martes, 10 de septiembre de 2019

Historia de los apellidos, 20k.



                        Raíces de yuca, presentes hoy en todos los supermercados del mundo.

El sustento principal de esta isla [de Puerto Rico] es maíz y cazabe, que es el pan principal de ella, que se hace de la yuca, que es una mata o arbolillo pequeño, que se siembra de varas o estacas, la hoja parecida al cáñamo; el fruto lo hecha y produce en la raíz como patatas o nabos, la cual cuando está de sazón la sacan y rallan, y exprimido el zumo, que es mortal veneno, hacen de las ralladuras unas tortas grandes, blancas y delgadas, que después de cocido es el pan principal que se come en esta isla y en las demás de Barlovento y demás tierras calientes de las Indias, donde se siembra y da con abundancia; ensopada es excelente comida. (Fray Antonio Vázquez de Espinosa. Compendio y Descripción de las Indias Occidentales).

Los siguientes apuntes de Patricia Valladares, profesora estadounidense, sobre la influencia oral en la elaboración del Compendio, nos remiten por lógica a un fray Antonio más primigenio, o sea, al niño y joven que adquirió en Castilleja las habilidades lingüísticas necesarias para su posterior desarrollo intelectual. Recordemos que su padre fué un agricultor analfabeto. Nadie puede dudar de la preponderancia del medio rural —rural versus urbano, y por otra parte el primero más proclive a la dicha oralidad— en la personalidad del carmelita, influencia más que evidente en las líneas que escribió, en el énfasis comparativo que en ellas utiliza a la hora de describir plantas y animales del Nuevo Mundo y su utilidad práctica, relacionándolos siempre con los ejemplares de la península ibérica que habían sido parte integral de su consolidación psicológica y anímica en la primera etapa de su vida en una Castilleja de la Cuesta eminentemente agrícola y ganadera. Este asunto es más complejo de lo que parece a simple vista. El predominio de lo oral sobre lo literario, o viceversa, en la comunicación es objeto de profundos estudios en gran cantidad de ciencias, con ramificaciones en la hermenéutica, en la antropología, en la ciencia de la neurología del habla o en la psicolingüística, sin olvidar a la filosofía que ha dedicado mucho interés sobre el tema, sobre todo desde que Platón lo planteó con base en las enseñanzas habladas de su maestro Sócrates. La historia en sentido amplio, cuya principal fuente es escrita, también pugna por dilucidar desde antiguo este problema, este oscuro y trascendental problema en cuyo origen está la conformación de la mente moderna con sus conceptos y abstracciones de la conciencia, del ser, del tiempo, de la vida, etc.

Una mirada atenta a las descripciones presentes en el Compendio nos permite estudiarlas como la principal herramienta de un proceso de divulgación de conocimientos que persigue el deleite del lector. [...]  En cuanto a las plantas, el autor precisa constantemente aspectos tales como cáscara, médula, cultivo, variedades de una misma familia, fines curativos, preparación para el consumo humano, etc. Sin embargo, en su tarea por repertoriar la naturaleza americana, Vázquez no parece estar necesariamente motivado por un afán científico. Aunque podamos encontrar alguna referencia a Plinio, el carmelita no se adhiere a su sistema de categorización de las especies animales, vegetales y minerales. [...] Tanto diferencias como similitudes son algunas de las principales herramientas utilizadas en las descripciones del Compendio [...]  Igualmente, observamos que a fin de nutrir este inventario enciclopédico el autor recurre a varias de las estrategias comunicativas propias de la producción oral. [...] En esta misma tendencia, encontramos otras dinámicas discursivas atribuidas a la producción oral; tal es el caso, de la redundancia presente en el texto que bien podemos ejemplificar a través de sus constantes alusiones al proceso de producción del cazabe. El discurso exotérico en el Compendio y descripción de las Indias occidentales de Antonio Vázquez de Espinosa (1628-1629). Patricia Valladares Ruiz. University of Cincinnati.

De hecho fray Antonio mostró un especial interés por las lenguas indígenas del Nuevo Continente. En el capítulo 14 del Libro 1º del Compendio trata de los vocablos de las lenguas quechúa, aimara y de otras del Perú, Chile, Nuevo Reino y Río de la Plata. En el siguiente capítulo 15 de algunos vocablos de la lengua mexicana y de otras de la Nueva España y Tierra Firme. Y en el 16 de otras diferentes lenguas que hay en la Tierra Firme y en los Obispados de Caracas y Puerto Rico. Ya adelanta su interés cuasi obsesivo por este tema en el capítulo 3 de dicho Libro 1º: Del universal diluvio y de la confusión de las lenguas en la edificación de la torre de Babilonia. En el capítulo 4: En que prosigue la descripción de la materia precedente. Y en el 13: De la confusión y diversidad de lenguas que hay en las Indias.

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"... y después que llegué a la dicha ciudad y puerto de Trujillo, donde estaban las naos que vinieron en compañía y conserva de la flota de la Nueva España, que vino por cabo de ellas el capitán don Fernando Becerra Suaso (sic), y por Capitana la nao San Francisco de Campeche, dueño y maestre el capitán Baltasar de Espinosa, y por almirante la nao nuestra Señora de la Candelaria en que yo me embarqué y por cabo en ella Bartolomé García (1), alférez del dicho capitán don Fernando Becerra, dueño y maestre de la dicha nao el capitán Fernando Sans (sic) y por piloto Juan de Salas (2) y otro navío de doscientos cincuenta toneladas ... " [...] "Domingo por la mañana a veinte y siete de noviembre y de navegación ciento y seis desde La Habana, descubrimos la isla de Cádiz, a una vista por la popa, de que dimos a Dios Nuestro Señor infinitas gracias de ver tierra de nuestra amada España; haciendo el día claro veníamos velejando acercándonos a ella, con las naos de nuestra compañía que habían quedado de la última tormenta, que eran ocho, y la Capitana comenzó a disparar piezas desde la mañana, para que nos oyesen. Con que nos veníamos acercando al puerto de Sanlúcar; y luego vinieron pilotos de la barra a las naos para meterlas dentro y por ser ya tarde y bajar la marea; dando gracias a nuestro Señor y Criador que tantas mercedes nos había hecho. Anduvimos a vista del puerto todo lo restante del día y de la noche las ocho naos que habíamos quedado barloventeando, para entrar (las que pudiesen) el día siguiente, deseosos de saber de las demás y recelosos de lo que les podía haber sucedido en la gran tormenta; y si las que nos faltaron en el primer tiempo habían venido, porque entendimos que, si no habían tenido necesidad, estarían ya en el puerto". ( Fray Antonio Vázquez de Espinosa. "Tratado verdadero del viaje y navegación de este año de 1622..." —Sigo la ortografía de la edición de Balbino Velasco Bayón, Historia 16, 1992—).

(1) El alférez Bartolomé García declaró al capitán Fernando Sanz llevar 2 cajones de tinta añil, en el puerto de Santo Tomás de Castilla el 2 de mayo de 1622 "consignados a sí mismo", antes de salir para Trujillo donde embarcaría fray Antonio, que a su vez procedía de Veracruz. Los cajones de Bartolomé eran para entregarlos a su madre Ana García en Sevilla, y en su ausencia a sus herederos, pero al recalar en La Habana el 13 de agosto de dicho 1622, ya con el fraile a bordo como dicho es, el alférez ante el escribano Luis Pérez Cortina dijo e hizo constar que uno de los cajones pertenecía a Gerónimo Durango, vecino de Sevilla y residente en dicha ciudad de La Habana, "y como tal se le ha de entregar en su persona o a quien su poder hubiere, y va por su cuenta y riesgo". Fueron testigos Juan de Orta y Melchor Pérez.
En esta parada intermedia aconteció el preámbulo del dantesco episodio que se narra en el Compendio con respecto a las ratas: "cuando se desembarcaron los cajones y en el lastre se mataron, entre grandes y crías más de mil ratas; y aunque hasta el dicho puerto de La Habana en trece días que habíamos tardado de navegación desde Trujillo, fue muy grande el daño que hicieron, no se reparó tanto como convenía ... ": http://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2019/09/historia-de-los-apellidos-20j.html


Firma del capitán Hernando Sanz, dueño y maestre de la nao Ntra. Sra. de la Candelaria


Firma de Bartolomé García, alférez y cabo de dicha nao

(2) Juan de Salas fué facultado en la Universidad de Mareantes de Sevilla como piloto el 26 de diciembre de 1610 para la ruta de Nueva España. (María del Carmen Borrego Pla. La Casa de la Contratación y Huelva: facultación de tripulaciones a Indias hasta 1700). https://core.ac.uk/download/pdf/51384906.pdf
—1617. Autos del capitán Fernando Sanz con Juan de Salas, piloto, vecino de Ayamonte, sobre que le diese cuenta del navío "Santa Ursula" que le entregó con sus pertrechos y aparejos. Archivo General de Indias.
—1618. Autos contra el capitán Fernando Sanz, dueño de nao, con Pero Díaz Cordero y Alejo Díaz, maestre y piloto, sobre que le pagasen el valor del buque por haberlo perdido maliciosamente. El hombre frente al mar. Pablo Emilio Pérez-Mallaína Bueno.


Detengámonos en la llegada de fray Antonio a España, ahora que hemos visto su salida. Entre una y otra habían transcurrido aproximadamente 4 meses.
Fernando Sanz, maestre que sucedió en lugar de Gonzalo Martín de Porras. 1622. Almiranta de Honduras. En el puerto de Nuestra Señora de Bonanza a 28 de noviembre de 1622 años el Sr. licenciado Fernando de Villaseñor, del Consejo de Su Majestad en el Real de las Indias y su Presidente en la Casa de la Contratación de Sevilla, visitó de venida la nao Nuestra Señora de la Candelaria, maestre Fernando Sanz que sucedió en lugar de Gonzalo Martín de Porras, maestre que este dicho año ha venido de la provincia de Honduras en compañía de la flota general Fernando de Sousa, la cual visita Su Señoría hizo con asistencia del Sr. licenciado don Gregorio Gonzalez de ¿Contreras?, Fiscal por Su Majestad de la Real Audiencia de la dicha Casa de la Contratación, en la forma y manera siguiente:
Pasajeros: 
—el padre fray Antonio Vázquez, de la Orden de Nuestra Señora del Carmen, viene de la provincia de Honduras con licencia del Gobernador y de su Perlado.
Difuntos: 
—declaró el dicho capitán Fernando Sanz que viene por maestre de esta nao, que a la ida antes de hacer el viaje la dicha nao, murió en la ciudad de Cádiz Gonzalo Martín de Porras, que iba por maestre de la dicha nao.
—Julián Gómez, marinero, que murió ahogado en la provincia de Honduras, de sus bienes y soldada dará cuenta el maestre.
—Miguel de los Reyes, murió viniendo en demanda de Las Terceras, declaró el maestre que no hizo testamento, de sus bienes y soldada dará cuenta el maestre.
Indios: no hay ninguno.
Pidióse la cuenta al dicho maestre de la gente que llevó en la dicha nao por la visita de ida, conforme a la cual parece faltaron las personas siguientes:
—Antonio Ximénez, despensero, dijo el maeste que se quedó en las Indias.
—Diego Ximénez, marinero y artillero, dijo el maestre que viene en otra nao.
—Antonio Vicente, artillero, no pareció.
—Manuel de Silva, marinero, no pareció.
—Manuel de Sequera, marinero, no pareció.
—Antonio Robiana, marinero, no pareció.
—Cristóbal de Ortega, marinero y carpintero, no pareció.
—Pedro de Figuera, marinero, no pareció.
—Duarte de Olivera, marinero, no pareció.
—Francisco de Ortega, marinero, no pareció.
—Melchor de los Reyes, grumete, no pareció.
—Juan Antonio, grumete, no pareció.
—Pedro de Andrada, grumete, no pareció.
—Francisco Díaz, paje, no pareció.
—Juan Benito, paje, no pareció.
Asimismo se le pidió cuenta al dicho maestre de la gente que llevó en el patache Nuestra Señora de las Angustias que fué arrimado a la dicha nao, por la visita de ida del dicho patache, conforme a la cual no faltó persona ninguna.
Pareció en esta visita Clemente, mulato esclavo del capitán Fernando Sanz.
Juan Martín, marinero, quedóse en España.
Recibióse juramento del dicho maestre y de la demás gente que se halló a la visita en la dicha nao, so cargo del cual dijeron no traer oro ni plata ni mercaderías por registrar.
Visitáronse las cajas e hiciéronse las demás diligencias que mandan las Ordenanzas de la dicha Casa de la Contratación, y el dicho Sr. Presidente lo firmó.


                                          Firma de Fernando de Villaseñor

Por auto de la Sala de Gobierno de 5 de junio de 1623 ante Bartolomé Celada se mandó dar certificación para volverse a despachar esta nao a la provincia de Honduras y por maestre Pedro de Arbolanche con fianza del dicho Hernando Sanz, mte ... ... no se embarcaría hasta tener satisfechos ... la partida de añir (1) y otras cosas que se dejó en La Habana, para que los trajeran los galeones de la armada este año de 1622, e invernó en aquel puerto, pena de que pagaría 1.000 ducados, y el dicho auto y certificación se puso con las fianzas en oficio de escribano en poder del dicho escribano. Archivo General de Indias. Registros de venida de naos de Honduras, 1622. CONTRATACIÓN, 2139.

(1) Añil. Tinta de añil. Utilizada como colorante textil en tiempos prehispánicos por los mayas y otros pueblos. "Añil, cierto arbusto, pasta de color azul oscuro que se saca de esta planta, color azul oscuro, del árabe nil, ídem, primeramente documentado en el siglo XIII. Coexisten en árabe, como en castellano, las dos formas nil (usada en Egipto, etc.) y nir. Aunque ésta es la que se halla en los lexicógrafos hispanoárabes, el castellano añil, añir, y el portugués anil, vendrán sin duda de la primera, pues nir hubiera dado más bien añer; por lo demás la forma con l es la que se halla en persa, de donde se tomó el vocablo árabe; el sánscrito nila- sería otra fuente adecuada, sobre todo en el aspecto semántico (la India, tierra de drogas). De la Península Ibérica vienen las formas italianas anticuadas anile (portuguesismo) y agnir (castellanismo), en el siglo XVI". Diccionario Crítico Etimológico Castellano e Hispánico. Joan Corominas y José. A. Pascual. Editorial Gredos. Madrid. (Nilo —el río— o nilótico —referido al río— tienen la misma raíz en árabe).
Nei-. Brillar, relucir; excitarse. [persa antiguo naiba-: bello. Persa moderno nēw, irlandés antiguo noīb]. 1. Sánscrito, nīlah: azul oscuro. añil (del árabe nîl: y este del persa nil: azul) cierto arbusto, pasta de color azul que se saca de esta planta; anilina (del francés aniline: y este del portugués anil), lila (del francés lilas: y este del persa līlak: azulado: diminutivo de nîl: añil) arbusto de flores moradas; nenúfar (del árabe naịnŭfar: y este del persa nīlufar: y este del sánscrito nilopala-: loto azul [ut palam: flor del loto azul], probablemente préstamo de una lengua no indoeuropea. 2. Sánscrito nain: ojo. nansú (del inglés nainsook: tela fina de algodón: y este del urdu nainsuh [suh: placer]) tela de algodón blanca o de color, superior al lienzo pero inferior a la batista. La usan las mujeres para blusas, pañuelos, ropa interior, etc. 3. Grado cero con sufijo *ni-to- del latín niteō: relucir, brillar. neto (del francés o catalán net: limpio), nítido. Diccionario etimológico hindoeuropeo de la lengua española. Edward A. Roberts y Bárbara Pastor. Alianza Editorial. 
Casi todos los conventos y órdenes religiosas ultramarinas disponían de "obrajes", fábricas, de producción de añil, como fuente de rentas. Era comúnmente usado en las transacciones comerciales con Indias como moneda de cambio para adquisición de mercancías, incluidas remesas de esclavos, enviadas desde Europa. Veremos cómo en el Ntra. Sra. de la Candelaria que trajo a fray Antonio Vázquez venía también una considerable cantidad de cajones de añil que los mercaderes guatemaltecos enviaban a sus factores, socios y deudos en la Península, y en ocasiones se especifica pormenorizadamente en el registro de la nao que el referido añil va a cuenta y en pago de los bienes que estos peninsulares les habían remitido anteriormente por medio de otra flota; "a cuenta de los negros enviados el pasado año", se dice en el registro de una de las partidas del Ntra. Sra. de la Candelaria. Muchos de estos cajones, señalados a fuego con la marca del comerciante, —semejante en todo a las que usan los ganaderos para marcar a las reses o usaban los esclavistas para marcar a sus cautivos—, se perdieron en el azaroso viaje tras salir de La Habana.
También veremos cómo desde Guatemala envían 41 cajones de añil y 8 botijas de bálsamo* consignados a nombre de Juan Vázquez de Morón el viejo, con lo que queda confirmado que fray Antonio ayudaba generosamente a su familia castillejense, y asimismo queda explicado que su padre utilizase escudos y coronas de oro para redimir los tributos que sobre sus tierras pagaba en Castilleja (ver http://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2019/08/historia-de-los-apellidos-20i.html). Estas monedas también procedían de Indias. Pero hay que tener en cuenta que no solo estaba al otro lado del Atlántico el fraile carmelita, sino su otro hijo homónimo, el capitán Juan Vázquez, y el tercero, Francisco. Juan Vázquez el mozo, al que conocimos como padrino de su sobrino: "domingo veynte y seis dsª de mayo de mill y seys cientos y diez y nueve asº yo Jhoan Ramos çanbrano Cura benefiçiado de la  parochial de santiago desta vª de castileja de la Qta. baptize a Joan hijo de leonicio Caro y de ana mª vesinos desta dicha vª fue su padrino Joan vazquez de moron el moço* en fee de lo qual lo firme fecho utsupra. Jhoan Ramos çanbrano". (http://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2019/08/historia-de-los-apellidos-20e.html) refrenda el hecho de las ayudas económicas al padre cuando confiesa, autotitulándose "mozo soltero" y ya con 34 años de edad, que disfrutaba de una posición holgada mientras vivía en Santo Domingo, hasta el punto que hace donación de todo lo que le correspondía por la herencia de sus padres a su hermano Miguel. Pronto aclararemos todos estos términos.
*Bálsamo. Del latín balsămum, y este del griego βάλσαμον. Resina de ciertos árboles utilizada como componente de cosméticos, purificadores y desodorizadores, y sobre todo como medicamento para enfermedades de la piel, tratamiento de quemaduras y heridas, y alivio de bronquios, pulmones o vías respiratorias enfermas de gripe, resfriados o neumonías (Wikipedia).


                                              Bálsamo de Tolú (municipio colombiano)

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