domingo, 2 de julio de 2017

Notas varias, 2.

Alguna documentación a añadir a la de Bernardo de Oliver y familia, ascendientes de los Oliver de Castilleja de la Cuesta. Por la siguiente carta de dote fechada en 1581 sabemos que Bernardo ya había fallecido:

En el nombre de Dios, amén. Sepan cuantos esta carta vieren como yo, Magdalena de Vega, viuda mujer que fuí de Bernardo de Oliver, difunto que Dios haya, vecina que soy de esta Villa de Castilleja de la Cuesta, otorgo y conozco a vos, Francisco Vázquez, hijo legítimo de Francisco Vázquez, difunto que haya gloria, y de Gerónima de Vargas su mujer, vecino de esta Villa, que estáis presente, y digo que por cuanto mediante la voluntad de Dios Nuestro Señor y para su santo servicio está tratado y concertado casamiento de vos el dicho Francisco Vázquez con Juana de Vega, mi hija legítima y del dicho mi marido, y porque dicho casamiento venga en efecto  y mejor tengáis con qué sustentar las cargas del matrimonio, por esta presente carta os prometo y mando de dote y casamiento con la dicha mi hija, y de ella y para ella por sus propios bienes dotales y caudal conocido, los bienes y ajuar que adelante serán declarados, los cuales os concedo apreciados y estimados en ¿tiempo y voz? de un acuerdo de conformidad en los precios siguientes: dos colchones llenos de lana, el uno nuevo y el otro comenzado a traer, nueve ducados; una cama de lienzo casero y red, doce ducados; dos sábanas de Ruán y tiras de red anchas, seis ducados; una sábana de lino casero con sus randas, tres ducados; otra sábana de estopa casera, de doce varas, tres ducados; dos almohadas labradas de verde llenas de lana, nuevas, de Holanda, siete ducados; otras dos almohadas de Ruán labradas de grana, llenas de lana, cuatro ducados; una delantera de cama, de red, tres ducados; dos almohadas azules, vacías, y dos cojinicos, doce reales; un cobertor de cama, blanco, un ducado y medio; bancos y cañizos, nueve reales; una tabla de manteles de lino de tres varas, caseros, cinco ducados; otra tabla de manteles caseros, nueve reales; diez pañuelos de lino de una pieza, dos ducados; un frutero de Holanda con sus tiras de red, catorce reales; un paño de rostro de cabos, casero y labrado, ocho reales; otras tobajas caseras, cuatro reales; una tira de red, cuatro reales; un camisón de hombre, de Holanda, guarnecido de punto de aguja, nueve ducados; dos garvines* y dos pañuelos de mano, un ducado; una camisa de mujer, labrada de negro, dos ducados y medio; tres gorgueras con sus alzacuellos, tres ducados y medio; dos corpiños, el uno de damasco amarillo y el otro de tafetán presado, cuatro ducados; dos sayas, la una de paño blanco y la otra de bayeta colorada, cuatro ducados y medio; una gorrilla amarilla, seis reales; una ropilla de xergueta parda, un ducado; una mesa con su banco de cadena, once reales; dos sillas de espaldas, catorce reales; un arca de madera, dos ducados; una paila de azófar, doce reales; un candil, dos reales; un lebrillo, dos reales.
Los cuales dichos bienes, apreciados en los dichos aprecios, suman y montan mil y nueve reales de plata, los cuales os doy y entrego en presencia del escribano público y testigos iusoescriptos, para que de ellos otorguéis carta de dote a la dicha mi hija. Y yo, el dicho Francisco Vázquez, que presente soy, otorgo y conozco que recibo en la dicha dote y casamiento con la dicha Juana de Vega, que ha de ser mi esposa y mujer, y de ella y para ella, y por sus propios bienes dotales y caudal conocido, de vos la dicha mi suegra, todos los dichos bienes y ajuar de suso declarados y apreciados en los dichos aprecios, que montan los dichos mil y nueve reales, los cuales recibo de vos en presencia del escribano público y testigos iusoescriptos, y son en mi poder, de que soy contento y pagado y entregado a mi voluntad, y por  esta presente carta quiero y me place y consiento que la dicha Juana de Vega haya y tenga estos dichos mil y nueve reales de esta dicha su dote, con mas otros trescientos ducados que yo le prometo y mando en arras proternucias y en pura y justa donación, por honra de su persona y linaje y de los hijos e hijas que en uno habremos Dios Nuestro Señor queriendo, que son por todos mil trescientos treinta y nueve reales,  los cuales, como dicho es, quiero y es mi voluntad que la dicha mi esposa los haya y tenga sobre mi persona y bienes, los que el día de hoy tengo y tuviere de ahora en adelante, los cuales para ello le obligo e hipoteco y doy por ellos en empeños e hipoteca, y por mí y por mis bienes y herederos y sucesores prometo y me obligo de pagar, volver y restituir a la dicha mi esposa y mujer y a sus herederos y sucesores y a quien de ella hubiere título y causa en cualquier manera los dichos mil trescientos treinta y nueve reales de esta dicha su dote y arras, cada y cuando el casamiento de entre mí y ella fuere disuelto y apartado por muerte o en vida, por divorcio o apartamiento, o por otro cualesquier de los casos que el derecho permite, luego que lo tal pareciere, so pena del doblo y costas de la cobranza, y doy poder cumplido a las Justicias de Su Majestad, ante quien esta carta pareciere, para que me ejecuten, compelan y apremien, y a mis herederos y sucesores, a lo así  pagar y cumplir según dicho es, como por sentencia pasada en cosa juzgada, y renuncio cualesquier leyes y derechos que sean en mi favor y la que defiende la general y ¿omisión?, y obligo mi persona y bienes habidos y por haber, y porque soy mayor de edad de veinte y dos años y menor de veinte y cinco, juro y prometo por Dios y por Santa María y por la señal de la cruz de tener y cumplir esta escritura, y no alegar contra ella minoría de edad ni pedir el beneficio de restitución in integam. Hecha la carta en la dicha Villa de Castilleja de la Cuesta, en el Señorío de ella, en las casas de la morada de la dicha otorgante, 9 días de agosto de 1581 años, y porque los dichos otorgantes, que yo el dicho escribano público doy fé que conozco, dijeron que no sabían firmar, a su ruego lo firmó un testigo; y asimsmo doy fé que en mi presencia y de los testigos iusoescriptos, la dicha Magdalena de Vega entregó al dicho Francisco Vázquez todos los dichos bienes y ajuar, el cual los recibió y quedó en su poder, siendo testigos Alonso Martín Revuelta, vecino de esta Villa, y Francisco de Villadiego y Francisco de Torres, vecinos de Sevilla. Firmaron Alonso Martín y Francisco de Villadiego.

* Garbín: cofia hecha de red (Diccionario de Autoridades).


Aquí figura el testamento del yerno de Magdalena la viuda de Bernardo, marido de su única hija, por el cual sabemos que ésta falleció y que su marido se volvió a casar. Fué hecho en abril de 1597.

Francisco Vázquez, vecino de esta Villa, otorga su testamento (por temor a la muerte, para poner a su alma en carrera de salvación, y para evitar conflictos entre sus herederos). Entierro en la iglesia de Santiago, en una sepultura que allí tiene su madre; encarga misas en dicha iglesia y que el día de su entierro acompañen su cuerpo cuatro clérigos. Encarga misas de Santo Amador y de San Agustin; otra misa en Nuestra Señora de la Victoria en Triana " a donde se saca ánima"; tres misas por las ánimas de sus padres y abuelos; misas en la capilla del Obispo de Escalas; misas por algunas personas de que ha sido algo a cargo, y no sabe cuáles; un treintanario por su ánima. Declara que le debe Juan de Ma..., vecino de Huelva, trescientos diecinueve reales de principal mas costas de una fianza que le hizo, que los pagó como su fiador. Debe a Melchor Rodríguez, flamenco, tonelero, cinco ducados que le prestó. Declara que debe a Diego García de la Torre cuatro ducados y medio, de los ¿arrieros?, de que hizo un conocimiento. Declara que doña Beatríz de la Cueva le ha dado a cuenta de la gente que él ha traído sesenta reales, y de ellos él ha dado doce, y manda que lo demás se devuelva para acabar de pagar a la gente. Declara que él entró a servir a su Señora doña Beatríz de la Cueva por el día de San Mateo del año pasado, en precio cada año de doce ducados, a cuenta de los cuales ha recibido seis ducados, y manda que lo que quede se cobre de quien lo deba. Declara que cuando se casó con Juana de Vega, su primera mujer, ella trajo ciertos bienes, y manda que se den a los hijos de dicho su primer matrimonio. Declara que al casarse con Juana Gómez, su segunda mujer, ella trajo ciertos bienes, y manda que se los devuelvan. Él llevó ciertos bienes al segundo matrimonio, de los que se hizo inventario. Declara que al casarse con Juana Gómez, él debía al Conde de Olivares cuarenta ducados que le había prestado, y después de casado, para pagarlos, vendió una viña que tenía en Torrequemada por treinta y nueve ducados, y manda que se le apunte a él la deuda y no a su segunda mujer. Declara que en el inventario que hizo de sus bienes puso que tenía: dos almohadas labradas, verdes; una tabla de manteles; y una sábana con dos randitas, todo lo cual estaba empeñado en cuarenta reales, y lo desempeñó y dió la sábana a su suegra Magdalena de Vega, y manda que la sábana se descuente de los bienes que él llevó, y los cuarenta reales del desempeño. Dice que en dicho inventario declaró tener empeñada una ropilla de tafetán de mujer, un pañito de mujer, y unas tobajas, y no se ¿libró? porque no pareció la persona que lo tenía, y manda que se descuente. Declara que en el inventario tenía empeñadas unas almohadas de grana en dos reales, y los pagó durante su segundo matrimonio. Declara que durante éste, pagó diecinueve o veinte ducados a un hombre de Heliche que se dice Marín, de resto de una partida de ca... ... , y que le debe tres reales, y manda que se le paguen. Declara que pagó a un ropa... diez ducados, que se los debía antes de su segundo matrimonio. Declara que pagó a don Pedro de P... cincuenta reales que le debía antes de su segundo matrimonio. Declara que debe a Jorge Raxel, escribano de Huelva, diez reales. Declara que debe a Josepe Cornelio doce reales, y en prenda tiene Josepe una almohada de su madre, manda que le paguen y se devuelva la almohada a su madre. Debe a dicha su madre, Gerónima de Vargas, ciertos maravedíes, y no le puede pagar todo, manda que le den cuatro ducados, y lo demás, le ruega, por se su madre, que se lo perdone. Seguidamente manda que se le paguen otros cuatro ducados, por manera que son ocho. Nombra por sus albaceas a Juan de Castro el viejo y a Francisco Vázquez Montero. Manda para la cera del Santísimo Sacramento de la iglesia de Santiago de esta Villa cuatro reales. Nombra como sus herederos universales a Francisco, Bernardo e Inés, sus hijos con Juana de Vega, y a Gerónima, su hija con Juana Gómez. Dado en el Señorío de esta Villa, en casa del otorgante, a 29 de abril de 1597, siendo testigos Juan de las Cuevas, Francisco Rodríguez de Espino y Antón de Valencia.
Codicilo de Francisco Vázquez, vecino de esta Villa, enfermo del cuerpo y sano de su voluntad. Dice que debe a Pedro García, herrador del Mesón de los Portugueses en Triana, veinte y tres ducados o lo que su conciencia dijere, y los debe antes de su segundo matrimonio. Debe a los herederos de doña Leonor de Herrera treinta y tres o treinta y cuatro ducados desde antes del segundo matrimonio. Quiere que, antes de pagar las mandas de obras pías dichas en su testamento, que se paguen sus otras deudas así de dotes o de otras cosas. Debe a Juan Chamorro once reales, de carne que le compró. Debe a Juan de Linares dos reales que le prestó. En todo lo demás de su testamento no hay cambios. Dado en casa del otorgante, siendo testigos el bachiller Francisco Gallegos Becerra, el bachiller Baltasar de Villada y Juan de las Cuevas. Sin fecha.


Sigue el testamento de la viuda, otorgado también en 1597, cinco meses después del de su yerno que acabamos de ver:

Magdalena de Vega, viuda de Bernardo de Oliver, enferma, otorga testamento. Entierro en la iglesia de Santiago, en la sepultura donde está enterrada su madre. Encarga varias misas cantadas y ofrendadas, y otras en la capilla del Obispo de Escalas y en el monasterio de la Victoria de Triana; otra en el monasterio de san Agustín, al crucifijo de dicho monasterio. Una misa por las personas a quienes alguna cosa es ella a cargo, en la iglesia de Santiago; manda dos reales para la cera de dicha iglesia de Santiago. Declara que le debe Francisco Vázquez su yerno, seis ducados que le prestó a Juana de Vega su hija y esposa de éste. Declara que dió en guarda a Marina de Vega su hermana treinta y dos reales, que esta va gastando en curarla y en lo demás que ha menester la otorgante,  y como cuando muera no se sabrá lo que ha gastado en ella, quiere que no se le pida cuenta, y si dijere que ha gastado más, que se le pague. Declara que dió en dote y casamiento a dicha Juana de Vega su hija, al casarla con dicho Francisco Vázquez, ciertos maravedíes que constan en la carta de dote ante Hernando de las Cuevas, escribano público y del cabildo de esta Villa, y dice que si su hija quiere heredar, que los traiga a colación y partición. Declara que el Conde de Olivares le dió en dote a dicha su hija treinta y dos ducados y medio cahíz de trigo, y manda que los traiga a colación y partición. Declara que cuando casó a su dicha hija la había asentado en el ajuar de la Misericordia de Sevilla, el cual se le dió y recibió de ello carta de dote, y manda que lo traiga a colación y partición con los demás herederos. Deja por bienes suyos: una ropilla de bayeta, nueva; un monjil de bayeta; un ... de anascote; dos colchones de lana; una sábana; una saya de xergueta frailesca; una frezada vieja; dos camisas con una que tiene vestida; unos chapines; un sombrero; dos bancos y un cañizo; y tres tocas delgadas de lino. Nombra por sus albaceas al bachiller Francisco Gallego Becerra, cura beneficiado de la iglesia de Santiago, y al bachiller Diego de Henao, clérigo presbítero cura de esta Villa. Nombra por sus herederos universales a Juana de Vega su hija, y en su lugar a Francisco, Bernardo e Inés, sus nietos e hijos de dicha Juana, y a Bernardo de Oliver, su otro hijo con su marido difunto. Manda que los dichos seis ducados que su yerno le debe no se le cobren hasta pasados tres meses de su entierro, porque el susodicho está enfermo y muy desgastado y no tiene al presente de qué poder pagar. Dado en esta Villa, en casa de la otorgante, 27 de octubre de 1597. Testigos, Hernando el mozo y Juan de Chávez, vecinos de esta Villa.

El vínculo que encabeza esta entrada (Bernardo de Oliver) lleva a su llegada a Castilleja, y en las entradas siguientes se documentan los trágicos acontecimientos que siguieron. En un futuro próximo añadiremos a estos acontecimientos bastantes otros que completan y ponen epílogo a aquellos desgraciados episodios.



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Notas varias, 2o.

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