audiencia pública, en Sevilla en 22 de diciembre de 1621, testigos, Pedro de Horozco y Andrés Rodríguez, vecinos de Sevilla. Benito Ruíz, escribano.

En Sevilla en la Casa de la Contratación de las Indias a 23 de diciembre de 1621 ante los Señores Presidente y Oidores la presentó el contenido: Gonzalo Rodríguez en nombre del licenciado Juan Ramos Zambrano, albacea de Domingo Francisco, en el pleito ejecutivo con Pedro de Santa Cruz, digo que esta causa está sentenciada de remate y para la fianza de la ley de Toledo que me está mandada dar ofrezco por fiador de mi parte a Rodrigo de la Barrera Ayala, jurado de esta ciudad y vecino de ella, que es abonado. Suplico a Vuestra Señoría mande recibirlo, y pido justicia.

En la ciudad de Sevilla en la Casa de la Contratación de las Indias en 23 de diciembre de 1621 ante mí el escribano y testigos pareció presente Rodrigo de la Barrera Ayala, mercader vecino de esta ciudad en la collación de San Vicente, a quien doy fé que conozco, y dijo que por cuanto por sentencia de remate pronunciada por los Señores Presidente y Oidores de la Real Audiencia de esta Casa en el pleito ejecutivo que por parte del licenciado Juan Ramos Zambrano como albaqcea de Domingo Francisco, grumete que fue de la nao nombrada Santa María, maestre Pedro de Santa Cruz, que este año vino de Santo Domingo, y le está mandado hacer pago de 491 reales que se le deben de resto de su soldada, y como tal se obligó de que en la dicha sentencia de remate pronunciada por los Señores ... fuere revocada en todo o en parte por los dichos Señores o por otro juez que esta causa conozca la dicha sentencia y le fuere mandado volver la dicha cantidad, la volverá toda o la parte que se le mandare, conforme a la ley de Toledo, y ... la pena de ella, y haciendo como ... dijo que hacía e hizo de deuda y caso ajeno suyo propio ... ... y obligó su persona y bienes habidos y por haber, y dio todo su poder cumplido cuanto de derecho se requiere y es necesario a los dichos Señores Presidente y Oidores de esta Casa ... . Testigos, Juan de Moya, Juan de Mantilla y Juan de ... , Alguaciles.

Yo el dicho escribano doy fé que por voz de pregón público del Concejo de esta ciudad se avivó la voz de almoneda a los bienes ejecutados, y no pareció ponedor a ellos, hecho en 24 de diciembre de 1621. Benito Ruíz, escribano.

Tasación de costas hechas por parte de Gonzalo Rodríguez en nombre del licenciado Juan Ramos Zambrano, albacea de Domingo Francisco,  contra Pedro de Santa Cruz, maestre. Son las siguientes:
— De la presente cuenta, de una petición y lo proveído a ella y de una diligencia, notificación y declaración, 40 maravedíes.
— De una escritura de testamento que tiene 6 hojas, 92 maravedíes.
— De un poder otorgado ante Juan Vázquez de Santacruz, escribano público, 34 maravedíes.
— De la presentación de una petición y lo proveído a ella, 6 maravedíes.
— De la presentación de otra petición y lo proveído a ella, 6 maravedíes.
— De la presentación de otra petición y lo proveído a ella, y del mandamiento de ejecución y de la ejecución que fue de nombramiento de la parte, albalá y fe de pregones, pregonero, 170 maravedíes.
— De la presentación, 6 maravedíes.
— De otra presentación y lo proveído, 6 maravedíes.
— Al Relator, 4 reales.
— De la presentación de la petición en que ofrece fianza y de la fianza, 18 maravedíes.
— De la pronunciación de la sentencia, 8 maravedíes.
— Al procurador de la petición y de su solicitud, 100 maravedíes.
— De avivar la voz a la almoneda y pregones y del escribano, 24 maravedíes.
— De tasar estas costas, 8 maravedíes.

Y por 491 reales de principal con mas 603 maravedíes de costas hechas en esta causa, los Señores Presidente y Oidores mandaron que se de mandamiento de apremio contra la persona y bienes del dicho Pedro de Santa Cruz, maestre, el cual se de en forma. El escribano, Benito Ruíz Dávila.


                    Firma del escribano Benito Ruíz



sábado, 9 de septiembre de 2017

Notas varias, 2n.


Autos sobre los bienes de Francisco de Vilches, artillero, casado con Leonor Gutiérrez, vecinos de Sevilla. 1622. Difunto abintestato en Veracruz.

Pedimento de Simón Vidal y Juan Martínez en su nombre, acreedores de Francisco de Vilches, artillero, vecino de Sevilla y difunto en Veracruz, abintestado. Por 216 ducados. Francisco de Vilches y Simón Vidal, fiador, obligados a Felipe Guillart por 216 ducados.

En 13 de agosto de 1622. En Sevilla en la Casa de la Contratación de las Indias, ante los Señores Presidente y Oidores de la Real Audiencia de esta Casa la presentó Juan Martínez de de Aldave, con tres escrituras públicas.
Juan Martínez de Aldave en nombre de Simón Vidal, como cesionario del Contador Felipe Guillarte, digo que mi parte gastó y pagó como fiador de Francisco de Vilches 216 ducados que debía al dicho Felipe Guillarte, como Contador de estas escrituras que presento. Por tanto a Vuestra Señoría pido y suplico me mande dar mandamiento de ejecución contra los bienes del dicho Francisco de Vilches por los dichos 216 ducados y las costas, pues consta por estas escrituras que juro a Dios y a esta cruz + en ánima de mi parte que le son debidos y por pagar. Pido justicia y costas. Otrosí digo que el dicho Francisco de Vilches, deudor, fue por artillero en la Almiranta de la flota de Nueva España de don Juan de Benavides, el cual murió y quedaron por su fin y muerte muchos bienes, los cuales se depositaron en poder de Antonio Hernández, vecino de esta ciudad, y conviene a mi derecho que Vuestra Señoría mande en la Contaduría de esta Casa se me de un testimonio del dicho depósito para poner en este pedimento. A Vuestra Señoría pido y suplico lo mande así, pues es justicia que pido, y costas.


             Firma de Juan Martínez de Aldave, Teniente de Pagador de las Armadas Reales (v. i.).


Auto. Y visto por los dichos Señores, mandaron se de al dicho Simón Vidal y a Juan Martínez de Aldave en su nombre el mandamiento de ejecución que pide contra el dicho Francisco de Vilches y sus bienes por los dichos 216 ducados de principal y costas, y así lo mandaron, y en cuanto al depósito de la Contaduría de esta Casa, se le de el testimonio que pide. Escribano, Juan de Sandoval.

Sepan cuantos esta carta vieren cómo yo, Francisco de Vilches, vecino de la ciudad de Sevilla en la collación de San Salvador, de partida para la provincia de Nueva España en esta flota que está de partida de que es General don Carlos de Ibarra, como principal deudor y obligado, y yo, Simón Vidal, vecino de esta dicha ciudad, como su fiador y principal pagador que salgo y me constituyo del susodicho, haciendo como pago de deuda y obligación ajena mía propia, y sin que contra él ni sus bienes ni contra otra persona alguna sea hecha ni se haga diligencia ni elcurssion ni otro auto alguno de fuero y de derecho, cuyo beneficio renuncio, y nos ambos el principal y fiador, juntamente y de mancomún y a voz de uno, y cada uno de nos por sí y por el todo insolidun, renunciando como expresamente renunciamos las leyes de ... y el benefico de la división ... y todas las demás leyes y fueros y derechos de la mancomunidad y fianzas como en ellas se contiene, otorgamos y conocemos que debemos y nos obligamos de dar y pagar y que daremos y pagaremos al Contador Felipe Guillarte, Veinticuatro de esta dicha ciudad, o a quien su poder hubiere, 216 ducados en reales, que son por otros tantos que a mí el dicho Francisco de Vilches me ha prestado para los aprestos y despachos de mi viaje y del susodicho he recibido en reales de plata de contado, y son en mi poder, de que me doy por contento y entregado a mi voluntad, sobre que renuncio la excepción y leyes de la numerata pecunia y prueba de la paga como en ella se contiene, los cuales dichos 216 ducados que del antedicho recibo, prometemos y nos obligamos de se los dar  y pagar aquí en esta ciudad de Sevilla debajo de la dicha mancomunidad y fianza que tenemos hecha, en reales de plata de contado, llanamente y sin pleito alguno, para el fin del mes de diciembre del año que viene de 1619, y antes si antes hubiere venido de tornaviaje a España la dicha flota o cualesquier galeones que traiga registro de plata de Su Majestad y particulares ... se entienda ser cumplido el dicho plazo, y por ello nos ha de poder ejecutar con solo esta escritura y su juramento y declaración o de quien su poder hubiere, en que dejamos diferida la prueba y averiguación de lo susodicho sin otra alguna en que de derecho se requiere, porque de ella le relevamos, y para la paga y cumplimiento de lo que dicho es, por esta carta damos poder cumplido a las Justicias de Su Majestad y ante quien pareciere para que por todos los remedios y rigores del derecho y vía ejecutiva y en otra manera a ello nos ejecuten y compelan y apremien como por sentencia pasada en cosa juzgada, sobre que renunciamos las leyes y derechos de nuestro favor y la que defiende la general renunciación, y obligamos nuestras personas y bienes y de cada uno de nos habidos y por haber, y declaramos que no somos soldados ni artilleros. Hecha la carta en Sevilla, a 28 de mayo de 1618 (ver nota al final), y los dichos otorgantes la firmaron de sus nombres en este registro, y yo el escribano público doy fé que conozco al dicho Simón Vidal, y el dicho Francisco de Vilches presenta por testigos de su conocimiento que juraron conocerlo y que se llama como se ha nombrado al Capitán Leonardo de Cría, residente en esta ciudad, y a Pedro de Useta, vecino de ella en la collación de Santa Catalina. Testigos, Juan Esteban y Juan Tejero, escribanos de Sevilla. Gaspar de Lucena?, escribano público de Sevilla.

Sepan cuantos esta carta vieren cómo yo, el Contador Felipe Guillarte, vecino de esta ciudad de Sevilla, otorgo y conozco que doy y otorgo todo mi poder cumplido, carta de ... y ¿acción? bastante e irrevocable, con las fuerzas y firmezas del derecho a Simón Vidal, vecino de esta dicha ciudad, para que en mi nombre y en el suyo como en su hecho y causa propia, como mejor a su derecho convenga, al susodicho o a quien su poder o causa hubiere, pueda pedir y demandar, recibir, haber y cobrar en juicio o fuera de él de Francisco de Vilches, vecino de esta dicha ciudad en la collación de San Salvador y de sus bienes y de quien con derecho deba 216 ducados en reales que el dicho Francisco de Vilches como principal y el dicho Simón Vidal como su fiador, y ambos de mancomún, se obligaron de me pagar aquí en esta ciudad de Sevilla para en fin del mes de diciembre del año pasado de 1619 y antes si hubiese venido la flota o galeones con registro de plata de Su Majestad y particulares, y por la causa y razón y según y como se contiene en la escritura de obligación que en mi favor otorgaron ante el presente escribano público en 28 de mayo de1618 a que me refiero, y del recibo de los dichos 216 ducados pueda dar y otorgar sus cartas de pago y finiquito, poderes, acciones y autos, cancelaciones, y dar por ninguna a la dicha escritura, y sobre dicha cobranza parecer en juicio y haga todos los autos y diligencias judiciales y extrajudiciales que convengan y se requieran, y para ello le renuncio, doy y traspaso todos mis derechos y acciones y le pongo en mi propio lugar de derecho y le hago y constituyo procurador y señor y actor y ... como en su derecho y causa propia, y cobrado que haya los dichos 216 ducados los tome en sí y para sí, que los ha de haber y le pertenecen por cuanto como tal fiador del dicho Francisco de Vilches los ha gastado y pagado por el susodicho y de los he recibido en reales de plata de contado y son en mi poder de que me doy por contento y pagado a mi voluntad, y renuncio las ejecuciones y leyes de la numerata pecunia y pruebas y pruebas de la paga como en ella se contiene, y le otorgo este dicho poder y cesión y carta de gasto con libre y general administración y a su riesgo y ventura que cobre o no la dicha cantidad que así le cedo no he de ser ni quedar obligado a saneamiento alguno. Hecha la carta en Sevilla en 11 de octubre de 1621. Y el dicho otorgante  a quien yo el presente escribano público doy fé que conozco lo firmó de su nombre en este registro. Testigos, Miguel Gómez y Diego Sánchez, escribanos de Sevilla. Gaspar de ¿Acuña?, escribano público de Sevilla.

Sepan cuantos esta carta vieren cómo yo Simón Vidal, vecino que soy de la ciudad de Sevilla en la collación del Salvador, estando al presente en esta ciudad de Cádiz de partida para las Indias, provincia de Nueva España, en la flota que de próximo está de partida para ellas, de que iba por General don Carlos Ibarra, del hábito de Calatrava, otorgo por esta carta que doy mi poder cumplido bastante como de derecho se requiere a el Pagador Juan Martínez de Aldave, vecino de la dicha ciudad de Sevilla en la dicha collación, para que por mí y en mi nombre y representando mi persona pueda pedir y demandar, recibr, haber y cobrar en juicio o fuera de él, de todas y cualesquier personas así vecinas de la dicha ciudad de Sevilla como de otras partes, y de sus bienes y a quien con derecho pueda y deba, todos y cualesquier maravedíes, reales, ducados, pesos de oro y plata, mercadurías de diferentes géneros que me son y fueren debidos por escrituras públicas, cédulas, cuentas de libro, cartas misivas, letras de cambio, cesiones y en otra cualquier manera, y de todo lo que recibiere y cobrare dar cartas de pago y finiquito que valgan y sean firmes y tan valederas como si yo las diera y otorgara, y si la paga no fuere ante escribano, que de ella de fé y lo saque por contento y renuncie la ejecución de la numerata pecunia y leyes de la prueba y paga como en ellas se contiene; y para que pueda arrendar cualquiera casas y otras posesiones por los tiempos y precios que le parecieren, y para que pueda tomar cualquier mercaduría, dineros a daño y otras cosas fiadas de cualesquier personas, recogiendo el dinero o mercadurías que así tomare, renunciando sobre el recibo la cesión de la pecunia y leyes del entrego, y como en ellas se contiene, y obligándome a que lo pagaré a las tales personas en las partes y lugares dispuestos y con las condiciones que arrendare y concertare, y para que pueda tomar y tome cuentas a cualquier persona que me las deban dar de todos los maravedíes y otras cosas que hubieren pasado o pasaren en su poder y les haga cargos que sirva sus descargos y cobre la cantidad o cantidades que fueren hecho y de recibo de las mismas cartas de pago arriba referidas, y sobre lo susodicho y cualquier cosa o parte de ello pueda hacer y otorgar las escrituras de arrendamiento y obligación y otras cualesquier que le fueren pedidas y demandadas con las fuerzas y firmezas, sustancias y solemnidad y poderío a las justicias con trato ejecutorio  con su ... y salario y remuneración de leyes que convengan y le fueren pedidas y demandadas que siendo por el susodicho hechas y otorgadas yo desde luego las otorgo y apruebo y ratifico y me obligo a las guardar y cumplir en todo y por todo como en ellas se contuviere esencialmente y para entrar mis pleitos y causas y negocios civiles y criminales movidos y por mover que yo tengo y tuviere contra cualquesquier personas y las tales contra mí, y para que así demandando y defendiendo pueda parecer y parezca ante ... y ante otras cualesquier sus justicias que a mi derecho convenga y presentar escrituras, jurar testigos y probanzas y otro género de pruebas, pida ejecuciones y las siga hasta apremiar la paga pida a cualquier autoridad sentencias y las consienta, siga las apelaciones y suplicaciones en cualquiera tribunales hasta la finalización y elucidación de las causas, y pida que reciba cualesquier proceso y papeles. Dado en Cádiz a 11 de julio de 1622. Escribano, Francisco Vázquez.

Sustitución. En Sevilla en la Casa de la Contratación en 25 de febrero de 1623 ante el infrascripto escribano y testigos pareció Juan Martínez de Aldave, y dijo que sustituía el poder que tiene de Simón Vidal en Pedro Cid, procurador de esta Real Audiencia, para en todos los casos y cosas que se le tiene, sin reservar en sí cosa alguna.


                       Firma de Pedro Cid

El Presidente y Oidores de la Real Audiencia de la Casa de la Contratación de las Indias mandamos a vos cualquiera de los Alguaciles de la dicha Casa que hagáis entrega y ejecución y la hacienda y bienes de Francisco de Vilches, vecino de esta ciudad, en cuantía de 216 ducados de principal que parece que el susodicho debe dar y pagar a Simón Vidal, vecino asimismo de esta ciudad de Sevilla y como cesionario del Contador Felipe Guillarte, a quien parece se debe la dicha cantidad en virtud de recaudos ante nos presentados, la cual ejecución haced conforme a lo dicho por la dicha cuantía y costas. Hecho en Sevilla en 17 de agosto de 1622.

En Sevilla en la Casa de la Contratación de las Indias en 17 de agosto de 1622, Francisco Ruíz y Vargas, Alguacil de esta Casa, en complimiento de la provisión de ... y por la cantidad en ella contenida y las costas de nombramiento de la parte y por súplica y ruego, dijo que hacía e hizo ejecución en todos y cualesquier bienes que parecieren ser de Francisco de Vilches, artillero de la nao Almiranta que el año pasado de 1620 fue a la Nueva España, donde murió, y especial y señaladamente en 327 pesos y 400 tomines que están en poder de Antón Hernández, depositario que por su fin y muerte entraron en su poder sus bienes muebles, de los cuales proceden los dichos 327 pesos y 400 tomines; la cual hace en voz y en nombre de todos los demás bienes que parecieren ser del dicho Francisco de Vilches al tiempo de ... antes y después, y la hizo asimismo en cualesquier maravedíes que se le deban de la soldada del salario que vino ganando en la dicha nao Almiranta, y la dejó abierta para la mejorar cada vez que convenga, testigos Pedro de Miranda, Juan de Herrera y Alonso Mejía, vecinos de Sevilla.

Doy fé que por voz de Cristóbal de Zamora, pregonero público del Concejo de esta ciudad de Sevilla se pregonaron en venta los     en esta causa el  y no pareció hecho en Sevilla en 29 de agosto de 1622. Juan de Sandoval.

Yo, don Antonio López de Calatayud, Juez y Contador por Su Majestad de la Casa de la Contratación de las Indias de esta ciudad de Sevilla, doy fé que entre las escrituras y papeles que están en la Contaduría de esta Casa está una petición y cierto auto a ella proveído y almoneda de los bienes que quedaron por fin y muerte de Francisco de Vilches, artillero que murió en la Nueva España, que su tenor es el siguiente:

En la ciudad de la Nueva Veracruz, en 21 de diciembre de 1620, por ante el Señor General don Juan de Benavides, presentó esta petición el contenido en ella:
Antonio Hernández, tenedor de los bienes de Francisco de Vilches, artillero que fue de la nao Almiranta que es de Vuencencia, digo que porque los dichos bienes del dicho Francisco de Vilches, difunto, vienen a menos para que se les ponga cobro y haya dinero de que pagar su entierro, a Vuestra Merced pido y suplico mande que se vendan en pública almoneda y que se rematen en quien más por ellos diere, pues es justicia que pido.
Y presentada Su Merced del dicho Señor General mandó que se haga almoneda de los dichos bienes y que se rematen en quien más por ellos diere, y su procedido entre en poder del dicho Antonio Hernández, el cual otorgue recibo de ello asistiendo a ella Blas de Santa Cruz, Alguacil Real, y así lo proveyó y dio comisión para ello. Alonso de Camino, escribano real.
En la dicha ciudad de la Nueva Veracruz el el dicho día 21 de diciembre del dicho año, en cumplimiento de lo mandado por Su Merced el dicho General, estando en la plaza pública de esta ciudad presente el dicho Antonio Hernández, tenedor de los bienes de Francisco de Vilches, y Blas de Santa Cruz, Alguacil Real, por voz de Juan Casado, atambor de la dicha Almiranta, se empezó el almoneda de ellos en la manera siguiente:

En Martín Laso, unos manteles en peso y medio.
En Pedro Ferrel, siete camisas de Ruán en 20 reales cada una.
En dicho Pedro Ferrel unos calzones de lienzo en un peso.
En Martín de Arquisa, unos calzones de lienzo en 9 reales.
En Antonio de Ortega, barbero, unos calzones de lienzo en 9 reales.
En el dicho Antonio de Ortega, dos sábanas en cincoº pesos y medio.
En Juan Matías, un fieltro de sombrero negro (sic) en cuatro pesos y medio.
En Francisco de Figueroa, un manto de seda en 14 pesos.
En Juan Ruíz, dos pares de calzones de bombasi y dos jubones en nueve pesos y medio.
En Cristóbal García una espada y daga con tiros en 4 pesos.
En Diego López, procurador, unas medias verdes de lana en 9 reales.
En Andrés García Carrasco 8 pañuelos en 14 reales.
En Hernando de Chávez dos valonas en 4 reales.
En Manuel Coronel dos valonas con puntas y sus vueltas en dos pesos y dos reales.
En Pedro de Alfaro una valona con sus vueltas en un peso.
En Juan Antonio unas medias negras y unas ligas con puntos de seda en siete pesos y dos tomines.
En Diego López un calzón y una ropilla de terciopelo negro y un jubón de reallado realzado realcado traido en diecisiete pesos y medio.
En Tomás de Lucena un paño de manos en 4 reales.
En Francisco de Albarán tres pares de calcetas de hilera en dos pesos.
En Tomás Núñez ocho pares de valoncillos para las manos en dos pesos.
En Juan de Rivas una escobilla de limpiar ropa en 3 reales.
En Manuel Coronel dos cuellos con sus puños en seis pesos y dos reales.
En Fernando de Acosta cinco paños de manos viejos en 12 reales.
En Francisco López un calzón, ropilla y ferreruelo de xergueta parda viejo y roto en seis pesos y medio.
En Pedro Duarte un ferreruelo de paño negro traído en trece pesos.
En Francisco Hernández una desplina, disciplina desoplina en un peso.
En el dicho Francisco Hernández una cajeta de cedro con llave en ocho pesos.
En Francisco de Esquivel unas vueltas en 2 reales.
Con lo cual se acabó la dicha almoneda y el dicho Antonio Hernández dijo haberse rematado y vendido un vestido de paño pardo, calzón, ropilla y ferreruelo nuevo en Diego de la Cruz, camarero, en sesenta y cinco pesos.
Mas dijo el dicho Antonio Hernández haber vendido por bienes del dicho difunto un aderezo de espada y daga dorado y plateado con su aderezo en treinta pesos en Juan Vázquez.
Mas dijo que había vendido dos lienzos con sus aderezos de guarnición a Miguel de Íñiguez en cien pesos.
Y de todo lo que monta la dicha almoneda se hizo cargo el dicho Antonio Hernández para dar cuenta de ello cada que se le pida y lo firmó el dicho Blas de Santa Cruz y yo el escribano que doy fé de haber así pasado, fueron testigos Gerónimo de Frías, escribano de Su Majestad, el dicho Blas de Santa Cruz, Juan Rodríguez y Juan de Piña, estantes en esta ciudad; por el dicho Antonio Hernández a quien conozco lo firmó un testigo. Alonso de Camino, escribano Real.

En testimonio de lo cual de pedimento de Juan Martínez de Aldave, di la presente que es hecha en Sevilla a 19 de agosto de 1622.

En Sevilla en la Casa de la Contratación de las Indias a 25 de febrero de 1623 ante los Señores Presidente y Oidores de esta Real Audiencia la presentó Pedro Cid, procurador, en nombre de su parte:
Pedro Cid en nombre de Simón Vidal, en el pleito y ejecución de los bienes de Francisco de Vilches, digo que los términos de los pregones han pasado y días más. Suplico a Vuestra Señoría mande se cite de remate, y pido justicia. Otro sí digo que como consta de la fé de la Contaduría de esta Casa firmada del Señor Contador don Antonio López de Calatayud, el dicho Francisco de Vilches murió en las Indias, y porque no se le conocen herederos ningunos, suplico a Vuestra Señoría mande haber información de lo referido y hecho, se le ... un defensor a sus bienes, y pido justicia.

Auto. Y vista por los Señores Presidente y Oidores, mandaron que se reciba la dicha información que ofrece esta parte, y en cuanto a lo demás que pide, se lleven los autos para los ver y proveer justicia.

En Sevilla en la Casa de la Contratación de las Indias a 27 de febrero de 1623 Juan Martínez de Aldave en nombre de Simón Vidal presentó por testigo a un hombre que se nombró Manuel de Palacios, artillero vecino de Granada en la collación de San Pedro en la Morería, del cual fue recibido juramento en forma de derecho, y prometió de decir verdad, y siendo preguntado por el pedimento de esta otra parte, dijo que conoció a Francisco de Vilches, artillero en ¿la navegación? a las Indias de 7 años a esta parte, el cual era vecino de esta ciudad, y supo que era casado en esta ciudad con Leonor no se acuerda del sobrenombre, y durante su matrimonio este testigo no vio ni supo que tuviesen hijos ningunos, y habrá 2 años que este testigo fue por artillero de la nao Almiranta que fue a Nueva España con su General don Juan de Benavides, donde asimismo iba por artillero y marinero el dicho Francisco de Vilches, y llegado que fue la dicha flota dentro de dos meses poco más o menos el dicho Francisco de Vilches murió y pasó de esta presente vida en la Nueva Veroita, y este testigo lo vio muerto y se halló en su entierro. Y este testigo no ha sabido ni oído ni entendido que el susodicho haya dejado heredero ninguno que pueda heredar su hacienda, y si alguno lo hay no sabe donde esté, ni este testigo conoce que lo tenga, y esta es la verdad por el juramento que hecho tien, y que es de edad de 40 años, y lo firmó de su nombre, y no le tocan las Generales. Escribano, Juan de Sandoval.


                   Firma de Manuel de Palacios

Y en este dicho día, mes y año, el dicho Juan Martínez de Aldave presentó por testigo a una mujer que se nombró María Hernández, que dijo ser viuda de Bartolomé Ramos, escudero, y vive en la calle del Agua en casa de Simón Vidal, de la cual fue recibido juramento en forma de derecho y prometió de decir verdad, y siendo preguntada dijo que conoció a Francisco de Vilches, artillero, de 12 años a esta parte, y conoció a Leonor Gutiérrez su mujer, a los cuales vio hacer vida maridable en esta ciudad de donde eran vecinos, y durante su matrimonio esta testigo vio que no tuvieron hijos ningunos, ni menos le ha conocido ni conoce heredero ninguno al dicho Francisco de Vilches, que pueda heredar sus bienes, así en esta ciudad ni fuera de ella, y que si alguno tiene no lo sabe esta testigo donde esté, y esto es así público y notorio, y lo es asimismo que es muerto el dicho Francisco de Vilches y que murió en las Indias habrá 2 años poco más o menos, y esto es lo que sabe por el juramento que hizo, y que es de edad de 50 años, y dijo que no sabía firmar. Juan de Sandoval, escribano.

Auto. En Sevilla en la Casa de la Contratación de las Indias a 27 de febrero de 1623 los Señores Presidente y Oidores de la Real Audiencia de esta Casa, habiendo visto los autos de este pleito sobre lo pedido por parte de Simón Vidal en razón de que se .. de defensor a los dichos biene de Francisco de Vilches, y la información por su parte dada por la cual consta de la muerte del susodicho y que no se le conocen herederos ningunos con quien se sustancia esta causa, atento a lo cual mandaron se fíe un defensor a los bienes del dicho Francisco de Vilches, con el cual se siga y sustancie esta causa, y lo sea el procurador que por su ... y así lo mandaron.

Defensa. En la ciudad de Sevilla en la Casa de la Contratación de las Indias a 27 de febrero de 1623, en cumplimiento de lo mandado por el auto de susoscripto de los Señores Presidente y Oidores de la Real Audiencia de esta Casa, pareció ante los dichos Señores Francisco ... , procurador de ella, y dijo que aceptaba y aceptó el oficio y cargo de defensor de los bienes del dicho Francisco de Vilches, difunto, y pidió a los dichos Señores le manden de confirmar el dicho cargo y oficio, que está presto de hacer el juramento y dar la fianza necesaria, y en cumplimiento de lo cual se tomó juramento en forma de derecho al dicho Francisco Rodríguez, so cargo del cual prometió de usar bien y fielmente el dicho oficio y cargo de defensor de los dichos bienes en este pleito para que es nombrado y ... lo seguirá y proseguirá en todas instancias y donde ... su provecho se lo legará su daño arredrará y lo seguirá hasta dejar los dichos bienes libres, y donde su saber no bastare se tomará de letrados y personas sabias que se lo sepan dar, y para lo dicho dio por su fiador a Antonio Redondo, vecino de esta ciudad, el cual estando presente otorgó que fiaba y fio al dicho defensor en esta causa, y ambos de mancomún se obligaron de hacer y cumplir lo susodicho jurado y prometido por el dicho defensor y si por su culpa o descuido o mala solicitud algún daño viniere a los dichos bienes, lo pagarán por sus personas y bienes que para ello obligaron, y el dicho fiador para ello hizo de deuda ajena suya propia y dieron poder cumplido a las Justicias de Su Majestad de cualquier parte que sean y en especial a los dichos Señores y juraron y prometieron y renunciaron el suyo propio para que les apremien a su complimiento como por sentencia dada en cosa justa, y renunciaron las leyes de su favor y la general en forma, y lo firmaron a quien doy fé que conozco, testigos, Juan de Moya, Juan de Matilla y Juan de Herrera, vecinos de esta ciudad.

Discernimiento. En Sevilla en la dicha Casa en dicho día, visto por los Señores Presidente y Oidores la ... , juramento y fianza dadas por el dicho Francisco Rodríguez dijeron que le discernían y discernieron el oficio y cargo de defensor de los bienes del dicho Francisco de Vilches, difunto, y como tal le dieron poder cumplido para que pueda parecer en juicio y fuera de él y defenderlo por todas instancias y sentencias hasta dejarlos libres de este pleito, y para que los ... que hiciere, actuare y enjuiciare valga y haga fé en juicio y fuera de él dijeron que interponían e interpusieron su autoridad y decreto judicial en forma, y lo mandaron.

En Sevilla en la Casa de la Contratación de las Indias a 3 de marzo de 1623 ante los Señores Presidente y Oidores de la Real Audiencia de esta Casa la presentó el susodicho:
Pedro Cid en nombre de Simón Vidal en el pleito y ejecución con los bienes de Francisco de Vilches y Francisco Rodríguez su defensor, digo que los términos de los pregones son pasados y días más. A Vuestra Señoría suplico mande que el dicho defensor se cite de remate a la dicha ejecución, y pido justicia.

Auto. Y vista por los dichos Señores mandaron que el dicho defensor se cite de remate conforme a derecho, estando la causa en estado.
En Sevilla en el dicho día yo el presente escribano cité para el remate de esta ejecución a Francisco Rodríguez como defensor de los bienes de Farncisco de Vilches, en su persona, de que doy fé.

En 6 de marzo de 1623. Francisco Rodríguez, defensor de los bienes de Francisco de Vilches, me opongo a la ejecución hecha en los dichos bienes de parte de Simón Vidal como cesionario del Contador Felipe de Guillarte, y digo que los dichos bienes han de ser absueltos y dados por libres por lo que la instrucción de los autos resulta, y porque esta deuda estará pagada por el dicho Francisco de Vilches, y así se presume, y por haber tanto tiempo que se cumplió el plazo. A Vuestra Señoría suplica de por ninguna la dicha ejecución y a los dichos bienes por libres, pido justicia y costas y juro que no es de malicia. Otrosí, pido a Vuestra Señoría mande que la parte actora jure y declare lo que a ... cuenta, y sin esto no se determine la causa, y pido justicia. Firma Francisco Caballero.
Y vista por los dichos Presidente y Oidores dijeron que habían y hubieron por opuesto a la dicha ejecución al dicho defensor y le encargaron los diez días de la ley, y mandaron dar traslado a la otra parte para que responda lo que le convenga, y en cuanto al otrosí, mandaron que el actor de este pleito jure y declare como se pide.

En Sevilla en la Casa de la Contratación de las Indias a 6 de marzo de 1623 yo el presente escribano encargué los diez días de la ley a Francisco Rodríguez, defensor de los bienes de Francisco de Vilches, en su persona, de que doy fé. En Sevilla en dicho día notifiqué el auto de esta otra parte a Pedro Cid, procurador en nombre de su parte, en su persona, de que doy fé. Juan de Sandoval, escribano.

En 16 de mayo de 1623 Pedro Cid en nombre de Simón Vidal en el pleito y ejecución de los bienes de Francisco de Vilches y Francisco Rodríguez su defensor, digo que sin embargo de la oposición de la parte contraria vista de sentenciar esta causa de remate por los maravedíes por que se pidió e hizo la dicha ejecución porque la vía ejecutiva está bastantemente justificada con los recaudos presentados y los dichos maravedíes se deben a mi parte y lo que dice y alega la parte contraria contra ello no es de fundamento y sólo lo hace por dilatar esta causa, por tanto a Vuestra Señoría suplico que sin embargo de la dicha oposición, sentencie esta causa de remate por el principal y costas por que se hizo, y atento a que son pasados los términos de la oposición, se entreguen los autos al Relator, y pido justicia. Otrosí digo que la parte contraria maliciosamente y por dilatar esta causa pidió que mi parte hiciese declaración sabiendo que está en las Indias, a lo cual no se ha de dar lugar. A Vuestra Señoría suplico mande que sin embargo del auto en que se mandó hacer la dicha declaración, se vea y determine este pleito, y pido justicia para ello.

Y visto por los dichos Señores mandaron que sin perjuicio de la vía ejecutiva se de traslado a la otra parte, y así lo mandaron, y con lo que dijere se lleven los autos.
En este día yo el escribano infraescrito notifiqué el dicho auto de arriba a Francisco Rodríguez, procurador y defensor de esta causa en su persona, el cual dijo que, afirmándose en lo que alegado tiene, y negando lo perjudicial, concluía definitivamente, y lo firmó.

En el pleito que es entre partes, de la una Simón de Vidal, actor ejecutante, y de la otra el ejecutado Francisco de Vilches por 216 ducados que ¿gastó? por él Francisco Rodríguez, defensor, fallamos que debemos de mandar y mandamos avivar la voz de almoneda y hacer trance y remate de los bienes ejecutados y de su precio y valor entero y cumplido pago a la parte del dicho Simòn Vidal de los 216 ducados porque se hizo y trabó la dicha ejecución, y así lo pronunciamos y mandamos con costas. Licenciado Pérez de Cuellar, doctor Saucedo de Cueva, licenciado Vela de Caravajal. Dada esta sentencia en la Real Audiencia de la Casa de la Contratación de las Indias, a 17 de marzo de 1623.

Costas del pleito y ejecución, a pedimento de Simón Vidal, cesionario de Felipe Guillarte, contra los bienes de Francisco de Vilches:
— Del pedimento y ... , 68.
— De un poder que presentó Juan Martínez de Aldave, del dicho Simón Vidal, 44.
— Del auto y mandamiento de ejecución que se dio en virtud de los recaudos presentados y vista de ellos, 36.
— De la ejecución de mandamiento del Alguacil y escribano, 170.
— De dar los pregones del señor pregonero, 36.
— De una fé de la Contaduría, 40.
— De una petición que presentó diciendo que le ... el dicho Francisco de Vilches que se recibiese información y lo proveído a ello, 8.
— De la información que se dio delante de la de ... que se nombró por defensor a Francisco Rodríguez, 90.
— De otra petición que se dio pidiendo que se citase de remate al dicho defensor, 6.
— De la citación de remate, 6.
— Al defensor, veinte reales, 271.
— De otra petición que se dio respondiendo a la petición del defensor, 6.
— De las notificaciones, 8.
— Al Relator, de haber .... 170.
— De la pronunciación de la sentencia, 12.
— De la ... de la Ley de Toledo, 36.

En Sevilla en la Casa de la Contratación de las Indias a 17 de marzo de 1623 ante mí el escribano yusoscripto pareció Juan Martínez de Aldames (sic; error por Aldave), Teniente de Pagador de las Armadas Reales, vecino de esta ciudad en la collación de Santa Lucía, el cual doy fé que conozco, y otorgó que fiaba y fió conforme a la ley de Toledo al dicho Simón Vidal, en tal manera que si la sentencia de remate en esta causa dada y pronunciada por los Señores Jueces y Oidores de esta Real Audiencia fuese revocada en todo o en parte, volverá la dicha cantidad que fuere mandada volver, conforme a la ley de Toledo, y mas las costas que de ello se siguieren y recrecieren, y para ello obligó su persona y bienes y dio poder cumplido a las Justicias de Su Majestad para que a ello le apremien como por sentencia pasada en cosa juzgada, y en especial la de los Señores Presidente y Oidores del Real Consejo de Indias a cuyo fuero y jurisdicción se somete renunciando el suyo propio ... ... . Firmó de su nombre, testigos, Alonso Mexía, Hernando de la Cruz y Juan Hernández, escribanos de Sevilla.

En dicho día ante los dichos Señores Presidente y Oidores, Pedro Cid en nombre de Simón Vidal en el pleito y ejecución con los bienes de Francisco de Vilches que Vuestra Señoría tiene sentenciado de remate para la fianza de la ley de Toledo que a mi parte está mandada dar, ofrezco por su fiador al Pagador Juan Martínez de Aldave, que es abonado. A Vuestra Señoría suplico lo mande recibir y pido justicia.

Auto. Y vista por los dichos Señores Presidente y Oidores mandaron que se reciba por fiador al dicho Juan Martínez de Aldave que ofrece.

Francisco de Vilches, artillero. Pedro Ramírez, sacristán mayor de la parroquia de esta Nueva Ciudad de la Veracruz, ante Vuestra Merced parezco y digo que por mandado de Cristóbal de Figueroa enterré a Francisco de Vilches, artillero, y del entierro me debe treinta pesos y medio, de sepultura, paño y ataúd, del cura y sacristán, cruz y campanas, y de la misa de cuerpo presente, cantada, que el dicho Cristóbal de Figueroa mandó decir y acompañar de ... de clérigos. A Vuestra Merced pido y suplico mande al dicho Cristóbal de Figueroa me los pague, como es uso y costumbre, y pido justicia.


            Firma de Pedro Ramírez, Sacristán Mayor de Veracruz

Auto. Que se le de mandamiento en forma al dicho Pedro Ramírez para que el dicho Cristóbal de Figueroa contenido en esta petición le pague por el entierro y demás cosas que en ella se declaran los treinta pesos y medio que pide por el dicho entierro de Francisco de Vilches, artillero. Proveyólo el Señor Almirante don Gerónimo Gómez de Sandoval en 15 de octubre de 1620.

....................................................

Algunos notorios Vilches de Carmona fueron: el doctor Vilches Pacho, chantre de la Santa iglesia de Granada y muerto siendo electo Obispo; don Juan de Vilches, canónigo de la Santa iglesia de Sevilla y arcediano de Carmona; Hernando de Vilches,clérigo presbítero, vecino de la calle Real en la collación de San Bartolomé de Carmona; Sebastián Barbero, emigrado a América en 1517, hijo de Francisco de Vilches y de Catalina Fernández, vecinos de Carmona; Isabel Barba, emigrada a América el 26 de junio de 1618 a ver a su marido Miguel de Carmona*, natural y vecina de dicha Villa e hija de Francisco Ruíz y María de Vilches; María de Vilches, emigrada a Nueva España el 8 de mayo de 1619 con su esposo Alonso Hernández Lechuga, natural de Baeza, y sus cinco hijos, natural de Carmona e hija de Luis García de Torquemada y de María de Vilches; y Francisco de Vilches, natural de Carmona, que hizo información en 1618**, nuestro artillero esposo de la castillejana Leonor Gutiérrez. Ver Carmona en la Edad Moderna: Religiosidad y Arte, Población y Emigración a América. Esteban Mira Caballos y Fernando de la Villa Nogales. Editoral Muñoz Moya, Brenes (Sevilla), 1999.

 * Ver digitalizado en PARES el expediente de información y licencia de pasajero a indias de Miguel de Carmona, natural de Ecija y vecino de Sevilla, hijo de Alonso de Carmona y Florentina de Carmona, con su mujer Isabel Barba, natural y vecina de Carmona, hija de Francisco Ruiz y María de Vilches; su madre Florentina de Carmona, natural y vecina de Ecija, hija de Diego Martín Basnerizo y Francisca Hernández Baynera, y su cuñada Margarita de Aragón, natural y vecina de Sevilla, hija de Jerónimo de Aragón y María Hurtado, a Nueva España.



** En diciembre de este año un incendio destruyó la tercera parte de la ciudad.


jueves, 31 de agosto de 2017

Notas varias, 2m.




Algunos personajes que han ido apareciendo en los papeles de Roque. El primero interesa en especial porque sus descendientes —un hijo y un nieto— anduvieron también por la Lima del Perú, estudiando Gramática en un caso y, ¿cómo pensar que no se encontraran alguna vez con los de Vega, siendo sevillanos de origen como eran?:

El Juez Tesorero de la Casa de la Contratación de Sevilla don Antonio López de Calatayud —quien tramitó todo el papeleo de Roque— nació en Valladolid. Casado con doña María Gómez de Sandoval, nacida en Madrid y bautizada en su parroquia de San Sebastián el 9 de febrero de 1571. Testó el Juez en Sevilla el 6 de noviembre de 1627. Hijo, Antonio de Calatayud, nacido en Valladolid y bautizado en su iglesia de San Esteban el 25 de enero de 1590. Oidor de Guatemala y sucesivamente de Charcas y de Lima, falleció siendo Consejero de Indias, habiendo otorgado su testamento en Madrid el 9 de octubre de 1663 ante el escribano Isidro Núñez. Casado con doña Bárbara del Castillo, nacida en Guatemala y bautizada en su Catedral el 15 de diciembre de 1603. Hijo, José Calatayud, nacido en Santiago de Guatemala y bautizado en su Catedral el 16 de abril de 1626; estudió Gramática en Lima hasta 1644, sirviendo luego como soldado en Filipinas y después como Capitán de Caballos en la campaña de Portugal; fué admitido en la Orden de Santiago cuando se hallaba de Capitán de una Compañía de Infantería en La Habana.
A don Antonio López de Calatayud se le relaciona con don Melchor Maldonado como no podía ser menos ya que ejercieron el mismo cargo; Maldonado era pariente de los Maldonado de Castilleja, y aparece de vez en cuando en nuestros protocolos: "Para comprobación de la cuenta que su Magestad nos ha mandado tomar de la hacienda de bienes de difuntos conviene a su servicio y al buen cobro de ella que el Sr. D. Antonio López de Calatayud contador Juez Oficial de la Casa de la Contratación de Sevilla mande poner al pie deste pliego todos los mrs., joyas, plata labrada y otras cosas que pareciese por los libros y registros que estan en su poder han entrado en el del señor D. Melchor Maldonado tesorero y juez oficial de la dicha Casa por bienes de difuntos de las Indias desde que comenzó a servir del dicho oficio hasta hoy con distincion y claridad de los nombres de dichos difuntos de quien han procedido los dichos bienes... ", en el Archivo General de Indias, Contratación, leg. 4566. Citado por Rafael Donoso Anes en Una contribución a la historia de la contabilidad: análisis de las prácticas contables desarrolladas por la tesorería de la Casa de la Contratación de las Indias de Sevilla (1503-1717).
Ver también este libro en Google Books.

El padre de don Francisco del Adarve, Alonso Urbano del Adarve, era médico de cierta relevancia en el Jaén de finales del siglo XVI. "En 1597, la peste estaba instalada en el Cantábrico, anunciando lo que iba a ser un siglo XVII catastrófico para toda la península, pues ya la tenemos en Andalucía a principios de dicha centuria, en 1601. En Jaén, el concejo municipal tomó las primeras medidas para guardarse del contagio en abril. En julio, tres médicos, el doctor Fríelas (sic) [ Alonso de Freylas, ¿1550? - 1624)*, el doctor Soria y el licenciado Urbano del Adarve [ padre del criado de Roque de Vega ], presentaron un informe al cabildo municipal en el que denunciaron la proximidad de la peste, pues ya se conocían muertes en Villardompardo, localidad cercana a la capital. Jaén cerró sus puertas y estableció un control riguroso sobre personas y mercancías, llegándose a prohibir la entrada de estas últimas, en concreto de telas, de cualquier sitio, aunque éste no estuviera contaminado. En abril se supo ya con certeza que la enfermedad había entrado de lleno en la ciudad, por la calle de la Veracruz. Los munícipes cometieron el error de dar por concluida la infección antes de que en realidad se hubiera sofocado, por lo cual en los meses de verano hubo un rebrote. Se dio por concluida en septiembre. (De La religiosidad asistencial en el Jaén del siglo XVII, pág. 246. María Antonia Bel Bravo. Universidad de Jaén).

* Autor del Conocimiento, curación y preservación de la peste; a donde se trata lo que ha de hacer las ciudades y gobernadores de ellas y cada vecino en particular en su casa; el remedio con que se ha de preservar el particular sugeto de cada uno, según su complexión, edad y naturaleza. Va añadido un tratado nuevo de arte de descontagiar las ropas de seda, telas de oro y plata, tapicerías, lienzos y al fin, si los melancólicos pueden saber lo que está por venir con la fuerza de su imaginación o soñando, Jaén, Fernando Días de Montoya, 1606. Digitalizado en Google Books.

Alonso de Acuña Adarve. Nace en Jaén y se bautiza en la parroquia de San Miguel el 30 de junio de 1626. Padres, Juan de Quero y Mariana de Adarve  [hermana del criado de Roque de Vega ]. Abuelos paternos: Juan de Quero y Ana Cobo de Covaleda. Abuelos maternos: Licenciado Alonso Urbano del Adarve e Inés Jiménez del Portillo. Ingresa en el colegio de la Asunción en septiembre de 1642 y realiza estudios de Filosofía y Teología. Fue prior de Marmolejo y catedrático de Artes en la Universidad de Baeza. (De Jiennenses en el colegio de la Asunción en Córdoba durante el siglo XVII. Juan Aranda Dolcen, Doctor en Historia. Apéndice, pag. 61, Becarios jiennenses del colegio de la Asunción de Córdoba en el siglo XVII).



A Roque de Vega ya le habían ido allanando el camino a través del Atlántico no solamente muchos de sus tíos como aseguran algunos de los testigos, sino además dos hermanas vecinas de Castilleja y de apellido Gutiérrez, Isabel y Leonor, que emprendieron la aventura en 1618, cuatro años antes. Fue precisamente una tía de Roque, a la cual ya conocemos, quien declaró como primer testigo de la información presentada por Isabel: hablamos de Marina de Vega, viuda de Francisco Miguel y septagenaria pero todavía en buen uso de la razón cuando fue requerida por la mentada Isabel para que certificara sobre sus antecedentes. Veamos con detalle todo el expediente:

Expediente de concesión de licencia para pasar a Nueva España a favor de Isabel Gutiérrez, natural de Castilleja de la Cuesta, hija de Francisco Gutiérrez y María Sánchez, en compañía de su hija, casada con Bartolomé Muñoz (en Nueva España); su cuñado Francisco de Vilches, natural de Carmona hijo de Francisco Ruiz y María Vilches en compañia de su mujer Leonor Gutiérrez, hermana de aquella, y natural asimismo de Castilleja de la Cuesta y Catalina de Vilches, hermana de Francisco.

Señor: Isabel Gutiérrez dice tiene su marido en Nueva España, el cual la ha enviado a llamar, y suplica a Vuestra Merced la mande dar licencia para ir a estarse en su compañía y llevar una hija suya de seis años y a Francisco de Vilches su cuñado, que tiene poder de su marido para llevarla; y a Leonor Gutiérrez su mujer, y a Catalina de Vilches, de 18 años, que es hermana del dicho Francisco de Vilches, para que la acompañe en qº Roª md.
Como lo pide. A 16 de mayo de 1618.

Señas de las personas para quien se pide licencia para ir a Nueva España en la Flota:

— Francisco de Vilches, natural de Carmona, hijo de Francisco Ruíz y de María de Vilches, de buen cuerpo, barbitaheño, señal de herida en la nariz, de 32 años.

— Leonor Gutiérrez su mujer, natural de Castilleja de la Cuesta, hija de Francisco Gutiérrez y de María Sánchez, de 36 años, ojos negros.

— Catalina de Vilches, hermana del dicho Francisco de Vilches, doncella trigueña, ojos grandes, señal de herida en la frente, de 18 años.

— Isabel Gutiérrez, natural de Castilleja, con una hija suya de 6 años, está casada con Bartolomé Muñoz, que está en la provincia de Nueva España, sus señas, ojos negros, quebrada de color, de 30 años, es hermana de Leonor Gutiérrez y Francisco de Vilches, tiene poder de su marido para llevarla.

Isabel Gutiérrez = Digo que el Rey Nuestro Señor mandó de darme licencia para pasar a las provincias de Nueva España, a hacer vida con mi marido, y para que pueda llevar conmigo a una hija mía de 6 años, y porque yo fui casada en esta ciudad con Bartolomé Muñoz, que está en la dicha Nueva España, y durante nuestro matrimonio hubimos por nuestra hija a Isabel, que es de edad de 6 años,
A Vuestra Señoría pido y suplico mande que se reciba información de lo susodicho, y que en la Contaduría de esta Casa se despache mi licencia, y hago presentación de la limpieza de mi persona, hecha en la Villa de Castilleja de la Cuesta, y pido justicia y para ello ... .

En 20 de junio de 1618 años pareció ante Su Señoría Isabel Gutiérrez e Isabel su hija. De información y ocurra a la Contaduría de esta Casa para que se le de despacho. Escribano, Gaspar de los Reyes.



En la Villa de Castilleja de la Cuesta en 19 de junio de 1618 ante Pedro Navarro, Alcalde Ordinario de esta dicha Villa, pareció Isabel Gutiérrez, vecina de dicha Villa y mujer de Bartolomé Muñoz, y dijo que a su derecho conviene probar y averiguar ad perpetuan re y memoria como mejor le convenga, de cómo es hija legítima de Francisco Gutiérrez y de María Sánchez, y cómo los dichos Francisco Gutiérrez y María Sánchez fueron casados y velados según orden de la Santa Madre Iglesia de Roma, y de cómo los dichos sus padres y abuelos y ella son cristianos viejos de limpia casta y generación, sin raza ni mácula de moros ni judíos ni de los nuevamente convertidos a nuestra Santa Fé Católica, ni penitenciados por el Santo Oficio de la Inquisición, y de cómo nació en esta Villa y será de edad de 37 años poco más o menos, y de cómo no es de los comprendidos en el bando de Su Majestad para no poder pasar a las Indias, y pidió al dicho Alcalde mande recibirle la información que en razón de ello diere, y a examinar los testigos que presentare por el tenor de este pedimento, y hecha la dicha información, mande darle un traslado o dos o más, los que pide para guarda de su derecho, y pidió justicia, y no firmó porque dijo no saber escribir. Roque de las Cuevas, escribano público y del Concejo.

Auto. Y visto por el dicho Alcalde el pedimento hecho por la dicha Isabel Gutiérrez, mandó que la susodicha de información de lo en ella contenido, y dada, proveerá justicia. Pedro Navarro. Roque de las Cuevas, escribano público y del Concejo.

Testigo. En la Villa de Castilleja de la Cuesta en 19 de junio de 1618 la dicha Isabel Gutiérrez presentó por testigo para la dicha información a Marina de Vega*, mujer que fue de Francisco Miguel, vecina de esta Villa, de la cual fue recibido juramento por Dios Nuestro Señor y la señal de la cruz en forma de derecho, so cargo del cual prometió de decir verdad, y siendo preguntado (sic) por lo contenido en el dicho pedimento, dijo que conoce a la dicha Isabel Gutiérrez que la presenta por testigo desde que la susodicha nació, y conoció a Francisco Gutiérrez y a María Sánchez su mujer, padre y madre de la susodicha Isabel Gutiérrez, y sabe que los susodichos fueron casados y velados según orden de la Santa Madre Iglesia de Roma, y que durante su matrimonio hubieron y procrearon por su hija legítima a la dicha Isabel Gutiérrez, y como tal la criaron, trataron y nombraron, y sabe esta testigo que los dichos Francisco Gutiérrez y María Sánchez su mujer, y la dicha Isabel Gutiérrez, y sus abuelos, fueron y son cristianos viejos de limpia casta y generación, sin raza ni mácula de moros ni judíos ni de los nuevamente convertidos a nuestra santa fé católica, ni penitenciados por el Santo Oficio de la Inquisició, y en esta posesión fueron y son habidos en esta dicha Villa entre todos los vecinos que les conocieron, y sabe que la dicha Isabel Gutiérrez nació en esta Villa y será de edad como de 37 años poco más o menos, y esto es lo que sabe y es la verdad so cargo del juramento que tiene hecho, y no lo firmó por no saber escribir, y que es de edad de 73 años poco más o menos. Roque de las Cuevas.

* Como buena hermana, hizo de enfermera de Magdalena de Vega, mujer de Bernardo de Oliver el Espadero.

Testigo. Y después de lo susodicho en el dicho día, mes y año dichos la dicha Isabel Gutiérrez para la dicha información presentó por testigo a Luis García, vecino de esta dicha Villa, del cual fue recibido juramento por Dios Nuestro Señor y la señal de la cruz en forma de derecho, so cargo del cual prometió de decir verdad, y siendo preguntado por lo contenido en el dicho pedimento, dijo que este testigo conoce a la dicha Isabel Gutiérrez que lo presenta por testigo desde que era niña pequeña, y conoció a Francisco Gutiérrez y María Sánchez su mujer, padres de la susodicha, y sabe que los dichos Francisco Gutiérrez y María Sánchez fueron marido y mujer legítimos, casados y velados según orden de la Santa Madre Iglesia de Roma, y durante su matrimonio hubieron y procrearon por su hija legítima a la dicha Isabel Gutiérrez, y como tal la criaron, trataron y nombraron, y sabe este testigo que los dichos Francisco Gutiérrez y María Sánchez su mujer, y la dicha Isabel Gutiérrez, fueron y son cristianos viejos de limpia casta y generación, sin raza ni mácula de moros ni judíos ni de los nuevamente convertidos a nuestra santa fé católica, ni penitenciados por el Santo Oficio de la Santa Inquisición, y en tal posesión fueron y son habidos y comunmente reputados entre todos los vecinos de esta Villa que los conocieron, y sabe que la dicha Isabel Gutiérrez nació en esta dicha Villa, y que será de edad de 37 años poco más o menos, y esto es lo que sabe y es la verdad so cargo del juramento que tiene hecho, y no firmó porque dijo no saber escribir, y que es de edad de 74 años poco más o menos. Roque de las Cuevas.

Testigo. Y después de lo susodicho en este día, mes y año dichos, la dicha Isabel Gutiérrez, para la dicha información, presentó por testigo a Antón García, vecino de esta Villa, del cual fue recibido juramento por Dios Nuestro Señor y la señal de la cruz en forma de derecho, so cargo del cual prometió de decir verdad, y siendo preguntado por lo contenido en el dicho pedimento, dijo que este testigo conoce a la dicha Isabel Gutiérrez que lo presenta por testigo, y conoció a Francisco Gutiérrez y María Sánchez su mujer, padres de la dicha Isabel Gutiérrez, y sabe que fueron casados y velados según orden de la Santa Madre Iglesia de Roma, y durante su matrimonio hubieron y procrearon por su hija legítima a la dicha Isabel Gutiérrez, y como tal la criaron, trataron y nombraron, y sabe este testigo que los dichos Francisco Gutiérrez y María Sánchez su mujer, y Pedro Sánchez ¿Menea?, padre de la dicha María Sánchez que este testigo conoció, y la dicha Isabel Gutiérrez, son y fueron cristianos viejos de limpia casta y generación, sin raza ni mácula de moros ni judíos ni de los nuevamente convertidos a nuestra santa fé católica, ni penitenciados por el Santo Oficio de la Inquisición, y en esta posesión fueron y son habidos y tenidos en esta dicha Villa entre todos los vecinos que los conocieron, sin que se haya sabido u oído ni entendido cosa en contra, y sabe este testigo que la dicha Isabel Gutiérrez nació en esta Villa y que será de edad de 37 años poco más o menos, y que no es de los comprendidos en el bando de Su Majestad para no poder pasar a las Indias, y esto es lo que sabe y la verdad so cargo del juramento que tiene hecho, y no firmó porque dijo no saber escribir, y que es de edad de 70 años poco más o menos. Roque de las Cuevas.

Testigo. Y después de lo susodicho en este dicho día, mes y año dichos, la dicha Isabel Gutiérrez presentó por testigo para la dicha información a Francisco González Fuerte, vecino de esta Villa, del cual fue recibido juramento por Dios Nuestro Señor y la señal de la cruz en forma de derecho, so cargo del cual prometió de decir verdad, y siendo preguntado por lo contenido en el dicho pedimento, dijo que conoce a la dicha Isabel Gutiérrez que lo presenta por testigo, y conoció a Francisco Gutiérrez y María Sánchez su mujer, los cuales vio hacer vida maridable en uno mucho tiempo como marido y mujer, y durante su matrimonio hubieron y procrearon por su hija legítima a la dicha Isabel Gutiérrez, y como tal la criaron, trataron y nombraron, y sabe este testigo que los dichos Francisco Gutiérrez y María Sánchez su mujer, y la dicha Isabel Gutiérrez, fueron y son cristianos viejos de limpia casta y generación, sin raza ni mácula de moros ni judíos ni de los nuevamente convertidos a nuestra santa fé católica, ni penitenciados por el Santo Oficio de la Santa Inquisición, y en esta posesión fueron y son habidos y tenidos y comunmente reputados en y por todos los vecinos de esta Villa que los conocieron, y sabe que la dicha Isabel Gutiérrez nació en esta dicha Villa y que será de edad de 37 años poco más o menos y que no es de los comprendidos en el bando de Su Majestad para no poder pasar a las Indias, y esto es lo que sabe y la verdad so cargo del juramento que tiene hecho, y no firmó porque dijo no saber escribir, y que es de edad de 46 años poco más o menos. Roque de las Cuevas.

Auto. En la Villa de Castilleja de la Cuesta en 19 de junio de 1618 el dicho Alcalde Pedro Navarro, Alcade Ordinario de esta dicha Villa, habiendo visto la información dada por la dicha Isabel Gutiérrez, atento a que no quería presentar más testigos, dijo que mandaba y mandó que yo, el presente escribano, de un traslado de ella, o dos o más a la dicha Isabel Gutiérrez, firmados y signados en pública forma y manera que haga fé, en los cuales y en cada uno de ellos dijo que interponía e interpuso su autoridad y decreto judicial, tanto cuanto puede y de derecho ha lugar para que valga y haga fé doquier que pareciere, y lo firmó y de todo esto como pasó ante mí el presente escribano di la presente, que es fecha en el dicho día, mes y año dicho. Pedro Navarro. Roque de las Cuevas, escribano público y del Concejo.
Es bastante.

Testigo. En Sevilla en la Casa de la Contratación de las Indias a 20 de junio de 1618 la dicha Isabel Gutiérrez, para la dicha información que le está mandado dar, presentó por testigo a Francisco de Vilches, que así se nombró y ser vecino de esta ciudad en la collación de San Salvador, del cual se recibió juramento en forma de derecho, so cargo del cual prometió de decir verdad, y siendo preguntado, dijo que conoce a la dicha Isabel Gutiérrez que lo presenta por testigo, y a Bartolomé Muñoz, de hasta 14 años a esta parte, los cuales sabe que son marido y mujer legítimos, casados y velados según orden de la Santa Iglesia, y que el dicho Bartolomé Muñoz está en la Ciudad de los Ángeles en la Nueva España, adonde le ha visto este testigo y trajo poder suyo para llevar a la dicha su mujer y a Isabel su hija del dicho matrimonio, habida y procreada por tal, y se la ha visto este testigo criar y tratar y alimentar por tal a la dicha Isabel Gutiérrez su madre, y al dicho Bartolomé Muñoz el tiempo que estuvo aquí y en la ciudad de Los Ángeles, y que la dicha Isabel es niña de 6 años poco más o menos, morena, ojos negros, quebrada de color, y que es soltera no casada ni sujeta a orden de religión, y esto es la verdad para el juramento que hizo, y lo firmó de su nombre, y que es de 32 años. Gaspar de los Reyes, escribano público.



Testigo. Y luego en el dicho día, mes y año dichos la dicha Isabel Gutiérrez para la dicha información presentó por testigo a una mujer que se dijo llamar Leonor Gutiérrez y ser mujer de Francisco de Vilches, vecina de esta ciudad en la collación de San Salvador, de la cual se recibió juramento en forma de derecho, so cargo del cual prometió de decir verdad, y siendo preguntada, dijo que conoce a la dicha Isabel Gutiérrez que la presenta por testigo, y a Bartolomé Muñoz su marido, de más tiempo de 14 años, los cuales sabe que son marido y mujer legítimos, casados y velados según orden de la Santa Madre Iglesia, y que el dicho Bartolomé Muñoz está en la Ciudad de los Ángeles en la Nueva España, porque lo ha oído decir a muchas personas que lo han visto allá, y sabe que Francisco de Vilches, testigo en esta información, recibió su poder para llevar a la dicha Isabel Gutiérrez y a la dicha Isabel su hija, la cual dicha Isabel sabe que es hija legítima de la dicha Isabel Gutiérrez y Bartolomé Muñoz, porque por tal se la ha visto criar, tratar y nombrar, la cual será de edad de 6 años poco más o menos, morena, ojos negros, quebrada de color, y que no es sujeta a orden ni religión alguna, y que esto es la verdad para el juramento que hizo, y no firmó porque dijo no saber, y que es de edad de 36 años. Gaspar de los Reyes, escribano.

Auto. En Sevilla en la Casa de la Contratación de las Indias a 21 de junio de 1618 los Señores Presidente y Jueces Oficiales por Su Majestad de la dicha Casa dijeron que es bastante, y dieron licencia a Isabel Gutiérrez para que pueda pasar a la Nueva España a hacer vida con Bartolomé Muñoz su marido, que está en aquella tierra, llevando consigo a una hija suya de 6 años y a un cuñado casado y a una hermana suya, y con la licencia que se les diere se le ha de poner la edad y señas de sus personas.

Traslado de la cédula Real que presentó en esta Casa Isabel Gutiérrez:

El Rey: a mis Presidente y Jueces Oficiales de la Casa de la Contratación de Sevilla, yo os mando dejéis ir a la Nueva España a Isabel Gutiérrez, natural de Castilleja, de 30 años (sic), ojos negros y quebrada de color, que va a hacer vida con su marido, y a una hija suya de 6 años, y a Francisco de Vilches, natural de Carmona, de 32 años, de buen cuerpo, barbitaheño, con una señal de herida en la nariz, llevando consigo a Leonor Gutiérrez su mujer, de 35 años, ojos negros, y que pueda llevar a Catalina de Vilches, hermana del dicho Francisco de Vilches, de 18 años, trigueña, ojos grandes y una señal de herida en la frente, presentando ante Vos informaciones hechas en sus tierras ante la Justicia de ellas, con aprobación de la misma Justicia de cómo no son de los prohibidos para pasar a aquellas partes, y que la dicha Catalina de Vilches no es casada. Hecha en Aranjuez a 20 de mayo de 1618. Yo el Rey. Por mando del Rey Nuestro Señor, Juan Ruíz de Contreras. Y a las espaldas de la dicha real cédula están siete rúbricas de firmas.

El cual dicho traslado fue sacado de la dicha real cédula y corregido con ella, en Sevilla en 21 de junio de 1618.



El apellido Vilches, por otra parte, no es ajeno a Castilleja de la Cuesta, aunque no sabemos —todavía— si el de esta muestra proviene de Carmona:

Gregorio de Vilches, estante en esta Villa, en nombre de Brígida Maldonado, vecina de Sevilla, con su poder dado ante Francisco de Vergara, escribano público de dicha ciudad, dado hoy 29 de marzo de 1580, arrienda a Francisco Rodríguez Roldán, vecino de Camas, presente, unas casas-carnicerías con sus corrales grandes y chicos, linde con atahonas que fueron de Miguel de las Casas y con casas de Francisco Rodríguez Hidalgo, y le arrienda también unas casas-mesón que son enfrente de las dichas carnicerías, que todo es en la Calle Real, y que linda con casas y bodegas de dicho don Gregorio de Vilches, con solar que fue de Gonzalo López, y con la Calle Real por delante; y se las arrienda por tiempo de un año desde 1º de abril que viene, por precio de 36 ducados, a pagar a plazos, y los reparos y mantenimientos de carnicerías y mesón correrán a cargo del arrendador. Dado en esta Villa estando en la puerta de la iglesia de Santiago, martes 29 de marzo de 1580. Testigos, Diego Dávila y Juan Martínez.

Familia o no de este don Gregorio, Francisco de Vilches, marido de la castillejana Leonor Gutiérrez, no tuvo suerte en la Nueva España. Lo veremos en la siguiente entrada.

Notas varias, 2o.

De entre los personajes destacados en los documentos sobre Francisco de Vilches, figuran: — El  Teniente de Pagador de las Armadas Reale...