La obsesión por la castidad en fray Antonio Vázquez de Espinosa se manifiesta en toda su obra. Al menos por la castidad de los demás, que no por la suya. La suya hemos de situarla entre signos de interrogación en un paréntesis (¿era casto fray Antonio?) con pleno convencimiento de que la respuesta es inalcanzable. Quizá una Revelación Divina tajante e incontestable pudiera convencernos en un sentido u otro (1), y porque no creemos ni esperamos que tal fenómeno ocurra, no queda más remedio que dejar la pregunta en el aire, flotando en compañía de tantas y tantas otras que inquietan día y noche a nuestro espíritu.
En lo que respecta a reprimir cualquier actividad sexual de su prójimo, repito, fray Antonio era implacable. Usaba el Sexto Mandamiento como un mazo. Difícil es encontrar un capítulo de su obra en el que no se refiera a ello.
(1) O el testimonio debidamente validado de algún grumete sodomizado, de alguna mulata prostituida de cualquier bullicioso puerto, etc., etc., que surga como por milagro entre la infinita masa de escrituras judiciales que duermen en los archivos, muchas de ellas sin ojear todavía desde que el escribano las elaboró, cosió y almacenó. Quien esto escribe casi a diario se encuentra en sus jornadas archivísticas con un pliego que, doblado e inserto entre los folios de un cuadernillo, guarda intacto a la vista de investigadores desde siglos atrás alguna noticia, algún hecho más o menos importante. Al poder leerlo, al ser el primero que, tras su autor, lo lee, le embarga a uno cierta emoción. Lo más reciente que en esta línea he encontrado es un pedimento que Juan Vázquez de Morón hace al vicario de Villanueva del Ariscal Leonel de Lara solicitándole una sepultura en la iglesia de Santiago para enterrar a su mujer, doblado e introducido ajustadamente entre las costuras de un cuaderno según acostumbraban a hacer los notarios de la época. Luego veremos este asunto del entierro de Leonor García, madre de fray Antonio, del cual adelanto que la sepultura costó 8 ducados, y que Manuel de Sosa, sacristán de la iglesia castillejana dio fé de que, como había mandado Leonel, se ofreció dicha tumba en puja pública en los Ofertorios de las misas mayores de tres festividades seguidas, sin que a nadie interesara su adquisición, de manera que quedó como propiedad perpetua del padre de fray Antonio. Por fin Juan Vázquez de Morón consiguió la escritura de propiedad firmada por Juan Ramos Zambrano, cura de dicha iglesia de Santiago.
Por el mismo orden —o desorden— en que los voy transcribiendo desde las fuentes originales, publico los protocolos notariales referidos directamente a la familia Vázquez de Morón, y los que de una manera u otra están relacionados con ella, aun sin estar ordenados cronológicamente. La Historia, en esencia, es un ejercicio recordatorio, una práctica de la memoria, y a poco que se reflexione sobre estas actividades mentales se echa de ver que una de sus principales características es la fragmentación desordenada, siempre ajena a la línea del tiempo. Cuando recuerdo a mi padre, por ejemplo, su imagen salta hacia adelante o retrocede hacia atrás como caprichosamente, sin que mi capacidad cerebral pueda reconstruir en lógica continuidad un considerable tramo de su vida, y el resultado es una colección de "fotografías" que dista mucho de estar seriada en el patrón del antes y el después. Así en cierta manera se nos presenta la documentación escrita que los Archivos guardan, a pesar de los intentos de su catalogación. Y esto, que el pensamiento académico considera muy negativamente, para mí al contrario es una ventaja que acerca más la realidad histórica a ese proceso recordatorio que acabo de referir y que es ni más ni menos el más fiel reflejo de dicha realidad histórica. De manera que seguiré huyendo de una exposición del pasado presentada en forma de manuales narcóticos estructurados por capítulos y años que parecen ofrecer la solución a todos los enigmas que dicho pasado esconde, libros placenteros para mentes poco dadas al trabajo intelectual, y dedicaré mis esfuerzos a estos a manera de fogonazos más o menos perdurables, que iluminan aquí y allá en el cielo nocturno que es nuestra ignorancia las inquietudes y afanes de las existencias de nuestros pasados paisanos. De manera que, enciendo el foco de la aleatoriedad para escudriñar ora en un mes de un año, ora en otro de otro, sin más preocupación, porque además la moderna hipervinculación digital de textos proporciona la herramienta idónea para relacionar de manera inmediata y fácil hechos, lugares y personas.
El amigo de fray Antonio, Simón de Santillán, arrastra problemas. A Simón lo recordaremos demandando auxilio al carmelita —antes de que marchara a Indias— para desalojar de la cama de su madre a su amante cazador de zorzales: "Y para interrogarlos y hacer justicia el dicho Alcalde Ordinario fué a la Cárcel, y recibió juramento de la dicha Catalina Pérez, la cual declaró ser viuda y que ayer viernes por la noche la prendió el Alguacil porque la había hallado acostada en su cama con Antonio García, en las casas donde la confesante vive, y como lo halló acostados los prendió, a pedimento de Simón de Santillán su hijo". https://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2019/07/historia-de-los-apellidos-20a.html
Simón de Santillán e Inés de Morales su mujer debían 1.500 reales de principal y 3.584 maravedíes de costas de los 410 ducados en que vendieron 3 aranzadas y media de majuelo de los susodichos en término de Tomares en el pago del Pozo de Valtierra. Y lo debían a Cristóbal de Contreras (1), mercader de paños vecino de Sevilla. El 14 de junio de 1621 en Castilleja de la Cuesta ante el escribano Roque de las Cuevas y testigos pareció Pedro de Pineda, vecino de la Puebla junto a Coria, obligado de las carnicerías de nuestra Villa, y dijo que por mandado de Alonso Ramos, Alcalde Ordinario de esta Villa, y en virtud de requisitoria del licenciado Francisco de Rojas, Teniente de Asistente de Sevilla, está mandado entregar dicha cantidad al dicho mercader Cristóbal de Contreras, con que dé una fianza depositaria, y que cuando pareciere otra persona con mejor derecho a los 1.500 reales y a los 3.584 maravedíes de costas causadas en el pleito seguido contra dicho Simón de Santillán.
(1) El 13 de enero de 1638 los pintores sevillanos Francisco Pacheco y Juan de Medina se comprometieron con el mercader de paños Cristóbal de Contreras para ejecutar el dorado y la policromía del retablo mayor del templo del convento de Santa María de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo de monjas dominicas, fundado en 1586 en la collación de San Gil. Parece que, o porque la fundación no fue lo suficientemente rica o porque la comunidad dominica se excedió en los gastos destinados a las obras de la iglesia —habiendo de emplear, al efecto, las dotes de numerosas monjas profesas—, el dorado del retablo se retrasó unos seis años sobre lo previsto y obligó a la dicha comunidad dominica a pedir ayuda económica al referido mercader de paños Cristóbal de Contreras.
El escultor Juan Martínez Montañés otorgó una carta de pago a este mercader de paños Cristóbal de Contreras por cuenta del retablo de San Juan Bautista para la capilla que don Luis de Villegas tenía en este convento de la Pasión. Ver Aportación documental a los catálogos de Francisco de Ocampo y de Francisco Pacheco: sus intervenciones en el retablo mayor del convento de La Pasión de Sevilla. Lina Malo Lara. Laboratorio de Arte, nº 16, 2003, págs 417 - 425.
Juan Lázaro del Corral, vecino de esta Villa de Castilleja de la Cuesta, en nombre y voz de Simón de Santillán, padre y administrador de Diego y Catalina de Santillán [Catalina por su abuela la "viuda fornicadora"] sus hijos con Inés de Morales su primera mujer, difunta, con su poder dado ante Juan Gallegos, escribano público de Sevilla, en 25 de mayo de 1621; y Gerónimo de Amores, vecino de esta Villa, por lo que a él toca y en nombre de María Alonso su mujer, hija de los dichos Simón de Santillán e Inés de Morales, intervienen en el pleito por la viña majuelo del Pozo de Valtierra, que constaba entre los bienes que quedaron de la dicha Inés de Morales.
Sigo con un documento excepcional sobre maltrato doméstico en la Castilleja del siglo XVII, tema por desgracia tan de actualidad. El intransigente Simón de Santillán parece estar marcado por el estigma —casi siempre originado en la infancia— de la misoginia. Hizo encerrar a su madre en la cárcel, y ahora fuerza a su mujer.
En 31 de octubre de 1631 [error manifiesto] ante el escribano del Concejo de esta Villa y los testigos susodichos pareció Inés de Morales, mujer de Simón de Santillán, vecina de esta Villa, y dijo que por cuanto hoy su marido la ha apremiado a hacer una escritura de obligación de 1.500 reales (v.s.), y porque en razón de ello ha tenido ciertas pesadumbres, y por evitarlas, y por obedecer lo que su marido le manda, y por miedo del susodicho, y compulsa y apremiada va a hacer y otorgar la dicha escritura, por tanto que porque ella (roto) la vía y forma que mejor haya lugar de derecho, desde luego reclama la dicha escritura y cualquier juramento que en ella hubiere, para que no valga ni en juicio ni fuera de él, ni le perjudique a su persona y bienes, y dice y declara que lo hace compulsa y apremiada por el dicho su marido y por el miedo que le tiene, y no de su voluntad, y para que conste de lo susodicho pidió al presente escribano esta reestimación para guarda y conservación de su derecho, y a los presentes negó que le sean testigos [para mejor protegerse en el anonimato], y juró a Dios y a una cruz en forma de derecho que esta reestimación no la hace de malicia, sino por las razones que tiene dichas, y por saber el daño que le viene de hacer la dicha escritura; no lo firmó porque dijo no saber escribir, y a su ruego lo firmó por ella un testigo, siéndolos Antonio de Guzmán, Francisco Ximénez y Cristóbal de las Cuevas, vecinos de esta Villa. Escribano, Roque de las Cuevas.
En 13 de enero de 1619 Simón de Santillán, con su fiador Juan Lázaro, vecino de esta Villa, obtuvo en préstamo del Pósito 2 fanegas de trigo, que se obligó a devolver por el día de Santiago de julio próximo. Este mismo día, mes y año Miguel Vázquez, hermano de fray Antonio, fue testigo de otro préstamo de trigo —4 fanegas— a Juan Millán y a su fiador Sebastián de Chávez. Y Sebastián Pérez de Santillán, el otro hermano de Simón también involucrado en la delación que —carmelita por medio— llevó a Catalina su madre a la cárcel, da señales de vida en el otoño de 1617 al salir de fiador de Juan Cabrera por el préstamo de 3 fanegas de trigo que le concedió el Pósito.
Y aprovecho la persistencia retiniana de este último fogonazo sobre granos y agricultores para intentar iluminar un turbio asunto protagonizado por Juan Vázquez de Morón, quien al respecto oficiaba de encargado del Pósito por entonces, y protagonizado también en papel secundario por su antecesor en el cargo, Juan Cabrera.
Todo el tema que vamos a ver transpira fraude flagrante, mangoneo, robo puro y duro, trama de farsantes, mafia de sembradores, hasta el punto que el padre de fray Antonio debió verse muy al borde de acabar con sus huesos en algún triste calabozo de la Cárcel Pública de nuestra Villa.
Cuando un grupo de personas se organiza maliciosamente para "barrer hacia dentro", suele acontecer que quien, por cualquier causa que sea, se quede fuera y sin recibir beneficio alguno, da el chivatazo. Con toda seguridad algún castillejano vengativo, insatisfecho por la marcha de los asuntos de préstamos de grano para sembradura, se comunicó con los funcionarios del Conde de Olivares y les expuso la situación. Veamos todo esto con detalle:
Roque de las Cuevas, escribano público y del Concejo de esta Villa, da fé de que parece por el Libro del Pósito y cuenta que se tomó a Juan Cabrera, depositario que fué en el año de 1614, que el dicho Pósito tiene de caudal 244 fanegas de trigo en grano, y 3.394 maravedíes en dineros del alcance que se le hizo al dicho Juan Cabrera, y asimismo parece que por mandado del Concejo se amasaron 4 fanegas de trigo a 21 hogazas cada fanega, que por mandado del Concejo se vendieron a 20 maravedíes la hogaza, que montaron 2.184 maravedíes, y parece que cuando se tomó la cuenta a Juan Cabrera había en el alholí (1) del dicho Pósito 136 fanegas de trigo en grano, porque las demás estaban repartidas entre los vecinos de esta Villa, y por mandado del Concejo se repartieron las dichas 136 fanegas del alholí entre los dichos vecinos, según parece en dicho Libro de Cuentas y demás autos, y para que conste y por mandado de Diego Mazuelas (2), Alguacil Ejecutor para la cobranza del dicho Pósito, dí la presente en Castilleja de la Cuesta en 4 de agosto de 1615.
(1) Alfolí. Granero, pósito. Del antiguo alhorí, este del árabe hispánico. alhurí, y este del árabe clásico hury; confrontar el egipcio mẖr y el copto ahor. RAE.
El granero está designado por la palabra al-hury (plural al-ahrá’) y ha dado en castellano las voces “alhorí” y “ajorín” que pueden ser traducidas también por ‘granja’. En el siglo VI/XII, el filológo sevillano Ibn Hishám al-Lajmí* daba una definición, en forma de corrección, del término al-hury de la manera siguiente: "wa-yaqulúna al-hury li-bayt al-ta’am; wa-l-sawáb al-hur(y) bi-iskán al-ra’ wa-i‘ráb al-ya’; wa-l-yam´ ahrá` ". Un buen ejemplo de la preocupación perceptible en los tratados agrícolas de al-Andalus es el capítulo dedicado por Ibn al-’Awwám a la conservación de los granos y titulado: "wa-ammá sifat al-ahrá` min kitáb lbn Hayyáy" o "De la descripción de los alhoríes según el libro de Ibn Hayyáy". https://www.webislam.com/articulos/38810-graneros_y_silos_en_las_fuentes_arabes.html
Los autores árabes distinguían perfectamente entre ambos tipos de ingenios [los impulsados por energía hidráulica y los impulsados por energia animal] y por ello les aplicaban términos diferentes. Según el andalusí Ibn Hisam al-Lajmî (m. 1181): “si la máquina es de gran envergadura, redonda, con aletas finas (paletas) en las cuales bate la corriente del agua, de forma que sólo necesite de ésta para girar, tenemos ‘al-nâ’ûra’, que sólo se establece al lado de un río y que al girar produce un chirrido que es causa de que se llame así: ‘nâ’ûra’ (= gemidora)”. Señala también que el vulgo denominaba a la noria de tiro “saniya” (que en castellano dio “aceña”), aunque el nombre correcto era “al-dûlâb” o “aldawlâb”. http://digital.csic.es/bitstream/10261/25271/3/ACTAS_II%20Coloquio%20Agua_Ponencia%20JNP_PJC.pdf
* Ver Ibn Hishám al-Lajmí y el primer jardín botánico en al-Andalus. Revista del Instituto Egipcio de Estudios Islámicos en Madrid, 21: 135-41. http://institutoegipcio.es/wp-content/uploads/2018/09/Vol.-XXI-Revista-del-Instituto-Egipcio-de-Estudios-Isl%C3%A1micos-1981-1982-1.pdf
(2) Por el año 1617 Mazuelas era administrador de la hacienda de Juan de las Cuevas, cuyo capataz fue Juan González Carbonero. Existen detalladas cuentas, rendidas de 6 en 6 meses por este capataz a Mazuelas, de lo que se gastaba en beneficios y en vendimias (peones, vino, caballerías, lagareros, etc.) en las viñas de la referida hacienda. Juan de las Cuevas era hermano de Roque y ejercía también de escribano, en el Concejo de la Villa de Tomares, lo cual es decir que lo hacía también en media Castilleja.
Firma de Diego de Mazuelas
En dicho día 4 de agosto el Alguacil Ejecutor Diego Mazuelas, nombrado por el Gobernador [del Estado del Conde de Olivares] dijo que ha venido a esta Villa a hacer lo contenido en su Comisión, y para que conste mandó al escribano Roque de las Cuevas la anote y la haga notoria a los Alcaldes Ordinarios de esta dicha Villa, para que la guarden y cumplan. En dicho día el escribano leyó la Comisión a don Gaspar de Córdoba, Alcalde Ordinario de Castilleja. En dicho día el Alguacil Diego Mazuelas dijo que para saber las personas que deben trigo, y se cobren de ellas, y se sepa a qué plazo lo deben, y qué cantidades, y para que por ellas sean ejecutados en sus personas y bienes, mandó se notifique a Juan Vázquez de Morón, depositario del Pósito de esta Villa (roto) ante el presente escribano (roto) todas las escrituras de obligaciones que tiene del dicho trigo (roto) de esta Villa, y si alguna les falta por sacarlas, haga sacar, y las dé y entregue dentro de 3 días para el dicho efecto, con apercibimiento de que se mandarán sacar a su costa y será apremiado a ello; otrosí le manda que no reciba trigo ninguno, ni otro por él, sin estar presente dicho Diego Mazuelas, conforme a su Comisión, y que será castigado como se hallare por derecho.
En dicho día el escribano Roque de las Cuevas notificó a Juan Vázquez de Morón el auto antecedente en su persona, el cual respondió que estaba presto a hacer lo que se le mandaba, y en su cumplimiento entregó al escribano y al Alguacil Diego Mazuelas las escrituras siguientes ( primero aparece el pagador principal, y luego su fiador ):
Contra Juan de Ortega y Alonso Rodríguez, 2 fanegas; contra Hernando Alonso y Manuel Cerero, 2 fanegas; contra Juan Rodríguez Cabeza la Vaca y Francisco Martín Miño, 2 fanegas; contra Juan ... y Pedro Ortiz, ... fanegas; contra Miguel Martín y Diego Ximénez, 2 fanegas; contra Antón Pérez Navarro y Francisco Martín Miño, 4 fanegas; contra Alonso Hernández Pachón y Diego Moreno, 2 fanegas; contra Cristóbal Platero y Francisco de Ojeda, 1 fanega; contra Juan Millán y Francisco Martín Miño, 3 fanegas; contra Diego Ximénez Moreno y Diego Miguel Martín, 2 fanegas; contra Juan Pérez y Juan Rodríguez de Medina (1), 3 fanegas; contra Francisco de Castro y Pedro Alonso, 2 fanegas; contra Gaspar Rodríguez y Diego Martín Toro, 2 fanegas; contra Bartolomé Ximénez y Juan de Ledesma, 2 fanegas; contra Juan Vázquez Pacheco y Diego Martín Revuelta, 2 fanegas; contra Juan de Ledesma y Cristóbal Martín Breva, 2 fanegas; contra Juan López Tejedor y Miguel de Chávez, 2 fanegas; contra Diego Sánchez y Gaspar ... , 2 fanegas; contra Miguel Chávez y Juan López Tejedor, 2 fanegas; contra Alonso Domínguez y Diego Sánchez, 6 fanegas; contra Francisco de Aguilar y Juan de Ledesma, 1 fanega; contra Antonio Ramos y Andrés de Santana, 2 fanegas; contra Antonio Rodríguez y Martín Ramos, 2 fanegas; contra Juan Cabrera (2) y Diego González, 3 fanegas; contra Juan Rodríguez de Medina y Juan Pérez, 3 fanegas; contra Diego González y Juan Millán, 1 fanega; contra Juan Rodríguez, hijo de Francisco González, y Luis Sánchez, 2 fanegas; contra Luis García y Juan Millán, 2 fanegas; contra Luis Sánchez y Juan Rodríguez, hijo de Francisco González, 1 fanega; contra Fernando de las Cuevas (3), 4 fanegas; contra Diego Galindo y Pedro López, 1 fanega; contra Diego Martín Velázquez y Alonso Martín, 1 fanega; contra Juan Doria y ... Pérez, ... fanegas; contra Pedro de Acevedo y Juan Doria, 2 fanegas; contra Cristóbal Martín Breva y Juan de Ledesma, 2 fanegas; contra Juan Salvador y Fernando Alonso, 2 fanegas; contra Gonzalo Martín y Alonso Rodríguez de Triana, 2 fanegas; contra Alonso Rodríguez de Triana y Gonzalo Martín, 2 fanegas; contra Martín Ramos y Alonso Rodríguez, 2 fanegas; contra Bartolomé Sánchez y Francisco Martín Miño, 2 fanegas; contra Pedro Narváez y Cristóbal de Torres, 1 fanega; contra Juan Rodríguez Gordo y Francisco Rodríguez Roldán, 3 fanegas; contra Alonso Rodríguez y Juan de Ortega, 2 fanegas; contra Pedro Ortiz y Francisco Martín Miño, 1 fanega; contra Juan García Orsuche (4) y Francisco de Castro, 2 fanegas; contra Francisco de Ojeda y Martín Ramos, 2 fanegas; contra Gaspar de Torres y Diego Sánchez, 2 fanegas; contra Alejos de Castellón y Juan González Carbonero, 2 fanegas; contra Juan González Carbonero el viejo y Alejos de Castellón, 3 fanegas; contra Agustín Rodríguez y Marcos de Silva, 2 fanegas; contra Francisco de Ojeda y Martín Ramos, 2 fanegas; contra Miguel Martín y Diego Ximénez, 3 fanegas; contra Miguel Vázquez (5) y Diego Galindo, 8 fanegas; contra Fernando de las Cuevas, 2 fanegas; contra Juan Millán y Juan de Ledesma, 8 fanegas; contra Juan Lázaro y Juan García Orsuche, 4 fanegas; contra ... y ... , 4 fanegas; contra ... y Juan Domínguez, 5 fanegas; contra Antonio de Guzmán y Juan de las Cuevas, ... fanegas; contra Francisco González Fuerte y Cristóbal Sánchez, 4 fanegas; contra Pedro de Acevedo y Pedro Navarro, 4 fanegas; contra Juan de ¿Oiga? y Alonso Ramos, 6 fanegas; contra Cristóbal Platero y Alonso ... , 4 fanegas; contra Juan Lázaro y Pedro Cabrera, 2 fanegas; contra Juan Gallego y Juan Lázaro, 2 fanegas; contra Diego Martín Velázquez y Juan Lázaro, 3 fanegas; contra Luis García y Diego Martín Velázquez, 3 fanegas; contra Cristóbal Martín Breva y Gonzalo Martín, 1 fanega; contra Pedro Vanegas y don Gaspar de Córdoba (6), 6 fanegas; contra Juan López Cordobés (sin fiador), 3 fanegas.
Todas las cuales escrituras Juan Vázquez de Morón entregó al Alguacil Ejecutor Diego Mazuelas ante el escribano Roque de las Cuevas, ... para las cotejar con el caudal del dicho Pósito, para ver si falta alguna cantidad de trigo, y lo firmó de su nombre, y el dicho Juan Vázquez de Morón juró a Dios y a una cruz en forma de derecho no tener en su poder más escrituras, y no lo firmó por no saber escribir.
(1) Creo que se trata de un hijo del jurado Alonso Rodríguez de Medina, el amigo y hospedador de Hernán Cortés en cuya casa de la Calle Real murió.
(2) Juan Cabrera es el depositario que precedió a Juan Vázquez de Morón. Quedó alcanzado en la cuenta que de su gestión se le tomó, como hemos visto. Por desgracia no constan las fechas de los préstamos, pero Juan Cabrera debió otorgar muchos de los que estamos exponiendo.
(3) Fernando de las Cuevas había sido escribano del Concejo de Castilleja, y gozaba de excelente posición económica en su retiro, por lo que, siendo como era un hacendado de relieve, no se le exigía fiador. Por añadidura era padre de Roque, el escribano que actúa ahora en esta cuentas del Pósito. Entre las presentadas por el depositario Juan Vázquez de Morón a Diego Mazuelas existían dos escrituras de obligación a nombre de Fernando de las Cuevas, lo que indica que al menos la primera seguía pendiente de pago cuando el referido Alguacil Ejecutor inició sus pesquisas. Hay otros varios casos de perceptores de trigo con cuentas anteriores sin satisfacer.
(4) Hijo de don Vicente Orsuche de Abreu, al cual dedicamos la serie de entradas que empieza en https://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2016/05/orsuche-orsuchi-orsucci-1.html
El 21 de noviembre de 1617, olvidada ya la tormenta que desencadenó el Alguacil Ejecutor Diego Mazuelas, Juan García Orsuche obtuvo 3 fanegas de trigo del Pósito, haciendo de su fiador Juan González Carbonero y por testigos Miguel Vázquez de Morón y Juan Cabrera. En dicho día Miguel testificó también en el préstamo inverso, Carbonero de principal y Orsuche de fiador, de 2 fanegas. Y él mismo el mismo día obtuvo 3 fanegas, siendo su fiador Juan de Castro.
Queda en esta Historia de Castilleja un fleco suelto con un hermano de don Vicente Orsuche que estuvo relacionado de alguna manera con Miguel de Cervantes Saavedra. Pronto terminaremos de ponerlo en su sitio. También ha aparecido en la Red en los últimos tiempos abundante información sobre estos Orsuche de la localidad de Lucca (Italia), que se establecieron en Sevilla desde mediados del siglo XV y que convendría que analizáramos igualmente, lo que queda anotado como trabajo a realizar.
(5) Este deudor principal, Miguel, es su propio hijo, hermano de fray Antonio. Nótese como el préstamo que obtuvo Miguel de su padre supera con mucho la media de los demás sembradores, lo cual resulta sumamente sospechoso. Sospecha que queda confirmada cuando ante el Alguacil Ejecutor declara bajo juramento que su hijo Miguel debe 2 fanegas (v.i.).
(6) Vecino, pared por medio, de Juan Vázquez de Morón. Don Gaspar de Córdoba, vecino de Sevilla y estante en esta Villa, conoce al licenciado Manuel de Sosa*, presbítero vecino de esta Villa, presente, y le arrienda unas casas que él tiene en esta Villa, linde con casas de Hernando Alonso y con casas de Juan Vázquez de Morón y otros linderos, por tiempo de un año desde 1º de noviembre que viene, por precio de 220 reales, a pagar por los tercios del año. Dado en Castilleja a 3 de octubre de 1617. Testigos, Luis de Alemán, Hernando Esteban de Santiago y Juan Bernal, vecinos de esta dicha Villa.
* Manuel de Sosa resulta ser el sacristán que dió fé de la puja por la sepultura de Leonor García, madre de fray Antonio Vázquez de Espinosa (v.s.).
Por su parte Juan Vázquez de Morón arrendó las suyas* a Diego Hernández Cordobán y a Pedro Domínguez, vecinos de esta Villa, presentes, por un año desde 1º de abril pasado, por precio de 16 ducados, a pagar 6 por fin de agosto, 5 por fin de diciembre, y los 5 restantes por fin de marzo de 1618, pena de ejecución. Dado en esta Villa en 2 de mayo de 1617, testigos Juan González Carbonero el viejo, Juan Cantero y Juan de Valcuende.
* Lindaban con tierras de su propiedad y con la sobredicha de don Gaspar.
En dicho día 4 de agosto de 1615 el Alguacil Ejecutor Diego Mazuelas hizo parecer ante sí a Juan Vázquez de Morón, depositario, y bajo juramento le mandó declarar si ha cobrado alguna partida de las contenidas en las dichas escrituras que le ha entregado, o si ha encontrado por cuenta de ellas alguna cantidad de trigo en el alholí del dicho Pósito, para que se sepa líquidamente qué cantidad de trigo se debe, y qué personas, para que haya claridad en todo, el cual dijo que, so cargo del juramento que hecho tiene, no ha cobrado ninguna de las dichas partidas, ni ha entrado en el dicho Pósito ninguna cantidad de trigo por cuenta de ellas, y que esta es la verdad por el juramento que hizo, y no firmó porque dijo no saber escribir, y que es de edad de 60 (1) años poco más o menos. Firmaron el Alguacil y el escribano.
(1) Sale la cuenta "poco más o menos". Debió nacer hacia 1555. Suponiéndole como mínimo de edad de 20 años cuando se casó resulta 1575, año en que todos los investigadores sitúan por aproximación el del nacimiento de fray Antonio Vázquez de Espinosa.
En dicho día 4 de agosto el Alguacil Ejecutor Diego Mazuelas dijo que, habiendo cotejado las escrituras que le entregó Juan Vázquez de Morón, y hecho las cuentas con el caudal del dicho Pósito, halla que faltan para el dicho caudal 49 fanegas de trigo, porque el caudal del dicho Pósito son 244 fanegas y las escrituras montan 195 fanegas; y mandó notificar a Juan Vázquez de Morón que dentro de 3 días dé escrituras de ellas, donde no, se cobrarán de su persona y bienes. Y estando presente Juan Vázquez de Morón le fué notificado por el escribano Roque de las Cuevas, el cual dijo que en la cuenta que se le tomó a Juan Cabrera su antecesor fué alcanzado en 6 fanegas de trigo, las cuales no ha pagado, y que cuando vino el dicho Diego Mazuelas a la cobranza estaba (roto) Pósito cobradas (roto) las cuales están por su cuenta, y asimismo deben al dicho Pósito ciertas partidas de trigo las personas siguientes:
Pedro Narváez, 4 fanegas; Pedro Navarro, 2; Juan Lázaro, 2; Luis Sánchez, 2; mas 4 fanegas de trigo que se amasaron por mandado del Concejo; y Miguel Vázquez, 2 fanegas. Que con las dichas partidas está ¿huero? el caudal del dicho Pósito, y pidió y requirió al dicho Diego Mazuelas las ¿cartas? de las dichas personas en ... de la dicha su Comisión, y visto por dicho Diego Mazuelas mandó se notifique a Juan Vázquez de Morón cobre del dicho Juan Cabrera las 6 fanegas del dicho alcance, y 6 de las escrituras contra los demás contenidos en la dicha su declaración, con apercibimiento que las cobrará de su persona y bienes, y así lo mandó.
El escribano Roque de las Cuevas notificó el auto antecedente a Juan Vázquez de Morón.
Y luego, vistos los autos por Diego Mazuelas, mandó se pregonen públicamente en esta Villa cómo él está en ella en la cobranza del dicho Pósito, que todos los vecinos vengan a pagar lo que deben, con apercibimiento de que está a su costa.
En 5 de agosto de 1615 estando en el Pósito Diego Mazuelas, el Alcalde Ordinario don Gaspar de Córdoba ante el escribano Roque de las Cuevas se entró en el alfolí del dicho Pósito, con las personas que irán declaradas, el trigo siguiente:
Fernando González Fuerte, 2 fanegas y 2 almudes; Francisco de Aguilar, 2 fanegas y almud y medio; Miguel de Chávez, 2 fanegas; Antón Pérez Navarro, 4 fanegas; Antonio ... , ... ; Fernando Alonso, ... ; Diego Galindo, 4 fanegas y 3 almudes; Francisco de Castro, 2 fanegas; Alejos de Castellón, 2 fanegas; Juan Rodríguez de Medina, 1 fanega; Pedro Ortiz, 1 fanega; Juan de Ledesma, 5 fanegas y 2 almudes; Alonso Fernández Pachón, 2 fanegas; Gaspar de Torres, 4 fanegas; Bartolomé Ximénez, 2 fanegas; Juan Domínguez, 3 fanegas; Luis García, 2 fanegas; Cristóbal Platero, 3 fanegas; Juan Rodríguez Cabeza de Vaca, 2 fanegas; Antonio de Guzmán, 3 fanegas; Pedro Navarro, 2 fanegas; Juan Lázaro, 2 fanegas. Y no se entregó más trigo en dicho día.
En 7 de agosto de 1615 estando en el alfolí Diego Mazuelas y el Alcalde Ordinario don Gaspar, entregaron trigo los siguientes vecinos:
Bartolomé Sánchez, 2 fanegas; Juan Salvador, 2 fanegas; Juan López Tejedor, 3 fanegas; Gaspar Rodríguez, 2 fanegas; Juan de Ortega, 2 fanegas; Gonzalo Martín, 2 fanegas; Luis Sánchez, 3 fanegas; Juan Pacheco, 2 fanegas; Juan de Oyga, 5 fanegas y 3 almudes; Alonso Rodríguez de Triana, 2 fanegas; Juan López Cordobés, 3 fanegas; Martín Ramos, 2 fanegas; Diego Moreno, 3 fanegas. Y en dicho día no se entregó más trigo.
En 7 (sic) de agosto de 1615 Diego Mazuelas dijo que en su presencia y la de Juan de Ca..., Alcalde Ordinario de esta Villa, entregaron trigo las personas siguientes:
Agustín Rodríguez, 3 fanegas; Juan Pérez, 3 fanegas; Juan Rodríguez Gordo, 3 fanegas; Juan Rodríguez, hijo de Francisco González, 3 fanegas; Pedro Navarro, 2 fanegas; Francisco de Ojeda, 2 fanegas. Y que en este dicho día no había entrado más trigo en dicho alfolí ninguna persona.
Ahora examinaremos las relaciones entre Juan Vázquez de Morón y los flamencos de Castilleja de la Cuesta, cuyo principal exponente era el aguardentero Jusepe Cornielles (1), quien fué por otra parte maestro en el oficio de Bernardo de Oliver, el hijo del espadero, y por tanto de los demás aguardenteros de la extensísima familia Vega-Oliver.
Francisco Bulén, vecino de Sevilla, estando al presente en esta Villa, por sí y en nombre de doña Isabel de Cornielles, con su poder (2), en virtud del cual él, Francisco Bulén, de mancomún con dicha su mujer doña Isabel de Cornielles, otorga que conoce a Juan Vázquez de Morón, y dice que por cuanto el susodicho y su mujer Leonor García vendieron a Jusepe Cornielles, padre de doña Isabel, vecina que fué de Sevilla, 2.812 maravedíes de tributo al año, al quitar y redimir por 150 ducados, a razón de a 20.000 maravedíes el millar, impuestos sobre unas casas de morada en esta Villa enfrente de la carnicería de ella, linde con casas de Agustín de Castro Polaino y con casas de Pedro Narváez, y sobre 3 aranzadas de viña majuelo al pago de La Fuente, linde con viñas de Francisco Carreño de Rivera y con el padrón real de Camas, como consta en escritura que pasó ante Francisco de Albadán, escribano público de Sevilla, en 11 de octubre de 1608, y dicho tributo pertenece a doña Isabel como hija de Jusepe Cornielles, a la que se adjudicó como consta del testimonio de Juan Luis de Goyas, escribano de Su Majestad y de la Audiencia y Juzgado del Teniente Pedro Alanís de Varnuevo; y dicho Juan Luis de Goyas dá fé que en dicho Juzgado y ante dicho Teniente y él mismo como su escribano se sigue un pleito que comenzó ante Alonso Muñoz, escribano que fué del dicho Juzgado y del dicho Teniente, por el cual pleito Francisco Bulén, vecino de Sevilla, como marido de doña Isabel de Cornielles, pidió que el Jurado Rodrigo de la Barrera Ayala, tutor que fué de la dicha doña Isabel su mujer, le entregue los dichos 150 ducados, que los hubo y heredó de su padre, y ofreció información de la edad, habilidad y suficiencia de dicha su mujer para administrarse sus bienes, y el Teniente no dió la cuenta porque ella era menor de 25 años, y Francisco Bulén respondió con ciertas razones, alegando que se había de dar la cuenta y pago, y presentó ciertos recaudos en su favor, y para más justificación pidió que se viesen los autos, y vistos por el Teniente mandó al tutor Rodrigo de la Barrera que diese los bienes al dicho Francisco de Bulén, y que nombrase tercero para hacer dicha cuenta, y que otorgase carta de dote en favor de dicha su mujer doña Isabel, y visto todo por los Señores de la Real Audiencia de Sevilla confirmaron el auto del Teniente y mandaron a Francisco Bulén diese fianza de tener la dicha hacienda hasta que su mujer cumpliere los 25 años, y se devolvió el pleito y se notificó a las partes, por la cuales fueron nombrados terceros Francisco Pérez Suárez y Juan de Medina Tocino, y se hizo la cuenta, y se presentó ante el Teniente, y al fin de ella está el inventario, que es el que se sigue: un tributo de 150 ducados de principal contra Juan Vázquez de Morón y Leonor García su mujer, que corresponde a la menor doña Isabel desde 1º de septiembre de este año en adelante; ítem 175.968 maravedíes del alcance final del dicho tutor Rodrigo de la Barrera, que los ha de pagar con sus réditos hasta la real paga. Y lo firmaron los terceros en Sevilla a 4 de septiembre de 1619. El Teniente mandó dar traslado a las partes, y Francisco Bulén le pidió que atento a que el tutor Rodrigo de la Barrera fue notificado y se le dió traslado de la cuenta y no ha dicho cosa alguna en contra, viese los autos, lo cual hizo dicho Teniente, pronunciando sentencia en que aprobó la cuenta y mandó a las partes estén por ella, condenando al tutor al pago del alcance, y por Francisco Bulén se presentaron ciertos recaudos y testimonios por donde constaba haber otorgado carta de dote y haber dado la fianza que le estaba mandado dar, y pidió mandamiento para que Rodrigo de la Barrera le pagase el alcance y le entregase los títulos del tributo de los 150 ducados de principal que a doña Isabel su mujer paga Juan Vázquez de Morón, y el Teniente el 19 de diciembre de 1619 proveyó un auto por el cual mandaba a Rodrigo de la Barrera dar a Francisco Bulén el alcance, los réditos y los títulos del dicho tributo.
Firma de Francisco Bulén, de origen flamenco
Todo lo antecedente, de pedimento de Francisco Bulén y por mandado del dicho Teniente, lo dió por testimonio Juan Luis de Goyas el escribano en Sevilla el 29 de mayo de 1620. Y por virtud del poder de su mujer (2), Francisco Bulén de mancomún con ella conoce a Juan Vázquez de Morón y dice que por cuanto el susodicho le ha pedido redención del tributo y le paga los 150 ducados de principal ante el presente escribano con una cadena de oro (3) que pesa 1.044 reales y el resto en reales de a 8 y de a 4, Francisco Bulén por sí y en nombre de su mujer doña Isabel de Cornielles lo deja libre y quito de dicho tributo. Y el presente escribano de Castilleja Roqiue de las Cuevas da fé de todo ello. Dado en esta Villa a 30 de mayo de 1620. Testigos, Pedro de Acevedo, Juan Lozano y Juan Cantero, vecinos de ella.
(1) "Contrastando diferentes fuentes es como podemos poner en pie todo el complejo entramado de relaciones económicas, sociales y familiares que mantuvieron los profesionales del libro sevillanos tanto en Europa como en América. En la sección de Protocolos Notariales del AHPS, por ejemplo, encontramos el apellido Cornielles en varias ocasiones: en 1560 tenemos a un flamenco, llamado Cornielles Caluarete, vendiendo papel. Años después veremos otorgando diferentes documentos a Catalina de Cornielles, esposa del mercader de libros Diego Mexía. Mientras tanto, en el virreinato novohispano, en concreto en Puebla, se dedica a la venta de libros Alonso Hernández de Cornielles". Natalia Maillard Álvarez. Entre Sevilla y América. Una perspectiva del comercio del libro. Mezclado y sospechoso. Movilidad e identidades, España y América (siglos XVI-XVIII). Collection de la Casa de Velázquez. Volumen 90. Madrid, 2005.
"Sobre más relaciones y vínculos es necesario referirse a la introducción de la prensa en México, empresa muy ligada a Castilleja de la Cuesta por medio de sus vecinos los Cromberger-Maldonado. El edificio elegido en la reconstruida Tenochitlan para albergar la primera imprenta del Nuevo Mundo, cuya foto abre esta entrada, pertenecía precisamente al obispo Zumárraga, el cual en la novela de Gary ya mencionada (Azteca) actúa de intermediario entre el escribano-artista y el emperador Carlos V". https://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2016/06/orsuche-orsuchi-orsucci-6.html
La nao Nuestra Señora de la Candelaria, que trajo en 1622 a fray Antonio Vázquez de Espinosa, transportaba también cargas de papel, sin duda porque rentaba a los libreros e impresores españoles importar el material desde las Indias.
(2) Doña Isabel de Cornielles, estando al presente en la villa de Sanlúcar la Mayor, con licencia de su marido, otorga poder a este dicho su marido para cobrar de Juan Vázquez de Morón, vecino de Castilleja, y de otras personas que lo debieren pagar y de sus hijos y herederos, 150 ducados de tributo principal que el susodicho y Leonor García su mujer impusieron sobre sus bienes en favor de Jusepe Cornielles, padre de la otorgante*, y a ella como su hija pertenecen; y lo mismo se entienda de los corridos del dicho tributo. Dado en la villa de Sanlúcar la Mayor a 30 de mayo de 1620. Testigos, Pedro García de Xelo, Cristóbal Alonso Soriano y Juan Rodríguez Baeza. Escribano público de Sanlúcar, Antonio de Parra.
* La madre, esposa de Jusepe, era de Castilleja.
(3) De la procedencia de esta cadena, o al menos del oro con que estaba hecha, no caben dudas. Se la enviaron sus hijos emigrados.



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