domingo, 28 de marzo de 2021

Los olvidados, 12j.

 (Viene de la entrada anterior)


Partida de defunción del médico masón Manuel Benjumeda Toscano

En oficiales instancias del municipio se asegura que el chalé de Carmen Díaz, luego manicomio, sigue la línea estilística del regionalismo del arquitecto Aníbal González, aunque quien esto escribe piensa que su autor debió ser un discípulo o seguidor bastante díscolo, porque no se ve similitud alguna.

A poco que se tire del hilo histórico de la ciencia arquitectónica surge la masonería (1), sobre la que se me va a permitir una ligera digresión histórica local, antes de continuar con el tema del sanatorio mental. 
Uno de los primeros masones que se documentan en Castilleja de la Cuesta fue Manuel Benjumeda Toscano (2).

"En la década de 1850 comenzó a fabricarse industrialmente el cloroformo, que había sido sintetizado veinte años antes por el químico alemán Justus von Liebig (1803-1873) a partir del cloral, y utilizado como sedante en psiquiatría en 1869 por otro alemán, el farmacéutico Oskar Liebreich (1839-1908). En Castilleja de la Cuesta moriría, en 1885, un experto en la utilización de cloroformo sobre parturientas, que además fue médico nada menos que de Isabel II. Se trataba de Manuel Benjumeda Toscano.
'Ha fallecido en Castilleja de la Cuesta (Sevilla) el ilustrado doctor D. Manuel Benjumeda y Toscano, médico de S.M. la reina Isabel II'. La Correspondencia de España. 11 de septiembre de 1885. También recogió su muerte en Castilleja y que fue médico de Isabel II El Siglo Médico, 1885, Volumen 32, pág. 618. [...] En la Guía Zarzuela de 1878: 'Casa de socorro establecida en la calle del Almirante Apodaca, edificio de la Alhóndiga. Médicos encargados, D. Manuel Benjumeda Toscano y D. Manuel Arizmendi. Practicantes, D. Juan Santos y D. José Ruiz'.
Según dicha Guía vivía entonces el médico Benjumeda en la calle Alhóndiga n.º 82.
Vivió antes en la calle San Eloy n.º 11 —en 1875—, natural de Cádiz, de 28 años de edad, soltero, médico, hijo de Manuel y Dolores, llamado a filas en Cádiz en 1867 con el n.º 390, exceptuado por enfermedad.
En la bibliografía de Historia de la anestesia en España, 1847-1940, de Avelino Franco Grande, Julián Álvarez Escudero y Joaquín Cortés Laíño, ARÁN Ediciones, 2005, se le cita por sus trabajos: Del uso de los medios anestésicos en la práctica de los partos. Tesis Doctoral. Cuadernillo manuscrito de 44 páginas. Cádiz, 1870; y Del cloroformo en los partos, Periódico El Relámpago Médico, 1870, 3-4: 72-7". Historia de los apellidos, 21u. Junio de 2020.

Su partida de defunción (v.s.) es la que sigue:

Dn. Manuel Benjumeda y Toscano. Casado. En la villa de Castilleja de la Cuesta, Diócesis y Provincia de Sevilla, a nueve de septiembre de mil ochocientos ochenta y cinco, Yo, Dn. Ruperto de Silva García, Pbro. Cura Regente de la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de la Concepción de dicha villa, mandé dar sepultura eclesiástica al cadáver del Ilmo. Señor Dn. Manuel Benjumeda y Toscano, hijo de Dn. Manuel y de Da. Dolores, natural de Cádiz, de estado casado con Da. María de la Concepción Rey y González (3), vecino de Sevilla, de edad de treinta y ocho años, de profesión Médico de S.M. la Reina madre Da. Isabel Segunda, y que habitaba accidentalmente en el número cincuenta y nueve de la Calle Real de esta villa. Falleció en el día ocho del corriente a las nueve de la noche de una tuberculosis pulmonar según consta de la certificación del facultativo Dn. José Payán Romero (4). No consta que haya testado. Recibió los Santos Sacramentos de la Confesión, Viático y Extremaunción y se le hizo funeral de Tercera Clase en esta Iglesia Parroquial, y se halla enterrado en el cementerio público de San Pablo de esta villa. Fueron testigos de su defunción Dn. Miguel Rey y González (5), vecino de Sevilla, y Dn. Carlos Pineda (6), vecino de esta villa. En fé de lo cual lo firmo, fecha ut supra. Ruperto de Silva García.

(1) En el tránsito desde la cueva a la casa, portando la carga de símbolos y ceremonias que la espiritualidad surgida de la especialización de tareas había ido estableciendo en las hordas y las tribus y que tan excelente herramienta de poder significaba por su potencial de organización de la sociedad, hay que buscar las raíces más profundas y originales de la masonería. El máximo exponente y el resultado más elaborado de esta evolución era la catedral y, en general, el templo en cualquiera de sus formas.

"La Masonería y la arquitectura a pesar de ser tan distintas, están de tal modo relacionadas que toda su práctica es exponente de una ley moral. Tal es la tesis que sostiene John Ruskin en Las Siete Lámparas de la Arquitectura, donde afirma que las leyes arquitectónicas son leyes morales, aplicables en igual medida a la formación del carácter, que a la erección de las catedrales. Para él estas leyes son Sacrificio, Verdad, Poder, Belleza, Vida, Memoria y Obediencia. Entiende Ruskin que el hombre solo logra la libertad cuando obedece las leyes de la vida, de la verdad y la belleza.
Con esto pretende demostrar Ruskin de qué modo la violación de las leyes morales degrada la belleza de la arquitectura, mancilla su utilidad y la hace inestable. Cree Ruskin que la belleza es una imitación consciente o inconsciente de las formas naturales y revela las cualidades nobles o innobles del alma del constructor.
[...] Ese sentimiento provocó la majestuosidad de la arquitectura, y logró en los pueblos antiguos ideas de santidad, de sacrificio, de rectitud ritualista, de estabilidad mágica, de imitación del universo, de perfección de la forma y de la proporción. En los comienzos de la arquitectura el hombre adoró grandes piedras, los primitivos europeos veneraban las columnas como si fueran dioses, este deleite que experimenta el hombre al erigir columnas nació del sentimiento naturalista por representar las arboledas de la selva". Gabriel Dávila Mejía. Masonería y Arquitectura: relaciones de origen.

(2)  Hay autores que contemplan como una "hipercorrección de escribano" la forma Benjumeda, que así sería la misma que Benjumea. De esta manera el médico masón y los Benjumea Puigserver castillejenses estarían emparentados.
El gaditano Benjumeda Toscano, ya en Sevilla, fue muy amigo del también médico, aunque más importante como poeta, José Velarde Yusti (1848-1892), nacido en Conil de la Frontera (Cádiz). Con el ayuntamiento hispalense revolucionario en 1868, Manuel Benjumeda Toscano y Manuel Arizmendi Roso (v.s.) sustituyeron en la Beneficencia Municipal a otros médicos separados de ella, según consta en acta capitular de la sesión ordinaria del 22 de diciembre de dicho año de 1868.
Manuel Benjumeda vivía en el castillejense palacio de los Montpensier y perteneció en el año 1876 a la logia sevillana La Razón n.º 47 (2a), ostentando el simbólico de Rousseau. El día 30 de septiembre de este mismo año fue borrado por descubiertos con el Tesoro.

(2a) La Razón n.º 47 fue una logia masónica hispalense con trayectoria entre 1870 y 1886, que pasó por múltiples escisiones e interrupciones y en su origen estuvo auspiciada por el Grande Oriente Lusitano. Dos años después de que Benjumeda Toscano causara baja en ella, la logia abandonó los auspicios del Oriente portugués debido a la nueva constitución que éste promulgó pretendiendo se jurara en todos los talleres de su obediencia. 
En el año de adscripción de Benjumeda, el 1876, esta logia estrechó lazos con las de Canarias "Hijos del Teide n.º 94" y "Nivaria". La Razón ponía especial interés en impedir que quienes habían renegado de la masonería reingresaran malintencionadamente, para lo cual elaboraba amplios y minuciosos historiales de sus miembros. En dicho año de 1876 contaba con 92, entre los que había 13 abogados, 7 médicos y 6 ingenieros, además de propietarios, estudiantes, industriales, militares y artistas, mas algunos catedráticos, farmacéuticos y marinos. Fueron 22 los que, como el médico vecino de nuestra Villa, resultarían borrados por falta de asistencia y descubiertos con el Tesoro.

En el año al que nos referimos constituían la élite de La Razón:

—Joaquín Casanovas, propietario.
—Manuel García Peña, propietario.
—Ricardo Rodero Ramírez, médico.
—Braulio Ruíz, abogado.
—Ildefonso F. de Pedro Gómez, tenedor de libros.
—José Fitó, mecánico.
—Rafael García Murillo, farmacéutico.
—José Álvarez Astolfi, industrial.
—Antonio Aguilar, industrial.
—Joaquín Delgado, farmacéutico.
—Carlos Domínguez del Pino, ingeniero.
—Antonio Álvarez de Corrales, comerciante.
—Antonio Ortíz, industrial.

Colegas masones de Benjumeda en la logia La Razón en el indicado año de 1876 fueron el referido Ricardo Rodero Ramírez, médico cirujano residente en Sevilla (calle Argote de Molina n.º 23) y natural de Santa Cruz de Mudela (Ciudad Real), casado con Carmen Castro Elías; Vicente Chiralt y Selma, médico natural de Valencia y residente en Sevilla (calle Don Remondo n.º 13), casado con la algecireña María Rodríguez de Linares y Morillo; Luis Góngora Joanido; Rafael Lasso de la Vega y Chinchón*; Ricardo Monsalve Labrador, médico natural de Sevilla (calle Pureza n.º 22), casado con la también sevillana Josefa Ruíz Huchera; Manuel Porrúa; y Rafael Tuñón y Lara, natural de Arjona (Jaén) y vecino de Sevilla (calle San Eloy n.º 48).

* Quizá el Francisco Javier de la Vega y Chinchón (1828- 1885), catedrático de Patología General en la Escuela Libre de Medicina y Cirugía de Sevilla, hijo y padre de médicos. Ver La Masonería en Sevilla y provincia en el último tercio del siglo XIX. Eduardo Enríquez del Árbol. Diputación de Sevilla, 2011.

(3) Las hermanas Amparo, de 25 años; Concepción, de 21 (luego esposa de Benjumeda Toscano); Antonia, de 19; y María de los Reyes Rey González, de 15, hijas de Trinidad Rey Romero y de María Ana, vivían con la cabeza de familia Mariana (María Ana) González González, viuda de Trinidad, en la calle Teodosio n.º 5, en Sevilla en el año 1875. Mariana era natural de Dos Hermanas.
En esta casa de la calle Teodosio vivió Carlos Pineda Ferrari (ver nota 6), según la Guía de Sevilla y su Provincia del año 1895.

(4) El médico José Payán Romero vivía en la Calle Real n.º 22 en 1875. Era natural de Camas, nacido el 16 de septiembre de 1844, y estaba casado con Manuela Gutiérrez Moreno, también nacida en Camas, el 19 de enero de 1853. Tenían un hijo, Alejandro Payán Gutiérrez, nacido en Castilleja el 25 de marzo de 1875; una sirvienta, Francisca Vázquez Moreno, nacida en Bormujos en 1820; y una ama de cría, Amparo Aguayo, nacida en Mairena en 1825. Esta familia Payán se estableció en nuestra Villa en 1873.
"José Payán Romero, Médico titular de esta Villa; Certifico que a las 10 de la noche del día de ayer y a consecuencia de una tuberculosis pulmonar ha fallecido el Ilustrísimo Sr. D. Mel. Benjumea (sic) y Toscano, Médico de S. M. la Reina Madre D.ª Isabel II, condecorado con la encomienda de Isabel la Católica, casado, de 38 años, el cual vivía accidentalmente en el Palacio de S.M. el Rey, calle Real n.º 59.
Y después de reconocer en su cadáver las señales de la descomposición pútrida, firmo la presente en Castilleja de la Cuesta a 9 de septiembre de 1885. Licenciado José Payán".

(5) Miguel Rey González, otro de los hermanos listados en la nota 3 y testigo de la defunción de su cuñado el médico masón Benjumeda en Castilleja como acabamos de ver, vivía en 1895 en la calle Martínez Montañés n.º 27 en Sevilla, y estaba casado con la onubense de Trigueros María de los Dolores Muro Cerezo, con la que tenía a Rita, de 20 años, Miguel, de 18, Trinidad, de 16 (residente en la Academia Militar de Toledo), Antonio, de 14, y Rafael Rey Muro, de 11.

(6) Carlos Pineda Ferrari, propietario, era natural de Sevilla y vivía en nuestra Villa en la calle Marqués de Loreto n.º 17, donde murió por tuberculosis pulmonar el 23 de enero de 1904. Participó frecuentemente en el mundillo de la administración de nuestra Villa. Estaba casado con María Rey (v.s.) —cuñada de Benjumeda Toscano—, y al morir su cadáver fue trasladado a la ciudad de Sevilla para su entierro.
Carlos era hermano de Francisco, nacido en Castilleja en 1862. Los padres de ambos fueron Carlos Pineda García (6a), nacido en 1830, y María Dolores Ferrari Tresierra (6b), nacida en 1831. 
Hermana de Carlos y Francisco fue Dolores Pineda Ferrari (1854-1915), quien se casó con el abogado Ricardo Franco Lozano, nacido en Sevilla en 1850. Tuvieron, entre otros, a Dolores Franco Pineda, nacida en Sevilla en 1889 y fallecida con 111 años de edad. Esta Dolores, casada con Antonio Esquivias Zurita, fue madre, entre otros, del general artillero Manuel Esquivias Franco (6c), al cual hemos conocido homenajeando a Hernán Cortés en la Calle Real de nuestra Villa y en un turbio asunto ligado al golpe de Antonio Tejero (ver Los olvidados, 12g. Febrero de 2021).
Otra hermana, Maria Antonia Pineda Ferrari, también nació en Castilleja de la Cuesta, en el año 1865. Se casó con el escribano Fernando Ganzinotto Echevarría, nacido en Sevilla. Él era viudo al casarse, con una hija, Elena Ganzinotto Ayala, nacida en Sevilla 1885. En 1895 vivían todos en la sevillana calle Espíritu Santo n.º 29, pero habían estado avecindados en nuestra Villa (6d).
Francisco de Paula Pineda, abuelo paterno de los mencionados Pineda Ferrari, era de Grazalema (Cádiz).

(6a) Carlos Pineda García había comprado la casa-hacienda de la calle Marqués de Loreto (o de Enmedio) —en la manzana entre dicha calle, la de Manuel García-Junco y la Calle Real— al matrimonio del título homónimo marqueses Pablo Capetillo y Nicolasa del Campo tras fallecer ésta el 3 de abril de 1892. Vendería la referida hacienda seis años después a Manuel de la Calzada Alonso*. La propiedad terminó, antes de su derribo, en manos de los García-Junco.

* Quien, nacido en 1858 y muerto en 1935, y casado con Carmen Vargas-Zúñiga y Vargas-Zúñiga (1861-1932), tuvo nada menos que 15 hijos. Y entre ellos, a María de Gracia Josefa.
"Miguel de Vargas y Camargo, [quinto] señor de la Oliva de Plasencia y Plasenzuela, comendador de Castilleja de la Cuesta en la Orden de Santiago. Casó con Elvira de Trejo y Carvajal, heredera del señorío de Grimaldo y Las Corchuelas. Sucedió su hija Inés de Vargas y Trejo, como II condesa de la Oliva de Plasencia". Wikipedia.
El XIII conde de la Oliva de Plasencia, Felipe de Vargas-Zúñiga y Montero de Espinosa (1895-1977), se casó con su prima María de Gracia Josefa de la Calzada y Vargas-Zúñiga, hija de Manuel y Carmen, los mentados dueños de la casa-hacienda de la calle de Enmedio.

(6b) Era hija de María Dolores Tresierra Quintana, nacida en Arispe, Sonora (México), y del comerciante genovés Antonio Ferrari. Y nieta de Alonso Tresierra Cano, casado hacia 1787 en España con María del Rosario Quintana Peralta. 
Alonso Tresierra Cano fue intendente de Arispe, y había nacido en Chiclana de la Frontera en 1762. Era hijo de Nicolás Tresierra, gaditano, y de Isabel Aragón Cano, chiclanera, y nieto de Félix Tresierra, nacido en Cádiz. Estos Tresierra gaditanos estaban especializados en el comercio colonial. Un tío del intendente, Andrés Aragón Cano fue comisario del Santo Oficio de la Inquisición.

(6c) Para completar la información que tenemos del general Esquivias en su relación con Castilleja mencionaré un hecho significativo y definitorio, sociológicamente hablando. En los meses de la intentona de Tejero en el Congreso y con ocasión de la festividad del domingo de Resurrección, unos delegados de la hermandad de Santiago fueron a ver al general con la intención de hacer traer al pueblo a la banda de música de La Legión, al completo con sus gastadores y su carnero. Esquivias remitió a los cofrades a otro mando, y aquel domingo señalado se logró que los legionarios desfilaran por las calles castillejanas.
Lo que no era óbice para que los susodichos cofrades, en conversaciones privadas con íntimos y allegados, opinaran que los militares son unos vagos enemigos del trabajo o que los legionarios en concreto constituyen la hez y la basura de la sociedad.
Da que pensar el doblez mental en que viven algunos de nuestros paisanos, en cómo concilian en su interior personal posturas tan antagónicas, en cómo son capaces de desarrollar tanta hipocresía.

(6d) Vivían en la Calle Real n.º 30 en agosto del año 1875 Fernando Ganzinotto Morcillo*, nacido el 30 de mayo de 1827 en Sevilla, de profesión escribano, con 2 meses de residencia en nuestra Villa; su esposa Mercedes Lerdo de Tejada Dominé**, nacida el 20 de junio de 1834 en Sevilla, con 2 meses de residencia; Matilde Ganzinotto Echevarría, nacida el 18 de agosto de 1853 en Sevilla, soltera, 2 meses de residencia; Fernando Ganzinotto Echevarría, nacido el 18 de agosto de 1856 en Sevilla, soltero, estudiante, con 2 meses de residencia; Concepción Ganzinotto Echevarría, nacida el 30 de diciembre de 1859 en Sevilla, con 2 meses de residencia; Mercedes Valleras Lerdo de Tejada, nacida el 21 de marzo de 1861 en Sevilla, con 2 meses de residencia; y dos sirvientas de Santiponce (Sevilla): las hermanas Adela y Encarnación Amaya Muñoz. 
En esta casa vivía también Gabriel Ortiz Navarro, jornalero castillejense, con toda su familia.

* "Fernando Ganzinotto Morcillo, nacido en Sevilla en 1827, aparece como 'Escribano Público por Oficio' entre los años 1853 al 1872. Domicilio, calle Vizcainos n.º 24. Casado con Matilde Echevarría Delgado (fallecida en Sevilla en 1830) y posteriormente se vuelve a casar con Mercedes Lerdo de Tejada Dominé (fallecida el 30/05/1886)". https://www.celsopareja-obregon.es/2018/06/apellido-ganzinotto.html

** José Antonio Lerdo de Tejada San Román, nacido en Cádiz en 1799, y María Teresa Dominé Mena, nacida en Sevilla, tuvieron a Mercedes Lerdo de Tejada Dominé, quien se casó ¿en primeras nupcias? con el gaditano Antonio María Valleras (o Balleras) Monroy, y tuvieron dos hijos: José María y Mercedes.
Hermanas de Mercedes Lerdo de Tejada Dominé fueron Josefa y Margarita. La primera, nacida en Sevilla en 1828 y fallecida en 1902, estaba casada con Francisco Taviel de Andrade y Comesaña (1833-1870), con quien tuvo a José, Francisco Javier, Enrique, Mercedes, Luis y Sofía. Y la segunda, también nacida en  Sevilla, estaba casada con José María Chacón, con quien tuvo a José Ignacio, Fernando y Teresa.
En cuanto a la Mercedes Valleras Lerdo de Tejada que, con 14 años de edad, también vivía en la casa de la Calle Real según el padrón arriba expuesto, parece ser hija del primer matrimonio de la esposa del escribano Ganzinotto. De esta Mercedes Valleras sabemos lo siguiente:

"Esquela de aniversario de don Luis Hernández Pinzón Ganzinotto, Teniente Coronel de Caballería, Gran Cruz de María Cristina, nieto del Almirante Hernández Pinzón, muerto por Dios y por España vilmente asesinado por los marxistas en Moguer (Huelva) su pueblo natal, el 22 de julio de 1936. Viuda, doña Dolores Garrido Garrido. Hija, doña María Teresa. Hermanas, doña María Victoria y doña María de la Concepción. Tía, doña Mercedes Balleras y Lerdo de Tejada. Primos, don Luis, don Francisco y don Fernando Lerdo de Tejada y Ganzinotto". José Miguel de Mayoralgo y Lodo. Movimiento Nobiliario 1931-1940. Real Academia Matritense de Historia y Genealogía.

"Luis Hernández-Pinzón y Álvarez de Vides (Moguer (Huelva), 23 de diciembre de 1816 - ibídem, 22 de febrero de 1891), fue el vigésimo octavo Capitán General y Almirante de la Real Armada Española en la época de Isabel II, dirigió la escuadra del Pacífico en la guerra hispano-sudamericana. Desciende de Martín Alonso Pinzón, codescubridor de América, formando parte del Linaje Hernández-Pinzón". Wikipedia.

María Teresa Balleras y Monroy, viuda del almirante Hernández-Pinzón, falleció en el Puerto de Santa María el 6 de septiembre de 1911.


Marca de maestro cantero medieval

El germen de la masonería (1) hispánica aparece en el siglo XVIII, aunque movido por élites extrajeras iniciadas en otros países, sobre las que recaerían los procesos inquisitoriales —a instancias del Vaticano y refrendados por Fernando VI— al fomentarla en nuestro país. Al respecto dice Heron Lepper que era "algo exótico cultivado por el selecto grupo de ilustrados aristócratas, aun cuando en los puertos de mar pudiera tener una acogida más amplia entre los marineros y comerciantes" (2). El cambio se produjo con la invasión napoleónica, cuyos soldados convirtieron a la masonería en una herramienta al servicio del imperialismo galo. Los "afrancesados", especialmente los madrileños, se adscribieron a ella de inmediato, formando una Gran Logia Nacional, pero Fernando VII desde 1814 exacerbó la represión, obligándolos a formar sociedades secretas que actuaban en la clandestinidad, tal y como lo hacían los comuneros, iluministas, carbonarios, anilleros o reformadores. Hacia la mitad del siglo XIX  la masonería estaba organizada en el país, tras varias amnistías, pero a partir de entonces entra en una profunda crisis, hasta su recuperación a la llegada de la Revolución Septembrina. A pesar de todo ello, la obediencia de la logia La Razón (v.s.) al Gran Oriente portugués denota que en España la situación no era óptima, ni mucho menos. Durante la Segunda República experimentó un auge notabilísimo, con un enorme calado en los cuarteles.

(1) "La palabra masón viene del francés maçon (persona hábil que hace o moldea algo, albañil), y procede de makon, vocablo germánico que significa hacer. Su raíz indoeuropea es *mag- (amasar, amoldar). De la palabra masón se derivan masonería y francmasonería". etimologias.dechile.net

(2) John Heron Lepper. Freemasonry in Spain under Fernando VII. Ars Quatuor Coronatorum, n.º 61, 1948.

El siguiente masón decimonónico que vamos a documentar es Eduardo Borges Alegre, cuyo padre, del cual trataré de inmediato, también perteneció a una logia. Nacido Eduardo en nuestra Villa en 1849, he aquí su partida de bautismo:




Eduardo Antonio. En la villa de Castilleja de la Cuesta, correspondiente a la provincia de Sevilla, Abadía de Olivares, en once de Abril, yo, Dn. Antonio García de la Reguera, Cura ecónomo de la Iglesia Parroquial de N. Sra. de la Concepción, bauticé solemnemente a un niño que nació el día seis del corriente, hijo legítimo de Dn. Antonio Borges y Navarro (1), natural de Vélez-Málaga, provincia de Málaga, Profesor de Farmacia, y de Da. Adelaida Alegre de los Ríos, natural de la ciudad de Manresa, Principado de Cataluña, siendo sus Abuelos paternos Dn. Juan de Dios Borges Díez y Da. Juana Navarro y Fernández, naturales y vecinos de la ciudad de Vélez-Málaga, y los maternos Dn. Manuel Alegre y Monasterio, natural de la Villa de Sellens, Principado de Cataluña, y Da. María de los Dolores de los Ríos y Carpio, natural de la ciudad de Tarifa, provincia de Cádiz; se le puso por nombre Eduardo Antonio José María de los Dolores Adelaida Juan de Dios Juan Bautista Manuel Celestino, y fueron sus padrinos Dn. José María Rodríguez, natural de la ciudad de Sevilla, vecino de la villa de Valencina, Profesor de Medicina y Cirugía, de estado soltero, y Da. María  de los Dolores de los Ríos, abuela materna de dicha criatura, a quienes advertí el parentesco espiritual y demás obligaciones que por él contraen, siendo testigos José Núñez Oliver y José Ortíz Pinto, naturales de esta villa, de oficio jornaleros. Y para que conste extendí y autoricé la presente partida en el Libro de Bautismos de esta Parroquia en once de Abril de mil ochocientos cuarenta y nueve. Antonio Reguera.

En 1875 vivían en la calle Conde de Barajas n.º 25 en Sevilla Antonio Borges Navarro, de 64 años de edad, natural de Vélez-Málaga, licenciado en farmacia, hijo de Juan de Dios y de Juana, difuntos; su esposa Adelaida Alegre de los Ríos, natural de Manresa, de 40 años de edad, hija de Manuel, difunto, y de Dolores. Y sus hijas María Borges Alegre, nacida en Castilleja de la Cuesta, de 22 años de edad, casada; y Antonia Borges Alegre, nacida en Sevilla, de 11 años de edad. Mas Manuel Tena Sánchez, natural de Cazalla de la Sierra (Sevilla), de 16 años de edad, estudiante, y Josefa Carmona Ruíz, natural de Marchena, soltera, de 50 años de edad, criada, hija de José e Isabel.
Hay otra hoja censal de la misma fecha y domicilio pero con ciertas variaciones. En esta Antonio tiene 69 años y Adelaida 46, y figuran su hija María Borges Alegre, de 26 años, nacida en Castilleja de la Cuesta. Y además José Aguilar Cepeda, natural de La Palma del Condado (Huelva), de 21 años, soltero, estudiante, hijo de Francisco y Trinidad, redimido del servicio militar por 10.000 reales de vellón (2); Eduardo Enrique Alegre, nacido en la Isla de San Fernando (Cádiz), de 18 meses de edad, hijo de Emilio y María; y la mentada criada Josefa Carmona ahora con 60 años de edad.

(1)  "El boticario Antonio Borges en el piso alto de su casa escribía fórmulas terapéuticas en su grasiento libro de brebajes y ungüentos aprovechando un claro que la ausencia de clientes aquel martes había producido, cuando sintió el fragor de la columna, y  asomándose al balcón en el hueco que Adelaida su mujer le hizo, observó con detenimiento, creyendo reconocer el rostro pesaroso y contrito del teniente Domingo Moriones y el del comandante José Portal". Historia de los apellidos, 21v. Julio de 2020.

"La casa siguiente al oeste del bloque que compró Montpensier, la número 71, correspondía a una botica, su titular don Antonio Borges Navarro, natural de Vélez Málaga, llegado a Castilleja en 1847. Casado con una jovencísima catalana, Adelaida Alegre Ríos Carpio, tenían entonces dos niños: Salvador y Gertrudis, nacidos en nuestra Villa". Historia de los apellidos, 21q. Junio de 2020.

(2) Ver sobre los Cepeda originarios de La Palma y avecindados en nuestra Villa Los olvidados, 12f. Febrero de 2021.
En La Palma parece haber tenido intereses los Borges. En esta localidad onubense Eduardo Borges adquirió una suerte de tierra llamada Anató, y luego por medio de su apoderado José Escacena Zúñiga la vendió a Gabriel Cruz Moreno el 17 de enero de 1888, aunque por un defecto formal en el poder que otorgó, el registrador de la Propiedad de La Palma se negó a inscribir la compraventa.

Eduardo Borges Alegre poseyó el nombre simbólico de "Roma 2º" y fue iniciado en la logia Neptuno n.º 57 el día 12 de octubre de 1872, siendo entonces de 24 años de edad y licenciado en Ciencias. Era la Neptuno n.º 57, que vio la luz en 1872, una importante logia sevillana con crecido componente obrero, de oficios muy diversificados. También fue una de las logias más duraderas, con actividad durante 20 años. Hasta 1876 estuvo adscrita al Grande Oriente de España. El 32 % del total de sus miembros era de Sevilla y provincia. Fundador y figura destacada en ella fue el marqués de Palomares del Duero, Santiago Vinent Valiente, con domicilio en la sevillana plaza del Duque.


El Día, 16 de mayo de 1897

Eduardo Borges escribió un Compendio de Agricultura, fundado en las prácticas modernas. 1896. Una colección de Ejercicios y problemas de geometría y trigonometría, impreso por Viuda de Lara en Toledo, 1899. Y unos Elementos de Matemáticas. Álgebra, impreso por Florentino Serrano en Toledo, 1901. 



Eduardo Borges Alegre falleció en Málaga en febrero de 1903. Estaba casado con Enriqueta Fe Pabón, la cual recibió una pensión de viudedad de 875 pesetas. El matrimonio se había celebrado el 28 de marzo de 1874. Tuvieron varios hijos, de los cuales daré noticia.

Nada más fácil de ver que la continuidad entre los bloques de granito que los maestros canteros tallaban, y la facturación del ladrillo cocido al horno, comenzado éste a usarse hacia  el 3.500 antes de Cristo, en el Antiguo Egipto. La similitud que nos interesa ahora entre las dos clases y hechuras de material de construcción es la marca de sus fabricantes. En nuestra Villa no hay vestigios de estas marcas en ladrillos antes del siglo XIX, y las que aparecen de dicha época se pueden observar exclusivamente en el murete que sostiene la verja de la fachada del convento de las Irlandesas (1). Son dos en concreto las que están documentadas: la de Pickman y la de Gómez, que corresponden a unas sólidas piezas de barro horneado de gran calidad y perfecto acabado. Ya vimos los ladrillos de Pickman usados para edificar el palacio de Montpensier (2). Los de la marca "Gómez", un par de cuyos ejemplares  pueden contemplarse bajo la referida verja a ras del suelo, no quedan a la zaga en lo que respecta a solidez cuidadosamente elaborada.
Coexisten con las iniciales de nombres y apellidos algún tosco dibujo, como el de una calavera grabada con mano torpe en la cara de un ladrillo, de cráneo alargado en forma de pera invertida y con las tibias cruzadas tras la nuca. También hay cruces estilizadas con rayos que parten de sus centros, o acaso tachaduras superpuestas. Y un extraño patrón de líneas que se intersecan, formando un entramado al que es difícil encontrar significación. "Marx", reza uno de los grafitis. Y el más reciente de "Alcántara, 2019" alude a uno de los apellidos más comunes del pueblo. Hay quienes parecen querer dejar constancia perdurable de su paso por la vida, al contrario que el poeta Machado (3): "Nunca perseguí la gloria, ni dejar en la memoria de los hombres mi canción".



Dos ejemplares de ladrillos marca "Gómez" bajo la verja del convento de las Irlandesas

Inspeccionando detenidamente la amplia muestra de signos lapidarios grabados anónimamente en los ladrillos de la fachada del viejo palacio de Antonio de Orleans podría extraerse, en algunos casos, la conclusión de que fueron realizados por obreros de la propia fábrica, quizá cuando todavía el barro estaba blando, antes de la cochura. Apenas legibles, con los bordes de los apresurados trazos de punzón semiborrados por la erosión, bajo la capa ennegrecida de reseco musgo, se distinguen todavía añejas caligrafías que rememoran letras capitales decimonónicas, en su mayoría representando iniciales de nombres de personas, al parecer.

(1) Más moderna que el convento es la iglesia de Santiago actual, cuyos materiales de albañilería, de mucha menor calidad y factura, adolecen de cualquier signo identificativo de fabrica. Esta iglesia, como es sabido, fue reformada desde sus cimientos a partir del 26 de junio de 1883 a costa de la viuda marquesa del Loreto, Nicolasa del Campo, en memoria de su esposo Pablo Capetillo. Por tanto, a los efectos que nos ocupan, el edificio carece de interés.

(2) "Otro de los suministradores de material para la construcción del palacio castillejano de los Montpensier fue la fábrica de Pickman y Cía, constando que el 19 de agosto de 1854 se pagó a esta fábrica por dos millares de ladrillos corianos raspados. (Archivo de la Fundación de los Infantes Duques de Montpensier. Castilleja, gastos de junio a noviembre de 1854). Luego comentaremos la visita que en 1877 Alfonso XII, nuero del duque Antonio de Orleans, hizo a la fábrica de Pickman, en la que los obreros "modélicos, ejemplares y productivos", en fila, repeinados y vestidos de domingo, ovacionaron al monarca". Historia de los apellidos, 21n. Mayo de 2020.

(3) Machado es otro de los apellidos ampliamente distribuidos en la Castilleja de la segunda mitad del siglo XIX. Tengo constancia verbal del parentesco de la familia sevillana del poeta Antonio Machado con estos paisanos nuestros, aunque todavía no me he dedicado a establecer documentalmente una genealogía que lo confirme. El mismo Antonio Machado Núñez perteneció a una logia masónica, La Numantina n.º 67. Con 62 años de edad en 1873, año de su ingreso en la masonería, fue nombrado miembro honorario de dicha logia el 22 de abril de 1877.
Derivado de "machar" (machacar), algunos etimologistas relacionan "macho" o "mazo" con el maçon francés que dio origen a masonería.
Gaditano como Benjumeda Toscano, el científico y político Antonio Machado Núñez (1815-1896) fue padre del folklorista Antonio Machado Álvarez, "Demófilo", y abuelo de los poetas Manuel y Antonio Machado Ruíz. Entre sus publicaciones están un Catálogo metódico y razonado de los mamíferos en Andalucía (Sevilla, 1869), un Catálogo de los peces (Sevilla, 1857) y Avifauna de Doñana: Catálogo de las aves observadas en algunas provincias andaluzas (Sevilla, 1854). Tuvo una actuación destacada en la Revolución de 1868 como miembro de la radical Junta Revolucionaria de Sevilla.




Algunos ejemplos gliptográficos en la fachada del convento de la Calle Real

El farmacéutico callerrealengo Antonio Borges Navarro (1), padre, como acabamos de exponer, de Eduardo Borges Alegre, perteneció también a La Numantina n.º 67 (2) al igual que Antonio Machado Núñez. Con el nombre simbólico de "Libertad", ingresó en ella el 3 de julio de 1872, con 62 años de edad. Provenía de otra logia, La Hispalense n.º 68 (2). Falleció el 22 de abril de 1877.

Antonio Borges Navarro presentó productos farmacéuticos en la Exposición Agrícola, Industrial y Artística sevillana de abril de 1858, obteniendo una mención honorífica. Los Montpensier, patrocinadores de tal Exposición, exhibieron plantas, maderas y frutos, instrumentos de jardinería, así como un toro y dos vacas de raza suiza, cuadros, esculturas, bordados de plata y oro, lujosas encuadernaciones, y ricos muebles tallados. 
La Exposición se celebró diez años después de la llegada de los Montpensier a Sevilla y diez años antes de la Revolución de Septiembre que destronó a Isabel II. El ganado se expuso en la Plaza de Armas, la maquinaria agrícola en el Patio del Príncipe y los objetos en los salones del Real Alcázar. La entrada, a 4 reales los días de evaluación del jurado y a 2 los restantes, para facilitar el acceso a todas las clases sociales.
Entre los 25 artículos del Reglamento, el 8º especificaba: "Los expositores enviarán sus efectos convenientemente preparados para que lleguen sin deterioro y para que puedan colocarse en los mostradores. Las semillas vendrán en cajas, sacos o vasijas; los líquidos bien embotellados; y los demás efectos de modo semejante según su naturaleza".

(1) Otra de sus hijas fue Aurora, nacida en Castilleja el 24 de abril de 1853. En la partida de bautismo, efectuado en la iglesia de la Calle Real, figura su abuelo materno Manuel Alegre Monasterio como Primer Comandante de Infantería de los Ejércitos Nacionales, natural de Sellens. Fueron sus padrinos su hermano Eduardo Borges, y una tía de estado honesto, Florentina Alegre de los Ríos, también natural de Sellens.
Si bien Manuel Alegre Monasterio intervino como oficial en la carga contra los facciosos carlistas efectuada en el Coll de Santa Magdalena, expulsándolos de sus posiciones, según parte de guerra emitido en Igea el 26 de febrero de 1823, tal y como se publicó en El Universal del 3 de marzo de 1823, luego aparece procedente del ejército carlista, acogido a los beneficios del convenio de Vergara, según La España del 15 de septiembre de 1850, por lo que es de suponer que cambió de bando en al menos tres ocasiones. Se le menciona por última vez en El Correo Militar del 16 de junio de 1883.

(2) La Numantina n.º 67 fue una logia sevillana de inciertos comienzos. La carencia de documentación envuelve a los orígenes de esta logia en tinieblas. Al parecer fue fundada el 12 de septiembre de 1872, según inscripción en el Gran Oriente Lusitano, aunque otra fuente sitúa sus comienzos en el año 1871. En su estructura socio-profesional responde a un perfil de alta y media burguesía (abogados, propietarios, dueños de buques, escribanos, médicos). La Razón n.º 47 de Benjumeda Toscano (v.s.) nombró miembro honorario al venerable maestro de esta Numantina José López Padilla, "Eolo".
En La Hispalense n.º 68 predominaban los comerciantes y los empleados. Más de un tercio de sus miembros eran extranjeros: dos italianos, un francés, un inglés y un suizo.

Dos años llevaba inscrito Eduardo Borges en la masonería hispalense cuando lo encontramos en un censo de la capital, viviendo con su hijo de 3 meses y con sus suegros: en 1873 viven en la sevillana calle del Espejo n.º 1 Tomás Fe Delgado, natural de Jaén, de 45 años, agente de negocios, hijo de Ramón y Gabina; su esposa Josefa Pabón (1); Eduardo Borges Alegre, nacido en Castilleja de la Cuesta, de 26 años, casado, licenciado en Ciencias (corrió la suerte de quintos en Sevilla en el año de 1869: sacó el n.º 112 ó 113 y fue redimido por el Ayuntamiento); y Eduardo Borges Fe, de 3 meses de edad, natural de Sevilla. Prontamente conoceremos el trágico final de este lactante.

(1) En 1895 vivían en la calle Mendoza Ríos n.º 24 de Sevilla Josefa Pabón Fernández, viuda de 57 años de edad, natural de Sevilla, hija de Joaquín y Luisa; su hija Enriqueta Fe Pabón, de 36 años, casada, natural de Sevilla e hija de Tomás y Josefa; y sus nietos, —hijos de Eduardo Borges Alegre y Enriqueta Fe Pabón—, Antonio Borges Fe, de 15 años, natural de Sevilla, estudiante, Tomás Borges Fe, de 10 años, natural de Madrid (1a), y Enriqueta Borges Fe, de 17 años, natural de Sevilla.
Cinco años después viven en la calle Torrejón n.º 22 de dicha ciudad Antonio, con 20 años, militar; su abuela Josefa Pabón, viuda, y su madre Enriqueta Fe, casada.
En esta calle Torrejón vivían José Fe Delgado, natural de Jaén, su esposa Rosario Escalona García, y sus hijos Candelaria, Julia, José —dibujante de 28 años de edad (1b)—, Higinia, Mercedes, Angelina y Enrique Fe Escalona; mas una cuñada, Juana Escalona García, de 70 años, viuda, natural de Aznalcázar (Sevilla), y un sobrino de 31 años, José Sánchez Escalona, soltero, natural de Sevilla.

(1a) Los cuatro hijos varones de Eduardo Borges y Enriqueta Fe siguieron la carrera de las armas, cada uno con muy diferente suerte. En la próxima entrada expondremos algunos detalles de sus biografías.

(1b) "Un telegrama de Sevilla expresa: En la Fábrica de Tabacos ha ocurrido una desgracia que pudo tener tristísimas consecuencias. A una altura de siete metros hallábanse trabajando seis albañiles. A espaldas de éstos había, para mayor seguridad, una red metálica. Al apoyarse en ella cayeron todos sobre otra red de cuerdas que había a una distancia de cuatro metros del andamio. Falló el cable que sostenía dicha red, cayendo los albañiles al suelo. Todos tienen contusiones. Uno de ellos tiene fracturada una costilla. El delineante Jose Fe Escalona tiene una herida en la frente. Por fortuna de todos, la red de cuerdas tenía la distancia de ella al suelo de tres metros". Diario de Reus, 27 de julio de 1900.

"En 1887 la real fábrica pasó a manos de una compañía arrendataria constituida por el Banco de España y un grupo de accionistas privados. Esta compañía introdujo máquinas de vapor para picar tabaco. En 1902 la Compañía Sevillana de Electricidad facilitaría la mecanización con electricidad de la fábrica y en 1908 la mecanización se extendió al empaquetado. Entre 1916 y 1925 la mecanización se introdujo para el liado de cigarrillos. Estas medidas industriales y capitalistas, lejos de mejorar la industria, produjeron una disminución de su riqueza. Si en el siglo XIX la fábrica daba empleo a 6000 personas y el Estado se encontraba desbordado por la demanda, en 1925 solo daba empleo a 1844 personas. [...] El traslado de la Universidad a este edificio se produjo de forma escalonada entre 1954 y 1956. La transformación del edificio, supuso una obra de profundo calado, realizada por los arquitectos Alberto Balbontín de Orta, Delgado Roig* y Toro Buiza". Wikipedia.

Este delineante, José Fe Escalona, sobrino de Eduardo Borges Alegre, falleció, jubilado de la administración de la Fábrica de Tabacos de Sevilla, en septiembre de 1934.

* Balbontín de Orta y Delgado Roig diseñaron  y construyeron la barriada de la Inmaculada Concepción de Castilleja de la Cuesta, bajo los escándalos financieros del alcalde José María Cuesta Valladares.

"De poco tiempo después es la carta que el gobernador civil Fernando Coca de la Piñera dirige a la señora doña Aurora Balbontín, fecha en Sevilla el 22 de agosto de 1945:
'Muy Sra. mía: fue en mi poder su tarjeta y con esta fecha escribo al Marqués de Esquivel, Delegado de Auxilio Social, para ver si es posible pueda darle colocación a su patrocinada; asi pués, que se presente a dicho Sr. Le saluda atentamente su affmo., Fernando de Coca'.
La destinataria añade de su puño y letra:
'Sagrario, llégate de seguida pues según me dicen todos es persona buenísima el Sr. Marqués de Esquibel y que se encuentra, y así que ya te coloque en algún comedor o algo parecido. Te saluda, y manda recuerdos, Aurora Balbontín' ". Los olvidados, 6b. Noviembre de 2020.


Instituto Anatómico Forense

Alberto Balbontín y Antonio Delgado Roig también trabajaron juntos en el complejo de la Facultad de Medicina, en las traseras del sevillano Hospital de las Cinco Llagas, en 1947, en concreto erigiendo el edificio de Ciencias Básicas. Algunos años antes, durante la República, otro arquitecto, Gabriel Lupiáñez, realizó el Instituto Anatómico Forense en dicho complejo universitario. Gabriel Lupiáñez Gely tenía un hermano, boticario, que vivió en la calle Virgen de la Merced de dicha barriada de la Inmaculada:

Año 1960. Virgen de la Merced n.º 31. José Lupiáñez Gely (1), nacido el 19 de julio de 1905 en Sevilla, farmacéutico (2); su esposa  Salud García-Tapial, nacida el 15 de mayo de 1906 en Sevilla; hijos, María Teresa, nacida el 17 de junio de 1928 en Sevilla, estudiante; Gabriel, nacido el 9 de septiembre de 1938 en Sevilla, estudiante; Isabel, nacida el 19 de septiembre de 1939 en Sevilla, estudiante; y Salud, nacida el 12 de junio de 1941 en Sevilla, estudiante.

Año 1970, diciembre. Calle Virgen de la Merced n.º 16 (nuevo). Salud García-Tapial Valverde (3), hija de Domingo y Salud;  su hijo Gabriel Lupiáñez García-Tapial, nacido en Sevilla el 9 de julio (o septiembre en el censo anterior) de 1938, empleado en la Administración de Justicia, hijo de Pedro (sic) y Salud. A este Gabriel, empleado, le robaron un Seat 850, recuperado por la policía el 19 de septiembre de 1971. Su hermana María Isabel Lupiáñez García-Tapial estaba casada con Francisco Guillén Soriano, el cual falleció en Sevilla el 5 de diciembre de 2017 a los 85 años de edad. 

(1) José, hermano del arquitecto Gabriel Lupiáñez. Eran hijos de Gabriel Lupiáñez Estévez y de Teresa Gely Giroult, ella fallecida viuda en Sevilla el 19 de marzo de 1941. Otro día 19, pero de enero de 1942, falleció su hijo el sobredicho arquitecto Gabriel Lupiáñez Gely. Vivían en Sevilla en la calle Trajano n.º 51.

(2) En las temporadas vacacionales que pasaba la familia en Castilleja, José Lupiáñez, con su estruendosa moto Lambretta, se ganaba un suplemento ejerciendo de practicante a domicilio por el pueblo. Entonces el ambiente no estaba tan saturado de ruidos como hoy, y se podía oír todos los días y en toda la barriada, tras la hora de la siesta, cómo el practicante Lupiáñez arrancaba su Lambretta para hacer una ronda de inyecciones. Los Lupiáñez García-Tapial (2a) eran vecinos, pared por medio, de los Narbona García.


Moto Lambretta del año 1960

Lupiáñez aparcaba la Lambretta bajo su ventana, a la sombra de la primera mitad del día, y por la tarde la pasaba a la acera de enfrente junto a una casa creo deshabitada, donde el sol vespertino no podía injuriarla ya.
Fue, recuerdo, el primer vehículo a motor que apareció en la calle Virgen de la Merced. Repelente por su color de hueso sepulcral, por su forma de inodoro descascarillado, por sus ribetes de polvo grasiento, por su ácido olor a aceite quemado y a gasolina, y sobre todo por la remembranza de los asientos negros con los temidos tricornios de la guardia civil, que me hacían rodearla cuando subía por la calle arriba a cumplir con algún mandado de mi madre a la tienda de comestibles de don Juan Moreno o a buscar a los amigos para jugar un rato en el olivar. Era, por repugnante, un artefacto intocable para los niños de la calle. Un monstruo infernal, como de otra galaxia, que no casaba con aquel ambiente percibido dulcemente puro, amablemente familiar, blando, musical, perfumado y multicolor. 

(2a) La casa que fuera de José Lupiáñez en la calle Virgen de la Merced limita por su parte trasera con la que fue de Jaime (ver Los  olvidados, 12. Enero de 2021), el hijo de Santiago Garrigós, en la calle Virgen del Pilar, que hoy está en un proceso radical de reforma como se comprueba en esta foto tomada por una de sus ventanas exteriores: 


(3) Aun cuando Salud García-Tapial había fallecido en septiembre del año anterior,  todavía figuraba en este censo de diciembre de 1970, acaso por error, o quizá por intenciones menos inocentes, como la de que sus herederos pudiesen seguir cobrando la pensión de viudedad.


Ya desde los años de la II República se anunciaba en esta casa de la calle Santa María la Blanca en la que murió Salud la farmacia de su marido José Lupiáñez.

(Continúa en la entrada siguiente)

martes, 16 de marzo de 2021

Los olvidados, 12i.

 (Viene de la entrada anterior)

Carmen Díaz Gálvez (1896-1979)

Aunque se pueda suponer y entender que por haberse retirado del teatro tras la Guerra Civil Carmen Díaz Gálvez tenía algunas inclinaciones republicanas, nada más equivocado. En pleno año 1938 asistía agarrada a los brazos de José María Pemán y del marqués de Luca de Tena —este último vistiendo uniforme militar— al ensayo general de la obra del primero, "Almoneda", que tuvo lugar en el sevillano teatro San Fernando. En dicho año y teatro interpretaba ante el general Queipo de Llano lo más granado de su repertorio.

Del poeta oficial del franquismo José María Pemán Pemartín no es necesario hablar. Por su parte, Luca de Tena fundó el ABC de Sevilla. Hombre monárquico,  participó en las primeras conspiraciones antirrepublicanas desde 1931, y fue detenido por su implicación en la Sanjurjada de agosto de 1932. Fue miembro del comité directivo de la Asociación de Amigos de Alemania, fundada en San Sebastián en febrero de 1938, y de Alemania recibió una condecoración.

La actriz avecindada y enterrada en Castilleja interpretó obras del dicho Pemán, de los Álvarez Quintero y también de Pilar Millán Astray, dramaturga —y espía a sueldo de los alemanes— hermana del militar José Millán Astray, tristemente célebre fundador de la Legión Española y de Radio Nacional de España.
Bien sabido es que ninguno de estos autores teatrales dedicó tiempo y esfuerzo a representar personajes de la España real, humana y trascendente. Se dedicaron al costumbrismo tradicionalista, a los sainetes cómicos, al chiste, huyendo de cualquier crítica o denuncia de las lacras sociales.
A Carmen Díaz se la considera y aprecia especialmente porque desterró del tablado el estilo andaluz cómico, superficial y caricaturesco, interpretando a sus personajes de forma más realista. Ese es su mayor mérito, aseguran sus críticos. Pero habida cuenta de su historial y posicionamiento político, fue un mérito puramente formal. No hay más remedio que pensar que lo que hizo con los personajes que interpretaba fue caracterizarlos para que formaran filas con toda dignidad en el aparato del nuevo régimen. Para dar imagen y publicidad al mensaje fascista convenía que incluso los bufones meridionales mostrasen un poco más de seriedad. De dominio público es cómo el castellano canónico se impuso como el vehículo de expresión oficial del Régimen, un asunto este que, en tal sentido, corre paralelo a la actuación de Carmen Díaz respecto a la imagen dicotómica oficial-real del pueblo andaluz.

" [...] Si en la reivindicación del habla andaluza en pro de su dignidad y pertinencia respecto a otras modalidades del castellano hay un caballo de batalla presente, ése es, sin duda, y todavía, el del teatro: durante muchos años hemos escuchado testimonios de actores andaluces que, al desplazarse para desempeñar su oficio en la capital del reino, han sido de inmediato conminados a eliminar los rasgos propios del acento andaluz y a adoptar el consabido registro neutro que pasa, más o menos, por evitar seseos y ceceos y dejar las eses finales bien marcadas. Cierta lógica invitaba a pensar que el paso del tiempo rebajaría la gravedad de este requerimiento hasta la asunción del acento andaluz, al menos en sus hechuras menos exóticas, con naturalidad; pero lo cierto es que la cuestión apenas se ha modificado, en parte por la influencia del cine y sobre todo de la televisión, donde el acento andaluz es a día de hoy una cuestión reservada a clases sociales y arquetipos bien definidos [...]". Pablo Bujalance. Málaga Hoy, 4 de marzo de 2021.


Calle en Castilleja de la Cuesta dedicada a Carmen Díaz

Desde que tempranamente empezó a mostrar dotes interpretativas Carmen Díaz se vio envuelta e influenciada por las élites del país. Su maestra, mentora e instructora artística fue María Guerrero (1867-1928), la célebre actriz y empresaria teatral casada con Fernando Díaz de Mendoza, un Grande de España que antes lo había estado con la VI marquesa de Castellón, hija del general Francisco Serrano Domínguez, "El General Bonito", del que se dice fue amante de Isabel II desde su minoría de edad.


Carmen Díaz y Catalina Bárcenas con el poeta Eduardo Marquina en un homenaje a los hermanos Álvarez Quintero


Carmen Díaz con Eduardo Marquina, Vicente Soler y los tramoyistas del Teatro Cómico durante un descanso de la obra "La Dorotea"


La actriz junto a Carlos Arniches


Carmen Díaz Gálvez era hija de Manuel Díaz Real y de Ana Gálvez Muñoz. Ana Gálvez murió en el chalé propiedad de su hija en la Calle Real de Castilleja, en el año 1946 y siendo ya viuda de Manuel. Era hija de Juan y de Demetria y falleció con 84 años de edad, por neumonía. Había nacido en Sanlúcar de Barrameda, según el libro parroquial de la parroquia de Santiago, o en la Mayor, según el padrón de 1945.


Partida de defunción de la madre de Carmen Díaz


Un aspecto del lujoso salón principal del chalé de Carmen Díaz, con su gran chimenea de maderas nobles. La balconada de este salón daba a la Calle Real, y enfrente ofrecía el panorama del jardín de las Irlandesas, entonces majestuosamente arbolado con ejemplares de los tiempos de Antonio de Orleans.


Autógrafo

Nacida Carmen Díaz el 6 de junio de 1895 en Sevilla, vivía en 1945, ya viuda, en el número 58 de la Calle Real, adonde se había establecido desde 1940. Con ella habitaban su madre Ana Gálvez Muñoz, nacida en Sanlúcar la Mayor el 22 de abril de 1865; el odontólogo Ramiro de la Mata Díaz, nacido en Madrid el 3 de octubre de 1914, casado, con 5 meses de residencia en nuestra Villa; el abogado Manuel de la Mata Díaz (1), nacido en Madrid el 9 de septiembre de 1916, soltero, con 2 años de residencia en nuestra Villa; el doctor en Derecho José Aparici Díaz (2), nacido en Barcelona el 4 de marzo de 1920, soltero, con 5 años de residencia en nuestra Villa; Trinidad Herrera Díaz, nacida en Barcelona el 11 de junio de 1927, también con 5 años de residencia; Dolores Delgado Vidal, nacida en Gerena (Sevilla) el 14 de noviembre de 1921, con 5 años de residencia; José Tovar de la Rosa, nacido en Castilleja de la Cuesta el 15 de junio de 1889, casado, obrero agrícola; y Emiliana Indiano Fernández, nacida en Valencia del Ventoso (Badajoz), el 5 de enero de 1895, con 12 años de residencia en Castilleja.

En el censo de 1950 estaban en el chalé nada más que José Tovar de la Rosa y su esposa Emiliana Indiano Fernández, quienes suponemos fueran los caseros.
En el censo de diciembre de 1955 vuelve a aparecer Carmen Díaz Gálvez ahora con la mansión renombrada con el número 54, viviendo solamente con una sirvienta, María Guzmán Rubio, nacida en Chucena (Huelva) el 2 de abril de 1934.

(1) "Enlace De la Mata Díaz-Guardiola Soto. Don Manuel de la Mata Díaz, letrado del Colegio de Madrid e hijo de la inolvidable actriz sevillana doña Carmen Díaz, ha contraído matrimonio con la señorita de Sevilla Lolita Guardiola de Soto, hija de doña Concepción de Soto Ybarra, viuda de Guardiola (1a). La ceremonia religiosa se celebró en la parroquia de Santa María de la Mesa, en Utrera. La concurrencia, entre la que figuraban ilustres familias de Madrid y Sevilla, fue obsequiada espléndidamente". Hoja Oficial del Lunes, 25 de julio de 1960.

(1a) Lolita Guardiola de Soto, hija de Juan Guardiola Fantoni, era nieta por línea materna de Armando Soto Morillas y de María de los Dolores Ybarra Gómez-Rull. De esta manera la familia de la actriz Carmen Díaz emparentó con Llosent Marañón, Benjumea, Salinas, Tassara y Guajardo-Fajardo, esto es, con las familias más distinguidas de Castilleja de la Cuesta.

(2) José Aparici Díaz y su hermana Carmen Aparici Díaz —a la cual vamos a conocer más en profundidad ahora (2a)— imaginamos que serían acaso hijos de un anterior matrimonio, del que no hay noticias por ahora. En cualquier caso, la lápida del panteón de Carmen Díaz en el cementerio de Castilleja (v.i.) parece bastante explícita.
José Aparici fue un renombrado jurisconsulto, catedrático de Derecho en la Universidad de Sevilla, donde dejó un rastro considerable en forma de conferencias y publicaciones.

"El profesor Aparici, en el C. M. Guadaira. Dentro de las actividades del Departamento de Estudios Jurídicos del Colegio Mayor Guadaira, se celebró una charla-coloquio con el doctor don José Aparici Díaz, catedrático de Derecho Romano de la Universidad de Sevilla, sobre tema 'Validez actual del Derecho Romano'.
Comenzó el profesor Aparici señalando que el Derecho Romano —en frase de Zubiri— es una de las grandes aportaciones del espíritu humano, junto con la filosofía griega y la técnica moderna.
Los romanos, continuó diciendo, descubrieron los principios fundamentales del derecho; esto es algo universalmente aceptado en la historia, incluso por el marxismo soviético, que pretendió romper con el derecho existente hasta entonces.
Afirmó que lo esencial de la teoría iusprivatista romana sigue vigente hoy día, especialmente en lo referente al negocio jurídico, cuyos fundamentos, ya descubiertos por los juristas romanos, no han cambiado desde entonces. Además, la historia de Roma sirve para comprender muchos de los problemas actuales.
Concluyó diciendo que el mayor acierto y perfección del 'ius romanum' había estado en la flexibilidad con que fue aplicado. Por otro lado, estaba la ley, que era algo fijo; pero, por otro, estaba la 'equitas', que era el criterio de justicia en base al cual los pretores aplicaban dicha ley, llegando en ocasiones a contradecirla, cuando la equidad así lo exigía". ABC, 22 de noviembre de 1974.


(2a) Carmen Aparici Díaz, fallecida en Sevilla el 4 de marzo de 2005, estaba casada con Fernando Campos Herrera, fallecido en Sevilla el 16 de enero de 2006. Él era hijo de Eduardo Campos Fuentes y de Matilde Herrera Ortiz, fallecida el 25 de abril de 1958 a los 81 años en la calle Pastor y Landero n.º 27 en Sevilla.
Carmen Aparici y Fernando Campos tuvieron a José Fernando, Eduardo, María del Carmen, Matilde y Alfonso Campos Aparici (o Aparicio).


Carmen Aparici Díaz en Castilleja de la Cuesta con 21 años de edad. Nótese el gran parecido físico con Carmen Díaz.

Nacida en 1922, Carmen Aparici Díaz obtuvo un salvoconducto valedero por 6 meses para viajar por el territorio nacional, dado en Castilleja de la Cuesta el 27 de octubre de 1943. Vivía en el chalé de la Calle Real, y certificaron como testigos de su buena conducta Manuel Rosales Luque y Manuel Carmona Machado. Era el alcalde José María Cuesta Valladares.


"Alcalde Presidente: Consultado el registro de este puesto y de las gestiones practicadas resulta que la vecina de esta localidad que promueve la presente instancia [Carmen Aparici], es persona de buena conducta y adicta a nuestra causa Nacional, por lo que le considero acreedora al salvoconducto que solicita, salvo su mejor parecer. Castilleja de la Cuesta, 27 de Octubre de 1943. El Comandante de Puesto, Rosendo Peña Barrios".


Panteón de Carmen Díaz Gálvez en el cementerio de nuestra Villa. Francisco Herrera Ortiz, su marido documentado, parece ser el mismo que donó en 1943 y 1944 diversas cantidades para una condecoración a Queipo de Llano y para ayudas a la División Azul, según se refleja en la prensa diaria. Era hijo de Eduardo Herrera Bustillo y de Rosa Ortiz Planells, quienes tuvieron, además de a él, a Filomena, Manuel, Daniel, Matilde, Gertrudis, Enrique, Armando y Amparo Herrera Ortiz.


Partida de defunción de Francisco Herrera Ortiz



Esquelas mortuorias del matrimonio. Hasta cinco años después de su muerte se celebraron misas por el alma de Francisco Herrera en las iglesias de La Plaza y de la Calle Real, en el convento de las Irlandesas y en la capilla de los Hermanos Maristas en la antigua hacienda de San José a la entrada del pueblo, propiedad del conde de Romanones.

Parece más que probable la conclusión que se extrae de las notas de prensa de la primera década del siglo XX. Una veinteañera Carmen Díaz se une sentimentalmente al actor Ramiro de la Mata su compañero de trabajo, de quien tiene en Madrid a Ramiro en 1914, luego odontólogo, y a Manuel en 1916, luego abogado.

"Teatro Álvarez Quintero. La chocolaterita ha tenido en este teatro una interpretación tan esmerada y un éxito tan grande, que a petición del público, se ve obligada la empresa a sostenerla en el cartel hasta el jueves próximo.
El viernes debutarán los aplaudidos artistas Carmen Díaz y Ramiro de la Mata, con las obras El amor que pasa, Herida de muerte y El genio alegre.
Con su presentación queda la compañía formada por elementos notabilísimos.
Pronto se pondrán en escena Jimmy Sansón y Amores y amoríos". El Correo Español, 6 de octubre de 1913.

"Carmen Díaz y Ramiro Mata. Álvarez Quintero.— La Empresa del teatro Álvarez Quintero ha contratado a dos nuevos artistas de mérito: la Srta. Carmen Díaz y el joven D. Ramiro de la Mata.
Ambos se han presentado al público con El genio alegre, y han sido muy aplaudidos en sus respectivos papeles de Coralito y Julio.
También hubo aplausos para Teodora Moreno en la relación famosa de las campanadas.
El público sigue favoreciendo a este teatrito". La Correspondencia de España, 12 de octubre de 1913.

"Teatro Álvarez Quintero. En honor de los ilustres autores sevillanos que han dado nombre al nuevo teatrito de la calle Ancha se verificó anoche una función. 'El genio alegre' y 'Herida de muerte' componían el programa.
En ambas obras tuvo ocasión de lucir sus méritos el escogido cuadro de la compañía que allí actúa.
Se distinguieron en la representación de 'El genio alegre' la distinguida actriz Teodora Moreno, ya conocida de nuestro público por haber trabajado en el Español y en Cervantes, y la señorita Díaz, que desempeñó con gracia y desenvoltura el papel de Coralito.
Ramiro de la Mata y el Sr. Ramos merecieron también los plácemes del escogido público que llenaba anoche el teatro Álvarez Quintero.
Los festejados salieron muchas veces al escenario.
Asistió la infanta Isabel". El Liberal, 28 de octubre de 1913.

"Álvarez Quintero. Hablando se entiende la gente. La ofrecida obra de los hermanos Quintero a la Empresa de este teatro se convirtió en un entremés andaluz y gracioso, sin que la gracia derramada en la farsa sea cosa extraordinaria ni brille por ningún lado la idea genial.
Como los hermanos Quintero son hombres de suerte, ya que ellos no pudieron encontrar la idea genial, tropezaron con una actriz que, en Hablando se entiende la gente, pudo decir después de la representación: 'Nadie las mueva...'
Carmencita Díaz, que es la actriz aludida, fue anoche aplaudida con gran entusiasmo y muy merecida justicia.
Los plácemes los compartieron con la bella artista los Sres. Ramiro de la Mata y Ramos, el cual Ramos y su compañero Victorero me gustaron muchísimo en La fuerza bruta. Y como en otras ocasiones les puse reparos, es de justicia que les elogie ahora, cuando su labor ha sido digna de loa. El caballero del Verde gabán". Heraldo de Madrid, 11 de noviembre de 1913.

Los hermanos Álvarez Quintero habían escrito Hablando se entiende la gente para inaugurar el teatro madrileño de su mismo nombre. Fue interpretada esta obra por Carmen Díaz y Ramiro de la Mata como queda dicho, quienes obtuvieron gran éxito.

"Sevilla.— En el teatro Cervantes ha debutado la compañía de Ricardo Puga, estrenando la obra 'El asno de Buridán', vodevil, más que comedia, traducida por don Antonio Souhlo.
Ricardo Puga y Celia Ortiz fueron aplaudidísimos, compartiendo con ellos el éxito de la presentación las bellas actrices Carmen Díaz, Antonia Herrero, señora Soriano y Ramiro de la Mata y señor Somera". La Acción, 10 de abril de 1917.

"El suceso fue de Sevilla a Badajoz.
—¿Los autores?
—Desconocidos.
—¿La víctima?
—Ramiro de la Mata.
—¿Y fue ello?
—Que la compañía de Ricardo Puga facturó en Sevilla los equipajes para Badajoz y que, el tren en ruta, suben al vagón de equipajes unos individuos, dan un par de 'cachetes' a dos baúles y éstos caen a la vía y ... el tren siguió su marcha.
—¿Y los baúles eran?
—De Ramiro de la Mata, y tenían toda la ropa y efectos de la esposa de dicho actor, que ha presentado la oportuna reclamación". El Día, 25 de mayo de 1917.

"Emilio Mesejo es muy probable que vaya a Barcelona a dirigir la compañía del Poliorama, que va a ser notablemente reformado. Formarán parte de ella Ramiro de la Mata, Carmen Díaz, Dolores Cortés, la excelente característica del teatro de la Comedia, que actualmente trabaja con el maestro Penella; la Ortega y Marimón". El Imparcial, 21 de junio de 1917.

No obstante en septiembre de este 1917 ya estaban Carmen y Ramiro de nuevo en Madrid, con Ricardo Puga.

Carmen tenía una hermana, Encarnación Díaz Gálvez, también actriz, que la acompañaría en varias actuaciones en teatros madrileños. Encarnación tuvo un triste final debido a la epidemia de gripe de 1918-1919:

"Actriz fallecida. Dábamos anoche la noticia de que la joven actriz Encarnación Díaz, víctima de la gripe, se hallaba enferma, y por referencias de la tarde anterior la suponíamos fuera de peligro. Por desgracia no ha sido así. La mejoría desapareció y ayer falleció.
Su juventud y excelentes condiciones morales y artísticas hacen más sensible esta desgracia. Encarnación Díaz, que el año pasado actuó airosamente en el Odeón, y que este actuaría en Eslava, de Valencia, tenía un brillante porvenir en el teatro.
A su viudo, el actor Sr. Roa, y a los hermanos de la finada, la notable primera actriz Carmen Díaz y Ramiro de la Mata, les acompañamos en el sentimiento de la desgracia". El Día, 25 de septiembre de 1918.


Foto de Ahora, 24 de marzo de 1933. Ramiro de la Mata en una escena con la actriz Ana Adamuz, en la obra Prostitución, drama realista de Luis Fernández Ardavín. Al año siguiente Ramiro se encuentra enfermo y es sustituido en los papeles que tenía contratados.

El odontólogo hijo de los actores Carmen Díaz y Ramiro de la Mata, Ramiro de la Mata Díaz, abrió gabinete de dentista en Madrid. De él nos da noticia uno de sus discípulos, Arturo Martinez Berná, quien llegaría a ser presidente de la Asociación Española de Endodoncia y secretario del Consejo General de Dentistas:

"En mi caso, estando en séptimo curso de Medicina mi compañero de prácticas me presentó a su padre que era dentista, el doctor Ramiro de la Mata Díaz, quien me explicó las excelencias de aquella “pequeña medicina” y me decidí por esta especialidad. Él fue mi primer maestro y me enseñó la endodoncia que hacía. Le vi trabajar durante dos años y aprendí todo lo que pudo enseñarme".

"En 1960 me matriculé en la Escuela de Estomatología y todas las tardes de los dos años de la especialidad acudí a la consulta del Dr. Ramiro de la Mata Díaz, quien me admitió como ‘mirón’, recomendado por su hijo Ramiro, compañero mío de Medicina. De él aprendí a manejar una consulta, a tratar al paciente y, sobre todo, a intentar hacer bien todos los tratamientos como él los hacía, perfectamente". Entrevista al doctor Arturo Martínez Berná con ocasión de haber recibido el premio "Santa Apolonia" (2017), que concede el Consejo General de Dentistas. Gaceta Dental, 5 de diciembre de 2018.

Queda la incógnita de los dos siguientes hijos de Carmen Díaz, habidos en Barcelona: José (1920) y Carmen (1922) Aparici Díaz. Es de suponer que, separada de Ramiro de la Mata, encontró un nuevo amor — de apellido Aparici— en la Ciudad Condal. Por último, como vimos arriba en el padrón castillejense, tuvo a Trinidad Herrera Díaz en dicha capital catalana en 1927 con su definitivo esposo, Francisco Herrera Ortíz (v.s.).


Es en el año 1959 cuando el chalé de Carmen Díaz comienza su función de clínica psiquiátrica (1). En el censo de diciembre de 1960, ahora el chalé con el número 56 y constando como sanatorio mental, aparecen habitándolo Pablo Gotor González, nacido en Sevilla el 8 de abril de 1901, y su hijo Pablo Gotor Díaz, nacido en Sevilla el 11 de septiembre de 1934. Y los "alojados" Ramón Escudero Ruíz, Andrés Morales Jordán, Agustín Oviedo Morales, Amparo Blanch Casas, Dolores López Bolaños, Isabel Climent Mayor, Francisco Mejías Rodríguez, Francisco Romero Gómez y Maria Josefa Rodríguez Lerma.  Mientras que José Tovar de la Rosa y Emiliana Indiano Fernández ahora viven en el número 58. 


Emiliana enviudó el 25 de mayo de 1969


El sanatorio a principios de la década de los 60 visto desde la azotea del convento de las Irlandesas

En 1965, en dicho palacete de la Calle Real n.º 54 nos encontramos a Josefa Aguilera González, nacida en Sevilla el 18 de marzo de 1915, enfermera; Francisco Mejías Rodríguez, nacido el 25 de enero de 1912 en Porcuna (Jaén), portero; Isabel Climent Mayor, nacida en Valencina (Sevilla), auxiliar; y Francisca Romero Gómez, nacida el 20 de junio de 1905 en Castilleja de la Cuesta, cocinera.

En 1970 no figuran médicos, enfermeras o personal auxiliar, sino solamente hospitalizados como enfermos, que son: María Gracia Marín Bohórquez, natural de Sevilla; María Jesús Ruíz de Villegas, natural de Jerez de la Frontera; Manuel Almenara Cumplido, natural de Sevilla; Rosa Cepeda López, natural de Lora del Río (Sevilla); Carmen García García, natural de Córdoba; Antonio Morote Jurado, natural de Sevilla; y Alicia Vázquez López, natural de Encinasola (Huelva).Todos constan con estado civil soltero y sin fecha de nacimiento.

(1) Los descendientes de la actriz no perdieron la propiedad de la casona durante su utilización como sanatorio siquiátrico, a juzgar por una noticia oficial del municipio que informa de que la hija de Carmen Díaz, ya en el siglo XXI, hizo posible que el ayuntamiento contara con tal propiedad como patrimonio. Esto indica que el siquiatra Pablo Gotor la tendría en arriendo desde 1959. Se anunció el 24 de febrero de este actual año 2021 la adjudicación de las obras de ampliación de la casa consistorial —que incluiría el antiguo chalé-sanatorio— a la firma Fleon y Leon Arquitectos S.L.P., con oficina en nuestra Villa en la calle Hernán Cortés n.º 16 y que dirige Francisco León Olmo (1a), asociado a sus dos hijos también arquitectos Francisco León León y Rosario León León. El importe de la adjudicación, 57.999 euros, y el plazo de ejecución, 8 meses.


En el rectángulo verde, el proyecto de ampliación del ayuntamiento de Castilleja, que de esta manera tendría fachada a dos calles: la Real y la del Convento. Parece imposible que las obras se completen en el plazo fijado, ya que el chalé se encuentra en estado casi ruinoso, abandonado a los hierbajos el patio de entrada, las columnas de la verja apuntaladas con ortopedia de pletinas de hierro, las puertas y ventanas tapiadas con ladrillo raso, y toldos de fibra que ocultan desde la calle el lamentable estado general. Únicamente dan una nota de alegría los aviones estacionales que anidan en el mirador, aliviando algo con sus ágiles evoluciones en el cielo el triste aspecto del antiguo palacete de Carmen Díaz.


La casa de Carmen Díaz en la actualidad
 
(1a) La familia León Olmo vivió durante varios años en la barriada de la Inmaculada Concepción, en la calle Virgen de Guía, que entonces limitaba con un extenso olivar escenario de nuestros juegos infantiles, en los que participaba José León Olmo, hermano del arquitecto y entonces un niño de nuestra edad.
Este olivar referido hoy está ocupado por barriadas de reciente construcción, entre ellas Los Altos de Castilleja en la que, precisamente, tiene su domicilio José León, quien asociado a Manuel Martínez Perea, otro castillejano de la misma generación, creó un taller de carpintería metálica en la calle Virgen de Loreto. Su hermana Ana León Olmo mantuvo estrecha amistad con las mías cuando residía en la barriada de la Inmaculada. Y otro de los hermanos, José Antonio León Olmo, elabora unos óleos en los que ha depurado hasta niveles muy aceptables la técnica del hiperrealismo.



Hiperrealismo de José Antonio León  Olmo

Siendo los León Olmo una de las primeras familias de la barriada en poseer televisión —en blanco y negro—, solíamos ser invitados los niños sus amigos a ver programas extraordinarios*, como la popularísima serie estadounidense Bonanza. Recuerdo que durante uno de los episodios en aquel célebre rancho del Oeste americano coincidían en sus partos respectivos una de las mujeres y una yegua del dicho rancho, y aunque el final fue en ambos casos feliz, había momentos de tensión y angustia. Ni que decir tiene que las escenas eran inocuas y absolutamente implícitas y puritanísimas, mas a pesar de ello la señora Olmo, anfitriona, mostraba su preocupación: "no sé si esto deberíais verlo los niños", exclamaba indecisa sobre si interrumpir el espectáculo.

El más pequeño de la familia, que había dejado poco tiempo atrás el desplazamiento a gatas, se apropió cierta tarde de un recorte triangular de tela negra que su madre había desechado de la labor de costura, y cada vez que se mostraba en la pequeña pantalla un primer plano de algún rostro se lo superponía a modo de barba postiza, ya fuera Tony Leblanc, Lina Morgan o el mismísimo presidente Johnson, arrancando carcajadas de todos los presentes.

A José y a mí nos matricularon nuestros padres en un colegio privado, el Santa Cecilia, que se encontraba en la barriada del mismo nombre al final de la trianera calle San Jacinto. Por allí cerca tenía su familia un estudio de arquitectura, al cual acudíamos los dos para tomar un bocadillo durante la jornada escolar. Una vez, abierto el pan y dispuestos a rellenarlo con suculentas rodajas de salchichón que nos ofrecieron en un papel de estraza, José tomaba para sí las piezas enteras, círculos perfectos, dejando de lado las mal cortadas, sectores circulares mínimos. Ante la reprensión de su hermano mayor que allí dibujaba planos, respondió, creo que con gran lógica: "a él le da igual comerse las otras".
Algunas veces el señor León, padre de José, nos traía de vuelta a Castilleja en su automóvil Seat 600, uno de los primeros que aparecieron en la Barriada.

* El fenómeno social de los "salones de cine domésticos", especie de informales teleclubs familiares, estaba muy extendido en los principios de la televisión. Como el caso de los León Olmo era el de Manolita "la Peluquera", quien habiendo adquirido también uno de estos aparatos, solía similarmente recibir por las tardes a los niños de su calle —Hernán Cortés— para que vieran los programas infantiles. En la casa de la peluquera Manolita, que siempre me ha rememorado por la distribución de sus ventanas y su hechura general a los viejos caserones de los siglos XVI y XVII, se erigió, tras su derribo, el moderno edificio obra del arquitecto Francisco León Olmo que alberga su estudio (v.s.). 
Encuentro esta última construcción acertadísima y genialmente integrada en su entorno. Imita con graciosa estilización las almenas del frontero palacio de los Montpensier, las cuales se reflejan en sus cristaleras térmicas como si se hubieran desdoblado desde el siglo XIX hasta nuestros días.


Antigua casa de la peluquera Manolita, en cuya fachada se proyectan las sombras del palacio de los Montpensier, hoy colegio de las Irlandesas.


El nuevo edificio de Fleon y Leon Arquitectos S.L.P.


Una de las hijas de la peluquera Manolita habita hoy, casada con Manuel Rosales Ramírez, un chalé de la barriada de la Inmaculada, y a rebufo del tema de "cine doméstico" practicado por su madre que acabo de referir, quiero enlazar a la entrevista que al indicado Manuel Rosales realizó la revista La Asociación, sobre la historia del espectáculo rey en nuestra Villa. Con lo que manifiesta Manuel Rosales en esta revista que ya presente en la anterior entrada, ampliaremos conocimientos de los principios del cine en Castilleja apuntados en Historia de los apellidos, 20. Julio de 2019.

"Manuel Rosales Ramírez. 'Manolín de Inés', de 71 años y con 5 nietos [en el año 2007]. Él nos habla del primer cine de verano que se instaló en nuestro pueblo, llamado 'Cine Ramos':

'En el año 1939 yo solo tenía 3 años (1) y era amigo del hijo del dueño, por lo que frecuentaba mucho este cine (yo vivía enfrente). El cine lo instaló un hombre del pueblo de Gines, de profesión electricista y se le conocía por su apellido Gómez (de ahí el nombre del cine) [aunque antes lo han llamado Cine Ramos]; era socio de Luis Rodríguez, mecánico de profesión y natural de Castilleja (hermano de Joselito el escribiente de Inés Rosales). Se ubicó en la Calle Real, en el 'Corral del Polaco' (2) donde en la actualidad está la Caja Madrid, la joyería y la calle Álvarez Quintero, este corral era paralelo con el 'Corral de Enriquito' (3). El cine era pequeño, solo tenía unas 150 sillas. La entrada valía unas 4 gordas (40 céntimos de peseta), se proyectaban películas en blanco y negro, y en varias ocasiones se dieron espectáculos [de ópera flamenca], como el del 'Niño Marchena' (4), 'Pepe Pinto' (5), etc. Este cine permaneció abierto dos años y algo..., pues en el año 40 el 'Niño la Chacha' montó otro, y Gómez se lo llevó a Gines. En el mismo lugar del cine, la Hermandad de la Calle Real empezó a montar su Verbena, hoy Velá de la Calle Real'.

Manolín (como le llamamos los amigos) está jubilado y apartado de las exquisitas tortas que fabricaba. En la actualidad pertenece a una ONG llamada 'Asociación Amigos del Pueblo Saharaui', ocupando el cargo de tesorero provincial de Sevilla, y su señora Manolita, hija de 'Manolita la peluquera', coordinadora local de Castilleja de la Cuesta. ¡Te agradezco lo bien que, como siempre, me atendiste en tu casa! Rogelio Sánchez. Revista La Asociación, diciembre de 2007.

(1) En 1940 vivían en el número 99 de la Calle Real Manuel Rosales Cabello, de 40 años, natural de Castilleja; su esposa Concepción Ramírez Trujillo, de 34 años, natural de Alcalá de Guadaira (Sevilla); y sus hijos Esteban, de 8 años, nacido en Alcalá; Gonzalo, de 7, nacido en Castilleja; Manuel, de 4, nacido en Castilleja, e Inés Rosales Ramírez, de 2, nacida en Castilleja; luego llegaría Francisco, nacido el 25 de enero de 1944. 
Además, en dicho 1940 en este domicilio vivían Manuel Ramírez Rivero, de 62 años, natural de Alcalá, y su esposa Concepción Trujillo Gómez, de 54 años, natural de Alcalá.

(2) Había otro espacio en nuestra Villa denominado "Corral del Polaco", como vimos en Los olvidados, 2. Septiembre de 2020.

(3) Enrique Calderón Cansino.

(4) Pepe Marchena. "La vida artística y personal del Niño de Marchena a partir de los años veinte es impresionante: actuaciones individuales y con compañía en toda clase de locales, grabaciones de discos, actuaciones en películas y, sobre todo, el espectáculo flamenco trasplantado al teatro. Lo que en la historia del cante flamenco se conoce con el nombre de la "Opera Flamenca". Sería agobiante relacionar una mínima parte de su vida artística.
Su gira de conciertos de 1936 fue interrumpida por la Guerra Civil en la provincia de Jaén, residiendo durante los años que duró la contienda en la localidad de Arquillos, cercana a Linares, desde la que continuó con sus giras y conciertos benéficos por toda España". Wikipedia.

(5) Pepe Pinto. "En 1931, Pepe Pinto contrae matrimonio con la Niña de los Peines en el barrio de la Macarena de Sevilla. Al año siguiente, recorrieron España encabezando un grupo de ópera flamenca organizado por el empresario Vedrines, gira que se repitió en 1935, con la colaboración de Pepe Marchena, y en el siguiente, con otros artífices, entre ellos El Sevillano y Canalejas de Puerto Real.
A partir de 1939, continuó sus giras artísticas por toda la geografía española con distintos conjuntos, interviniendo en 1940 en la función andaluza Las calles de Cádiz, protagonizada por la cancionista Concha Piquer". Wikipedia.


Desembocadura de la calle Álvarez Quintero en la Calle Real, donde ubica Manuel Rosales el cine. En esta zona existió en el siglo XIX un teatro (5a), según documenta Juan Prieto Gordillo en La Villa de Castilleja de la Cuesta. Calles Históricas: "Por estos años [a principios de la década de los 80 decimonónicos] llama la atención la existencia de un teatro en el número 99 de la calle Real, establecido en las casas de Narciso Rodríguez Oliver (5b), compuesto por 'el escenario, 160 sillas, lucernas (5c) y demás enseres que pertenecen al teatro' ".


(5a) Antecedentes de teatro en Castilleja se dieron en la hacienda de San Ignacio en el siglo XVIII:

"Siempre que venía a Castilleja recordaba a su autor, padre Francisco Ximénez, y ahora se le presentaba la ocasión de materializar aquellas escenas que tanto le habían hecho reír en sus años de estudiante, y en las que alguna vez participó como actor. Castilleja de la Cuesta quedaba muy malparada bajo la pluma del ingenioso jesuita escritor, pero retocando los diálogos aquí y allá no se despertarían susceptibilidades entre los sencillos vecinos. Él mismo, que tenía veleidades de literato, se sentía capaz de adaptar la comedia. Ya veía el patio repleto de chicuelos, el escenario montado en el fondo, y sus propios compañeros los religiosos sevillanos preparados con sus disfraces, deseosos de hacer un servicio invalorable a la tan amada institución y a la vez divertir didácticamente a los niños asalvajados del pueblecito aljarafeño.
El autor de la obra que tenía en mientes había sido por la década de los 80 del siglo XVI teólogo y lector de Gramática y Retórica y enseñante en varias ciudades andaluzas, nacido en Sevilla en 1560. Y la obra en cuestión era el 'Diálogo hecho en Sevilla por el Padre Francisco Ximénez, a la Venida del Padre Visitador a las Escuelas', encuadrada por los especialistas en literatura antigua en un subgénero llamado 'teatro de colegio', que pretendía por los años referidos educar y divertir a un tiempo". Documentación (18a). Septiembre de 2008.

(5b) Nacido el 23 de diciembre de 1842, Narciso Rodríguez Oliver era trajinero de oficio, hijo de Francisco Rodríguez García, un vinatero natural del barrio sevillano de San Bernardo, y de María del Carmen Oliver López, natural de Castilleja. Abuelos paternos, Francisco Rodríguez y Juana García, ambos de San Bernardo. Abuelos maternos, José Oliver y María Luisa López, naturales de Castilleja.

(5c) " [...] al menos en la teoría, los experimentos en torno a la luz no se reducen a la mera función práctica de hacer visible el escenario, sino que van más allá, reflejando la inquietud por ensayar métodos para explotar su potencial expresivo (imitando efectos naturales o instaurando fórmulas alusivas convencionales), lo que hace posible y permite considerar la iluminación de escena, desde sus inicios, como otro signo teatral. En cualquier caso, los fundamentos de la colocación y emplazamiento de las fuentes luminosas parecen estar definidos, a grandes rasgos, desde mediados del siglo XVII, según un esquema que, progresivamente perfeccionado, se prolongará en buena medida hasta las instalaciones base del alumbrado por gas decimonónicas. [...] La tendencia decimonónica, sin embargo, según se ha apuntado, fue la de mantener la sala en una leve semipenumbra, más o menos densa, que por contraste favoreciese el protagonismo del palco escénico como principal foco de vibración lumínica y cromática. Existían asimismo, no obstante, razones de índole práctica, como la necesidad de acumular toda la presión posible sobre las tablas para responder a las exigencias de la puesta en escena, reduciendo así el riesgo de posibles fluctuaciones no deseadas. [...] El desarrollo del teatro moderno consiente desde sus orígenes la expansión de un doble espectáculo en el que a la representación dramática sobre el escenario correspondía una acción paralela en la sala definida por la autorrepresentación del público, según los patrones y funciones sociales propios de cada momento histórico pero rastreable desde el mismo nacimiento del teatro occidental. En estos términos, el alumbrado contribuía en altísimo grado a generar el ambiente festivo (iluminaciones a giorno, alumbrado extraordinario o ‘grande’ de las funciones de gala…) adecuado para las relaciones interpersonales y la exhibición individual". Juan Peruarena Arregui. Luminotecnia teatral en la primera mitad del siglo XIX: de la herencia barroca a la introducción del gas. Stichomythia. Revista de teatro español contemporáneo, n.º 3, 2005.

(Continúa en la siguiente entrada)

Los olvidados, 12q.

  [...] la implantación de las organizaciones obreras parece que fue, y actualmente de manera notable, bastante débil en el Aljarafe. Quizás...