martes, 16 de julio de 2019
Historia de los apellidos, 20a.
Todavía en este siglo XXI se plantean —con perfecta seriedad— dudas sobre el origen del carmelita descalzo fray Antonio Vázquez de Espinosa:
Comenzando por el lugar de nacimiento existe disparidad entre los autores: Jerez de la Frontera y Castilleja de la Cuesta son los lugares barajados.
Ha prevalecido Castilleja de la Cuesta, al afirmarlo el propio Vázquez en la Dedicatoria al conde de Olivares de una de sus obras, el Confesionario General. (Real Academia de la Historia. Antonio Vázquez de Espinosa).
Esta dedicatoria es: “Siendo yo criado y vasallo de V. Exc. desde mi nacimiento, por auer nacido en Castilleja de la Cuesta, villa de V Excelencia, me es connatural en todas ocasiones aspirar a buscar la Excelentissima sombra y protección de tan gran Príncipe y así nuestro Señor se sirua dar larga vida y entera salud a V. Excelencia”. Dedicatoria en el Confesionario general, luz y guía del Cielo y método para poderse confesar.
Para mí, después de haber encontrado alguna actuación del fraile carmelita, abundante documentación de su padre, y el testamento de este último —Juan Vázquez de Morón—, ya no existen tales dudas. Fray Antonio era de Castilleja de la Cuesta. Pero permítaseme una introducción al tema.
La noticia de que fray Antonio Vázquez nació en Jerez de la Frontera fue encontrada por Charles Upson Clark en la Enciclopedia universal Espasa (Upson Clark 1948:III). María N. Marsilli (John Carroll University, Cleveland, USA) y Priscilla Cisternas (Universidad de Tarapacá, Arica, Chile). Los senderos de la idolatría: el viaje de Vázquez de Espinosa por los Altos de Arica, 1618. Chungara, Revista de Antropología Chilena, vol. 42, nº 2, 2010, pág. 466, nota 4. https://scielo.conicyt.cl/pdf/chungara/v42n2/art09.pdf
Calle de Castilleja de la Cuesta dedicada a fray Antonio
Uno, en su modestia, no termina de ver la explicación de que a alguien como este indeseable fraile lo disputen fuerzas vivas de poblaciones tan importantes como Jerez, y en menor medida importante Castilleja, por su lugar de nacimiento, tal que si en ello estribara el honor de sus antepasados, o el pan que come, el agua que bebe y el aire que respira su vecindario. Siendo así que a la mayoría de estos vecinos les es completamente indiferente que un personaje como el que nos ocupa haya nacido en la casa de enfrente o en el piso de arriba, si exceptuamos la posibilidad que muchos contemplan de que, merced a una buena campaña de promoción, se pretenda y consiga atraer al turismo cultural o a historiadores internacionales que formen simposios y jornadas de investigación, dinamizando así la economía. Así sí, se interesaría la población, sin hacer ascos a mayores o menores fraudes históricos.
En pos de esta dinamización cultural y económica, que, como queda dicho, a la postre es lo único que queda y cuenta para la inmensa mayoría de comedores de pan, (como dijo el clásico), se está cometiendo el referido fraude histórico cuando por todas instancias se ensalza, engrandece e intenta promocionar una figura como la de fray Antonio Vázquez de Espinosa, siniestra como todas las que a modo de puntas de lanza abrieron camino a lo largo de los siglos a las hordas de ganapanes piojosos que en sucesivas oleadas arrasaron con maravillosas culturas indígenas, en pro de llenarse de oro las pringosas faltriqueras. Como ejemplo de estas puntas de lanzas revestidas con hábitos monacales y enarboladoras del reseco y tóxico libro de las supersticiones semíticas, léase la Biblia, el castillejano fray Antonio Vázquez de Espinosa nos viene pintiparado, sobre todo también, y como "valor añadido", por la estela que arrastra de historiador trapalón y mentiroso, retorcido oficio vergonzante que el de Castilleja sabe aderezar —todo sea por conseguir con morbosidades infames más lectores— con una crueldad insólita y despiadada. Pero voy a dejar hablar a quienes han estudiado con mucho más detalle su repugnante personalidad, como son las mencionadas arriba, profesoras María N. Marsilli y Priscilla Cisternas, en Los senderos de la idolatría:
"viajero acucioso, .... su texto no ha estado exento de cuestionamientos y críticas. [...] En 1618, el carmelita descalzo Antonio Vázquez de Espinosa escribió para los Altos de Arica: "Quemé un pueblo que se llamaba Isquiliza, porque los mas eran idólatras, muchos avían que no se avían confesado en su vida". [...] ¿Es fiable la fuente producida por el carmelita? ¿Son sus observaciones representativas de la situación por la que atravesaba la conversión nativa en la zona hacia inicios del siglo XVII? [...] Estamos, entonces, de frente a un fraile letrado, con extensa experiencia mundana lograda en sus viajes, quien está habituado a buscar y mantener estrechas alianzas con las más altas esferas del poder político en la corte del imperio español (consultor del Santo Oficio de la Condesa de Olivares, o dicho de otro modo, su confesor, que venía a ser su consejero privado), y geógrafo informante del Conde-Duque. [...] El poder del Conde-Duque se demuestra en el hecho de que su esposa, la Condesa de Olivares, fue camarera mayor de la Reina, a pesar de que dicho cargo era destinado exclusivamente para mujeres viudas. Dentro de las funciones de la camarera estaban la asistencia personal de la reina y algunas atribuciones de gobierno. Este cargo suponía contacto físico y directo con el soberano [...] El autor se autoconstituye en testigo de vista (en los pueblos de Lluta, Sacsama, Timar, Codpa, Cibitaya, Isquiña, etc.) [...] Un elemento que según algunos estudiosos resta veracidad a la obra son las distintas y extensas regiones que Vázquez de Espinosa sostiene haber visitado. Existen serias dudas de que recorrió las Antillas, Venezuela, Colombia y Bolivia. En el caso del reino de Chile, la evidencia sugiere que algunos pasajes de su descripción habrían sido extraídos de otras fuentes, como las crónicas de Antonio de Herrera y del Inca Garcilaso de la Vega. Para el caso del Perú, el mismo Vázquez de Espinosa menciona que utilizó la descripción realizada en 1610 por don Jerónimo Maldonado de Buendía. [...] Otro cuestionamiento a la validez del "Compendio" es la fecha de datos del censo de tributarios que aparece en el texto. En el caso del Alto Perú, las cifras que el carmelita ofrece carecen de precisión, desconociéndose si fueron recogidas durante el mandato de Montesclaros, Luis Velasco o Esquilache. Los antecedentes entregados carecen de valor cronológico ... y no queda claro si estos fueron copiados de fuentes oficiales de España o documentos a los cuales el carmelita tuvo acceso durante su viaje por América. Estas imprecisiones han ocasionado que especialistas que han estudiado el "Compendio" se interroguen sobre quién copió a quién. [...] Un viajero acucioso como Vázquez de Espinosa (¡iracundo!), un hombre por naturaleza ambicioso, un fraile ávido ... y sobre todo, un cortesano ansioso de ganar el favor de las más altas esferas de poder político dentro del imperio español. [...] El "Compendio" de Vázquez de Espinosa debe ser entendido como una explicación post-factum de un viaje de largo y poco definido itinerario que el autor realizó por los dominos españoles del Nuevo Mundo. Los motivos iniciales del periplo no son conocidos. En cambio, la agenda ulterior del autor se puede suponer con facilidad. Vázquez de Espinosa elaboró su texto a su regreso a España, cuando ya era parte del selecto círculo de poder político de la corte imperial. Se trata, entonces, en realidad de una relación de méritos y servicios que debía servir a consolidar la posición del carmelita dentro de la red de poder del Conde-Duque de Olivares. La voz de Vázquez de Espinosa no es inocente ni desinteresada, sino que su prosa es la visión oficial-idelalizante de la administración imperial. Denuncia lo que a ojos del sistema debe ser corregido e intenta obtener buenos beneficios personales de sus referidas acciones e ideas y en este contexto deben ser entendidas sus observaciones. [...] Acepta la posibilidad de convertir a los indios vía la persuasión y, por otra parte, se inclina ante una postura más violenta. Esta ambivalencia entre discurso y acción por parte del carmelita pone en evidencia la "liminalidad" del autor. [...] La quema del pueblo de Isquiliza, real o ficticia, indica las deficientes condiciones de la vida religiosa... . [...] La simultaneidad de discursos (geográficos, políticos, moralizantes, teológicos) sirve eficientemente a sus múltiples ambiciones personales: geógrafo, etnógrafo, misionero, teólogo".
En la primera edición en español del Compendio de Vázquez de Espinosa, Upson Clark introdujo los primeros datos biográficos sobre el cosmógrafo andaluz, resultados de una investigación que duró un año en distintos archivos. La referencia más antigua a Espinosa se encuentra en la Question moral si el chocolate quebranta al ayuno eclesiastico, de León Pinelo, que data de 1636, en la que lo describe como:
Religioso de la Orden de N. Señora del Carmen, y muy versado, i entendido en todas las materias de Indias, por aver estado muchos años en el Perú, i en la Nueva España, de que sacó muchos papeles, mapas, i relaciones en esta Corte, que sirvieron en negocios importantes, i tenía començada a imprimir la Descripción de las Indias, de que hago mencion en mi Biblioteca, quando murio; privandonos su muerte de la obra de mas provecho que tuvieramos en la materia (100).
La biblioteca a que hace referencia Pinelo es su propia Epitome de la Biblioteca oriental i occidental, náutica i geográfica, publicada en Madrid en 1629, por lo que no queda duda de que para la tercera década del siglo XVII Vázquez de Espinosa era ya un escritor reconocido en su medio.
(100) Antonio de Pinelo fue un cronista vallisoletano de origen, judeoconverso que buscó refugio en América por la persecución a la que su familia fue sometida por la Inquisición, se cree que conoció allí a Vázquez de Espinosa la Question a la que hago referencia la escribió cuando ocupaba el cargo de Relator del Consejo de Indias (1636-39). León Pinelo en Upson Clark, C. Op. Cit., p. III. Alfonso Enrique Hernández Roldán. Cosmografía colonial en América. La Descriptión de Vázquez de Espinosa y el Theatro Americano de Villaseñor y Sánchez. Universidad de Valladolid. Facultad de Filosofía y Letras. 2016.
Empezando por la primera aparición del carmelita —como "Antón Vázquez"— en la documentación referida a nuestro pueblo, ya se atisba un espíritu intrasingente y radical dedicado, aun a altas horas de la madrugada, a reprimir y castigar comportamientos no acordes con el rancio cristianismo de la Iglesia del Imperio. Entiéndase, comportamientos de los más vulnerables, los pobres, los viejos y las viudas, porque luego demostraría que al mujeriego Conde Duque de Olivares no le tuvo en cuenta sus pecadillos, antes bien como confesor que llegaría a ser de la Condesa, la convenceria de llevar la formidable cruz córnea con resignación.
En Castilleja de la Cuesta, sábado 3 de enero de 1604, Francisco de Palencia, Alcalde Ordinario de dicha Villa por el estado de los caballeros hijosdalgo de ella, dijo que a su noticia ha venido que Cristóbal Moreno, Alguacil del Concejo de esta dicha Villa, anoche andando en la noche que se contaron 2 días de este dicho mes y año, andando rondando por esta Villa como es costumbre había preso a Antonio García y a Catalina Pérez, vecinos de esta Villa, por sospecha de haberlos hallado en casa de la dicha Catalina, diciendo que eran amancebados, llevándolos a la Cárcel Pública de esta Villa. Y para interrogarlos y hacer justicia el dicho Alcalde Ordinario fué a la Cárcel, y recibió juramento de la dicha Catalina Pérez, la cual declaró ser viuda y que ayer viernes por la noche la prendió el Alguacil porque la había hallado acostada en su cama con Antonio García, en las casas donde la confesante vive, y como lo halló acostados los prendió, a pedimento de Simón de Santillán su hijo. Preguntada que cómo y porqué Antonio García había entrado en su casa y se había acostado con ella, y cuanto tiempo hacía que se trataban y comunicaban de esta manera, dijo que puede haber un año poco más o menos que dicho Antonio García trató de casarse con ella, y se lo dijo y le dió palabra, y se trataron y comunicaron debajo de este concierto hasta anoche, carnalmente como marido y mujer, y así, anoche, el dicho Simón de Santillán visto que no se casaban el uno con la otra entró con el Alguacil en la casa y los hallaron acostados desnudos como marido y mujer, y Simón de Santillán dijo a Antonio García que qué hacía allí, y Antonio García dijo que estaban allí acostados, que lo dejase vestir y se iría, y Simón de Santillán le preguntó que si se había de casar, y Antonio García dijo que no quería casarse, que lo dejase ir, que él lo tendría en secreto, y entonces visto esto el dicho Alguacil los prendió a los dos y los puso en la cárcel. Preguntada que si en el año que se conocen fué persuadida por Antonio García o por otra persona de que se casaría con ella, dijo que ambos a dos se conformaron y concertaron de casarse. Preguntada que a qué hora entró Antonio García en su casa y si entraba por la puerta o por encima de las paredes, dijo que siempre que Antonio García iba a su casa era de noche y entraba por la puerta de la calle, que ella le abría debajo de la palabra que le había dado, y que esta era la verdad so el juramento que tiene hecho, y dijo ser de edad de 50 años poco más o menos.
En dicho día sábado 3 de enero dicho Alcalde Ordinario Francisco de Palencia estando en la Cárcel Pública de esta Villa tomó juramento a Antonio García el viejo, y le fué preguntado sobre lo contenido en la cabeza del proceso, y dijo que lo prendió el Alguacil a las 2 de la noche antes del amanecer, viniendo el declarante de su casa y yendo a chiflar (1) a su chifle, y llevaba un chifle en la mano, y que pasando por la puerta de Catalina Pérez, que es viuda, vió estar la puerta entreabierta y vió que había lumbre dentro de la casa, y entró para que le encendiese el mechón (2), y le dijo este declarante a la dicha Catalina Pérez que le echase unas ... a unas calzas, y estando hablando con ella estas palabras llegó Simón de Santillán y cerró la puerta de la calle, y vino a llamar al Alguacil y a otro hermano suyo, y al poco vinieron el Alguacil y Sebastián Pérez su hermano (3), y Juan Vázquez de Morón y Antón Vázquez su hijo (4), y entraron en la casa y adonde este confesante estaba y los prendieron. Preguntado que si es verdad que puede haber un año trató con Catalina Pérez de casarse y le dió su palabra, y bajo ella trataba y comunicaba carnalmente con dicha Catalina Pérez, entrando de noche y por la puerta de la calle, especialmente el viernes a media noche cuando Simón de Santillán y el Alguacil los encontraron acostados y los prendieron, dijo que lo negaba, y que esto es toda la verdad. Dijo ser de edad de 50 años poco más o menos.
En dicho día sábado 3 de enero de 1604 el Alcalde Ordinario Francisco de Palencia mandó notificar a Catalina Pérez que si quería querellarse contra Antonio García, con apercibimiento de que por oficio él iría contra los dos en la causa abierta por razón de la culpa que contra ellos resultare, y Catalina Pérez respondió que se querellaba contra el dicho Antonio García.
(1) "... todo parece indicar que el término "chifle", al menos en nuestra localidad, poseía un significado más amplio que el que documentan las obras de referencia al uso**. Así lo constatamos en los protocolos notariales, en los que, por ejemplo, se habla de chifle junto a árboles frutales, dando a entender ser otro árbol: "... en la esquina de la viña hay cinco higueras, dos naranjos y un chifle..."; y también "... Fulano arrienda a Mengano un chifle ... " que sugiere que el objeto del contrato es un lugar o puesto de caza; o incluso "... cortar las ramas de un chifle ..." y "... podar un chifle ... ". En algún lugar lo hemos leído identificado como encina***.
Por otra parte, abundaba en la terminología alixareña el verbo "chiflar", igualmente con un sentido más extenso que el de meramente soplar el reclamo. Se trataría "ir a chiflar o ir al chifle" de "ir a cazar zorzales", y en algun documento, del acto ya referido de podar o cortar las ramas del árbol que serviría de puesto". https://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2011/04/los-juanguren-y-el-espadero-15.html
(2) El mechón de alguna clase de farol con el que se alumbraban los que andaban por las calles de noche.
(3) Sebastián Pérez fue bautizado por el cura Juan Martínez en la iglesia de Santiago el domingo 1 de febrero de 1573; era hijo de la dicha Catalina Pérez y de su marido Diego de Santillán, fallecido ya cuando ella fué encarcelada por ejercer su derecho a hacer el amor.
A su hermano Simón de Santillán le correspondió un lote de tierra de los muchos que, a tributo, el Conde de Olivares repartió a vecinos de Castilleja, en término de Valencina del Alcor. Entre los perceptores también estuvo Juan Vázquez de Morón.
(4) Extraña hora para estar despiertos. Probablemente el hijo y el padre fueron avisados por Simón de Santillán para que actuaran como testigos y, puesto que con toda seguridad Antón Vázquez era ya religioso, formalizase alguna ceremonia in situ en orden a comprometer en matrimonio a los dos cincuentones. En un pueblo tan pequeño estas situaciones eran del dominio público, por lo que fray Antonio Vázquez ya estaría prevenido y alerta, quizá también por amistad con el hijo de la viuda. Se me antoja que el carmelita era una especia de Policía General de las Buenas Costumbres de Castilleja de la Cuesta.
Juan Vázquez de Morón, padre del Engendro Descalzo, otorgó testamento estando "enfermo del cuerpo" dos meses antes de que se cumpliese el plazo de devolución de las 4 fanegas de trigo que el Pósito de Castilleja le había prestado, como veremos luego en detalle. Juan Vázquez de Morón, vecino de Castilleja de la Cuesta y natural de la villa de Morón de la Frontera, hijo legítimo de Juan Martín Vázquez y de Catalina Rodríguez, enfermo del cuerpo y sano de la voluntad, otorga testamento. Manda ser enterrado en la iglesia de Santiago de esta Villa, y encarga misa de réquiem cantada y ofrendada, y cuatro misas rezadas, y que acompañen su cuerpo cuatro clérigos más los de esta Villa. Manda decir otras nueve misas rezadas, más una en la capilla del Obispo de Escalas, otra en la Victoria de Triana, otra en el Hospital de la Paz, otra en la capilla del Cristo de San Agustín, otra en el altar de Nuestra Señora de las Aguas de San Salvador, y otra en el convento de Nuestra Señora de las Mercedes de la ciudad de Sevilla, en los altares privilegiados donde se saca ánima del Purgatorio, y que se pague por ellas la limosna que fuere costumbre. Manda que se diga por su ánima en el monasterio del Carmen (1) de la ciudad de Sevilla una misa rezada en el altar donde se saca ánima. Manda otras 79 misas que se digan donde le pareciere a su mujer, que se dirán más presto, en que rueguen a Dios por su ánima. Manda que se digan por las ánimas de las personas a quien él haya sido alguna cosa a cargo sin saberlo diez misas rezadas. Declara que debe a Juan Alonso el diezmo de un potro y 8 reales de un poco de alcacel (2) que le vendió, que todo lo que le debe son 14 reales, que manda que se le paguen. Declara que debe a Ponce del Merio, vecino de Valencina del Alcor, 3 almudes de trigo de diezmo, y manda que se le paguen. Declara que al tiempo y sazón que él se casó con Leonor García, su mujer, ella trajo a su poder ciertos bienes que podían valer 50 ducados, y así lo declara "para el paso en que está". y manda que se le paguen. Él trajo al matrimonio dos vestidos y ... ... que tienen multiplicados entre ambos. Quiere y es su voluntad que se dé a fray Antonio su hijo, fraile de Nuestra Señora del Carmen, un hábito entero con su capa, capilla y escapulario nuevo (3). Quiere y es su voluntad que su mujer Leonor García sea tutora y curadora de las personas y bienes de Juan Vázquez, Miguel Vázquez, Sebastiana y Ana María, y Francisco y Jusepe, sus hijos con dicha Leonor, y que esto sea mientras ella no tome estado. Manda por el ánima de su padre 10 misas rezadas. Nombra por albaceas a su compadre Jusepe Cornielles y a su dicha mujer Leonor García. Y por sus herederos universales nombra a Juan Vázquez, Miguel Vázquez, fray Antonio Vázquez, Sebastiana y Ana María, y Francisco y Jusepe, sus dichos hijos. Dado en Castilleja de la Cuesta en 1º de mayo de 1607, siendo testigos Juan Alonso, Pedro Alonso y Juan Gusano, vecinos de esta Villa. No firmó por no saber escribir.
(1) Donde profesaba su hijo. https://es.wikipedia.org/wiki/Convento_de_los_Remedios_(Sevilla)
(2) Alcacel o alcacer: de uno u otro modo se halla escrito, pero es más usado alcacer. Es la mies de todo género de grano cuando está verde y va creciendo, antes que acabe de secarse y granar, pero con más propiedad se dice de la cebada mientras está la caña tierna y tiene el grano de la espiga por cuajar, que entonces sirve para purgar y engordar caballos y mulas. [...] Voz árabe de Casele, Casel o Casil, que según el P. Alcalá, y Juan López de Velasco, citados por Covarruvias, significan no dejar crecer ni llegar a madurar, y añadido el artículo Al, y con pequeña corrupción se dijo Alcacel o Alcacer. [...] Ya está duro el alcacer para zampoñas. Refrán que explica que el adulto o envejecido no está dispuesto para ser corregido, o enseñado. Y también significa que pasada la razón y oportunidad de los negocios, es dificultoso dirigirlos después al fin que se desea; como el alcacer, que una vez endurecido o seco, no está tratable para que los muchachos de sus cañas hagan zampoñas o flautillas. El refrán lo usa Cervantes en el Quijote, Parte 2ª, cap. 73. Diccionario de Autoridades.
Antonio Nebrisense, fárrago hordeacea, es la cevada verde antes de que acabe de granar, que suele segarse para mantener las bestias y purgar y engordar los caballos. Diego de Urrea dice ser arábigo, dicho casilan, del verbo casele, que significa no dejar crecer ni llegar la cosa a su sazón; de allí casel, al casel, y la S en Ç (que es ordinario cerca de los hebreos y arábigos) al-caçel. Juan López de Velasco, alcacel, cacil. Proverbio: "duro es ya el alcaçel para çampoñas". Los niños suelen hacer de las cañas del alcacel, cuando está tierno, unas pipas que suenan; pero si se endurece no les pueden servir para ellas; acomódase a los que están envejecidos en algún vicio, que habiéndole convertido en casi naturaleza no los pueden apartar de él, y también a los viejos cuerdos, cuando los quieren persuadir a tratar cosas de moços. Cuando el alcacel está tierno y bajo, que aun no ha brotado la espiga, dicen estar en berça. Tesoro de la Lengua Castellana. Covarruvias.
(3) El escapulario monacal es una pieza de tela parte del hábito de algunas congregaciones religiosas católicas, masculinas y femeninas (carmelitas, trinitarios, mercedarios, dominicos, etc). Consiste en una tira con una abertura por donde se mete la cabeza y que cuelga sobre el pecho y la espalda, pendiente de los hombros (en latín, scapula) Es parte del traje de faena usado por los monjes benedictinos entre otros y es símbolo del yugo de Cristo. Wikipedia.
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