domingo, 1 de septiembre de 2019

Historia de los apellidos, 20j.



"Y permitió a Odyssey extraer hasta 17.000 objetos del fondo del Caribe, incluidos unos pocos dientes humanos, vasijas de aceite de oliva del Guadalquivir y dos huesos de loro, posiblemente de cabeza azul, una especie muy cotizada en la época en las cortes europeas, y tripulante habitual de estas expediciones comerciales-militares características de la etapa imperial española". Odyssey expondrá las joyas de un nuevo galeón español, hundido en Florida en 1622. Borja Bergareche. ABC, 7 de abril de 2013.

[En el barco (1) las ratas] entraban en las jaulas de los papagayos y peleaban con ellos hasta que los mataban y se los comían. Y sucedió esto muchas veces, que amanecieron muchos muertos y comidos de ellas. Entraban en los gallineros y peleaban con las gallinas hasta matarlas y comerlas, que sucedió muchas veces hallarlas muertas y comidas, y otras que vivas las habían roído y comidos los pies y dedos; y día hubo que sucedió acometer una rata una gallina, que se defendía y la asió con el pico de la boca a la rata, de tal suerte que la gallina tiraba por una parte, y la rata afligida de verse asida, por otra, por escaparse de los que miraban semejante prodigio, ya la iban a matar, al fin se escapó. También se ponían a reñir con los gatos y morderlos, de tal suerte que les hacían saltar la sangre y con el dolor les torturaban y se escapaban de ellos. (Fray Antonio Vázquez de Espinosa. Tratado verdadero del viaje y navegación de este año de 1622 que hizo la flota de Nueva España y Honduras).

(1) Fray Antonio volvió de Indias en 1622, tras 14 años allí. Salió en una flota de San Juan de Ulúa el lunes 27 de junio, que rodeó el Yucatán y recaló en el hondureño puerto de Trujillo, donde se le unió otra de la Nueva España al mando del capitán don Fernando Becerra de Zuazo*. Aquí el carmelita se embarcó en la nao Nuestra Señora de la Candelaria** al mando de Barlolomé García, alférez de dicho capitán Becerra de Zuazo, con el capitán Fernando Sans por maestre y por piloto Juan de Salas. Reunidas las dos flotas pusieron proa hacia La Habana, en cuyo puerto "cuando se desembarcaron los cajones y en el lastre se mataron, entre grandes y crías más de mil ratas; y aunque hasta el dicho puerto de La Habana en trece días que habíamos tardado de navegación desde Trujillo, fue muy grande el daño que hicieron, no se reparó tanto como convenía ... ". (Fray Antonio, obra citada). En efecto, en septiembre y octubre, ya en mitad del océano de vuelta a España, se habían reproducido otra vez los hambrientos roedores de tal forma que ocasionaron un gravísimo desastre en las vituallas y agua potable, y aún en el casco del navío abriendo con sus incisivos vías de agua. Hubo que racionar la comida a extremos inverosímiles en medio de fortísimas tormentas que echaban al fondo un barco tras otro.
* Don Fernando Becerra de Zuazo,
  El orbe espanta con su mano diestra,
  Mostrando aquel valor antiguo el braço
  Con la gloria inmortal que el nombre muestra.
(El desterrament morisc valencià en la literatura del segle XVII. Manuel Lomas Cortés. Universitat de València. 2010).
Zuazo, viejo y experimentado marino en el Atlántico, el Pacífico y el Índico, había sido enviado a Filipinas en 1613: Instrucciones dadas a Ruy González de Sequeira, capitán general de la armada y 400 soldados que se envían de socorro a Filipinas, para defenderlas de los ataques holandeses. Llevará 4.000 ducados para gastos de viaje y las carabelas boyantes, sin mercaderías. La gente irá bien regida y gobernada por lo que se le da poder para actuar en justicia sobre la gente embarcada. Se nombran dos capitanes: Domingo de Licona y Miguel Muñoz de Aramburu y dos cabos de la gente de mar y guerra: alférez Francisco Centeno Maldonado y Fernando Becerra de Zuazo. Procurará que los portugueses vayan instruyendo a los castellanos en esta navegación, tomando nota y sonda de todas las islas y tierras, haciendo derroteros y observaciones; para esto se envía especialmente al capitán Alonso Flores. Irá por fuera de la isla de San Lorenzo (Madagascar), sin tocar en la India ni en otra parte, salvo en Malaca, para cuyo gobernador lleva dinero y despachos. En Manila, entregará al gobernador Juan de Silva los despachos, gente y carabelas, y si ambos juzgan que es conveniente se quedará allí con las carabelas, si no, volverá a España tomando nota también del viaje de vuelta y quede así esta navegación muy conocida. Procurará informarse de cuáles son los derroteros de los holandeses en esos mares. Hará el viaje de ida con toda la brevedad y seguridad posible valiéndose del derrotero de Juan de Mendoza Mate de Luna o el de Gaspar Ferreira, piloto mayor de Portugal, impreso en Lisboa en 1612. Estas Instrucciones fueron dadas en Madrid el 6 de marzo de 1613 y obran en el Archivo General de Indias. Un mes antes, el 17 de febrero de dicho 1613 había sido nombrado, por Real Cédula, "cabo de una de las galeras del socorro que se envía a Filipinas con el capitán general Ruy González de Sequeira, y de la gente de mar y guerra que fuere en ella". (AGI).

Más de diez años después —ya de vuelta a España en la flota de fray Antonio Vázquez— todavía andaba reclamando sus honorarios por el referido servicio filipinesco: Memorial del capitán Fernando Becerra de Zuazo, reclamando cierto sueldo que se le debe del viaje a Filipinas por el cabo de Buena Esperanza. Acompaña:
Resumen de memorial y de documentos que presenta Fernando Becerra, cabo en una de las carabelas de Ruy González de Sequeira, y sueldo que se le debe. Madrid, 13 de noviembre de 1618. 
— Certificación de Juan de Leoz, capitán de infanteria española, sobre que Fernando Becerra fue embarcado en la capitana de Nueva España y era uno de los entretenidos que pasaban a Filipinas. Madrid, 20 de noviembre de 1618. 
— Otro memorial de Fernando Becerra, reclamando el sueldo que se le debe. Madrid, 6 de diciembre de 1618. 
— Carta de la Casa de la Contratación de Sevilla: Francisco de Tejada y Mendoza, Melchor Maldonado, Francisco de Calatayud y Antonio Manrique, sobre que no había dinero para pagar el sueldo que reclama Fernando Becerra. Sevilla 1 de enero de 1619. (AGI).


Firma Melchor Maldonado, a quien relaciono como familia de los Melo Maldonado que en Castilleja se establecieron. Veremos luego noticias de un Melchor de Melo Maldonado y de un Melchor Maldonado de Saavedra.  "Hija de Juan Varela de Salamanca y de Isabel de Alfaro fue Inés de Alfaro, fallecida en 1588 y esposa de Jacobo (o Jácome) Cromberger. Era Jacobo nacido en Sevilla e hijo de Juan Cromberger, también sevillano de nacimiento, y de Brígida Maldonado (hija de Mexía Ponce de León y de doña Catalina Maldonado), quienes tuvieron nueve hijos contando al dicho Jacobo: entre ellos Inés (o Isabel en algún documento) Maldonado, quien acabaría casándose con nuestro Francisco Sánchez de Melo y procreando a Juan Cromberger de Melo ... ". https://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2019/07/historia-de-los-apellidos-20c_27.html


Eran 1.960 reales y 10 maravedíes lo que se le adeudaba a Zuazo, a razón de 25 escudos de a 10 reales al mes. Pide, en 1623, que se le pague de la Caja de México "como se hizo agora con los herederos de Lupercio de la Cruz, piloto que fué del dicho viaje" [...] " Y los trabajos que ha padecido en el viaje y gastos que en él ha hecho son causa de que se halle muy pobre".
Otra vez desde Sevilla obtuvo licencia del Rey —10 de junio de 1628— para pasar a servicio del Virrey del Perú por la Nueva España o por Santo Domingo, con 50 ducados de sueldo al mes y con un criado que le aguardaba en Cádiz llamado Martín González, "mancebo de 17 años, moreno, desbarbado y pequeño de cuerpo".
En 1620 volvió a España por Honduras, pero parece que había extendido su estancia en el Perú hasta —otra vez— las Filipinas, y que volvió con una mancha "sacrílega" en su expediente.
En Carta al Rey de Alonso Fajardo de Tenza, gobernador de Filipinas, dada en Manila el 15 de agosto de 1620, se mencionan "noticias de las causas seguidas contra Juan Mohedano y el capitán Fernando Becerra", que a continuación transcribo: "En esta consideración le he pedido se encargue de la causa de un Joan Mohedano que ha días que está preso por la culpa que contra él ha resultado de haber entrado en el Colegio de Santa Potenciana, que por haber aquí tan pocos que puedan ser jueces y unos no poder conocer de esta causa y otros por estar recusados en ella, no se ha podido acabar antes de ahora, que el Doctor don Antonio lo era. Las otras dos causas semejantes a esta, de que también he dado cuenta a Vuestra Majestad, la del capitán don Fernando Becerra remití al licenciado Legazpi, porque en esta tierra, en viendo hacer justicia, unos dicen que no lo es, sino pasión, y otros que es crueldad, y así él la concluyó y juzgó, y lo hechó por libre; la otra de don Juan de la Vega, que por la misma consideración le acogí la apelación para la Audiencia, estando en mi conciencia con mucha sobra de culpa para cortarle la cabeza, a que le condené, los mismos Oidores encaminaron la causa de suerte que al cabo hicieron lo mismo, dándolo por libre, y condenando al capitán Lucas de Mayorca, Alcalde Ordinario que era de esta ciudad y quien me ayudó en esta causa y otras del servicio a Vuestra Majestad, en 500 pesos y otras penas, habiéndole hecho padecer y gastar en una larga prisión por otros fines particulares, mucho tiempo y dinero.
En algunas causas y cosas de importancia del servicio de Vuestra Majestad y obligación de mi oficio suelo, para más acertamiento, remitirlas unas veces a la Audiencia y otras a uno de los Oidores que conmigo se acompañe, y en otras según son pedirles sus pareceres, y de todo se suelen excusar las más veces, en no siendo su voluntad hacerlo, sin que para ello basten razones ni razón, ni sé que haya con qué poderles obligar si esto no les mueve o Vuestra Majestad se sirve de mandarlo remediar con las órdenes de lo que a cada uno toca y ha de hacer, así en lo dicho como en la declaración de jurisdicciones en que tengo escrito a Vuestra Majestad bien largo en cartas del año pasado".
El asunto había empezado a moverse en 1619: El fiscal con Juan Manuel de la Vega, Juan Mohedano y Fernando Becerra, sobre haber entrado en el convento de Santa Potenciana de la ciudad de Manila y haber tenido trato con mujeres casadas. Sin providencia en el Consejo. (AGI). 

Desde Madrid, el 9 de agosto de 1621, se respondió a la Carta del gobernador con una Real Cédula "a los oidores de la Audiencia de Manila, ordenándoles que envíen un traslado de los autos hechos en la causa que se siguió sobre el sacrilegio cometido en el Colegio de Santa Potenciana, y en especial de las causas contra Juan Manuel de la Vega y Fernando Becerra".
El Colegio de Santa Potenciana, establecido en 1589 a instancias del obispo Domingo de Salazar y de los franciscanos, fué el primero de su clase en las Filipinas (Manila) para atender niñas huérfanas del personal militar. Quedó en ruinas por el terremoto de 1645, y en su solar se construyó el Palacio del Gobernador, también destruido por otro terremoto en 1863. Hoy es la principal oficina de la Cruz Roja Filipina.

 ** "El cálido y húmedo domingo 4 de septiembre [1622], con un clima casi perfecto a pesar de estar en plena temporada de huracanes —comenzaba a finales de julio—, el marqués de Cardereita, embarcado en el Candelaria, la nave capitana, tomó la decisión de poner rumbo a Europa. Los 28  barcos de la flota combinada izaron anclas [desde el puerto de la capital de Cuba] y, en una larga fila custodiada por los galeones de la guarda, en cuyas bodegas viajaba lo más valioso del tesoro, cogieron una ligera brisa y empezaron a surcar la bahía. Luego establecieron  como siempre un curso hacia el Norte, hacia el Canal de las Bahamas, La Florida y la fuerte corriente del Golfo, que les permitiría alcanzar la latitud de la Península antes de virar hacia el Este.
Entre los buques estaba el Nuestra Señora de Atocha, un típico galeón del siglo XVII ... ". Carlos Canales Torres y Miguel del Rey Vicente. El oro de América: Galeones, flotas y piratas. Editorial EDAF. Madrid. 2016.
El marqués de Cardereita (por Cadreita, villa de Navarra), compañero de viaje  de fray Antonio Vázquez en la nao Candelaria, era nieto por vía materna de dos sevillanos, Gonzalo de Saavedra y Francisca de Recalde. Hija única del marqués fué Juana Francisca Díez de Aux, nacida en Sevilla, II marquesa de Cadreita y IV condesa de la Torre, y Señora de la villa de Guillena (Sevilla), que se casó con Melchor Fernández de la Cueva y Enríquez de Cabrera, Grande de España, IX duque de Alburquerque. 
"Reparó [el marqués de Cadreita] el Hospital de los Indios, mandando hacer un teatro en el patio de comedias" (Real Academia de la Historia, http://dbe.rah.es/biografias/15264/lope-diez-de-aux-y-armendariz). "Pedro de la Cerra Sañudo. "A building for theatrical purposes was erected in the patio of the Hospital Real de los Indios, which was on San Juan de Leltrán Street, south of the Franciscan Monastery; but this was destroyed by the inundation of 1629, and a new one begun some ten years later. (Pedro de la Cerra Sañudo to the viceroy, November 15, 1638, in Historia 467, Exp. 1. The plan of this theater was published by Luis González Obregón in his México Viejo, México, 1900, pág. 332). The Theater in New Spain in the Early Eighteenth Century. Jefferson Rea Spell. Hispanic Review, tomo 15, nº 1, 1947, pág. 137. https://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2018/08/notas-varias-3i.html


Y ahora permítaseme volver un momento a Castilleja de la Cuesta a fin de seguir ilustrando y contextualizando el acontecer en el día a día del padre de fray Antonio Vázquez de Espinosa. De entre los años 1609 y 1611, cuando en este último llevaba el carmelita 3 en Indias, es el siguiente protocolo notarial:

Cuenta que se tomó a Juan Cabrera. En 4 de noviembre de 1609 Juan Vázquez de Morón, Alcalde Ordinario de esta Villa, tomó cuenta a Juan Cabrera, vecino de ella, tutor y curador que ha sido de la persona y bienes de Petronila de Vega (otras veces Petronila de Ribera), desde el día 3 de diciembre de 1607 en que fué nombrado tal tutor y curador. Cargo: 43.242 maravedíes que recibió de Isabel de León, viuda de Bartolomé de Vega; 3.088 maravedíes de renta de los dichos 43.242 desde el 3 de diciembre de 1607 hasta el 3 de diciembre de 1608 a razón de 14.000 el millar; 2.863 maravedíes de dicha renta desde diciembre de 1608 hasta hoy. Suma el cargo que se le hace 49.166 maravedíes. Descargo: 176 reales que por mandado de Bernardo de Oliver, Alcalde Ordinario que fué de esta Villa, le pagó a la menor para ¿casarse? y curarse de su enfermedad, según libramiento y carta de pago que presenta; 427.342 maravedíes de réditos de los 16 ducados que pagó para curar a la dicha menor; 16 reales que pagó al Alcalde y al escribano por la cuenta que tomaron cuando se le discernió la tutela; 16 reales a los dichos Alcalde y escribano por tomar esta cuenta al presente; 417 maravedíes que ha de haber por la décima parte de lo que se le carga de lo corrido de la dicha tutela. Por manera que queda debiendo a la menor 40.806 maravedíes. Y Juan Cabrera aceptó la cuenta, siendo testigos Fernando de las Cuevas y Juan López Cordobés.

En dicho día 4 de noviembre de 1609 el Alcalde Ordinario Juan Vázquez de Morón sustituyó a Juan Cabrera como tutor curador de Petronila, por haber ejercido durante dos años, por Francisco Martín Miño, vecino de esta Villa, al cual dió dos días de plazo para aceptar dicha tutela. Fué notificado en su persona dicho día por el escribano Juan de las Cuevas, y aceptó, presentando por su fiador "a mí el presente escribano". Testigos, Marcos Lozano, Juan López Cordobés y Juan Alonso. Juan Vázquez de Morón le discernió la tutela en dicho día 4 de noviembre, ante los mismos testigos.

En la Villa de Castilleja de la Cuesta en 30 de agosto de 1611 ante Miguel Gerónimo Melgarejo, Alcalde Ordinario de ella, Petronila de Ribera, hija de Alonso García y de Blanca de Ribera, difuntos, dijo que de dichos sus padres quedaron ciertos bienes y hacienda en tutela de Francisco Martín Miño, y porque ella es mayor de 25 años como parece por la fé de bautismo que presenta, con juramento e información que ofrece de ser persona hábil y suficiente para administrar sus bienes, por tanto pidió al dicho Alcalde Ordinario que le entreguen sus dichos bienes. El Alcalde Ordinario mandó al escribano que citase a Francisco Martín Miño.

Fé de bautismo. Gaspar de Santofimia, presbítero cura en la iglesia de San Salvador de la ciudad de Sevilla, dá fé que en uno de los libros donde están escritos los bautismos que en esta dicha iglesia se han hecho hay un capítulo del tenor siguiente: 
"En lunes 14 de julio de 1586 yo, Gregorio de Salamanca, cura de la iglesia de San Salvador, bauticé a Petronila, hija de Alonso García y de Blanca Ribera su mujer; fué su padrino Juan Sánchez, cerrajero, todos vecinos de esta collación. Gregorio de Salamanca".
En fé de lo cual dí la presente, que es fecha en 15 de mayo de 1604.

Y después de lo susodicho, en 15 de septiembre de 1611 dicha Petronila de Ribera presentó por testigo para la dicha información a Marina de Vega, viuda de Francisco Miguel, vecina de esta Villa, quien habiendo jurado a Dios y siendo preguntada dijo conocer a Petronila desde que era niña pequeña, y sabe que es mayor de edad de 25 años porque se ha criado en las casas de la morada de esta testigo, y se remite a la fé de su bautismo, y que esto sabe y es la verdad so cargo del juramento que hizo, y que es de edad de 60 años poco más o menos.
En dicho día Petronila presentó por testigo a Ana Ramírez, viuda de Cristóbal de Medina, vecina de esta dicha Villa, quien bajo juramento declaró que conoce a Petronila desde que era niña y sabe que es mayor de 25 años, y se remite a la fé de bautismo.

El 28 de octubre de 1611 el escribano Juan de las Cuevas notificó a Francisco Martín Miño en su persona. En dicho día ante el Alcalde Ordinario Miguel Gerónimo Melgarejo, dicho Francisco Martín Miño en el pleito con Petronila dijo que sin hacer caso a lo que la parte contraria dice, el Alcalde Ordinario no debe mandar entregarle los bienes a ella, porque no es de edad suficiente, y porque él —Miño— hace ausencia de esta Villa con su casa y familia y no puede ser curador de dicha Petronila, y quiere eximirse de la dicha tutela y dar cuenta con pago a la persona que dicho Alcalde Ordinario señale, y para hacer la dicha cuenta nombró como tercero que la haga a Fernando de las Cuevas, y hecha, él está dispuesto a pagar el alcance. El Alcalde mandó dar traslado a la parte y que nombre tercero para juntarse a Fernando de las Cuevas. En dicho día Petronila fué notificada y nombró por su tercero al mismo Fernando de las Cuevas, el cual aceptó el cargo.

Cargo a Francisco Martín Miño: 40.006 maravedíes que recibió de Juan Cabrera, tutor que fué de la dicha doña Petronila de Vega en 4 de novimbre de 1609 en que fué proveído, y son del alcance del dicho Juan Cabrera; 3.000 maravedíes que pudieron rentar los dichos 40.008 (sic) desde el 4 de noviembre de 1609 hasta el 4 de mayo de 1611, porque no los empleó en renta como estaba obligado, y no se le cargan 5 meses y 12 días hasta el 16 de octubre de 1611 porque este tiempo se le dá de demora para poder emplear los dichos maravedíes. Por manera que suma el cargo 43.008 maravedíes. Descargo: 300 maravedíes que ha de haber por la décima de los 3.000 maravedíes que se le cargaron de multiplico a razón del 10 por ciento; mas 8 reales que pagó al Alcalde Ordinario y al escribano por la provisión de la tutela de Petronila de Vega; mas 100 reales que pagó a dicha Petronila por mano de Marina de Vega para en cuenta de los maravedíes que debía de la dicha tutela; mas 8 reales que pagó al escribano Juan de las Cuevas por la saca de la tutela que se proveyó a Francisco Martín Miño, y por la saca de la cuenta tomada a Juan Cabrera; mas 12 reales que pagó a Fernando de las Cuevas por el trabajo de su tercería; mas 8 reales al escribano Juan de las Cuevas por tomar esta cuenta. Por manera que es alcanzado Francisco Martín Miño en 38.082 maravedíes. Y el tercero Fernando de las Cuevas se reservó en sí enmendar algún error cuando pareciere, y juró haber hecho la cuenta lo más jurídicamente que Dios le dió a entender, sin agravio de ninguna de las partes. 28 de octubre de 1611. 

En 28 de octubre de 1611 Fernando de las Cuevas presentó la cuenta ante el Alcalde Ordinario, el cual mandó dar traslado de ella a las partes para que en término de 3 días aleguen lo que consideren por derecho. En dicho día Petronila de Vega y Francisco Martín Miño la aceptaron, siendo testigos Francisco de Ortigosa y Juan López Cordobés. El Alcalde Ordinario se conformó y dió su visto bueno.

En dicho 28 de octubre ante el Alcalde Miguel Gerónimo Melgarejo Francisco Martín Miño dijo que por cuanto había sido alcanzado en 38.084 (sic)  maravedíes, hacía depósito de ellos hasta que el Alcalde le mande entregarlos. El Alcalde le mandó que los diese a Petronila, y una vez entregados ella le otorgó carta de pago al dicho Francisco Martín Miño, siendo testigos Juan Vázquez de Morón, Antonio de Guzmán y el licenciado Baltasar de Villada.

En dicho día ante el Alcalde Melgarejo Petronila de Ribera (sic) dijo que, atento a que está mandado darle sus bienes, y por si hubiese alguien con mejor derecho a ellos, nombraba por su fiador a Sebastián de Chávez, que es rico y abonado para más cantidad que la dicha tutela, y el presente escribano no la quiso recibir diciendo que no es abonado, y porque ella ha cumplido con la fianza pidió justicia. En dicho dia el Alcalde Ordinario aceptó por fiador de Petronila a Sebastián de Chávez, el cual aceptó el cargó y juró cumplir fielmente con él, obligando a ello su persona y bienes. Testigos, el licenciado Baltasar de Villada, Juan López Cordobés y Antonio de Guzmán.
(Un hijo de Francisco Martín Miño, Hernando de Castro, se casó con una hija de Sebastián de Chávez, Ana de Medina, el 4 de diciembre de 1628 en la iglesia de Santiago).

Carta de pago. Petronila de Vega, doncella vecina de esta Villa de Castilleja de la Cuesta, otorga que recibe de Francisco Martín Miño 38.084 maravedíes ante el presente escribano Juan de las Cuevas, que dá fé del pago. Castilleja a 28 de octubre de 1611. Testigos, Antonio de Guzmán, Juan López Cordobés y Juan Vázquez de Morón.
((El 21 de mayo de 1627 Juan Ramos Zambrano, cura de la iglesia de Santiago, casó a Antonio Rodríguez, viudo de Petronila de Ribera, con María Antonia, viuda de (en blanco), naturales del Reino de Portugal. Fueron testigos Roque de las Cuevas y Alonso Mejía, vecinos de esta Villa).

Y para terminar esta entrada ofrezco los apadrinamientos que Miguel Vázquez, (quien no puede ser otro que el tercer hermano de fray Antonio, cuya partida de casamiento vimos en  http://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2019/08/historia-de-los-apellidos-20e.html) hizo durante durante los años que pasó el carmelita desde que volvió de Indias en 1622 hasta que murió en Madrid en1630 (1):
—de Ana, hija de Pedro Navarro y María de Vega. Domingo 20 de marzo de 1622. Santiago. Cura Alonso Hernández de Rojas.
—de Isabel, hija de Francisco Maldonado y Catalina Morena. 17 de abril de 1624. Santiago. Cura Juan Ramos Zambrano.
—de Catalina, hija de Cristóbal Andrés y de Catalina de Castro. Miércoles 10 de junio de 1626. Santiago. Cura, Zambrano.
—de Francisco, hijo de Francisco Maldonado y Catalina Morena. Viernes 21 de mayo de 1627. Santiago, Zambrano.
—de Josefa, hija de Alonso Montiel y Ana López. Lunes 9 de diciembre de 1630. Santiago, Zambrano.

(1) Durante estos 8 años es altamente probable que hiciera alguna visita a su pueblo natal, nuestra Villa, siquiera para ver a su familia, por la que se preocupó mucho como veremos. No hay constancia de su presencia en los Libros Parroquiales de Castilleja ni como padrino ni como testigo de bautismos o desposorios, algo extraño dado lo importante que era por entonces, pero en el minucioso trillado que efectúo en los protocolos del Archivo Histórico Provincial de Sevilla tarde o temprano surgirá algún dato que atestigüe su presencia aquí, o la descarte definitivamente.

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