domingo, 24 de enero de 2021

Los olvidados, 12c.


El extenso panorama que se le ofrecía al abogado Francisco Caballero-Infante Soldado desde sus atalayas aljarafeñas, la primera en la plaza de Santiago y la segunda en la calle Príncipe de Asturias de Castilleja, —en edificios de su vivienda que a poco que se alzaran brindaban vistas despejadas y amplias de la Vega—, propiciaba que, en su consiguiente síntesis intelectual, abarcara la idiosincrasia y la suma sociológica de las personalidades de la comarca. Sobre ésta escribió a menudo en la revista de su propiedad, de la que era fundador y director: Sport Sevillano

La revista quincenal dio a la luz pública su primer número el 15 de enero de 1913, al precio de 60 céntimos, con una foto de portada del rey Alfonso XIII, presidente honorario de la Real Sociedad Automovilista Sevillana y de la Real Sociedad de Tiro de Pichones, así como "primer automovilista de España". 

Entre los socios fundadores de la R. S. A. S. están el cónsul belga Camilo Perreau y Otto Engelhardt, y de vecinos o relacionados con nuestra Villa vemos en la sobredicha sociedad a Sáinz de Rozas, Salinas Malagamba, Tassara, Benjumea, Marañón o Lastra.

 Francisco Caballero-Infante se encuentra bien apoyado, en sus iniciativas, por la aristocracia y la oligarquía sevillanas, cuyos miembros y algunos industriales importantes son quienes disfrutan de automóviles en los primeros años del siglo XX. Su revista informa especialmente sobre coches, pero no elude ni la aviación, ni la hípica, ni el ciclismo, ni la tauromaquia (al tomareño Ricardo Torres dedica largos artículos), ni el teatro, ni el fútbol, y está muy bien surtida de informaciones de eventos internacionales, los que acontecen en países tan distantes como Rusia, Japón o Norteamérica. De hecho mantiene correspondencia con un club automovilista nipón, que le envía fotografías.


Automovilistas japoneses, corresponsales de Francisco Caballero-Infante

Los primeros automovilistas sevillanos se enfrentaban a carreteras en pésimo estado. En general y sobre todo en los pueblos y en las capas inferiores de la sociedad hay gran rechazo hacia el automóvil. Bandas de chiquillos que se enseñoreaban de los territorios, niños que percibían a los ruidosos aparatos como a monstruosos enemigos, les demostraban su aversión por sus apestosos tubos de escape y por los manchurrones de líquidos pringosos que dejaban por caminos y carreteras. En la Calle Real de Castilleja la policía detuvo a cierto muchacho que al paso del automóvil de un personaje de la realeza borbónica que se dirigía al palacio de Montpensier le lanzó un caparazón de cangrejo buey adulto (con 25 centímetros de ancho y un peso de cerca de 2 kilos). 

"Son varias las denuncias que ha recibido esta R. S. por las pedreas de que son víctimas los automovilistas y. viendo la indiferencia de algunas autoridades, principalmente la de los pueblos, a corregir tan bárbaro atropello, y la pasividad de la guardia municipal que impávida contempla los racimos de zulúes que se suben á las traseras de los coches causando deterioros en los mismos, creemos ha llegado el momento de excitar el celo de aquélla para corregir tales abusos, pues de lo contrario, haciendo uso de la acción popular que nos concede la ley de Enjuiciamiento criminal en su artículo 25, haremos valer nuestros derechos". Sport Sevillano, 15 de febrero de 1913.

Se quejan los conductores de que los adoquines de las calles de Sevilla están sueltos, y al pasar sus automóviles salen despedidos los lodos del subsuelo que la lluvia forma, manchando a los peatones y produciendo las consiguientes reacciones violentas.
Algún malintencionado rellena con ramas y hierbas un profundo bache en la carretera entre Dos Hermanas y Los Palacios, y lo cubre con tierra para que no se distinga el socavón. Dos directivos de la Sociedad de Automovilistas que viajaban a Chipiona caen en la trampa, y el vehículo da un salto sin control y queda en la cuneta con los muelles delanteros rotos por el porrazo.


Daimler de 20 HP

Ildefonso Marañón se compra un Daimler de 20 HP, en el que en cierta ocasión transportó a jefe de la guardia del rey y a un par de otros importantes personajes de su séquito cuando visitaron Sevilla. También colaboró llevando a los hospitales soldados heridos y enfermos provenientes de Marruecos. Su hermano José Marañón registra un Panhard de 10 HP, 4 cilindros, 4 asientos, doble faetón.
Caballero-Infante vende uno de sus coches a la Sociedad "La Higiénica", fábrica de gaseosas y jarabes.
Se forma el Club Deportivo Sevillano para ciclistas, siendo nombrado vicepresidente Francisco Caballero-Infante, y juez árbitro Otto Engelhardt. El primero también es miembro de la Junta Directiva de la Sociedad de Regatas "Club Náutico", formada en noviembre de 1913.


Francisco Caballero-Infante introduce en Sevilla el movimiento de los boy-scouts, ya por entonces (1913) enraizado en Madrid, Barcelona y Valencia a partir del original de Inglaterra, fundado y organizado en 1907 por el general sir Robert Baden-Powell.  En los almacenes "El Águila" (calle Sierpes, 70 y 72) hace exponer Caballero-Infante un maniquí vestido con un uniforme de explorador que ha adquirido en Madrid, para dar publicidad a su movimiento y que los hispalenses fueran familiarizándose con los jóvenes. En su revista publica cartas de adhesión a la organización de exploración, reglamentos, noticias, comunicados, etc. referentes a ella, mientras prepara con una gran dedicación la estructura jerárquica escultista. Publica una carta en la que defiende a la organización de las acusaciones de ser masónica, antipatriótica y clasista. Por fin, en el Círculo de Labradores, los delegados del Comité nacional constituyen el Comité provincial, cuyo secretario va a ser Francisco Caballero-Infante.
Ciento ochenta muchachos sevillanos hay inscritos en junio de 1913. El domingo día 14 de septiembre de dicho año, tras los calores veraniegos, salen de excursión por primera vez, en doble fila por el camino bajo a San Juan de Aznalfarache, "con una avanzadilla para reconocer el terreno y señalar los obstáculos que pudiera haber". Solo nueve de los 180 disponen de uniforme. Al frente, Caballero-Infante, "iniciador en Sevilla de la Institución y verdadera alma de ella, que con admirable tesón y paciencia propia de Job, ha conseguido lo que con fines nunca bastante alabados se propuso".


Los tres primeros exploradores sevillanos

A la media hora dieron vista al pueblo, y se recomendó a los muchachos que tuvieran prudencia, porque no se sabía cómo iban a ser recibidos. En efecto, al entrar a la población un numeroso grupo de chavales los siguieron constantemente entre gritos, chuflas y berridos, "y gracias a que no nos apedrearon".
Enviaron dos exploradores a pedir permiso a Otto Enghelhardt para que les dejara acampar en su finca. Otto, "que es entusiasta por todo lo que significa adelanto y civilización, no solo puso la finca a disposición de los muchachos, sino que facilitó todo lo que necesitaron". Allí construyeron una choza con sus propios bordones cubiertos de ramaje, hicieron una camilla y levantaron un puente aéreo entre dos árboles. Tras merendar, regresaron a la ciudad por Triana. Era tal la aglomeración de gente curiosa que les esperaba que, por temor a que sucediera algo, tomaron un tranvía hasta la Plaza Nueva. Caballero-Infante en el Sport Sevillano agradeció a Otto las atenciones recibidas.
Al domingo siguiente volvieron los exploradores sevillanos al mismo lugar, pero esta vez solicitaron en San Juan que la policía los escoltase. De nuevo en la finca de Otto Engelhardt, se prepararon un arroz con carne, volvieron a levantar choza y puente, hicieron ejercicios de "gimnasia sueca" y saltos con los bordones a modo de pértigas, y a las 5,30 regresaron. Ya tienen local en la ciudad, cedido por el director del Casino Militar en un alto que daba a la calle Tetuán. Uno de los instructores es Antonio Ros Hernández, teniente de Infantería. La organización está transida de militarismo, ha encontrado simpatizantes entre la oficialidad y mandos del Ejército, y muchos de sus componentes son hijos de militares.


Antonio Ros Hernández, teniente de Infantería e instructor de boy-scouts sevillanos

Los jóvenes desarrollan una intensa actividad entre marcha y marcha. Forman una caseta de ramajos y mimbres en la Feria de Sevilla, o postulan con huchas por las calles para reunir fondos con que auxiliar a los soldados repatriados desde Marruecos.

El 23 de noviembre de 1913 hacen una excursión a Caño Ronco, a un kilómetro de Camas. La Vega está inundada de agua en descomposición de la última riada, pero en la falda aljarafeña el aire bajo un cielo azul es puro y perfumado. Al rato de acampar llegaron el secretario Francisco Caballero-Infante con su señora, Ramona López Oliva "acompañada de una simpática señorita (a quien no tengo el gusto de conocer) y del más simpático y más pequeño Explorador de España, Paquito Caballero-Infante [un sobrino de Francisco y Ramona], Socio protector de nuestra Asociación, los cuales, no reparando en las penalidades propias del camino y acceso a dicho sitio, para diversas señoras, se nos presentaron y nos obsequiaron a todos, con dulces, pastas y Jerez y a nuestros superiores con habanos". Sport Sevillano, 15 de diciembre de 1913. José Zunón y Zamorano, guía y cronista de la 1ª patrulla.

Pocos días después Francisco Caballero-Infante fue a Madrid a una reunión de Presidentes de Comités de Exploradores, como delegado del de Sevilla, para preparar una asamblea general. Fueron recibidos los comisionados de varias provincias españolas con toda fastuosidad y un gran despliegue de grupos de exploradores madrileños, que les hicieron demostración de sus capacidades de supervivencia en el Monte del Pardo.

"La excursión del día 30 de Noviembre. Memoria de la excursión verificada por los Exploradores Españoles (Sevillanos) a Castilleja de la Cuesta el día 30 de Noviembre de 1913.
A las nueve de la mañana de dicho día en el punto de reunión fijado de antemano (Plaza de Armas) eran ya muchos los Exploradores que allí se hallaban. A las 9 y 15 minutos empezó la formación por patrullas de a cuatro, poniéndose a las 9 y 25 minutos en marcha la columna expedicionaria al mando de los instructores Sres. Zunón y Espejo y subinstructores Sres. Ingunza y Rodríguez Caso.
El primer alto se hizo en la 'Pañoleta', donde fuimos recibidos por una numerosa representación del Club Deportivo Sevillano con un ¡Vivan los Exploradores Españoles! contestándosele con un viva a España y otro al Club.

Los ciclistas del Club Deportivo Sevillano se encuentran en La Pañoleta con los exploradores camino de Castilleja. Recordemos que el juez de línea de dicho club era Otto Engelhardt, creo que el primero por la derecha de la foto.

Acto seguido se emprendió el avance por la famosa cuesta de Castilleja, haciendo algunos altos para no fatigarse demasiado; después de terminar el paso de la cuesta se hizo alto en la famosa Ermita de Guía, donde los Exploradores dieron limosnas a las hermanitas de la infeliz asesinada (1); después se siguió el camino del pueblo pasando por sus calles marcialmente; se hizo alto delante del célebre palacio donde murió Hernán Cortés, hoy propiedad de las Irlandesas de Sevilla.
El alcalde del mencionado pueblo (2) nos revistó quedando muy complacido del estado de instrucción en que nos hallamos. Se puso otra vez en marcha la columna llegando próximamente a las 12 y 1/2 a la hacienda del Sr. Marañón (3).

Haciendo la comida. Forman un pelotón alrededor de la candela porque en pleno mes de noviembre debía hacer frío.

Algunos exploradores se pusieron a guisar los víveres que llevaban, siendo probados todos los guisos por los Instructores, encontrándolos buenos y en su punto.
Después de verificado el almuerzo, al mando del Sr. Rodríguez Caso hicieron los 'boy-scouts' instrucción y gimnasia sueca, dándoseles un descanso para recoger la impedimenta y ponerse en marcha de regreso a Sevilla.
En el camino se hicieron varias aguadas, regresándose por el camino de la trocha, llegando a Sevilla a las 6 y 10 minutos y se dirigieron por las calles céntricas a la Plaza de San Fernando, en la que se disolvieron las patrullas a las 6 y 1/2, después de los vivas acostumbrados. Rafael Pesqueira Bernabeu (4). Guía de la 3ª patrulla". Sport Sevillano, 15 de diciembre de 1913.

(1) Por "Perico el Ventero", la joven Rosario Oliver Rodríguez fue acuchillada hasta morir. El crimen tuvo una gran resonancia. Era nieta de Juan Manuel Oliver Jaén y de Carmen Chávez Rodríguez, naturales de nuestra Villa. Su padre, José Oliver Chávez, nacido en Castilleja en 1860, mantenía a su mucha familia con las limosnas y el sueldo de ermitaño y con una huertecilla cuyos productos llevaba a Sevilla en su mulo y vendía en un puesto del mercadillo del Postigo del Aceite. Estaba casado con Carmen Rodríguez Oliver, también natural de esta Villa, con quien tenía, además de a Rosario —nacida en 1898—, a Francisca, Dolores, Antonia, Carmen, José, Manuel y Romualdo Oliver Rodríguez. Ver Padrón, 1x. Diciembre de 2015. 

(2) El alcalde referido era Manuel Rosales Quintanilla, quien ese 1913 había sustituido interinamente a Francisco de los Reyes Sánchez. El indicado alcalde, habiendo sido informado de los acosos que la chiquillería mostrenca dispensaba a los "boy-scouts" allá donde iban, puso a disposición de los instructores a los cuatro agentes policiales, llamados pomposamente "Cuerpo de Guardias Municipales Armados", que formaban la plantilla de reciente creación en el pueblo, orgullo de su administración y descanso y paz de los privilegiados, poco más o menos como ocurre en nuestros días.
Estamos en vísperas de la Primera Guerra Mundial. Época de predominio total del Reino Unido en lo político, en lo económico y en lo colonial, y por consiguiente en lo cultural. Y la formidable extensión del movimiento escultista tiene mucho que ver con este estado de cosas, aunque en España, la caverna siempre xenófoba, en principio lo hubiera tildado de antipatriota. Caballero-Infante reflejará esta situación mediante la abundantísima utilización de anglicismos en su revista —ya desde su título, Sport—. Dice Corominas que el antiguo "deporte", usado en castellano con el sentido de "solaz, entretenimiento" desde el siglo XVII, fue después calco moderno del inglés "sport" con el significado de "actividad, comúnmente al aire libre, con objeto de hacer ejercicio físico", ya a finales del XIX. Caballero-Infante desprecia el vocablo castellano y utiliza el inglés, por las razones antedichas de preponderancia cultural de los británicos. En las hemerotecas con el sentido primario de "diversión" lo encontramos tempranamente en el Semanario de Zaragoza del 10 de diciembre de 1798.

Modelo y guía de Francisco Caballero-Infante era Robert Stephenson Smyth Baden Powell (1857-1941), quien sirvió a su país, Inglaterra, en la pelea por la suculenta presa de Sudáfrica que le disputaban los afrikáneres (bóeres), grupo étnico de origen neerlandés.

"Una de sus tácticas preferidas era la de engañar al enemigo haciéndole creer que se enfrentaba a un ejército mayor al real, para lo cual fabricó maniquíes de soldados [recordemos el maniquí vestido de scout que Caballero-Infante hizo colocar en el escaparate de los almacenes El Águila].
Basado en el concepto de que la mejor defensa es el ataque, Baden-Powell golpeaba al enemigo cada vez que podía, con el escaso material con que contaba. En ese ambiente, en que todos los hombres eran necesarios para la defensa de la ciudad [de Mahikeng], Baden-Powell reunió un cuerpo de cadetes al cual uniformó, dándoles la tarea de llevar los mensajes y órdenes, hacer de centinelas y ayudar en la distribución de alimentos y medicinas (con esto pudo ocupar en la batalla a los hombres que se encargaban de cumplir estas funciones). Al mando de este cuerpo de cadetes estaba un joven oficial llamado Goodyear. Con gran coraje y responsabilidad, incluso bajo fuego enemigo en sus bicicletas, sorteaban los inconvenientes y cumplían con lo ordenado. Baden-Powell se dio cuenta de que cuando a un joven se le da una responsabilidad, este pone mucho empeño en cumplirla. Este razonamiento fue el principio del movimiento Scout". Wikipedia.

(3) Igual que Otto Engelhardt había hecho permitiendo acampar a los exploradores en su finca de San Juan de Aznalfarache hizo Ildefonso Marañón Lavín en la suya de Castilleja, la cual abarcaba todo el antiguo pago de Las Escaleras además de partes de los términos municipales de Gines y Bormujos. El caserío de la finca de Marañón era lo que hoy es San Ignacio. Marañón, además de terrateniente, fue uno de los fundadores de la Compañía Sevillana de Electricidad, que había traído el tendido y la luz a Castilleja poco tiempo antes de la llegada de los boy-scouts en 1913. Además fue accionista de la empresa sevillana "Tranvías S. A.", dos compañías en las que Otto jugó capital importancia, como luego veremos. Ildefonso Marañón, nacido en Sevilla en 1868, murió en ella en 1948. Casado con su sobrina Elvira Sáinz de Rozas Marañón (1882-1930), fueron sus hijos Manuel, Ildefonso, María del Carmen y María de los Ángeles.
Todavía se apreciaban en las tierras de Marañón —así como en las demás del pueblo— los efectos de una densa plaga de langosta que había antecedido al arribo de los exploradores. La hierba era rala, pelada, dejando ver extensas calvas marrones. Muchas arboledas presentaban, como batallones de esqueletos escandalizados, sus ramas desnudas hacia el cielo. "El señor Presidente de la Junta Local don Lorenzo Silva Oliver manifestó que con motivo de haber salido al campo en la mañana de hoy, había observado una invasión enorme de langosta estacionada en la mayoría de las fincas del término municipal, que destruiría los sembrados. Que a su parecer revestía dicha invasión caracteres de gravedad, por encontrarse estacionada la expresada langosta en amplios terrenos sembrados en su mayoría de garbanzos, maíz, cebada, trigo y frutas diferentes, sin muestra alguna a desaparecer, pues siguen entrando en cantidad alarmante dichos insectos en dirección Norte". Archivo Municipal de Castilleja de la Cuesta.


Ildefonso Marañón Lavín

"Seguidamente incluyo la Orden de 14 de mayo de 1947 por la que se fija la cantidad que ha de abonarse a doña Ana Sainz de Rozas Marañón, por expropiación de la finca denominada "Cerca de Marañón", sita en Castilleja de la Cuesta (Sevilla). He aquí las primeras actuaciones para la construcción de la barriada de la Inmaculada Concepción. Antes, según fuentes orales consultadas por mí en Castilleja, toda esta "cerca de Marañón" era "campo y más campo", "había junto a la hacienda un palmeral, y un naranjal de frutos pequeños y agrios", "un pozo con su noria y la subsidiaria alberca se encontraban junto a lo que hoy es colegio Juan XXIII" (la antigua escuela de los Hermanos Maristas). A este pozo, para alivio del borriquillo, se le instaló luego un estruendoso grupo moto-bomba". Historia de los apellidos, 17. Junio de 2019. Ver también la serie de entradas titulada Las Escaleras que comienza en la del 10 de junio de 2008.

(4) El ferrolano Eduardo Pesqueira Domínguez, nacido en 1876, registrador de profesión, vivía con su familia en Sevilla desde 1901, en la calle Argote de Molina n.º 19. Su mujer era la sevillana Mercedes Bernabeu Ojeda, nacida en 1868. Sus hijos fueron José María, Manuel, Enrique, Carlos y el Rafael que anduvo enseñando a hacer fogatas a los escultistas en la hacienda de Marañón en Castilleja de la Cuesta. Entonces Rafael debía tener unos 15 años de edad, siendo así uno de los instructores más jóvenes del movimiento hispalense.
Su hermano Carlos, el más pequeño de todos, nació en Madrid en 1900, ciudad en la que por entonces se encontraba la familia al completo. Los demás, en Valencia de Alcántara (Cáceres).
 
Manuel Pesqueira Bernabeu tuvo por compañero de estudios a Luis Alarcón de la Lastra en la Academia de Artillería de Segovia. Luis Alarcón, al paso del tiempo y alcanzado el generalato, sería suegro de Alfonso Guajardo-Fajardo Albarracín, el hacendado de nuestra Villa que alojaba militares alemanes (ver la entrada anterior). 
Sufrió este Manuel Pesqueira en marzo de 1912 una intoxicación siendo alumno artillero, producida por la inyección hipodérmica —sin prescripción facultativa— de veinte centigramos de cloruro de morfina que le facilitaron en una droguería en la calle Juan Bravo n.º 15 de aquella capital, propiedad de Andrés Hernánz Pérez, al cual se le multó por ello con 75 pesetas tras la intervención de las autoridades de la Academia y de la judicatura. Pero Manuel, posiblemente adicto a la droga, persistió consumiéndola cada vez en mayores dosis:

"Desgraciado accidente. Muerte de un teniente de Artillería. El primer teniente de Artillería recién ascendido D. Manuel Pesqueira Bernabeu, venía desde hace tiempo aplicándose dosis de morfina, para atenuar los intensos dolores de muelas que padecía (sic).
Parece ser que esta tarde a las tres, como no encontrara alivio a sus dolores, se administró una mayor dosis de morfina, con tan desastrosos efectos que a los pocos momentos era cadáver.
Los compañeros del Sr. Pesqueira que vivían con él, grandemente alarmados, se apresuraron a poner el hecho en conocimiento de las autoridades.
El teniente finado era natural de Sevilla, y contaba veinte años de edad.
A la hora de cerrar nosotros este número se halla el Juzgado instruyendo las oportunas diligencias en el domicilio del Sr. Pesqueira.
Lamentamos este accidente, que ha arrebatado la vida a un joven oficial de Artillería, en los comienzos de su brillante carrera". El Porvenir Segoviano, 2 de julio de 1914.

Al año siguiente aprobó el curso de segundo teniente en la Academia de Ingenieros otro de los hermanos, el mayor, José María Pesqueira Bernabeu. José María se casó en agosto de 1925 en Madrid con María Antonia Susanna, hija del teniente coronel de Ingenieros Francisco Susanna. Tampoco tuvo suerte en la vida José María, con un trágico final recién casado:

"Grave accidente de automóvil: dos muertos y dos heridos. La Guardia Civil de Carabaña comunicó ayer a la Dirección de Seguridad detalles de un grave accidente de automóvil ocurrido anteayer en las proximidades del pueblo de Carabaña.
A consecuencia del vuelco de un automóvil que conducía el conocido deportista D. Pablo Nanot, quedaron debajo del coche éste y el capitán de Ingenieros, perteneciente al primer regimiento de Ferrocarriles, D. José María Pesqueira Bernabeu, domiciliado éste en la calle de Diego de León, números 4 y 6.
Otros dos ocupantes del automóvil, el capitán aviador D. Roberto Otaola y un caballero cuyo nombre se desconoce, fueron lanzados a cierta distancia.
Las consecuencias del accidente fueron terribles.
Los Sres. Nanot y Pesqueira resultaron muertos, y sus cadáveres fueron extraídos de debajo del automóvil, que quedó destrozado.
El capitán Otaola y el otro viajero resultaron heridos; pero su estado no ofrece cuidado.
El capitán Pesqueira era director de una Compañía comercial.
El Sr. Nanot era persona conocidísima en Madrid. Frecuentaba los Casinos, singularmente el Aero Club, donde era muy estimado". ABC, 11 de agosto de 1925.

Antonio Pesqueira Bernabeu —quien no aparece en el padrón sevillano de 1901— también estudió en la Academia Militar de Ingenieros, perteneciendo a la 98ª promoción. Y Enrique Pesqueira Bernabeu fue nombrado en abril de 1939 delegado de Hacienda en Lugo.

Tras pasar por Sevilla donde vivió su experiencia de instructor explorador, Rafael Pesqueira Bernabeu regresó a la capital de España, donde lo encontramos en 1927 figurando como miembro de la junta directiva de la Masa Coral de aquella ciudad. Además era topógrafo.


Murió el Sport Sevillano prematuramente, y poco faltó para que lo hiciera también el movimiento sevillano de los boy-scouts que intentó impulsar el abogado deportista, quien, por cierto, desaparece de la escena pública cuando en el mentado escultismo hispalense comienzan a proliferar los conflictos internos. Los dos hermanos, Emilio y Francisco Caballero-Infante están presentes por última vez en marzo de 1914 en un campamento en Tablada, en un acto de entrega de bandera a la tropa sevillana, que suma 200 muchachos ya. 
Luego, en 1918, el movimiento sufrió su primera reorganización, y al año siguiente otra, más radical:

"Parece que esta Agrupación de Exploradores [de Sevilla] no terminaba de cuajar, pues cuando el día 18 de noviembre de 1919 el secretario general realizó una visita de inspección a la Tropa de Sevilla, propuso la reorganización de dicha Tropa. Suspendiendo mientras las excursiones por un período prudencial "durante el cual había de practicarse una labor de preparación de los exploradores para poder reanudar la vida escultista en condiciones de seriedad y eficacia".
Esta medida se proponía dado el estado de desorganización en que se encontraba aquella Tropa: falta de registros, historiales y documentación reglamentaria, imposibilidad de conocer fehacientemente la antigüedad, grados y categorías de los muchachos, incumplimiento de la ley de Asociaciones, y otras causas.
A pesar de la suspensión, en 1920 hicieron una marcha a Itálica (Santiponce), a cargo de uno de los mandos disidentes. Interviene el gobernador civil, y la prensa informa de que "había ordenado la detención de un joven que vestía el uniforme de explorador, y al que se le obligó a despojarse de dicho traje". La revista El Explorador —órgano oficial del escultismo español— del 30 de octubre de 1920 se hace eco de todos los detalles y de los antecedentes que se habían producido en el verano anterior, cuando se acordaron dimisiones entre los directivos. 
Pero algunos jefes no acatan los acuerdos y se niegan a darse de baja, no se autorizan los libros de actas, los depositarios de los enseres, utensilios y equipos no rinden cuentas, se fuerza el candado de la puerta del departamento que almacenaba los indicados efectos, el vestuario, el instrumental. El Consejo Nacional suspende al sevillano y disuelve la tropa, prohíbe cualquier acto escultista y el uso de uniformes e insignias. Hasta llegaron a cruzarse anónimos con amenazas de muerte.

"Después de unos años de latencia, vuelve a resurgir en 1924 el escultismo en la capital andaluza, y se reorganiza el Consejo local de Alto Patronato".

En el mes de octubre de 1924, se celebra en Sevilla un magno Congreso Médico: el Iberoamericano de Ciencias médicas. Su apertura estuvo presidida por Alfonso XIII. Con motivo de lo cual llega desde Madrid una visita de exploradores para contribuir a la reorganización del maltrecho escultismo sevillano, organizada por el doctor Decref, —un hombre relacionado también con la Federación Sanitaria de Andalucía, gran promotor del excursionismo—. Acampan en el Parque de María Luisa. Pasan una semana de desfiles, visitas a monumentos, actos oficiales, etc. y por fin los madrileños salen en tren para Córdoba. 
En diciembre se conceden medallas de oro, plata y bronce al Mérito Escultista, pero Francisco Caballero-Infante está ausente, como si se lo hubiese tragado la tierra. Siguen tiempos de actividad, con gran participación de la aristocracia y de la familia real cuando reside en la capital andaluza en algunas de sus visitas. 

"El campamento internacional, que se tenía previsto realizar en Sevilla el año 1929, con motivo de la Exposición Iberoamericana, al final se realizó en Barcelona por la Exposición Internacional". 

Hasta los tiempos gloriosos de la Segunda República Española el movimiento de los exploradores en este país ignoró y despreció al sexo opuesto. Fue en 1933 en Málaga cuando se organizó un Grupo de Muchachas Guías por parte de distinguidas personalidades del magisterio, aunque con actividades muy centradas en manualidades y labores. En algunas ciudades andaluzas los boy-scouts ayudaron a los bomberos a sofocar los incendios en iglesias que las masas ocasionaban en protesta por los abusos eclesiásticos.


Una de las primeras girl-scouts de Andalucía

La Guerra Civil arrasó con toda la incipiente integración de las muchachas en el escultismo. Ver, de Francisco José Armada Muñoz, El escultismo andaluz. Un siglo de educación para la buena ciudadanía. Real Isla de León, 2007.

Pasaron los años y el Sport Sevillano quedó atrás, como queda dicho. Francisco Caballero-Infante Soldado escribía, en la paz de su casa de la castillejana plaza de Santiago su libro Educación cívica y su alcance en la Escuela primaria, los niños y las instituciones de los exploradores y Somatenes de España, editado por la Asociación de Maestros de Primera Enseñanza San Casiano. Sevilla,1924. Parecía que el abogado quisiese recapitular el contenido en valores del movimiento juvenil, subsanando así el gran daño que los intereses individuales y espurios le habían infligido.
Hay momentos en que es difícil, muy difícil, escribir en la plaza de Santiago. Son cuando, favorecido por párrocos cerriles, el núcleo duro de la cofradía la emprende horas y horas con el tradicional lanzamiento de cohetería y petardística.
Caballero-Infante abomina de estas bárbaras manifestaciones de incultura, pero aparte de algún episodio de irritabilidad no pierde capacidad de análisis. Ha observado desde su ventana las conductas de los más cerriles católicos del pueblo, el modo de relacionarse que tienen con las jerarquías cofrades, el cómo supervisa todo el párroco, la postura de las máximas autoridades eclesiásticas hispalenses al respecto. Saca sus propias conclusiones.

Uno de los coheteros, acaso el más viejo de ellos, es un pobre diablo analfabeto apodado "El Mamarrachada" que al entrar en años dejó de lado su vida disoluta, plagada de pendencias, alcohol y abusos, y se acogió, con base en el principio cristiano de perdón y caridad, a la protección de la horda creyente. Fue de buena gana admitido el carcamal en ella, y el cura lo apuntó en la nómina de sus esbirros más eficaces y contundentes. Llevaba a cabo Mamarrachada la labor encomendada a la perfección, la cual no era otra que impedir cualquier actividad intelectual en el pueblo fuera de las que —a sus horas determinadas— autorizaba la cabeza pensante de la parroquia. Para lograrlo recibió un cursillo de lanzamiento de artefactos pirotécnicos, y se empleó tan a fondo en su labor que a los pocos años padecía una sordera colosal, además de un ojo, el izquierdo y ya de por sí algo estrábico, medio averiado por una explosión intempestiva.

Francisco Caballero-Infante, a pesar del naufragio sufrido tras sus afanes pedagógicos, no perdía la esperanza de mejorar a la sociedad por medio de la educación temprana, como podemos comprobar viéndole escribir hora tras hora a pesar de que tal presa, la de la educación, le era disputada con uñas y dientes —y explosiones coheteras— por una implacable institución: la poderosa iglesia católica, apostólica y romana.
Poco tiempo tardaron los ensotanados en apercibirse del potencial de adueñarse de la organización de los boy-scouts para dominar y modular a la sociedad. De cara al gran público español, solo tuvieron que recurrir a un adjetivo, el de "católico", para llevarse las ovejas a su propio redil. De manera que desgajaron del tronco principal una rama a la que denominaron MSC (Movimiento Scout Católico), la sembraron al abrigo de sus muchas instituciones, la hicieron medrar con dinero ajeno, y por fin se sirvieron de ella para extender el control social en propio provecho, todo ello con el beneplácito de la Santa Sede y el mantenimiento de contactos formales con la siniestra Conferencia Episcopal Española.
En nuestra Villa tomó el relevo del excursionismo juvenil, —ahora con el imperante, protagonista y ubicuo membrete católico— Rafael Bellido Caro.


Rafael Bellido, una personalidad castrante que desplegó —con sutileza, diplomacia y verborrea— amplia gama de técnicas psicológicas para reprimir el desarrollo normal de la sexualidad, neurotizando a varias generaciones de castillejenses. Proporcionó abundante material para las canteras de idiotizados costaleros de pasos de Semana Santa, de capillitas para parasitar los templos, y de toscos cornetas y tambores de sus estruendosas bandas de música. Tiene Bellido calle en Castilleja, y el título de Hijo Predilecto de ella, lo cual denota la claridad mental y la capacidad de razonamiento de nuestras administraciones, o el cómo va de la mano de la política y de la de la religión el embrutecer a las masas.

Rafael Bellido estuvo muchos años vinculado a Castilleja, pueblo en el que, ya retirado y viviendo en un piso con sus hermanos, le dio un ataque cardíaco, y, trasladado al sevillano hospital de la Macarena, fallecería el 16 de marzo de 2004, a las dos semanas de su ingreso . Había nacido en Arcos de la Frontera (Cádiz), el 10 de marzo de 1924, y recibió la ordenación sacerdotal nada menos que de manos del cardenal arzobispo de Sevilla Pedro Segura Sáez, uno de los engendros más crueles que nutrió el franquismo. Apuntaré, sobre el tema que tratamos, que Rafael el cura fue consiliario de las ramas juveniles de Acción Católica Diocesana, y durante 14 años capellán del convento de las Irlandesas de nuestra Villa. Y que alcanzó el obispado de una nueva circunscripción, llamada de Asidonia-Jerez.
El hombre, tal como anticipé, organizó en Castilleja un grupo de jóvenes excursionistas, con actividades diversas además de la de salir alguna vez a la ribera del río Guadiamar a pasar unos días de acampada. Esta agrupación recibió el nombre de C. I. T. A. (Club Infantil Tres Amigos), y su estructura era copia de la de los boy-scouts, pero transida del catolicismo que arriba referimos.

De esta manera, convenientemente uniformados los niños exploradores castillejenses con camisa verde turquesa de corte militar, pantalón corto marrón y boina negra con insignia plateada —equipo cuyo precio se cargaba a las familias—, el cura Bellido alquilaba un autobús y se llevaba a las criaturas a algún calvero del término de Sanlúcar la Mayor junto al río, en donde se limpiaba de abrojos el terreno al llegar, se erigía un mástil con la rojigualda, se levantaban en derredor quince o veinte tiendas de campaña, y con la ayuda inestimable de unos cuantos instructores, duros mozarrones ya en la treintena de sus vidas, bastante antipáticos y adustos —se echaba de ver que eran religiosos—, mantenían hora tras hora y día tras día a la chiquillada más ocupada que entretenida y menos divertida que cansada. A veces de noche los mozarrones tenían que imponer el toque de queda y silencio sacando al pie del poste central a los más alborotadores y chistosos, a quienes, tras un azote y tirón de orejas, tenían firmes en medio de las tinieblas el rato que les parecía. 
De mi estancia en aquellos campamentos recuerdo dos cosas, a saber: mi empeño en fabricar un boomerang, para lo cual me basé en un plano con los pasos a seguir, plano que había llegado a mis manos por no recuerdo qué vía; cuando uno de los instructores me observó, escofina en mano debastando los bordes de una tabla vieja, me dijo sin consideración alguna y como un trallazo: "¡deja de hacer tonterías, Oliver!", y toda la ilusión que tenía en tan exótico artefacto desapareció, de tal forma que abandoné al punto el proyecto.
Y el segundo recuerdo fue también decepcionante y triste, ya que supuso la dolorosísima muerte de un animalito inocente, una tortuga de tamaño considerable que capturé en el río y a la que, a la espera del cercano fin de la acampada, —restaba un día o poco más—, guardé en una vieja lata oxidada, llena de agua y oculta bajo un matorral, con la intención de pasarla de contrabando en el autobús, mas, ¡oh, desdichado de mí!, cuando ya con la impedimenta lista formábamos para dirigirnos al vehículo y pude encontrar un minuto para recuperar mi vivo tesoro, descubro horrorizado tras una tufarada repugnante de podredumbre el cadáver del quelonio, cuyas fofas hinchazones se expandían fuera del caparazón: había perecido hervido por la acción de unas horas del fuerte sol que incidió en la improvisada pecera.



Falleció Francisco Caballero-Infante Soldado en Castilleja de la Cuesta el 26 de enero de 1950 a consecuencia de asistolia según certificación facultativa. El funeral se celebró en la iglesia de Santiago de dicha nuestra Villa, y el cadáver fue trasladado al cementerio de San Fernando en Sevilla, donde se inhumó. 


Partida de defunción de Francisco Caballero-Infante

Su esposa le sobrevivió mucho tiempo, faltándole muy poco para alcanzar el centenario de vida cuando se produjo su fin en Arcos de la Frontera el 2 de enero de 1977, con 98 años de edad. No dejaron descendencia directa.


sábado, 16 de enero de 2021

Los olvidados, 12b.


Francisco Caballero-Infante Soldado vivió en la plaza de Santiago de Castilleja de la Cuesta

El Guadalete del 28 de diciembre de 1904 informó en las noticias de Sevilla que en la Audiencia han recibido un telegrama comunicando que el ministro de Gracia y Justicia había firmado el nombramiento del ilustre abogado Francisco Caballero-Infante Soldado para la oficialía de Sala vacante en la Audiencia sevillana por fallecimiento de don José Peralta.
Y en el número del 15 de junio de 1905 : "Noticias de Sevilla. Hoy ha sido pedida la mano de la bella señorita Ramona López Oliva, hija del distinguido abogado señor López Sattiny (1) para el ilustrado oficial de Sala de esta Audiencia, don Francisco Caballero-Infante y Soldado". Se hace eco El Guadalete en esta misma página de las carretas del Rocío que regresan de la romería atravesando Triana. 
El matrimonio veraneaba en Arcos en julio de 1906 cuando murió el padre de él. En Las Provincias (diario de Valencia), 22 de julio de 1906, dieron cuenta del deceso:

"D. Francisco Caballero Infante. Para algunos de nuestros lectores este nombre les sonará a nuevo; para los antiguos suscriptores, para los que leían ya Las Provincias hace veinte años, el nombre de Caballero Infante les recordará un periodo intelectual de Valencia que va hundiéndose en la Historia.
El Sr. Caballero Infante era sevillano, pero vivió aquí largos años, desempeñando la secretaría de nuestra Universidad, y colaborando en el movimiento intelectual de nuestra ciudad, al lado de los que entonces lo representaban.
Su más significada competencia eran los estudios históricos y arqueológicos, y de su gran dominio de ellos dio espléndida muestra en la Revista de Valencia, aquella publicación que honraba nuestra cultura, y en otras muchas obras. En numismática árabe era una autoridad. Poseía una colección numerosísima, que más de una vez despertó la codicia de algunos extranjeros, ofreciéndole crecidísimas sumas. Pero el Sr. Caballero Infante era de los que no vendían una de esas monedas por todo el oro del mundo; muy al contrario, se lo gastaba por aumentar su riquísima colección. Era además un arabista consumado, y en nuestra Universidad regentó una cátedra de ese idioma.
Hace unos veinte años vacó la secretaría de la Universidad de Sevilla, y marchó allá, donde continuó el cultivo de sus aficiones, mereciendo entrar en la Real Academia Sevillana de Buenas Letras, y ser considerado como uno de los numismáticos más entendidos de nuestros tiempos.
La Redacción de Las Provincias guarda gratísima memoria del Sr. Caballero Infante, que enfermó hace ya algún tiempo, y ha fallecido estos días en Sevilla. Fue uno de nuestros más asiduos contertulios, y colaboró muchas veces en estas columnas.
Descanse en paz nuestro buen amigo, y reciba su familia nuestro más sentido pésame".

(1) Antonio López Sattiny, de 53 años, natural de Osuna (Sevilla), abogado, hijo de Juan y Ramona, casado con Dolores Oliva y García de Veas, de 44 años, natural de Arcos de la Frontera (Cádiz), hija de Prudencio y Catalina, con sus hijos Bernardino, de 25 años, Catalina, de 17, Ramona, de 14, Concepción, de 12, María Dolores, de 10, y Antonio, de 8, todos ellos nacidos en Arcos, vivían en Sevilla en la calle Segovia n.º 8 de la parroquia del Sagrario en el año 1895.

Era Sattiny, hacia el verano de 1883, abogado de los Tribunales y juez municipal y accidental de instrucción de la ciudad de Arcos de la Frontera y su partido.
Sattiny estuvo presente, con otras varias personas, en los hechos de que da noticia el corresponsal en Arcos de El Globo del 7 de abril de 1886, acerca de suspensiones y reposiciones gubernativas de los ayuntamientos que habían incurrido en delitos electorales. El corresponsal narra que a la hora de abrir el colegio electoral, sito en el ayuntamiento en la plaza de la Constitución, se empezaron a congregar allí guardias armados de sable y revólver y gente del campo, muchos de ellos jóvenes de mala fama, quienes al abrir el colegio el alcalde —que estaba procesado por varios delitos— penetraron en barullo bloqueando en las escaleras a los interventores y al notario. Al parecer el teniente de alcalde se encontraba ya en el interior, y a voces informó a los que pretendían entrar que la mesa estaba ya constituida con otros dos interventores, desconocidos por todos. En resumen, los ediles de Arcos amañaron las elecciones echando mano de bandas de jóvenes afines y de la policía municipal.
Escribió López Sattiny un Catecismo Penal dedicado a la enseñanza de los niños. Tipografía de Rodríguez y López, Sevilla, 1898.
Junto a otros amigos como Miguel Mancheño, José Velázquez-Gaztelu y Zapata, Pedro José Moreno Rodríguez (1a)  y los hermanos Veas, editó un semanario llamado "El murciélago alevoso", que tuvo una vida efímera.

(1a) Venido al mundo en Arcos el 9 de agosto de 1839. Diputado republicano por la circunscripción de Arcos, fue autor del proyecto de ley sobre la separación Iglesia y Estado, presentado por él mismo en la sesión del Congreso del 2 de agosto de 1873.


Nacido el 5 de noviembre de 1883, el escritor, poeta, archivero, filósofo y profesor Antonio Alcalá Venceslada estudió en la Universidad de Sevilla. Fue autor del Vocabulario Andaluz, obra muy cacareada y editada pero de poca solidez lexicográfica, a pesar de lo cual se la premió la Real Academia de la Lengua Española. Murió Antonio Alcalá con 72 años en julio de 1955, en Jaén.

Antonio Alcalá Venceslada "nace en Andújar en la casa de su abuela materna. Su infancia y juventud discurre en Marmolejo, en una espaciosa y alegre casa de la calle Granados, propiedad de sus padres, agricultores con posesiones olivareras y cerealistas. Su padre Juan Manuel Alcalá Orti casado con Manuela Venceslada, tuvieron a Josefina (1), Dolores, Antonio, Vicente, Ana y Juan". https://personajescallejerojaen.blogspot.com/


(1) Josefina Alcalá Venceslada, hermana del "lexicógrafo", se casó con Emilio Caballero-Infante Soldado. Ella murió en Marmolejo.


Hermano de Emilio fue Francisco Caballero-Infante Soldado. Eran Francisco y Emilio (1a) hijos del catedrático de la Universidad de Sevilla Francisco Caballero-Infante y Zuazo, arqueólogo, arabista e historiador nacido en La Habana el 9 de septiembre de 1874, y de Manuela Soldado, cantante de zarzuela fallecida en 1915.

Sevilla, 1901. Parroquia de El Salvador, calle Universidad, n.º 3. Francisco Caballero-Infante Zuazo, de 54 años, natural de La Habana, empleado, hijo de Francisco y Juana, con 14 años de residencia en Sevilla. Esposa, Manuela Soldado Domínguez, de 52 años de edad, natural de Madrid, hija de Rafael y Emilia. Hijos, Francisco Caballero-Infante Soldado, de 24 años, natural de Valencia, abogado. Emilio Caballero-Infante Soldado, de 14 años, natural de Valencia, estudiante. Josefa García Román, de 30 años, natural de Arcos de la Frontera, viuda, sirvienta, hija de Juan e Isabe. Ana Sánchez Compian, de 23 años, natural de Trigueros (Huelva), soltera, sirvienta, hija de José y Susana.
En 1895 en el mismo domicilio vivían con ellos la madre política, Emilia Domínguez López, de 73 años de edad, natural de Cádiz, viuda, hija de Rafael y Dolores; Francisca Caballero-Infante Soldado, de 15 años de edad y natural de Valencia; y las sirvientas Josefa Garcia Román (v.s.); Josefa Bolinches Mestre, de 30 años, natural de Torres-torres (Valencia), soltera; y su hermana Bernardina Bolinches Mestre, de 35 años, de la misma naturaleza y estado civil.
En el interin, en 1900, tuvieron otras sirvientas: Antonia Olmedo García, de 19 años, natural de Marchena (Sevilla) soltera, hija de Luis y Dolores; Carmen Flores González, de 27 años, natural de Fuentes de Andalucía (Sevilla), soltera, hija de Sebastián y Ana; y Consolación Gándara Palomar, de 24 años, soltera, natural de Gines (Sevilla).
Consolación nuestra vecina de Gines, hija de Juan Gándara Sánchez y de Amalia Palomar Herrera, tenía una hermana, Baldomera Gándara Palomar, casada con José Campanario Cabrera, cochero natural de Montellano (Sevilla), nacido en 1867, quienes vivían también en Sevilla, en la calle Luz n.º 2.
En 1932 un José Gándara Palomar tenía tienda de comestibles en Villanueva dell Ariscal (Sevilla).

Consolación, la criada ginecina de Francisco Caballero-Infante Zuazo, tenía familia en nuestra Villa, ya que su tío materno, Juan Palomar Herrera, era abuelo del torero castillejense Francisco Palomar Caro, "Caro Chico":

"El 18 de julio de 1872 en la iglesia parroquial de Santiago de Castilleja de la Cuesta don Miguel de Puya y Granados, presbítero cura propio y beneficiado y cura en comisión de la parroquia de Ntra. Sra. de la Concepción, bautizó a un niño que nació el día 18 de dicho mes y año, a las 8 de la noche, hijo de José Palomar Cabrera, de ejercicio trajinero, y de Elisa Caro Torres, siendo sus abuelos paternos Juan Palomar Herrera y Rosalía Cabrera Chaparro, el padre y éstos naturales de Gines, y los maternos Francisco Caro Chávez y Dolores Torres López, de este vecindario. Se le puso por nombre José Francisco de la Santisima Trinidad; fueron sus padrinos Fernando Caro Torres y su legítima mujer Ana Galindo Mora, y testigos Manuel Sánchez y José Cabrera, acólitos". Historia de los apellidos, 10. Mayo de 2019.

Actuó Manuela Soldado Domínguez en Madrid en el teatro de la Zarzuela desde la temporada de 1869 como segunda contralto en la compañía lírica española dirigida por Francisco Salas, y en las siguientes hasta 1873.
En la noticia informativa que sobre la representación de la zarzuela en cuatro actos Ildara (original de Ricardo Puente y Brañas) ofrece el Diario Oficial de Avisos de Madrid del 11 de febrero de 1874, función en la que participaba Manuela, se añade una nota que parece indicar que la contralto tenía algún problema: "Nota. Mañana jueves, y a beneficio de la contralto D.ª Manuela Soldado, se verificará la última representación, en la presente temporada, de la zarzuela en tres actos, de los señores Picón y Barbieri, titulada 'Pan y toros' (1b), en la que desempeñará la beneficiada el papel de Princesa de Luzan".
Aunque varios meses después, en septiembre volvía a actuar en el teatro Apolo. 
Fue contratada por la empresa del Teatro y Circo de Madrid entre su personal de zarzuela en diciembre de 1907.

"Hoy ha fallecido en Sevilla una señora valenciana, que contaba en esta ciudad con grandes y merecidas simpatías.
Nos referimos a doña Manuela Soldado, esposa del que fue durante muchos años secretario general de nuestra Universidad Literaria señor Caballero Infante.
La finada fue una artista lírica notabilísima, y en nuestro teatro Principal actuó hace ya muchos años, formando parte de una gran compañía de zarzuela dirigida por el señor Salas, y en la que figuraban la Maldonado, la Velasco, la Franco, el tenor Dalmau, el tenor cómico Miró, el bajo cómico Sánchez de Castilla, el barítono Maximino Fernández, y como directores de orquesta los maestros Fernández Caballero y Marqués, este último autor de 'El anillo de hierro'.
Doña Manuela Soldado contrajo aquí matrimonio con el señor Caballero Infante, y en Valencia vivió muchos años, hasta que fue nombrado catedrático de la Universidad de Sevilla.
Por las relevantes condiciones de carácter de la finada y por sus virtudes supo granjearse grandes simpatías, y su pérdida causará hondo duelo entre sus amistades.
Al viudo y a sus hijos damos nuestro pésame más sentido. R. I. P. A.". La Correspondencia de Valencia, 14 de marzo de 1915.

Francisco, Emilio y Francisca (v.i.) eran nietos de Francisco de Paula Caballero-Infante Bautista Pau, nacido en Jerez de la Frontera (Cádiz) y de Juana Zuazo Zuazo, condesa de Tarifa.

(1a) Francisca Caballero-Infante Soldado, prima de José María Velázquez-Gaztelu* y Caballero-Infante, con quien se casó en abril de 1900. Él había nacido en Sevilla en 1876 y era hijo de José Velázquez-Gaztelu y Zapata, nacido en Arcos de la Frontera (Cádiz) en 1844 y de Carmen Isabel Caballero-Infante y Bautista Pau, nacida en La Habana en 1851, de la familia de los marqueses de Almeiras, hija del jerezano Francisco de Paula y de la condesa de Tarifa arriba mencionados.


De estos Velázquez-Gaztelu de Jerez de la Frontera hay que señalar que fueron marqueses de Campoameno (no confundir con el marquesado de Campo Ameno), y que uno de ellos, Lorenzo Velázquez-Gaztelu y Zapata, que nació en Arcos de la Frontera el 21 de Julio de 1847, fue capitán del ejército carlista, con el que hizo la campaña del Norte, y que tuvo por esposa a Rosario Mateos y Téllez, natural de Jerez. 
Ya conocemos a estos pájaros carlistones de Campoameno que tanto idolatraba el cura de Castilleja Miguel de Puya: "Los carlistas andaluces estaban dirigidos por varias Juntas. La de la provincia de Sevilla estaba formada por el marqués de Loreto Pablo Capetillo, por el de Campoameno Rafael Velázquez Gaztelu y Angulo, por don Pablo y don Diego Benjumea, y por una decena más de aristócratas y terratenientes conspiradores, incluidas las señoritas doña Dolores y doña Carlota de Zuazo y algunas otras". Historia de los apellidos, 21r. Junio de 2020.

* El apellidos "Gaztelu" en euskera, "castillo" en castellano, cuyo origen está en Catalina Joanis de Castillo, casada con Joan Pérez Aumategui allá por las postrimerías del siglo XVI en Bergara, parroquia de San Pedro. Por la esquela de arriba vemos que José María Velázquez-Gaztelu fue en vida patrono de dos fundaciones: la de Campoameno (Campo Ameno dice la esquela erróneamente) y la de Gertrudis Zuazo en Sevilla. La primera, establecida en Arcos de la Frontera, da nombre también a un colegio público en funcionamiento en la actualidad.


Portada del 2º libro de contabilidad del colegio de la Sagrada Familia, Fundación Gertrudis Zuazo, año 1927

(1b) "Obtuvo [José Picón] la popularidad con el libreto de Pan y toros, con música de Asenjo Barbieri y estrenado el 22 de diciembre de 1864, en el Teatro de la Zarzuela de Madrid; la obra se representó durante tres años sin interrupción y fue prohibida por la reina Isabel II por presuntas alusiones antimonárquicas (la obra se desarrolla en la época de Manuel Godoy); los autores pidieron un peritaje de daños y perjuicios económicos que fue encargado a Luis de Eguílaz y a Luis Mariano de Larra; se asignó a los autores 60.000 reales. Es posible también que la reina se resintiera por su ardiente liberalismo y por otra obra suya anterior, La corte de los milagros (estrenada en el teatro de Variedades 1a noche del 24 de diciembre de 1862), donde se zahiere su reinado sin apenas ocultamiento. Esta obra daría título a una de las novelas de Valle-Inclán. Sus últimos años fueron amargados por pleitos sobre heredades de su esposa que le hicieron perder la razón; se le internó en un sanatorio de Valladolid a principios de 1873 y falleció meses después en ese mismo sanatorio. Ejerció una gran influencia sobre su sobrino, el novelista Jacinto Octavio Picón, que le admiraba". Wikipedia.

Francisco Caballero-Infante Soldado vivía en Castilleja de la Cuesta al menos desde 1920:

Año 1920. Plaza de la Constitución (hoy de Santiago) n.º 2. Francisco Caballero-Infante Soldado, de 43 años, nacido en Valencia. Su esposa Ramona López Oliva, nacida el 4 de agosto de 1879 en Arcos de la Frontera (Cádiz).. Romualdo Padilla Galván, de 64 años, de Las Cabezas de San Juan (Sevilla), sirviente, casado. Josefa Caballero Godoy, de 13 años, de Constantina (Sevilla), sirvienta.

Año 1940. Calle Pedro Parias (hoy Príncipe de Asturias), n.º 13. Francisco Caballero-Infante Soldado, nacido el 15 de noviembre de 1877 en Valencia, oficial de sala (sic). Su esposa Ramona López Oliva, nacida el 4 de agosto de 1879 en Arcos de la Frontera (Cádiz). Dolores Padilla Robles, nacida el 6 de julio de 1890 en Arcos, sirvienta.


Fueron sin duda alguna los Caballero-Infante Soldado gente derechista. El mismo Francisco, vecino tantos años en nuestra Villa, contribuyó con 3 pesetas para erigir una cruz en el sitio donde murió el general Mola, según informó ABC del 12 de mayo de 1938. 
Un sobrino suyo —hijo de su hermano Emilio— había muerto en la guerra ejerciendo de alférez médico en las filas franquistas (1). Otro hijo de Emilio, de nombre Francisco y gestor municipal hispalense, solía visitar acompañado de su padre al gobernador civil Coca de la Piñera, algo que hicieron con cierta frecuencia durante el verano de 1944. Por todo ello y porque este gestor Francisco Caballero-Infante viajaba con gran asiduidad a Andújar y Marmolejo nos es lícito suponer que los Caballero-Infante tenían alguna relación con los Díaz Criado en aquellas localidades.

"Francisco Caballero-Infante y Alcalá estudió el bachillerato en los Jesuitas de Sevilla y en los Salesianos de Utrera, y esta dualidad tuvo como fin coincidir en curso con su hermano Juan, que era su amigo, al que le llevaba tan sólo once meses de edad. La tragedia mayor de Paco Caballero fue la muerte, en acción de guerra en el frente de Madrid, de este querido hermano que iba en la columna de Castejón como alférez médico. Él, por el contrario y cosas del destino, estaba el 18 de julio del 36 visitando a su novia, que en el futuro sería su mujer, Plácida Perales Yedra, en Marmolejo (Jaén) zona que quedó aislada como republicana con respecto a Sevilla. Todo el conflicto bélico lo pasó Francisco con el bando republicano". lugardemarmolejo.wixsite.com

Marmolejo era punto de confluencia de ociosos privilegiados de todo el mundo. "Tuvo doña Joaquina, seguramente, que ejercer de casera de su vecina cuando ésta, aguanosa convencida, iba a tomar el líquido elemento al balneario de Marmolejo (Jaén) puesta a la altura de gentes como Ramón y Cajal, los hermanos Alvarez Quintero, Ortega y Gasset, Torcuato Luca de Tena, Rodolfo Valentino o el mismísimo Charles Chaplin: "En Marmolejo pasa temporada la distinguida dama doña Rosalía Puigserver, viuda de Benjumea Burín". ABC, sábado 2 de junio de 1934. Edición de Andalucía, página 28. Fray Zeferino González, sacerdote  dominico, Arzobispo de Sevilla y de Toledo, nombrado cardenal en 1882, fue un asiduo de las Aguas de Marmolejo.
En 1934 el 19 de marzo explota una bomba en el llamado Centro Agrario de la localidad jienense, causando leves daños materiales. La Huelga General del 6 de Octubre de este año tuvo gran repercusión en Marmolejo, fue necesario incluso la venida de fuerzas de la Guardia Civil de Andújar y del Regimiento de Artillería de Córdoba para aplacar las reivindicaciones de los jornaleros, y la terrible represión concluyó la jornada con dos vecinos de la villa muertos y más de 200 detenidos". Padrón 1z. Enero de 2016.

(1) Concretamente en la columna de Castejón, que recibió su bautizo de sangre y lágrimas junto con la de Yagüe en la toma de Badajoz, realizando la masacre de la plaza de toros que escandalizaría al mundo. Recordemos que el capitán Gabriel Fuentes Ferrer (1a), que sustituyó al ayuntamiento de Castilleja el 23 de julio de 1936 por una gestora franquista, también participó en la toma de la referida ciudad extremeña y en el asedio de Madrid con esta infamante columna de legionarios, magrebíes y hez falangista. 
El alférez médico indicado, Juan Manuel Caballero-Infante Alcalá, vivía en Castilleja también, hasta su muerte. En nuestra Villa, en la barriada de El Faro, tiene calle a su nombre.


Rótulo de la calle Juan Manuel Caballero Infante

(1a) Permítaseme sumar en esta coyuntura alguna otra información sobre el capitán de equitación Gabriel Fuentes, además de la que ya dimos en, por ejemplo, Padrón 1y (enero de 2016). Veremos cómo tuvo relaciones familiares en Castilleja de la Cuesta. 
Yo no dudo que Santiago Garrigós también llamó por teléfono al cuartelillo de la guardia civil de nuestra Villa el 18 o 19 de julio de 1936, como hizo con todos los demás. Habida cuenta de que en el pueblo no hubo violencia durante la República, les aconsejaría acuartelarse y esperar hasta nuevas órdenes, como así hicieron hasta la llegada de la columna de Gabriel Fuentes y Medina Vilallonga el día 23. 
El único hecho reseñable durante estos días es que el alcalde Juan Sánchez Mesa fuera, con otros concejales del Frente Popular castillejano, a intentar requisar el chalé de Rosalía Puigserver. Imagino que porque no se fiaban de los beneméritos, los ediles pensaron en que desde la planta alta de dicho chalé, aledaño al cuartel, podrían controlar cualquier movimiento sospechoso de los guardias.

Informa La Región Extremeña del 16 de mayo de 1906 que la benemérita del puesto de La Roca había detenido al joven de 15 años Gabriel Fuentes Ferrer como presunto autor de la muerte de Ignacio Borrachero Giménez. 
Al año siguiente la guardia civil intervino las escopetas de Adolfo Carroza Hernández y de Gabriel Fuentes Ferrer, ambos vecinos de La Garrovilla, por no tener licencia de armas.
Se celebró juicio en la Sección 1ª de la Audiencia de Badajoz el 30 de noviembre de 1907 en causa contra Gabriel Fuentes Ferrer por el delito de homicidio, retirando la acusación el fiscal y el acusador privado. Dictó el Tribunal de Derecho el sobreseimiento sin pago de costas.
Su hermano Pedro Fuentes Ferrer se casó en Badajoz con Matilde Tienza Giraldo el 24 de noviembre de 1909.
De Badajoz a Madrid viajó don Gabriel Fuentes Ferrer, informó en Noticias de Sociedad La Correspondencia de España del 30 de agosto de 1912.
Fue autorizado el profesor de equitación Gabriel Fuentes Ferrer, perteneciente a la comandancia de Intendencia, para concurrir al concurso hípico que tendría lugar en Burgos los días 14 y sucesivos de julio de 1928; montó los caballos "Coudete" y "Pandero".
Gabriel ascendió a capitán el 20 de junio de 1936. Siendo coronel sufrió una delicada intervención quirúrgica, de la que pareció empezar a restablecerse desde principios de abril de 1956, aunque fallecería tres años más tarde, el 27 de septiembre de 1959.



Marina Muñoz González debió ser la segunda esposa del capitán Gabriel Fuentes. Es evidente que la primera fue Nicolasa Vaca (o Baca), cuyo apellido pasó a sus hijas Araceli y Amalia. Y en la ficha de emigración al Brasil de la primera, Araceli Baca, consta Nicolasa Baca, esposa de Gabriel Fuentes, como su madre. 


No he conseguido, hasta el presente, más información sobre Nicolasa. En cambio de Marina Muñoz González sabemos que tuvo una hermana —llamada Victoria— casada con el cónsul de Bélgica en Sevilla, lo cual daría a su cuñado Gabriel Fuentes Ferrer cierto lustre cosmopolita en los últimos años de su vida. Véase que, a pesar de lo dicho, en la esquela de Marina Muñoz se califica a Araceli y Amalia Fuentes Vaca de " sus hijas", para evitar la malsonancia de "hijastras".
El cónsul de Bélgica, Camilo Perreau de Pinninck Guineau, oficial de la Orden de la Corona, de Bélgica y caballero de la Legión de Honor, de Francia, falleció en Sevilla en el año 1956, habiendo ejercido desde principios de la década de los 30. Tuvieron por sus hijos a Margarita, Pedro y Magdalena, y alcanzaron a conocer a una biznieta.

El cónsul Camilo Perreau se había casado en mayo de 1893 en primeras nupcias con Marcela Briet (1870-1930), y era hijo de Hubert-Antoine-Oscar Perreau de Pinninck (1836-1916), nacido en Tongres (Bélgica), y de Marie-Catherine-Josephine Guineau, nacida en1845 en Tongres y fallecida en1922 en Zaventem (Bélgica). Otros hijos de este matrimonio, hermanos del cónsul, fueron Oscar, Eugenio, Paul y Ludovico. Ludovico Perreau de Pinninck Guineau (1870-1938) se casó en abril de 1913 con Madeleine-Celine Batiste (1888-1978). Ludovico y Madeleine-Celine tuvieron a Juan, Magdalena, Jorge, Leticia y Carlos Perreau de Pinninck y Batiste. Este último falleció en Burgos en el año 20009, estando casado con la almeriense María Loreto Domenech Ibarra, los cuales procrearon a Carlos Perreau de Pinninck Domenech, quien contrajo matrimonio con Begoña Ruiz-Mateos Rivero, hija tercera de los trece que engendraron José María Ruiz-Mateos y Jiménez de Tejada, fundador de RUMASA, y su esposa María Teresa Rivero y Sánchez-Romate. 

Los hijos de Carlos Perreau y Begoña Ruiz-Mateos fueron seis: Carlos, Blanca, Begoña, Jorge e Ignacio Perreau Ruiz-Mateos. Begoña se divorció de Carlos Perreau quedando a cargo de los seis, y casóse de nuevo en el 2005 con Antonio Biondini (nacido en Roma en 1963).

Carlos Perreau, que fue eurodiputado con su suegro, se unió tras su divorcio con Beba Fernández-Longoria, hija de un exembajador español en Egipto y viuda de José Luis Alcocer. Carlos Perreau no pierde baza para atacar a los gobiernos socialistas españoles: por ejemplo, pidió a la organización de extrema derecha Hazte Oír por carta una misa por las víctimas del coronavirus: " 'es lamentable e inhumano el tratamiento dado a nuestros muertos y la soledad de sus familias'. En este sentido critica que no se haya decretado luto oficial ni organizado un funeral de Estado y añade: 'Parece que los muertos no existen y sus familias sobran' [...] De la misa funeral se encargará  el siempre polémico Juan Antonio Reig Pla. El obispo de Alcalá de Henares ha sido el único que ha seguido ordenando misas abiertas al público durante el confinamiento y ha protagonizado decenas de titulares por sus actuaciones. Saltó a la fama en su día por crear las 'brigadas callejeras en favor de la virginidad', y hace algo más de un año volvió a escandalizar con un nuevo servicio en su diócesis para 'ayudar a las personas con adicción al sexo'. Reig Pla, que ha presidido misas por Franco y en alguna ocasión con presencia de banderas preconstitucionales, considera a los homosexuales enfermos y los anima a celebrar terapias para que dejen de serlo. Sus declaraciones homófobas se cuentan por decenas". El Plural, 26 de abril de 2020.


Pero volvamos al cónsul belga en Sevilla. En la madrugada del 24 de agosto de 1930, en el consulado de Bélgica establecido en el chalé Villa Magda del barrio sevillano de Nervión, aprovechando la ausencia del cónsul Camilo Perreau entraron ladrones, que fracturaron muebles y se llevaron objetos y alhajas. 
Con ocasión de la muerte de Alberto I, rey de los belgas (1), se celebraron honras fúnebres en la iglesia de los Venerables el último día de febrero de 1934, a las que asistió el cónsul con Victoria, su segunda esposa. Veraneó con su familia en Galaroza (Huelva) en este año, a la vez que lo hacían en San Lorenzo del Escorial (Madrid) dos muchachas vecinas de Castilleja, Teresa y Mercedes Benjumea Puigserver, en compañía de Josefa María Benjumea Taravillo. En estos días Javier, hermano de las dos primeras, regresó a nuestra Villa desde Lieja, donde estudiaba ingeniería en el Instituto Granè que dirigía el jesuita Pérez del Pulgar, artífice del sistema franquista de redención de penas carcelarias por el trabajo, del cual se beneficiaría, al llegar al empresariado y a ABENGOA, su aventajado alumno Javier. Manuela Guajardo-Fajardo Guajardo-Fajardo, esposa de Rafael Coronel Torres y nieta de Francisco Javier, marqués de la Reunión de la Nueva España (2), pierde por estas fechas en Constantina (Sevilla) a la más pequeña de sus hijas, niña de corta edad.
El cónsul belga y su esposa la cuñada del capitán Gabriel Fuentes contribuyeron en abril de 1938 con 5 pesetas cada uno para erigir una cruz en homenaje al general Mola en el lugar donde murió. También lo hicieron Antonio Díaz Criado (5 pesetas), su esposa Dolores Durán Domenech (5) y Pilar y Dolores de la Gala Durán (5 cada una). Y Ángel, Ramón y Manuel Sáinz de Rozas, de la castillejense hacienda de San Ignacio (5 cada uno). Además de Francisco Caballero-Infante Soldado con otras 5 pesetas, como hemos notificado más arriba.
Y un patético donante anónimo por "mi mujer y mis hijos que están en Madrid".
Aumentó a 50 pesetas su donativo Camilo Perreau en noviembre de dicho 1938, para el aguinaldo del combatiente.
El 6 de marzo de 1944 giró visita Camilo Perreau al gobernador civil Fernanco Coca de la Piñera. Lo hicieron también el indicado día Rafael Medina Vilallonga, duque de Alcalá y alcalde de Sevilla, y el presidente de la Diputación Provincial Ramón de Carranza, marqués de Soto Hermoso. Los dos últimos, organizadores, jefes y componentes de la horda armada que, con Gabriel Fuentes Ferrer, se posesionó de vidas y haciendas de Castilleja de la Cuesta el 23 de julio de 1936. 

(1) Fue Alberto I considerado héroe de la I Guerra Mundial. Murió a los 58 años de edad despeñado cuando escalaba en solitario una montaña en las Ardenas (Bélgica), aunque muchos sospechaban de algún asunto turbio en el accidente. Al parecer, tras saberse de unas hojas de árbol manchadas de sangre que alguien recogió en la sima guardándolas como recuerdo, y al ser analizadas por la Universidad de Gante (profesor Dieter Deforce, 2014) y la de Lovaina (genetista forense Maarten Larmuseau) mediante comparación de muestras de ADN, se ha conseguido certificar que al menos la sangre de aquellos restos de vegetación era la real de Alberto. De todas formas aun continúan circulando otras teorías de conspiración, como la de que alguien provocó su caída por motivos políticos o sentimentales. 
Le sucedió su hijo Leopoldo III, quien tuvo que lidiar —mas bien en manera tibia—con los alemanes de la Segunda Guerra Mundial, tal y como su difunto padre lo había tenido que hacer con los de la Primera.

(2) En la hacienda de los marqueses de la Reunión de la Nueva España, en la calle de Enmedio de Castilleja de la Cuesta, se alojaron militares alemanes desde la Guerra Civil (2a). Mis fuentes son hasta hoy, en tanto no aparezca documentación en el Archivo Municipal, sito precisamente en dicha hacienda y en el que en la actualidad investigo, exclusivamente orales, pero independientes unas de otras y narradoras de detalles que hacen completamente creíble el dato. Me hablaron viejos de Castilleja de la impresión que les causaba el taconeo de los nazis al pasar de noche por las pocas calles adoquinadas. E incluso  de que hubo un matrimonio de uno de ellos con una castillejana.
Esto no es nada extraño. En un informe del embajador británico en Lisboa dirigido al Foreing Office en Londres en abril de 1941 se describe con claridad el panorama:

Según el informe, el embajador de Chile, quien había estado en Sevilla y viajó a Lisboa, contó a un miembro del personal de la embajada británica en Portugal la situación en la capital andaluza. Le refirió que la ciudad estaba llena de alemanes, muchos de los cuales iban en uniforme (the city is full of Germans many of whom are in uniform). Un oficial español había informado en Sevilla al embajador chileno de que muchos regimientos del ejército de Franco tenían mandos alemanes que vestían uniformes españoles (many Spanish regiments have German officers attached, who wear Spanish uniform). Los alemanes en Sevilla —añadió el embajador chileno— andan descaradamente, exhibiendo el brazalete con la cruz gamada (Germans in Seville walk about brazenly with Nazi armlets), y la población civil parecía acobardada y asustada (the population seemed cowed and scared).

(2a) Encontramos a los Guajardo-Fajardo —herederos de los marqueses de la Reunión de la Nueva España— en el padrón de vecindario de Castilleja del mes de diciembre del año 1945. Viven en la calle José Antonio Primo de Rivera (hoy calle de Enmedio) n.º 32 (hoy Casa de la Cultura, Biblioteca y Archivo Municipal) María Albarracín Arias de Saavedra, marquesa viuda de la Reunión de la Nueva España, nacida en Sevilla el 31 de julio de 1891 y con residencia en Castilleja desde el año 1913. Y sus hijos José Guajardo-Fajardo Albarracín, nacido en Sevilla el 20 de marzo de 1908, de profesión labrador; Alfonso Guajardo-Fajardo Albarracín*, nacido en Sevilla el 31 de enero de 1915, de profesión militar; e Ignacio Guajardo-Fajardo Albarracín, nacido en Sevilla el 7 de marzo de 1922, estudiante.

* Fallecido en Sevilla el 21 de noviembre de 1985, Alfonso Guajardo-Fajardo Albarracín fue soldado voluntario en las Milicias Nacionales desde el mismo día 23 de julio de 1936 —fecha exacta de la caída de Castilleja— en que fueron convocadas por el mando militar. Tenía 21 años de edad y la licenciatura de Químicas recién terminada. A los cinco meses era alférez provisional en el Tercer Regimiento de Artillería Ligera. Al finalizar la guerra, teniente profesional. En 1944 capitán, por antigüedad, y en 1955 comandante honorario en la Reserva. Hasta 1973 que cumplió la edad reglamentaria. Estuvo en el ejército 36 años, 6 meses y 8 días.
Tenía tierras en Umbrete (Sevilla), localidad donde el PSOE gobernante le rotuló una calle por su "servicio del bien común". Su hijo y heredero, Alfonso Guajardo-Fajardo Alarcón, continúa la obra de su padre en dicha localidad. 
Fueron ambos tenientes de hermano mayor de la Real Maestranza de Caballería, inmersos en el mundo taurino, universitario y ateneísta. El padre entre 1979 y 1985 , y el hijo entre 2005 y 2011.


Alfonso Guajardo-Fajardo Albarracín con su esposa María de los Ángeles Alarcón de la Lastra Domínguez (1933-1975). Otros hijos de esta pareja, además del mencionado Alfonso, casado con Concepción Halcón Álvarez, son Catalina, casada con Rafael Romo Vega; Concepción, casada con José Antonio Molina-Spínola y Fernández de los Ríos; María; e Ignacio.


Como hemos observado, Camilo Perreau contribuye con donativos a la causa de los fascistas españoles. La pregunta que surge es ¿era el cónsul belga filonazi?
Todo parece evidenciar que sí. En la Bélgica de los años 30 del siglo pasado el fascismo iba ganando adeptos día a día. El Partido Rexista —por "Christus Rex", Cristo es el rey— era en Bélgica lo que los Camisas Negras en Italia, la Guardia de Hierro en Rumanía o la Falange en España. Estaba promovido por Léon Degrelle, un belga de Bouillón que, protegido por Franco, moriría en Málaga (España) en 1994, y que entre 1950 y 1963 vivió en una finca de Constantina (Sevilla) llamada "La Carlina", que sigue en pie en la actualidad. 
Aunque Degrelle y su partido apoyaron la neutralidad del hijo de Alberto I, rey Leopoldo III, al producirse la invasión nazi de su país en mayo de 1940 se volcaron en un colaboracionismo completo y sin reservas con los hitlerianos. Degrelle fundó la Legión Valonia, que, como la División Azul, luchó junto a los alemanes en la invasión de Rusia.
Ya conocemos también a los Clauss de Huelva y, desde luego, a Santiago Garrigós Bernabeu.
Patricio Drexel, responsable de la Gestapo local en la capital hispalense, regentaba una joyería en la calle Álvarez Quintero. Y el cónsul alemán en la capital hispalense era Gustav Draeger, que acabó sus días en la vecina localidad de Camas. Espías todos ellos, sirvieron además de tapadera a un entramado de empresas andaluzas que abastecían a la Alemania de Hitler.

"El que fue después cónsul alemán, Gustav Draeger, era amigo íntimo de Queipo de Llano. Y creemos que este hombre instó a eliminarlo. Draeger, de hecho, murió en Camas ya de viejo", dice Ruth Engelhardt, biznieta de Otto Engelhardt, refiriéndose a "la eliminación" de su bisabuelo, que fue vecino de San Juan de Aznalfarache.  Otto Engelhardt, hombre de biografía interesantísima y que tuvo relación con Francisco Caballero-Infante Soldado, va a aparecer prontamente en esta historia.


G. Draeger

Gustavo Draeger, cónsul de Alemania en Sevilla, Caballero de la Orden Imperial del Yugo y las Flechas, Cruz Blanca del Mérito Naval (1), Cruz del Mérito Militar, Gran Cruz del Mérito Civil de la República Federal Alemana (impuesta en Madrid en diciembre de 1956), con otras muchas condecoraciones alemanas civiles y militares, murió el 3 de abril de 1957, a los 62 años de edad. Su esposa, Isabel Lapke (Lieser Draeger) falleció en Sevilla el 30 de mayo de 1992, con 92 años de edad. Sus hijas, Úrsula y Margarita Draeger Lapke, casadas la primera con Helmut Maurer (hijo de Jorge Maurer) y la segunda en los Venerables (Sevilla) en mayo de 1955 con Willi Geuer (Guillermo Geuer Mohr). 
Vivía el cónsul alemán en la calle Isabela n.º 13 en El Porvenir (Sevilla), y fue enterrado en el cementerio de San Fernando.

(1) "Ha contenido ese sábado un significado evidente de fraternidad germano hispana. [...] al cónsul alemán don Gustavo Draeger le fué cordialmente impuesta por el comandante de Marina, preciada condecoración española; recompensa y gratitud por los valiosos servicios con que, con ocasión de nuestra guerra, facilitó las precisiones de la Causa". ABC, 19 de octubre de 1941. (Subrayado mío).
Por "valiosos servicios" hay que entender innumerables delaciones  y por "precisiones de la Causa", la necesidad de exterminar a los republicanos. Yo no creo que el cónsul de Bélgica permaneciera ajeno a todo este movimiento en Sevilla y, aunque cuando León Degrelle llegó a Constantina Perreau era ya un anciano, estoy seguro de que al menos su familia mantuvo relaciones con el jefe del Partido Rexista, quien, por añadidura, en nuestro país se convirtió en un anfitrión dado a una vida social intensísima.

El cónsul alemán en Sevilla es una persona de peso e importancia. Tiene poderío en todas las instancias. Protagoniza las noticias de prensa, que siempre lo tratan en términos laudatorios. En plena República, el ABC del 2 de enero de 1934 publica: "La colonia alemana. En el amplio 'hall' de un céntrico hotel, bajo la bandera del 'führer', con la Cruz gamada, reunióse anteanoche, presidida por su cónsul, D. Gustavo Draeger, la colonia alemana en nuestra ciudad para celebrar la entrada de Año Nuevo. Fiesta, como todas las que estos simpáticos germanos organizan, llena de alegría y de animación".
Dio las gracias en carta al ABC del 1 de diciembre de 1936 a sus simpatizantes por la avalancha de telegramas, misivas y tarjetas de visita que había recibido con motivo del reconocimiento por parte de Alemania del gobierno de Franco en Burgos.
Después del bombardeo republicano del crucero alemán Deutschland, agradeció en nombre del Führer en nota de prensa del 5 de junio de 1937 las simpatías de los sevillanos y las demostraciones de solidaridad —hubo una manifestación de apoyo a Alemania frente al consulado—.
En el sevillano cine Lloréns en diciembre de 1938 se proyecta "Alas milagrosas", película alemana patrocinada por el consulado. Asisten al estreno Queipo de Llano, Gustavo Draeger, otras autoridades y diversos mandos.
En varios días de octubre de 1941 estuvieron en Sevilla, llegados desde Madrid a la estación de Plaza de Armas, los Grupos Deportivos de las Juventudes Hitlerianas, 40 muchachas y 32 muchachos que después salieron por la estación de Cádiz el día 21 hacia Málaga, siendo despedidos por Draeger, gobernador civil, etc., etc., y "por los jerarcas del Partido en Sevilla, señores Ruch y Rall". ABC, 22 de octubre de 1941. Rall es jefe del Frente de Trabajo alemán. Ruch es jefe del partido alemán local.
En Tablada pronunció un discurso Gustavo Draeger el 4 de agosto de 1942, en un acto en conmemoración del tercer aniversario de la muerte por accidente de aviación del coronel alemán Alexander von Scheele, primer voluntario alemán en España, jefe de la Legión Cóndor durante la Guerra Civil. Estuvo presente su viuda. (Hay que tener en cuenta que Draeger había formado parte de la referida Legión).
El 1 de marzo de 1943 llegó a la estación de la Plaza de Armas el doctor Gustav Adolf Scheel, con su secretario y altos mandos militares nazis, enlaces entre los estudiantes alemanes y el Ejército. Scheel es jefe nacional de los Estudiantes Alemanes, médico doctorado en Heidelberg en 1938, y tiene categoría de jefe de Grupo de las SS y alto jefe de Policía. Lo acompañan autoridades españolas del falangista S. E. U., y lo reciben en la estación gobernador civil, alcalde, jefe de la policía, militares, mandos de Falange, y el cónsul Gustavo Draeger. Intercambiaron discursos en la Universidad, recalcando "la compenetración alemanohispalense". Estuvieron en la iglesia universitaria, deteniéndose en la lápida en que figuraban los nombres de los estudiantes "caídos por Dios y por España".
En enero de 1945 en la Universidad de Sevilla dio una conferencia —en correcto español— el profesor alemán Gerhard Naundorf, "destacada personalidad Universitaria del Reich" (ABC), sobre el tema: "Novísimas teorías del efecto de las hormonas en el crecimiento de los vegetales". Asistieron académicos, profesores e ingenieros, y entre ellos, el cónsul general del Reich señor Werner von Levetzow, y Gustavo Draeger. Werner von Levetzow tiene residencia en Sevilla. 
El vicecónsul alemán en la capital andaluza es Guillermo Kesting, y el delegado de la sección de prensa del consulado de Alemania en Sevilla es Carlos Rieke. El jefe del partido nazi en Sevilla es Stedinger. En 1938 el vicecónsul alemán en Sevilla era Ernesto Schaffer.

Estos alemanes mencionados eran "los dueños del cotarro" en la Sevilla de los años 30 y 40 del pasado siglo. Y hasta que los británicos comenzaron a sobornar a la cúpula militar franquista, hicieron y deshicieron a su antojo y capricho.

Los olvidados, 12q.

  [...] la implantación de las organizaciones obreras parece que fue, y actualmente de manera notable, bastante débil en el Aljarafe. Quizás...