domingo, 16 de julio de 2017

Notas varias, 2e.

Casado el 5 de diciembre de 1605 con María Alonso como acabamos de ver, Oliver el Aguardentero otorgó carta de recibimiento de dote unos días antes, acaso una semana o dos (al documento le falta el último folio, que debía traer la fecha de la carta). Por tal carta sabemos de un parco ajuar, pero lo más importante —para nuestros afanes genealogistas— es que da a conocer la filiación de su mujer, no inscrita en la antedicha partida matrimonial por ser viuda, según la costumbre particular del párroco:

En el nombre de Dios, amén. Sepan cuantos esta carta vieren como yo, Bernardo de Oliver el viejo, hijo legítimo que soy de Bernardo de Oliver y de Magdalena de Vega, vecino de esta Villa de Castilleja de la Cuesta, otorgo y conozco a vos, María Alonso, hija legítima de Andrés Suárez y de Catalina Martín, vecina de esta Villa, y digo que por cuanto para servicio de Dios Nuestro Señor está concertado que nos casemos y velemos según orden de la Santa Madre Iglesia de Roma, y para sustento de las cargas del matrimonio recibo en dote y casamiento con vos la dicha María Alonso, y por vuestro propio dote y caudal conocido treinta y nueve mil doscientos diecinueve maravedíes en bienes de ajuar y preseas de casa, apreciados por personas que de ello sabían, de nuestro acuerdo y conformidad, en los bienes y precios siguientes: primeramente una media cama de madera en cinco ducados; item cuatro sillas de respaldo a medio traer en siete ducados; item dos guadamecíes* en diez ducados; item dos colchones llenos de lana en diez ducados; item un cobertor de lana blanco y una carpeta de lana en cinco ducados; item dos cojines de cuero llenos de lana en dos ducados; item dos almohadas con dos cojinicos, la una labrada de seda azul y la otra de hilo azigado** y los cojinicos, en tres ducados; item dos calderas, la una grande y la otra más pequeña, y un acetre y unas trébedes y un candil y un candelero de palo y una alcuza en siete ducados; item una mesa de cadena en un ducado; item un arca grande de madera de castaño en cuatro ducados; item una cama de lienzo y red que tiene cuatro paños con el cielo en doce ducados; item dos pares de artes de lienzo y red en doce reales; item dos pares de mangas de la cama de red en dos ducados; item tres sábanas de lienzo casero de a tres piernas en ochenta y un reales; item otra sábana de crea*** con sus randas de hilo azigado y blanco en dos ducados y medio; item seis pañuelos de mesa caseros en dieciocho reales; item una tabla de manteles caseros en tres ducados y medio; item un paño de rostro**** labrado de hilo azigado con su red de lo mismo en dos ducados; item otro paño de rostro casero en ocho reales; item dos almohadas, la una labrada de seda de grana y la otra de hilo azigado en dos ducados; item un camisón de un hombre (sic) labrado de pita***** de Holanda y mas un cuello de Holanda de filete en sesenta y cuatro reales; item tres camisas de mujer labradas de pitas con sus encajas (sic) de pita en diez ducados. Los cuales dichos treinta y nueve mil doscientos diecinueve maravedíes valen los dichos bienes en los dichos precios, y los recibo, en dote y casamiento, de la dicha María Alonso, de ella y con ella por su propio dote y caudal conocido, realmente y con efecto delante del presente escribano y testigos de esta carta, y son en mi poder, de la cual paga y entrega yo, Juan de las Cuevas, escribano de Su Majestad, doy fé que se hizo y pasó en mi presencia y de los testigos de esta carta, y el dicho Bernardo de Oliver los recibió de la dicha María Alonso los dichos bienes, y quedaron en su poder, y yo el dicho Bernardo de Oliver me obligo de tener los dichos treinta y nueve mil doscientos diecinueve maravedíes de este dote, y me obligo de los tener, y sobre todos mis bienes muebles y raices por vuestro propio dote y caudal conocido, los cuales para ... os doy y empeño ... por nombre del empeño ... no los venderé ... a ninguno ... deuda de cualquier ... y cada vez que nuestro matrimonio fuere disuelto o separado por cualquier de los casos que el derecho permite, que ninguna persona pueda entrar en mis bienes hasta que seáis pagada de esta dicha vuestra dote, y si de vos acaeciere finamiento antes que de mí, que podáis dejar vuestros bienes en quien quisiéredes, que vos así dejándolos me obligo de los dar y pagar luego que lo tal sucediere, sin hacer ninguna dilación ni retención, sobre que remito cualesquier leyes de que en este caso me pudiera aprovechar, y a mayor abundamiento remito ¿el auxilio que tercia de tener la dote ... año?, y para la paga y cumplimiento de lo que dicho es obligo mi persona y bienes habidos y por haber, y doy poder cumplido a cualquier (roto). Falta el folio final.

* GUADAMACIL. Cabritilla adobada, en que à fuerza de la prensa se forman por el haz diferentes figuras de diversos colores. Es voz Arábiga. (Diccionario de Autoridades). Del árabe hispaño ḡadamisí, y este del árabe ḡadāmisī 'de Gadames', ciudad de Libia (en el desierto del Sáhara). Cuero adobado y adornado con dibujos de pintura o relieve. (RAE).



                                       Guadamecí; cuero metalizado, policromado y mateado.

** Labrada (o sea, bordada) de hilo azigado. "AZIGE. adj. Lo mismo que Azéche. Véase. Viene del arábigo Zig, que significa cosa negra. AZECHE. adj. Cierto género de tierra negra, que se halla en las bocas de los mineráles de cobre, à manéra de sal: la qual ordinariamente sirve para hacer tinta, y por otro nombre se llama tierra de Sevilla, por cogerse en sus cercanías. Puede venir esta voz del rio Azéche, que corre bien cerca de Sevilla: vocablo Arábigo, que vale tanto como rio negro, o rio tinto." (Diccionario de Autoridades). El onubense río Tinto, en efecto, también se conocía como rio Azeche. [...] el clérigo Diego Delgado, quien visita las minas en 1556 ... informaba que "andando en el dicho descubrimiento fuimos a ver otra cueva, la qual estaba llena de agua, y salía de debajo della un rio, el qual rio se dize Riotinto. La causa porque se diçe Riotinto es porque nasçe por veneros de caparrosa, que por otras partes se diçe aceche, de lo que sirve para tinta, y ansí todas las orillas deste río o çercanos son obligados cada conçejo de enviar sus cuadrillas de mugeres y moças e moços en todo el mes de agosto a coger este açeche y con este açeche pagan al arçobispo de Sevilla çiertos tributos de los quales ellos están obligados. Los conçejos y otras personas no lo pueden coger en ningún tienpo porque es suyo del arçobispo so pena de graves penas" [...]  (Citado por Julio Sánchez Gómez. De mineria, metalúrgica y comercio de metales, 1450-1610. Instituto Tecnológico GeoMinero de España. Colección Memorias, vol. 1º, pág. 689). ACECHE , aside, azeche, aziche, azige, azije.- Cast. "aceche" o "caparrosa", empleado en la Edad Media como medicinal y tintóreo. Del ár. "az-zag", vitriolo. La arroba del asije abona una blanca en el puerto de Málaga (1501, pubi. GÁRCIA-GOYENA Docs, hist. Málaga, II, p. 141).  Véanse Dic, hist. lengua espª, voz "aceche" (doc. desde 1250); Cejador, Vocab. medieval, voz "aceche" (doc. s. XIV); Dozy, Glosaire, voz "aciche"; Eguilaz, voz "azache"  (Miguel Gual). En  http://www.um.es/lexico-comercio-medieval/index.php/v/lexico/2181/aceche
En definitivas cuentas: vitriolo, caparrosa, aceche, procedente del árabe زَاج‏ (zāj), y este del persa زاگ‏ (zâg).


                                                 Sedimentos de aceche en el rio Tinto. Huelva.

*** Crea. Cierto género de tela ò lienzo, que no es de los mas finos ni de los mas toscos, que sirve para hacer camisas, sábanas y otras cosas. Llámase comunmente Leóna, porque viene de Leon de Fráncia. (Diccionario de Autoridades).

**** Paño de rostro. Paño de camino o viaje; cubría parte del rostro y especialmente la boca para evitar, sobre todo, el polvo de los malos caminos. (María Ángeles González Mena.  Colección pedagógico textil de la Universidad Complutense de Madrid).

***** Pita. La planta "agave americana", presente como planta ornamental en parques, jardines, setos y rotondas urbanas, que todavía se cultiva para producir cuerdas, redes y otros objetos. https://es.wikipedia.org/wiki/Agave_americana


                                                                                      Pita

Ahora centrémonos en un personaje, del cual imaginamos profunda influencia  en Bernardo en lo que toca al oficio: ya su cuñado de éste, Francisco Vázquez, en el trance de dictar su testamento, se refiere a él:  "Declara que debe a Josepe Cornelio doce reales, y en prenda tiene Josepe una almohada de su madre [Gerónima de Vargas], manda que le paguen y se devuelva la almohada a su madre."


El maestro de hacer aguardiente Jusepe Cornelio (estamos ahora por julio de 1594, evitando las lluvias y el mal tiempo, enemigos de los albañiles) especifica ante el escribano Hernando de las Cuevas las condiciones que exige al maestro albañil que acometa unas obras de reforma en las casas de su morada:

— Primeramente, con condición que el maestro que esta obra tomare ha de ser obligado a derrocar las paredes de la calle y los vallados que están entre la viña de doña María de Portes y las casas del dicho Jusepe, y ha de abrir una sanja (sic) en la pared de la calle, de tres ladrillos de ancho, y la ha de ahondar una vara de hondo (83,5905 cm.) hasta llegar a lo firme, y después de haber llegado a lo firme lo sanje, echándoles sus tongas* de cal y tierra unas y otras de ripio** y piedra, yendo bien manteada de agua hasta que la suba tres cuartas, y luego forme su sepa de dos ladrillos y medio, y después de formada la sepa, la suba tres hiladas, que formen luego sus simientos (sic) de dos ladrillos, hasta que los suba encima de la tierra de la calle, y son tres hiladas con la de agujeros***, y luego haga toda esta pared de la calle de dos ladrillos, y la suba todo el largo de la calle de tres tapias de alto****, hecho de muy buena obra, y haciendo en esta pared de la calle cuatro rafas***** de buena albañilería.

* Tonga. Del latin tunĭca, "túnica", y de ahí, "capa", que es el sentido que tiene en albañilería. La expresión ha llegado hasta nuestros días en la jerga del oficio.

** Ripio, del latín replēre, "rellenar". Cascajo o fragmentos de ladrillos, piedras y otros materiales de obra de albañilería desechados o quebrados, que se utiliza para rellenar huecos de paredes o pisos.


                                      De construcciones como esta, del siglo XV, se obtendrían los ripios, machacando vetustos ladrillos a golpe de mazo. Ésta en concreto se descubrió en el derribo de la casa aledaña a la iglesia de Santiago de nuestra Villa. Ver foto siguiente.



*** "...con la de agujeros...". Creo que se refiere a la última hilada —a ras de tierra—, con orificios para desagüe de las lluvias o del riego de la huerta hacia el exterior.

**** Tres tapias de alto. Aunque se usaba "tapia" como medidad de superficie — una tapia eran 50 pies cuadrados— sobre todo en el empedrado del suelo, no encontramos ejemplos de su uso en medida de longitud, en altura, como especifica Cornelio. No cabe una errata y que fuera "largo" en vez de "alto" porque repite la expresión varias veces; de esa forma una tapia de superficie sería un cuadrado de siete pies de lado (cada pie son 27,863 cm., que multiplicado por siete nos da la altura que, salvo error u omisión, exigía el holandés: 195,041 cm., casi dos metros, lo usual en cercas de este tipo). Todo lo cual encajaría con las cuatro rafas —ver infra— delimitantes de los tres paños.

***** Rafa. La fuerza de cal y ladrillo ò piedra, que se pone entre tapia y tapia, para la seguridad de la paréd, o para reparar la quiebra, o hendedúra que padece. (Diccionario de Autoridades).

— Item con condición que abra otras dos zanjas, la una entre la viña de doña María de Portes y las dichas casas del otorgante, del largo que se le pidiere hasta venir al tercer aceituno, sacando derecha y a hilo la pared, y de ahí vuelva con la otra sanja, volviendo a dar derecho y a juntarse con otra pared que está hecha en el patio de las dichas casas del otorgante, adonde está hecho un colgadizo adonde se hace el aguardiente, y estas dos zanjas las ha de ahondar hasta llegar a el pan* y tierra firme, y después de llegado a la tierra firme, hasta el hondor que el señor de la obra quisiere, y después de haber ahondado estas zanjas, las abran del anchor de dos ladrillos y medio de ancho, y luego, desde la tierra firme y recia los saquen a pisón echándole sus tongas, una de tierra y cal y otra de ripio, manteándola con su agua, bien sazonándola a uso de buena obra, y luego lo suba hasta que haga tres hiladas de cepa** hasta enrasar con la tierra, y luego forme su simiento de ladrillo y medio y lo suba tres hiladas sobre la tierra, y luego lo tapie en redondo de tres tapias de alto, haciendo a todas estas paredes cinco rafas de buena albañilería, formando la una de estas rafas su portada, y haciendo al otro lado otra rafa con sus batientes, y haga y cerque todas estas paredes de tapias en redondo, de tres tapias de alto, haciendo estas tapias de muy buena obra, yendo bien sazonadas de agua y bien pisadas.

* Pan [de tierra] vale como "cepellón": pella de tierra que se deja adherida a las raíces de los vegetales para trasplantarlos. (RAE). Esto da idea de la profundidad requerida por Jusepe Cornelio.

** Cepa, pariente de cepellón —ver supra—, quizá aquí con el significado de origen, raíz, fundamento.

— Item con condición que, después de enrasadas estas tres paredes en redondo, haga su caballete de cuatro hiladas de altura, con su cuarterón, encalándolo a dos manos, la una de barro y la otra de cal.
— Item con condición que, entre la pared que está al pozo y el colgadizo de la caldera, abra otra zanja del mismo ancho y tamaño que las demás, haciéndole los cimientos y cepa y tapia conforme a lo demás, con su caballete.
— Item con condición que el maestro que esta obra tomade (sic) ha de ser obligado a sacar toda la tierra que sobrare de esta obra y fuere menester para hacer las tapias, de la parte y lugar que mejor fuere para la tapiería y mezclas, como no se ... y a contento del señor de la obra.
— Item con condición que el maestro que esta obra tomare sea obligado a poner manos de maestro, peones, herramientas, esportones, tapiales, sogas y todo lo demás que fuere menester para hacer esta obra, y ha de sacar el agua del pozo y traerla a su costa para hacer la dicha obra.
—Item con condición de que el señor de la dicha obra ha de ser obligado a dar dos azadas y cuatro cubos para hacer la dicha obra.
— Item con condición que si alguna cosa se quedare por olvido de hacer en esta dicha obra, que el maestro que la tomare la ha de hacer sin entrar por mayorías ningunas, porque con esta condición se da.
— Item con condición que ha de ser obligado a asentar puertas y umbrales.
— Item con condición que ha de hacer un arquillo pequeño con un caño por adonde salga la lía, del ancho y tamaño que el señor de la obra quisiere.

Y con estas condiciones Juan Rodríguez, maestro de albañiría (sic) vecino de Sevilla, le pone dicha obra en 550 reales.
El día 5 de julio de 1594 ante el escribano Hernando de las Cuevas pareció Jusepe Cornelio, vecino de esta Villa, por una parte, y por la otra Juan Rodríguez, maestro de albañiría, vecino de Sevilla en la collación de San Roque, y dijeron que son concertados y que la comenzará mañana día 6 de julio, y si no, que lo pueda ejecutar por su solo juramento. Cobrará en tres partes, al principio, a la mitad y al final del trabajo. Lo hará so las penas contenidas en las condiciones, mas 10.000 maravedíes para el contratante, mas las costas. Testigos, Juan de las Cuevas y Juan Díaz.
Por marzo de 1596 Juan Rodríguez formaliza con él otro contrato, ver infra.

Jusepe Cornelio, flamenco* natural de Amberes y vecino de esta Villa, da poder a Guillermo Tremaras ... , vecino de Amberes, ausente, para que venda todos los pedazos de tierra que él posee, para sembrar y para pasto de ganados, en dicho Amberes. Dado en esta Villa a 1º de octubre de 1594. Testigos, Hernando el mozo, Pedro de las Casas, Bartolomé Ruiz y Domingo Pérez, vecinos de esta Villa.
Así, Cornelio quema todos sus barcos, definitivamente olvidados sus orígenes y su terruño. Ya solo le ocupa la mente lo que le depare el futuro en la pequeña población aljarafeña.



Se ha convenido entre la mayoría de los historiadores usar el gentilicio "flamencos" para los habitantes de aquella región que permanecieron fieles a España, y el de "holandeses" para los que se rebelaron. Justo diez años antes de que Jusepe formalizara con el albañil las condiciones de la obra en su casa (v. s.), o sea, en pleno verano de 1584, tuvo lugar el asedio de Amberes por parte de la monarquía hispana, protagonizado por "El Rayo de la Guerra". Sitio de Amberes (1584-1585).
Se está de acuerdo también en que uno de los factores que impulsaron el aluvión de inmigrantes de los Países Bajos hacia la península ibérica fue el de la Guerra de los Ochenta Años, y desde luego deberíamos contabilizar también esta decisiva y central acción de la conquista de Amberes en dicho periodo, la cual tuvo que significar una verdadera catástrofe para aquella sociedad, ya pretraumatizada con los horribles hechos del Saqueo de Amberes —o "Furia Española"—, cuando en 1575 los soldados amotinados por no haber cobrado sus salarios arrasaron la ciudad, por entonces habitada por 100.000 personas, exterminando durante tres días a varios millares de ellas. Jusepe debió vivir de cerca todos aquellos trágicos días, que significaron que varias otras provincias se rebelaran uniéndose a las que ya estaban enfrentadas a la corona española. Pero el futuro aguardentero vecino de nuestra Villa demostró tener suficiente estómago para digerir desastre tras desastre, y para acabar perfectamente amoldado a la sociedad sevillana. Como muchos otros, algunos de los cuales vamos a conocer, dado sus estrechos vínculos con Castilleja. Vaya por delante el primero:

Pedro Pomares Bramantino, natural de Amberes y vecino de esta Villa, conoce a Pedro Moreno, vecino de esta Villa, presente, y dice que por cuanto Luisa de Briones, viuda de Hernando Jayán, le dió a Pomares a censo y tributo unas casas en esta Villa, linde con casas de Juan Moreno y con viñas de Diego de Portes, y por delante la calle, por 12 ducados y una gallina, según escritura ante Hernando de las Cuevas del lunes 16 de noviembre de 1579, y porque ahora Luisa de Briones le ha puesto demanda diciendo que le diese fianzas para seguridad de la paga, diciendo él quererse ir a Flandes y a Sanlúcar* y haber hecho mudamiento de estado, como se contiene en la demanda que Luisa puso ante Diego González, Alcalde Ordinario, y ante Hernando el escribano, el viernes 5 de noviembre de este presente año, y Pomares fue preso por la dicha demanda hasta tanto que no se ausentare de esta Villa y diese fianzas, y Pedro Moreno a su ruego ha salido por su fiador, y que si se fuese a Flandes sería por un año solamente y volviendo luego a vivir a esta Villa, y porque al tiempo que pasó dicha obligación Pomares quedó con cargo de dar a Luisa un resguardo de que no se ausentaría de esta dicha Villa, y que si no, lo pagase de los bienes siguientes: una caldera grande de cobre que tiene su cabeza y cañón, que hace 60 arrobas; otra caldera mediana con cabeza y cañón, de 22 arrobas; otra chica con un cobertizo, de 4 arrobas; un escritorio de cedro con sus pies; un cofre viejo de Flandes. Todo lo cual Pomares entrega a Pedro Moreno en resguardo, y si desde hoy en un año no hubiese vuelto, que los dichos bienes y las casas sean para dicho Pedro, y si no alcanzare a pagar los 12 ducados y la gallina a Luisa, que pueda vender los dichos bienes y pagar lo que faltare, y para adobar las dichas casas, y que sea creido Pedro solo por su juramento y sin otra averiguación, y si vuelve Pomares antes del año, que todo quede como estaba. Pedro Moreno acepta. Dado en el Señorío, sábado 6 de noviembre de 1582, testigos, Diego Lopez, Pedro de las Tejas y Diego González.



                                               Firma del amberino Pomares.

* Se entiende, primero a Sanlúcar de Barrameda y desde allí embarcarse hacia Flandes.


                                                                     Amberes


                                                 Alejandro Farnesio el año del Sitio.

No hay duda de que Jusepe Cornelio se convirtió en un castillejano de pro, al menos entre el estamento oficial.  Porque el sentir de los viejos castillejanos de a pie, con raíces desde el siglo XV, ya sería otro cantar:

En 1593 el Concejo de esta Villa nombró por Receptor de las Bulas de la Santa Cruzada a Jusepe Cornelio*. El 25 de febrero de dicho año el Padre fray Bartolomé Bautista, de la orden de los dominicos y Comisario de dichas Bulas vino a Castilleja para recolectarlas. Bernardo el aguardentero contribuyó con cuatro reales de plata, y el mismo Jusepe Cornelio con diez. A veces los contribuyentes vuelven a aparecer en la lista aportando sumas similares, no sabemos por qué razón. Y hay casos en que colaboran en nombre de otra persona aunque ya lo hayan hecho por ellos mismos. Estas listas tienen un gran valor porque hacen la función de auténticos Padrones del vecindario, ya que  prácticamente nadie se negaba a contribuir, a pesar de ser un acto voluntario, y en cualquier caso, las de los más pobres las pagaban sus allegados o amigos más pudientes.
Cornelio entregó la suma total recaudada, ante Hernando de las Cuevas el escribano, a Diego de Balentino, Alguacil Receptor de la dicha Santa Cruzada, que vino con el dicho Señor Comisario. Testigos, Juan de Castro, Alcalde Ordinario, Cristóbal Andrés y Hernando de las Cuevas el mozo.

* Ya aparece casado con una castillejense, Catalina Gallegos.

La relación de Jusepe con Bernardo se extendía a otras industrias aparte de la elaboración de licor:

Por noviembre del dicho 1594 muchos vecinos de Castilleja reciben en préstamo trigo del Pósito de la Villa para sembrar este año. Entre ellos, Bernardo de Oliver, con su fiador Francisco de Castro, vecino de esta Villa, saca dos fanegas. Lo cual indica que Bernardo era dueño de algún terreno, un par de aranzadas a lo sumo. Se obligan a devolver las dos fanegas por el día de Santiago en julio de 1595. También sale Bernardo por fiador de otros receptores de trigo del Pósito, como Antón de Valencia o, en reciprocidad, el dicho Francisco de Castro. En noviembre de este último año, 1595, se vuelve a repetir el reparto de fanegas de trigo en préstamo:
Bernardo de Oliver, vecino de esta Villa, y Jusepe Cornelio como su fiador, pagarán al Pósito dos fanegas de trigo que recibe en préstamo. Dado en el Señorío a ... de noviembre de 1595.
El día 15 de dicho mes se presta una fanega y media de trigo a Alonso Martín, morisco*, y es su fiador Bartolomé Jiménez, ambos vecinos de esta Villa. Y el día 11 recibe Francisco Miguel** dos fanegas.
Con posterioridad, a principios del siglo XVIII, aparece algún Bernardo de Oliver poseedor de pequeñas suertes con viña en Gines, lindantes con el término castillejano.

* Pronto llegaría esa auténtica vergüenza que fue la Expulsión de los Moriscos.

** Francisco Miguel aparecerá en un futuro gráfico genealógico de los Oliver más completo. Es marido de Marina de Vega, hermana de Magdalena, la mujer de Bernardo el Espadero. Sobre él y como prólogo podemos ver que Francisco Miguel vende bueyes como si de rosquillas se tratase:

Un buey color bermejo que toca en rucio (pardo claro) con una lista en la frente por 24 ducados al vecino de Bormujos Bartolomé Rodríguez el viejo, estante en esta Villa de Castilleja; pagará en mayo de 1598 y a ello hipoteca dicho buey y otros dos que ya posee, "Secutor", de color hosco (muy oscuro, casi negro) enjalbardado, y "Copete", de color bermejo. Dado en casa de Hernando de las Cuevas el escribano, 27 de octubre de 1597, siendo testigos Hernando de las Cuevas el mozo y Juan de Chávez, vecinos de esta Villa, y Juan Martín, vecino de Bormujos.
Cuatro, uno color ceniza rusullo (¿) bragado entrepelado, otro castaño, otro apavonado y otro ... al vecino de Camas Cristóbal Rodríguez y a su fiador Pedro Rodríguez, por 109 ducados; pagarán por San Juan de junio de 1598, y a ello hipotecan los cuatro dichos bueyes y otros cuatro que tiene Cristóbal: uno color bermejo, otro color castaño bragado, y los otros dos color blanco encerado. Dado en casa del escribano Hernando, 1 de ... de 1597. Testigos, Pedro de las Casas, Hernando de las Cuevas el mozo y Roque de las Casas.
Dos novillos, uno cojo y el otro que está encalmado, por 49 ducados al vecino de Bormujos Juan Martín de los Negros y a su fiador ... ... , también vecino de Bormujos. Pagarán en 1598, y a ello hipotecan dichos novillos. Dado en casa del escribano Hernando en esta Villa, 2 de noviembre de 1597. Testigos, ... ... y Juan Ximeno de Ribera (mayordomo del Conde de Olivares).
Dos bueyes: "Rosado", color de ... , y "Merino", de color bermejo, a Pedro Asencio, vecino de Bormujos, y al dicho Juan Martín de los Negros como su fiador. (Roto e ilegible). Testigos, Juan Ximeno de Ribera, Juan de Chávez y Bartolomé de ¿Vega?.

Y para poner broche final a las actividades del flamenco Jusepe (en lo que respecta a esta entrada, porque continuaremos con sus hechos en la siguiente), este contrato de venta:

Jusepe Cornelio, flamenco, vecino de esta Villa de Castilleja de la Cuesta, vende a Miguel de Neve*, tonelero vecino de Sevilla en la Carretería, collación de Santa María, una su esclava, de color negra y de nombre Cristina, de 25 años de edad, y se la vende por de buena guerra y no de paz, y que es borracha, ladrona, huidora, ética, endemoniada, que tiene los ojos claros y no ve**, con mal de bubas y de fuera. Por precio y cuantía de 150 ducados, que recibe del comprador al contado. Dado en el Señorío de esta dicha Villa, a 13 de abril de 1597, siendo testigos Hernando de las Cuevas el mozo, Juan de Linares (barbero cirujano), Martín Cabrera y Antón de Valencia.

* Otro flamenco, antecesor de Justino de Neve.

** Se creía que los esclavos de ojos claros tenían disminuidas sus capacidades visuales, especialmente de noche y en la oscuridad. Ver para más detalles http://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com.es/2009/08/los-esclavos-71.html

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