domingo, 9 de julio de 2017

Notas varias, 2d.


Pocos meses después ya habían desaparecido las molestias de la estocada en el hombro y Bernardo, con un Juan Vázquez (¿Pacheco?) del cual sospechamos estrecho parentesco, se afanan ocupados entre bodegas y lagares, viñas y carretadas de uva:

Fernando de las Cuevas, escribano público y del Concejo de esta Villa de Castilleja de la Cuesta, doy fé que hoy día de la fecha de esta fé, a pedimento de Juan de Nápoles, vecino de la ciudad de Sevilla, a quien yo el dicho escribano conozco, parecieron Bernardo de Oliver y Juan Vázquez Pacheco*, vecinos de esta dicha Villa, y juraron en forma de derecho por Dios y por Santa María, y dijeron que ellos vieron que el dicho Juan de Nápoles compró este presente año de 1599 de la Hacienda de doña María de las Roelas, vecina de la ciudad de Sevilla, cuarenta  y tres carretadas de uva, las veintitrés de Juan Escobar por la dicha doña María de las Roelas, y las dieciséis de Bartolomé Millán, y las cuatro de Juan Rodríguez de Espino. La cual dicha uva vieron que dicho Juan de Nápoles las hizo lagarear** aparte de su cosecha, y de elllas hinchó (llenó) treinta y ocho pipas, las cuales vieron que las puso el dicho Juan de Nápoles distintas de su bodega, y las metió en una cuadra que tiene en las casas de su morada, y en la dicha su bodega no metió uva ni mosto de ella, porque lo lagareó en un lagar que tiene a renta del capitán Cristóbal Romero***, y que lo saben porque ayudaron a traer la dicha uva y la echaron y vieron echar el dicho mosto en las dichas treinta y ocho (tachado en el original) cinco pipas, y que así era la verdad para el juramento que hicieron, y que no saben otra cosa en contrario, y firmólo de su nombre el dicho Bernardo de Oliver y el dicho Juan Vázquez no lo firmó por no saber escribir, y así era la verdad para el juramento que hicieron, y yo el dicho escribano doy fé de que a pedimento del dicho Juan de Nápoles entré en las casas de su  morada que son en esta dicha Villa, en una cuadra que tiene en las dichas casas, que está distinta y apartada de la bodega de las dichas casas, adonde bide (ví) que en la dicha cuadra había las dichas treinta y ocho pipas, las cuales dijeron ser del mosto de la uva contenida en este testimonio, en fé de lo cual dí la presente a pedimento del dicho Juan de Nápoles, que es fecha en esta dicha Villa en 16 de octubre de 1599. Firma de Hernando de las Cuevas.

* Juan Vázquez Pacheco, que en 1600 ejerció de Alcalde Ordinario, amerita la referida sospecha de parentesco, por Vázquez y porque un par de generaciones después Pacheco es un apellido ligado al de Oliver en muchos descendientes.


                                               Firma de Bernardo de Oliver.


                                             Firma de Juan Vázquez Pacheco.



** Lagar, de lago, por el pequeño estanque o alberquilla con una espita, en la que se prensaba la uva. De los residuos de la uva prensada, fermentados, se elaboraba el aguardiente por medio de la destilación en alambique (o alquitara, inventada por el sabio persa Al-Razi ), merced a la vaporización y a la condensación. Alquitara, de "gotear" ( القطارة ), está relacionado etimológicamente con alquitrán, otro arabismo del castellano. Y desde luego con Qátar, la nación del Golfo. Fueron los árabes los que trajeron a Occidente este sistema de separación de los componentes de un líquido fermentado, aunque en sus orígenes persas el aparato se usaba para elaborar perfumes. Otros historiadores remontan la destilación a Alejandría, a los tiempos de la alquimia griega 300 años a. de C., aunque habiendo recogido experiencias egipcias y babilónicas.




*** En 17 de junio de 1599 ante Hernando de las Cuevas, escribano, pareció doña Catalina Perea, mujer de Cristóbal Romero, y por virtud de su poder que pasó ante Gabriel de Salmerón, escribano de Sevilla, otorgó que arrendaba a Francisco Carreño, vecino de Sevilla, presente, una bodega con su lagar y viga moliente y corriente, con los demás pertrechos y aparejos y pertenecientes (sic) y con dieciséis tinajas para echar vino, la cual dicha bodega es en el Señorío de esta Villa, linde con bodega del Conde de Olivares; y se la arrienda por un año, que corre desde fin del mes de julio que viene, por precio de 440 reales que recibe al contado de Carreño, e cual deberá devolver los aparejos tal y como los recibió, y las tinajas limpias y desembarazadas, y si no, que ella pueda hacer vaciar y limpiar dichas tinajas a su costa. Testigos, Hernando el mozo, Pedro de las Casas y Juan de las Cuevas. Firmó Francisco Carreño.





Ahora vamos a adelantarnos un lustro:

(Nota en el margen del folio: "Para que Bernardo de Oliver, tutor, pague [en blanco] ducados).  Sepan cuantos esta carta vieren como yo, Francisco Vázquez, vecino que soy de la ciudad de Sevilla en la collación de Santa María, otorgo y conozco que doy todo mi poder cumplido cuan bastante de derecho se requiere y es necesario a Bernardo de Oliver mi hermano, vecino de la Villa de Castilleja de la Cuesta que está presente, especialmente para que de mi nombre y como yo mismo pueda parecer ante las Justicias de la dicha Villa de Castilleja de la Cuesta y otras que con derecho deba, y pedir se me manden dar de mis bienes y hacienda, de que es tutor Bernaldo (sic) de Oliver mi tío, cualesquier cuantía de maravedíes y otras cosas para mis alimentos y para curarme de la enfermedad que al presente tengo, y para ello pueda presentar cualesquier pedimentos y requerimentos y testimonios y escrituras y testigos y probanzas y otros recaudos cualesquier, en todo cuanto se me mandare dar por las dichas Justicias en cualquier cantidad que sea, y lo pueda pedir y demandar y  recibir y cobrar del dicho Bernardo de Oliver mi tutor, y de sus bienes y de quien con derecho deba, y darle ... cartas de pago, finiquitos y gastos y otros recaudos que convengan, renunciando en lo que conviniere la execución de los ... y de la ..., y paga como en ella se contiene, y en razón de la cobranza pueda parecer ante cualesquier Justicia que con derecho deba, y hacer y poner cualesquier demandas, pedimentos, requerimentos, acciones, protestaciones, juramentos, embargos, ejecuciones, prisiones, consentimiento de ... , ventas y remates de ellos y todos los demás autos y diligencias judiciales y extrajudiciales y convengan de se hacer, que para ello le doy este dicho poder, con libre y general administración, y con facultad de que lo pueda sustituir en quien quisiere, y lo revocar y nombrar ... ... según derecho, y a su firmeza obligo mi persona y bienes habidos y por haber, fecha la carta en Sevilla a 5 días del mes de abril de 1605, y el dicho otorgante dijo que no sabía escribir*, y a su ruego lo firmó un testigo, y presentó por testigos de su conocimiento y juraron en forma de derecho que lo conocen y saben que es el mismo aquí contenido y se llama como se ha nombrado, a Catalina de Fuentes, que dijo ser mujer del otorgante, y a Catalina Infanta, que así se nombraron y ser vecinas de Sevilla a Santa María. Testigos, Francisco Tello y Alonso de Santaella, escribanos de Sevilla. Firma Francisco Hurtado, escribano público de Sevilla.




* Algún escribano de Sevilla firmaba en este bloque documental, no se sabe con qué intención, por Francisco Vázquez y por su hermano Bernardo, ambos analfabetos. Dicho Francisco Vázquez había vuelto a la "patria hispalense" de su abuelo, y vive en la misma collación de Santa María que, precisamente, incluía la calle de las Sierpes, antiguamente de Espaderos porque allí vivían los del gremio, y allí tenían su hospital y su hermandad. En una ordenanza del siglo XV mandada hacer por los Reyes Católicos constan los dos nombres, de Espaderos y de Sierpes.
Nos queda por investigar a los familiares de Bernardo de Oliver en Sevilla, los contemporáneos y los anteriores al maestro de hacer espadas.

(Nota en el margen del folio: "Hecho con los autos"). En la Villa de Castilleja de la Cuesta en 5 de abril de 1605, ante Juan de Chávez, Alcalde Ordinario de esta Villa, presentó esta petición Bernardo de Oliver en nombre de su hermano Francisco Vázquez. Bernardo de Oliver en nombre de Francisco Vázquez ... malo de un dolor de costado* y tengo necesidad que Bernardo de Oliver mi tutor me dé doce ducados para curarme. Pido  y suplico a Vuestra Merced sea servido de mandar que el dicho Bernardo de Oliver mi tutor me dé los dichos doce ducados para curar la dicha mi enfermedad, que es cosa muy justa que se me den para el dicho efecto, y para ello se me dé mandamiento para que el dicho mi tutor me dé los dichos doce ducados, y pido justicia.

* Probablemente una pleuritis ( llamada por entonces "mal de costado"), consecuencia de una neumonía.

En la Villa de Castilleja de la Cuesta en 5 días del mes de abril de 1605 años Juan de Chávez, Alcalde Ordinario de esta Villa de Castilleja de la Cuesta, habiendo visto esta petición, dijo que atento que le consta que está malo el dicho Francisco Vázquez, que para curarse se le den los doce ducados que pide, y se le notifique a Bernardo de Oliver luego lo dicho, y pague, y si razón tiene para no hacerlo ha de (sic), y así lo mandó y firmó. Juan de Chávez.

En Castilleja de la Cuesta en 5 de abril de 1605 años yo, el presente escribano, notifiqué el auto de esta otra a Bernardo de Oliver, y de ello doy fé. Firma Juan de las Cuevas, escribano del Concejo de esta Villa.

En la Villa de Castilleja de la Cuesta en 5 de abril de 1605 ante mí el presente escribano y testigos pareció Bernardo de Oliver el mozo en nombre de Francisco Vázquez que es su hermano, y por virtud de su poder confesó haber recibido de Bernardo de Oliver su tío y tutor los doce ducados que para curarse el dicho su hermano se le mandan pagar, y de ellos se dió por entregado, y remite la ... pecunia ... ... carta de pago como conviene a su derecho, y obligó su persona y bienes, y no lo firmó por no saber escribir, siendo testigos Francisco de Palencia, Pedro Librero y Pedro Macías, vecinos de esta Villa, y doy fé que conozco a los testigos. Juan de las Cuevas, escribano de esta Villa.

En 10 de abril de 1605 ante Juan de Chávez, Alcalde Ordinario presentó una petición Bernardo de Oliver en nombre de su hermano Francisco Vázquez, diciendo que dicho Alcalde mandó que para curarse le diesen doce ducados, los cuales se le dieron y el susodicho los ha gastado en curarse de su enfermedad, y porque el susodicho está muy malo y a riesgo de muerte, y para curarse tiene necesidad de que dicho Alcalde le mande dar de sus bienes y hacienda lo que hubiere menester para curarse, por tanto pide que mande a Bernardo de Oliver su tutor que le dé todo lo que hubiere menester para la dicha su enfermedad, y pide justicia. El Alcalde mandó que dé información.

En dicho día Bernardo de Oliver en nombre de su hermano presentó por testigo a Juan Millán, vecino de esta Villa, que dijo conocer a Francisco Vázquez y lo ha ido a visitar y visto que está muy malo y a punto de muerte de un dolor del costado, y está muy probe (sic), y si dicho su tutor no le da con qué se pueda curar podría ser que se muriese de la dicha enfermedad, por estar tan probe como está. Dijo ser de edad de diecinueve años poco más o menos y no firmó por no saber hacerlo.

En dicho día Bernardo de Oliver en nombre de su hermano presentó por testigo a Miguel Vázquez, vecino de esta Villa, que dijo conocer a Francisco Vázquez y que lo ha ido a visitar y visto que está muy malo y a punto de muerte de un dolor del costado, y está muy probe, y si dicho su tutor no le da con qué se pueda curar podría ser que se muriese de la dicha enfermedad, por estar tan probe como está. Dijo ser de edad de veintidós años poco más o menos y no firmó por no saber hacerlo.

Auto. En 10 de abril de 1605 el Alcalde Ordinario, habiendo visto la causa, mandó que le dé otros doce ducados su tutor, a cuenta del principal y corridos de la hacienda que tiene tutelada del dicho menor, y si tiene alguna razón para no darlos, que lo diga.

En 11 de abril pareció presente Bernardo de Oliver el mozo, y confesó haber recibido de Bernardo de Oliver el viejo ciento diez reales, a cuenta de los maravedíes de su tutela. No firmó por no saber escribir. Testigos, Francisco de Palencia, Roque de las Casas y Francisco de Castro.


En el año de la brega de Bernardo de Oliver con las exigencias de sus sobrinos tenemos que incardinar esta partida de su(s) casamiento(s):

En lunes 5 de diciembre de 1605 años yo, Juan Ramos Zambrano, cura beneficiado de la iglesia de esta Villa de Castilleja de la Cuesta, habiendo precedido las diligencias conforme al concilio tridentino, casé por palabras de presente a Bernardo de Oliver, viudo de Inés Pérez*, y a María Alonso, viuda de Cristóbal Asensio, vecinos de esta dicha Villa. Fueron testigos Juan Alonso, Juan de las Cuevas y Roque de las Casas, todos vecinos de esta dicha Villa.
En lunes 30 de enero de 1606 el bachiller Diego de Henao, vicecura de la iglesia de esta Villa, dió las bendiciones nupciales a Bernardo de Oliver y a María Alonso. Padrinos, Juan de Castro el mozo e Inés Díaz su mujer, vecinos de esta Villa.

* Tuvo que ser un matrimonio efímero. La partida de casamiento no está registrada en el archivo parroquial de Castilleja.

El matrimonio de los dos viudos hacía una intensa vida social: Bernardo de Oliver y  María Alonso, padrinos de la velación de Juan Lázaro de Corrales y de su esposa Ana Cabrera en 17 de febrero de 1610. Bernardo de Oliver, aguardentero, y María Alonso su mujer, padrinos de la velación de Alonso de Montiel y de su esposa Ana López, todos vecinos de esta Villa. Jueves 9 de septiembre de 1610. Juan López de la Cava, vicecura de esta Villa.
Por esta fecha tenían una hija de unos cuatro años llamada como su madre, María  Alonso.

Y luego llegó el matrimonio de su sobrino homónimo:

Lunes 7 días del mes de enero de 1613 años yo, Juan López de la ... cura de la iglesia de Santiago de esta Villa, con licencia del Licenciado Juan Ramos, beneficiado de ella, habiendo precedido las diligencias y requisitos necesarios y con mandamiento y diligencias del doctor Jerónimo de ¿Cepeda?, juez apostólico por Su Santidad, por un breve y letras apostólicas en que dispensó en el cuarto grado de consanguinidad, casé a Bernardo de Oliver, tonelero, hijo de Francisco Vázquez, difunto, y de Juana (de Vega), y a Juana de Castro (sic) hija de Juan Muñoz, barbero, vecinos de esta Villa en la Calle Real. Los desposé y velé in face eclesia siendo testigos Bernardo de Oliver, aguardentero*, Antón Pérez Navarro y Juan Vázquez de Morón. (Archivo parroquial de Castilleja de la Cuesta. Libro de matrimonios).

* El tío, tutor recalcitrante, alguacil burlado, malogrado espadachín y viudo reincidente. La familia no ha seguido la tradición paterna del yunque y la fragua, y ahora se dedica en pleno a la elaboración de aguardiente, como ya habíamos apuntado. El tío es aguardentero y el sobrino tonelero, lo que  produce una excelente combinación, ya que se usaba desde tiempo inmemorial a cierta madera para prestar sabor al licor.
 Hacia el año 1618 ya no existía Bernardo de Oliver:

En 11 de julio de 1618 Zambrano casó a María Alonso, viuda de Bernardo de Oliver, con Juan de Castro, viudo de (en blanco)*. Testigos Alonso Pérez, Juan de Castro y Francisco de Castro. Padrinos Pedro Montiel e Isabel de Sevilla.

* Juan de Castro también ejerció de aguardentero. Muchas de las partidas de casamientos de los descendientes de Bernardo de Oliver El Desterrado, de las que hemos encontrado en el registro de la primera mitad del siglo XVII, hacen constar dispensas de tercer y cuarto grado de consanguinidad. Endogamia aguardientesca.

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Notas varias, 2o.

De entre los personajes destacados en los documentos sobre Francisco de Vilches, figuran: — El  Teniente de Pagador de las Armadas Reale...