El siguiente extracto de documentación relaciona directamente al padre de fray Antonio Vázquez de Espinosa con otro vecino de Castilleja llamado Francisco Vázquez (1), o más exactamente con su esposa. En dicha documentación, que obra en el Archivo Arzobispal de Sevilla, se encuentra la de ciertas tomas de cuentas de la fábrica de la iglesia de Santiago y de la obra pía fundada por Francisco Miguel que demuestran vínculos con una tal Juana Gómez, esposa de Francisco Vázquez:
"En la villa de Villanueva del Ariscal a 2 de septiembre de 1612 Leonel de Lara, habiendo mandado parecer ante sí al mayordomo Juan López de la Cava para que, atento a que el susodicho quiere hacer su ... de la dicha Villa, diese cuenta de los maravedíes y tributos de la fábrica de la iglesia de Santiago de Castilleja de la Cuesta [...] 204 mrs. que paga Sebastián de Chávez de un tributo que pagaba Juana Gómez, el que redimió Juan Vázquez de Morón, y esto está a razón de a 20" [...] "otra de 206 mrs. que paga Sebastián de Chávez, porque se redimió ... ... este tributo pagaba Juana Gómez" [...] ".
Y sigue con este Sebastián de Chávez, al que se le añade Andrés Hernández, vecino de Castilleja de Guzmán y mayordomo del Conde de Olivares durante muchos años: item, 562 mrs. que paga Sebastián de Chávez; item, 536 mrs. que paga Andrés Hernández, vecino de Castilleja de Guzmán" [...] "297 mrs. de Sebastián de Chávez" [...] "562 mrs. de Sebastián de Chávez; 536 mrs. de Andrés Hernández, vecino de Castilleja de Guzmán" [...] "594 mrs. de dos años, de Sebastián de Chávez" [...] "1.124 mrs. de dos años, de Sebastián de Chávez; 1.072 mrs. de Andrés Hernández, vecino de Castilleja de Guzmán" [...] "8 ducados de una sepultura que por mandado del Sr. Vicario se vendió a Juan Vázquez de Morón".
https://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2019/02/martin-de-japon-v.html
En la cuenta tomada por Su Señoría el Vicario Leonel de Lara —hacia 1610— a la obra pía del ya difunto Francisco Miguel, se cargó al presbítero y mayordomo de la fábrica de la iglesia de Santiago Juan Ramos Zambrano con 38 reales y medio que a dicha fábrica pagaba anualmente doña Catalina, mujer de Gaspar de los Reyes Crespín, "que ahora paga Juan Vázquez de Morón de una arboleda que metió en las casas de la dicha obra pía".
En 1612 dicho Vicario visitó Castilleja de nuevo y tomó cuenta al mismo Zambrano por tal obra pía: "cargo de 2.616 maravedíes de dos años del tributo que paga Juan Vázquez de Morón de una arboleda que metió a sus casas, que son de dicha obra pía". En el inventario de escrituras que hizo el notario de Leonel de Lara Bartolomé Castaño estando en el Señorío de Castilleja el 15 de octubre de 1613, se registra una contra Sebastián de Chávez de 206 maravedíes, "porque se redimió este tributo ... ... que pagaba Juana Gómez".
En este inventario aparecen otras dos escrituras contra Sebastián de Chávez (marido de Catalina de Medina), la una de 562 maravedíes y la otra de 206, "la cual está sacada y en poder de Juan de las Cuevas, escribano que fue de esta Villa, que fue la persona ante quien pasó".
Hay un registro de testamentos desde 1632 a 1636, con el de Leonor García (2), beata, hermana de Miguel Vázquez, fallecida el domingo 30 de octubre de 1632, abintestada, testando por ella su hermano Miguel Vázquez ante el escribano Pablos de Mercado (3).
En la visita que realizó el Vicario Leonel de Lara en 3 de enero de 1612 se cargó también a Juan Ramos Zambrano con 850 maravedíes que Juana Gómez, mujer de Francisco Vázquez, pagaba a la fábrica de la iglesia, y se ordena rebajar a Zambrano un real "porque este tributo se redimió [por Juan Vázquez de Morón, v.i.] y ha corrido un tercio a razón de 20 maravedíes".
En la villa de Villanueva del Ariscal en 2 de septiembre de dicho 1612 el nuevo mayordomo de la fábrica de la iglesia de Santiago Juan López de la Cava se presentó ante el vicario Leonel para rendir cuenta de los tributos de la referida fábrica, siendo uno de ellos, de 204 maravedíes, el que pagaba Sebastián de Chávez de un tributo que a su vez "pagaba Juana Gómez, el que redimió Juan Vázquez de Morón, y esto está a razón de a 20 maravedíes".
Comisionado por el vicario Leonel de Lara, su notario Bartolomé Castaño hizo, estando en el Señorío de nuestra Villa el 15 de octubre de 1613, inventario de los títulos y escrituras que la fábrica tiene de tributos y rentas. Entre ella, una de "206 maravedíes que paga Sebastián de Chávez, porque se redimió ... ... este tributo que pagaba Juana Gómez".
El 25 de enero de 1614 es el vicario Antón Ramírez de Zuazola el encargado de revisar la situación de la parroquia de Santiago, y en la cuenta que toma al licenciado Diego de Henao, nuevo mayordomo de la iglesia de Castilleja, figura Sebastián de Chávez pagando 4.800 maravedíes. Mandó Zuazola a su notario Juan García sacar traslado del libro becerro donde constaban las cuentas de la fábrica, y surge "otra escritura contra Sebastián de Chávez y Catalina de Medina su mujer, vecinos de esta Villa de Castilleja, por la que pagaban cada año de cuatro en cuatro meses 200 ... (falta el resto del cuadernillo).
Juan de Santana Cordobés, siguiente mayordomo de la fábrica de la iglesia de Santiago, fue a Villanueva del Ariscal el 14 de enero de 1617 a dar al vicario Leonel la cuenta de la fábrica: Sebastián de Chávez paga entonces por un lado 297 maravedíes, y por otro 562.
En la visita del 26 de junio de 1619 Leonel apuntó 594 maravedíes de Sebastián de Chávez y 1.124 del mismo. Mas "8 ducados de una sepultura que por mandado del Señor Vicario se vendió a Juan Vázquez de Morón" (v.s.). En los dos años anteriores se habían vendido 23 sepulturas "de cuerpos chicos y grandes", por valor total de 1.340 maravedíes.
En una hoja suelta, sin fecha: "Item se le cargan 594 maravedíes de los 297 que cada año paga Sebastián de Chávez, y son de dos años de que se le toma cuenta".
En un cuaderno incompleto de alrededor de 1640 vuelve a figurar Sebastián de Chávez con 584 maravedíes.
Surge en estos papeles del arzobispado hispalense, en unas cuentas de misas tomadas por el Abad Mayor de Olivares en Castilleja en 1670, una nota interesante: "Mas 1.313 misas de la cuenta de la colecturía que tuvo a su cargo, las cuales las libró Su Señoria [el Abad Mayor] al padre fray Diego de San José, prior del convento de Carmelitas Descalzos de la ciudad de Toledo; constó de libramiento, recibo y fé de ellas". Es interesante en cuanto que se refiere a la Orden de los Descalzos, la de fray Antonio Vázquez.
En la visita del 27 de agosto de 1673, efectuada por el señor licenciado Juan García de Baena, vicario de la ciudad de Sanlúcar y Visitador General de esta Abadía de Olivares por el reverendísmo señor doctor don Juan Bautista Navarro, Abad Mayor de ella, dió el correspondiente repaso al polvillo y mugre de la iglesia, e inspeccionó los libracos, anotando los 38 reales que pagaba Leonor García (ver nota 2) y por ella Diego Suárez su hijo, de un año hasta fin de 1672, y entre las misas de memorias la que se decía por el ánima de Juan Vázquez de Morón, cantada con vísperas en el día de Santa Ana de cada año.
En un Libro Provisional de Testamentos del año 1866 consta el tributo de 1.425 maravedíes que pagaba un tal Francisco Vázquez sobre casas que fueron de don Basilio de la Peña en la calle de Enmedio, casas sobre las que también pagaba la misma cantidad un tal Gregorio Ortiz. Se sigue anotando la misa en memoria de Juan Vázquez de Morón: "en 26 de julio, día de Santa Ana, misa por el ánima de Juan Vázquez de Morón, sobre casas que hoy son tierras puestas de arboleda en la huerta del Conde de Lebrija, y se pagan 11 reales y medio, que los paga doña María Ana Garayo (4). Cuenta hasta 1834". "En 26 de julio, día de Santa Ana, Juan Vázquez de Morón fundó una misa sobre su hacienda, hacienda que se vendió por los Padres del Pópulo a don José García Ruiz Prieto y Valdivieso, vecino de la villa de Espartinas, en 20 de agosto de 1684, y paga al año 11 reales de vellón la Condesa de Lebrija, que hoy posee dicha hacienda, y ha de reconocer este tributo".
En resumidas cuentas, estos papeles del Arzobispado muestran relación entre Juana Gómez y su marido Francisco Vázquez, Sebastián de Chávez, y Juan Vázquez de Morón. Relación que iremos dilucidando más adelante. Pero además ilustran sobre el hogar de este último, donde deberemos situar la infancia y adolescencia de fray Antonio Vázquez.
(1) Francisco Vázquez* y Juana Gómez su mujer, vecinos de esta Villa, venden a Bartolomé Benítez, igualmente vecino de esta Villa, presente, un pedazo de viña y tierra calma que ellos tienen en Torrequemada, al Pago de la Jara, de tres aranzadas, linde con viñas de Hernando de Andrada, con viñas de Pedro de Cardona y con viñas de Alonso Sánchez, con cargo y señorío de siete reales anuales a pagar al Conde de la Villa de Gelves, y treinta y seis maravedíes a la Cofradía del Señor Santiago y San Sebastián de la Villa de Castilleja de la Cuesta. Y se lo venden en precio de 555 reales y medio, que reciben ante el escribano Hernando de las Cuevas. Dado en el Señorío, 5 de julio de 1595, siendo testigos Bartolomé Rodríguez de Triana y Pedro Librero, vecinos de esta Villa, y el Licenciado Alonso Ortíz Navarrete, vecino de Sevilla estante en esta Villa.
"Bartolomé Benítez, vecino de esta Villa, dice que por cuanto en esta dicha Villa en 5 de julio de 1594 (sic) ante el escribano que fue de esta Villa Hernando de las Cuevas, por escritura pública de venta que antes se otorgó, él compró de Francisco Vázquez y de Juana Gómez su mujer, vecinos de esta Villa, un pedazo de viña y tierra calma en Torrequemada al pago de La Jara, de 3 aranzadas poco más o menos, linde con viñas de Hernando de Andrada, con viñas de Pedro de Cardona y con viñas de Alonso Sánchez, con cargo de pagar a la fábrica y cofradía de Santiago y San Sebastián, mientras no se redima, 536 maravedíes (sic), por precio de 20 ducados, y el tributo y corridos a pagar por dicho Bartolomé Benítez desde el 14 de enero de 1594 según dicha escritura, y él ha pagado y va pagando a dicha fábrica, y ahora se le ha pedido por parte de Diego de Henao, cura mayordomo de dicha fábrica, que haga reconocimiento del dicho censo, ahora por la presente lo reconoce y se obliga a pagarlo. Dado en casa de Diego García de Miranda, escribano del Concejo de esta Villa, a 4 de febrero de 1601. Testigos, Alonso Francisco, Diego González y Bernardo de Oliver, vecinos y estantes en esta Villa".
* Tres o cuatro años después, al enviudar de Juana Gómez, Francisco Vázquez se convierte en cuñado de Bernardo [de Oliver] por casamiento con su hermana Juana de Vega. https://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2017/07/notas-varias-2f.html.
El testamento de Francisco Vázquez (con una disparidad en el orden de sus dos matrimonios) en https://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2017/07/notas-varias-2.html
(2) Debe ser la viuda de Juan Vázquez de Morón, madre por tanto de fray Antonio Vázquez de Espinosa. Probablemente, a juzgar por el apellido, este Miguel que testó en su nombre no era su hermano sino su cuñado. Se concretan estos datos en el testamento del padre del fraile carmelita que ya hemos visto. Hay una Leonor García, beata, hermana [¿política?] de Miguel Vázquez, que murió el domingo 30 de octubre de 1632, abintestada. Hizo por ella el testamento ¿del quinto? su hermano Miguel ante el escribano público de Castilleja Pablo de Mercado. (Dejo constancia aquí a la espera de nueva documentación, porque Leonor García era el nombre de la madre de fray Antonio Vázquez de Espinosa, como ya sabemos, y Miguel Vázquez bien podría ser alguno de sus parientes. Otro Miguel Vázquez fue uno de los hermanos del carmelita, según vimos. ¿Tío y sobrino?).
Un mes antes, el domingo 26 de septiembre, había fallecido Hernán Gómez Miño, marido de María de Medina, hija de Sebastián de Chávez. Miño testó ante Pablo de Mercado y nombró por albaceas a su mujer y a su suegro.
(3) Francisco Núñez de Palacios, vecino de Sevilla y padre de este escribano público y del Concejo de Castilleja, murió el 28 de noviembre de 1634, sin hacer testamento "por no tener de qué", siendo enterrado en depósito en la iglesia de Santiago, a la espera del traslado de sus restos. Año pródigo en traslados y depósitos de piltrafas este 1634, el 26 de junio anterior se traspasaron a la iglesia de Santiago los huesos de una monja del convento de la Concepción de las Descalzas Dominicas del pueblo que estaba enterrada en dicho convento, a la vez que se enterraba en dicha iglesia dicho día 26, lunes, otra monja su compañera, recién fallecida. Todo ello también en depósito a cargo del cura Juan Ramos Zambrano, a quien el licenciado don Francisco de la Calle Abad, de la Colegial de Olivares, requirió su custodia. Ocurrió todo en presencia del escribano Pablos de Mercado y de los testigos don Luis del Alcázar, Agustín de Castro Polaino, Antón Pérez Navarro, don Diego del Alcázar, don Pedro de Frías y don Diego Lasso de la Vega, vecinos y estantes en esta Villa.
El cura Zambrano moriría dos años después, el 21 de enero de 1636. Hizo testamento ante el escribano de Tomares Roque de las Cuevas, dejó por albacea a don Leonardo de la Cueva Machuca, y se enterró en la iglesia de Santiago. Pocos días antes, el 16 de enero, había otorgado un codicilo ante Mateo de Medina, escribano público de Sevilla.
(4) "Sobre casas que hoy son tierras puestas de arboleda en la huerta del Conde de Lebrija". De esta manera el recuerdo del hogar de Juan Vázquez de Morón quedó "transustancializado" en dulces melocotones e higos, en naranjas y peras azucaradas, acaso en austeros olivos, en altos pinos habitados por mirlos cantores cuyos aleteos esparcían por la ancha atmósfera el perfumado aroma de la resina. He aquí a una persona, doña María Ana, que nos pone en conexión por medio de los jesuitas a fray Antonio Vázquez y a la hacienda San Ignacio, objeto de esta serie de entradas de la historia del pueblo: "La señora doña María Ana Pérez de Garayo Ochoa de Lecea, viuda del señor don Ignacio Chacón [y Salazar], caballero de la Orden de Calatrava, vecina de Sevilla, difunta que Dios haya en su gloria, por una de las cláusulas de su testamento cerrado que pasó ante Nicolás Muñoz Naranjo, escribano público de Sevilla, en 2 de septiembre de 1761, abierto ante dicho escribano el 24 de diciembre de 1773, fue su voluntad que el viernes inmediato después de la Octava del Corpus de cada año para siempre jamás se dijese en la iglesia parroquial de Santiago de Castilleja de la Cuesta una misa cantada al Sagrado Corazón de Jesús por su alma*, dando por su estipendio 12 reales de vellón situados sobre la hacienda de campo que dejó por bienes suyos en la calle de la Granada, para que sus poseedores tuviesen siempre esta obligación, dejando por administrador de ella a su sobrino el señor don Luis Ortiz de Zúñiga, conde de Lebrija, y a su otro sobrino el señor don Antonio Rodríguez de Valcárcel y Monsálvez, Capitán de navío de la Real Armada, mientras no estuviere ausente de la dicha ciudad de Sevilla, y al presbítero don Alonso Sánchez Calvo, y a padre Ignacio Trillo de la Compañía de Jesús, administrador del concurso del Colegio de San Hermenegildo**, donde por discurso del tiempo habría de recaer y en efecto recaería esta dicha hacienda, previniendo que esta memoria se anotase en el Libro o Tabla de esta iglesia de Santiago, y en su cumplimiento así se ejecutó. Cuenta hasta 1798". (Papeles del Archivo Arzobispal de Sevilla).
Doña María Ana, de quien se puede presumir con sólida base que tuvo que vivir prestando suma atención a las peripecias vitales de los jesuitas durante los años de su expulsión decretada por Carlos III, hubo de ser consciente, qué duda cabe, de que su huerta fue asiento material y testigo de los aconteceres domésticos de la familia Vázquez, tan marcada por la tragedia de sus dos hijos militares —pronto lo veremos— como por la gloria de su otro hijo religioso.
Alguna genealogía de doña María Ana, empezando por un Secretario de actos positivos del Santo Oficio de la Inquisición: Juan Ochoa de Lecea Ladrón de Guevara, era Caballero de Santiago y en el año 1700 aparecía como Secretario del Secreto jubilado, desde el año 1698, con todos los honores, salario y ayuda de costa. Estuvo casado con Ana Josefa de Estensoro Cortázar, de cuyo matrimonio al menos nacieron, Fernando Ochoa de Lecea y Estensoro, Cargador a Indias (1699) y Diputado del comercio del Consulado de Sevilla (1733) y Elena Ochoa de Lecea y Estensoro, casada con Luis Pérez de Garayo, I Conde de Lebrija. (El tribunal de la Inquisición de Sevilla a inicios del siglo XVIII. Francisco Javier Gutiérrez Núñez. IES López de Arenas. Marchena).
Hay que anotar que esta mujer del I Conde de Lebrija —Elena Ochoa— tuvo una ascendiente que se casó con el albacea del cura Zambrano (v.s.). Así, este albacea Leonardo de la Cueva Machuca, ya viudo de doña María Iturralde, contrajo matrimonio con doña Isabel Maria de Caviedes en la sevillana parroquia de San Miguel el 2 de abril de 1640. Leonardo murió en la mencionada parroquia siete años después, y fué sepultado el 24 de agosto de 1647. Era hijo del Contador Francisco de Torres Machuca y de doña Beatríz de la Cueva.
Doña Isabel María de Caviedes, hija de Bernabé de Caviedes y de doña Rufina de Aguirre, fué bautizada en la iglesia colegial del Salvador de Sevilla el 17 de julio de 1601, y testó el 20 de diciembre de 1663. Su primer matrimonio, con el capitán Lope de la Vega Valdés, se efectuó en la parroquia sevillana de la Magdalena el 29 de abril de 1618.
El capitán Lope de la Vega, nacido en Ribadesella, hijo Toribio de la Vega y de María Prieto de Valdés, estuvo de joven en las Indias y luego se estableció en Sevilla, donde llegó a ser Veinticuatro de su Ayuntamiento, y donde falleció abintestato el 2 de marzo de 1633 en la collación de San Vicente.
"La familia Vega que va a dar su apellido a los primeros Marqueses de Nevares es de varonía Estrada, según consta en la ejecutoria de hidalguía que obtuvo Lope de la Vega Valdés, el más antiguo de los de este linaje que se estableció en Sevilla y abuelo del concesionario de la indicada dignidad" (Ve obra citada infra).
El capitán Lope y doña Isabel Maria tuvieron, entre otros hijos habidos todos en Sevilla, a Nicolás Antonio (don Nicolás Antonio de la Vega Valdés y Caviedes, 1630-1667), Caballero de la Orden de Santiago y Alcalde Mayor de dicha ciudad. El cual se casó con doña Antonia Ortiz de Sandoval y Guzmán en 1648. Ilustrada por Diego Ortiz de Zúñiga en su Discurso genealógico de los Ortices de Sevilla, Sevilla, 1671, esta familia nos lleva a Pedro Ortiz de Sandoval, Alguacil Mayor del Santo Oficio en Umbrete, entre otros cargos, e importante terrateniente en Valencina del Alcor. Sospecho vinculo familiar con los Ortiz de Juanguren castillejanos.
Don Nicolás Antonio de la Vega y doña Antonia Ortiz procrearon, entre otros, al jesuita padre Francisco Félix de la Vega Valdés y Caviedes, y a don Jerónimo (1651-1723), Veinticuatro y Alcalde Mayor de Sevilla, Gobernador de Tierra Firme y Gobernador y Capitán General de Popayán (Colombia), I marqués de Nevares. Se casó en Sevilla en 1674 con doña Isabel Jácome de Linden y Bécquer, su prima segunda y tercera al mismo tiempo.
De los Jácome, procedentes de Brujas en Flandes, y de los Van der Linden, procedentes de Amberes, nos interesan como castillejenses que somos doña Maria Jácome de Linden y Bécquer, casada en 1672 con don Antonio José Federigui y Solís, I marqués de Paterna del Campo, y Adrián Jácome de Linden, I marqués de Tablantes. Además de, claro está, la referida doña Isabel, la cual con el sobredicho I marqués de Nevares engendró entre otros a Nicolás Fernando (1679-1735), II marqués de Nevares, Caballero de Calatrava y de la Real Maestranza, Alcalde Mayor y Familiar del Santo Oficio, casado en 1718 con doña María Teresa de Eceiza Saavedra y Cerón. No tuvieron hijos, pasando la casa de Nevares a los descencientes de la hermana de él, doña María del Pópulo.
Ésta, casada con don José Antonio Osorio de los Ríos y Martel en 1721, procreó a doña Úrsula María Osorio de los Ríos Vega y Valdés (1723-1763), III marquesa de Nevares, casada en 1756 con don Miguel Auñón y Pabón (para los Auñón de Morón de la Frontera, establecidos allí desde el siglo XV, ver Revista de Historia y Genealogía Española, 1912, págs, 257 a 264, 301 a 311 y 571-572).
El moronense don Miguel Auñón (nacido en Morón el 23 de febrero de 1712 y muerto en Sevilla en 1775) y la III marquesa de Nevares tuvieron a Ignacio Manuel (1763-1787), IV marqués de Nevares y Alcalde por el estado noble de Morón en 1783 que contrajo matrimonio en San Miguel, Sevilla, el 4 de noviembre de 1778 con doña Rafaela Ortiz de Zúñiga y Fernández de Valdespino, IV marquesa de Montefuerte y V condesa de Lebrija, Señora de los Palacios de Lecea y Garayo en Álava y del de Amézaga en Vizcaya, nacida en Sevilla el 1 de septiembre de 1775, hija de don Luis Ortiz de Zúñiga, III marqués de Montefuerte, IV conde de Lebrija y Veinticuatro de Sevilla, y de doña Ana Gertrudis de Valdespino. En este punto se amalgaman el marquesado de Nevares y el condado de Lebrija. Los de Montefuerte forman una frondosa rama menor de los Ortices de Sevilla; entre ellos nos interesan Melchor y Ana Maldonado de Saavedra, Pedro Ortiz de Sandoval el terrateniente de Valencina ya mencionado (v.s.), doña Ana María Caballero de Cabrera, hija de don Diego Caballero de Cabrera y de doña María Jerónima Caballero de Illescas, don Juan María Ortiz de Zúñiga y Caballero de Cabrera I marqués de Montefuerte, y desde luego don José Gregorio Ortiz de Zúñiga y Fernández de Santillán (1685-1768), II marqués de Montefuerte, casado con doña Rafaela Pérez de Garayo y Ochoa de Lecea (1691-1725), II condesa de Lebrija, todos ellos relacionados con Castilleja de la Cuesta. Con estos últimos se unen el marquesado de Montefuerte y el condado de Lebrija, con el antecedente marquesado de Nevares.
Hijos de los dichos don Ignacio Manuel Auñón y Osorio de los Ríos, IV marqués de Nevares, y de doña Rafaela Ortiz de Zúñiga y Fernández de Valdespino, IV marquesa de Montefuerte y V condesa de Lebrija fueron doña Ana María (1780-1782), don Miguel María (nacido en 1782 y muerto ese mismo año), y doña María del Pópulo Auñón y Ortiz de Zúñiga, nacida en Sevilla el 11 de junio de 1781, bautizada en San Miguel el 12, muerta en Castilleja de la Cuesta, y enterrada en el sevillano convento del Pópulo el 23 de octubre de 1783. O sea, que todos tres fallecieron niños, pero a esta última debieron traerla a nuestra Villa con escasos tres meses de vida. También sus dos hermanitos fueron enterrados en El Pópulo.
Extinguida la descendencia del primer Marqués de Nevares, el título pasó a don Francisco Chacón y Carrillo de Albornoz (1639-1731), II conde de Montemar, por su matrimonio con doña Isabel Antonia de la Vega Valdés y Caviedes, hermana del referido primer Marqués de Nevares.
Don Francisco Chacón y doña Isabel Antonia de la Vega tuvieron entre sus hijos a don Álvaro Carrillo de Albornoz y de la Vega (nacido en 1683), Teniente General de los Reales Ejércitos, casado en Sevilla, San Vicente, en 1731 con su prima segunda doña María de las Mercedes Jácome de Linden y Colarte (1708-1771), hija de don Adrián Jácome de Linden y Esquivel, II marqués de Tablantes, y de doña María Ana Colarte y Rojas.
Doña María Ana (Mariana Jacoba) (1681-1750) era hija de don Pedro Adrián Colarte y Lila, Almirante General del Mar Océano, del hábito de Santiago y Maestrante de Sevilla —e importante hacendado en Castilleja—, y de su primera mujer, doña Micaela Josefa de Rojas y Mendoza, sevillana de nacimiento.
De los sobredichos don Álvaro Carrillo de Albornoz y de la Vega y doña María de las Mercedes Jácome de Linden y Colarte nació entre otras doña María del Carmen Carrillo de Albornoz y Jácome (1738-1812), casada en 1764 con don Francisco Chacón y Medrano (1729-1785), Alcalde del Crimen de la Real Audiencia de Sevilla. Tuvieron diez hijos, que continuaron con el marquesado de Nevares a lo largo del siglo XIX, hasta llegar a su representante en nuestros días: el profesor mercantil don Francisco Chacón Manrique de Lara y Hoyuela, XII marqués de Nevares, nacido en 1931, con dos hijos y dos nietos. Para detalles, ver "Una familia de origen asturiano: los Vega Valdés, marqueses de Nevares". José Miguel de Mayoralgo y Lodo, conde de los Acevedos. Anales de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía, volumen II, 1992-1993, págs. 7-86.
Tarea pendiente es la de averiguar lo que se pueda de los Vázquez en Morón de la Frontera. Un candidato a ascendiente del castillejano fray Antonio es Juan Vázquez Orejón, maestresala del Duque de Arcos y fundador de mayorazgo, cuyo nieto homónimo ganó ejecutoria de hidalguía en Granada. Su madre —hija del maestresala— fué Mencía Osorio, casada con Juan Pérez de Osuna en 1536 y, tras enviudar, con Juan de Zárate. Mencía había sido bautizada en Morón el 24 de enero de 1512.
En el Archivo General de Indias hay un pleito entre doña Francisca de Villafañe, viuda de Diego de Mendoza y vecina de Marbella, con Juan Vázquez Orejón. vecino de Morón, sobre derecho a los bienes de don Pedro de Mendoza, gobernador que fue del Rio de la Plata, 1538-1560. Pleito cuyo origen parece estar en lo que este documento, de dicho Archivo, trata: Carta Acordada del Consejo de Indias a Juan de Cáceres, contador del Río de la Plata, para que traiga personalmente al Consejo el proceso seguido contra Juan Osorio, al que mataron en Brasil, ya que Juan Vázquez Orejón, su padre, se querella por esta razón con don Pedro de Mendoza, gobernador del Río de la Plata. Fué otorgada en Valladolid el 6 de octubre de 1537.
De este año es una "Real Cédula a las autoridades de España e Indias y a los oficiales de la Casa de la Contratación, en la que se ordena secuestrar los bienes del difunto Pedro de Mendoza y ponerlos en depósito, hasta tanto se resuelva qué hacer con ellos en relación con la querella criminal interpuesta por Juan Vázquez Orejón, vecino de Morón, por la muerte de su hijo Juan Osorio".

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