domingo, 28 de marzo de 2021

Los olvidados, 12j.

 (Viene de la entrada anterior)


Partida de defunción del médico masón Manuel Benjumeda Toscano

En oficiales instancias del municipio se asegura que el chalé de Carmen Díaz, luego manicomio, sigue la línea estilística del regionalismo del arquitecto Aníbal González, aunque quien esto escribe piensa que su autor debió ser un discípulo o seguidor bastante díscolo, porque no se ve similitud alguna.

A poco que se tire del hilo histórico de la ciencia arquitectónica surge la masonería (1), sobre la que se me va a permitir una ligera digresión histórica local, antes de continuar con el tema del sanatorio mental. 
Uno de los primeros masones que se documentan en Castilleja de la Cuesta fue Manuel Benjumeda Toscano (2).

"En la década de 1850 comenzó a fabricarse industrialmente el cloroformo, que había sido sintetizado veinte años antes por el químico alemán Justus von Liebig (1803-1873) a partir del cloral, y utilizado como sedante en psiquiatría en 1869 por otro alemán, el farmacéutico Oskar Liebreich (1839-1908). En Castilleja de la Cuesta moriría, en 1885, un experto en la utilización de cloroformo sobre parturientas, que además fue médico nada menos que de Isabel II. Se trataba de Manuel Benjumeda Toscano.
'Ha fallecido en Castilleja de la Cuesta (Sevilla) el ilustrado doctor D. Manuel Benjumeda y Toscano, médico de S.M. la reina Isabel II'. La Correspondencia de España. 11 de septiembre de 1885. También recogió su muerte en Castilleja y que fue médico de Isabel II El Siglo Médico, 1885, Volumen 32, pág. 618. [...] En la Guía Zarzuela de 1878: 'Casa de socorro establecida en la calle del Almirante Apodaca, edificio de la Alhóndiga. Médicos encargados, D. Manuel Benjumeda Toscano y D. Manuel Arizmendi. Practicantes, D. Juan Santos y D. José Ruiz'.
Según dicha Guía vivía entonces el médico Benjumeda en la calle Alhóndiga n.º 82.
Vivió antes en la calle San Eloy n.º 11 —en 1875—, natural de Cádiz, de 28 años de edad, soltero, médico, hijo de Manuel y Dolores, llamado a filas en Cádiz en 1867 con el n.º 390, exceptuado por enfermedad.
En la bibliografía de Historia de la anestesia en España, 1847-1940, de Avelino Franco Grande, Julián Álvarez Escudero y Joaquín Cortés Laíño, ARÁN Ediciones, 2005, se le cita por sus trabajos: Del uso de los medios anestésicos en la práctica de los partos. Tesis Doctoral. Cuadernillo manuscrito de 44 páginas. Cádiz, 1870; y Del cloroformo en los partos, Periódico El Relámpago Médico, 1870, 3-4: 72-7". Historia de los apellidos, 21u. Junio de 2020.

Su partida de defunción (v.s.) es la que sigue:

Dn. Manuel Benjumeda y Toscano. Casado. En la villa de Castilleja de la Cuesta, Diócesis y Provincia de Sevilla, a nueve de septiembre de mil ochocientos ochenta y cinco, Yo, Dn. Ruperto de Silva García, Pbro. Cura Regente de la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de la Concepción de dicha villa, mandé dar sepultura eclesiástica al cadáver del Ilmo. Señor Dn. Manuel Benjumeda y Toscano, hijo de Dn. Manuel y de Da. Dolores, natural de Cádiz, de estado casado con Da. María de la Concepción Rey y González (3), vecino de Sevilla, de edad de treinta y ocho años, de profesión Médico de S.M. la Reina madre Da. Isabel Segunda, y que habitaba accidentalmente en el número cincuenta y nueve de la Calle Real de esta villa. Falleció en el día ocho del corriente a las nueve de la noche de una tuberculosis pulmonar según consta de la certificación del facultativo Dn. José Payán Romero (4). No consta que haya testado. Recibió los Santos Sacramentos de la Confesión, Viático y Extremaunción y se le hizo funeral de Tercera Clase en esta Iglesia Parroquial, y se halla enterrado en el cementerio público de San Pablo de esta villa. Fueron testigos de su defunción Dn. Miguel Rey y González (5), vecino de Sevilla, y Dn. Carlos Pineda (6), vecino de esta villa. En fé de lo cual lo firmo, fecha ut supra. Ruperto de Silva García.

(1) En el tránsito desde la cueva a la casa, portando la carga de símbolos y ceremonias que la espiritualidad surgida de la especialización de tareas había ido estableciendo en las hordas y las tribus y que tan excelente herramienta de poder significaba por su potencial de organización de la sociedad, hay que buscar las raíces más profundas y originales de la masonería. El máximo exponente y el resultado más elaborado de esta evolución era la catedral y, en general, el templo en cualquiera de sus formas.

"La Masonería y la arquitectura a pesar de ser tan distintas, están de tal modo relacionadas que toda su práctica es exponente de una ley moral. Tal es la tesis que sostiene John Ruskin en Las Siete Lámparas de la Arquitectura, donde afirma que las leyes arquitectónicas son leyes morales, aplicables en igual medida a la formación del carácter, que a la erección de las catedrales. Para él estas leyes son Sacrificio, Verdad, Poder, Belleza, Vida, Memoria y Obediencia. Entiende Ruskin que el hombre solo logra la libertad cuando obedece las leyes de la vida, de la verdad y la belleza.
Con esto pretende demostrar Ruskin de qué modo la violación de las leyes morales degrada la belleza de la arquitectura, mancilla su utilidad y la hace inestable. Cree Ruskin que la belleza es una imitación consciente o inconsciente de las formas naturales y revela las cualidades nobles o innobles del alma del constructor.
[...] Ese sentimiento provocó la majestuosidad de la arquitectura, y logró en los pueblos antiguos ideas de santidad, de sacrificio, de rectitud ritualista, de estabilidad mágica, de imitación del universo, de perfección de la forma y de la proporción. En los comienzos de la arquitectura el hombre adoró grandes piedras, los primitivos europeos veneraban las columnas como si fueran dioses, este deleite que experimenta el hombre al erigir columnas nació del sentimiento naturalista por representar las arboledas de la selva". Gabriel Dávila Mejía. Masonería y Arquitectura: relaciones de origen.

(2)  Hay autores que contemplan como una "hipercorrección de escribano" la forma Benjumeda, que así sería la misma que Benjumea. De esta manera el médico masón y los Benjumea Puigserver castillejenses estarían emparentados.
El gaditano Benjumeda Toscano, ya en Sevilla, fue muy amigo del también médico, aunque más importante como poeta, José Velarde Yusti (1848-1892), nacido en Conil de la Frontera (Cádiz). Con el ayuntamiento hispalense revolucionario en 1868, Manuel Benjumeda Toscano y Manuel Arizmendi Roso (v.s.) sustituyeron en la Beneficencia Municipal a otros médicos separados de ella, según consta en acta capitular de la sesión ordinaria del 22 de diciembre de dicho año de 1868.
Manuel Benjumeda vivía en el castillejense palacio de los Montpensier y perteneció en el año 1876 a la logia sevillana La Razón n.º 47 (2a), ostentando el simbólico de Rousseau. El día 30 de septiembre de este mismo año fue borrado por descubiertos con el Tesoro.

(2a) La Razón n.º 47 fue una logia masónica hispalense con trayectoria entre 1870 y 1886, que pasó por múltiples escisiones e interrupciones y en su origen estuvo auspiciada por el Grande Oriente Lusitano. Dos años después de que Benjumeda Toscano causara baja en ella, la logia abandonó los auspicios del Oriente portugués debido a la nueva constitución que éste promulgó pretendiendo se jurara en todos los talleres de su obediencia. 
En el año de adscripción de Benjumeda, el 1876, esta logia estrechó lazos con las de Canarias "Hijos del Teide n.º 94" y "Nivaria". La Razón ponía especial interés en impedir que quienes habían renegado de la masonería reingresaran malintencionadamente, para lo cual elaboraba amplios y minuciosos historiales de sus miembros. En dicho año de 1876 contaba con 92, entre los que había 13 abogados, 7 médicos y 6 ingenieros, además de propietarios, estudiantes, industriales, militares y artistas, mas algunos catedráticos, farmacéuticos y marinos. Fueron 22 los que, como el médico vecino de nuestra Villa, resultarían borrados por falta de asistencia y descubiertos con el Tesoro.

En el año al que nos referimos constituían la élite de La Razón:

—Joaquín Casanovas, propietario.
—Manuel García Peña, propietario.
—Ricardo Rodero Ramírez, médico.
—Braulio Ruíz, abogado.
—Ildefonso F. de Pedro Gómez, tenedor de libros.
—José Fitó, mecánico.
—Rafael García Murillo, farmacéutico.
—José Álvarez Astolfi, industrial.
—Antonio Aguilar, industrial.
—Joaquín Delgado, farmacéutico.
—Carlos Domínguez del Pino, ingeniero.
—Antonio Álvarez de Corrales, comerciante.
—Antonio Ortíz, industrial.

Colegas masones de Benjumeda en la logia La Razón en el indicado año de 1876 fueron el referido Ricardo Rodero Ramírez, médico cirujano residente en Sevilla (calle Argote de Molina n.º 23) y natural de Santa Cruz de Mudela (Ciudad Real), casado con Carmen Castro Elías; Vicente Chiralt y Selma, médico natural de Valencia y residente en Sevilla (calle Don Remondo n.º 13), casado con la algecireña María Rodríguez de Linares y Morillo; Luis Góngora Joanido; Rafael Lasso de la Vega y Chinchón*; Ricardo Monsalve Labrador, médico natural de Sevilla (calle Pureza n.º 22), casado con la también sevillana Josefa Ruíz Huchera; Manuel Porrúa; y Rafael Tuñón y Lara, natural de Arjona (Jaén) y vecino de Sevilla (calle San Eloy n.º 48).

* Quizá el Francisco Javier de la Vega y Chinchón (1828- 1885), catedrático de Patología General en la Escuela Libre de Medicina y Cirugía de Sevilla, hijo y padre de médicos. Ver La Masonería en Sevilla y provincia en el último tercio del siglo XIX. Eduardo Enríquez del Árbol. Diputación de Sevilla, 2011.

(3) Las hermanas Amparo, de 25 años; Concepción, de 21 (luego esposa de Benjumeda Toscano); Antonia, de 19; y María de los Reyes Rey González, de 15, hijas de Trinidad Rey Romero y de María Ana, vivían con la cabeza de familia Mariana (María Ana) González González, viuda de Trinidad, en la calle Teodosio n.º 5, en Sevilla en el año 1875. Mariana era natural de Dos Hermanas.
En esta casa de la calle Teodosio vivió Carlos Pineda Ferrari (ver nota 6), según la Guía de Sevilla y su Provincia del año 1895.

(4) El médico José Payán Romero vivía en la Calle Real n.º 22 en 1875. Era natural de Camas, nacido el 16 de septiembre de 1844, y estaba casado con Manuela Gutiérrez Moreno, también nacida en Camas, el 19 de enero de 1853. Tenían un hijo, Alejandro Payán Gutiérrez, nacido en Castilleja el 25 de marzo de 1875; una sirvienta, Francisca Vázquez Moreno, nacida en Bormujos en 1820; y una ama de cría, Amparo Aguayo, nacida en Mairena en 1825. Esta familia Payán se estableció en nuestra Villa en 1873.
"José Payán Romero, Médico titular de esta Villa; Certifico que a las 10 de la noche del día de ayer y a consecuencia de una tuberculosis pulmonar ha fallecido el Ilustrísimo Sr. D. Mel. Benjumea (sic) y Toscano, Médico de S. M. la Reina Madre D.ª Isabel II, condecorado con la encomienda de Isabel la Católica, casado, de 38 años, el cual vivía accidentalmente en el Palacio de S.M. el Rey, calle Real n.º 59.
Y después de reconocer en su cadáver las señales de la descomposición pútrida, firmo la presente en Castilleja de la Cuesta a 9 de septiembre de 1885. Licenciado José Payán".

(5) Miguel Rey González, otro de los hermanos listados en la nota 3 y testigo de la defunción de su cuñado el médico masón Benjumeda en Castilleja como acabamos de ver, vivía en 1895 en la calle Martínez Montañés n.º 27 en Sevilla, y estaba casado con la onubense de Trigueros María de los Dolores Muro Cerezo, con la que tenía a Rita, de 20 años, Miguel, de 18, Trinidad, de 16 (residente en la Academia Militar de Toledo), Antonio, de 14, y Rafael Rey Muro, de 11.

(6) Carlos Pineda Ferrari, propietario, era natural de Sevilla y vivía en nuestra Villa en la calle Marqués de Loreto n.º 17, donde murió por tuberculosis pulmonar el 23 de enero de 1904. Participó frecuentemente en el mundillo de la administración de nuestra Villa. Estaba casado con María Rey (v.s.) —cuñada de Benjumeda Toscano—, y al morir su cadáver fue trasladado a la ciudad de Sevilla para su entierro.
Carlos era hermano de Francisco, nacido en Castilleja en 1862. Los padres de ambos fueron Carlos Pineda García (6a), nacido en 1830, y María Dolores Ferrari Tresierra (6b), nacida en 1831. 
Hermana de Carlos y Francisco fue Dolores Pineda Ferrari (1854-1915), quien se casó con el abogado Ricardo Franco Lozano, nacido en Sevilla en 1850. Tuvieron, entre otros, a Dolores Franco Pineda, nacida en Sevilla en 1889 y fallecida con 111 años de edad. Esta Dolores, casada con Antonio Esquivias Zurita, fue madre, entre otros, del general artillero Manuel Esquivias Franco (6c), al cual hemos conocido homenajeando a Hernán Cortés en la Calle Real de nuestra Villa y en un turbio asunto ligado al golpe de Antonio Tejero (ver Los olvidados, 12g. Febrero de 2021).
Otra hermana, Maria Antonia Pineda Ferrari, también nació en Castilleja de la Cuesta, en el año 1865. Se casó con el escribano Fernando Ganzinotto Echevarría, nacido en Sevilla. Él era viudo al casarse, con una hija, Elena Ganzinotto Ayala, nacida en Sevilla 1885. En 1895 vivían todos en la sevillana calle Espíritu Santo n.º 29, pero habían estado avecindados en nuestra Villa (6d).
Francisco de Paula Pineda, abuelo paterno de los mencionados Pineda Ferrari, era de Grazalema (Cádiz).

(6a) Carlos Pineda García había comprado la casa-hacienda de la calle Marqués de Loreto (o de Enmedio) —en la manzana entre dicha calle, la de Manuel García-Junco y la Calle Real— al matrimonio del título homónimo marqueses Pablo Capetillo y Nicolasa del Campo tras fallecer ésta el 3 de abril de 1892. Vendería la referida hacienda seis años después a Manuel de la Calzada Alonso*. La propiedad terminó, antes de su derribo, en manos de los García-Junco.

* Quien, nacido en 1858 y muerto en 1935, y casado con Carmen Vargas-Zúñiga y Vargas-Zúñiga (1861-1932), tuvo nada menos que 15 hijos. Y entre ellos, a María de Gracia Josefa.
"Miguel de Vargas y Camargo, [quinto] señor de la Oliva de Plasencia y Plasenzuela, comendador de Castilleja de la Cuesta en la Orden de Santiago. Casó con Elvira de Trejo y Carvajal, heredera del señorío de Grimaldo y Las Corchuelas. Sucedió su hija Inés de Vargas y Trejo, como II condesa de la Oliva de Plasencia". Wikipedia.
El XIII conde de la Oliva de Plasencia, Felipe de Vargas-Zúñiga y Montero de Espinosa (1895-1977), se casó con su prima María de Gracia Josefa de la Calzada y Vargas-Zúñiga, hija de Manuel y Carmen, los mentados dueños de la casa-hacienda de la calle de Enmedio.

(6b) Era hija de María Dolores Tresierra Quintana, nacida en Arispe, Sonora (México), y del comerciante genovés Antonio Ferrari. Y nieta de Alonso Tresierra Cano, casado hacia 1787 en España con María del Rosario Quintana Peralta. 
Alonso Tresierra Cano fue intendente de Arispe, y había nacido en Chiclana de la Frontera en 1762. Era hijo de Nicolás Tresierra, gaditano, y de Isabel Aragón Cano, chiclanera, y nieto de Félix Tresierra, nacido en Cádiz. Estos Tresierra gaditanos estaban especializados en el comercio colonial. Un tío del intendente, Andrés Aragón Cano fue comisario del Santo Oficio de la Inquisición.

(6c) Para completar la información que tenemos del general Esquivias en su relación con Castilleja mencionaré un hecho significativo y definitorio, sociológicamente hablando. En los meses de la intentona de Tejero en el Congreso y con ocasión de la festividad del domingo de Resurrección, unos delegados de la hermandad de Santiago fueron a ver al general con la intención de hacer traer al pueblo a la banda de música de La Legión, al completo con sus gastadores y su carnero. Esquivias remitió a los cofrades a otro mando, y aquel domingo señalado se logró que los legionarios desfilaran por las calles castillejanas.
Lo que no era óbice para que los susodichos cofrades, en conversaciones privadas con íntimos y allegados, opinaran que los militares son unos vagos enemigos del trabajo o que los legionarios en concreto constituyen la hez y la basura de la sociedad.
Da que pensar el doblez mental en que viven algunos de nuestros paisanos, en cómo concilian en su interior personal posturas tan antagónicas, en cómo son capaces de desarrollar tanta hipocresía.

(6d) Vivían en la Calle Real n.º 30 en agosto del año 1875 Fernando Ganzinotto Morcillo*, nacido el 30 de mayo de 1827 en Sevilla, de profesión escribano, con 2 meses de residencia en nuestra Villa; su esposa Mercedes Lerdo de Tejada Dominé**, nacida el 20 de junio de 1834 en Sevilla, con 2 meses de residencia; Matilde Ganzinotto Echevarría, nacida el 18 de agosto de 1853 en Sevilla, soltera, 2 meses de residencia; Fernando Ganzinotto Echevarría, nacido el 18 de agosto de 1856 en Sevilla, soltero, estudiante, con 2 meses de residencia; Concepción Ganzinotto Echevarría, nacida el 30 de diciembre de 1859 en Sevilla, con 2 meses de residencia; Mercedes Valleras Lerdo de Tejada, nacida el 21 de marzo de 1861 en Sevilla, con 2 meses de residencia; y dos sirvientas de Santiponce (Sevilla): las hermanas Adela y Encarnación Amaya Muñoz. 
En esta casa vivía también Gabriel Ortiz Navarro, jornalero castillejense, con toda su familia.

* "Fernando Ganzinotto Morcillo, nacido en Sevilla en 1827, aparece como 'Escribano Público por Oficio' entre los años 1853 al 1872. Domicilio, calle Vizcainos n.º 24. Casado con Matilde Echevarría Delgado (fallecida en Sevilla en 1830) y posteriormente se vuelve a casar con Mercedes Lerdo de Tejada Dominé (fallecida el 30/05/1886)". https://www.celsopareja-obregon.es/2018/06/apellido-ganzinotto.html

** José Antonio Lerdo de Tejada San Román, nacido en Cádiz en 1799, y María Teresa Dominé Mena, nacida en Sevilla, tuvieron a Mercedes Lerdo de Tejada Dominé, quien se casó ¿en primeras nupcias? con el gaditano Antonio María Valleras (o Balleras) Monroy, y tuvieron dos hijos: José María y Mercedes.
Hermanas de Mercedes Lerdo de Tejada Dominé fueron Josefa y Margarita. La primera, nacida en Sevilla en 1828 y fallecida en 1902, estaba casada con Francisco Taviel de Andrade y Comesaña (1833-1870), con quien tuvo a José, Francisco Javier, Enrique, Mercedes, Luis y Sofía. Y la segunda, también nacida en  Sevilla, estaba casada con José María Chacón, con quien tuvo a José Ignacio, Fernando y Teresa.
En cuanto a la Mercedes Valleras Lerdo de Tejada que, con 14 años de edad, también vivía en la casa de la Calle Real según el padrón arriba expuesto, parece ser hija del primer matrimonio de la esposa del escribano Ganzinotto. De esta Mercedes Valleras sabemos lo siguiente:

"Esquela de aniversario de don Luis Hernández Pinzón Ganzinotto, Teniente Coronel de Caballería, Gran Cruz de María Cristina, nieto del Almirante Hernández Pinzón, muerto por Dios y por España vilmente asesinado por los marxistas en Moguer (Huelva) su pueblo natal, el 22 de julio de 1936. Viuda, doña Dolores Garrido Garrido. Hija, doña María Teresa. Hermanas, doña María Victoria y doña María de la Concepción. Tía, doña Mercedes Balleras y Lerdo de Tejada. Primos, don Luis, don Francisco y don Fernando Lerdo de Tejada y Ganzinotto". José Miguel de Mayoralgo y Lodo. Movimiento Nobiliario 1931-1940. Real Academia Matritense de Historia y Genealogía.

"Luis Hernández-Pinzón y Álvarez de Vides (Moguer (Huelva), 23 de diciembre de 1816 - ibídem, 22 de febrero de 1891), fue el vigésimo octavo Capitán General y Almirante de la Real Armada Española en la época de Isabel II, dirigió la escuadra del Pacífico en la guerra hispano-sudamericana. Desciende de Martín Alonso Pinzón, codescubridor de América, formando parte del Linaje Hernández-Pinzón". Wikipedia.

María Teresa Balleras y Monroy, viuda del almirante Hernández-Pinzón, falleció en el Puerto de Santa María el 6 de septiembre de 1911.


Marca de maestro cantero medieval

El germen de la masonería (1) hispánica aparece en el siglo XVIII, aunque movido por élites extrajeras iniciadas en otros países, sobre las que recaerían los procesos inquisitoriales —a instancias del Vaticano y refrendados por Fernando VI— al fomentarla en nuestro país. Al respecto dice Heron Lepper que era "algo exótico cultivado por el selecto grupo de ilustrados aristócratas, aun cuando en los puertos de mar pudiera tener una acogida más amplia entre los marineros y comerciantes" (2). El cambio se produjo con la invasión napoleónica, cuyos soldados convirtieron a la masonería en una herramienta al servicio del imperialismo galo. Los "afrancesados", especialmente los madrileños, se adscribieron a ella de inmediato, formando una Gran Logia Nacional, pero Fernando VII desde 1814 exacerbó la represión, obligándolos a formar sociedades secretas que actuaban en la clandestinidad, tal y como lo hacían los comuneros, iluministas, carbonarios, anilleros o reformadores. Hacia la mitad del siglo XIX  la masonería estaba organizada en el país, tras varias amnistías, pero a partir de entonces entra en una profunda crisis, hasta su recuperación a la llegada de la Revolución Septembrina. A pesar de todo ello, la obediencia de la logia La Razón (v.s.) al Gran Oriente portugués denota que en España la situación no era óptima, ni mucho menos. Durante la Segunda República experimentó un auge notabilísimo, con un enorme calado en los cuarteles.

(1) "La palabra masón viene del francés maçon (persona hábil que hace o moldea algo, albañil), y procede de makon, vocablo germánico que significa hacer. Su raíz indoeuropea es *mag- (amasar, amoldar). De la palabra masón se derivan masonería y francmasonería". etimologias.dechile.net

(2) John Heron Lepper. Freemasonry in Spain under Fernando VII. Ars Quatuor Coronatorum, n.º 61, 1948.

El siguiente masón decimonónico que vamos a documentar es Eduardo Borges Alegre, cuyo padre, del cual trataré de inmediato, también perteneció a una logia. Nacido Eduardo en nuestra Villa en 1849, he aquí su partida de bautismo:




Eduardo Antonio. En la villa de Castilleja de la Cuesta, correspondiente a la provincia de Sevilla, Abadía de Olivares, en once de Abril, yo, Dn. Antonio García de la Reguera, Cura ecónomo de la Iglesia Parroquial de N. Sra. de la Concepción, bauticé solemnemente a un niño que nació el día seis del corriente, hijo legítimo de Dn. Antonio Borges y Navarro (1), natural de Vélez-Málaga, provincia de Málaga, Profesor de Farmacia, y de Da. Adelaida Alegre de los Ríos, natural de la ciudad de Manresa, Principado de Cataluña, siendo sus Abuelos paternos Dn. Juan de Dios Borges Díez y Da. Juana Navarro y Fernández, naturales y vecinos de la ciudad de Vélez-Málaga, y los maternos Dn. Manuel Alegre y Monasterio, natural de la Villa de Sellens, Principado de Cataluña, y Da. María de los Dolores de los Ríos y Carpio, natural de la ciudad de Tarifa, provincia de Cádiz; se le puso por nombre Eduardo Antonio José María de los Dolores Adelaida Juan de Dios Juan Bautista Manuel Celestino, y fueron sus padrinos Dn. José María Rodríguez, natural de la ciudad de Sevilla, vecino de la villa de Valencina, Profesor de Medicina y Cirugía, de estado soltero, y Da. María  de los Dolores de los Ríos, abuela materna de dicha criatura, a quienes advertí el parentesco espiritual y demás obligaciones que por él contraen, siendo testigos José Núñez Oliver y José Ortíz Pinto, naturales de esta villa, de oficio jornaleros. Y para que conste extendí y autoricé la presente partida en el Libro de Bautismos de esta Parroquia en once de Abril de mil ochocientos cuarenta y nueve. Antonio Reguera.

En 1875 vivían en la calle Conde de Barajas n.º 25 en Sevilla Antonio Borges Navarro, de 64 años de edad, natural de Vélez-Málaga, licenciado en farmacia, hijo de Juan de Dios y de Juana, difuntos; su esposa Adelaida Alegre de los Ríos, natural de Manresa, de 40 años de edad, hija de Manuel, difunto, y de Dolores. Y sus hijas María Borges Alegre, nacida en Castilleja de la Cuesta, de 22 años de edad, casada; y Antonia Borges Alegre, nacida en Sevilla, de 11 años de edad. Mas Manuel Tena Sánchez, natural de Cazalla de la Sierra (Sevilla), de 16 años de edad, estudiante, y Josefa Carmona Ruíz, natural de Marchena, soltera, de 50 años de edad, criada, hija de José e Isabel.
Hay otra hoja censal de la misma fecha y domicilio pero con ciertas variaciones. En esta Antonio tiene 69 años y Adelaida 46, y figuran su hija María Borges Alegre, de 26 años, nacida en Castilleja de la Cuesta. Y además José Aguilar Cepeda, natural de La Palma del Condado (Huelva), de 21 años, soltero, estudiante, hijo de Francisco y Trinidad, redimido del servicio militar por 10.000 reales de vellón (2); Eduardo Enrique Alegre, nacido en la Isla de San Fernando (Cádiz), de 18 meses de edad, hijo de Emilio y María; y la mentada criada Josefa Carmona ahora con 60 años de edad.

(1)  "El boticario Antonio Borges en el piso alto de su casa escribía fórmulas terapéuticas en su grasiento libro de brebajes y ungüentos aprovechando un claro que la ausencia de clientes aquel martes había producido, cuando sintió el fragor de la columna, y  asomándose al balcón en el hueco que Adelaida su mujer le hizo, observó con detenimiento, creyendo reconocer el rostro pesaroso y contrito del teniente Domingo Moriones y el del comandante José Portal". Historia de los apellidos, 21v. Julio de 2020.

"La casa siguiente al oeste del bloque que compró Montpensier, la número 71, correspondía a una botica, su titular don Antonio Borges Navarro, natural de Vélez Málaga, llegado a Castilleja en 1847. Casado con una jovencísima catalana, Adelaida Alegre Ríos Carpio, tenían entonces dos niños: Salvador y Gertrudis, nacidos en nuestra Villa". Historia de los apellidos, 21q. Junio de 2020.

(2) Ver sobre los Cepeda originarios de La Palma y avecindados en nuestra Villa Los olvidados, 12f. Febrero de 2021.
En La Palma parece haber tenido intereses los Borges. En esta localidad onubense Eduardo Borges adquirió una suerte de tierra llamada Anató, y luego por medio de su apoderado José Escacena Zúñiga la vendió a Gabriel Cruz Moreno el 17 de enero de 1888, aunque por un defecto formal en el poder que otorgó, el registrador de la Propiedad de La Palma se negó a inscribir la compraventa.

Eduardo Borges Alegre poseyó el nombre simbólico de "Roma 2º" y fue iniciado en la logia Neptuno n.º 57 el día 12 de octubre de 1872, siendo entonces de 24 años de edad y licenciado en Ciencias. Era la Neptuno n.º 57, que vio la luz en 1872, una importante logia sevillana con crecido componente obrero, de oficios muy diversificados. También fue una de las logias más duraderas, con actividad durante 20 años. Hasta 1876 estuvo adscrita al Grande Oriente de España. El 32 % del total de sus miembros era de Sevilla y provincia. Fundador y figura destacada en ella fue el marqués de Palomares del Duero, Santiago Vinent Valiente, con domicilio en la sevillana plaza del Duque.


El Día, 16 de mayo de 1897

Eduardo Borges escribió un Compendio de Agricultura, fundado en las prácticas modernas. 1896. Una colección de Ejercicios y problemas de geometría y trigonometría, impreso por Viuda de Lara en Toledo, 1899. Y unos Elementos de Matemáticas. Álgebra, impreso por Florentino Serrano en Toledo, 1901. 



Eduardo Borges Alegre falleció en Málaga en febrero de 1903. Estaba casado con Enriqueta Fe Pabón, la cual recibió una pensión de viudedad de 875 pesetas. El matrimonio se había celebrado el 28 de marzo de 1874. Tuvieron varios hijos, de los cuales daré noticia.

Nada más fácil de ver que la continuidad entre los bloques de granito que los maestros canteros tallaban, y la facturación del ladrillo cocido al horno, comenzado éste a usarse hacia  el 3.500 antes de Cristo, en el Antiguo Egipto. La similitud que nos interesa ahora entre las dos clases y hechuras de material de construcción es la marca de sus fabricantes. En nuestra Villa no hay vestigios de estas marcas en ladrillos antes del siglo XIX, y las que aparecen de dicha época se pueden observar exclusivamente en el murete que sostiene la verja de la fachada del convento de las Irlandesas (1). Son dos en concreto las que están documentadas: la de Pickman y la de Gómez, que corresponden a unas sólidas piezas de barro horneado de gran calidad y perfecto acabado. Ya vimos los ladrillos de Pickman usados para edificar el palacio de Montpensier (2). Los de la marca "Gómez", un par de cuyos ejemplares  pueden contemplarse bajo la referida verja a ras del suelo, no quedan a la zaga en lo que respecta a solidez cuidadosamente elaborada.
Coexisten con las iniciales de nombres y apellidos algún tosco dibujo, como el de una calavera grabada con mano torpe en la cara de un ladrillo, de cráneo alargado en forma de pera invertida y con las tibias cruzadas tras la nuca. También hay cruces estilizadas con rayos que parten de sus centros, o acaso tachaduras superpuestas. Y un extraño patrón de líneas que se intersecan, formando un entramado al que es difícil encontrar significación. "Marx", reza uno de los grafitis. Y el más reciente de "Alcántara, 2019" alude a uno de los apellidos más comunes del pueblo. Hay quienes parecen querer dejar constancia perdurable de su paso por la vida, al contrario que el poeta Machado (3): "Nunca perseguí la gloria, ni dejar en la memoria de los hombres mi canción".



Dos ejemplares de ladrillos marca "Gómez" bajo la verja del convento de las Irlandesas

Inspeccionando detenidamente la amplia muestra de signos lapidarios grabados anónimamente en los ladrillos de la fachada del viejo palacio de Antonio de Orleans podría extraerse, en algunos casos, la conclusión de que fueron realizados por obreros de la propia fábrica, quizá cuando todavía el barro estaba blando, antes de la cochura. Apenas legibles, con los bordes de los apresurados trazos de punzón semiborrados por la erosión, bajo la capa ennegrecida de reseco musgo, se distinguen todavía añejas caligrafías que rememoran letras capitales decimonónicas, en su mayoría representando iniciales de nombres de personas, al parecer.

(1) Más moderna que el convento es la iglesia de Santiago actual, cuyos materiales de albañilería, de mucha menor calidad y factura, adolecen de cualquier signo identificativo de fabrica. Esta iglesia, como es sabido, fue reformada desde sus cimientos a partir del 26 de junio de 1883 a costa de la viuda marquesa del Loreto, Nicolasa del Campo, en memoria de su esposo Pablo Capetillo. Por tanto, a los efectos que nos ocupan, el edificio carece de interés.

(2) "Otro de los suministradores de material para la construcción del palacio castillejano de los Montpensier fue la fábrica de Pickman y Cía, constando que el 19 de agosto de 1854 se pagó a esta fábrica por dos millares de ladrillos corianos raspados. (Archivo de la Fundación de los Infantes Duques de Montpensier. Castilleja, gastos de junio a noviembre de 1854). Luego comentaremos la visita que en 1877 Alfonso XII, nuero del duque Antonio de Orleans, hizo a la fábrica de Pickman, en la que los obreros "modélicos, ejemplares y productivos", en fila, repeinados y vestidos de domingo, ovacionaron al monarca". Historia de los apellidos, 21n. Mayo de 2020.

(3) Machado es otro de los apellidos ampliamente distribuidos en la Castilleja de la segunda mitad del siglo XIX. Tengo constancia verbal del parentesco de la familia sevillana del poeta Antonio Machado con estos paisanos nuestros, aunque todavía no me he dedicado a establecer documentalmente una genealogía que lo confirme. El mismo Antonio Machado Núñez perteneció a una logia masónica, La Numantina n.º 67. Con 62 años de edad en 1873, año de su ingreso en la masonería, fue nombrado miembro honorario de dicha logia el 22 de abril de 1877.
Derivado de "machar" (machacar), algunos etimologistas relacionan "macho" o "mazo" con el maçon francés que dio origen a masonería.
Gaditano como Benjumeda Toscano, el científico y político Antonio Machado Núñez (1815-1896) fue padre del folklorista Antonio Machado Álvarez, "Demófilo", y abuelo de los poetas Manuel y Antonio Machado Ruíz. Entre sus publicaciones están un Catálogo metódico y razonado de los mamíferos en Andalucía (Sevilla, 1869), un Catálogo de los peces (Sevilla, 1857) y Avifauna de Doñana: Catálogo de las aves observadas en algunas provincias andaluzas (Sevilla, 1854). Tuvo una actuación destacada en la Revolución de 1868 como miembro de la radical Junta Revolucionaria de Sevilla.




Algunos ejemplos gliptográficos en la fachada del convento de la Calle Real

El farmacéutico callerrealengo Antonio Borges Navarro (1), padre, como acabamos de exponer, de Eduardo Borges Alegre, perteneció también a La Numantina n.º 67 (2) al igual que Antonio Machado Núñez. Con el nombre simbólico de "Libertad", ingresó en ella el 3 de julio de 1872, con 62 años de edad. Provenía de otra logia, La Hispalense n.º 68 (2). Falleció el 22 de abril de 1877.

Antonio Borges Navarro presentó productos farmacéuticos en la Exposición Agrícola, Industrial y Artística sevillana de abril de 1858, obteniendo una mención honorífica. Los Montpensier, patrocinadores de tal Exposición, exhibieron plantas, maderas y frutos, instrumentos de jardinería, así como un toro y dos vacas de raza suiza, cuadros, esculturas, bordados de plata y oro, lujosas encuadernaciones, y ricos muebles tallados. 
La Exposición se celebró diez años después de la llegada de los Montpensier a Sevilla y diez años antes de la Revolución de Septiembre que destronó a Isabel II. El ganado se expuso en la Plaza de Armas, la maquinaria agrícola en el Patio del Príncipe y los objetos en los salones del Real Alcázar. La entrada, a 4 reales los días de evaluación del jurado y a 2 los restantes, para facilitar el acceso a todas las clases sociales.
Entre los 25 artículos del Reglamento, el 8º especificaba: "Los expositores enviarán sus efectos convenientemente preparados para que lleguen sin deterioro y para que puedan colocarse en los mostradores. Las semillas vendrán en cajas, sacos o vasijas; los líquidos bien embotellados; y los demás efectos de modo semejante según su naturaleza".

(1) Otra de sus hijas fue Aurora, nacida en Castilleja el 24 de abril de 1853. En la partida de bautismo, efectuado en la iglesia de la Calle Real, figura su abuelo materno Manuel Alegre Monasterio como Primer Comandante de Infantería de los Ejércitos Nacionales, natural de Sellens. Fueron sus padrinos su hermano Eduardo Borges, y una tía de estado honesto, Florentina Alegre de los Ríos, también natural de Sellens.
Si bien Manuel Alegre Monasterio intervino como oficial en la carga contra los facciosos carlistas efectuada en el Coll de Santa Magdalena, expulsándolos de sus posiciones, según parte de guerra emitido en Igea el 26 de febrero de 1823, tal y como se publicó en El Universal del 3 de marzo de 1823, luego aparece procedente del ejército carlista, acogido a los beneficios del convenio de Vergara, según La España del 15 de septiembre de 1850, por lo que es de suponer que cambió de bando en al menos tres ocasiones. Se le menciona por última vez en El Correo Militar del 16 de junio de 1883.

(2) La Numantina n.º 67 fue una logia sevillana de inciertos comienzos. La carencia de documentación envuelve a los orígenes de esta logia en tinieblas. Al parecer fue fundada el 12 de septiembre de 1872, según inscripción en el Gran Oriente Lusitano, aunque otra fuente sitúa sus comienzos en el año 1871. En su estructura socio-profesional responde a un perfil de alta y media burguesía (abogados, propietarios, dueños de buques, escribanos, médicos). La Razón n.º 47 de Benjumeda Toscano (v.s.) nombró miembro honorario al venerable maestro de esta Numantina José López Padilla, "Eolo".
En La Hispalense n.º 68 predominaban los comerciantes y los empleados. Más de un tercio de sus miembros eran extranjeros: dos italianos, un francés, un inglés y un suizo.

Dos años llevaba inscrito Eduardo Borges en la masonería hispalense cuando lo encontramos en un censo de la capital, viviendo con su hijo de 3 meses y con sus suegros: en 1873 viven en la sevillana calle del Espejo n.º 1 Tomás Fe Delgado, natural de Jaén, de 45 años, agente de negocios, hijo de Ramón y Gabina; su esposa Josefa Pabón (1); Eduardo Borges Alegre, nacido en Castilleja de la Cuesta, de 26 años, casado, licenciado en Ciencias (corrió la suerte de quintos en Sevilla en el año de 1869: sacó el n.º 112 ó 113 y fue redimido por el Ayuntamiento); y Eduardo Borges Fe, de 3 meses de edad, natural de Sevilla. Prontamente conoceremos el trágico final de este lactante.

(1) En 1895 vivían en la calle Mendoza Ríos n.º 24 de Sevilla Josefa Pabón Fernández, viuda de 57 años de edad, natural de Sevilla, hija de Joaquín y Luisa; su hija Enriqueta Fe Pabón, de 36 años, casada, natural de Sevilla e hija de Tomás y Josefa; y sus nietos, —hijos de Eduardo Borges Alegre y Enriqueta Fe Pabón—, Antonio Borges Fe, de 15 años, natural de Sevilla, estudiante, Tomás Borges Fe, de 10 años, natural de Madrid (1a), y Enriqueta Borges Fe, de 17 años, natural de Sevilla.
Cinco años después viven en la calle Torrejón n.º 22 de dicha ciudad Antonio, con 20 años, militar; su abuela Josefa Pabón, viuda, y su madre Enriqueta Fe, casada.
En esta calle Torrejón vivían José Fe Delgado, natural de Jaén, su esposa Rosario Escalona García, y sus hijos Candelaria, Julia, José —dibujante de 28 años de edad (1b)—, Higinia, Mercedes, Angelina y Enrique Fe Escalona; mas una cuñada, Juana Escalona García, de 70 años, viuda, natural de Aznalcázar (Sevilla), y un sobrino de 31 años, José Sánchez Escalona, soltero, natural de Sevilla.

(1a) Los cuatro hijos varones de Eduardo Borges y Enriqueta Fe siguieron la carrera de las armas, cada uno con muy diferente suerte. En la próxima entrada expondremos algunos detalles de sus biografías.

(1b) "Un telegrama de Sevilla expresa: En la Fábrica de Tabacos ha ocurrido una desgracia que pudo tener tristísimas consecuencias. A una altura de siete metros hallábanse trabajando seis albañiles. A espaldas de éstos había, para mayor seguridad, una red metálica. Al apoyarse en ella cayeron todos sobre otra red de cuerdas que había a una distancia de cuatro metros del andamio. Falló el cable que sostenía dicha red, cayendo los albañiles al suelo. Todos tienen contusiones. Uno de ellos tiene fracturada una costilla. El delineante Jose Fe Escalona tiene una herida en la frente. Por fortuna de todos, la red de cuerdas tenía la distancia de ella al suelo de tres metros". Diario de Reus, 27 de julio de 1900.

"En 1887 la real fábrica pasó a manos de una compañía arrendataria constituida por el Banco de España y un grupo de accionistas privados. Esta compañía introdujo máquinas de vapor para picar tabaco. En 1902 la Compañía Sevillana de Electricidad facilitaría la mecanización con electricidad de la fábrica y en 1908 la mecanización se extendió al empaquetado. Entre 1916 y 1925 la mecanización se introdujo para el liado de cigarrillos. Estas medidas industriales y capitalistas, lejos de mejorar la industria, produjeron una disminución de su riqueza. Si en el siglo XIX la fábrica daba empleo a 6000 personas y el Estado se encontraba desbordado por la demanda, en 1925 solo daba empleo a 1844 personas. [...] El traslado de la Universidad a este edificio se produjo de forma escalonada entre 1954 y 1956. La transformación del edificio, supuso una obra de profundo calado, realizada por los arquitectos Alberto Balbontín de Orta, Delgado Roig* y Toro Buiza". Wikipedia.

Este delineante, José Fe Escalona, sobrino de Eduardo Borges Alegre, falleció, jubilado de la administración de la Fábrica de Tabacos de Sevilla, en septiembre de 1934.

* Balbontín de Orta y Delgado Roig diseñaron  y construyeron la barriada de la Inmaculada Concepción de Castilleja de la Cuesta, bajo los escándalos financieros del alcalde José María Cuesta Valladares.

"De poco tiempo después es la carta que el gobernador civil Fernando Coca de la Piñera dirige a la señora doña Aurora Balbontín, fecha en Sevilla el 22 de agosto de 1945:
'Muy Sra. mía: fue en mi poder su tarjeta y con esta fecha escribo al Marqués de Esquivel, Delegado de Auxilio Social, para ver si es posible pueda darle colocación a su patrocinada; asi pués, que se presente a dicho Sr. Le saluda atentamente su affmo., Fernando de Coca'.
La destinataria añade de su puño y letra:
'Sagrario, llégate de seguida pues según me dicen todos es persona buenísima el Sr. Marqués de Esquibel y que se encuentra, y así que ya te coloque en algún comedor o algo parecido. Te saluda, y manda recuerdos, Aurora Balbontín' ". Los olvidados, 6b. Noviembre de 2020.


Instituto Anatómico Forense

Alberto Balbontín y Antonio Delgado Roig también trabajaron juntos en el complejo de la Facultad de Medicina, en las traseras del sevillano Hospital de las Cinco Llagas, en 1947, en concreto erigiendo el edificio de Ciencias Básicas. Algunos años antes, durante la República, otro arquitecto, Gabriel Lupiáñez, realizó el Instituto Anatómico Forense en dicho complejo universitario. Gabriel Lupiáñez Gely tenía un hermano, boticario, que vivió en la calle Virgen de la Merced de dicha barriada de la Inmaculada:

Año 1960. Virgen de la Merced n.º 31. José Lupiáñez Gely (1), nacido el 19 de julio de 1905 en Sevilla, farmacéutico (2); su esposa  Salud García-Tapial, nacida el 15 de mayo de 1906 en Sevilla; hijos, María Teresa, nacida el 17 de junio de 1928 en Sevilla, estudiante; Gabriel, nacido el 9 de septiembre de 1938 en Sevilla, estudiante; Isabel, nacida el 19 de septiembre de 1939 en Sevilla, estudiante; y Salud, nacida el 12 de junio de 1941 en Sevilla, estudiante.

Año 1970, diciembre. Calle Virgen de la Merced n.º 16 (nuevo). Salud García-Tapial Valverde (3), hija de Domingo y Salud;  su hijo Gabriel Lupiáñez García-Tapial, nacido en Sevilla el 9 de julio (o septiembre en el censo anterior) de 1938, empleado en la Administración de Justicia, hijo de Pedro (sic) y Salud. A este Gabriel, empleado, le robaron un Seat 850, recuperado por la policía el 19 de septiembre de 1971. Su hermana María Isabel Lupiáñez García-Tapial estaba casada con Francisco Guillén Soriano, el cual falleció en Sevilla el 5 de diciembre de 2017 a los 85 años de edad. 

(1) José, hermano del arquitecto Gabriel Lupiáñez. Eran hijos de Gabriel Lupiáñez Estévez y de Teresa Gely Giroult, ella fallecida viuda en Sevilla el 19 de marzo de 1941. Otro día 19, pero de enero de 1942, falleció su hijo el sobredicho arquitecto Gabriel Lupiáñez Gely. Vivían en Sevilla en la calle Trajano n.º 51.

(2) En las temporadas vacacionales que pasaba la familia en Castilleja, José Lupiáñez, con su estruendosa moto Lambretta, se ganaba un suplemento ejerciendo de practicante a domicilio por el pueblo. Entonces el ambiente no estaba tan saturado de ruidos como hoy, y se podía oír todos los días y en toda la barriada, tras la hora de la siesta, cómo el practicante Lupiáñez arrancaba su Lambretta para hacer una ronda de inyecciones. Los Lupiáñez García-Tapial (2a) eran vecinos, pared por medio, de los Narbona García.


Moto Lambretta del año 1960

Lupiáñez aparcaba la Lambretta bajo su ventana, a la sombra de la primera mitad del día, y por la tarde la pasaba a la acera de enfrente junto a una casa creo deshabitada, donde el sol vespertino no podía injuriarla ya.
Fue, recuerdo, el primer vehículo a motor que apareció en la calle Virgen de la Merced. Repelente por su color de hueso sepulcral, por su forma de inodoro descascarillado, por sus ribetes de polvo grasiento, por su ácido olor a aceite quemado y a gasolina, y sobre todo por la remembranza de los asientos negros con los temidos tricornios de la guardia civil, que me hacían rodearla cuando subía por la calle arriba a cumplir con algún mandado de mi madre a la tienda de comestibles de don Juan Moreno o a buscar a los amigos para jugar un rato en el olivar. Era, por repugnante, un artefacto intocable para los niños de la calle. Un monstruo infernal, como de otra galaxia, que no casaba con aquel ambiente percibido dulcemente puro, amablemente familiar, blando, musical, perfumado y multicolor. 

(2a) La casa que fuera de José Lupiáñez en la calle Virgen de la Merced limita por su parte trasera con la que fue de Jaime (ver Los  olvidados, 12. Enero de 2021), el hijo de Santiago Garrigós, en la calle Virgen del Pilar, que hoy está en un proceso radical de reforma como se comprueba en esta foto tomada por una de sus ventanas exteriores: 


(3) Aun cuando Salud García-Tapial había fallecido en septiembre del año anterior,  todavía figuraba en este censo de diciembre de 1970, acaso por error, o quizá por intenciones menos inocentes, como la de que sus herederos pudiesen seguir cobrando la pensión de viudedad.


Ya desde los años de la II República se anunciaba en esta casa de la calle Santa María la Blanca en la que murió Salud la farmacia de su marido José Lupiáñez.

(Continúa en la entrada siguiente)

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Los olvidados, 12q.

  [...] la implantación de las organizaciones obreras parece que fue, y actualmente de manera notable, bastante débil en el Aljarafe. Quizás...