domingo, 20 de octubre de 2019

Historia de los apellidos, 20q.



                                            Lápida del enterramiento de Charles Upson Clark, "investigador siguiendo la verdad".

En el Prólogo de la edición de la Smithsonian Miscellaneous Collections, Volumen 108, del Compendio y descripción de las Indias Occidentales de fray Antonio cuya transcripción hizo Charles Upson Clark, este dice descomunales tonterías, como por ejemplo: "Yo he tenido la suerte de pasar los años de mi juventud preparando la publicación de las obras de una de las grandes figuras de la antigüedad: el historiador Amiano Marcelino, considerado por un crítico de la actualidad como el escritor más grande entre Tácito y Dante. Ahora, en mi vejez, tengo el placer de presentar al mundo moderno uno de los caracteres más nobles entre todos los que llevaron la civilización española a la América, contemporáneo digno de Cervantes y de Shakespeare, y termino los cuatro años de mi vida que he pasado en comunión con él, lleno de respeto y de estimación".
Aunque también anota Charles Upson cosas interesantes, como la siguiente sarta de perlas del habla andaluza usadas por el fraile carmelita, algunas de ellas sin duda aquilatadas en su natal Castilleja de la Cuesta, que aunque por supuesto no están todas las que son, tampoco parece que sean todas las que están: "Tiene [fray Antonio] un rico vocabulario hispanoamericano; he registrado más de 200 palabras que faltan en el diccionario mayor de la Academia Española o se emplean en un sentido diferente. La mayoría es de animales y plantas, pero parece que muchas estaban entonces en uso andaluz corriente, tales como ropa de abasca (1), agalgado (2), anchoveta (3), arena azul (4), armado (5), barbasco (6), barbudo (7), cabeza —de minas—(8), cloquilla (9), cobo (10), compuesto (11), conaturalizado (12), confianza (13), desbarrumbadero (14), desocado (15), estruja (16), filipote (17), goza (18), Caja de Granos (19), habada —animal—(20), hogazuela (21), jugoso (22), martinos (23), mujeres de manto (24), melinje (25), mingado (26), mojonería (27), mollar (28), palmicha (29), oficios de pluma (30), quebrantatinaja (31), ronchas (32), sanefa (33), sínodo —salario— (34), sopada (35), tejita (36), víbora —planta— (37), zarzuela —pato— (38).

(1) Abasca. Tejido burdo de lana de llama y guanaco, de trabajo sencillo para uso del pueblo común. De ahí, abascal. El padre de Santiago Abascal, dirigente de Vox, creó una tienda de ropa en Amurrio (Álava) que hoy regenta la esposa de este ultraderechista representante de la parte más despreciable de la sociedad hispana. Sufrió la tienda múltiples ataques desde el principio por parte de independentistas vascos. En 1999 el negocio fue quemado hasta los cimientos por ETA. Llegaron a exigirles grandes sumas de dinero, lo que constituyó el detonante para que Santiago entrara en política, de tal guisa que todo su maniobrar se inspira en el deseo de venganza.
Al encomendero don Juan Fernández de Córdoba (en Huancavelica, Perú, en 1610) pagaban sus 535 indios tributarios en especie tasadas por los Virreyes: cerdos, carneros, maíz, patatas, algodón y telas de abasca. "Una pieza de ropa de abasca, 2 pesos y 4 tomines ensayados". (Compendio).

(2) Agalgado. Parecido al perro galgo en algún aspecto, particularmente en la delgadez. Una persona agalgada. RAE. "Tigres de agua agalgados, con pies y manos de pato, y de ordinario andan en el agua". "Hay también mucha abundancia de vicuñas, que es otra especie de aquellos animales, son más senseños, y agalgados, la barriga blanca, la lana más fina y amorosa que seda". (Compendio).

(3) Anchoveta. "Entran todas las tardes muchos barcos de pescadores, así de españoles como indios y negros, cargados de diferencias de pescados regalados, como son pegesreies, anchovetas, que son sardinas, besugos, dentones, mojarras y otras especies de pescados regaladísimos". (Compendio).


                                                    Boquerón o anchoveta

(4) Arena azul. "Y desde Casquin caminaron cinco días a la Provincia de Quigate, y otros cindo días río abajo fueron a la de Colima, donde fueron recibidos en paz; era tierra abundante, aunque falta de sal, había arena azul". (Compendio).
"Los nuestros, habiendo estado en el pueblo Colima un día después de la huída de los indios, recogiendo bastimento para el camino, siguieron su viaje y caminaron atravesando unos campos de sementeras fértiles y por unos montes claros y apacibles para andar por ellos, y, al fin de cuatro días de camino, llegaron a la ribera de un río donde se alojó el ejército. Ciertos soldados, después de haber hecho su alojamiento, se bajaron paseando al río y, andando por la orilla, echaron de ver en una arena azul, que había a la lengua del agua. Uno de ellos, tomando de ella, la gustó y  halló que era salobre, y dio aviso a los compañeros y les dijo que le parecía se podría hacer salitre de aquella arena para hacer pólvora para los arcabuces. Con esa intención dieron en la coger mañosamente, procurando coger la arena azul sin mezcla de la blanca. Habiendo cogido alguna cantidad, la echaron en agua y en ella la restregaron entre las manos y colaron el agua, y la pusieron a cocer, la cual, con el mucho fuego que le dieron, se convirtió en sal algo amarilla de color, mas de gusto y de efecto de salar muy buena.
Con el regocijo de la nueva invención y por la mucha necesidad que tenían de sal, pararon los españoles ocho días en aquel alojamiento, e hicieron gran cantidad de ella. Algunos hubo que, con el ansia que tenían de sal, viéndose ahora con abundancia de ella, la comían a bocados sola, como si fuera azúcar, y a los que se lo reprehendían les decían: "Dejádnos hartar de sal, que harta hambre hemos traído de ella". Y de tal manera se hartaron nueve o diez de ellos, que en pocos días murieron de hidropesía, porque a unos mata la hambre y a otros el hastío". Inca Garcilaso de la Vega. La Florida del Inca.

(5) Armado. "Críanse en el [río Cachimayu] muy buenos sabalos, armados, vagres, cachuelos y otros peces, que se pescan para traerlos a esta ciudad [de La Plata] y a la villa de Potosí". "Los indios de esta costa [de la provincia de Atacama] se visten de cueros de lobos marinos, y de ellos hacen sus barcas o balsas, sobre dos cueros llenos de viento, en que salen la mar afuera a  pescar porque en aquella costa se hace grandísima pesca de congrios, tollos, lisas, dorados, armados, vagres, jureles, atunes, pulpos y otros muchos géneros de pescado". (Compendio). "Los Armados extienden su presencia desde el sur de Brasil hasta la Bahía Samborombón; remonta ríos como el Bermejo, el Pilcomayo, y ríos del litoral mesopotámico. También se puede encontrar en el Río Paraná, Río de la Plata, y en forma accidental en el río Uruguay ya que este posee aguas claras que no son las preferidas por el Armado". https://www.ecured.cu/Armado_(Pez)


                                                                   Armado

(6) Barbasco. Nombre de varios géneros de plantas que se caracterizan por contener un jugo con efectos narcóticos que afectan a los peces pero no a las personas; se emplean en la pesca fluvial; son típicas de Colombia y Venezuela. En las raíces se encuentran una serie de componentes químicos, de ella se extraen la rotenona, la deguelina, la trefosina, el toxicarol y otros compuestos. De estos la más significativa y tóxica es la rotenona. "Desde estas minas [de Corocote, Venezuela] corre un río, que se puede navegar en canoas hasta la Burbarata, abundantísimo de pescado, y así en él, como en los demás de la gobernación por la tierra adentro, se pesca gran cantidad de pescado con redes de hojas de caña, que llaman cogollo, y lo van retirando a charcos; y echan la raíz del barbasco molida en los ríos a medio día con el rigor del Sol, con que se emborracha el pescado, de suerte que vuelve la barriga hacia arriba, y así se coge gran cantidad de él, con que se provee toda la tierra de adentro". (Compendio).


                                                                   Barbasco

(7) Barbudo. "El río Cauca es abundantísimo de pescado, particularmente el verano, que sube cantidad de las ciénagas del río grande a desovar por sus corrientes: el mejor pescado que hay en los ríos que entran en Cauca son sabaletas, que parecen y tienen el sabor de truchas; hay peces que llaman doncellas, barbudos, bagrecillos blancos y pequeños, otros muy grandes". (Compendio).

(8) Cabeza —de minas—. "De tal suerte echan el agua por un canal, que va dando de un ingenio en otro, porque luego que sale del un ingenio da en el otro por su orden, que así está toda la ribera de Potosí, los mas de los ingenios son de dos cabezas muy grandes y pesadas almadanetas que muelen el metal, que mucho es duro como pedernal, lo hacen harina, luego lo ciernen con cedazos que para ello tienen armados, que ciernen entre día y noche más de 30 quintales". (Compendio).

(9) Cloquilla. "Los indios de esta tierra [de Chimbo, en el obispado de Quito] traen el cabello como cerquillo a modo de los italianos, visten sus camisetas de lana con abertura por detrás y por delante; al traje turquesco, sin mangas, son de muchas maneras, ellos están de ordinario en cloquillas hilando lana con sus ruecas, que me causó admiración". (Compendio).

(10) Cobo. "En la Caja Real, demás de los oficiales Reales provee el Virrey un ensayador. Pertenécenle a esta Caja el uno y medio por ciento que son los derechos de Cobos que están ya en la Corona Real". (Compendio).
"Derecho de Cobos. Este impuesto, denominado también uno y medio de ensayador, fundidor y marcador mayor, se había creado en beneficio del comendador mayor de León, Francisco de los Cobos. Por cédula de 5 de junio de 1552, se mandó cobrar la imposición a beneficio de la Corona, en atención a haberse incorporado a ésta en virtud de un acuerdo con Diego de los Cobos, marqués de Camarasa". Revista Chilena de Historia del Derecho. Número 4, 1965.


                                     Francisco de los Cobos (Wikipedia)

(11) Compuesto. "Había en esta ciudad [de Castrovirreyna] el año de 1610 ochenta y seis hombres, sin los que entran y salen, los 26 eran casados, y entre ellos había tres portugueses, 20 extranjeros, los 11 genoveses, siete corsos, un saboyano, otro levantisco, y de ellos los seis compuestos por permisión del Virrey". (Compendio).

(12) Conaturalizado. "Hay [en la villa de Huancavelica de Oropesa] un hospital Real con hermanos de San Juan de Dios para curar los enfermos, y en particular los indios del cerro; hay en él un capellán con 800 pesos ensayados que le da Su Majestad, y este es cura de la parroquia de San Sebatián de Indios que han ido al beneficio de las minas y se han quedado conaturalizados en ella". (Compendio).

(13) Confianza. "Provee [el Virrey] en la misma ciudad [de Lima] un Administrador de los censos de los Indios, que es de grande aprovechamiento y confianza". (Compendio).

(14) Desbarrumbadero. "Y por el pueblo de Asillo se aparta al oriente el camino, que va a la provincia de Caravaya, donde hay riquísimas minas, o desbarrumbaderos de oro volado de pepita de subida ley". (Compendio).

(15) Desocado. "En toda esta provincia [de Chalaque] tienen muchos Indios esclavos, ganados en guerra de otras provincias, todos los cuales tienen desocados para que trabajen en las labores del campo y servicio de sus amos, sin que puedan huir". (Compendio). "Desocar. Inutilizar el pie. Por ejemplo, en los juicios instruidos en 1620 contra los indígenas de Talamanca algunos de ellos fueron sentenciados a ser desocados. (Relación del castigo que el gobernador don Alonso de Castilla y Guzmán hizo a los indios Aoyaques, Cureros y Hebenas, 1619-1620. En: Fernández, Leon. CDHCR, t. VIII, Barcelona, Imprenta Viuda de Luis Tasso, 1907, p. 185: "... llevados por las calles acostumbradas de esta ciudad con voz de pregonero que manifieste su delito, e vuelto a la cárcel, en la plaza pública, antes de entrar en ella sean desocados cada uno del pie derecho por la parte de adelante, e más les condenamos en destierro del dicho su pueblo..."). Voz desocado. Diccionario de términos coloniales. Carmela Velázquez. Editorial de la Universidad de Costa Rica.

(16) Estruja. No he logrado localizar en el texto del Compendio esta forma verbal tan utilizada en el sur de España.

(17) Filipote. "Y para hacer [el maestre de campo Domingo de Barbo y Enivera] la gente para el descubrimiento [de San José de Oruña en la isla Trinidad], y para su viaje, le dió [el rey Felipe II] sesenta y seis mil ducados, con que compró el dicho Maestre de campo ocho filipotes de a trescientas toneladas y dos pataches de a ciento". (Compendio). El filipote o filibote es el barco mercante por excelencia durante la Edad Moderna europea y el instrumento técnico que convierte a Holanda en la primera potencia mercantil del siglo XVII. "Vlieboot. En cuanto al nombre, no parece ofrecer dudas su directa relación con el filibote, felibote o filipote español: el flyboat inglés; el flibot francés, y el fliboto italiano; pero a partir de aquí finalizan las certezas, ya que en su definición hay quien dice que se trata de la voz inglesa, aunque más adelante admite que para otros usos es holandesa. Esta versión de su origen inglés está muy extendida,, justificando la etimología de flyboat —buque mosca— en la agilidad y ligereza de estos pequeños navíos. No obstante, otros estudiosos de la arquitectura naval holandesa no admiten discusión sobre su procedencia. Vlie es el nombre del canal principal que une el mar de Zuyder con el del Norte, y el vlieboot fue inicialmente utilizado en esa zona para barquear mercancías desde las aguas profundas de la mar exterior a las superficiales de los puertos del Zuyderzee". Revista de Historia  Naval. Número 5, año 1984.


                                                                 Flyboat

(18) Goza. "La chuma, que son unos cardones espinosos, asados en rebanadas y puestas sobre la parte dolorida de la goza, alivia el dolor y lo quita; del zumo de esta hierba usan los indios supersticiosamente bebiéndola, con que pierden el sentido,  y dicen que ven cuanto quieren". (Compendio). No consigo documentar la voz goza, al parecer parte de anatomía humana, quizá "gola", desusado por garganta y de donde proviene gula. La chuma es la borrachera que produce la ingesta de yagé —"semen del pene del sol", en lengua kofán—, un bejuco parásito que se adhiere a los grandes troncos, cuyo poder fué descubierto cuando los indígenas ancestrales observaron durante muchos años que el jaguar, animal sagrado, al masticarlo y comerlo adquirían mayor audacia y mayor velocidad en sus movimientos. Hoy en día usan yagé los chamanes y curacas de la tribu Kofán, indígenas peruanos, ecuatorianos y colombianos distribuidos en torno al río Amazonas. Ver https://www.elespectador.com/entretenimiento/arteygente/vidamoderna/el-yage-terapia-espiritual-articulo-536003

(19) Caja de granos."Cuando el Marqués de Cañete mandó poblar esta ciudad [de Castrovirreyna] y minas, señaló para ellas 2.100 indios, y mandó se pagase a cada uno de jornal cada día dos reales y tres cuartillos, y mas un real por cada seis leguas por venida a las minas y vuelta a sus tierras, y que los dos reales y medio se diesen al indio, y el real de la ida y vuelta y el cuartillo se metiesen en la Caja para la paga de los salarios que en ella señaló". "El cuartillo que se aplicó para los salarios se llama grano, y así se llama la Caja en que se mete de granos". (Compendio). El cuartillo o grano era la cuarta parte de un real, y 11 reales —o 375 maravedíes— formaban un ducado.

(20) Habada. "Y no es de espantar que solo en estas partes [del Perú] se hallen [los carneros de cierta especie], y no en otras, pues es según la disposición y providencia divina, como también los elefantes solo se hallan en las partes de la India Oriental, y no en otras, y lo mismo de las Habadas [rinocerontes], y en el África camellos, y otros muchos géneros de animales, que los hay en unas partes y no en otras". (Compendio). "Abada, rinoceronte. Del portugués abada, forma con /a/ protética de bada, a su vez del malayo bādak . Compárese bada, y los préstamos del español y portugués en otras lenguas europeas: inglés abada, italiano bada, neerlandés abada". https://es.wiktionary.org/wiki/abada

(21) Hogazuela. "La provincia de Chinchacocha es muy fría, tanto que en toda ella no se da un tan solo árbol, ni se cría maíz ni trigo, sino solo se da una raíz de hechura de nabo, como hogazuela, que los indios llaman macas, y tiene en sí tanto fuego que me certificaron los indios que donde se siembra deja esterilizada la tierra por 30 años, de que no queda de provecho para poderla sembrar". (Compendio). La maca es una planta que produce hojas muy cerca del suelo, con una flor pequeña y blanquecina. Su raíz tiene muchas cualidades alimenticias y grandes propiedades energéticas y es potenciadora de la líbido. Un potente adaptógeno —con capacidad de equilibrar y estabilizar los sistemas cardiovascular, nervioso, muscular y linfático del cuerpo— fue utilizada por los pueblos de los Andes como moneda de cambio para canjear por otros productos.

(22) Jugoso. "Porque cuando en España es verano en Chile es invierno, y a la contra. La causa es porque aquel Reino está fuera del otro Trópico de Capricornio al polo Antártico, como España fuera del de Cancro al polo Ártico; y el Sol anda de la Tórrida Zona o línea Equinoccial a los trópicos sin salir de ellos, por su círculo ordinario. Aquel Reino es muy húmedo y jugoso [antónimo de seco]". (Compendio).

(23) Martinos. "Y [hay en la Ciudad Imperial de Cuzco] gran suma de indios plateros, a su usanza, porque ellos no tienen martinos como los nuestros, sino unos hechos de bronze, hechos a modo de dados con seis u ocho esquinas, con que labran cualquiera pieza de plata que les manden hacer, con mucha curiosidad y muy bien acabadas, y lo mismo de oro". (Compendio). «Y comenzando de los plateros, dezimos que, con haver tanto número dellos y con trabajar perpetuamente en su oficio, no supieron hazer yunque de hierro ni de otro metal... Servíanse para yunque de unas piedras duríssimas, de color entre verde y amarillo; aplanavan y alisavan unas con otras; teníanlas en gran estima porque eran muy raras. No supieron hazer martillos con cabo de palo; labravan con unos instrumentos que hazen de cobre y latón, mezclado uno con otro; son de forma de dado, las esquinas muertas; unos son grandes, cuanto pueden abarcar con la mano para los golpes mayores; otros hay medianos y otros chicos y otros perlongados, para martillar en cóncavo; traen aquellos sus martillos en la mano para golpear con ellos como si fueran guijarros. No supieron hazer limas ni buriles… Tampoco supieron hazer tenazas para sacar el metal del fuego; sacávanlo con unas varas de palo o de cobre...» (Garcilaso de la Vega, Lib. Segundo, cap. XXVIII, 1985 [1609]: 90-91). Citado por Luisa Vetter Parodi en De la tecnología orfebre precolombina a la colonial. Bulletin de l´Institut Français d´Études Andines, nº 42 (2), 2013.

(24) Mujeres de manto. "Tendrá la ciudad [de la Asunción, en Paraguay] más de 650 vecinos españoles, de los cuales serán encomenderos de indios los 250, y habrá en ella 11.000 mujeres de manto, como se tomó por fé y testimonio de los padrones de los curas el año de 1623". (Compendio). De antiguo está atestiguado el uso de mantos envolventes que incluían el rostro, práctica que fue prohibida en 1590, 1600, 1633 y 1770 especialmente por los equívocos, ya que las prostitutas solían pasear ocultas en su manto. No es seguro que fray Antonio se refiera a que en la ciudad de Asunción hubiera 11.000 prostitutas censadas por los curas, pero es revelador que el autor del Compendio exponga precisamente la cifra de mujeres sin mencionar a otros sectores interesantes desde el punto de vista demográfico como pudieran ser los de los indios. Por otra parte sorprende la cantidad de trabajadoras del sexo que había, por ejemplo, en la Manila de aquella época.


                                               Mujer de manto. Las prostitutas se hacían distinguir porque mostraban solamente el ojo izquierdo.

(25) Melinje. "Y echan [la tinta de añil obtenida de la planta xiquilite, en todo parecida al trébol pero de la altura de un hombre] en unos pedazos de lienzo crudo o melinge, que llaman coladores, donde la tienen hasta que ha escurrido el agua, y luego hacen de ella panes y los ponen en tablas al sol, que se cure y seque". (Compendio). Tela muy usada para confeccionar prendas como el jubón, que requerían algún género suave. 
El melinge fue un recurso más económico que otros lienzos —anjeos, brines y manteles— para soporte de pinturas artísticas en los siglos XVII y XVIII.

(26) Mingado. "Tráense cada año más de 15.000 quintales de sal menuda para el beneficio de la plata, vale cada quintal 8 reales y a su Majestad se le paga en las salinas medio real de cada uno; los indios de mita ganan cada día dos reales y medio, y los mingados que se alquilan a ventureros a 4 reales". "Junto al cerro Pie de Gallo, el cual ha tenido y tiene riquísimas vetas de plata, junto al cual están las riquísimas minas del cerro de San Cristóbal y otras, de donde se ha sacado y saca grande riqueza, y ha sido en tanta cantidad que con no haber tenido indios de mita sino solo los mingados, que es lo mismo que alquilados, que cada indio varetero gana cada semana 12 pesos, y los dobles que son los que trabajan de noche, en breve tiempo han concurrido de todas partes a la noticia de la riqueza, tanto españoles mineros y mercaderes". (Compendio). "El indio mingado se ajustaba libremente con un amo por un salario mayor [que el de los indios de mita] y a éste recurrían muchas veces los dueños de las haciendas para completar o suplir el trabajo que no podían realizar los indios del repartimiento". El indio peruano y la defensa de sus derechos (1596-1630). Quintín Aldea Vaquero.CSIC, Madrid, 1993.

(27) Mojonería. "Tiene la ciudad [de Castrovirreyna] por propios la correduría y mojonería, que vale de renta poco más de 180 pesos cada año, por merced que le hizo el Virrey el año de 1593 en 20 de julio". " Tiene la ciudad [de Chuquisaca, o La Plata] por propios la correduría de lonja, mojonería, y el oficio de fiel de peso y medidas, la pregonería pública de todos los oficios que se arriendan, y la carnicería que se arrienda". (Compendio). Se puede referir mojonería al establecimiento de hitos, postes o señales —mojones— demarcadores de un territorio, o al impuesto que pagaban los mercaderes de vinos por introducir sus productos en ciudades o villas.

(28) Mollar. "Todo el vidueño (sic) [de la zona de Arequipa] es negro  como ya se ha referido, aunque hay alguno mollar y de otras suertes, pero es poca la cantidad". (Compendio).

(29) Palmicha. "Cuando los españoles [en el Darién] entran a conquistarlos, la primera población, o barbacoa, que los siente, la queman los bárbaros, que como es cubierta de hojas de palma, o palmicha, se quema luego, y la desamparan, con lo cual avisan a los vecinos, que con el ejemplo de su imitación hacen lo mismo, y desamparándolo todo, sin que los españoles puedan sacar de ello algún fruto, se embarcan en el río Choco en canoas o balsas y navegan río abajo a unas ciénagas". (Compendio).

(30) Oficios de pluma. "Tabla de las Audiencias, Gobiernos, Corregimientos y demás Oficios de pluma, Arzobispados y Obispados que provee su Majestad por consulta del Supremo Consejo de Indias en el distrito de Tierra Firme y Perú". (Compendio).

(31) Quebrantatinaja. "Hay [en el distrito de la ciudad de San Miguel, Guatemala] muchas frutas, uvas silvestres negras, pequeñitas como tintillas, y otras muy gordas, coloradas como uva de parra de quebranta tinaja, y de otras suertes". (Compendio). En Sanlúcar, Jerez, Trebujena, Arcos, Espera, Pajarete, Tarifa y Moguer se llama quebrantatinaja a la clase uva llamada leonada en Madrid, corazón de cabrito en Lucena, Motril y Granada, zucarí en algunos cármenes y viñas de Granada, colorada en Santa Fe, y teta de vaca en Titaguas y otros pueblos de Valencia. Ensayo sobre las variedades de la vid común que vegetan en Andalucía. Simón de Roxas Clemente y Rubio. Madrid, 1807.


                                                              Uva quebranta tinajas

(32) Ronchas. "De  suerte que los que están enfermos de mal francés y otras llagas y enfermedades, con hacer algún ejercicio, estando sudados, se bañan en él [río de Caguaya] con rigor de sol, y cobran salud, con solo bañarse y refregarse con unas hojas grandes que se crían a las riberas del dicho río enredadas en los árboles, llamadas jibana, y lo mismo sucede a los que tienen ronchas o granos, que con bañarse de mañana en él, escusan sangrías y quedan sanos y buenos". (Compendio).

(33) Sanefa. "Por la parte de afuera del templo [del Sol. El Sol era padre de Manco Capac, primer rey de los incas] en lo alto junto al techo estaba todo alrededor de la pared una sanefa [cenefa] de un tablón de oro chapeado para adorno y fortaleza del templo, de más de una grande vara de ancho, hecha la labor a modo y forma de corona". "Junto al templo del Sol habia un claustro, el cual tenía por lo alto una safefa de oro de una vara de ancho, hecha de una plancha de oro en forma de corona". (Compendio). Del árabe hispanizado ṣanífa, forma que se acerca más a la usada por fray Antonio que la actual cenefa. "Acenefa en castellano con la variante antigua azanefa, sanefa en catalán y portugués, y fenefa en leonés, "franja decorativa de elementos repetidos", del andalusí aṣṣanífa, procedente del árabe clásico ṣanifah "orla", procedente a su vez del hebreo ṣĕnēfāh "vuelta de turbante". Diccionario de arabismos y voces afines en iberorromance. Federico Corriente. Gredos, 1999.


                                                         Ruinas del Templo del Sol

(34) Sínodo —salario—. "A tres sacerdotes clérigos que señaló [el marqués de Cañete] por beneficiados, dos para la ciudad [de Castrovirreyna] y uno para los cerros, cada uno 800 pesos ensayados de sínodo cada un año". "En la provincia y valle de Cochabamba tiene el Corregimiento cuatro repartimientos, y en ellos diez doctrinas, las ocho de clérigos y las dos de religiosos de San Agustín, con el cínodo (sic) señalado por la tasa". (Compendio).

(35) Sopada. "De esta harina [de la raíz del maíz mandioca] hacen [los indios guaraníes de Buenos Aires] mazamorra y baypi, que es a modo de sopada, y otras comidas y guisados". (Compendio). 

(36) Tejita. "Cinco leguas de la ciudad de Guaxaca están las minas de Chichicapa, de donde se ha sacado gran cantidad de plata, y cerca de ellas a la falda de un alto cerro hay una cueva de las más notables y peregrinas que hay en el mundo; la boca de la cueva es como una gran portada; tiene sus puertas de tejitas muy menudas, muy curiosamente entretejidas, con que se cierra, y por dentro de la cueva pueden ir dos hombres a caballo; el suelo está muy losado, y toda ella pintada de muchas pinturas antiguas, muy vivos los colores de ellas; corre por espacio de más de 14 leguas [77 kilómetros] casi Leste a Oeste, y va a salir a un pueblo llamado Mitla, en la provincia de los zapotecas". (Compendio). "Las Cuevas Prehistóricas de Yagul y Mitla son un área arqueológica situada en el Valle de Tlacolula (subprovincia de los Valles Centrales de Oaxaca), en el estado de Oaxaca, México, más propiamente llamadas "Cuevas Prehistóricas del Valle de Tlacolula". Wikipedia


                                                          Cueva de Mitla

(37) Víbora —planta—. "Hay [en el distrito de la ciudad de Chuquisaca o La Plata] una raíz llamada contrahierba que es eficaz remedio contra mordeduras de víboras y otras sabandijas ponzoñosas, de suerte que bebida en polvo en cualquier agua o licor sanan, sin que les haga daño la ponzoña. La hierba payco se aplica contra humores fríos. La víbora, bebida el agua cocida con ella, es eficaz contra dolores de costado y contra materias gruesas que impiden la vía de la orina; y la propia hierba hecha emplasto para madurar postemas". (Compendio). 

(38) Zarzuela —pato—. "Hay águilas reales y bastardas, muy excelentes; muchas diferencias de gavilanes, garzas, guaguacos, gaviotas, paugies, pavas, el ave que llaman vrrí, papagayos, guacamayas grandes y pequeñas, periquitos, catalincas de varios y hermosos colores, ruiseñores y otra muchas aves que cantan sonora y dulcemente; hay rabrahorcados, patos reales y bastardos y otros pequeños de muchas suertes que llaman zarzuelas; hay cuervos, auras, gallinazas o zopilotes, que tienen algunos los pies colorados y la pluma de avellana, y los más son negros". (Compendio).

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Vaya este adelanto —de la incierta mano de Upson Clark— como anticipo de un estudio más profundo del habla andaluza reflejada en el Compendio y descripción de las Indias Occidentales de fray Antonio Vázquez de Espinosa, y en sus demás escritos. Nadie como él para ilustrar el vocabulario de Castilleja a principios del siglo XVII. Uno, humildemente, cree encontrar en las páginas de las obras de este castillejano hijo espiritual de Santa Teresa de Jesús muchos otros andalucismos, y se reserva para, en un inmediato futuro, listarlos y comentarlos, ampliándolos con los de los innumerables protocolos notariales y notas históricas que sobre nuestro pueblo lleva examinados y transcritos. La lexicografía goza en el sur peninsular de una amplia y sólida base experiencial desde aquellos sabios musulmanes que en Al-Andalus dedicaron a esta apasionante ciencia tantos y tan prolongados esfuerzos.

domingo, 13 de octubre de 2019

Historia de los apellidos, 20p.



La obsesión por la castidad en fray Antonio Vázquez de Espinosa se manifiesta en toda su obra. Al menos por la castidad de los demás, que no por la suya. La suya hemos de situarla entre signos de interrogación en un paréntesis (¿era casto fray Antonio?) con pleno convencimiento de que la respuesta es inalcanzable. Quizá una Revelación Divina tajante e incontestable pudiera convencernos en un sentido u otro (1), y porque no creemos ni esperamos que tal fenómeno ocurra, no queda más remedio que dejar la pregunta en el aire, flotando en compañía de tantas y tantas otras que inquietan día y noche a nuestro espíritu.
En lo que respecta a reprimir cualquier actividad sexual de su prójimo, repito, fray Antonio era implacable. Usaba el Sexto Mandamiento como un mazo. Difícil es encontrar un capítulo de su obra en el que no se refiera a ello.

(1) O el testimonio debidamente validado de algún grumete sodomizado, de alguna mulata prostituida de cualquier bullicioso puerto, etc., etc., que surga como por milagro entre la infinita masa de escrituras judiciales que duermen en los archivos, muchas de ellas sin ojear todavía desde que el escribano las elaboró, cosió y almacenó. Quien esto escribe casi a diario se encuentra en sus jornadas archivísticas con un pliego que, doblado e inserto entre los folios de un cuadernillo, guarda intacto a la vista de investigadores desde siglos atrás alguna noticia, algún hecho más o menos importante. Al poder leerlo, al ser el primero que, tras su autor, lo lee, le embarga a uno cierta emoción. Lo más reciente que en esta línea he encontrado es un pedimento que Juan Vázquez de Morón hace al vicario de Villanueva del Ariscal Leonel de Lara solicitándole una sepultura en la iglesia de Santiago para enterrar a su mujer, doblado e introducido ajustadamente entre las costuras de un cuaderno según acostumbraban a hacer los notarios de la época. Luego veremos este asunto del entierro de Leonor García, madre de fray Antonio, del cual adelanto que la sepultura costó 8 ducados, y que Manuel de Sosa, sacristán de la iglesia castillejana dio fé de que, como había mandado Leonel, se ofreció dicha tumba en puja pública en los Ofertorios de las misas mayores de tres festividades seguidas, sin que a nadie interesara su adquisición, de manera que quedó como propiedad perpetua del padre de fray Antonio. Por fin Juan Vázquez de Morón consiguió la escritura de propiedad firmada por Juan Ramos Zambrano, cura de dicha iglesia de Santiago.


Por el mismo orden —o desorden— en que los voy transcribiendo desde las fuentes originales, publico los protocolos notariales referidos directamente a la familia Vázquez de Morón, y los que de una manera u otra están relacionados con ella, aun sin estar ordenados cronológicamente. La Historia, en esencia, es un ejercicio recordatorio, una práctica de la memoria, y a poco que se reflexione sobre estas actividades mentales se echa de ver que una de sus principales características es la fragmentación desordenada, siempre ajena a la línea del tiempo. Cuando recuerdo a mi padre, por ejemplo, su imagen salta hacia adelante o retrocede hacia atrás como caprichosamente, sin que mi capacidad cerebral pueda reconstruir en lógica continuidad un considerable tramo de su vida, y el resultado es una colección de "fotografías" que dista mucho de estar seriada en el patrón del antes y el después. Así en cierta manera se nos presenta la documentación escrita que los Archivos guardan, a pesar de los intentos de su catalogación. Y esto, que el pensamiento académico considera muy negativamente, para mí al contrario es una ventaja que acerca más la realidad histórica a ese proceso recordatorio que acabo de referir y que es ni más ni menos el más fiel reflejo de dicha realidad histórica. De manera que seguiré huyendo de una exposición del pasado presentada en forma de manuales narcóticos estructurados por capítulos y años que parecen ofrecer la solución a todos los enigmas que dicho pasado esconde, libros placenteros para mentes poco dadas al trabajo intelectual, y dedicaré mis esfuerzos a estos a manera de fogonazos más o menos perdurables, que iluminan aquí y allá en el cielo nocturno que es nuestra ignorancia las inquietudes y afanes de las existencias de nuestros pasados paisanos. De manera que, enciendo el foco de la aleatoriedad para escudriñar ora en un mes de un año, ora en otro de otro, sin más preocupación, porque además la moderna hipervinculación digital de textos proporciona la herramienta idónea para relacionar de manera inmediata y fácil hechos, lugares y personas.

El amigo de fray Antonio, Simón de Santillán, arrastra problemas. A Simón lo recordaremos demandando auxilio al carmelita —antes de que marchara a Indias— para desalojar de la cama de su madre a su amante cazador de zorzales: "Y para interrogarlos y hacer justicia el dicho Alcalde Ordinario fué a la Cárcel, y recibió juramento de la dicha Catalina Pérez, la cual declaró ser viuda y que ayer viernes por la noche la prendió el Alguacil porque la había hallado acostada en su cama con Antonio García, en las casas donde la confesante vive, y como lo halló acostados los prendió, a pedimento de Simón de Santillán su hijo". https://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2019/07/historia-de-los-apellidos-20a.html

Simón de Santillán e Inés de Morales su mujer debían 1.500 reales de principal y 3.584 maravedíes de costas de los 410 ducados en que vendieron 3 aranzadas y media de majuelo de los susodichos en término de Tomares en el pago del Pozo de Valtierra. Y lo debían a Cristóbal de Contreras (1), mercader de paños vecino de Sevilla. El 14 de junio de 1621 en Castilleja de la Cuesta ante el escribano Roque de las Cuevas y testigos pareció Pedro de Pineda, vecino de la Puebla junto a Coria, obligado de las carnicerías de nuestra Villa, y dijo que por mandado de Alonso Ramos, Alcalde Ordinario de esta Villa, y en virtud de requisitoria del licenciado Francisco de Rojas, Teniente de Asistente de Sevilla, está mandado entregar dicha cantidad al dicho mercader Cristóbal de Contreras, con que dé una fianza depositaria, y que cuando pareciere otra persona con mejor derecho a los 1.500 reales y a los 3.584 maravedíes de costas causadas en el pleito seguido contra dicho Simón de Santillán.

(1) El 13 de enero de 1638 los pintores sevillanos Francisco Pacheco y Juan de Medina se comprometieron con el mercader de paños Cristóbal de Contreras para ejecutar el dorado y la policromía del retablo mayor del templo del convento de Santa María de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo de monjas dominicas, fundado en 1586 en la collación de San Gil. Parece que, o porque la fundación no fue lo suficientemente rica o porque la comunidad dominica se excedió en los gastos destinados a las obras de la iglesia —habiendo de emplear, al efecto, las dotes de numerosas monjas profesas—, el dorado del retablo se retrasó unos seis años sobre lo previsto y obligó a la dicha comunidad dominica a pedir ayuda económica al referido mercader de paños Cristóbal de Contreras.
El escultor Juan Martínez Montañés otorgó una carta de pago a este mercader de paños Cristóbal de Contreras por cuenta del retablo de San Juan Bautista para la capilla que don Luis de Villegas tenía en este convento de la Pasión. Ver Aportación documental a los catálogos de Francisco de Ocampo y de Francisco Pacheco: sus intervenciones en el retablo mayor del convento de La Pasión de Sevilla. Lina Malo Lara. Laboratorio de Arte, nº 16, 2003, págs 417 - 425.


Juan Lázaro del Corral, vecino de esta Villa de Castilleja de la Cuesta, en nombre y voz de Simón de Santillán, padre y administrador de Diego y Catalina de Santillán [Catalina por su abuela la "viuda fornicadora"] sus hijos con Inés de Morales su primera mujer, difunta, con su poder dado ante Juan Gallegos, escribano público de Sevilla, en 25 de mayo de 1621; y Gerónimo de Amores, vecino de esta Villa, por lo que a él toca y en nombre de María Alonso su mujer, hija de los dichos Simón de Santillán e Inés de Morales, intervienen en el pleito por la viña majuelo del Pozo de Valtierra, que constaba entre los bienes que quedaron de la dicha Inés de Morales.

Sigo con un documento excepcional sobre maltrato doméstico en la Castilleja del siglo XVII, tema por desgracia tan de actualidad. El intransigente Simón de Santillán parece estar marcado por el estigma —casi siempre originado en la infancia— de la misoginia. Hizo encerrar a su madre en la cárcel, y ahora fuerza a su mujer.
En 31 de octubre de 1631 [error manifiesto] ante el escribano del Concejo de esta Villa y los testigos susodichos pareció Inés de Morales, mujer de Simón de Santillán, vecina de esta Villa, y dijo que por cuanto hoy su marido la ha apremiado a hacer una escritura de obligación de 1.500 reales (v.s.), y porque en razón de ello ha tenido ciertas pesadumbres, y por evitarlas, y por obedecer lo que su marido le manda, y por miedo del susodicho, y compulsa y apremiada va a hacer y otorgar la dicha escritura, por tanto que porque ella (roto) la vía y forma que mejor haya lugar de derecho, desde luego reclama la dicha escritura y cualquier juramento que en ella hubiere, para que no valga ni en juicio ni fuera de él, ni le perjudique a su persona y bienes, y dice y declara que lo hace compulsa y apremiada por el dicho su marido y por el miedo que le tiene, y no de su voluntad, y para que conste de lo susodicho pidió al presente escribano esta reestimación para guarda y conservación de su derecho, y a los presentes negó que le sean testigos [para mejor protegerse en el anonimato], y juró a Dios y a una cruz en forma de derecho que esta reestimación no la hace de malicia, sino por las razones que tiene dichas, y por saber el daño que le viene de hacer la dicha escritura; no lo firmó porque dijo no saber escribir, y a su ruego lo firmó por ella un testigo, siéndolos Antonio de Guzmán, Francisco Ximénez y Cristóbal de las Cuevas, vecinos de esta Villa. Escribano, Roque de las Cuevas.

En 13 de enero de 1619 Simón de Santillán, con su fiador Juan Lázaro, vecino de esta Villa, obtuvo en préstamo del Pósito 2 fanegas de trigo, que se obligó a devolver por el día de Santiago de julio próximo. Este mismo día, mes y año Miguel Vázquez, hermano de fray Antonio, fue testigo de otro préstamo de trigo —4 fanegas— a Juan Millán y a su fiador Sebastián de Chávez. Y Sebastián Pérez de Santillán, el otro hermano de Simón también involucrado en la delación que —carmelita por medio— llevó a Catalina su madre a la cárcel, da señales de vida en el otoño de 1617 al salir de fiador de Juan Cabrera por el préstamo de 3 fanegas de trigo que le concedió el Pósito.

Y aprovecho la persistencia retiniana de este último fogonazo sobre granos y agricultores para intentar iluminar un turbio asunto protagonizado por Juan Vázquez de Morón, quien al respecto oficiaba de encargado del Pósito por entonces, y protagonizado también en papel secundario por su antecesor en el cargo, Juan Cabrera. 
Todo el tema que vamos a ver transpira fraude flagrante, mangoneo, robo puro y duro, trama de farsantes, mafia de sembradores, hasta el punto que el padre de fray Antonio debió verse muy al borde de acabar con sus huesos en algún triste calabozo de la Cárcel Pública de nuestra Villa.
Cuando un grupo de personas se organiza maliciosamente para "barrer hacia dentro", suele acontecer que quien, por cualquier causa que sea, se quede fuera y sin recibir beneficio alguno, da el chivatazo. Con toda seguridad algún castillejano vengativo, insatisfecho por la marcha de los asuntos de préstamos de grano para sembradura, se comunicó con los funcionarios del Conde de Olivares y les expuso la situación. Veamos todo esto con detalle:

Roque de las Cuevas, escribano público y del Concejo de esta Villa, da fé de que parece por el Libro del Pósito y cuenta que se tomó a Juan Cabrera, depositario que fué en el año de 1614, que el dicho Pósito tiene de caudal 244 fanegas de trigo en grano, y 3.394 maravedíes en dineros del alcance que se le hizo al dicho Juan Cabrera, y asimismo parece que por mandado del Concejo se amasaron 4 fanegas de trigo a 21 hogazas cada fanega, que por mandado del Concejo se vendieron a 20 maravedíes la hogaza, que montaron 2.184 maravedíes, y parece que cuando se tomó la cuenta a Juan Cabrera había en el alholí (1) del dicho Pósito 136 fanegas de trigo en grano, porque las demás estaban repartidas entre los vecinos de esta Villa, y por mandado del Concejo se repartieron las dichas 136 fanegas del alholí entre los dichos vecinos, según parece en dicho Libro de Cuentas y demás autos, y para que conste y por mandado de Diego Mazuelas (2), Alguacil Ejecutor para la cobranza del dicho Pósito, dí la presente en Castilleja de la Cuesta en 4 de agosto de 1615.

(1) Alfolí. Granero, pósito. Del antiguo alhorí, este del árabe hispánico. alhurí, y este del árabe clásico hury; confrontar el egipcio mẖr y el copto ahor. RAE.
El granero está designado por la palabra al-hury (plural al-ahrá’) y ha dado en castellano las voces “alhorí” y “ajorín” que pueden ser traducidas también por ‘granja’. En el siglo VI/XII, el filológo sevillano Ibn Hishám al-Lajmí* daba una definición, en forma de corrección, del término al-hury de la manera siguiente: "wa-yaqulúna al-hury li-bayt al-ta’am; wa-l-sawáb al-hur(y) bi-iskán al-ra’ wa-i‘ráb al-ya’; wa-l-yam´ ahrá` ". Un buen ejemplo de la preocupación perceptible en los tratados agrícolas de al-Andalus es el capítulo dedicado por Ibn al-’Awwám a la conservación de los granos y titulado: "wa-ammá sifat al-ahrá` min kitáb lbn Hayyáy" o "De la descripción de los alhoríes según el libro de Ibn Hayyáy". https://www.webislam.com/articulos/38810-graneros_y_silos_en_las_fuentes_arabes.html
Los autores árabes distinguían perfectamente entre ambos tipos de ingenios [los impulsados por energía hidráulica y los impulsados por energia animal] y por ello les aplicaban términos diferentes. Según el andalusí Ibn Hisam al-Lajmî (m. 1181): “si la máquina es de gran envergadura, redonda, con aletas finas (paletas) en las cuales bate la corriente del agua, de forma que sólo necesite de ésta para girar, tenemos ‘al-nâ’ûra’, que sólo se establece al lado de un río y que al girar produce un chirrido que es causa de que se llame así: ‘nâ’ûra’ (= gemidora)”. Señala también que el vulgo denominaba a la noria de tiro “saniya” (que en castellano dio “aceña”), aunque el nombre correcto era “al-dûlâb” o “aldawlâb”. http://digital.csic.es/bitstream/10261/25271/3/ACTAS_II%20Coloquio%20Agua_Ponencia%20JNP_PJC.pdf
* Ver Ibn Hishám al-Lajmí y el primer jardín botánico en al-Andalus. Revista del Instituto Egipcio de Estudios Islámicos en Madrid, 21: 135-41. http://institutoegipcio.es/wp-content/uploads/2018/09/Vol.-XXI-Revista-del-Instituto-Egipcio-de-Estudios-Isl%C3%A1micos-1981-1982-1.pdf

(2) Por el año 1617 Mazuelas era administrador de la hacienda de Juan de las Cuevas, cuyo capataz fue Juan González Carbonero. Existen detalladas cuentas, rendidas de 6 en 6 meses por este capataz a Mazuelas, de lo que se gastaba en beneficios y en vendimias (peones, vino, caballerías, lagareros, etc.) en las viñas de la referida hacienda. Juan de las Cuevas era hermano de Roque y ejercía también de escribano, en el Concejo de la Villa de Tomares, lo cual es decir que lo hacía también en media Castilleja.



                                                    Firma de Diego de Mazuelas

En dicho día 4 de agosto el Alguacil Ejecutor Diego Mazuelas, nombrado por el Gobernador [del Estado del Conde de Olivares] dijo que ha venido a esta Villa a hacer lo contenido en su Comisión, y para que conste mandó al escribano Roque de las Cuevas la anote y la haga notoria a los Alcaldes Ordinarios de esta dicha Villa, para que la guarden y cumplan. En dicho día el escribano leyó la Comisión a don Gaspar de Córdoba, Alcalde Ordinario de Castilleja. En dicho día el Alguacil Diego Mazuelas dijo que para saber las personas que deben trigo, y se cobren de ellas, y se sepa a qué plazo lo deben, y qué cantidades, y para que por ellas sean ejecutados en sus personas y bienes, mandó se notifique a Juan Vázquez de Morón, depositario del Pósito de esta Villa (roto) ante el presente escribano (roto) todas las escrituras de obligaciones que tiene del dicho trigo (roto) de esta Villa, y si alguna les falta por sacarlas, haga sacar, y las dé y entregue dentro de 3 días para el dicho efecto, con apercibimiento de que se mandarán sacar a su costa y será apremiado a ello; otrosí le manda que no reciba trigo ninguno, ni otro por él, sin estar presente dicho Diego Mazuelas, conforme a su Comisión, y que será castigado como se hallare por derecho.

En dicho día el escribano Roque de las Cuevas notificó a Juan Vázquez de Morón el auto antecedente en su persona, el cual respondió que estaba presto a hacer lo que se le mandaba, y en su cumplimiento entregó al escribano y al Alguacil Diego Mazuelas las escrituras siguientes ( primero aparece el pagador principal, y luego su fiador ): 
Contra Juan de Ortega y Alonso Rodríguez, 2 fanegas; contra Hernando Alonso y Manuel Cerero, 2 fanegas; contra Juan Rodríguez Cabeza la Vaca y Francisco Martín Miño, 2 fanegas; contra Juan ... y Pedro Ortiz, ... fanegas; contra Miguel Martín y Diego Ximénez, 2 fanegas; contra Antón Pérez Navarro y Francisco Martín Miño, 4 fanegas; contra Alonso Hernández Pachón y Diego Moreno, 2 fanegas; contra Cristóbal Platero y Francisco de Ojeda, 1 fanega; contra Juan Millán y Francisco Martín Miño, 3 fanegas; contra Diego Ximénez Moreno y Diego Miguel Martín, 2 fanegas; contra Juan Pérez y Juan Rodríguez de Medina (1), 3 fanegas; contra Francisco de Castro y Pedro Alonso, 2 fanegas; contra Gaspar Rodríguez y Diego Martín Toro, 2 fanegas; contra Bartolomé Ximénez y Juan de Ledesma, 2 fanegas; contra Juan Vázquez Pacheco y Diego Martín Revuelta, 2 fanegas; contra Juan de Ledesma y Cristóbal Martín Breva, 2 fanegas; contra Juan López Tejedor y Miguel de Chávez, 2 fanegas; contra Diego Sánchez y Gaspar ... , 2 fanegas; contra Miguel Chávez y Juan López Tejedor, 2 fanegas; contra Alonso Domínguez y Diego Sánchez, 6 fanegas; contra Francisco de Aguilar y Juan de Ledesma, 1 fanega; contra Antonio Ramos y Andrés de Santana, 2 fanegas; contra Antonio Rodríguez y Martín Ramos, 2 fanegas; contra Juan Cabrera (2) y Diego González, 3 fanegas; contra Juan Rodríguez de Medina y Juan Pérez, 3 fanegas; contra Diego González y Juan Millán, 1 fanega; contra Juan Rodríguez, hijo de Francisco González, y Luis Sánchez, 2 fanegas; contra Luis García y Juan Millán, 2 fanegas; contra Luis Sánchez y Juan Rodríguez, hijo de Francisco González, 1 fanega; contra Fernando de las Cuevas (3), 4 fanegas; contra Diego Galindo y Pedro López, 1 fanega; contra Diego Martín Velázquez y Alonso Martín, 1 fanega; contra Juan Doria y ... Pérez, ... fanegas; contra Pedro de Acevedo y Juan Doria, 2 fanegas; contra Cristóbal Martín Breva y Juan de Ledesma, 2 fanegas; contra Juan Salvador y Fernando Alonso, 2 fanegas; contra Gonzalo Martín y Alonso Rodríguez de Triana, 2 fanegas; contra Alonso Rodríguez de Triana y Gonzalo Martín, 2 fanegas; contra Martín Ramos y Alonso Rodríguez, 2 fanegas; contra Bartolomé Sánchez y Francisco Martín Miño, 2 fanegas; contra Pedro Narváez y Cristóbal de Torres, 1 fanega; contra Juan Rodríguez Gordo y Francisco Rodríguez Roldán, 3 fanegas; contra Alonso Rodríguez y Juan de Ortega, 2 fanegas; contra Pedro Ortiz y Francisco Martín Miño, 1 fanega; contra Juan García Orsuche (4) y Francisco de Castro, 2 fanegas; contra Francisco de Ojeda y Martín Ramos, 2 fanegas; contra Gaspar de Torres y Diego Sánchez, 2 fanegas; contra Alejos de Castellón y Juan González Carbonero, 2 fanegas; contra Juan González Carbonero el viejo y Alejos de Castellón, 3 fanegas; contra Agustín Rodríguez y Marcos de Silva, 2 fanegas; contra Francisco de Ojeda y Martín Ramos, 2 fanegas; contra Miguel Martín y Diego Ximénez, 3 fanegas; contra Miguel Vázquez (5) y Diego Galindo, 8 fanegas; contra Fernando de las Cuevas, 2 fanegas; contra Juan Millán y Juan de Ledesma, 8 fanegas; contra Juan Lázaro y Juan García Orsuche, 4 fanegas; contra ... y ... , 4 fanegas; contra ... y Juan Domínguez, 5 fanegas; contra Antonio de Guzmán y Juan de las Cuevas, ... fanegas; contra Francisco González Fuerte y Cristóbal Sánchez, 4 fanegas; contra Pedro de Acevedo y Pedro Navarro, 4 fanegas; contra Juan de ¿Oiga? y Alonso Ramos, 6 fanegas; contra Cristóbal Platero y Alonso ... , 4 fanegas; contra Juan Lázaro y Pedro Cabrera, 2 fanegas; contra Juan Gallego y Juan Lázaro, 2 fanegas; contra Diego Martín Velázquez y Juan Lázaro, 3 fanegas; contra Luis García y Diego Martín Velázquez, 3 fanegas; contra Cristóbal Martín Breva y Gonzalo Martín, 1 fanega; contra Pedro Vanegas y don Gaspar de Córdoba (6), 6 fanegas; contra Juan López Cordobés (sin fiador), 3 fanegas.
Todas las cuales escrituras Juan Vázquez de Morón entregó al Alguacil Ejecutor Diego Mazuelas ante el escribano Roque de las Cuevas, ... para las cotejar con el caudal del dicho Pósito, para ver si falta alguna cantidad de trigo, y lo firmó de su nombre, y el dicho Juan Vázquez de Morón juró a Dios y a una cruz en forma de derecho no tener en su poder más escrituras, y no lo firmó por no saber escribir.

(1) Creo que se trata de un hijo del jurado Alonso Rodríguez de Medina, el amigo y hospedador de Hernán Cortés en cuya casa de la Calle Real murió.

(2) Juan Cabrera es el depositario que precedió a Juan Vázquez de Morón. Quedó alcanzado en la cuenta que de su gestión se le tomó, como hemos visto. Por desgracia no constan las fechas de los préstamos, pero Juan Cabrera debió otorgar muchos de los que estamos exponiendo.
 
(3) Fernando de las Cuevas había sido escribano del Concejo de Castilleja, y gozaba de excelente posición económica en su retiro, por lo que, siendo como era un hacendado de relieve, no se le exigía fiador. Por añadidura era padre de Roque, el escribano que actúa ahora en esta cuentas del Pósito. Entre las presentadas por el depositario Juan Vázquez de Morón a Diego Mazuelas existían dos escrituras de obligación a nombre de Fernando de las Cuevas, lo que indica que al menos la primera seguía pendiente de pago cuando el referido Alguacil Ejecutor inició sus pesquisas. Hay otros varios casos de perceptores de trigo con cuentas anteriores sin satisfacer.

(4) Hijo de don Vicente Orsuche de Abreu, al cual dedicamos la serie de entradas que empieza en https://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2016/05/orsuche-orsuchi-orsucci-1.html
El 21 de noviembre de 1617, olvidada ya la tormenta que desencadenó el Alguacil Ejecutor Diego Mazuelas, Juan García Orsuche obtuvo 3 fanegas de trigo del Pósito, haciendo de su fiador Juan González Carbonero y por testigos Miguel Vázquez de Morón y Juan Cabrera. En dicho día Miguel testificó también en el préstamo inverso, Carbonero de principal y Orsuche de fiador, de 2 fanegas. Y él mismo el mismo día obtuvo 3 fanegas, siendo su fiador Juan de Castro.
Queda en esta Historia de Castilleja un fleco suelto con un hermano de don Vicente Orsuche que estuvo relacionado de alguna manera con Miguel de Cervantes Saavedra. Pronto terminaremos de ponerlo en su sitio. También ha aparecido en la Red en los últimos tiempos abundante información sobre estos Orsuche de la localidad de Lucca (Italia), que se establecieron en Sevilla desde mediados del siglo XV y que convendría que analizáramos igualmente, lo que queda anotado como trabajo a realizar.

(5) Este deudor principal, Miguel, es su propio hijo, hermano de fray Antonio. Nótese como el préstamo que obtuvo Miguel de su padre supera con mucho la media de los demás sembradores, lo cual resulta sumamente sospechoso. Sospecha que queda confirmada cuando ante el Alguacil Ejecutor declara bajo juramento que su hijo Miguel debe 2 fanegas (v.i.).

(6) Vecino, pared por medio, de Juan Vázquez de Morón. Don Gaspar de Córdoba, vecino de Sevilla y estante en esta Villa, conoce al licenciado Manuel de Sosa*, presbítero vecino de esta Villa, presente, y le arrienda unas casas que él tiene en esta Villa, linde con casas de Hernando Alonso y con casas de Juan Vázquez de Morón y otros linderos, por tiempo de un año desde 1º de noviembre que viene, por precio de 220 reales, a pagar por los tercios del año. Dado en Castilleja a 3 de octubre de 1617. Testigos, Luis de Alemán, Hernando Esteban de Santiago y Juan Bernal, vecinos de esta dicha Villa.
* Manuel de Sosa resulta ser el sacristán que dió fé de la puja por la sepultura de Leonor García, madre de fray Antonio Vázquez de Espinosa (v.s.).
Por su parte Juan Vázquez de Morón arrendó las suyas* a Diego Hernández Cordobán y a Pedro Domínguez, vecinos de esta Villa, presentes, por un año desde 1º de abril pasado, por precio de 16 ducados, a pagar 6 por fin de agosto, 5 por fin de diciembre, y los 5 restantes por fin de marzo de 1618, pena de ejecución. Dado en esta Villa en 2 de mayo de 1617, testigos Juan González Carbonero el viejo, Juan Cantero y Juan de Valcuende.
* Lindaban con tierras de su propiedad y con la sobredicha de don Gaspar.


En dicho día 4 de agosto de 1615 el Alguacil Ejecutor Diego Mazuelas hizo parecer ante sí a Juan Vázquez de Morón, depositario, y bajo juramento le mandó declarar si ha cobrado alguna partida de las contenidas en las dichas escrituras que le ha entregado, o si ha encontrado por cuenta de ellas alguna cantidad de trigo en el alholí del dicho Pósito, para que se sepa líquidamente qué cantidad de trigo se debe, y qué personas, para que haya claridad en todo, el cual dijo que, so cargo del juramento que hecho tiene, no ha cobrado ninguna de las dichas partidas, ni ha entrado en el dicho Pósito ninguna cantidad de trigo por cuenta de ellas, y que esta es la verdad por el juramento que hizo, y no firmó porque dijo no saber escribir, y que es de edad de 60 (1) años poco más o menos. Firmaron el Alguacil y el escribano.

(1) Sale la cuenta "poco más o menos". Debió nacer hacia 1555. Suponiéndole como mínimo de edad de 20 años cuando se casó resulta 1575, año en que todos los investigadores sitúan por aproximación el del nacimiento de fray Antonio Vázquez de Espinosa.


En dicho día 4 de agosto el Alguacil Ejecutor Diego Mazuelas dijo que, habiendo cotejado las escrituras que le entregó Juan Vázquez de Morón, y hecho las cuentas con el caudal del dicho Pósito, halla que faltan para el dicho caudal 49 fanegas de trigo, porque el caudal del dicho Pósito son 244 fanegas y las escrituras montan 195 fanegas; y mandó notificar a Juan Vázquez de Morón que dentro de 3 días dé escrituras de ellas, donde no, se cobrarán de su persona y bienes. Y estando presente Juan Vázquez de Morón le fué notificado por el escribano Roque de las Cuevas, el cual dijo que en la cuenta que se le tomó a Juan Cabrera su antecesor fué alcanzado en 6 fanegas de trigo, las cuales no ha pagado, y que cuando vino el dicho Diego Mazuelas a la cobranza estaba (roto) Pósito cobradas (roto) las cuales están por su cuenta, y asimismo deben al dicho Pósito ciertas partidas de trigo las personas siguientes:
Pedro Narváez, 4 fanegas; Pedro Navarro, 2; Juan Lázaro, 2; Luis Sánchez, 2; mas 4 fanegas de trigo que se amasaron por mandado del Concejo; y Miguel Vázquez, 2 fanegas. Que con las dichas partidas está ¿huero? el caudal del dicho Pósito, y pidió y requirió al dicho Diego Mazuelas las ¿cartas? de las dichas personas en ... de la dicha su Comisión, y visto por dicho Diego Mazuelas mandó se notifique a Juan Vázquez de Morón cobre del dicho Juan Cabrera las 6 fanegas del dicho alcance, y 6 de las escrituras contra los demás contenidos en la dicha su declaración, con apercibimiento que las cobrará de su persona y bienes, y así lo mandó.

El escribano Roque de las Cuevas notificó el auto antecedente a Juan Vázquez de Morón.

Y luego, vistos los autos por Diego Mazuelas, mandó se pregonen públicamente en esta Villa cómo él está en ella en la cobranza del dicho Pósito, que todos los vecinos vengan a pagar lo que deben, con apercibimiento de que está a su costa.

En 5 de agosto de 1615 estando en el Pósito Diego Mazuelas, el Alcalde Ordinario don Gaspar de Córdoba ante el escribano Roque de las Cuevas se entró en el alfolí del dicho Pósito, con las personas que irán declaradas, el trigo siguiente:
Fernando González Fuerte, 2 fanegas y 2 almudes; Francisco de Aguilar, 2 fanegas y almud y medio; Miguel de Chávez, 2 fanegas; Antón Pérez Navarro, 4 fanegas; Antonio ... , ... ; Fernando Alonso, ... ; Diego Galindo, 4 fanegas y 3 almudes; Francisco de Castro, 2 fanegas; Alejos de Castellón, 2 fanegas; Juan Rodríguez de Medina, 1 fanega; Pedro Ortiz, 1 fanega; Juan de Ledesma, 5 fanegas y 2 almudes; Alonso Fernández Pachón, 2 fanegas; Gaspar de Torres, 4 fanegas; Bartolomé Ximénez, 2 fanegas; Juan Domínguez, 3 fanegas; Luis García, 2 fanegas; Cristóbal Platero, 3 fanegas; Juan Rodríguez Cabeza de Vaca, 2 fanegas; Antonio de Guzmán, 3 fanegas; Pedro Navarro, 2 fanegas; Juan Lázaro, 2 fanegas. Y no se entregó más trigo en dicho día.
En 7 de agosto de 1615 estando en el alfolí Diego Mazuelas y el Alcalde Ordinario don Gaspar, entregaron trigo los siguientes vecinos:
Bartolomé Sánchez, 2 fanegas; Juan Salvador, 2 fanegas; Juan López Tejedor, 3 fanegas; Gaspar Rodríguez, 2 fanegas; Juan de Ortega, 2 fanegas; Gonzalo Martín, 2 fanegas; Luis Sánchez, 3 fanegas; Juan Pacheco, 2 fanegas; Juan de Oyga, 5 fanegas y 3 almudes; Alonso Rodríguez de Triana, 2 fanegas; Juan López Cordobés, 3 fanegas; Martín Ramos, 2 fanegas; Diego Moreno, 3 fanegas. Y en dicho día no se entregó más trigo.
En 7 (sic) de agosto de 1615 Diego Mazuelas dijo que en su presencia y la de Juan de Ca..., Alcalde Ordinario de esta Villa, entregaron trigo las personas siguientes:
Agustín Rodríguez, 3 fanegas; Juan Pérez, 3 fanegas; Juan Rodríguez Gordo, 3 fanegas; Juan Rodríguez, hijo de Francisco González, 3 fanegas; Pedro Navarro, 2 fanegas; Francisco de Ojeda, 2 fanegas. Y que en este dicho día no había entrado más trigo en dicho alfolí ninguna persona.


Ahora examinaremos las relaciones entre Juan Vázquez de Morón y los flamencos de Castilleja de la Cuesta, cuyo principal exponente era el aguardentero Jusepe Cornielles (1), quien fué por otra parte maestro en el oficio de Bernardo de Oliver, el hijo del espadero, y por tanto de los demás aguardenteros de la extensísima familia Vega-Oliver.
Francisco Bulén, vecino de Sevilla, estando al presente en esta Villa, por sí y en nombre de doña Isabel de Cornielles, con su poder (2), en virtud del cual él, Francisco Bulén, de mancomún con dicha su mujer doña Isabel de Cornielles, otorga que conoce a Juan Vázquez de Morón, y dice que por cuanto el susodicho y su mujer Leonor García vendieron a Jusepe Cornielles, padre de doña Isabel, vecina que fué de Sevilla, 2.812 maravedíes de tributo al año, al quitar y redimir por 150 ducados, a razón de a 20.000 maravedíes el millar, impuestos sobre unas casas de morada en esta Villa enfrente de la carnicería de ella, linde con casas de Agustín de Castro Polaino y con casas de Pedro Narváez, y sobre 3 aranzadas de viña majuelo al pago de La Fuente, linde con viñas de Francisco Carreño de Rivera y con el padrón real de Camas, como consta en escritura que pasó ante Francisco de Albadán, escribano público de Sevilla, en 11 de octubre de 1608, y dicho tributo pertenece a doña Isabel como hija de Jusepe Cornielles, a la que se adjudicó como consta del testimonio de Juan Luis de Goyas, escribano de Su Majestad y de la Audiencia y Juzgado del Teniente Pedro Alanís de Varnuevo; y dicho Juan Luis de Goyas dá fé que en dicho Juzgado y ante dicho Teniente y él mismo como su escribano se sigue un pleito que comenzó ante Alonso Muñoz, escribano que fué del dicho Juzgado y del dicho Teniente, por el cual pleito Francisco Bulén, vecino de Sevilla, como marido de doña Isabel de Cornielles, pidió que el Jurado Rodrigo de la Barrera Ayala, tutor que fué de la dicha doña Isabel su mujer, le entregue los dichos 150 ducados, que los hubo y heredó de su padre, y ofreció información de la edad, habilidad y suficiencia de dicha su mujer para administrarse sus bienes, y el Teniente no dió la cuenta porque ella era menor de 25 años, y Francisco Bulén respondió con ciertas razones, alegando que se había de dar la cuenta y pago, y presentó ciertos recaudos en su favor, y para más justificación pidió que se viesen los autos, y vistos por el Teniente mandó al tutor Rodrigo de la Barrera que diese los bienes al dicho Francisco de Bulén, y que nombrase tercero para hacer dicha cuenta, y que otorgase carta de dote en favor de dicha su mujer doña Isabel, y visto todo por los Señores de la Real Audiencia de Sevilla confirmaron el auto del Teniente y mandaron a Francisco Bulén diese fianza de tener la dicha hacienda hasta que su mujer cumpliere los 25 años, y se devolvió el pleito y se notificó a las partes, por la cuales fueron nombrados terceros Francisco Pérez Suárez y Juan de Medina Tocino, y se hizo la cuenta, y se presentó ante el Teniente, y al fin de ella está el inventario, que es el que se sigue: un tributo de 150 ducados de principal contra Juan Vázquez de Morón y Leonor García su mujer, que corresponde a la menor doña Isabel desde 1º de septiembre de este año en adelante; ítem 175.968 maravedíes del alcance final del dicho tutor Rodrigo de la Barrera, que los ha de pagar con sus réditos hasta la real paga. Y lo firmaron los terceros en Sevilla a 4 de septiembre de 1619. El Teniente mandó dar traslado a las partes, y Francisco Bulén le pidió que atento a que el tutor Rodrigo de la Barrera fue notificado y se le dió traslado de la cuenta y no ha dicho cosa alguna en contra, viese los autos, lo cual hizo dicho Teniente, pronunciando sentencia en que aprobó la cuenta y mandó a las partes estén por ella, condenando al tutor al pago del alcance, y por Francisco Bulén se presentaron ciertos recaudos y testimonios por donde constaba haber otorgado carta de dote y haber dado la fianza que le estaba mandado dar, y pidió mandamiento para que Rodrigo de la Barrera le pagase el alcance y le entregase los títulos del tributo de los 150 ducados de principal que a doña Isabel su mujer paga Juan Vázquez de Morón, y el Teniente el 19 de diciembre de 1619 proveyó un auto por el cual mandaba a Rodrigo de la Barrera dar a Francisco Bulén el alcance, los réditos y los títulos del dicho tributo.


                                      Firma de Francisco Bulén, de origen flamenco

Todo lo antecedente, de pedimento de Francisco Bulén y por mandado del dicho Teniente, lo dió por testimonio Juan Luis de Goyas el escribano en Sevilla el 29 de mayo de 1620. Y por virtud del poder de su mujer (2), Francisco Bulén de mancomún con ella conoce a Juan Vázquez de Morón y dice que por cuanto el susodicho le ha pedido redención del tributo y le paga los 150 ducados de principal ante el presente escribano con una cadena de oro (3) que pesa 1.044 reales y el resto en reales de a 8  y de a 4, Francisco Bulén por sí y en nombre de su mujer doña Isabel de Cornielles lo deja libre y quito de dicho tributo. Y el presente escribano de Castilleja Roqiue de las Cuevas da fé de todo ello. Dado en esta Villa a 30 de mayo de 1620. Testigos, Pedro de Acevedo, Juan Lozano y Juan Cantero, vecinos de ella.  

(1) "Contrastando diferentes fuentes es como podemos poner en pie todo el complejo entramado de relaciones económicas, sociales y familiares que mantuvieron los profesionales del libro sevillanos tanto en Europa como en América. En la sección de Protocolos Notariales del AHPS, por ejemplo, encontramos el apellido Cornielles en varias ocasiones: en 1560 tenemos a un flamenco, llamado Cornielles Caluarete, vendiendo papel. Años después veremos otorgando diferentes documentos a Catalina de Cornielles, esposa del mercader de libros Diego Mexía. Mientras tanto, en el virreinato novohispano, en concreto en Puebla, se dedica a la venta de libros Alonso Hernández de Cornielles". Natalia Maillard Álvarez. Entre Sevilla y América. Una perspectiva del comercio del libro. Mezclado y sospechoso. Movilidad e identidades, España y América (siglos XVI-XVIII). Collection de la Casa de Velázquez. Volumen 90. Madrid, 2005.
"Sobre más relaciones y vínculos es necesario referirse a la introducción de la prensa en México, empresa muy ligada a Castilleja de la Cuesta por medio de sus vecinos los Cromberger-Maldonado. El edificio elegido en la reconstruida Tenochitlan para albergar la primera imprenta del Nuevo Mundo, cuya foto abre esta entrada, pertenecía precisamente al obispo Zumárraga, el cual en la novela de Gary ya mencionada (Azteca) actúa de intermediario entre el escribano-artista y el emperador Carlos V". https://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2016/06/orsuche-orsuchi-orsucci-6.html
La nao Nuestra Señora de la Candelaria, que trajo en 1622 a fray Antonio Vázquez de Espinosa, transportaba también cargas de papel, sin duda porque rentaba a los libreros e impresores españoles importar el material desde las Indias.

(2) Doña Isabel de Cornielles, estando al presente en la villa de Sanlúcar la Mayor, con licencia de su marido, otorga poder a este dicho su marido para cobrar de Juan Vázquez de Morón, vecino de Castilleja, y de otras personas que lo debieren pagar y de sus hijos y herederos, 150 ducados de tributo principal que el susodicho y Leonor García su mujer impusieron sobre sus bienes en favor de Jusepe Cornielles, padre de la otorgante*, y a ella como su hija pertenecen; y lo mismo se entienda de los corridos del dicho tributo. Dado en la villa de Sanlúcar la Mayor a 30 de mayo de 1620. Testigos, Pedro García de Xelo, Cristóbal Alonso Soriano y Juan Rodríguez Baeza. Escribano público de Sanlúcar, Antonio de Parra.
* La madre, esposa de Jusepe, era de Castilleja.

(3) De la procedencia de esta cadena, o al menos del oro con que estaba hecha, no caben dudas. Se la enviaron sus hijos emigrados.


domingo, 6 de octubre de 2019

Historia de los apellidos, 20o.



"... aquella noche siguiente a medianoche, siendo la luna de cuatro días y comenzando nueve de septiembre en altura de treinta y un grados y dos tercios poco más o menos, cerca de la Bermuda, comenzó a levantarse y ventar el viento por lesnordeste, que duró de suerte que comenzó a embravecerse la mar y a hinchar sus olas ... [...] Hizo luego nuestra nao por la gran tormenta, que bramaba el viento y el mar, que levantaba las encrespadas y soberbias olas al cielo ... [...] Y luego nuestro árbol rendido, hecho de que está referido, en la mayor fuerza de la tormenta, subieron tres marineros de nuestra nao de los más esforzados cuando el viento y mar bramaban que los balances que daba metía los penoles de las vergas debajo del agua, con hachas para desaparejarlo y cortar los acolladores, que cuando se vieron en la gavia para quitarla, con tan grande tormenta, lo que más temor y espanto les daba eran los espantables y fieros tiburones que encarnizados de los jamones y tocinos y otras cosas de carne que de los corredores de nuestra nao, en esa dicha fuerza del tiempo, se habían comido, estaban arrimados a los costados de nuestra nao aguardando si se caía alguna presa de que asir... [...] Y fue particular misericordia que Dios vio con nosotros (por intercesión de su Santísima Madre N. S. del Carmen) de quien todos eran muy devotos por los sermones que habían oído, no pasar este trabajo del árbol por entonces a más, por ser la fuerza del mar, olas y balances tan grandes, que si pasara, acabáramos todos, sin escapar persona aquel día ... [...] Yo estuve todo el día arrimado a la amurada de babor y asido por los corredores de popa, con una estola y una devotísima imagen de nuestra Señora (1), cargada al cuello, pidiendo a Dios nuestro Señor misericordia por intercesión de su bendita madre, exorcizando la tempestad, mar y viento y olas, que muchos golpes, digo salpicaduras de ellas me mojaron ... [...] ... con que unos acudian a las bombas para echar el agua fuera y otros a remediar el trabajo del árbol, del cual cayó la bola del asta de la bandera, y les mató un marinero, dándole en la cabeza que le hizo saltar los sesos de ella y los ojos, y otros muchos trabajos que padecieron ... [...] Y así en medio de estos malos tiempos y de estas aflicciones que tenía toda la flota y en nuestra nao la gente, miércoles, víspera del glorioso arcángel de S. Miguel, a veinte y ocho de septiembre, saqué una santa y devotísima imagen de N. Señora del Carmen, a quien en presencia de todos, para moverlos a devoción de la Virgen y contrición de sus pecados, hice una muy devota oración, encomendándonos y nuestra nao, debajo de su protección y amparo, para que por su divina intercesión fuésemos oídos y favorecidos, y para consolar y animar a la afligida gente, en presencia de la bendiga imagen de la Virgen, la cual puse con el mejor adorno y decencia que pude, en el frontispicio de la popa, donde toda la gente de la nao, así de la mar como de guerra, la veían, les hice una plática y exhortación, para atraerlos a la devoción de Dios y de su Benditísima Madre [...]". Tratado verdadero del viaje y navegación ... . Fray Antonio Vázquez de Espinosa.

(1) Para tener las manos libres y poder sostenerse en el vaivén del navío, el enloquecido carmelita se colgó del cuello la imagen. Luego tal amuleto sería elevado al patronazgo oficial de la Armada con el apelativo de Stella Maris, esto es, Estrella de los Mares: "La Armada celebra el día de la Virgen del Carmen, lunes, 18 de julio de 2016. La Armada ha celebrado este fin de semana la Virgen del Carmen, patrona de todos los navegantes, con diversos actos conmemorativos en toda España tanto a bordo de sus buques como en sus bases, arsenales y comandancias navales. En Madrid los actos del día de la patrona consistieron en una misa celebrada en la Escalera Monumental del Cuartel General de la Armada, un acto militar con homenaje a los caídos en el Paseo del Prado y una ceremonia de imposición de condecoraciones. Especialmente reseñable han sido las celebraciones a bordo de buques que se encuentran desplegados fuera de sus bases tomando parte en misiones internacionales.
Virgen del Carmen, patrona de todos los marinos. Los marinos de la Armada española comparten con los pescadores, los marinos mercantes, deportivos y gentes de mar en general su veneración por la Virgen del Carmen. La Virgen del Carmen se convirtió en la patrona oficial de la Armada el 19 de abril de 1901*, día en el que la Reina Regente, doña María Cristina de Habsburgo y el Ministro de Marina, don Cristóbal Colón de la Cerda, refrendaron con sus firmas la Real Orden por la cual se proclamaba de manera definitiva a la Santísima Virgen del Carmen Patrona de la Marina de Guerra". http://www.armada.mde.es/ArmadaPortal/page/Portal/ArmadaEspannola/conocenosnoticias/prefLang-es/00noticias--2016--07--NT-136-DIA-CARMEN-es;jsessionid=nKTMhGtHRxx4hkj9sXYV0TpTp9Sn3TshMQz2Kl0fKn2j2wKPxTSp!-992084105?_selectedNodeID=2668476&_pageAction=selectItem
* Claro está que por entonces aun no se había descubierto el manuscrito de fray Antonio Vázquez de Espinosa, empapado hasta los huesos exorcizando vientos y tempestades con una estatuilla colgada del cuello. Mas el mamarrachesco precedente parece haber influido fuertemente de una manera u otra en los héroes acuáticos hispanos actuales. La veneración carmelita tiene su origen en unos ermitaños seguidores del profeta Elías, que retirados en el monte Carmelo (en la actual Israel), aprovecharon el rebufo de las Cruzadas para institucionalizarse y adquirir poder, formalizando una orden religiosa que se extendió por toda Europa mediante supercherías y apariciones milagrosas que encontraban en la incultura reinante un excelente ambiente de enraizamiento y propagación. Un poco de etimología propicia que se vea un flagrante sinónimo entre "carmelita" y "jardinero", en cuanto que Carmelo, Karmel, significa eso mismo: jardín, גינה en hebreo, y en árabe karm  (actual كرم ) es viña. En puridad deberíamos hablar de la "virgen del jardín" o de la "virgen de la viña", más sujestiva, estética, bella y lírica traducción. Imaginemos a las hermanas de fray Antonio de niñas, jugando en los viñedos de su padre.
El carmen granadino no es otra cosa. "La palabra «carmen» proviene, según está generalmente aceptado y así lo recoge el Diccionario de la lengua española, de la voz arábigo-hispana karm que, en su acepción más amplia, significa «viña», aunque en época nazarí designaba un tipo de finca rústica situada extramuros de la ciudad de Granada. En ocasiones, en lenguaje popular, se lo denomina «carme»". Wikipedia, artículo "Carmen granadino".
Ya fray Antonio llama a la Virgen del Carmen "estrella del mar resplandeciente" en su Tratado Verdadero que cito, que precisamente dedica a ella: "Sum mater, Gloria, et decor Carmeli. Estrella del mar resplandeciente, divina guarda de nuestro Norte Dios Virgen, Gloria y hermosura nuestra; considerados los grandes trabajos y necesidades que en tan larga, prolija y peligrosa navegación padecimos; y el agradecimiento que debemos tener a las señaladas mercedes, que en ellos y en nuestras mayores aflicciones, por tu divina intercesión recibimos de tu amantísimo Hijo; tomé la pluma para en breve con mi tosco y rústico lenguaje referirlos, ofrecerlos y consagrarlos debajo de tu amparo, para que a todos sea y sirva de provecho y enmienda a gloria de tu Hijo y tuya, Amén".




A riesgo de pecar de farragoso, para completar lo ya publicado y ampliar escenario y contexto incluyo estas notas referentes a la actividad económica en la hacienda de los menores de María Alonso, antes de continuar con el tema principal de esta serie de capítulos, esto es, fray Antonio y su familia. Se ven y encuentran en dicha notas: una interesante valoración que dos maestros hicieron de las casas; una venta de cebada, con muestra real, en la Plaza de Santiago; un gibraltareño, Juan del Castillo, sirviente de los menores; dos de éstos, Catalina y Juan, recientemente casados; o un requerimiento de ejecución emitido en Sevilla contra los bienes de los difuntos Bernardo de Oliver y María Alonso con amenaza de encarcelamiento, fórmula burocrática que produce espeluzno.

En 15 de junio de 1625 ante Pedro Pérez de Cuéllar, escribano del Concejo de Castilleja, y testigos, pareció Francisco Rodríguez Caro, vecino de esta Villa, y otorgó haber recibido de Antón Pérez Navarro, tutor curador de los menores hijos de Bernardo de Oliver y María Alonso, difuntos, 146 reales y 20 maravedíes por abrir y cerrar las viñas de dichos menores, en la manera siguiente: de abrir la viña que los menores tienen detrás de la casa en término de esta Villa, de 13 peones a 4 reales y medio cada uno; de cerrarlas, 8 peones y medio (sic) a 4 reales y cuartillo; de cerrar la viña de Cuestalaencina, 13 peones a 4 reales cada uno. Y el otorgante se dio por contento y pagado. Testigos, Amador de Biedma, Simón de Valencia y Juan González Carbonero.

El 10 de noviembre de 1624 otorgó Domingo de Miranda, de nación gallego, residente en esta Villa, que ha recibido del tutor Antón Pérez Navarro 14 reales, de 7 días que trabajó en septiembre pasado acarreando lía con un carretón, para el aguardiente que se hacia en casa de los dichos menores, a razón de 2 reales por día. Testigos, Antonio de Guzmán, Alonso Mejía y Lázaro de Castro.
En dicho día Domingo de Miranda otorgó que ha recibido del mismo 74 reales por otros tantos que se le adjudicaron al susodicho en la cuenta que se tomó a Juan de Castro, del servicio que se le debía al otorgante, y los recibió por mano de dicho Antón Pérez Navarro. Testigos, los mismos.

En 9 de enero de 1625 ante el escribano y los testigos otorgó Santiago Cigarro, estante en esta Villa, que ha recibido del tutor Antón Pérez Navarro 31 reales del servicio que hizo a los menores acarreando lía con el carretón, para hacer aguardiente, y en otras cosas en casa de dichos menores, durante todo el mes de enero del año pasado de 1624. Testigos, Amador de Biedma, Tomás del Castillo y Juan Esteban, vecinos y estantes en esta Villa.

En 9 de febrero de 1625 Juan del Castillo otorgó haber recibido de dicho tutor 17 reales, por los mismos conceptos que el anterior, por sus servicios durante todo el dicho mes de enero de 1624. Testigos, los mismos.

El 15 de marzo de 1625 otorgó Juan del Castillo, natural de Gibraltar y residente en esta Villa, haber recibido del tutor Antón por los mismos conceptos 21 reales, por un mes cumplido el sábado pasado que se contaron 8 días de este presente mes de marzo. Testigos, Amador de Biedma, Pedro Alonso y Manuel Guerrero.

Digo yo, Manuel de Aguilera, que he recibido de costas que le cupieron a Juan de Castilla, vecino de esta Villa, del repartimiento de 2 fanegas de trigo que debía, del Pósito de esta Villa. Y yo como Alguacil ejecutor de la cobranza del dicho Pósito digo que dicho Juan pagó las 2 fanegas al Pósito, con mas de costas que le cupieron 6 reales y 12 maravedíes.

En 13 de junio de 1625 otorgó Juan Amigo, residente en esta Villa, natural de Sevilla en la collación de San Bernardo, que ha recibido del tutor Antón 32 reales, por 4 meses acarreando lía y por otros ministerios del servicio, y los dichos 4 meses se cumplieron por fin de mayo pasado.

Simón de Valencia, cogedor de las hijuelas del pecho y servicio ordinario del tercio que se cumplió por fin de diciembre de 1624, recibe del tutor 60 maravedíes que se repartieron a los dichos menores por aranzada y cuarta de viña. 25 de marzo de 1625.

Amador de Biedma, cogedor del pecho y servicio de Su Majestad, cuyo tercio se cumplió por fin de abril pasado, recibe 60 maravedíes del dicho Antón, por dicha viña. Fecha 6 de mayo de 1625.

Luis de Barreda, cobrador de ... de Su Majestad, recibe del mismo 2 reales por la viña de ¿Constantina?, término de Tomares, por el tercio fin de abril.

Antón Pérez Navarro, tutor de los dichos menores, dice que él ha cogido una poca de cebada y paja de la que se sembró en el pedazo de tierra que está detrás de la casa de los dichos menores, y para pagar los tributos de la hacienda es necesario venderla. Por tanto pidió licencia al Alcalde Ordinario. El Alcalde mandó que se venda por almoneda. En domingo 2 de junio de 1625 hizo sacar a la Plaza de esta Villa una muestra de la cebada, de la que se ha cogido en el cortinal de los dichos menores, y por voz del pregonero Tomás del Castillo se pregonó. Pujó Pascual García, poniendo la cebada a 6 reales cada fanega.

En 22 de junio de 1625 Lorenzo de Castilla, de nación portugués, residente en esta Villa, recibió del tutor Antón 56 reales y medio por 2 meses y 8 días sirviendo a los menores. Testigos, Gerónimo Hernández de Vega, Amador de Biedma y Alejos de Castellón.

En 20 de junio de 1625 ante Pedro Montiel, Alcalde Ordinario de esta Villa, Roque de Castro, como marido de Catalina de Vega, hija de Bernardo de Oliver y María Alonso, difuntos que dejaron por sus hijos a la dicha su mujer, Juan de Oliver, Bernardo y María Alonso, y asimismo quedaron ciertos bienes y hacienda, los cuales están por partir, y es derecho suyo y de su mujer que se partan, para que se le entregue su parte a la dicha su mujer, y para hacer dicha partición nombró por tercero a Roque de las Cuevas, y pidió al Alcalde Ordinario mande que las otras partes nombren a sus partidores. Así lo hizo el Alcalde. María Alonso nombró por partidor a Antón Pérez Navarro, quien ante dicho Alcalde se desapodera de la tutoría porque no puede ejercer como tal tutor durante más de un año. Por su parte Juan de Oliver nombra por partidor a Sebastián de Chávez.

Y en esta nota, como dijimos, se puede comprobar que la hacienda de los menores iba a menos a marchas forzadas:
En 20 de marzo de 1626 ante el escribano Pedro Pérez de Cuéllar y testigos parecieron Manuel de Mogollón, maestro de albañilería, y Juan Bautista de los Reyes, maestro carpintero, vecinos de Sevilla, y bajo juramento dijeron que ellos han visto la casa de los menores y han apreciado el estado en que está, que tiene hundido un pedazo que es de la casa principal, los dos testeros hundidos, y un colgadizo viejo que confina con la casa grande por la banda de poniente también está hundido, y asimismo está hundido un pajar que está pasada la ¿pieza? de tijera de la casa vieja, y toda la cerca de la casa hundida con las aguas de ¿mayo?, que no hay tapia de lo hundido que pueda servir; y todo lo principal de ella, que es el suelo de la casa, está de hoyos que no se puede andar, y los del piso de la dicha casa podrán valer, con sus maderas y tablas y tejas y todo el cuerpo principal de la dicha casa, 3.400 reales. El cual aprecio está hecho a su leal saber y entender, atento a que están inhabitables y no valen más.


                                 Firma del maestro albañil Manuel de Mogollón

Lo que se ha gastado de lo procedido de las viñas de los menores. Memoria de lo que se cogió: de la viña de detrás de la casa, 19 cargas mayores pagado el diezmo, y de la viña de Cuestalaencina 4 cargas mayores, que tuvieron todas 110 @, a 4 reales y medio son 495 reales; ítem de costa de 2 caballos, 16 reales; 6 vendimiadores a 3 reales cada uno son 18; 4 reales del capataz; por 2 lagareros, 10 reales; 4 reales del viñadero de Cuestalaencina; 4 reales de limosna al beneficiado Juan Ramos Zambrano, cura de la iglesia de Santiago, porque le vendimió en día de fiesta, y 2 reales al fraile de la Calle Real que dió licencia para pisarlas en el lagar de don Diego del Alcázar.

Diego de la Fuente, mercader de paños vecino de Sevilla en la collación de Santa María, recibe del tutor Antón Pérez Navarro 269 reales de resto de 869 que Juan de Castro, tercer marido de María Alonso, se obligó a pagarle en virtud de obligación de plazo pasado que otorgó en su favor, y en la partición que se hizo de los bienes de María Alonso quedó la dicha deuda a cargo de sus menores. Y por la presente el mercader se da por pagado de la deuda. Dado en Sevilla en 27 de octubre de 1625, siendo testigos Juan de Espinosa y Juan de ... , escribanos públicos de dicha ciudad.

Requerimiento. A las Justicias de Castilleja de la Cuesta y otras partes, el doctor Andrés Ruano Cordonero, Teniente de Asistente de la ciudad de Sevilla y su Tierra por el Rey, requiere hagan ejecución en los bienes de Bernardo de Oliver y María Alonso su mujer, difuntos, por cuantía de 2.712 maravedíes que deben a Agustín de Bivaldo, vecino de Sevilla, por lo corrido de un tributo hasta fin de agosto de este año, según escritura que dicho Agustín Bivaldo presentó ante dicho Teniente; y asimismo los ejecuten por 6 reales diarios del salario de la persona que lleva esta requisitoria, y si no que los prendan y pongan en la Cárcel Real de la ciudad de Sevilla, que al Alguacil y gente que los lleven dicho Teniente pagará su justo salario. Sevilla a 25 de septiembre de 1625. Escribano, Claudio Osorio.
El 12 de octubre de 1625 ante el escribano público del Concejo de Castilleja pareció don Luis de Cabrera en nombre de Agustín de Bivaldo, vecino de Sevilla en la collación de Santa Cruz, con su poder dado en Sevilla en 1º de este mes ante Juan de Carranza Andino, escribano público de dicha ciudad, y recibió del tutor Antón Pérez Navarro 89 reales de lo corrido del dicho tributo, incluidos 2 reales de derechos de la requisitoria, y 6 reales de costas personales. Testigos, Amador de Biedma, Cristóbal Martín Prieto y Gaspar Martín.

Amador de Biedma, cogedor de pechos y Servicio Real de Su Majestad, del tercio que se cumplió por fin de agosto, recibe del tutor Antón 60 maravedíes que se le repartieron de las viñas y tierra calma. Dado en Castilleja en 1º de octubre de 1625.

Joseph Rodríguez, vecino de la Calle Real, arrendador de la alcábala de dicha Calle, recibe del tutor Antón 12 reales del mosto que cogió este año de 1625. Dado en esta Villa a 15 de noviembre.

Diego de la Fuente (v.s.) recibe del tutor de los hijos de Juan de Castro 30 reales para en cuenta de una obligación. Inclusa en la carta de pago de 269 reales que otorgó Diego de la Fuente ante A. Albadán, escribano público de Sevilla, en 27 de octubre de 1625.

Antón Pérez Navarro, curador ad litem de María y Bernardo, dice que éstos dichos menores y Juan y Catalina tienen por sus bienes unas casas y viñas que están proindivisos, y atento a que Juan y Catalina están casados y han pedido sus partes, él en nombre de los dichos menores también las pide, y nombra para ello de partidor a Roque de las Cuevas.

Cuenta que se tomó al tutor Antón del valor de la uva de 1625. En Castilleja a 27 de marzo de 1626 el Alcalde Ordinario Alonso Ramos la tomó. Cargo: 495 reales por 110 @ de mosto libres de diezmo, de la viña de Cuestalaencina 4 cargas mayores, y de la viña tras la casa 19 cargas mayores, y se vendió a 4 reales y medio la arroba, que montó los dichos 495. Descargo: 16 reales por dos caballos que vendimiaron; 18 reales a 6 hombres, a 3 reales cada uno; 4 reales al capataz; 10 reales a dos lagareros; 4 reales al viñadero de Cuestalaencina; 4 reales al cura Juan Ramos Zambrano por haber trabajado en día de fiesta; 269 reales a Diego de la Fuente, mercader de paños; 12 reales a Jusepe, del mosto que se vendió en la Calle Real.

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He aquí ahora el último y definitivo testamento de Juan Vázquez de Morón el viejo, padre de fray Antonio Vázquez de Espinosa. El viejo Juan moriría poco después, pero antes experimentó una recuperación de la enfermedad que lo tenía postrado en cama, de manera y forma que reunió fuerzas para acudir de testigo a la expedición de un documento que luego veremos. 
De esta referida disposición testamentaria y última voluntad se puede colegir un hecho capital en las relaciones del fraile con su familia, que ya atisbábamos en la donación que su hermano el capitán Juan Vázquez otorgó, o en la renunciación de mercadurías que sus otros hermanos Miguel y Sebastiana efectuaron: ninguno de ellos menciona ni por asomo a fray Antonio, a pesar de que en los dos últimos casos, —la donación y la renuncia—, el carmelita se encontraba cercano en Sevilla. Y a tal ninguneamiento —extensivo a todo el pueblo en cuanto que Antón es el Gran Ignorado de Castilleja desde que llegó de Indias hasta su muerte— se une ahora el del padre como una losa de olvido: en efecto, Juan Vázquez de Morón en el trance vital en que se encontraba no patentiza ni un mínimo y remoto recuerdo sobre el autor del Compendio, como si no existiera y como si nunca hubiera existido, y lo ratifica revocando el testamento anterior en el que, como vimos, sí dona a su hijo Antonio un escapulario, un crucifico y un hábito. 
Ahora bien, la presencia de fray Antonio, siquiera en la imaginación de su padre, sí que está plenamente documentada. El viejo Juan ha convertido su casa en una especie de museo sacro de cuadros, tallas y estatuilllas, único entre los otros hogares de su posición social en Castilleja. Yo no dudo de que eran obsequios del hijo religioso, o mas probablemente sus pertenencias juveniles de antes de marchar a las Indias, cuando estudiaba teología en Sevilla. Entre los objetos fantasmagóricos que plagaban los aposentos de Juan Vázquez de Morón hay uno en especial que refrenda mi hipótesis: un cuadro de Nuestra Señora del Carmen, que no podía por menos que suscitar en el anciano agricultor mejores tiempos pasados. Acerca de la causa de la ruptura —si hubo tal— entre el fraile y su familia, abundo en la opinión de que provenía de él, porque es lugar común y archisabido el desapego familiar que la formación religiosa produce en los individuos que se prestan a ella: el padre natural y legítimo es sustituido por el Celestial, la madre por la Virgen, y los hermanos por los pobres que pululan sobre la faz de la tierra. Esta deformación mental, rayana en lo psicológicamente morboso, es en cierta manera una manifestación de soberbia cuyas raíces parecen hundirse en traumas infantiles, y es típica y característica de cuanta institución dedicada a los trasuntos divinos —¿o a albergar psicópatas?— se yergue en el mundo, y muy bien fray Antonio Vázquez de Espinosa podía estar afectado por ella y por ello haber roto radicalmente con sus parientes de Castilleja, recordándolos únicamente cuando ya él también se encontraba en el último estadío de su existencia, allá por 1629 en Madrid.
Hecho que apoya esta mi hipótesis es también que todas las ayudas en forma de mercadurías que el viejo Juan recibía de allende el Océano eran enviadas por sus otros dos hijos emigrados, Juan y Francisco, y nunca por él. Ni en tema tan vital para sus allegados da el fraile señal alguna de preocupación o memoria castillejense. Ya vimos como en todo el Compendio solamente menciona el pueblo una vez, y es para hacer apología de Hernán Cortés, siendo sola y exclusivamente en el Confesionario cuando aclara —muy en breve y de pasada— haber nacido aquí.
Tarea pendiente, definitivamente aclaratoria de todo lo dicho, es encontrar el testamento de la madre, Leonor García, fallecida antes de o en 1619. Es de suponer que ella sí se refiera a su hijo fraile carmelita en él, de alguna forma. En caso contrario, mi hipótesis de la ruptura quedará mucho más reforzada. Espero ofrecer pronto datos de Leonor al respecto.

Y seguidamente transcribo el testamento definitivo del padre del fraile carmelita:
Testamento. Juan Vázquez de Morón, vecino de esta Villa de Castilleja, enfermo del cuerpo y sano de la voluntad, otorga su testamento. Manda ser enterrado en la iglesia de Santiago en la sepultura que tiene junto al altar de Santa María, y el día de su entierro manda que acompañen su cuerpo 12 sacerdotes con los de esta Villa. Manda una misa de requiem, un novenario por su ánima en dicha iglesia de Santiago, con sus responsos, y un treintanario abierto también en la iglesia de Santiago, todo por su ánima; manda 33 misas de San Amador en la iglesia de San Lorenzo en la ciudad de Sevilla en el altar de Nuestra Señora de Roque Amador, por su ánima; y 13 misas de la Luz, 5 de San Agustín, 5 a las cinco llagas de Jesucristo, y en la Victoria de Triana en el altar donde se sacan ánimas otra misa; otra en el altar de Nuestra Señora de las Aguas que está en San Salvador, otra en el hospital de las Tablas en el altar que se saca ánima, otra en el Espíritu Santo de Triana, y 6 rezadas en el altar de Nuestra Señora Santa Ana por las personas a que él tenga algún cargo que no se acuerda; misas por las ánimas del Purgatorio, y 5 por el ánima de su mujer Leonor García en el altar mayor de la iglesia de Santiago de esta Villa, mas otras 20 por su propia ánima. Declara que debe a Juan Lozano, de nación gallego, que ha estado a su servicio en su casa, 30 ducados que dicho Juan le ha prestado en veces, y manda que se le paguen. Declara que Juan Vázquez su hijo le envió con Cristóbal Moreno (1), vecino de Triana, 20 cueros de vaca y 435 libras de tabaco para que el susodicho las vendiese y entregase a este otorgante el dinero procedido, y dicho Cristóbal Moreno vendió los cueros a 26 reales cada uno y el tabaco a 1 real y medio la libra, y no le ha entregado maravedíes ningunos de todo ello, "y así lo declaro para descargo de mi conciencia", y manda que se cobre todo del susodicho. Declara que Gonzalo Ximénez le sirvió siendo muchacho como 4 ó 5 años, y en el dicho tiempo le dio 5 vestidos, los 2 pardos, otro frailesco, otro azul y otro ¿acabellado?, y 8 pares de calzones de lienzo, y muchos zapatos y medias, y 12 camisas y 5 sombreros, y zapatos (sic) de vaca, y 7 u 8 pares de polainas, y cuando le sucedió una pendencia en la Puebla que se quiso ir a Indias (2) ... ... para pan amasado que valdría 12 reales, y mas 6 libras de ternera y 6 de vaca, que montó 15 reales, y 2 arrobas y media de vino a 6 reales la arroba, y 4 gallinas a medio ducado cada una, y una sartén grande y un asador que costó 6 reales, y mas un azadón y una hoz de podar que valía todo 2 ducados, y otro azadón que valía 1 ducado, y le dio en veces 21 reales para otro azadón, que conforme a lo cual le ha pagado más de lo que le debía del servicio que le hizo, y manda que si el susodicho pidiere algo, se ajuste la cuenta, y si no pide nada, no se le cobre ni se le pida nada. Manda que se le den al dicho Gonzalo Ximénez 100 reales por el mucho amor que le tiene y buenos servicios que le hizo, conque el susodicho no pida a sus herederos cosa ninguna por el tiempo que le sirvió, y si lo pidiere, revoca esta manda. Manda que se diga por su ánima y por la de su difunta mujer, en la iglesia de Santiago de esta Villa una fiesta, que se entiende vísperas y misa cantada a advocación de Señora Santa Ana, la cual se diga en su día perpetuamente cada año, por la cual se pague de limosna 10 reales y medio, y medio real para la fábrica de dicha iglesia por cera, ostias y vino que ha de dar para la dicha fiesta ... (sigue una línea rota) ... impone sobre unas casas de morada que él tiene en esta Villa, linde con casas de don Gaspar de Córdoba y con casas del Conde de Olivares, la cual casa hipoteca para siempre jamás a la paga de los 11 reales para decir la fiesta, y da poder al cura que es o fuere de la dicha iglesia para que pueda cobrar de la casa los 11 reales para el dicho efecto, y es su voluntad que esta fiesta se asiente en la tabla donde se escriben las fiestas que se dicen en dicha iglesia (3). Declara que él ha dado a Miguel Vázquez su hijo, a cuenta de la legítima que ha de haber de él y de Leonor su madre los maravedíes que parecerán por carta de pago que de ello Miguel le otorgó ante el presente escribano, y manda que si quiere heredar, traiga a colación y partición con los demás sus hermanos lo que así ha recibido. Declara que cuando él casó a Ana María su hija con Leonicio Caro le dio a cuenta de la legítima de él y su madre los maravedíes que parecerán por carta de dote que de ello pasó ante el presente escribano, y mas 50 reales que le dio después, que eran de él y de la dicha su madre, y manda que si quiere heredar los traiga a colación. Declara que ha dado a Juan Vázquez su hijo para que llevase a las Indias a cuenta de la legítima de él y de su madre, que ha de haber, 2 pipas llenas de vino con 10 aros de hierro cada una, y un tonel de vino tinto que haría 14 arrobas, que todo ello podría valer 50 ducados, y manda que si quiere heredar de él y de su madre, los traiga a colación y partición con dichos sus hermanos. Declara que a los demás sus hijos no les ha dado cosa ninguna. Declara que por vía de inventario tiene los bienes siguientes: unas casas de morada en esta Villa que tienen una arboleda de árboles frutales, linde con casas de la viuda de Pedro de Narváez; otras casas de morada que tienen su cortinal, linde con casas de don Gaspar de Córdoba; ítem 3 aranzadas de viña y un pedazo de cañaveral en esta Villa al pago de La Fuente, linde con viñas de Bernabé Castrillo; ítem otras 2 aranzadas de viña al pago de La Horca, linde con viñas de doña Ana de Mendoza; ítem 7 pipas para echar vino, con sus aros de hierro, que las 2 de ellas están en casa de Alonso Rodríguez Bueno prestadas; ítem 4 tinajas para echar vino, las 3 pequeñas y la una grande ... ... ; ítem 2 pipotillos pequeños de arroba cada uno y 4 tinajas pequeñas, que la una está en casa del dicho Alonso Rodríguez Bueno, y todo  lo demás está en casa de don Francisco Blázquez, donde vive el otorgante (4). Manda que cuando fallezca se haga inventario de todos sus bienes. Nombra por albaceas a Miguel Vázquez su hijo y a Adrián Bambel, vecinos de este lugar (sic), "y lo que hicieren por mi ánima, tal el Señor haga con las suyas". Nombra por sus herederos a Juan Váquez de Morón, Miguel Vázquez, Sebastiana Vázquez, Ana María y Francisco Vázquez, sus hijos con Leonor García. Revoca cualquier testamento anterior (5). Dado en Castilleja estando en las casas del otorgante, 7 de julio de 1621. Testigos, Martín Riberos, Pedro Salado, Jusepe Rodríguez, Pedro de Acevedo y Bartolomé Farfán, vecinos de esta Villa. Escribano, Roque de las Cuevas (cobró 4 reales de derechos y ocupación).


                             Firma de Adrián Bambel, albacea de Juan Vázquez de Morón

(1) Cristóbal Moreno. Juan Vázquez de Morón, vecino de esta Villa, como padre de Juan Vázquez de Morón residente en las Indias en la provincia de Santo Domingo, da todo su poder cumplido al capitán Ambrosio Zafra, vecino de Sevilla, para que en nombre del otorgante pueda cobrar en juicio o fuera de él de Baltasar Ramos, piloto de río vecino de Triana, el valor de 10* cueros y 435 libras de tabaco que dicho su hijo entregó al dicho Cristóbal Moreno para que lo vendiese y entregase al otorgante su procedido, y dicho Cristóbal Moreno lo entregó al dicho Baltasar Ramos para que éste le entregase al otorgante dicho procedido. Dado en esta Villa a 10 de julio de 1621. Testigos, Francisco López, Hernando Alonso y Cristóbal de las Cuevas. (Pagó al escribano un real de derechos).
* En el inventario (v.s.) dice 20.

(2) Una idónea escapatoria para delincuentes de todo tipo y pelaje. El viejo Juan Vázquez, con tres hijos emigrados, debía tener múltiples contactos en el Nuevo Mundo para ocultar el negro pasado de su criado Gonzalo Ximénez. Si lo empleó como tal criado desde muchacho como dice, este Gonzalo tuvo que compartir hogar con el futuro fray Antonio, sirviéndole en la intimidad de su vida diaria; igual que el otro criado que refiere, el gallego Juan Lozano.

(3) De esta fiesta que por su alma encarga Juan Vázquez de Morón para celebrar en el día de Santa Ana de cada año ha quedado extenso rastro documental en el Archivo Arzobispal de Sevilla hasta el siglo XIX: "En un Libro Provisional de Testamentos del año 1866 consta el tributo de 1.425 maravedíes que pagaba un tal Francisco Vázquez sobre casas que fueron de don Basilio de la Peña en la calle de Enmedio, casas sobre las que también pagaba la misma cantidad un tal Gregorio Ortiz. Se sigue anotando la misa en memoria de Juan Vázquez de Morón: "en 26 de julio, día de Santa Ana, misa por el ánima de Juan Vázquez de Morón, sobre casas que hoy son tierras puestas de arboleda en la huerta del Conde de Lebrija, y se pagan 11 reales y medio, que los paga doña María Ana Garayo (4). Cuenta hasta 1834". "En 26 de julio, día de Santa Ana, Juan Vázquez de Morón fundó una misa sobre su hacienda, hacienda que se vendió por los Padres del Pópulo a don José García Ruiz Prieto y Valdivieso, vecino de la villa de Espartinas, en 20 de agosto de 1684, y paga al año 11 reales de vellón la Condesa de Lebrija, que hoy posee dicha hacienda, y ha de reconocer este tributo". https://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2019/08/historia-de-los-apellidos-20d.html

(4) Probablemente por estar mejor antendido en su enfermedad, vivía en casa de don Francisco Blázquez, aparte e independientemente de que su testamento fuera otorgado "en las casas de su morada", como se dice después. Don Francisco Blázquez [o De Velázquez] goza de protagonismo en esta historia de la familia Vázquez de Morón y aun en la general de Castilleja por varios asuntos: en la renunciación de mercaderías otorgada por los hermanos Miguel y Sebastiana, don Francisco es el consignatario de las botijas de bálsamo y los cajones de añil: "Sepan cuantos esta carta vieren como nos Miguel Vázquez y Sebastiana de Espinosa, vecinos que somos de la Villa de Castilleja de la Cuesta, otorgamos y conocemos y decimos que por cuanto Juan Bautista Bonifaz*, vecino de la ciudad de Guatimala de la provincia de Honduras de las Indias, en los años pasados de 1620 y 1621 envió y consignó a nuestro padre Juan Vázquez, vecino que fué de esta Villa, ya difunto, 42 cajones de añil y 8 botijas de bálsamo, como parecerá de los registros que de ello se hicieron, a que nos referimos, en las naos que en los dichos años vinieron de la provincia de Honduras, las cuales dichas mercadurías el dicho Juan Bautista Bonifaz remitió y consignó a don Francisco Velázquez de Ávila...". https://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2019/09/historia-de-los-apellidos-20l.html
Y sobre todo es protagonista Blázquez por sus vínculos con los Alfaro de Castilleja. Lo veremos en futuro desarrollo como dueño de una nao cuyo capitán era Nicolás de Alfaro. Esta nao —cuenta la madre del capitán, la viuda Isabel de Alfaro, en escritura otorgada en nuestro pueblo— de vuelta de las Indias y ya a la vista de las costas ibéricas a finales de 1623, quedó rezagada respecto a las demás de la flota y fue presa de dos navíos de piratas turcos, quienes la hundieron. En el ataque pereció el capitán Nicolás. Pocos meses después a doña Inés le aconteció otra desgracia: falleció su hija María de Alfaro, cuyo cuerpo fue depositado en nuestra Villa en la iglesia de Santiago hasta tanto se organizaba el traslado a, —precisamente—, el convento de Nuestra Señora del Carmen de la ciudad de Sevilla. Entre los testigos del depósito del cadáver, don Francisco Blázquez de Ávila, el hospedador del viejo y enfermo Juan Vázquez de Morón. 
A estos temas dedicaremos amplio estudio luego, no sin antes reseñar alguna genealogía del dueño de la nao hundida por los otomanos: Don Francisco Blázquez de Ávila y León nació en Sevilla y fue bautizado en su parroquia de San Vicente el 20 de octubre de 1576. Se casó en San Vicente el 11 de febrero de 1619 con doña Bernarda Urrutia de Vergara, nacida en Sevilla y bautizada en la iglesia del Sagrario el 13 de septiembre de 1599. Hija de este matrimonio fue doña Beatríz Blázquez de Ávila, nacida en Sevilla y bautizada en San Vicente el 23 de mayo de 1622, la cual se casó en la Isla Margarita el 10 de noviembre de 1661 con el Comisario General de la caballería de la Nobleza de Sevilla don Juan Marroquín de Montehermoso, nacido en Sevilla y bautizado en su parroquia de Santa Cruz el 11 de febrero de 1611. El Comisario fue Gobernador y Capitán General de la Isla Margarita. Doña Beatríz y don Juan tuvieron a Juan Marroquín de Montehermoso, bautizado en dicha Isla el 6 de diciembre de 1665. De Los Americanos en las órdenes nobiliarias, Volumen 2. Guillermo Lohmann Villena y Francisco de Solano. 
Sobre el linaje de Juan Marroquín de Montehermoso, y por tanto el de don Francisco Blázquez de Ávila y León, remito a https://lopegarciadesalazar.wordpress.com/2019/04/16/el-linaje-marroquin-de-montehermoso-en-zalla/ además de abundante documentación en la Biblioteca Digital Hispánica (Cartas de Francisco Carrillo de Guzmán al capitán Juan Marroquín de Montehermoso, 1643), en el Archivo Histórico Nacional digitalizado en PARES (Pruebas para la concesión del título de Caballero de la Orden de Alcántara de Juan Marroquín de Montehermoso, natural de Isla Margarita), y más que se encuentra en Internet.


                                       Firma de don Francisco Blázquez de Ávila y León

(5) Por la cual revocación no habría lugar a la entrega de lo que había mandado dar a su hijo fray Antonio en el testamento de 1607: "Quiere y es su voluntad que se dé a fray Antonio su hijo, fraile de Nuestra Señora del Carmen, un hábito entero con su capa, capilla y escapulario nuevo (3)". http://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2019/07/historia-de-los-apellidos-20a.html
Entonces nombraba como suyo con Leonor García a otro hijo, Jusepe, del cual no vuelve a saberse nada en los siguientes años. Es de suponer que fue el último de los que procrearon y que moriría siendo muy niño.


Veamos ahora el inventario de los bienes que el padre de fray Antonio dejó:
Inventario de los bienes de Juan Vázquez de Morón. En 23 de noviembre de 1621 (1) Alonso Ramos, Alcalde Ordinario de esta Villa de Castilleja de la Cuesta, dijo que a su noticia ha llegado que Juan Vázquez de Morón, vecino de esta dicha Villa, murió, y dejó ciertos bienes y herederos, y para saber los bienes que dejó fue a su casa de morada e hizo el siguiente inventario: 2 colchones llenos de lana y 3 sábanas y un cobertor de lana blanco; unos bancos y tablas de cama; un vestido de hombre de paño pardo, calzón, ropilla y ferreruelo; un jubón de visillo negro; un ferreruelo de albornoz negro con un pasamanillo; un arcón de pino con su cerradura; otra arca de cedro con su cerradura; un cuadro de Nuestra Señora del Carmen; un escritorio con cerradura; unos calzones y ropilla de gergueta, pardos, viejos; un arcabúz sin frascos ; unas alforjas; una mesa de cuatro pies; una asta de palo con un lanzón de hierro (2); un cirio de cera que tendrá cuatro libras poco más o menos; 2 sillas de costilla, un cubo, una padila de azófar, una banca, otra pequeña y una tarima pequeña; un escaparate viejo, pequeño, de pino; la hechura (3) de un Cristo en cruz, la cruz de ciprés; la hechura de una imagen de Nuestra Señora; dos hechuras de San Joaquín, la una mayor que la otra; una hechura de San Juan en una ¿diusna? de palo; 2 cuadros, el uno del Nacimiento de Nuestro Señor y el otro de la disputa del templo; una caldera de cobre de 6 ó 7 arrobas; una banca de cuatro pies; 5 tinajas, grandes y pequeñas para echar vino, vacías las dañadas; otras 2 tinajas pequeñas; 6 tinajas llenas de vino en que habrá 300 arrobas poco más o menos, que las tinajas no son suyas, sino el vino; un tonel como de 30 arrobas que tiene 10 aros de hierro; una pipa con 10 arrobas de vino tinto poco más o menos, y 8 aros de hierro; un lebrillo verde pequeño; una media arroba para medir vino; 2 tonelillos pequeños como de media arroba cada uno, con vino tinto; 5 pipas viejas vacías; un lebrillo verde grande; 2 palos de pino delgados y 3 tinajuelas pequeñas para aceituna, y un cubo viejo sin asa, y un medio almud, y una espuerta de palma de media fanega; unas casas de morada en esta Villa, linde con casas que fueron de Pedro Narváez y con casas de Agustín de Castro; otras casas de morada en esta Villa, linde con casas de don Gaspar de Córdoba; un cortinal junto a las dichas casas en que habrá tres cuartas de tierra poco más o menos; 3 aranzadas de viña en esta Villa al pago que dicen del Cañaveral, linde con viñas de doña Isabel de Montemayor y con viñas de Pedro Pérez, y un pedazo de cañaveral; otras 2 aranzadas de viiña en Camas al pago de Cuestalaencina, linde con viñas de Diego de Henao, con viñas de doña Ana de Mendoza, y con el callejón que dicen de La Horca.
Y el Alcalde Ordinario dio todos los susodichos bienes en depósito a Miguel Vázquez, para que los tenga en su poder y no los de a nadie sin su licencia o la de otro juez que esta causa conozca, pena del valor de todos ellos. Y dicho Miguel Vázquez aceptó el nombramiento de depositario, y obligó al cumplimiento de ello  todos sus bienes habidos y por haber, y firmó de su nombre. Testigos, Dionisio Caro [marido de Ana María Vázquez de Morón] y Juan Fernández Silva. Firmó el Alcalde Ordinario.


                       Firmas de Miguel Vázquez y del Alcalde Ordinario Alonso Ramos

(1) Recordemos que el viejo Juan había testado en julio. Sobrevivió cuatro meses.

(2) Si es lícito suponer que la imaginería de la casa procedía de su hijo el religioso, también lo es imaginar que estas armas, el arcabuz y el lanzón, lo eran de sus hijos militares. Los frascos de arcabuz se llevaban enganchados al cinto y contenían pólvora, la cual se volcaba en la boca del arma regulando la cantidad con un pulsador que liberaba la apertura del referido frasco.

                                                         
                                                              Frasco de pólvora de arcabucero


                                          Arcabucero cargando su arma con el frasco

(3) Hechura.  Imagen o figura de bulto hecha de madera, barro, pasta u otra materia. RAE.

Los olvidados, 12q.

  [...] la implantación de las organizaciones obreras parece que fue, y actualmente de manera notable, bastante débil en el Aljarafe. Quizás...