Era la Cerca de Marañón una presa apetitosa no solamente para las ansias expropiatorias de altas instancias gubernamentales, sino también para los estómagos vacíos del sector más humilde de la sociedad castillejense. Más de uno se arriesgó a una dolorosa digestión devorando las tan minúsculas como agrias naranjas de doña Ana. Corría el verano de 1932 cuando en cierto anochecer una cuadrilla de castillejanos con toda probabilidad atenazados por el hambre accedieron a través de los alambres de espino a la finca, con la determinada intención de darse un banquete de pescado frito, manjar inaccesible al común en aquellos años de penuria y escasez. Entre los hambrientos Antonio Oliver Tovar, luego padre de quien esto escribe.
La República burguesa defendía la propiedad privada tanto o más que los más reaccionarios regímenes que la precedieron, mientras que en las capas populares de nuestra Villa —y de todo el país— reinaba la carestía de lo más necesario. Los jornaleros veíanse obligados a acostar las más de las noches a sus hijos sin cenar. Testimonios orales de toda solvencia manifestaban a quien esto escribe que se solía hervir las mondas de las patatas de los cubos de basura de las familias pudientes para preparar sopa.
Por ello el país bullía de conflictividad social. Según la prensa del 1º de julio de 1932, los obreros del campo en Arjona, en huelga, destrozan mieses, roban, coaccionan y amenazan; en Villamayor de Santiago es encarcelado el presidente de su Casa del Pueblo por los graves desórdenes públicos acaecidos; en Baterno se amotina el vecindario e intenta asesinar al juez municipal y al secretario del Ayuntamiento; se anuncia una huelga general en Pamplona; es detenido el Comité de huelga de Mancera de Arriba; en Valencia están de huelga los electricistas de las fábricas, y en Carcagente los obreros del campo y los metalúrgicos; en Gijón está en conflicto el ramo de la construcción; en Jerez son los campesinos los huelguistas, que producen incidentes; se investiga la existencia de un depósito de armas en Barcelona, ciudad en la que son detenidos 31 comunistas reunidos clandestinamente en un bar, la mayoría de edades entre 17 a 20 años; de la cárcel de Córdoba se evade un considerable número de presos; en Viana jóvenes carlistas asesinan de una puñalada en el pecho a un telegrafista al grito de ¡viva Cristo Rey!; se cierran varios Centros Tradicionalistas, entre ellos el de Sevilla, así como el Centro Comunista de Gelves, donde se detienen a varios obreros; el alcalde de Real de la Jara prohíbe al cura entonar cantos en los entierros.
El asistencialismo del Gobierno central es criticado tanto por las izquierdas —considerándolo antirrevolucionario— como por las derechas —a quienes convenía la conflictividad desestabilizadora que produce el hambre—.
"En los Comedores de Asistencia Social se ha suprimido el postre, pero no para todos. Según nos dijo ayer el concejal D. Ramón de Madariaga, en la visita hecha a los Comedores de Asistencia Social vieron los concejales que, no obstante estar suprimido el postre, en las cocinas había seis fuentes de arroz con leche destinadas, según pudieron comprobar, al personal de dichas cocinas. También conocieron el hecho de que este mismo personal selecciona los artículos que llegan para condimentarse los de mejor calidad para ellos". El Sol, viernes 1 de julio de 1932.
Los autos incoados tras la correspondiente denuncia de la Guardia Civil tras tomar declaración al Capataz de la hacienda de San Ignacio no aclaran el punto de si los "pescadores" —porque de pescadores se trataba— iban provistos de una red en condiciones o de si usaron un tosco saco de arpillera a tal efecto. Lo cierto y verdad es que los inocentes peces con que don Teodoro Arana, doña Ana Saínz de Rozas y demás familia se deleitaban, estuvieron expuestos a iniciar el camino de regreso al océano, previo tránsito por los intestinos de los denunciados. También estuvo en un tris la familia del prócer de perder para siempre jamás aquellas jornadas de las tardes veraniegas ensimismadas bajo la gran higuera que sombreaba las aguas oscuras de la alberca, arrojando migas del abundante pan sobrante de la casa a las bocas abiertas de los bellos y elegantes seres acuáticos.
Nº. 15. Juicio verbal sobre faltas contra José Cansino Rodríguez y otros. Castilleja de la Cuesta a 2 de julio de 1932. Criminal.
Hallándose el que suscribe en unión del Guardia 2º. Antonio Pintor Baena prestando el servicio del Instituto en el día de ayer por esta Demarcación, se presentó al que habla el Capataz de la Hacienda San Ignacio, Manuel Pérez Bernal, mayor de edad, manifestando que al anochecer del día anterior sorprendió a varios individuos a los que no conoce y sí a uno por el Niño Floro, los cuales habían penetrado en la finca, que se encuentra cercada por alambres, creyendo que estos estarían pescando peces que existen en una alberca.
Practicadas las averiguaciones consiguientes por dicha pareja para conseguir quién fueran los sujetos en cuestión, han dado por resultado los vecinos de ésta José Cansino Rodríguez, de 25 años, con domicilio en la Plaza nº 3, José Ballestero Polvillo, de 42, domiciliado en la calle Granada nº 6, Antonio Adorna Luque, de 18 años, con domicilio en Pablo Iglesias nº 68, y Antonio Oliver Tovar, de 17 años, con domicilio en la calle Valencina nº 8. Según manifestaciones de estos individuos, fueron con el propósito de coger carriuela para unos cerdos pequeños que tienen, si bien metieron un saco varias veces en la alberca, creyendo dicho Capataz fuera alguna red, como así he podido comprobar, cometiendo tan sólo la falta prevista y penada en el artículo 607 párrafo 4º del Código Penal, por cuyo motivo tengo el honor de denunciarlo a la digna Autoridad de V. para los efectos que estime consecuentes. Espero de su digna atención me acuse el recibo. Dios guarde a V. m. a. Castilleja de la Cuesta a 30 de junio de 1932. El Cabo, ilegible.
Juez Municipal de esta Villa de Castilleja de la Cuesta.
Providencia del Juez Sr. Navarro. Castilleja de la Cuesta a 2 de julio de 1932. Por recibido el anterior oficio de denuncia, con el que se forma expediente, acúsese recibo y se señala para la celebración del correspondiente juicio el día once del que rige a las seis de la tarde, citándose a los denunciados, al denunciante y al Sr. Fiscal. Lo acordó y firma el Sr. Don José Navarro Palma, Juez Municipal de esta villa. Doy fé. José Navarro. Ante mí, Manuel González.
En dicho día se encargó al Alguacil las citas de los denunciados, doy fe. González.
Citación. Seguidamente, teniendo ante mí al Sr. Fiscal, lo cité como se ordena con entrega de cédula comprensiva de lo necesario, firmo, doy fé.
Firmas del Juez Municipal José Navarro Palma, del Fiscal Pedro Muñoz Silva, de los cuatro denunciados y del Secretario Manuel González.
He de rectificar lo aseverado en la entrada que vinculo al nombre del Fiscal: su hijo Manuel Muñoz Benítez, que da nombre a otra de las calles de la barriada Puerta del Aljarafe, no fue izquierdista fusilado por los fascistas. El "genio" que reparte los nombres del callejero castillejense ha mezclado en dicha barriada churras con merinas sin ningún cargo de conciencia.
Así, Manuel Muñoz Benítez fue en realidad un practicante a domicilio al que tuve la desgracia de conocer desde que me sé acordar. Persona desagradable, espantosa, pesadillesca para todos los niños de Castilleja. Era fofo, blancuzco, de mirada acerada y penetrante, sonrisa sardónica y cruel, pelo oscuro hacia atrás planchado con fijador, olor corporal a perfume feminoide y a tabaco bueno, siempre muy bien trajeado con chaqueta y pantalón gris a juego, corbata oscura y chaquetilla ajustada a su gelatinosa barriga. Manolo Pinchabolo aterrorizaba a todo aquel que tenía la desgracia de contraer paperas, sarampión u otra cualquier enfermedad infantil. Esgrimía unas monstruosas jeringas cuyas agujas desinfectaba en una cazoletilla metálica con alcohol ardiente sobre la misma mesa de nuestros sagrados comedores, llenando cada hogar del hedor asfixiante del alcohol quemado. Pinchaba las vírgenes nalguillas sin compasión, como recreándose con el sufrimiento que ocasionaba en nuestras personitas, y se marchaba como había venido, como una mala sombra terrorífica.
En el padrón de Castilleja del año 1970 he encontrado su circunstancia familiar: Calle Real (entonces General Franco) nº 98. Manuel Muñoz Benítez, cabeza familia, soltero nacido en Castilleja el 6 de septiembre de 1922, hijo de Pedro y Purificación, de 48 años, de profesión practicante. Natividad Muñoz Benítez, hermana, soltera, nacida en Santiponce el 6 de marzo de 1918, pensionista, de 52 años de edad. Purificación Muñoz Benítez, hermana, viuda, nacida en Santiponce el 16 de octubre de 1920, de 50 años de edad, de profesión sus labores. José Antonio Muñoz Benítez , hermano, soltero, nacido en Castilleja el 21 de junio de 1925, de 45 años, de profesión practicante. Pastora Muñoz Benítez, hermana, soltera, nacida en Castilleja el 25 de agosto de 1927, de 43 años de edad, pensionista.
Todos cinco hijos de don Pedro Muñoz Silva.
Los niños y niñas de mi calle nos vengábamos de Manuel el Practicante con una cancioncilla que le dedicábamos cada vez que lo veíamos: "¡Manolo, pinchabolo, la petaca tiene caca, y el librito de papel! ¡Una, dos y tres!
Acta de juicio verbal. En Castilleja de la Cuesta a 11 de julio de 1932, siendo la hora señalada y con asistencia del Sr. Fiscal, comparecieron los cuatro denunciados, José Cansino Rodríguez, José Ballestero Polvillo, Antonio Adorna Luque y Antonio Oliver Tovar, para la celebración del correspondiente juicio. Dando comienzo al acto en forma legal con lectura del parte de oficio de la Guardia Civil que obra por cabeza de estas diligencias por el Sr. Fiscal, hizo suyas las manifestaciones de la guardia civil y solicitó se les impusieran la pena señalada en el párrafo 4º del artículo 607 del Código Penal, y las costas del juicio, aquélla en su grado mínimo. Por lo que se dió por terminado el juicio y concluso para sentencia, firmando el Sr. Juez y concurrentes, doy fé.
Sentencia. En Castilleja de la Cuesta a 12 de julio de 1932, el Sr. Don José Navarro Palma, Juez Municipal de esta villa, habiendo visto este juicio verbal de faltas seguido a virtud de denuncia de la Guardia Civil de este Puesto contra José Cansino Rodríguez, mayor de edad, José Ballestero Polvillo, también mayor de edad, Antonio Adorna Luque, de 18 años, y Antonio Oliver Tovar, de 17, todos vecinos de esta villa, y
Resultando que según el oficio de la Guardia Civil que obra por cabeza de estas actuaciones, los denunciados José Cansino, José Ballestero, Antonio Adorna y Antonio Oliver penetraron en la Hacienda de San Ignacio el 29 de junio último, cuya finca se encuentra cercada por alambres, creyendo que estuvieran pescando peces de una alberca y que metieron en ésta un saco varias veces, creyendo el Capataz fuera alguna red.
Resultando que citados los denunciados y el Sr. Fiscal para la celebración del oportuno juicio, tuvo éste lugar en el día y hora señalados con asistencia de los mismos, solicitándose por dicho Señor Fiscal se les impusiera a los referidos denunciados la pena señalada en el párrafo 4º del artículo 607 del Código Penal en su grado mínimo y las costas del juicio, quedando éste concluso para sentencia.
Resultando que en la sustanciación del presente juicio se han observado las prescripciones legales.
Considerando que los hechos que han dado origen a la incoación de este juicio constituyen una falta de las previstas en el artículo 607 del Código Penal, de la cual son responsables los denunciados.
Considerando que conforme a los artículos 18 y 21 del citado Cuerpo legal toda persona responsable criminalmente de un delito o falta lo es también civilmente.
Vistos los artículos citados y demás de aplicación.
Fallo que debo condenar y condeno a los denunciados José Cansino Rodríguez, José Ballestero Polvillo, Antonio Adorna Luque y Antonio Oliver Tovar a la pena de cinco días de arresto con accesorias de costas de este juicio, y en caso de insolvencia de los denunciados menores de edad, hágase éstas efectivas así como el reintegro de los padres de los respectivos denunciados.
Así por esta mi sentencia definitivamente juzgando lo pronuncio, mando y firmo. José Navarro.
Publicación. Dió y pronunció la anterior sentencia el Sr. Don José Navarro Palma, Juez Municipal de esta villa, estando celebrando Audiencia Pública en el día de su fecha y a mi presencia, que como Secretario doy fé. Manuel González.
Notificación. En la misma fecha teniendo ante mí al Sr. Fiscal le notifiqué con lectura y copia literal, la anterior sentencia, firmó y doy fé. Pedro Muñoz Silva. González.
Otra. Seguidamente y con lectura íntegra y copia literal de la anterior sentencia notifiqué a José Cansino Rodríguez, José Ballestero Polvillo, Antonio Adorna Luque y Antonio Oliver Tovar.
Diligencia. Acredito por la presente haberme sido entregado por los denunciados cuatro timbres móviles de 25 céntimos de peseta para reintegro del presente juicio, dándome yo el Secretario por satisfecho de las costas del mismo, doy fé. González.
Pescadores:
José Cansino Rodríguez (alias El Niño Flora), hijo de Manuel Cansino Reyes, jornalero, y de Concepción Rodríguez Oliver, casados en Santiago en 1892. Abuelos paternos, Joaquín Cansino Durán y Teresa de los Reyes. Abuelos maternos, Francisco Rodríguez Navarro y Flora Oliver Oliver.
José Ballestero Polvillo, hijo de José Ballestero Moro, zapatero, y de Ramona Polvillo Caro, naturales de Castilleja, casados en Santiago en 1875. Abuelos paternos, José Ballestero Camacho, natural de La Campana, y María Moro Carrillo, natural de Sevilla. Abuelos maternos, Fernando Polvillo Tovar y Dolores Cabrera (sic) Ruíz, naturales de Castilleja. Vivían por 1882 en el nº 6 de la Calle Real.
A Antonio Adorna Luque no lo he podido documentar. Hay unos Adorna López de su misma generación y casi coincidente domicilio.
Conocí en persona al Niño Flora. Era un anciano corpulento, más bien de baja estatura, de cabeza esférica y calva siempre cubierta con un sombrero de paja. Tenía unos claros ojos azules que parecían no pestañear ni moverse, fijos al frente sobre una sonrisa también congelada en el rostro atezado. Usaba pescadora blanca y un bastón sencillo, y era parquísimo de palabra, hasta el punto de que no recuerdo haberle oído emitir ninguna nunca, a pesar de su aspecto afable y bondadoso. Tenía un hijo algo menor que yo, muchacho rubio de fuerte constitución, con un aura de rebeldía e inconformidad, introvertido y como su padre muy austero de conversación, que desapareció de la vida callejera del pueblo en tiempos de la Transición.
Más de treinta años después el padrón de 1970 nos pinta un cuadro familiar de la hacienda. En el entretanto se había construido la Barriada de la Inmaculada Concepción, sobre la que se cernía, como era habitual en estas actuaciones urbanísticas del primer franquismo, el fantasma de la corrupción política. En próxima entrada me extenderé sobre asuntos concernientes a esta Barriada.
Padrón de Castilleja del año 1970. Calle Gral. Franco (o sea, la Calle Real), nº 194. Teodoro Arana Larrinaga, cabeza familia, nacido en Bilbao el 7 de agosto de 1894, hijo de Teodoro y María de la Cruz, agricultor. Ana Sáinz de Rozas Marañón, esposa, nacida en Sevilla el 30 de septiembre de 1896, hija de Manuel y de María Josefa, de profesión sus labores. Elvira Arana Sáinz de Rozas, hija, soltera, nacida el 12 de enero de 1924 en Sevilla.
Antonio Durán Guerrero, cabeza de familia, nacido el 2 de octubre de 1921 en Ahillones (Badajoz), hijo de José y de Ana, obrero agrícola. María Pineda Viejo, esposa, nacida el 27 de abril de 1918 en Ahillones (Badajoz), hija de Juan y de Juana, de profesión sus labores.
Eran Antonio Durán y María Pineda los caseros a quienes me referí: "Ya mayor y reflexivo me he cruzado muchas veces con los caseros, el matrimonio paseando por la acera de la entrada de la hacienda. Estaban muy mayores y salían algunas tardes a disfrutar de la marea atlántica cogidos del brazo como con un yugo, a pasos lentos y medidos como los bueyes, con sus mismas cabezas bovinas hundidas en el suelo y sus mismas miradas de resignación. Era gente triste, con un estigma de desolación. Él levantaba la cabeza para corresponder brevemente a mi saludo, y luego seguían su andar cansino y pesadumbroso. Siempre sospeché de que sabían quienes fueron los autores de aquel acontecimiento que pudo terminar en una gran tragedia.
Los caseros, forasteros, desaparecieron del pueblo cuando la hacienda se convirtió en hotel." http://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2019/06/historia-de-los-apellidos-16.html
Ahillones era —y es— un pueblo tan pequeño que difícilmente hay habitantes en él con los mismos apellidos que no sean parientes. De forma que es lícito suponer que el pahilón Antonio Viejo, de profesión basurero, al cual aplicaron el Bando de Guerra, era familia de la casera de la hacienda San Ignacio. Igual que Trinidad Viejo y que Antonio Pineda, represaliados. O Sebastián Viejo Vizuete, sentenciado por consejo de guerra el 25 de noviembre de 1944, con 20 años de edad. O José Pineda Rangel, con pena capital conmutada el 5 de julio de 1940. O el labrador Antonio Viejo Espino, fallecido el 26 de diciembre de 1940 en el Campo de concentración de Camposancos (Pontevedra), de debilidad senil, diabetes crónica.
Y respecto a su marido, encontramos a Juan Izquierdo Durán, fallecido el 15 de abril de 1941 en la Prisión Provincial de Sevilla, de edema cerebral, después de pasar por la terrible Prisión de Castuera y por la de Fuente de Cantos (Badajoz). O el jornalero Manuel Guerrero Montero, condenado a trabajos forzosos en el Canal de los Presos (Bajo Guadalquivir). O el campesino Francisco Durán Martín, fallecido el 9 de marzo de 1941 en la Prisión de Almendralejo. O José Durán, fusilado por aplicación del Bando de Guerra. O dos Maldonado Guerrero: Fernando y Diego, ambos sentenciados a 30 años de prisión cada uno por consejo de guerra del 5 de julio de 1940. O dos Guerrero Montero, Antonio y Manuel, con 30 años de prisión por consejo de guerra del 5 de agosto de 1941 el primero, y con pena capital conmutada el 5 de julio de 1940 el segundo. O Rafael Durán Moreno, con 12 años de prisión por consejo de guerra del 19 de febrero de 1940. O Juan Durán Montero, con pena capital conmutada el 28 de junio de 1940. O Francisco Durán Martínez, condenado a 30 años de prisión el 12 de julio de 1940. O Carlos Durán Gutiérrez, con pena capital conmutada el 1 de junio de 1940. O José Delgado Guerrero, afiliado al PSOE, sentenciado a 20 años el 13 de enero de 1943. O José Delgado Durán, condenado a 12 años de prisión el 13 de noviembre de 1941. O Francisco Romero Guerrero, que fue liberado el 5 de mayo de 1945 del Campo de concentración nazi de Mauthausen, donde trabajaba como esclavo. O Rafael Durán Muñoz, fallecido en la Prisión Provincial de Sevilla el 24 de noviembre de 1941. O Juan A. Durán Muñoz, condenado a 30 años de prisión en la Colonia penitenciaria Montijo (Badajoz). O el jornalero Alonso Rodríguez Durán, también natural de Ahillones como todos los demás pero fallecido en Llerena, en 5 de agosto de 1936, por "choque con la fuerza pública".
El padre de don Teodoro de Arana obtuvo el condado según Breve Pontificio de 1908 por su "inquebrantable adhesión a la cátedra de S. Pedro":
CONDE DE ARANA (PONTIFICIO). Linaje vasco, de la anteiglesia de Ceberio-Olabarrieta, partido judicial de Balboa, desde donde se extendió por Vizcaya, Guipúzcoa, Alava, Santander y Castilla.- Este linaje probó repetidas veces su nobleza en la Sala de Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid. Una rama pasó a Portugal. Su Santidad Pío X, concedió en 1908, título de Conde a don Teodoro de Arana y Belaustegui, reconocido su uso en España, con la denominación de Arana, en 1909.
Sus armas son: En campo de plata, un árbol de sinople, frutado de oro, y dos leones de gules, afrontados y empinados al tronco; bordura de gules, con ocho aspas de oro.
El Título de Conde de Arana fue concedido a D. Teodoro de Arana y Belaustegui, por el Pontífice Pío X, mediante Breve Pontificio dado en Roma el día 6 de junio de 1908.
D. Teodoro de Arana y Belaustegui fue bautizado el 9 de noviembre de 1858, en la Iglesia parroquial de Santa María de la villa de Guernica, hijo de D. José Ignacio de Arana, natural de Guernica y Dª María Dolores de Belaustegui, natural de Luna, siendo sus abuelos paternos, D. Manuel de Arana y Dª Clara de Torrezuvi, naturales de Ajanguir y sus abuelos maternos, d. Juan de Belaustegui, natural de Busturia y Dª María Antonia de Arriaga, natural de Rigoitia, siendo sus padrinos D. Benigno de Egurbide y Dª Ignacia de Aráosla. Casó con Dª Cruz Larrinaga y Luzárraga, con las que tuvo por hijos a Ramón, Soledad, Teodoro, Margarita y Ricardo. Fue Senador por la provincia de Guipúzcoa en las legislaturas 1905-1907, 1916, 1917, 1918, 1919. Escribió el libro “Fraternidad vasco-histórica”, editorial vasca, 1921.
El Papa Pío X otorga a D. Teodoro de Arana y Belaustegui el Título de Conde de Arana, mediante el siguiente Breve Pontificio:
“Al amado hijo Teodoro de Arana Belaustegui = Pío X Papa = Amado hijo, salud y bendición Apostólica. Tanto tu Prelado de Vitoria, como el Nuncio Apostólico de Madrid, nos han hecho saber que tú, no menos distinguido por la dignidad de tu cargo público, que por el rico y abundante patrimonio de bienes y el apreciabilísimo de todas las virtudes cristianas, claramente acreditadas con hechos tu inquebrantable adhesión a la cátedra de S. Pedro y con generosidad ejemplar fomentas las obras de piedad y caridad: por tanto te estimamos digno de que alcances, como prenda del cariño del Pontífice y como galardón adecuado a tus méritos, un título honorífico, cuyo esplendor, no encerrado en los límites de la vida de un hombre, le irradie también a tu posteridad, Absolviéndoos pues y juzgando que quedarais absuelto, tan solo para este efecto, a ti, y a todos y a cada uno de aquellos a quienes favorecen estas Letras, de cualesquiera censuras eclesiásticas, si acaso has incurrido o hubieren incurrido en algunas; por estas Letras, con Nuestra Autoridad, os hacemos, elegimos y nombramos Condes de Arana, a ti y a tus descendientes, tan sólo en la línea masculina de primogénitos, con tal que éstos sean engendrados de matrimonio legítimo, nunca se apartaren de la religión católica y perseveren en la reverencia debida a esta Santa Sede. Por tanto, os concedemos a ti y a tus susodichos descendientes, que podáis lícitamente llamaros y ser llamados Condes de Arana, en documentos públicos y privados, en diplomas y aún en cualesquiera Letras Apostólicas; y que uséis y gocéis de cada uno de cualesquiera honores, privilegios, prerrogativas y gracias de que usan y gozan o pueden y puedan usar y gozar las demás personas condecoradas con el título de Conde: decretando que las presentes Letras son y han de ser siempre firmes, válidas y eficaces y que surtan y obtengan sus plenos e íntegros efectos y que todo y por todo os sufraguen con toda plenitud a ti y a tus ya expresados descendientes y que lo susodicho debe así juzgarse y definirse por cualesquiera jueces ordinarios y delegados y que sea írrito y nulo cuando ocurriere que se atentase en contrario acerca de esto por cualesquiera, con cualquier autoridad, a sabiendas o por ignorancia, sin que obsten cualesquiera cosas en contrario. Dado en Roma en San Pedro con el Anillo del Pescador el día 6 de Junio de 1908, año quinto de Nuestro Pontificado.= R. Cardenal Merry del Val, Secretario de Estado = Lugar + del Sello del Pescador”.
Instruido el oportuno expediente en el Ministerio de Gracia y Justicia, mediante Real Orden de fecha 9 de diciembre de 1908, se le autorizó para usar en España el Título Pontificio de Conde de Arana, abonando en la Intervención de Hacienda de la provincia de Madrid, el 19 de diciembre de 1908, la cantidad de 12.000 pesetas, por el impuesto que grava estos Títulos.
Su Majestad Alfonso XIII con fecha 7 de enero de 1909, autoriza a D. Teodoro de Arana y Belaustegui, a usar en España el Título Pontificio de Conde de Arana, concedido a Su Santidad el Papa Pío X, conservando el carácter de su procedencia. http://titulosnobiliarioshistoria.blogspot.com/2016/02/linaje-vasco-de-la-anteiglesia-de.html
A don Teodoro Arana le certificó su escudo de armas el cronista y Rey de Armas de Alfonso XIII José de Rújula y de Ochotorena, el 10 de diciembre de 1927.
Como hemos visto, el conde de Arana se casó con doña Cruz Larrinaga y Luzárraga, con la que tuvo a Ramón, Soledad, Teodoro (marido de doña Ana Sáinz de Rozas), Margarita y Ricardo.
Doña Cruz era hija de Ramón de Larrinaga y de Telesfora de Luzárraga, vizcaínos nacidos en la anteiglesia de Mundaka y emigrantes a Liverpool, donde fallecieron primero ella, y luego el 22 de agosto de 1888 él. Se dedicaron a la industria naviera en la citada ciudad inglesa. Hubo entre los hijos de este matrimonio —incluida doña Cruz— durante toda la última década del siglo XIX desavenencias a cuenta de la herencia de sus progenitores, agravadas por las tutorías que sobre los menores ejercían sus tíos. Y sobre todo un largo conflicto testamentario con otra de las hermanas, Anselma, que reseñaremos después.
Ramón de Larrinaga
Ramón de Larrinaga fundó en Liverpool en 1863 la naviera Olano & Larrinaga y Compañía, lanzándose al comercio transoceánico con Cuba y Puerto Rico mediante barcos de vela, y cuando se abrió el canal de Suez en 1869 establecieron una línea de vapores entre Europa y Extremo Oriente, comprando al efecto la nao Buenaventura para empezar, y ampliando luego la flota a 12 barcos. Realizaban un viaje mensual transportando correo y funcionarios civiles y militares, siguiendo la ruta Liverpool-Cádiz-Barcelona-Port Said-Canal de Suez-Adén-Ceilán (Sri Lanka)-Singapur-Manila.
"Primera línea de vapores españoles para Filipinas por el Canal de Suez. Nuevo vapor GLORIA, capitán D. P. de Larrinaga. 3.500 toneladas y 1.500 caballos. Saldrá fijamente de este puerto para Manila directo, el 20 de mayo. Pasar nota anticipada de la carga que desee embarcarsen estos consignatarios Galofre y Compañía, plaza Merced 2, principal". Crónica de Cataluña, 4 de mayo de 1876. A la vuelta el Gloria se trajo de Filipinas hasta Cádiz "dos lantacas, pequeños cañones cogidos por nuestros soldados a los moros de Joló, que vienen destinados al Museo de Madrid". El Imparcial, 19 de septiembre de 1876.
”La primera perdida en la flota de vapores ocurrió el mismo año. En el tercer viaje, de vuelta a casa, el GLORIA navegaba a toda máquina cuando encallo en unos bajos sumergidos cerca de las islas Natana (entre Borneo y Singapur) el 24 de mayo de 1877. El tiempo era bueno y todos los pasajeros y tripulación fueron rescatados de los botes y desembarcados en Singapur, pero el buque fue pérdida total. Los bajos, sumergidos 8 pies en bajamar, fueron luego marcados como Gloria Reef en las cartas del Almirantazgo. Los pasajeros continuaron luego su viaje a España en el VICTORIA, pero el capitán del buque Pedro de Larrinaga volvió como pasajero de un vapor de P&O hasta Gibraltar”. Larrinaga Line, 1863-1974, libro escrito por David Eccles.
”Perdida del vapor GLORIA. Manila. 6 de julio. El hermoso vapor GLORIA salió de este puerto el 26 del pasado mes de mayo, con un valioso cargamento de azúcar y abacá y un numeroso pasaje, de más de 60 de cámara y 150 de proa. Después de cinco días próximamente de navegación con vientos fuertes, en la mañana del 30, a las diez y minutos de la misma, en ocasión de hallarse almorzando el pasaje, con un día al parecer muy bonancible, tuvo lugar aquel accidente marítimo, o sea la varada. El pánico fue estraordinario y general la consternación, siendo tres los choques violentos del vapor en el banco de piedra madrepórica, en la que ha quedado clavado. Se dispuso al momento echar los botes al agua, pero esta operación, en la que trabajaron deportados, artilleros y marinería de trasporte, tardó una hora en verificarse: en el primer bote se embarcaron las ocho señoras y cinco niños que iban a bordo con el general Daban y dos distinguidos oficiales de nuestra armada que las custodiaran, y sucesivamente los demás pasajeros al siguiente día.
Los náufragos fueron recibidos en la isla, a donde arribaron, por el sultán, con manifestaciones de amistad, que miraron con cierta prevención, por cuanto aquel, sus súbditos y aun las mujeres llevaban armas.
Establecióse en un local, a orillas de la playa, el campamento al airé libre, ínterin se traían lonas de abordo, con la debida vigilancia. La estancia allí no creo fuese muy agradable careciéndose de buenos alimentos, y teniendo que comprar algunos a aquellos naturales a un precio exorbitante; y eso que gracias a los infelices deportados, de quienes se hacen justos y merecidos elogios, tenían en abundancia mariscos y cocos, que aquellos, con riesgo de sus vidas, buscaban y traían de la playa e interior de la isla y repartían Con todos amigablemente.
Poco tiempo después de la varada, salió un boté bajo la dirección de un atrevido oficial de marina de guerra, en demanda de auxilio; pero regresó a los tres días, por habérsele corrompido el agua que llevaba, en ocasión de divisarse la barca inglesa MARQUIS D´ARGYLE, en viaje para Batavia, a cuyo buque se le habían hecho señales de socorro.
Él 4 de junio se embarcaron en el espresado buque, con rumbo a Singapore, para dar aviso de lo ocurrido, el sobrecargo y el maquinista del GLORIA; la barca empleó en la travesía nueve días, de suerte que hasta el 13 no llegó a la isla el vapor inglés BERTHAN.
En los días 19 y 20 se verificó el embarque en este buque, zarpando á las nueve y media de la mañana del último día, con destino a Singapore, a cuyo punto arribó sin novedad, dejando el GLORIA totalmente abandonado después de salvar en su mayor parte los equipajes.
La varada ha tenido lugar a unas diez millas al Sur de Pula Lant, isla situada al Norte de las Natunas, que forman un intrincado laberinto de arrecifes e islotes, rodeando a otra isla montuosa, constituyendo tres grupos que se estienden por un espacio dé cerca de medio grado de radio. Se encuentra esta isla y bajos á que da nombre en la enfilación recta de Balabac á Singapore, y más cerca dé Borneó que de dicho puerto.
Estos son, en resumen, los datos que tengo y he podido reunir del deplorable siniestro que todos lamentamos, y que, a pesar de no haber ocasionado desgracias personales, ha venido en días pasados a introducir la alarma en las familias de los que tantas privaciones han experimentado. Hoy, después de todo, felicitémonos de que se hallen ya sanos y salvos en seguro puerto éstos desgraciados náufragos que llenos de alegría y contento regresaban al seno dé la madre patria, y que tan bruscamente fueron interrumpidos en su viaje”. La Época, sábado 18 de agosto de 1877.
El vapor Gloria
Foto. El Victoria, otro barco de Larrinaga, de la línea de Manila. Su médico, Carlos María Ceferino López de Arenosa y Fernández de Castro, obtuvo la licenciatura en medicina y cirugía en la Universidad de Sevilla en 1876, fue amigo y confidente de la hija de Eduardo Benjumea y Zayas, —IV Marqués de Monteflorido—, doña Isabel Benjumea López del Piélago (1911-2012), y falleció en Comillas (Santander) el 17 de julio de 1931. Doña Isabel Benjumea era pariente lejana del primer marqués de Monteflorido, propietario de la hacienda San Rafael de Castilleja de la Cuesta. "El dueño del molino de aceite, don Antonio Sergeant y Mendívil, quien años después de cobijar al bestial Abad de Olivares cuyas actuaciones narramos fué III marqués de Monteflorido por renuncia de su hermano mayor, que no tenía dinero para pagar los derechos del título. Este Antonio Sergeant, el del molino de aceite en la Calle Real frente a la Iglesia, fué además alférez de la Armada. Se casó en Sevilla con Cayetana de Aguilar y Cueto. A su muerte se interrumpió la sucesión del título. Su padre, Felipe Sergeant y Salcedo, I marqués de Monteflorido era hijo de Philippe Sergeant, agente comercial flamenco afincado en Sevilla, regidor de Amberes, y casado en segundas nupcias con Vicenta de Mendívil y Colarte*, en Sevilla.
Eduardo Benjumea y Zayas, IV marqués de Monteflorido, propietario agrícola de Arahal, rehabilitó el título en 1907 alegando ser descendiente por línea materna de la rama familiar originada por el matrimonio de Vicenta Sergeant y Miguel de Zayas". https://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2015/12/padron-1s.html
* Se explica así la parte de la hacienda de San Ignacio denominada Cerro Colarte (Colaert, como Sergeant, tienen su origen en Flandes), expropiada por el Ejército del Aire tal y como vimos en la entrada anterior.
En la noche del 31 de marzo de 1882 uno de los grandes vapores de Larrinaga, el Irurac Batt, chocó frente al cabo de Finisterre contra el Douro, de la Royal Mail Steam Packet Co. inglesa, procedente de Brasil, con 15.600 sacos de café y 30.000 libras esterlinas ( 10.000 soberanos de oro y unos 34 lingotes del mismo metal ) que el London and Brasilian Bank remitía a Londres. El Irurac, un vapor correo mixto habilitado para llevar carga y pasaje, había abandonado el puerto de La Coruña al anochecer del 31 y navegaba con rumbo a La Habana. En el barco inglés iban 54 pasajeros, y en el español más de 400. Los dos navíos se hundieron, dejando un saldo de 59 muertos. Todos los demás pasajeros perdieron por completo los recursos de que disponían.
Al morir Ramón Larrinaga gestionó la empresa su hijo Pedro, que a la sazón ostentaba la responsabilidad de la compañía en Manila. Se le unieron sus otros hermanos Félix, Teodoro, Miguel y Domingo, todos ellos doctorados en abogacía, registrando posteriormente en Liverpool la firma Miguel de Larrinaga Steamship Co. Ltd., el 14 de febrero de 1898 y con un capital de 60.000 libras esterlinas.
Cuando se declaró la guerra entre España y Estados Unidos hubo que desmantelar esta flota de Filipinas y restringir la de Cuba, optándose por el desvío a Montevideo. El 8 de octubre de 1917 un submarino alemán hundió cerca de Irlanda al Richard de Larrinaga cuando hacía la ruta entre Manchester y Galvestón, falleciendo 35 marinos incluido el capitán.
Miguel Larrinaga (1873-1948), tío materno de don Teodoro Arana.
Buque de Larrinaga en el canal de Suez







2 comentarios:
Antonio y María eran muy queridos por todos, y no eran tristes, si no todo lo contrario. Personas excelentes y de buen carácter.
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