martes, 27 de octubre de 2015

Padrón 1h




Auto. En la Villa de Castilleja de la Cuesta en veinte y tres de Abril y año del Sello, los Señores Don Pedro de Silva y Don José Rosales, Alcaldes Ordinarios de primero y segundo voto de ella, habiendo visto este Expediente y su Estado, teniendo presente de que se halla fuera de esta Villa a Diligencias del Real Servicio el Procurador Síndico General y Personero, persona que es indispensable su asistencia al Acto del Sorteo, y que hasta su regreso no puede verificarse éste, y a que por otra parte aún no están finalizados los dos meses para la ejecución de la presente Quinta, se señala para la celebración del Sorteo el Domingo seis de Mayo próximo, después de Misa Mayor, en la Hacienda del Señor Marqués de Loreto, a cuyo acto asistirán todos los Individuos de Ayuntamiento y demás personas prevenidas por ordenanza, a quienes se les hará la correspondiente citación ante diem, como igualmente a todos los Interesados Mozos Útiles que resultan de la anterior clasificación, y sin perjuicio de anunciarlo al público, y hacerles el correspondiente llamamiento por Edictos que se fijarán en los sitios acostumbrados; así lo proveyeron y señalaron dichos Señores, de que certifico. Don Pedro de Silva. Don José Rosales. Ynestrosa.

Diligencia de Edicto. Seguidamente yo, el Fiel de Hechos, hice, formé y fijé en los sitios acostumbrados de esta villa los Edictos que se mandan, de que certifico. Ynestrosa.

Otra. En Castilleja de la Cuesta en cuatro de Mayo de mil ochocientos veinte y siete, yo el Fiel de Hechos saqué lista de todos los Mozos Útiles, como también de todos los Señores de Ayuntamiento que deben asistir a la diligencia del Sorteo, la que entregué a José Colorado*, Alguacil Menor de este Juzgado, para la citación a dichos Individuos prevenida por el Auto antecedente. Y para que conste pongo la presente diligencia, de que certifico. Ynestrosa.

* Colorado no es apellido común en nuestro pueblo. El 19 de noviembre de 1830 el Alguacil Menor reconoció una renta de 20 reales y un tributo de 12 maravedíes, anuales, sobre la casa de su morada, a pagar al Mayorazgo del Excelentísimo Señor Duque del Infantado Lerma y Pastrana a requerimiento de su Administrador Rosendo Sobrino. La casa, en realidad "una parte de casa", pertenecía a su esposa María Concepción Chávez, y estaba situada en la calle de Enmedio, lindando por un lado con casa de Andrés Jiménez y por el otro con casa de los herederos de Diego Rosales Navarro que entonces disfrutaba su viuda María Manuela Ramos. Elaboró esta Obligación de Pago el escribano Esteban Velasco, que acabamos de conocer acusado de encogerse durante la talla de los mozos de la Quinta de 1827. Era el Alguacil Colorado, como vemos, vecino de Andrés Jiménez, padre de Antonio, al que le cupo la suerte de soldado según sabemos ya.


Calle de Enmedio en la actualidad; al final, en la esquina izquierda, se alzaba la Hacienda de la marquesa de Loreto.


Diligencia de Sorteo. En la Villa de Castilleja de la Cuesta en seis de Mayo de mil ochocientos veinte y siete, siendo la hora como de las diez de la mañana de este día, los Señores de este Ayuntamiento, con asistencia de los Señores Curas Párrocos y Hombre Bueno que resultaron anteriormente y mi presencia, estando en una de las habitaciones de la Hacienda de la Señora Marquesa de Loreto a vista y presencia de todos los Interesados se procedió al encantaramiento de los veinte y cinco Mozos sorteables, cuyos nombres fueron escritos en iguales número de Cédulas, y leídas por el Síndico Provincial General Don José de Castro Pinto a presencia de todos en alta voz, practicando igual diligencia con otras veinte y cinco en blanco en las que se escribieron los correspondientes números, añadiendo a los números uno, dos y tres la palabra Soldado, y todas fueron puestas respectivamente en dos ollas nuevas preparadas al efecto encima de una mesa, las que fueron manifestadas al público volviéndolas boca abajo, y colocados al lado de cada una de dichas ollas dos niños de seis a siete años, por uno llamado José Rosales de mandado del Señor Alcalde Presidente, se sacó una bolilla de la olla de los nombres, que leída por el Síndico Provincial General decía Antonio Caro Cabrera, hijo de otro; y sacada otra de los números por un niño llamado Antonio Cabrera decía Número quince. Y sacada otra de los nombres decía Sebastián de la Palma Caro, hijo de Ramón; y sacada otra de los números decía Número diez. Y sacada otra de los nombres decía José Rodríguez Pacheco, hijo de Juan, y sacada la contraria decía Número catorce. Y sacada otra de los nombres decía Juan Sivianes, hijo de José, y sacada la contraria decía Número diez y nueve. Y sacada otra de los nombres decía José Carrera, y sacada la contraria decía Número cuatro. Y sacada otra de los nombres decía Antonio Jiménez, hijo de Andrés, y sacada la contraria decía Número dos, soldado. Y sacada otra de los nombres decía José de la Palma Caro, hijo de Ramón, y sacada la contraria decía Número diez y ocho. Y sacada otra de los nombres decía Juan Quiroba, hijo de Manuel, y sacada otra de los números decía Número doce. Y sacada otra de los nombres decía Juan Caro Cabrera, hijo de Antonio, y sacada la contraria decía Número nueve. Y sacada otra de los nombres decía Joaquin Caro, y sacada de la de los números decía otra cédula Número once. Y sacada otra de los nombres decía Antonio de Silva, hijo de Pedro, y sacada la contraria decía Número diez y seis. Y sacada otra de los nombres decía Juan de Santiago Ramos, hijo de otro, y sacada la contraria decía Número veinte y tres. Y sacada otra de los nombres decía Manuel Oliver Negrón, hijo de Francisco, y sacada la contraria decía Número veinte. Y sacada otra de los nombres decía Antonio de Aguilar, hijo de Juan, y sacada la contraria decía Número siete. Y sacada otra de los nombres decía Francisco Oliver Cabrera, hijo de José, y sacada otra cédula de los números decía Número tres, soldado. Y sacada otra de los nombres decía Juan Ramos Rosales, hijo de Francisco, y sacada la contraria decía Número veinte y cinco. Y sacada otra de los nombres decía Juan de Oliver Sánchez, hijo de Antonio, y sacada la contraria decía Número ocho. Y sacada otra de los nombres decía Cristóbal de Aguilar, hijo de Juan, y sacada la contraria decía Número diez y siete. Y sacada otra de los nombres decía Rafael Rodríguez Rosales, hijo de Francisco, y sacada la contraria decía Número seis. Y sacada otra de los nombres decía Gerónimo Herrera, hijo de otro, y sacada la contraria decía Número veinte y dos. Y sacada otra de los nombres decía Francisco Oliver López, hijo de Manuel, y sacada la contraria decía Número uno. Soldado. Y sacada otra de los nombres decía Juan Ortiz Oyega, hijo de Pedro, y sacada la contraria decía Número cinco. Y sacada otra de los nombres decía Antonio Rodríguez Paz, hijo de Juan, y sacada la contraria decía Número veinte y cuatro. Y sacada otra de los nombres decía Francisco de Paula Oliver Sánchez, hijo de Antonio, y sacada la contraria decía Número veinte y uno. Y sacada otra de los nombres decía Diego Pacheco Negrón, y sacada la contraria decía Número trece.
Con lo que se concluyó esta Diligencia de Sorteo ejecutada con la legalidad y pureza que se requiere, manifestándose a todos los concurrentes las ollas que contenían las expresadas bolillas, poniéndose boca abajo encima de la mesa, y en seguida se preguntó a los Interesados si tenían que pedir o alegar alguna cosa contra la Pureza de este acto, a lo que uno de ellos alegó en el acto que los hijos de Padres quebrados habían tirado la suerte en otros pueblos, y que lo hacía presente para usar de su derecho ante la Junta, que en lo demás no tiene que pedir ni alegar cosa alguna contra la pureza de este acto, a lo que todos dijeron estaban conformes; por lo que dichos Señores dieron por concluida esta diligencia, que firmaron y señalaron con los Interesados que supieron y los Señores Padres Curas, de que yo el Fiel de Hechos certifico. Don Pedro de Silva. Don José Rosales. José de Luque. Pedro Gómez. José de Castro. Pedro García, Alguacil Mayor. José María Recacha, cura. Juan José Maestre, cura. Ambrosio Tovar, Síndico Personero. José Prieto. Francisco Márquez. Manuel Ynestrosa.

Les esperaba al trío de mozos el "chopo" (el fusil, por la madera usada en su fabricación), también conocido como "la novia" (porque no había que abandonarlo ni de noche ni de día),


                  Fusil de chispa, 1828

y también les aguardaba un vistoso uniforme de Infantería.


                                       Infantería de Saboya

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