domingo, 13 de diciembre de 2020

Los olvidados, 8.

Miguel Aguirre Sánchez

Miguel Aguirre Sánchez fue también operario de la Pirotecnia Militar de Sevilla. En su carpetilla aparecen algunas diferencias con respecto al padrón de Castilleja del año 1925 y siguientes. Miguel Aguirre Sánchez, nacido el 19 de enero de 1905 en Castilleja de la Cuesta. Domicilio en la calle de la Granada (Pedro Parias) n.º 20. Hijo de Concepción Aguirre Sánchez. Al tiempo de su solicitud de ingreso, el 15 de octubre de 1937, consta como casado. En la ficha sanitaria de la Pirotecnia figura padeciendo blefaritis (1), aunque se le dio por útil el 22 de enero de 1938. Entró en la fábrica con la categoría de peón, y firmaba con su huella dactilar.

(1) Inflamación de los párpados a lo largo de sus bordes, que acontece por la obstrucción de las pequeñas glándulas sebáceas situadas cerca de la base de las pestañas, obstrucciones que instan la proliferación de bacterias. Causa irritación, lagrimeo, escozor y enrojecimiento en los pàrpados.

Concepción Aguirre Sánchez, madre de Miguel. No está claro en los registros si era viuda o madre soltera.

Registro del fallecimiento de Concepción

Lápida de su nicho en el cementerio de Castilleja de la Cuesta

En el año 1925 vivían en la Calle Real (entonces nombrada calle de Pablo Iglesias), número 35:

—Concepción Aguirre Sánchez, nacida en 1868 en Alcalá del Río, soltera, con 17 años de residencia en Castilleja de la Cuesta. Y sus dos hijos y nieta:
—María Aguirre Sánchez (1), nacida en 1896 en Castilblanco de los Arroyos (Sevilla), soltera, con 17 años de residencia.
—Miguel Aguirre Sánchez, nacido el 20 de enero de 1905 en Castilblanco, soltero, jornalero, con 17 años de residencia.
—Antonia Aguirre Sánchez (2), nacida en 1918 en Castilleja de la Cuesta, nieta de Concepción.
Y con ellos:
—Miguel Sánchez de los Reyes (3), nacido el 1 de enero de 1881 en Castilleja de la Cuesta, soltero, jornalero.

Registro del fallecimiento de María Aguirre Sánchez, hermana de Miguel

Lápida del nicho de María en el cementerio de Castilleja de la Cuesta

(1) María se casó con Emilio Tovar Carmona, nacido en Castilleja de la Cuesta en 1898. Tuvieron por sus hijos a Teodora Tovar Aguirre, nacida en Sevilla en 1928; Emilio Tovar Aguirre, nacido en Sevilla en 1932; y Concepción Tovar Aguirre, nacida en Castilleja en 1938. 

Según el padrón de diciembre de 1940 vivían en el número 29 de la calle General Franco (Calle Real). En esta misma casa se registra en el indicado año a su madre Concepción, a la nieta Antonia Aguirre con 22 años de edad, y a otro nieto, Antonio Aguirre Fernández, de 20 años, nacido en Castilleja, jornalero.

(2) Antonia Aguirre Sánchez, hija de Manuel Aguirre y de María Sánchez (v.i.), vecinos de Castilleja, se casó en 1947 con José Villadiego Ochoa, hijo de José Villadiego Esteban y de Ana Ochoa López. Tuvieron a: 
—José Villadiego Aguirre el 8 de marzo de 1948, cuyo padrino de bautismo fue Felipe Aguirre. José Villadiego Aguirre se casó en Bormujos con Rosario Cortés Perejón el día 8 de diciembre de 1973.
—Ana Villadiego Aguirre el 7 de marzo de 1950 —en su partida de bautismo no consta abuelo materno—. Ana Villadiego Aguirre se casó en Castilleja con Francisco Villadiego Pavón el 23 de diciembre de 1973.
—Concepción Villadiego Aguirre el 12 de marzo de 1952, siendo padrino de su bautismo Emilio Aguirre, vecino de Sevilla. Tampoco consta en la partida abuelo materno.

(3) El 20 de enero de 1881 Miguel de Puya y Granados, cura de Santiago, bautizó a Miguel, nacido el día 1 de dicho mes y año a la una de la noche en la Calle Real n.º 31, hijo de Juan Sánchez Caro, de ocupación guarda de olivares, y de Dolores de los Reyes Cálceres, casados en la parroquia de la Concepción en el año 1873. Abuela, Josefa Sánchez Caro. Padrinos, Miguel Brenes Robles y su mujer Josefa Martínez Rosales.
Nota al margen: "El padre del bautizado no tiene el suyo conocido, y los abuelos maternos son Miguel de los Reyes Sánchez y Carmen Cálceres Márquez. Vale: M. Puya".

El pirotécnico Miguel Aguirre Sánchez y su madre Concepción Aguirre Sánchez saltaron a la prensa nacional a raíz de un hecho que conmocionó a la Castilleja de principios del año 1932:

"Importante robo en Castilleja de la Cuesta. Sevilla 29.— En el inmediato pueblo de Castilleja de la Cuesta se ha cometido durante la pasada madrugada un importante robo en el domicilio de doña Dolores Chávez (1), viuda, de 76 años, que se halla impedida en cama desde hace tiempo. Cuatro individuos saltaron las tapias del corral y una vez dentro de la casa maniataron a Dolores y a su hija Cristina (sic), a la que causaron algunas lesiones. Después se dedicaron tranquilamente a registrar la casa y se llevaron 2.500 pesetas en metálico, monedas de oro y de plata y alhajas, todo ello por valor de 100.000 pesetas. Los ladrones, al saltar la tapia para huir dejaron abandonadas algunas monedas de oro. La viuda pudo desasirse de sus ligaduras y librar de ellas también a su hija. Acudieron varios vecinos, pero los ladrones habían desaparecido". La Época, 29 de febrero de 1932.

(1) En dicho año de 1925 en el número 41 de la referida calle de Pablo Iglesias (Calle Real), vivían:
—Dolores Chávez Oliver, nacida en Bormujos el 22 de diciembre de 1860, viuda, con 64 años de residencia en Castilleja de la Cuesta.
Y sus tres hijos:
—Hilario de los Reyes Chávez, nacido el 7 de mayo de 1897 en Castilleja, de profesión industrial, soltero.
—Rufina de los Reyes Chávez, nacida el 29 de marzo de 1899 en Castilleja, soltera.
—Carlota de los Reyes Chávez, nacida el 1 de diciembre de 1905 en Castilleja, soltera.

"En el pueblo de Castillejo (sic). Sevilla, 29.— En el inmediato pueblo de Castillejo de la Cuesta la madrugada última cuatro individuos asaltaron la casa de la anciana Dolores Chávez Oliver, impedida, que vive en unión de su hija Rufina, de 33 años, a la que maltrataron y amordazaron. Los desconocidos se apoderaron de las llaves de la cómoda, de donde cogieron gran cantidad de alhajas de oro y metálico. Lo robado se calcula que asciende a unas 10.000 pesetas. Rufina fue traída a Sevilla, asistiéndosela en la Casa de Socorro de Triana de numerosas contusiones. Se cree que los ladrones conocían perfectamente la casa". El Siglo Futuro, 29 de febrero de 1932.

"Cuatro desconocidos penetran en una finca de Castilleja de la Cuesta y, después de maniatar a dos mujeres, se llevan veinte mil duros. Sevilla, 29 (4,30 t.).— Esta madrugada, en el pueblo de Castilleja de la Cuesta, en la calle de Pablo Iglesias, 41, donde vive doña Dolores Chávez Oliver, viuda, y su hija Rufina de los Reyes, con la abuela de esta última, que está impedida, penetraron cuatro desconocidos por un corralillo y maniataron y amordazaron a ambas mujeres, pidiendo las llaves a la hija y registrando toda la casa. Se han llevado, entre alhajas de valor y billetes, unos 20.000 duros. El robo ha producido gran sensación en el pueblo, pues se trata de una familia rica y muy conocida y apreciada". Ahora, 1 de marzo de 1932.

El siguiente día, 2 de marzo, Ahora despliega detallado reportaje fotográfico:


"Paredón que divide el establo de la parte de corral, y por el cual treparon los ladrones para penetrar en la casa. En el tejado dejaron los asaltadores quince monedas de oro, que perdieron en la huida"


"Balcón que da al jardinillo de la casa por donde penetraron los cuatro enmascarados que efectuaron el robo de ciento veinte mil pesetas en casa de doña Dolores Chávez"


La chiquillería del pueblo, curiosa, se agolpa en la puerta de Dolores Chávez Oliver —calle de Pablo Iglesias n.º 41—, posando ante el fotógrafo de Ahora


"Don Manuel de los Reyes, hijo de doña Dolores Chávez (1), comentando con un grupo de vecinos y periodistas de Sevilla las circunstancias en que se desarrolló el robo".

(1) Dolores Chávez Oliver era viuda de Diego de los Reyes Sánchez, marchante de ocupación e hijo del mairenero aljarafeño Diego de los Reyes y de la castillejana Rufina de la Cruz, expósita. 
Dolores y Diego se casaron en Sevilla en la iglesia del Sagrario en 1882. Ella era hija de Antonio Chávez Negrón y de Concepción Oliver Oliver, ambos de Castilleja.
Además de este Manuel de la fotografía y de los Hilario, Rufina y Carlota que acabamos de ver arriba en el padrón de 1925, Dolores y Diego tuvieron a Ruperto, nacido el 7 de diciembre de 1890 en el número 41 de la Calle Real, el cual contrajo matrimonio en Castilleja con Encarnación Cansino Cansino el 6 de junio de 1918. A Diego, nacido el 17 de noviembre de 1882 en dicha casa y calle. A María del Carmen, nacida el 1 de octubre de 1884 en dicha casa y calle. A Dolores, nacida el 20 de noviembre de 1886 en dicha casa y calle. Y a Antonio, nacido el 7 de octubre de 1892 en dicha casa y calle.

También ABC se hace eco de la noticia del robo:


Vecinos y familiares comentan el suceso en la casa de Dolores Chávez. Foto de ABC del 3 de marzo de 1932.

El pirotécnico Miguel Aguirre y su madre Concepción, conocida como "el Ama", tras una noche tormentosa y de violento aguacero, oyeron al amanecer los gritos apagados y los golpes que, en demanda de auxilio, daban las dos mujeres. Acudieron con presteza y gracias a ello las libraron de una muerte cierta, ya que las mordazas hubieran terminado por asfixiarlas. Rufina presentaba las heridas y señales de los golpes que los asaltantes le habían propinado para que les entregara todo cuanto de valor hubiese en la casa.
La huida de los cuatro ladrones, a juzgar por las noticias de la prensa, fue hecha apresuradamente y en desorden, hasta el punto de que perdieron parte del botín. A las dos semanas fueron detenidos:

"Detención de los autores de un crimen. La Guardia civil ha descubierto y detenido a los autores del robo cometido en Castilleja de la Cuesta en el domicilio de una anciana, cuando esta se hallaba sola con su sobrina, llevándose los ladrones 50.000 pesetas en metálico y billetes y gran cantidad de alhajas. Los autores materiales del hecho son Diego Carrillo y su cuñado, Antonio Serrano Suárez, y cómplices, cuatro sujetos más, que prepararon el robo en la casa de uno de ellos y la noche en que lo cometieron se dedicaron antes a recorrer varias tabernas de Triana para probar la coartada. La Guardia civil ha detenido a dos de los cómplices". La Libertad, 15 de marzo de 1932.

"Gitanos detenidos. Sevilla.— La benemérita ha detenido a cinco gitanos complicados en el robo de Castilleja de la Cuesta, donde maniataron a la señora e hija, llevándose 15.000 pesetas". La Voz de Teruel, 14 de marzo de 1932.

Otro periódico, de Palencia, magnifica el delito hasta la máxima gravedad:

"Detención importante. Sevilla.— La Benemérita ha detenido a cinco gitanos que se supone son los cómplices del crimen de Castilleja de la Cuesta. Como se sabe, los autores dieron muerte a una señora y a su hija, apoderándose de quince mil duros, que estas guardaban". El Diario Palentino, 14 de marzo de 1932.

"Es detenido uno de los autores del atraco a un ganadero. También había realizado otro atraco en Castilleja de la Cuesta. Sevilla, 18.— El sargento de la Guardia civil Sr. Rebollo ha detenido a los presuntos autores del atraco a mano armada realizado en el mes de febrero último en Castilleja de la Cuesta a la anciana Rufina Reyes y su sobrina. Estas fueron maltratadas y despojadas de 5.000 pesetas. Rufina ha reconocido a uno de los detenidos, llamado Diego Carrillo, como autor del atraco. Las señas personales de este individuo coinciden con las de uno de los autores del atraco al ganadero señor Álvarez Rueda, al que quitaron 8.000 duros e hirieron de gravedad. El señor Álvarez Rueda y su `chauffeur` han reconocido a Diego como uno de sus atracadores". El Heraldo de Madrid, 18 de junio de 1932.

"Detención de los autores de un escandaloso robo en Castilleja. En uno de ellos se cree reconocer a uno de los atracadores del señor Álvarez. En la cárcel ingresaron ayer, en la prisión provincial, Diego Carrillo Chacón y Antonio Serrano Suárez, supuestos autores del robo cometido en el pasado mes de febrero, en el vecino pueblo de Castilleja de la Cuesta. A raíz de ocurrido este suceso, las fuerzas de la Guardia civil, muy especialmente las pertenecientes al puesto de la Macarena, habían detenido a varios presuntos autores, apodados el Filigrana, el Melchor y otros complicados en el robo cometido en el domicilio de Rufina Reyes, los cuales acusaron como autor del robo a un tal Antonio Serrano. Hace unos días, el comandante del puesto de la Macarena detuvo en la calle Peral a uno de los individuos, en el preciso momento que se dirigía a la casa número 40 de calle Peral, domicilio de Diego Carrillo. En el cuartel de la Benemérita negaron ambos su participación en dicho suceso, y sí confesáronse autores de otros robos. Rufina Reyes, víctima del brutal robo, según nuestras noticias, ha reconocido como a unos de los autores a Diego Carrillo Chacón y Antonio Serrano Suárez. También parece dijo que el robo había ascendido, entre metálico y alhajas, a 25.000 pesetas. Uno de los presuntos autores de este suceso, Diego Carrillo, desde que fue sentenciado a siete años de prisión por un robo cometido en Estepa, se hace pasar por Manuel Ríos Vargas. Está comprometido en un robo en Morón y otro en una casa comercial de calle García de Vinuesa. Con las diligencias para el esclarecimiento de este suceso coincidieron en el citado cuartel las que se llevan a cabo para la detención de los atracadores al Sr. Álvarez Rueda. El chofer Antonio Diéguez reconoció por fotografía a Diego Carrillo, y después personalmente, reconociéndolo como a uno de los asaltantes del coche. Igual prueba se hizo con el herido, señor Álvarez, reconociéndole también. No obstante estos indicios, Diego ha negado". ABC, 18 de junio de 1932.

Propuesto para la obtención de libertad condicional por el Patronato Central para la Redención de las Penas por el Trabajo, a Diego Carrillo Chacón, recluido en la Prisión Provincial de Valladolid, se la fue concedida por Francisco Franco el 12 de agosto de 1940.


"El sargento don José Rebollo, del puesto de la Macarena, que descubrió a los atracadores del señor Álvarez en la carretera del Matadero, por lo que está siendo muy felicitado por sus superiores y vecindario sevillano". Ahora, 26 de junio de 1932. El Ministerio de la Guerra le concedió la Cruz de plata del Mérito Militar con distintivo blanco, pensionada con 17,50 pesetas al mes, durante el tiempo de servicio activo, lo que publicó el ABC del 15 de octubre de 1933.

El sargento José Rebollo Montiel tras el retiro estableció su residencia en Gines (Sevilla):

"Por cumplir en el mes actual la edad reglamentaria para el retiro el personal de Oficiales del Instituto de la Guardia civil que se expresa en la siguiente relación [...] He resuelto sean dados de baja en el Instituto a que pertenecen por fin del presente mes y pasen a fijar su residencia en los puntos que se indican, percibiendo con carácter provisional el haber mensual que se señala a partir de 1.º de Noviembre próximo, por las Delegaciones de Hacienda que también se indican en la expresada relación. Burgos, 19 de Octubre de 1936.— El General Jefe, G. Gil Yuste.
[...] Alférez de la Comandancia de Sevilla, interior, D. José Rebollo Montiel, en Gines (Sevilla). Haber pasivo que se le señala, 562´50 pesetas. Delegación de Hacienda de Sevilla". Boletín Oficial de la Provincia de Cáceres, 28 de octubre de 1936.

Había llevado la dirección de las investigaciones y actuaciones del atraco en nuestra Villa el sargento José Rebollo Montiel. El cuartelillo a cargo del sargento José Rebollo en la Macarena estaba en la calle Andueza (1). En los tiempos de agitación social y de activismo político que trajo consigo la República, el sargento Rebollo se ganó una aureola de justiciero implacable entre los medios derechistas, que dura hasta nuestros días (2). 
Tras las pertinentes comunicaciones telefónicas con el puesto de la guardia civil de Castilleja, a la mañana siguiente a la noche del atraco Rebollo acudió a la casa de la Calle Real asaltada, en su coche oficial y acompañado por algunos números del cuerpo, para realizar investigaciones y tomar declaraciones in situ, bajo sospechas de que se trataba de un robo con motivaciones políticas.

(1) Calle de Vicente Torres Andueza, quien fuera dueño de la hacienda de los marqueses de la Reunión de la Nueva España, hoy Casa de la Cultura de Castilleja de la Cuesta. "Subasta pública. A voluntad de los albaceas testamentarios del difunto don Vicente de Torres Andueza*, vecino que fué de Sevilla, se vende en pública subasta una hacienda propia de dicha testamentaría titulada de la Sacra Familia, situada en Castilleja de la Cuesta, con bella y cómoda habitación alta y baja, nueva y perfectamente acristalada, lavaderos, tinahones, cochera, cuadra, almacén y molino de aceite con viga nueva, trojes y demás oficinas, habitaciones independientes para capataz y una preciosa capilla adornada con buenas pinturas; una aranzada de arboleda frutal y otra de viña que sirven de jardín a la hacienda, y en comunicación con ella una excelente viña de veinte aranzadas, toda para verdeo, de superior calidad; y sobre ciento veinte aranzadas de olivar en trece suertes inmediatas unas a otras, y en su mayor parte de primera calidad; apreciada en 759.116 reales, sin incluir la obra de consideración que se le ha hecho para mejorarla". Padrón 1m. Noviembre de 2015.

(2) "Durante la II República, el Moscú sevillano fue noticia permanente por su protagonismo en los conflictos sociales, teniendo a San Marcos por eje de las actividades sindicalistas. Después del 18 de julio de 1936, la Gestora municipal presidida por el marqués de Soto Hermoso, emprendió un plan de erradicación de zonas urbanas conflictivas y comenzó por derribar las manzanas de casas populares que estaban en la calle Andueza, frente a las murallas y la Puerta de la Macarena, muy conocidas por los problemas sociales que provocaban sus vecinos. Junto a estas casas estaba el Bar Casa Cornelio, en la calle Bécquer, en lo que ahora es atrio de la Basílica de la Macarena, lugar de encuentros de sindicalistas. Por este motivo se localizó en un edificio de esquina de la calle Andueza un cuartel de la Guardia Civil que se hizo famoso por las actuaciones del comandante de Puesto, el sargento Rebollo". Nicolás Salas. El Correo de Andalucía, 29 de abril de 2017.

En su obra El Terror Rojo en Andalucía Antonio Pérez de Olaguer cita a los colaboradores de primera hora de Queipo de Llano, y luego se pregunta: "¿Y la actuación de la Guardia Civil? ¿Y esos hombres como los Puga, Carvajal, Primitivo, Quintero, procedentes de la famosa brigadilla de Rebollo?"

"¿Quién le escucha? [a David Castelló, teniente de la guardia civil golpista en Sevilla el día de la sublevación (2a)] Le escucha lo más florido y lo más granado de la célebre brigadilla de Rebollo, terror de maleantes, espanto de pistoleros, garantía de orden, aval de justicia. Ahí está el propio Rebollo —José Rebollo Montiel— y sus dos grandes figuras: Quintero y Carvajal...
Francisco Quintero Sánchez, más bien bajo, un poco grueso, ojos menudos y vivos, pelo castaño oscuro, con una frente despejada, de hombre inteligente. Hay en todo su rostro cierta altivez nativa, cierta magnífica vanidad intuitiva, que le da una superioridad indiscutible frente a los contrarios.
¿Y Carvajal? ¡Ah ese magnífico, ese dinámico, ese maravilloso Pepe Carvajal! Un corazón que no le cabe en el pecho, una ternura que le rebasa el alma y al mismo tiempo un temperamento entero, seco, fuerte, intransigente para el mal, celoso de su profesión, con distinción de prócer y empaque de gran señor, y al mismo tiempo sencillo, afable y risueño. En ese hombre honrado puede condensarse todo el espíritu auténtico de la gloriosa benemérita, de la españolísima Guardia Civil. Es fuerte, macizo, apretado, con unas espaldas anchas, que él sabe ofrecerlas, como las de Calvo Sotelo, y una sangre fría admirable y un coraje estupendo. Tiene una sonrisa leve, un poco socarrona, y una mirada profunda, aguda, punzante, con la que no quisiera encontrarme con un remordimiento...
¡Pequeño grupo de Guardias Civiles históricos! Cinco años de lucha a muerte con la bestia marxista bajo el dominio del Frente Popular de Sevilla. Cinco años incólumes, por la gracia de Dios y para poder prestar sus servicios, por su Causa, que es la Causa de España.
¡Sargento Puga —el de los ojos saltones, la palabra enérgica y solemne y la figura esbelta y arrogante— Carvajal, Quintero, Silverio, Primitivo y todos los de vuestra brigadilla, patriotas sinceros, forjadores de la nueva España en el silencio y en la humildad de vuestro sacrificio callado y anónimo... Vuestros nombres permanecen siempre inéditos. Vuestros nombres están siempre ocultos. ¿Por qué? Yo quiero proclamarlos a los cuatro vientos. Yo quiero proclamarlos porque vosotros fuisteis los hombres fieles que tuvo siempre, aun sin saberlo y sin buscarlos, el General Queipo. Porque vosotros nada sabéis de política, ni queréis saberla, sirviendo siempre únicamente a España. Porque vosotros, en actos de servicio, lo mismo lleváis la boina roja del carlista, que la camisa azul de falange o la blusa gris del trabajador. Vosotros que un día sois sacerdotes, y otro día toreros, y otro día chulillos, sois siempre a través de vuestros disfraces pintorescos, en ejercicio de vuestra profesión augusta, sois siempre una cosa: unos patriotas.
Yo por una vez rompo vuestro honroso y laudable incógnito, para decir, para proclamar muy alto, que sois vosotros, Guardias Civiles nobles y humildes de Sevilla, los colaboradores directos de la victoria de Queipo. Vosotros sois —pequeño puñado de románticos luchadores— los reivindicadores únicos de las glorias de la Guardia Civil, que es decir de las glorias de España, que unos desalmados intentaron oscurecer y quisieron matar. ¡Vosotros, vosotros sois la encarnación legítima de la Guardia Civil histórica y tradicional de las estampas viejas, de los romances antiguos, de los folletines pintorescos! Yo, dentro de mi humildad, os saludo y os bendigo con toda el alma.

Desde los primeros momentos la Guardia Civil sevillana se sumó al movimiento, como ya lo hizo el 10 de Agosto. Como lo hará siempre que la Patria peligre y en su legítima defensa. La primera intervención de la Guardia Civil fue en la Puerta Osario. En la Plaza Nueva, a las cuatro de la tarde del 18 de Julio, un grupo de varios civiles, al mando del Comandante Ramón Rodríguez, tuvo un encuentro con un grupo de milicianos, venciéndoles. La Guardia Civil ocupó el primer tanque capturado a los comunistas, al mando del Teniente Domingo. La Guardia Civil colaboró a la toma de la Telefónica, donde se defendían 60 guardias de Asalto, y contribuyó también a la conquista de los barrios de Triana y San Julián, alternando con los Requetés y la Legión, o cubriendo la retaguardia para mantener el orden.
Desde luego en todos los días del movimiento y desde los primeros momentos se le vió en la calle, aguantó el intenso tiroteo y soportó grandes peligros con estoico valor, que es de justicia reconocer. Además del prestigio de su uniforme, que no dejó de verse un momento por las calles, contribuyó a levantar el espíritu y el ánimo de todos. Ya era un tópico. Mientras exista la Guardia Civil no habrá comunismo en España. Y así ha sido en efecto. Porque los Guardias Civiles de Barcelona, de Madrid, de Valencia, de Bilbao, no eran Guardias Civiles. La Guardia Civil única, es la Guardia Civil de Asturias, la de Sevilla, la del Alcázar de Toledo y la de Nuestra Señora de la Cabeza". Antonio Pérez de Olaguer. El Terror Rojo en Andalucía. Ediciones Antisectarias. Burgos, 1938.

(2a) "Un Teniente de la Guardia Civil [en el cuartelillo de Eritaña]: David Castelló. Bajo, un poco grueso, pelo rizado, cara redonda, ojos pardos, muy vivos, bigote recortado, muy pequeño, cabellos oscuros, con grandes entradas, peinados hacia atrás.
Es guardia civil. Pero es también escritor. Muy listo. Ágil de entendimiento. Fácil de palabra. Su discurso, breve, como ordenan los cánones, fuerte, como corresponde al Instituto, tiene matices, tiene facetas, tiene adornos literarios. Pero el resultado es el mismo. ¡A la muerte para dar la vida a la Patria en peligro!". Antonio Pérez de Olaguer. Obra citada.

Pero José Rebollo no era el héroe que pretendían las derechas sevillanas. El 7 de agosto de 1936 hizo fusilar a Rafael Amado Peña, concejal del ayuntamiento de Sevilla, en venganza por cierta cuestión que, tiempo antes, habían sostenido con ocasión de estar el guardia civil, en cierto solitario callejón sevillano, maltratando a golpes a una mujer. Hubo entre ellos insultos, forcejeos y algún porrazo, lo cual no cayó en olvido. 
José Rebollo Montiel se convertiría poco después en uno de los principales esbirros del capitán Manuel Díaz Criado*. Ocurrió que habiendo este último encerrado en el cine Jáuregui al sobredicho concejal, su hermano José Amado le rogó lo liberase, lo que Díaz Criado, en aquel momento bajo los efectos de una descomunal borrachera como era habitual en él, hizo. Mas de nada le valió al excarcelado, ya que se encontraba en el punto de mira del vengativo Rebollo por aquel encontronazo en el callejón de barrio. Ver memoriasdelaguerracivil.blogspot.com

* "Manuel Díaz Criado (1898-1947) fue un militar español del arma de Infantería que, por encargo del general Gonzalo Queipo de Llano, dirigió durante los primeros meses de la Guerra Civil Española los arrestos, torturas y fusilamientos en las zonas de Andalucía y Extremadura controladas por el bando sublevado. [...] Tras un período silente en varios destinos castrenses, el 18 de julio de 1936 el capitán `diplomado` Manuel Díaz Criado reaparece en la ciudad formando parte del grupo de militares y civiles conspiradores que escoltaban a Gonzalo Queipo de Llano en la Capitanía en los momentos cruciales del golpe [...]. Queipo lo escogió como el hombre idóneo para controlar el aparato represivo con el nombramiento retórico de Delegado Militar Gubernativo o Delegado de Orden Público para Andalucía y Extremadura. La decisión de no llevar a cabo juicios sumarísimos contra los detenidos obligaba a crear un tratamiento distinto para la represión. La forma que se decidió fue el nombramiento de un delegado militar específico que llevara a cabo la tarea, para la que fue designado el capitán Díaz Criado, dependiente directamente de la División, único organismo al que debía dar cuenta de su gestión. El capitán Díaz Criado emitía un parte diario a sus superiores jerárquicos del ejército (Queipo de Llano, Cuesta Monereo y Francisco Bohórquez) informando de todas y cada una de las incidencias represivas. Pero permaneció poco tiempo en el cargo. Por un asunto de inteligencia con el cónsul portugués, en el que estaba implicado Nicolás Franco, fue destituido fulminantemente por el general Franco cuatro meses después y enviado al frente de Talavera de la Reina a la V Bandera de la Legión, donde ascendió a comandante. Fue reemplazado en su trabajo represivo en Capitanía por el comandante de la Guardia Civil Santiago Garrigós Bernabeu. [...] La `limpieza política` de Díaz Criado se desarrolló, pues, entre el 25 de julio y el 12 de noviembre de 1936. Fue un periodo de terror caracterizado por las ejecuciones extrajudiciales, paseos y sacas de presos de los lugares de reclusión. Los primeros pasos del delegado gubernativo consistieron en trasladarse a la Comisaría Central de Investigación y Vigilancia de la calle Jaúregui, colocar bajo sus órdenes la policía sevillana de la brigada social (cuyo jefe Emilio Sanz Bernuy acababa de ser asesinado) y poner a su servicio la brigadilla de Información de la Guardia Civil que dirigía el alférez José Rebollo Montiel. [...] En un primer momento dispuso, además de la prisión provincial de la Ranilla, de siete prisiones `habilitadas` y de dos barcos-prisión atracados en el río: `Cabo Carvoeiro` (llamado también `Boeiro`) y `Mogador`, plaza de toros de la Real Maestranza, cuartel del Duque, cabaret `Variedades`, Casa del Pueblo de la calle Cuna, cine de la calle Jáuregui, sótanos de la Plaza de España y residencia de los jesuitas de la calle Jesús del Gran Poder. [...] Bajo de estatura, `Criadillas` tenía fama de juerguista, alcohólico y mujeriego e iba protegido por guardaespaldas. La sola mención de su nombre suscitaba el pánico entre los detenidos y sus familiares y, entre sus compañeros, `silencios embarazosos y miradas esquivas`". Wikipedia.

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Los olvidados, 12q.

  [...] la implantación de las organizaciones obreras parece que fue, y actualmente de manera notable, bastante débil en el Aljarafe. Quizás...