miércoles, 7 de octubre de 2020

Los olvidados, 5.

 

Interior de la casa-cuartel de la guardia civil en la calle del Convento (antigua General Venenc). En primer término una vista parcial de la sala de acceso, llena de ventanales rotos. Al fondo tras el patio ajardinado se puede vislumbrar la fachada del palacio de Montpensier hoy convento de las Irlandesas. En esta sala de acceso, de suelo por debajo del nivel de la calle, de simple cemento pulido y brillante por los continuos fregados con lejía, existía a la derecha un banco tosco de madera desgastada, con plazas como para media docena de personas, cuya carencia de respaldo era solucionada por el muro desnudo. De las escasas veces que entré en esta sala, siempre para obtener el popular certificado de buena conducta, apenas recuerdo otra cosa que la puerta encristalada de entrada al despacho del cabo situado enfrente del banco de espera, y el paso fugaz y silencioso de la hermana de Tomás Iglesias Cáceres —ver la entrada anterior— con su pelo teñido de rubio y su vestido rojo de largura controlada por su padre.



Con la familia Iglesias-Cáceres en el referido 1960 vivían los guardias civiles siguientes:
—Antonio Mayorga Jiménez, nacido el 21 de octubre de 1917 en Osuna. Su esposa Antonia Rodríguez Ferrán, nacida el 14 de febrero de 1921 en Osuna. Y sus hijos Juan, el 3 de mayo de 1943; María Josefa, el 27 de diciembre de 1946; y María Dolores, el 8 de febrero de 1949, los dos primeros nacidos en Osuna y la tercera en Chodos (Castellón de la Plana).
—Luis Gordillo Barragán, nacido el 20 de junio de 1912 en Jerez de los Caballeros (Badajoz). Su esposa Dolores Carranza Martín (1), el 27 de noviembre de 1913 en  Castillo de las Guardas (Sevilla) . Y sus hijos Dolores, el 15 de marzo de 1941 en Cullera (Valencia); Rafaela, el 24 de octubre de 1943 en Valencia; María Luisa, el 21 de julio de 1946 en Valencia; y José Luis, el 23 de julio de 1953 en Manzanilla (Huelva).
—Juan Muñoz Palomar (2), nacido el 24 de junio de 1920 en Gines. Su esposa Ángeles Campos González, el 15 de octubre de 1926 en San Juan de Aznalfarache. Y sus hijos Esperanza, el 16 de mayo de 1945 en Sevilla; y Juan Antonio, el 7 de enero de 1954 en Puebla del Río (Sevilla).
—Rafael Carrera Delgado, nacido el 3 de septiembre de 1915 en Sevilla. Su esposa Dolores Batista Vázquez, el 6 de enero de 1915 en Huelva. Y sus hijos Joaquín, el 26 de febrero de 1943 en Riotinto (Huelva); Rafael, el 18 de enero de 1945 en Huelva (3); Francisco, el 14 de enero de 1947 en Huelva; Manuel, el 2 de octubre de 1949 en Hinojos (Huelva); José (3), el 13 de agosto de 1952 en Almonte (Huelva); María Isabel, el 8 de junio de 1954 en Sevilla; y Alejandro, el 7 de octubre de 1956 en Aznalcázar.
—Pablo González Gómez, nacido el 12 de abril de 1921 en Fuentes de Andalucía (Sevilla). Su esposa Salud Sánchez Ponce, el 22 de diciembre de 1922 en Jerez de la Frontera. Y sus hijos Elena, el 15 de enero de 1946 en Torbiscón (Granada); Rosario, el 12 de febrero de 1948 en Torbiscón; María Teresa, el 12 de marzo de 1950 en Torbiscón; y Pablo, el 4 de octubre de 1955 en Aznalcázar (Sevilla). 

(1) Dolores Carranza Martín, esposa del guardia civil Gordillo Barragán, falleció en Sevilla el 14 de marzo de 1998 a los 84 años de edad. Sus hijos políticos fueron Manuel Arenas Vargas, Manuel Vázquez Mateos y Pedro Capote Soltero. Dejó nietos, sobrinos y biznietos.

(2) De los Palomar de Gines ya tenemos amplias referencias: "Para estos Palomar de Gines antecesores del torero castillejense del mismo apellido —que precisamente estaba emparentado con los Chaparro que estamos estudiando— ver Historia de los apellidos, 10. "El 18 de julio de 1872 en la iglesia parroquial de Santiago de Castilleja de la Cuesta don Miguel de Puya y Granados, presbítero cura propio y beneficiado y cura en comisión de la parroquia de Ntra. Sra. de la Concepción, bautizó a un niño que nació el día 18 de dicho mes y año, a las 8 de la noche, hijo de José Palomar Cabrera, de ejercicio trajinero, y de Elisa Caro Torres, siendo sus abuelos paternos Juan Palomar Herrera y Rosalía Cabrera Chaparro, el padre y éstos naturales de Gines, y los maternos Francisco Caro Chávez* y Dolores Torres López, de este vecindario. Se le puso por nombre José Francisco de la Santisima Trinidad; fueron sus padrinos Fernando Caro Torres y su legítima mujer Ana Galindo Mora, y testigos Manuel Sánchez y José Cabrera, acólitos".
* Todos también algo parientes del autor de esta Historia, puesto que su abuela paterna era Pilar Tovar Chávez". Historia de los apellidos, 20u. Diciembre de 2019. 

(3) El hijo de este guardia civil, Rafael Carrera Batista murió el 1 de enero de 1967 con 21 años de edad, y fue enterrado en el cementerio sevillano de San Fernando. "Sucesos. En accidente de moto falleció instantáneamente al derraparle la máquina, el vecino de Castilleja de la Cuesta Rafael Carrera Batista, domiciliado en General Queipo de Llano. Su acompañante, Bernardino Labrador Tello, domiciliado en Filpo Rojas, 9, resultó con heridas de pronóstico reservado, siendo asistido en la Casa de Socorro de Triana". ABC, 3 de enero de 1967.
Recuerdo bien a su otro hijo, José Carrera Batista, un compañero en el colegio de enseñanza primaria de los maristas de la barriada de la Inmaculada en Castilleja. Era un muchacho trigueño y menudo, buen estudiante, muy serio y correcto para su edad, y muy poco hablador. Nunca lo va reír ni bromear, y en los bulliciosos recreos parecía desaparecer, como si se escondiera por algún rincón apartado.

Desde poco antes de 1920 en la calle General Venenc n.º 6, —junto al chalé de los Benjumea y la casa del médico Juan Manuel Lara—, se encontraba el cuartelillo de la Guardia Civil, instalado en un amplio edificio con piso superior, alquilado por el gobierno militar para tal efecto a un castillejano; edificio que se conserva hoy aunque ruinoso en su interior. 
El cabo comandante era entonces Vicente Plata Pardo (1), de 41 años, natural de Aliseda (Cáceres), con un año de residencia en Castilleja. Su esposa, Francisca Borges Cabrera, de 35, natural de Arrecife de Lanzarote (Canarias). Hijos, Eva Plata Borges, de 2 años, nacida en Arrecife; y Vicente Plata Borges, de 11 meses, nacido en Castilleja.
Los guardias eran:
—Joaquín Márquez Hidalgo, de 49 años, casado, natural de Hornachos (Badajoz), con 2 meses de residencia en Castilleja. Su esposa Fermina Hernández Sayavera, de 42 años, natural de Hornachos, analfabeta. Hijos, Isabel Márquez Hernández, de 18 años, soltera, natural de Hornachos; María de 12, natural de Cumbres Mayores (Huelva); Teodulfa de 8, natural de Aroche (Huelva); Martina de 6, natural de Segura de León (Badajoz); y Joaquín de 3, natural de Nerva (Huelva) (2).
—Juan Ruíz Negrón (3), de 39 años, casado, natural de Hinojos (Huelva), un año de residencia. Su esposa era Dolores López Fernández, de 36 años, analfabeta, natural de Aznalcóllar (Sevilla). Hijos, María Luisa Ruíz López, de 12 años, natural de Aznalcóllar, escolar; Juan de 6, natural del Viso del Alcor (Sevilla); Josefa de 3, natural del Viso; y la abuela Joaquina Negrón León, de 66 años, viuda, natural de Hinojos.
—Juan Clavería Pedrosa (4), de 36 años, casado, natural de Benamejí (Córdoba), 4 meses de residencia. Su esposa era Pilar Guisado Bejarano, de 28 años, natural de Córdoba. Hijos, Pilar Clavería Guisado, de 4 años, nacida en Puente Genil (Córdoba); Fuensanta Clavería Guisado, de 2 años, natural de Chiclana (Cádiz); y una madrastra, Rosario Leiva Granado, de 71 años, viuda, analfabeta, natural de Benamejí (Córdoba).
—Antonio Márquez Salas, de 28 años, casado, natural de Olvera (Cádiz), 3 años de residencia. Su esposa, Remedios Bocanegra Gerena (5), de 26, natural de Olvera, Hijos, Enrique de 4, nacido en Olvera, y Remedios de 1, nacida en Sevilla.
—Santiago Chaparro Cambero (6), de 33 años, casado, natural de Herreruela (Cáceres), un año de residencia. Su esposa, Silvestra Nava Cotina, de 32 años, natural de Herreruela. Hija, Teodora Chaparro Nava, de 6 años, nacida en Herreruela.


La abandonada casa-cuartel de la guardia civil de Castilleja

(1) En 1897 con 19 años vive en la sevillana calle San Jacinto n.º 77 con su padre Rafael Plata Zamorano, soltero de 59 años natural de Espejo (Córdoba), jornalero hijo de Francisco y Francisca, con 2 años de residencia en Sevilla. En la rectificación de dicho año de 1897, con 18 años, vivía en Sevilla en la calle Pagés del Corro n.º 65 con su madre Dolores Pardo Alcalá, viuda de 55 años y natural de Córdoba, hija de Francisco y María. Y con ellos otro nombrado hijo de Dolores, Ciriaco Ayuso Pardo, jornalero de 22 años, hijo de dicha Dolores y de Ramón Ayuso según este padrón. Y en 1899 el futuro cabo vive con su madre y Ciriaco (ahora Gómez Pardo, hijo de Manuel), en la trianera calle Pelay Correa n.º 51. En la rectificación de 1902 la viuda de 50 años Dolores Pardo Alcalá vive con Ciriaco Expósito (sic), jornalero soltero de 27 años, los dos solos en Pagés del Corro n.º 60. Tan temprano como 1894 encontramos a Dolores casada (sic), de 47 años, con 30 años de residencia en Sevilla, viviendo en Triana la calle Castilla n.º 157, con Ciriaco Ayuso Biesca, hijo adoptivo, de 18 años, de la Inclusa de Córdoba. Y una nota: "Ha residido 4 años con su hijo adoptivo en las minas del Riotinto"¨. En 1895 consta en la calle Castilla de Triana n.º 145 Ramón Gómez Mata, de 50 años, natural de Córdoba, casado, jornalero, hijo de Francisco y Rafaela; Dolores Pardo Alcalá, con 50 años, viuda; y Ciriaco Ayuso Gómez, con 20 años, soltero y jornalero. Y en la calle Alfarería del mismo barrio sevillano, n.º 124, en 1896, Dolores, Vicente su hijo —ahora con los mismos apellidos que su madre—, jornalero de 14 años, y Ciriaco, expósito agregado. 
El Diario de Las Palmas del 10 de septiembre de 1904 informó de la detención de los guardias segundos del puesto de Arrecife de Lanzarote Blas Vellido Gómez y Vicente Plata Pardo.  "En Granadilla [población de Tenerife] ha fallecido la joven señora esposa del Comandante del puesto de la Guardia Civil de aquella Villa, D. Vicente Plata Pardo. Esta muerte ha sido muy sentida en aquel pueblo por las bellas cualidades que adornaban a la finada. El sepelio fue una verdadera demostración de duelo. Reciba el afligido viudo nuestro sentido pésame". La Prensa, 9 de septiembre de 1916. De donde se deduce que volvióse a casar con la canaria que aparece en el padrón de Castilleja. Se puede concluir a la vista de los padrones sevillanos que la familia del cabo de la Benemérita de Castilleja se encontraba en un estado de desestructuración total en lo que se refiere al modelo oficial y tradicional de esta institución social. Después de ejercer en Castilleja volvió a las Islas Canarias: Vicente es mencionado como comandante de puesto en el municipio grancanario de Taror en la Gaceta de Tenerife del 28 de octubre de 1925.
Su hijo Vicente Plata Borges —el que nació en el cuartelillo de nuestra Villa— falleció en Arrecife el 3 de febrero de 2003. Eva y Dolores Plata Borges — ésta otra hija del cabo— rogaron oraciones por su ánima.
Según orden del Ministerio de Defensa Nacional del 20 de enero de 1939 publicada en el Boletín Oficial del Estado se declara con derecho a pensión a Francisca Borges Cabrera, viuda del sargento de la guardia civil Vicente Plata Pardo.



Partida de bautismo y esquela mortuoria de Vicente Plata Borges, que aquí presento como los paréntesis metafóricos de apertura y cierre de toda una vida. Por la partida bautismal vemos que sus abuelos paternos fueron Rafael Plata Zamorano y Dolores Pardo Alcalá, ambos de Córdoba (v.s.), y sus abuelos maternos Fermín Borges Lasso y Micaela Cabrera Cabrera, ambos de Arrecife. Los padrinos, ausentes, Claudio Toledo Cabrera, casado, y Margarita Toledo Borges, soltera, fueron representados en la ceremonia bautismal en la iglesia de Santiago por el guardia Antonio Márquez Salas y por su esposa Remedios Bocanegra Gerena (v.s.).
"D. Fermín Borges Lasso, vecino de Arrecife, ha presentado en el Gobierno Civil instancia solicitando autorización para trasladar al Cementerio de aquella ciudad los restos de su hijo Fermín que se encuentran inhumados en el de Las Palmas". El Tiempo (Santa Cruz de Tenerife), 30 de mayo de 1905. Fermín fue nombrado Portero de la Depositaria de Arrecife en febrero de 1913. 
Ineludiblemente hemos de considerar que tuvo que asistir en el alumbramiento del hijo del cabo Vicente nuestro ya conocido Juan Manuel Lara Gómez, como médico del pueblo, experto ginecólogo e inmediato vecino que era del cuartel. Además existía otra afinidad importante: la madre del cabo tenía en Córdoba, al igual que el sobredicho médico, una familia extensísima.


Familia Armas Fernández-Curbelo González

"A la muy avanzada edad de noventa y cuatro años dejó de existir en la ciudad de Arrecife de Lanzarote, el pasado día  catorce, después de recibir los Santos Sacramentos, la señora doña Isidora Curbelo González, viuda de Armas, persona que por sus ejemplares virtudes humanas y espíritu hogareño y sentimientos cristianos disfrutó en vida de muchos y generales afectos, como se hizo patente en el acto del sepelio.
Hacemos presente el pesar a sus apenados hijos, don Antonio, doña Josefa, don Gregorio y don Leandro Armas Curbelo; hijos políticos, doña Efigenia Fernández Cabrera, don Edmundo Martinón Tresguerras, doña Maria López Socas y doña Eva Plata Borges; nietos, bisnietos, sobrinos y demás familia, tan en la consideración de sus amistades". El Eco de Canarias, 17 de enero de 1970.


Fue marido de Eva Plata Borges Leonardo (o Leandro) Armas Curbelo, quien con sus dos hermanos Gregorio (1912-1975) y Antonio (1899-1985) formaron un emporio empresarial dedicado al transporte marítimo, con modestos orígenes en el comercio de las Islas Afortunadas con las poblaciones de la costa africana. Antonio, el alma del negocio, fue agente en Arrecife de la Compañía petrolífera America Shell, montó una fábrica de electricidad, construyó una sala de cinematografía en 1957 con 390 butacas en San Bartolomé (Lanzarote), 
Leonardo el marido de Eva Plata falleció a los 85 años, el 24 de abril de 2001, en Arrecife. Tuvieron Eva y Leonardo por hijos a Leonardo, María del Pilar, María del Carmen, María Eva, Antonio Jesús, María Isidora, Rodolfo, María de los Ángeles, Vicente, Enrique y María Inmaculada Armas Plata.
Dolores Plata Borges figura como donante de 25 céntimos en el periódico Falange (Las Palmas de Gran Canaria), del 28 de julio de 1939, en una suscripción para reconstruir el santuario de Santa María de la Cabeza.

En la madrugada del 7 de noviembre de 1962 poco después de las 3 el "San Bartolomé", motovelero de 107 toneladas brutas y matrícula de Tenerife, de la empresa de los hermanos Armas Curbelo, de cerca de 100 años de existencia, su patrón el joven marino Juan Morales Méndez, con 9 hombres de tripulación y carga general, embarrancó en Punta de Jandía, frente al lugar denominado El Puertito, cuando navegaba rumbo a Gran Tarajal procedente de Las Palmas, zarandeado por fuerte temporal del norte con mar gruesa. El "S.O.S." del San Bartolomé fue captado por el correíllo "Viera y Clavijo", que navegaba rumbo a Las Palmas procedente de Arrecife. El único bote salvavidas de que se disponía en el navío siniestrado fue arrebatado por un golpe de mar al intentar arriarlo, destrozándolo contra el acantilado. El auxilio de algunas barquillas de pescadores de Punta de Jandía fue crucial para salvar las vidas de los marineros. El barco quedó empotrado sobre unos arrecifes y desmantelado por el fuerte oleaje.
El Viera y Clavijo, que se había desviado de su ruta debido al temporal, rebasada la Punta de Jandía al sur de Lanzarote fue informado de la apurada situación, dando orden su capitán el veterano marino don Eliseo López Orduña de cambiar de ruta y retroceder para prestar los auxilios precisos. El Viera se acercó al "Bartolo" —como se le conocía popularmente—, y al saber del auxilio que se le estaba prestando por parte de los pescadores, reanudó su viaje hacia Las Palmas, donde arribó con unas seis horas de retraso.
Al ampliarse los puertos canarios a finales del siglo XIX la compañía naviera británica Elder, Dempster & Co. empezó a interesarse por ellos para establecer su propia base de aprovisionamiento. Por medio de una filial accedió a la subasta para cubrir el servicio de correos entre las Islas, y adjudicándosele, procedió a la construcción de dos vapores que habían de desempeñarlo: el León y Castillo y el Viera y Clavijo. Años después al aumentar el tráfico se hizo necesario sustituir a este último por otro del mismo nombre, construido en Dundee (Escocia), y que sería botado el 7 de noviembre de 1911. "El buque tenía el puente abierto, la chimenea en elegante caída en color mostaza y el casco pintado de negro. Llevaba dos lanchas caleteras para las faenas en los puertos menores, en los que el buque se limitaba a fondear.
El 15 de febrero de 1912, y al mando del capitán Pedro Schwartz, zarpó del puerto de Liverpool en viaje a Las Palmas, incorporándose al servicio interinsular para el que fue construido. El 17 de marzo siguiente hizo su primera escala en Santa Cruz de Tenerife y a continuación siguió a Arrecife. El 26 de marzo fondeó por primera vez en La Estaca, lo que constituyó un motivo de júbilo para la población de El Hierro, en una época de grandes carencias para esta isla".
Fue el barco Viera y Clavijo el que inauguró el nuevo dique del puerto de Arrecife de Lanzarote el 17 de febrero de 1919, como cuenta La Crónica, periódico de Las Palmas: "Nuestro corresponsal en Lanzarote nos envía el siguiente despacho. Arrecife 16–14. Inauguróse el dique de este puerto atracando el vapor Viera y Clavijo con una maniobra admirable entre los aplausos delirantes del público. Éste y las Autoridades tributaron cariñoso agasajo al ingeniero director de la obra, que representa gran adelanto para el país. Inmenso gentío acude a visitar el primer vapor que atraca en la isla". https://www.trasmeships.es/los-buques/viera-y-clavijo/
En 1930 siguiendo indicaciones del Gobierno se negoció con éxito el traspaso de la concesión de servicios marítimos a la Compañía Transmediterránea, en la cual navegaría a partir de entonces.
Francisco Franco, que había partido desde la Península a Tenerife el 9 de marzo de 1936 en pleno aumento de las tramas conspiratorias contra la República, encontró un excelente motivo para viajar sin levantar sospechas a Las Palmas —donde le esperaba el Dragon Rapide, avión que había de trasladarlo a Marruecos— so pretexto de asistir a las exequias fúnebres por el comandante militar de Gran Canaria, general Amado Balmes Alonso, muerto en extrañas circunstancias por un disparo en el estómago. El criminal genocida hizo el referido viaje en el Viera y Clavijo, acompañado de su mujer y su hija.
En este mismo barco-correo fueron deportados 23 presos políticos canarios el 23 de agosto de 1936 a Villa Cisneros. En connivencia con algunos elementos de la guarnición que los vigilaba, lograron fugarse aprovechando la llegada del Viera en la madrugada del 14 de marzo del año siguiente. Los deportados tomaron el control del barco y con el apoyo de gran parte de la tripulación, amotinada, se dirigieron al puerto francés de Dakar. Ver Juan Manuel Hernández Hernández. Villa Cisneros, 1937. La gran evasión de los antifascistas canarios. LeCanarien Ediciones, 2018. Muchos de ellos lograron llegar a Francia y desde allí participar en la Guerra Civil junto a los republicanos, e incluso en la II Mundial contra los nazis.


El barco-correo Viera y Clavijo

El que suscribe viajó en el Viera y Clavijo en el verano de 1973 entre El Aaiún y Las Palmas. El barco se empleaba en llevar suministros y funcionarios al Sáhara español, y en transportar enfermos que no podían ser atendidos en los precarios ambulatorios de la capital de la colonia y mucho menos en los de las poblaciones del interior. Una simple infección dental por caries requería embarcar al doliente —incluso al nativo—, muchas veces esposado y con escolta policial, hasta el hospital militar de Las Palmas, entonces un decadente complejo de edificios de principios de siglo muy deteriorados en su mayoría, remendados aquí y allá con el característico sello del ejército, es decir, con construcciones dispares en estilo, de mueblaje heterogéneo y en general con un abigarrado aspecto desconcertante que incluía desde los ultramodernos gimnasios con piscinas de vanguardia hasta patinillos, alas y sótanos por donde parecía deambulaban todavía fantasmones decimonónicos.
La subida a bordo del Viera se efectuaba por medio de un robusto aunque antiguo lanchón anfibio de gigantescas ruedas que conectaba la playa, —junto al espigón de descarga de la cinta transportadora de fosfatos de Bucraa—, con el navío anclado bien mar adentro por exigencias de la falta de puerto y de calado. Los marineros eran viejos canarios silenciosos y sombríos que, como autómatas, hacían descender la estrecha pasarela hasta la lancha mecida por el agua, por donde subía la tanda de una docena de viajeros. Los viajes eran extraordinariamente aburridos. Con la mirada perdida en el cabrilleo de la luz del sol poniente sobre la piel rizada del Atlántico nos sentábamos en cubierta donde buenamente podíamos, y cuando el viento o el frío arreciaban nos introducíamos en los exiguos camarotes, nos tumbábamos en las literas y dejábamos pasar las horas observando los desconchados de pintura del techo o el gris cambiante del exterior, atisbado por el sucio ojo de buey salpicado por el oleaje.
El Viera y Clavijo fue vendido a los holandeses, que lo anclaron en un puerto de su país para ofrecerlo como museo marítimo. Por fin, en dicha Holanda, fue desguazado en el año 1984.

(2) Aurora Márquez Sayavera, ama de casa de 45 años, natural de Hornachos, fue asesinada por los franquistas en 1936. Ver La columna de la muerte. Francisco Espinosa Maestre. Crítica, 2003.

(3) Al guardia civil Juan Ruiz Negrón por cumplir la edad reglamentaria de retiro se le dio de baja en el Cuerpo por fin de septiembre de 1935, pasando a fijar su residencia en el pueblo de su esposa, Aznalcóllar. Vimos en la anterior entrada que junto a su colega Clavería denunció al ovejero José Fernández Oliver.

(4) En 1915 prestaba sus servicios en el cuartel de Dueñas de la ciudad de Córdoba, ya casado con Pilar Guisado Bejarano. Vivía la pareja, sin hijos por entonces, en la calle Torre de San Andrés. en el número 58. Su inmediato superior en el cuartel era un joven guardia 1ª nacido en la Isla de Cuba. Fue destinado Clavería a Cádiz en 1916. 
En Córdoba 1913 este guardia civil participó en frustrar la venta de cinco pellejos de aceite con cabida de 60 arrobas que un corredor de tal líquido, con su hijo, un sobrino y un amigo habían robado asaltando el tren de mercancías Puente Genil-Málaga. Los ladrones arrojaron los odres a la vía y los transportaron de noche en caballerías para proceder a su venta en Córdoba. Todos fueron detenidos merced a la intervención de Clavería y de sus compañeros guardias.
Su hija Fuensanta Clavería —nombrada así por su abuela materna Fuensanta Bejarano Quesada (nacida en 1875)—, ya con 18 años, vivía en Córdoba (1935), y su otra hija Pilar aparece en el padrón de dicha ciudad en 1945. Procedente del Juzgado de Baena ingresó en la Audiencia de Córdoba la causa seguida "por sustracción de la niña de ocho años Dolores Clavería Guisado", informó La Voz del 15 de octubre de 1934. Nacida esta niña en Córdoba en 1927, última hija del guardia civil, el diario no especifica quien fue el autor del secuestro, que se supone fue interceptado en Baena.

(5) En 1920 Juan Bocanegra Gerena, cuñado de este guardia civil de Olvera, presentó la documentación para ser reconocido y tallado por el médico, y para sufrir el correspondiente examen a las 9 de la mañana en la calle Zaragoza n.º 7 de la ciudad de Cádiz, a fin de acceder a un puesto de peón caminero de los ofertados por la Jefatura de la provincia de Cádiz de la Dirección General de Obras Públicas. Otro cuñado fue José Bocanegra Gerena, cuya viuda Catalina Sánchez Rodríguez murió en Sevilla el 4 de octubre de 1971 a los 71 años. Vivía entonces otro de los hermanos, Miguel Bocanegra Gerena, y no así Remedios Bocanegra Gerena, la esposa del guardia Márquez Salas.

(6) Su hermano don Esteban Chaparro Cambero como "mayor contribuyente por industrial", estaba entre los Vocales natos de las Comisiones de evaluación del Repartimiento general de Utilidades nombrados por el ayuntamiento de Herreruela el 26 de junio de 1935.


"La Guardia Civil –denunciaban sindicalistas anarquistas y comunistas– significa atropello, significa crimen, significa tortura, significa Ley de Fugas. Todos los movimientos democráticos de España han marchado animados por un grupo unánime y angustioso: ¡Disolución de la Guardia Civil! …En nombre de los millares de hombres torturados y asesinados por la Guardia Civil, protestamos… La Guardia Civil fue el principal y más sanguinario colaborador de Primo de Rivera y de su más asesino sargentón Martínez Anido. La Guardia Civil es el más genuino representante de la España oscurantista, de la España sanguinaria, que ya es pasado, de otra España muerta que no es la España luminosa y progresista de hoy". Miguel López Corral. La II República y la Guerra Civil. Cuadernos de la Guardia Civil. Año 2011.
Veamos ahora los habitantes de la casa cuartel de la guardia civil de Castilleja por diciembre de 1930: 
—Cabo Manuel León Silva (1), nacido el 19 de junio de 1883 en Villanueva del Ariscal, llegado a su destino en nuestra Villa en el año 1927. Su esposa era Teresa Hornillo Ponce, nacida en enero de 1887 en Alcalá de Guadaira. 
—Juan Ruiz Negrón, ya veterano conocedor del pueblo, con su esposa Dolores López Fernández y su hija Luisa, nacida en Aznalcóllar el 21 de diciembre de 1908, soltera; su hijo Juan, nacido en el Viso del Alcor el 17 de noviembre de 1914 y pintor de profesión; su hija Josefa, nacida en el Viso el 3 de julio de 1917; y su hijo Joaquín (2), nacido en Castilleja de la Cuesta el 3 de marzo de 1924.
—José Álvarez Calzado, nacido el 16 de diciembre de 1886 en Estepa, llegado a Castilleja en 1924. Su esposa Pastora Borrego Durán, nacida el 25 de abril de 1886 también en Estepa. Hijos, Eligio, nacido el 28 de agosto de 1914 en Sevilla, de profesión panadero; Rafael, el 19 de julio de 1918 en Sevilla; Manuel, el 3 de noviembre de 1919 en Puebla de Cazalla; José, el 28 de marzo de 1922 en Paradas; y Antonio, el 2 de septiembre de 1923 en Paradas.
—Antonio Pintor Barcia, nacido el 29 de septiembre de 1891 en Utrera. Su esposa Rosario Martínez Rodríguez, el 2 de enero de 1899 en Cádiz. Hijos, Josefa, el 4 de mayo de 1918 en San Fernando; Antonio, el 18 de diciembre de 1921 en Puebla de los Infantes; Alfredo, el 14 de abril de 1924 en Castilleja de la Cuesta; y Milagros, el 14 de mayo de 1927 en Castilleja de la Cuesta.
—Narciso Jiménez Expósito, nacido el 19 de abril de 1898 en Salvatierra (Badajoz). Y su esposa Dolores Díaz Moreno, el 8 de marzo de 1905 en Gelves.
En 1932 se incorporaron al cuartel castillejense:
—Miguel Gómez Ruiz, nacido el 26 de marzo de 1886 en Sevilla. Su esposa Crispina de la Orden Granado, nacida en 1891 en Aznalcóllar. Y sus hijos Mercedes, nacida el 18 de diciembre de 1916 en Sevilla; Miguel, el 11 de marzo de 1918 en Sevilla; Ignacia, el 23 de noviembre de 1919 en Villanueva del Ariscal.

(1) Al ariscaleño Manuel León Silva se le cita como estrecho e incondicional colaborador de la justicia militar franquista en Y Jimena se vistió de negro: II República, guerra civil y posguerra en Jimena de la Frontera*. José Manuel Algarbani. Publicaciones de la Diputación de Cádiz. 2011.
Estuvo en Cádiz con Juan Claverías Pedrosa (ver arriba la nota 4) desde noviembre de 1916. Aprobó el examen de ascenso a cabo de la guardia civil en enero de 1920.
Rosa León Silva es citada como comerciante en una Estadística General de Abastos de octubre de 1938 que se custodia en el Archivo Municipal de Villanueva del Ariscal. http://www.villanuevadelariscal.es/es/actualidad/noticias/DOCUMENTO-DEL-MES-MARZO
Ya como brigada es citado el guardia civil Manuel León Silva en la lista de Expedientes Personales elaborada por el historiador Jesús Narciso Núñez Calvo en su tesis doctoral La comandancia de la guardia civil de Cádiz en la Guerra Civil de España (1936-1939). Universidad Nacional de Educación a Distancia, UNED, 2015.


"Los responsables de la exhumación de víctimas del franquismo que se está desarrollando en el cementerio de Jimena han comunicado oficialmente a la Junta de Andalucía el hallazgo de restos de al menos doce personas, localizados en las dos fosas comunes descubiertas hasta el momento. [...] Lo que sí está clara es la violencia ejercida contra las personas allí enterradas y la absoluta falta de respeto con la que fueron arrojadas en la fosa, como delata la posición de las extremidades y el hecho de que estén amontonadas unas encima de otras, informa el comunicado del Foro por la Memoria. [...] En algunos cráneos aparecen señales de orificios de bala. Además, hay señales de que algunos cuerpos podrían tener las manos atadas en el momento de la muerte. El arqueólogo añade que también se ha localizado un casquillo de bala de un fusil Máuser fabricado por Pirotécnica Sevillana. Ha sido encontrado entre la tierra de los niveles superiores de la fosa 2, lo que puede indicar que pertenece a una bala con la que se remató a uno de los fusilados ya que los testimonios orales señalan que las ejecuciones se hacían fuera del cementerio". El Plural, 6 de agosto de 2020.

(2) Joaquín Ruiz López, cuya partida de bautismo no consta en los registros parroquiales de Castilleja. Recordemos que su padre denunció en enero de 1921 y en el mismo mes de 1922 a Adela por pastoreo abusivo. Ver Los olvidados, 3. Septiembre de 2020.

(3) He aquí las partidas de bautismos de Alfredo Pintor Martínez y de Milagros Pintor Martínez:



Juan Alfredo Pintor Martínez se casó en la parroquia de Santiago de nuestra Villa el 10 de agosto de 1953 con Carmen Negrón Perona (3a), natural de Castilleja, de 22 años, hija de José y Carmen. Fueron testigos de la boda José Rodríguez y Fernando Oliver. Esta es su partida matrimonial:


(3a) De esta manera Carmen Negrón pasó a ser nuera del guardia civil Antonio Pintor Barcia. No era la primera vez que una castillejana de apellido Negrón emparentaba con un guardia civil foráneo, aunque él en algún documento aparece como nacido en nuestra Villa: en la iglesia de la Calle Real se casaron el 5 de agosto de 1881 Ramón Largo Villadiego, guardia civil de segunda clase de la Cuarta Compañía y del Cuarto Tercio de la Comandancia de Sevilla y natural de ella, de 29 años de edad, hijo de José Largo Prieto y Dolores Villadiego Oliver, y Amalia Negrón Oliver, natural de Castilleja de la Cuesta, de 26 años de edad, vecina de la Calle Real, hija de Juan Negrón López y de Dolores Oliver Navarro. Con la dispensa del impedimento de cuarto grado de consanguinidad.
En 1895 el matrimonio vive en Sevilla en la calle Hernando Colón n.º 9 y él aparece con el oficio de jornalero y natural de Castilleja. Tienen una hija de 13 años, Dolores. Todos llegaron a la ciudad en 1892.
Encontramos a Dolores Largo Negrón en 1900 con 18 años de edad sirviendo en la calle San Eloy n.º 39, hogar del profesor de la Escuela Normal de Maestros de Sevilla y natural de La Habana José Luiz de Arredondo y Álvarez, casado, de 42 años de edad y 39 de residencia en Sevilla, hijo de José y Rosalía. Su esposa Cecilia Porres de Arredondo, de 39 años, natural del Puerto de Santa María (Cádiz), hija de García y de Cecilia, con 38 años de residencia en Sevilla. Y sus hijos José Luis de 17, Cecilia de 16, María de 14, Manuel de 10 y Rosalía de 8, todos ellos Arredondo Porres nacidos en Sevilla. 
Con Dolores Largo Negrón servía Ana Gómez Pereira, de 37 años y natural de Alcalá de los Gazules (Cádiz), casada, hija de Ignacio y Beatriz.
El padre de este profesor habanero nació en Sevilla el 1 de julio de 1824 y se llamaba José Manuel Segundo de Arredondo y Santestillano, un abogado que premurió a su padre el III conde de Vallellano (1798-1886) al fallecer a bordo del vapor correo español "Isabel la Católica" el 14 de enero de 1857. Se había casado en Sanlúcar de Barrameda el 13 de mayo de 1850 con Rosalía Álvarez Gutiérrez, nacida de esta población gaditana en 1834.


Apologistas de la Benemérita afirman que durante el Golpe de Estado protagonizado por la reacción antidemocrática en 1936 fue crucial para la defensa de las poblaciones que lo resistieron el que la guardia civil de sus dotaciones permaneciera fiel a la República, asegurando que estas dotaciones fueron en realidad las que hicieron fracasar a los sublevados en las sobredichas poblaciones. Intentan la construcción histórica de una guardia civil dividida en dos, como lo estuvo España y su ejército (1). Este asunto es muy complejo y ofrece muchas contradicciones, pero si alguien pretende presentar a la guardia civil de Castilleja como defensora de la democracia republicana —la monárquica no existe, ya que no ofrece alternativa al votante— tiene el fracaso asegurado. 
A pesar de que en nuestra Villa las fuerzas de izquierda respetaron el cuartelillo de la calle del Convento —no se conocen agresiones al respecto—, estos izquierdistas padecieron una ignominiosa traición desde el momento en que los secuaces de Queipo de Llano llegaron al pueblo el día 23 de julio de 1936, traición que costaría la vida a 17 vecinos directamente, e indirectamente y a lo largo de la dictadura daños incalculables en todos los órdenes, cuyas secuelas perduran hasta nuestros días. 
De hecho el primer presidente de la gestora municipal impuesta en nuestra Villa a punta de pistola (1) dicho 23 de julio, jueves, fue un teniente coronel retirado de la guardia civil, vecino de Castilleja en la Calle Real, natural de Aznalcázar, suegro del maestro Justo Monteseirín (ver Historia de los apellidos, 8. Mayo de 2019).


 


(1) A punta de la pistola del capitán de caballería Gabriel Fuentes Ferrer. Tomemos nota para posterior investigación: un hermano del capitán Gabriel Fuentes Ferrer era guardia civil y estuvo destinado en Galicia, como lo estuvo este teniente coronel vecino de la Calle Real y designado por el tal Fuentes Ferrer presidente del ayuntamiento.

Al respecto, digna de mención es también la "gesta heroica" de Haro Lumbreras (1) y sus guardias civiles de Huelva cuatro días antes, el 19 de julio, domingo, emboscando en La Pañoleta a la columna minera de Rio Tinto (ver Historia de los apellidos, 3. Abril de 2019).


Gregorio Haro Lumbreras

(1) En puridad, los únicos guardias civiles leales a la República en nuestra comarca fueron —o mejor dicho: parecieron ser— los que venían reforzando a los mineros de Huelva en su marcha del domingo 19 de julio de 1936 a Sevilla. Mas ni por esas, ya que los del tricornio acabaron su repulsiva farsa en cuanto atisbaron una oportunidad. 
"Los excesos de Haro Lumbreras en la provincia [de Huelva] llegaron al conocimiento del general Cabanellas, general masón y miembro de la cúpula de la Junta Militar (embrión del gobierno franquista) gracias a la comunicación de un amigo suyo, diputado y masón de Valverde del Camino. Queipo de Llano nada pudo hacer para parar el cese de Gregorio Haro Lumbreras decretado por Cabanellas en febrero de 1937.
Gracias a este episodio, investigado por Espinosa, se sabe que Haro Lumbreras se vio envuelto en turbios asuntos de apropiación indebida (anteriores incluso a la guerra civil), y que tuvo presuntamente que ver con el pago a prostitutas de Huelva con monedas y medallas de oro procedentes de las suscripciones populares a la causa nacional (1a). Así cayó en desgracia y salió de Huelva en febrero de 1937 el que fuera aclamado como el “Héroe de La Pañoleta” en la prensa provincial con crónicas y florestas de ripios; condecorado con la Medalla Militar en octubre de 1936 por su emboscada a los mineros; agasajado en un banquete ofrecido por autoridades provinciales (con asistencia de los cónsules de Alemania, Luis Claus, y Portugal, José Melo Barreto) y con calles a su nombre en toda la provincia. Pasado el fervor nacional y el espíritu de cruzada de los primeros meses, los onubenses decidieron olvidarlo, incluso sacando su nombre del callejero". memoriadehuelva.wordpress.com
(1a) A la causa nacional donó un reloj de pulsera de caballero un guardia civil de Castilleja de la Cuesta. Ironías del destino: quizá el reloj de este guardia, heredado de su padre, llegó a lucir en la muñeca de algún proxeneta onubense, marcándole la hora de ir a recaudar la ganancia de su protegida.

"[...] El 11 de septiembre de 1936, menos de dos meses después de la sublevación, habían sido ocupados todos los pueblos de la provincia [de Sevilla] y salvo fugaces encuentros en algunos lugares [...] lo demás fueron enfrentamientos de trabajadores y campesinos, mal armados y equipados, contra columnas militares de los sublevados, apoyados por guardias civiles, guardias de asalto, carabineros y paisanos derechistas. En más de dos tercios de los pueblos sevillanos, no hubo un disparo ni enfrentamiento alguno. [...] Pero los archivos básicos para el estudio de la represión sobrevenida a raíz del golpe militar no están disponibles o se encuentran en un lamentable [e interesado] estado de organización y conservación. Este es el caso de los archivos policiales o de la Guardia Civil y los archivos militares". Golpe militar, resistencia y represión (1936-1950). José María García Márquez. Fundación para el Desarrollo de los Pueblos de Andalucía. Córdoba, 2008.

En el siglo XXI existen innumerables problemas para investigar en los archivos militares: falta de informatización, falta de registros, falta de localizadores geográficos, destrucción voluntaria e interesada de documentos —sobre todo en los primeros años de la democracia—, desidia y dejadez, deslocalización y fragmentación de legajos, etc., etc.

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Los olvidados, 12q.

  [...] la implantación de las organizaciones obreras parece que fue, y actualmente de manera notable, bastante débil en el Aljarafe. Quizás...