Una somera búsqueda por Internet arroja que Eduardo Valdecantos Márquez —nacido hacia 1930— estaba casado con Francisca Ángel Maestre (hermana de Esperanza, Carlos y Manuel Ángel Maestre) con la que tuvo a Manuel. Hermanos de Eduardo fueron Dolores y Tomás. El 24 de enero de 1961 fué nombrado Diputado (con entre otros un tal Asencio Salas López) de una nueva Junta de Gobierno de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Soberano Poder en su Prendimiento, María Santísima de Regla y San Andrés Apóstol, los Panaderos. Fué también Secretario de 2ª categoría, habiendo obtenido tal título después de un Curso de habilitación en la Escuela Nacional de Administración y Estudios Urbanos, entregándosele la acreditación el día 23 de junio de 1962.
En el año 1971 se casó su sobredicho hermano Tomás Valdecantos Márquez con Pety Villa Requena en la capilla de Los Luises, siendo Eduardo padrino y firmando como testigo el Subsecretario de Hacienda Tomás Delgado, entre otros familiares y allegados. Eduardo Valdecantos Márquez falleció a los 61 años de edad en Sevilla, el 7 de enero de 1989.
A día de hoy desconozco la relación que tuviera Eduardo Valdecantos con Castilleja, pero alimento la esperanza que entre la abundante documentación que sobre nuestro municipio guardo y que está todavía por analizar, aparezca más pronto que tarde; probablemente fuese funcionario del Ayuntamiento, o vecino del pueblo alguna temporada, y por no sabemos qué intención ni motivo dedicó esfuerzo y tiempo a elaborar una lista de los izquierdistas fusilados en Castilleja, o más exactamente de los desaparecidos, detenidos el jueves 23 de julio* por la tropa y paisanos a las órdenes del capitán Gabriel Fuentes Ferrer; llevados a Sevilla, de ellos nunca más se supo nada. Valdecantos recogió en su tiempo testimonios de castillejenses que vivieron aquellos días y que dieron como resultado dieciséis nombres. Yo más tarde me interesé por el asunto y según mis fuentes fueron diecisiete. Habría que contar también a dos domiciliados en Tomares, padre e hijo, nacidos aquí de antigua familia y también ejecutados por los franquistas en la vecina Villa.
Muchos que atesoraban valiosísima información sobre víctimas optaron por callar incluso ya en plena democracia; desconfiados y egoístas, sienten como si los investigadores, escritores y periodistas que les inquirieron fuesen oportunistas a los que sólo mueve el dinero, y deciden que con ellos o con sus sentimientos no se va a hacer negocio; tienen un fondo antiintelectual, de desprecio al libro, a la letra impresa y a la cultura en general, o bien son ya amargados misántropos que viven mirándose el ombligo y desesperanzados de todo y todos. No son necesariamente viejos obreros analfabetos, sino que también se cuenta entre ellos a secretarios de ayuntamientos o incluso alcaldes. Háylos que entregan sus memorias como con cuentagotas, acaso reservándose lo más importante, porque quieren sentirse centro de atención e interés, y gustan para satisfacer sus egos tener a su alrededor rogándole a gentes estudiosas a las que en el fondo envidian; suelen estos imbéciles usar de mucha frase a medio hacer, de mucho "sobreentendido" que nadie entiende, de muchas medioverdades, todo ello con la intención de martirizar al investigador. Si, por ejemplo, poseen una vieja carta de un familiar que sufrió prisión la guardarán bajo siete llaves pero aludirán continuamente a ella por mor de tener pendientes a los demás de la expresión de sus caras, y para pasar por la calle entre el respeto y la expectación del vecindario como si fuesen sabios inaccesibles al resto de los mortales, como personajes enigmáticos guardianes de importantísimos arcanos de incalculable valor. Refriégueseles un billete de quinientos euros por los hocicos y ya se vería en que quedaba todo el embrollo mental que alimentan sus mezquindades.
* Crucial para Castilleja fué el jueves día 23 de julio de 1936. En su cháchara radiofónica de este día, oída atentamente en el pueblo, Queipo pedía a Portugal que por una vez no respetase los tratados internacionales, porque los que huían desde España eran también enemigos de los portugueses y de su Régimen, y que era conveniente que no se les prestase auxilio, sino que fueran entregados en la frontera española.
A pesar de saber de la feroz represión efectuada en Sevilla y en varios pueblos desde el levantamiento del día 18, ninguno de nuestros paisanos huyó ni hacia Portugal ni hacia ningún otro lugar, porque ninguno se consideraba culpable ni merecedor de castigo alguno; tanto es así que como se vé en el Acta del siguiente párrafo, todos los gestores del Ayuntamiento asistieron a la convocatoria efectuada por Fuentes Ferrer. Queipo mentía con toda perfección al asegurar que sólo tenían que temerle los criminales y los que ofrecieran oposición a sus tropas.
La Falange Española reparte este día gratis dos mil kilos de pescado en los andenes del Ayuntamiento sevillano. Se comunica a todos los panaderos que intensifiquen la elaboración de pan. Y a los grupos que aún muestran resistencia, que arrojen las armas a la calle y señalicen puertas y ventanas con telas blancas para evitar cañonazos o bombardeos. Todas las coacciones serán castigadas del modo más enérgico por las patrullas que vigilan las calles.
De este jueves 23 de julio de 1936 extractamos el Acta de la sesión mantenida en el Ayuntamiento de Castilleja de la Cuesta: "A las nueve de la noche se constituyó en la Sala Capitular el Sr. Capitán de Equitación D. Gabriel Fuentes como Delegado del Excelentísimo Señor General de la 2ª División Orgánica para proceder a la destitución de la Comisión Gestora actual* y a la constitución de la nueva. Presentes todos los señores que componen la Comisión, el Sr. Delegado les hizo saber que estaban todos destituídos.
Nuevos designados, José García Fernández, Juan Manuel Perona Benítez, Juan Tovar Oliver, Francisco Oliver Míguez (primo hermano de mi padre), Enrique Calderón Cansino, José Rodríguez Pinto, Joaquin Rodríguez Caro, Manuel Tovar Vega, José Vega Luque y Felipe Míguez Oliver.
El Delegado Capitán designó a José García Fernández alcalde, y a Joaquin Rodríguez Caro 1er. teniente de alcalde.
* Sabremos de sus componentes y de sus actividades durante la República por medio de los extractos de las Actas que iremos transcribiendo en cuenta atrás. De la nueva Comisión Gestora se deducen afinidades incondicionales y a toda prueba con los golpistas, sin que quepa presumir la inverosimilitud de que alguno de sus componentes fuera forzado a punta de pistola a desempeñar el cargo.
A veces pienso que en lugar de su posición antidemocrática y en contra del pueblo, Queipo se podría haber dedicado a luchar contra los hacendados explotadores y en favor de los campesinos y obreros andaluces. Éticamente nada se le oponía, antes al contrario. De lo que se deduce que sólo actuó, como todos los de su cuerda, movido por la ambición y por una desmesurada y cuasipatológica sed de poder.
Este caluroso jueves 23 de julio marcó en el tiempo el desbordamiento del odio, la saña, el resentimiento y la envidia por las calles de nuestra Villa. Cuando se presentó en el pueblo desde Sevilla, a media mañana, la pequeña pero potentemente armada columna del capitán Fuentes Ferrer, formada por él y los servidores del famoso "blindado número 3"; por algún camión con soldados de su Regimiento ya fogueados con las luchas callejeras en la capital y con los asaltos a algunos pueblos desde el día 18; y por algunos civiles, paisanos de clase media-alta en tres o cuatro automóviles de alta gama enarbolando sus escopetas de caza en busca de aventuras o venganzas respaldados por algunos esbirros matones de baja estofa traidores a su clase, todo el beaterío y el fachorreo castillejoso impúdicamente confraternizó con el grupo de maleantes y le abrió puertas y ventanas en una entrega total y sin reservas.
Ya se habían propagado por las ondas radiofónicas las consignas del General Carnicero, y más de un derechista debidamente camuflado había hecho el viaje a Sevilla para palpar de primera intención el ambiente, en plan de espía de película. Toda la reacción esperaba aquel momento, y cuando Ferrer, abriendo la chirriante y recalentada portezuela metálica bajó del atronante cacharro coronado de torreta artillada a la altura de la iglesia de la Inmaculada, le formaron corro, ofreciéndole el consabido ramo de flores y algún vasito de vino que el golpista rechazaba con gesto serio y rápidos cabezazos de energía teatral; "¡el búcaro, hombre, el búcaro!" recomendaba el facha más chistoso, exultante por demostrar su ingenio. El corro de lameculos y tiralevitas elevaba a sus horrorizados retoños para que El Héroe Libertador los inmortalizara sosteniéndolos un momento en sus brazos.
Dadas las órdenes en punto a la organización del control y mientras llegaba la hora del almuerzo los soldados patrullaron las calles formando un retén al mando de un sargento chusquero y chulesco en la Plaza bajo las atentas miradas de un grupo de chiquillos; los señoritos "rebeldes" con sus guardaespaldas fueron a recolectar información a las casas de las gentes de orden; y el capitán Fuentes se reunió con el cura (Juan Ruiz Picón, que actuaba en las dos parroquias) y con media docena de industriales, hombres de carrera, propietarios agrícolas, mas los pocos aristócratas y gente de título nobiliario que aquel día estaban en sus haciendas. Los peores no eran los de la chusma festiva y rastrera que dió la bienvenida a la columna, sino los que a través de las persianas de sus balcones observaban especulando, con el puro de importación humeando en una mano y la copa de jerez de marca en la otra.
Castilleja y su conciencia estaban tranquilas, pero por la tarde, a través del aire asfixiante, menudearon las visitas y los registros de domicilios. Al anochecer los dieciséis que relacionamos más adelante (según el informe del referido Eduardo Valdecantos) ya habían sido trasladados a Sevilla. Divididos en dos grupos, a uno le tocó el barco-prisión "Cabo Carvoeiro" de la Compañía Ybarra, cedido a tal fin por su dueño a los militares y atracado en el muelle de las Delicias del río Guadalquivir.
En el siguiente enlace de un documental radiofónico hablan tomareños descendientes de presos del barco, quienes de niños iban con sus madres a llevarles comida y ropa.
http://www.rtve.es/alacarta/audios/en-primera-persona/primera-persona-barco-prision-cabo-carvoerio-24-05-09/511899/
Con casi total seguridad fueron fusilados nuestros paisanos del barco en el sitio más cercano —en la actual plaza de Cuba—; hubo de estos siniestros lugares docenas de ellos, algunos con fosas comunes, usados a tal fin por los encanallados secuaces del capitalismo. No deja de ser una ironía, pero casi encima del "matadero" de castillejanos que fué aquel lugar al otro extremo del puente de San Telmo, entonces compuesto de terrenos baldíos y grandes parcelas sin urbanizar todavía y donde luego se alzarían los bloques de pisos que conforman dicha plaza de Cuba, viviría una hija del capitán Gabriel Fuentes, de la cual tenemos noticias gracias al archivo de los mormones. Así que sobre el triste osario se erigió un hogar, con su cocina, su salón, su cuarto de baño, su dormitorio. El viejo tópico de la Muerte engendradora de Vida.
Es momento de cierta, necesaria y justa disertación: nunca renunciaré mi vena de genealogista, e igual que investigo, hablo y publico acerca de ascendientes y descendientes de golpistas, lo haré de republicanos, siempre desde luego y en todos los casos con toda la objetividad de que soy capaz. A mi leal saber y entender cada quien es cada cual y en una misma familia cualquier hijo de vecino puede constatar que se dan todas las tendencias políticas y sociales imaginables. Me repugnaría saber de alguien que culpase a un descendiente de Perico el Ventero por el asesinato que en la persona de la joven Rosario cometió. Me repugnan estos sindicalistas apotajados que se autodenominan de izquierdas y militan en sindicatos autodenominados de izquierdas como UGT o CC.OO quienes, para criticar a algún personaje molesto recurren a sus ancestros: "su padre fué requeté, su abuela era monárquica...". ¿Querrán estos jodidos tontos retrotraerse a los "estatutos de limpieza de sangre"? Vayamos a título de ejemplo a la casuística más próxima. Según sus propias declaraciones, una nieta del franquista capitán Gabriel Fuentes Ferrer (sobrina de la emigrada a Brasil de la ficha anterior) simpatizaba con el anarquismo y ahogada por la censura y el ambiente machista de la España de los 60 y 70 del pasado siglo emigró, concretamente a Italia, país donde luchó duro por los derechos de las mujeres creando instituciones para ellas, y donde compuso libros. Hija de esta mujer, biznieta por tanto de Fuentes Ferrer es cierta filóloga y artista flamenca con doble nacionalidad italo-hispana y con todas las características del genio artístico e intelectual concienciado, reponsable, involucrado, de vanguardia y revolucionario. Y pregunto: ¿cuántos, por contra, hijos y nietos de revolucionarios han estudiado teología en seminarios, explotado a empleados en una empresa o saludado a la romana en una partida de la porra? Sobre este recurrente tópico siempre pienso que "yo soy yo y sé lo que he hecho".
Digamos ya que estamos en esta disgresión sobre las familias que el primer casamiento en Castilleja tras el Golpe fué el de Manuel Reyes Ortiz, de 29 años, hijo de Miguel y Guadalupe (hermana precisamente de Perico el Ventero), con Josefa Míguez Oliver, de 24 años, hija de Manuel y Natividad, cuyo enlace se efectuó el 18 de agosto de 1936 en la iglesia de la Plaza.
Aquí un cretino que se hace llamar "El Giraldillo" escribe sobre el Conquistador de Castilleja: ABC domingo 11 oct. 1936, edición de Andalucía, pág. 5. MEDALLA MILITAR. El capitán Fuentes, en el blindado número 3.
Recopilar hechos y fechas del blindado número 3, de la Comandancia de Asalto de Sevilla, es trazar la historia del movimiento iniciado en el Sur de España y del avance desde la Alameda de Hércules hasta estas calles toledanas, donde hoy le hallo.
Cuando regresemos a Madrid, hará bien Sevilla recogiendo este carro de asalto, y con su historial grabado en una placa, situarlo en un Museo. Él solito fué abriendo el camino en los primeros durísimos días de julio; él solito fué ganando terreno, y en pelea con los blindados rojos, los dominó y sumó a la columna, que hoy tiene una considerable sección de carros blindados. El capitán D. Gabriel Fuentes Ferrer tiene ya la Medalla Militar. Recordemos sus hechos. El 17 de julio, en unión del comandante de Estado Mayor D. José Cuesta Monereo, a quien en justicia debemos una crónica que haga conocer su meritísimo comportamiento y el gigantesco trabajo de organización que ha desarrollado, interviene en aquellas entrevistas del hotel Simón, precursoras del alzamiento del general Queipo, y en la mañana del 18 toma parte en el arresto de Villa-Abrille, López Viota y demás jefes partidarios del Gobierno de Madrid. Combate el capitán Fuentes todo el día 18, y el 19, cuando los de Asalto se rinden en el cuartelillo de la Alameda, se hace cargo del blindado número 3. Primera excursión, Amate. Le acompañan diez guardias de Seguridad leales. Se domina la barriada roja, donde la baja delincuencia de Sevilla tenía su sede. En unión de las fuerzas de Carranza el blindado número 3 entra en la Ciudad Jardín, dominando uno de los focos donde el comunismo tenía la pedantería del maestro de escuela rojo. Siguen las luchas en Sevilla. En Triana y en la Macarena hay barricadas. Van llegando los legionarios. El lunes 20 ya está Castejón con la sección del teniente Gassol. En total unos veinte hombres.
Lunes 20, Triana. El puente de Isabel II está dominado por los rojos. Los nuestros tienen sensibles bajas. Hay que ir a Triana por dos sitios a la vez. En el hotel Cristina se sitúa una batería, y el blindado número 3 se abre paso por el puente de San Telmo. Vivísimo fuego en la plaza de Cuba. Los legionarios de la sección de Gassol siguen batiéndose cuerpo a tierra. Sigue el blindado por las calles de Pagés del Corro, San Jacinto y Betis a tiro limpio. Llega el capitán Fuentes al cuartel de la Guardia civil y se retira, para proseguir cooperando al siguiente día, incorporado ya a Castejón, a la ocupación total del barrio, desalojando a los rojos de las barricadas.
El miércoles 22 se verifica la ocupación de Alcalá de Guadaira. El tanque tiene que entrar arrojando granadas de mano. Se llega al cuartel de la Guardia civil y se liberta a los jefes.
El día 23, jueves, aún quedan los focos de San Marcos, el Pumarejo y San Julián. Hay que hacer una limpieza a fondo. Apenas si el blindado puede moverse en las estrechas callejas, donde hierve la furia marxista. La ocupación del barrio tiene la importancia de una operación de guerra. El blindado que fué rojo entró por el arco de la Macarena y desalojó las barricadas hasta llegar a San Marcos. En el Hospicio, dura resistencia. Palatín fué muerto cuando conseguía escabullirse hacia la calle Duque de Montemar. Sevilla estaba pacificada. Quedaban los pueblos. Viene primeramente la serie de afortunadas operaciones sobre Castilleja de Guzmán, Valencina, Salteras, Manzanilla, Palma del Condado, pueblos de Huelva que se dominan hasta que desde ellos se hace el avance sobre la capital para asestar el primer golpe de muerte al comunismo, al tener las tropas nacionales el apoyo de la primera frontera política.
Vuelve a Sevilla Fuentes con el blindado número 3, y se inician las operaciones sobre Arahal, Morón, Aguadulce, Estepa, Lora de Estepa, La Roda y Puente Genil. Era la vanguardia de la columna Castejón la que en Puente Genil ponía final glorioso a la primera fase de los combates en el Sur. Vino después el brillantísimo desfile de los guerreros, que Sevilla presenció emocionada. Se había formado la columna de Madrid, al mando del teniente coronel Asencio Cabanillas. A ella fué la columna Castejón con todos sus efectivos, y después de que Castejón tomó Llerena, asegurando este importantísimo nudo ferroviario, se unieron las fuerzas en el Puerto de Monesterio, comenzando la campaña de Extremadura. En Llerena se le originó al blindado número 3 una situación difícil. Sobre él cayó en la plaza del Ayuntamiento una lluvia de dinamita. Dos de los sirvientes quedaron heridos. Viene después la toma de Mérida, y lucha en las calles, donde los milicianos oponen una resistencia desesperada. Después, Badajoz, Lobón y Talaverilla.
En el primer salto (sic) a Badajoz, tendieron una celada a los ocupantes del blindado número 3. Avanzaron unos guardias de Asalto, diciendo que se rendían, y al abrirse la puerta del blindado y apearse el capitán Fuentes, hicieron una descarga contra él y los servidores de las máquinas. En el segundo salto, las explosiones de las bombas de mano, que llovían sobre el carro, conmocionaron a sus ocupantes, que estuvieron a punto de morir, víctimas de los gases que entraban por las rejillas.
A partir de Badajoz, por haber recibido Castejón la penosa misión de internarse en la Sierra, el blindado número 3, que tenía huellas del furioso bombardeo de Aviación que la columna sufrió en Santa Amalia, quedó, en unión del número 2, afecto a la columna Asencio.
Tomó el capitán Fuentes parte en las acciones de Miajadas, Trujillo y Guadalupe. Los tanques de Sevilla seguían en vanguardia, y realizaron las operaciones de Guadalupe, Almaraz y Belvis de Monroy, llegando a Navalmoral. Con el teniente coronel Tella ocupó Calzada, y con Asencio, Oropesa. Ya había un grupo de blindados, los 1, 2 y 3, y el capitán Fuentes tenía a sus órdenes al teniente Gómez.
En Puente del Arzobispo se incorporó a Castejón de nuevo, y vino la durísima operación de Calera, donde puede decirse quedó resuelta la ocupación de Talavera de la Reina. En Calera hubo cuatro horas de fuego. Los de los blindados se apoderaron de otro ligero, y las unidades blindadas tuvieron una más.
Vinieron después, con Castejón, las operaciones para ocupar pueblos a ambos lados de la carretera de Madrid, y los durísimos combates del Alberche, y del kilómetro 101, donde quedó resuelta la posesión de Santa Olalla, de Toledo y Maqueda. Ahora, en Toledo, después de Val de Santo Domingo, Torrijos, Rielves y Alcabón. El blindado número 3 ha sido la fortaleza móvil donde el capitán Fuentes ha ganado —y bien— la Medalla Militar. Desde Toledo a Santa Olalla de nuevo. Ante el blindado, la carretera de Madrid.
Cuando este carro, lleno de cicatrices, entre por la Puerta del Sol, que Sevilla lo reclame. Aún sus neumáticos es posible que lleven aire de la Alameda. No sé por qué —será por eso— se me ha antojado algunas veces que el blindado número 3, al echar por delante bajo las balas, iba haciendo el paseo. O que era el caballo en que Gabriel Fuentes Ferrer salía por el ruedo de España a pedir la llave de Madrid. Manuel Sánchez del Arco, "Giraldillo".
Blindado de la Guardia de Asalto republicana (de la serie marca "Bilbao"), abandonado por sus servidores en la plaza de La Campana (Sevilla) en la lucha del 18 de julio, y recuperado por el capitán Gabriel Fuentes.




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