El Alcázar de Colón en la ciudad de Santo Domingo, construido en 1510 por Diego Colón, hijo de Cristóbal Colón. (Wikipedia).
"La ciudad de Santo Domingo (1) es la principal de la isla Española de donde toma nombre toda ella, es la primera y más antigua de todas las Indias; fundóla Bartolomé Colón, hermano de Cristóbal Colón, Almirante perpetuo de las Indias; nombró esta ciudad Santo Domingo, por haberla fundado en domingo día del glorioso patriarca Santo Domingo y su padre llamarse Domingo, como dice Gomora, fol. 48. [...] Después de descubierta la isla y fundada Santo Domingo, las primeras flotas o armadillas que iban de Sevilla con mercaderías, por muerte de Colón las llevó a su cargo el general Pedro de Cifontes, caballero noble de Sevilla (2), el cual después de haber hecho algunos viajes, murió en Santo Domingo donde está enterrado, y por sus servicios le hizo el emperador merced a Hernando de Cifontes su hijo del oficio de contador de Santa Marta, de donde fue en su servicio por capitán al Pirú contra el tirano Francisco Fernández Girón". (Compendio).
(1) En Santo Domingo vivieron los hermanos de fray Antonio, los cuales morirían en batalla contra los holandeses al tiempo que el carmelita escribía estas líneas. Y otro castillejano —siquiera de adopción— al parecer también anduvo en la Isla, como fué don Rodrigo de Cieza, cura de la iglesia de Santiago y hermano del cronista de Indias Pedro de Cieza de León (ver Rodrigo de Cieza 15, entrada de enero de 2009). Es interesante anotar que Pedro de Cieza se casó —por poderes, desde Lima— con una mujer originaria de Trigueros (Huelva) apellidada López (ver Rodrigo de Cieza 3, entrada de noviembre de 2008). Y es interesante esta anotación porque, como se dijo en la entrada anterior a esta presente, la tía materna de fray Antonio, Beatríz López, tenía especialísimos intereses en la villa onubense, por vía marital: "Beatríz López, viuda de Cristóbal Andrés Tomé, estando al presente en esta Villa de Castilleja, como tutora y curadora de sus hijos con el dicho Cristóbal Andrés, difunto, otorga que dá todo su poder cumplido a Francisco Martín Chaparro, vecino de Gines, para que en su nombre como dicha tutora curadora pueda cobrar de cualesquier justicias, depositarios o personas, así en la villa de Trigueros como en cualquier otra parte, vacas, terneros, bueyes, yeguas, ganados, dineros y otros bienes muebles y raíces que pertenezcan al dicho su difunto marido o a ella, de la manera que sea. Y para hacer todos los autos y diligencias al especto. Dado en Castilleja a 16 de marzo de 1607. Testigos, Fernando de las Cuevas, Roque de las Casas y Francisco Martín Miño". Sería probable que la tía de fray Antonio Vázquez y la mujer del "Principe de los Cronistas" perteneciesen a la misma familia triguereña, aun cuando el apellido López es extremadamente común en la geografía peninsular.
(2) Para Pedro de Cifontes en Castilleja, ver Los esclavos 82a, entrada de febrero de 2010.
Hay una carta de dote que amerita ser publicada ahora, a la espera de que nuevas transcripciones revelen casi acreditados lazos familiares que por el momento no se muestran con la claridad exigible:
Alonso Sánchez, hijo de Juan Payán y de Beatríz López, vecino de Gines, recibe de Juan Tomé (1) su suegro, en dote y casamiento con Lucía de Vega, hija de dicho Tomé y de Sebastiana Rodríguez su mujer, vecinos de Gines, 21.375 maravedíes, que valieron los siguientes bienes apreciados por entendidos: una cama de lienzo y red con 4 paños y el cielo en 10 ducados; 2 colchones con lana en 1.833 maravedíes; 2 sábanas de lienzo casero en 4 ducados; 2 bancos y un cañizo en 8 reales; un cobertor de lana blanca en 3 ducados; 4 almohadas labradas, 2 de grana y 2 de seda verde, en 8 ducados; 2 sillas de descanso en 4 ducados; un guadamecí dorado en 3 ducados; una caldera en 500 maravedíes; una tabla de manteles y 6 pañuelos caseros en 3 ducados; una saya de raja piel de rata en 4 ducados; un manto de anascote nuevo en 4 ducados; una ropilla de tafetán en 7 ducados; un lebrillo pequeño en ¿100 ? maravedíes. Todo lo cual recibe ante el escribano del Concejo de Castilleja Hernando de las Cuevas estando en el Señorío de esta Villa en las casas de morada de Juan de Castro en 9 de febrero de 1594, siendo testigos Juan de las Cuevas, Hernando de las Cuevas el mozo y Juan Payán.
(1) Juan Tomé tenía viña en Espartinas al pago del Repudio, linde con viñas de Juan López Merino y con viñas de Catalina García, viuda de Juan de Chávez y vecina de Castilleja, según documento de 15 de noviembre de 1609. Vuelve a aparecer Juan Tomé en esta carta de venta: Leonor Hernández*, viuda de Diego de Castro, y Juan de Castro su hijo, vecinos de Gines, venden a Juan de León**, vecino de Gines, presente, unas casas en la calle Real de dicha villa de Gines, que tiene un portal, dos palacios, cocina y corral, linde con casas de Antona Hernández y con el Hospital de Nuestra Señora de Belén, y por las espaldas con corral de Juan Bejarano, con cargo de 5 maravedíes al año de tributo a pagar al marqués de Villamanrique, señor de dicha villa de Gines, por el suelo y señorío; y aunque sobre dicha casa está impuesta una fiesta perpetua anual por el ánima de Diego Andrés***, padre de dicha Leonor y abuelo de Juan su hijo, la quitan y la imponen sobre otras casas en dicha villa de Gines, linde con casas de Juan Alonso y con casas de Juan de Castro. Y las casas que ahora venden quedan libres excepto los dichos 5 maravedíes de tributo, y el comprador se obliga a dar entrada por las dichas casas a las de Juan Tomé, porque con este cargo las poseen. Y la venden por precio y cuantía de 880 reales. Dado en esta Villa de Castilleja estando en casa del escribano Hernando de las Cuevas, a 14 de marzo de 1594. Testigos, Juan de las Cuevas, Alonso de Valdelomar y Diego López.
* Leonor Hernández, viuda de Diego de Castro, vecina de Gines, vende a Juan de Castro su hijo, presente, un pedazo de viña en Espartinas en el pago de ... de Santa María, de una aranzada poco más o menos, linde con viñas de Pedro de Castellón y con viñas del dicho Juan de Castro, con cargo de 669 maravedíes de tributo que se pagan a ¿Andrea, Andrés? de Morón, y 25 ducados por su quitación. Y le vende dicho pedazo de viña por precio de 65 ducados, que dicho su hijo se los debía de resto de 105 ducados en que le vendió unas casas en la villa de Gines, linde con casas de Cristóbal de Castro y con casas de Juan Alonso, según pasó ante el escribano del Concejo de Castilleja Hernando de las Cuevas. Dado en esta Villa en casa del dicho escribano, a 28 de marzo de 1594. Testigos, Pedro de las Casas, Gaspar de los Reyes Crestín y Hernando de las Cuevas el mozo.
Juan de Castro, vecino de Gines estando al presente en esta Villa de Castilleja, vende a Leonor Hernández su madre, vecina de Gines, presente, la mitad de unas casas que él tiene en dicho Gines, con sus palacios, bodega, lagar y viga, linde con casas de Juan Alonso, con casas de Juan de Castro y por delante con la calle, con cargo de una fiesta al año por el ánima de Diego Andrés y la mitad de otra fiesta anual por el ánima de Juana García, y 5 maravedíes de tributo al año al Marqués de la villa de Gines por el suelo. Y se la vende por precio de 105 ducados, recibidos de la siguiente manera: 75 ducados de un pedazo de viña de una aranzada en Espartinas al pago de Santa María, linde con viñas de Pedro de Castellón y con viñas del dicho Juan de Castro, con 669 maravedíes de tributo (v.s.); y los 30 ducados restantes en dinero que recibe ahora de contado. Dado en Castilleja en la casa del escribano Hernando de las Cuevas, 28 de marzo de 1594. Testigos, Hernando de las Cuevas el mozo, Gaspar de los Reyes Crestín y Pedro de las Casas. Y Leonor Hernández ante los dichos testigos se obligó a pagar a su hijo.
** Juan de León y Beatríz López su mujer, vecinos de la villa de Gines, y Cristóbal Andrés Tomé [tío político de fray Antonio], vecino de Gines, como su fiador, se obligan a pagar al Conde de Olivares y a Diego González su tesorero 550 reales, los cuales por orden de Baltasar de Montalvo, contador del dicho Conde, les han sido dados prestados por hacerles buena obra y favor. Y a la devolución los otorgantes hipotecan unas casas que tienen en dicho Gines, linde con casas de Antona Hernández y con casas de Juan Tomé, y un pedazo de viña en ¿Bollullos? de 2 aranzadas, propiedad del dicho fiador Cristóbal Andrés Tomé, linde con viñas de Juan Tomé y con viñas de Hernán Rodríguez. Dado en Castilleja de la Cuesta a 14 de febrero de 1595. Testigos, Hernando de las Cuevas el mozo, Juan de las Cuevas y Jusepe Cornelio.
*** Con el mismo apellido que Cristóbal Andrés Tomé, marido de la tía materna de fray Antonio Vázquez de Espinosa, la endogamia de esta familia ginencina es evidente. Pronto la dilucidaremos, porque nos brindará detalles de los primos hermanos del carmelita.
En los dos siguientes reconocimientos y obligación de pago de tributo al Conde de Olivares se puede observar más vinculación entre la madre del consignatario de nao Francisco Blázquez (1) y el padre del carmelita, que actúa en los dos casos como testigo. Recordemos de nuevo que Juan Vázquez de Morón pasó los últimos días de su vida en casa del consignatario, en donde probablemente muriera:
Doña Beatríz de León, viuda de Juan Vázquez (Blázquez) de Ávila (Dávila), vecina de Sevilla estando al presente en esta Villa, conoce al Conde de Olivares y dice que por cuanto ella tiene en esta dicha Villa su casa de morada con bodega donde encierra el vino de las viñas que posee en esta Villa y en otras partes, cuya alcabala pertenece al dicho Conde a razón de 2 maravedíes por cada arroba que cargue o envíe a Indias o se le dañe o torne vinagre o beba o se derrame o venda, de las cosechas de 1591, 92, y 93 y por las 3 venideras hasta fin de 1596, por la presente se obliga a pagar dicha alcábala. Dado en el Señorío de Castilleja en casa de la otorgante, a 18 de febrero de 1594. Testigos, Juan de las Cuevas, Juan Vázquez de Morón y Bernardo de Oliver.
Doña Beatríz de León, viuda vecina de Sevilla, conoce al Conde de Olivares y dice que por cuanto ella posee en esta Villa unas casas y 8 aranzadas de viña que solían ser de Gómez de León, linde con casas de los herederos de Francisco Sánchez, y 2 aranzadas de ellas solían ser de Bernabé Martín, 2 y media de Diego de Portes y 2 de Hernán Dálvarez de Soria, que lindan las 8 aranzadas con viñas de doña Catalina de Ribera, con viñas del jurado Luis de Troya (2) y con el padrón que parte el término de Camas y el de esta Villa de Castilleja, las cuales casas y viñas ella las hubo con el cargo de 338 maravedíes de tributo al año por siempre jamás que se pagan al dicho Conde de Olivares, y porque ahora le ha pedido reconocimiento de dicho tributo, ella por la presente carta se obliga a pagárselo. Dado en el Señorío de esta Villa en casa de la otorgante, a 9 de octubre de 1595. Testigos, Juan Vázquez de Morón, Antón Navarro y don Francisco de Medina, vecino de Sevilla.
(1) Francisco Blázquez de Ávila era hijo de Juan Blázquez de Ávila y de doña Beatríz de León. Ella era hermana de Alonso de León de Ribera, el cual otorgó un extensísimo testamento en Castilleja de la Cuesta el 23 de junio de 1599. (Historia de los apellidos, 20s).
Firma de doña Beatríz de León
(2) El jurado Luis de Troya vendió esta su viña al flamenco aguardentero Jusepe Cornelio por 120 ducados, que cobró al contado. Se añade en la carta de venta otro lindero además de los ya expresados por doña Beatríz de León (v.s.): "con casas que solían ser de Hernando Jayán y ahora son de los herederos de Pedro Moreno". Parece indudable que se refiere a la gran hacienda con su hospital aledaño en cuyo solar hoy se erige la Casa de la Cultura y la Biblioteca Municipal de nuestro pueblo. Añade el jurado Luis de Troya que la viña que acaba de vender se encuentra en el pago de La Fuente. El documento está incompleto pero por el contexto fue otorgado en el año 1595.
Acerca del porqué se llamaba a este lugar pago de La Fuente son enormemente escasas las noticias de que dispongo. Juan José Antequera Luengo en La Fuente que fuiste lumbre, beso, sofoco y brasa (Facediciones, Sevilla, 2010), cita un párrafo del historiador local José Muñoz San Román (1876-1954) de su obra Camas, notas históricas sobre esta villa (Sevilla, 1939): "Se abastecía el pueblo [de Camas] de las aguas de Caño Ronco, rico manantial que fluye en una finca del término de Castilleja de la Cuesta, propiedad de un vecino de la misma. Estas circunstancias fueron motivo de numerosos pleitos promovidos por los dueños de la finca contra el Ayuntamiento de Camas, que defendía lo que estimaba su mejor derecho al disfrute del agua. [...] El manantial alumbra, como dijimos, en las tierras de una arboleda, viniendo a salir por tres partes distintas —una de las conducciones está cegada— a un depósito, que estuvo mucho tiempo sin cubierta y que por su forma le llaman el Arca. De este depósito corrían las aguas, atravesando una viña y cayendo en una especie de fuente rústica, desde donde seguían en curso hacia Camas, formando un pintoresco arroyo por entre tierras calmas y olivares. El dicho arroyo terminaba en otra fuente ruinosa, en tierras del común, junto a la carretera que sube hacia Castilleja de Guzmán y al final de la antigua calle de la Fuente. Los vecinos más próximos tomaban el agua de esta última fuente, y los demás del pueblo la adquirían a un hermano de nuestro abuelo materno llamado Federico San Román y a sus hijos, que le ayudaban en el ejercicio de aguador, sirviendo el precioso líquido en cántaros, cuya carga soportaban unos pobres jumentos.
Penosísima era la tarea durante los meses de los fuertes calores; pero lo era mucho más en los de lluvia del invierno, cuando, para no ofrecer al público el agua del arroyo, toda turbia por la mezcla de las que vertían las corrientes de las hazas, tenían los pobres aguadores que subir por ella al manantial por caminos de tierra arcillosa, convertidos en resbaladizos barrizales, muy penosos de transitar. Y luego, más molesto aún, el reparto por el pueblo, cuyas calles, por aquella época, eran también depósitos de barro renegrido y nauseabundo, focos de infección y vía crucis para los transeúntes.
Mas como todo tiene su término, también lo tuvo aquel desastroso servicio, apareciendo en Camas don Eleuterio Real, en forma de empresa, para la conducción de las aguas por tubería, y realizar el servicio a domicilio, también por instalaciones de aquéllas. Y concertadas las bases del contrato con el Ayuntamiento, el señor Real dio comienzo a sus trabajos de tubería y depósitos por los años de 1891 al 92, inaugurándose el servicio algunos años después, primero hasta el paso a nivel de la vía del ferrocarril de Sevilla a Huelva, en la calle de la Fuente,, y después en la plaza principal del pueblo, junto a las casas consistoriales, donde se instaló una fuente pública. A continuación se llevaron a efecto los trabajos del tendido de la red de conducción por el pueblo, celebrándose los primeros contratos el año 1898. Dadas las circunstancias en que se encontraba la legitimidad del derecho al manantial, el Ayuntamiento de Camas lo cedió a don Eleuterio Real, sin formalizar escritura de concesión, y éste, pasados algunos años, transfirió sus derechos al alcalde mediante la cantidad que concertaron.
Siendo, por segunda vez, alcalde de la villa don Agustín Palomar Rodríguez, un excelente alcalde a cuya laboriosidad, honradez e iniciativa debe mucho el pueblo, se hizo la compra de toda la suerte de tierra llamada de Caño Ronco a su dueño, el señor Rosales, con objeto de verificar sondeos y ver de aumentar el caudal de las aguas, y también para evitar los abusos que cometían en el arca algunos vecinos de Castilleja de la Cuesta. (Subrayado mío).
También se prolongó el servicio por tubería de dichas aguas potables hasta La Pañoleta, costeándose las obras del ramal de conducción por la cantidad de un empréstito concertado con los mismos usuarios, cuyo anticipo había de abonarse en cinco años".
Y añade Juan José Antequera Luengo (obra citada) : "Hubo momentos en que peligró la propiedad del venero, optando el Ayuntamiento por adquirir, en 1930, la, finca La Arboleda, propia de Carmen Aguilar Torres, casada con Manuel Rosales Barbero, que lo circundaba en su totalidad. La Arboleda, donde se llevaron a cabo trabajos de captación de aguas, tenía 4 aranzadas, lindando al norte con el camino de Caño Ronco, al sur con finca de Manuel Salinas Malagamba*, al este con la de Fernando Cansino y al oeste con predio de la viuda de Baldomero Ramos".
* Ver Historia de los apellido, 6, entrada de mayo de 2019.
Los siguientes extractos de protocolos aclaran más lo que afirma José Muñoz San Román en su obra citada (v.s.), "El manantial alumbra, como dijimos, en las tierras de una arboleda, viniendo a salir por tres partes distintas" (a una de las cuales se le llamaría El Cañuelo)."Se adjudican a su Patronazgo [el de doña Isabel de Molina] la viña de El Cañuelo en término de Camas, linde con la de Luis de Troya, con la hijuela, y con el arroyo del dicho Cañuelo, mas la mitad de la mejora del olivar de Pilas, y los tributos que pagan los susodichos en la partición, mas los 5 esclavos, mas la casa de Triana, mas lo alcanzado al Jurado, todo ello cuando fallezca éste, como queda dicho. Los patrones que son y serán quedan obligados al saneamiento de los bienes, y el Jurado no podrá venderlos ni enajenarlos sin consentimientuo de Rodrigo de Cieza o de sus sucesores". https://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2013/05/el-jurado-parte-segunda.html
"Deja [doña Isabel de Molina] a la fábrica de la iglesia de Santiago —para cuando fallezca el Jurado— una aranzada de viña en Camas, al pago de El Cañuelo, linde con viñas del jurado Luis de Troya y con viñas de Bartolomé de Pineda, y por la cabezada con el camino que va a Camas". https://castillejadelacuesta-antonio.blogspot.com/2013/05/para-el-jurado-sevillano-diego-de.html
Es así que podemos encontrar en documentos sobre aquella zona múltiples referencias a los dos pagos, al de La Fuente y al del Cañuelo, a caballo entre los términos de Camas y nuestra Villa. La filtración de agua de lluvia sobre el terreno elevado que hoy ocupan la barriada de Los Altos de Castilleja, el hospital Nisa y la tierra cameña de sembradura que limita con el norte de nuestro pueblo debió formar una bolsa subterránea retenida por una capa inferior impermeable como es corriente en estos casos, y en este depósito bajo tierra estar el origen del manantial que, como hemos expuesto, surtió de agua potable a la villa vecina. Todavía hoy se encuentran por allí al menos dos pozos con sus brocales y abrevaderos, si bien en estado ruinoso y no aptos para la extracción de agua de beber. Se sigue nombrando al Cañuelo más tardíamente, como en este explícito ejemplo de una descripción e inventario de la que luego sería hacienda de la condesa de Lebrija, en el año 1760, cuando pertenecía a don Ignacio Chacón de Medina y Salazar, marido de doña María Ana Pérez de Garayo Ochoa de Lecea: "Tiene también una pieza de tierra al sitio de El Cañuelo, término de esta Villa, a distancia como de media cuarta de legua, poblada con 2.0709 pies de olivo. Lindan por el levante con el caño por donde va el agua que sale de esta Villa al Camino Real de Sevilla que viene a Castilleja, y al norte con la calleja [hoy denominada Hijuela de La Gitana y Camino del Agua] que divide el término de esta Villa y el de Camas". Precisamente en terreno de la hacienda de la Condesa se erigió la que fue casa de morada de la familia de fray Antonio Vázquez de Espinosa. (Ver Historia de los apellidos, 20d, donde se menciona la arboleda que detalla el autor cameño, dentro de la cual se alzaba la casa de fray Antonio). El curso inferior del manantial es todavía hoy un reguero perfectamente definido —ya en territorio de Camas— que desemboca en la cárcava aledaña a la ermita de Guía. El agua corriente que los chaparrones de temporada vierten en aquella baja pradera excava encajonamientos y zanjas tan considerables que obligan las más de las veces a quienes quieren cruzarlo a dar un rodeo. Es una haza idílica, tapizada siempre de verde, con macizos de hierbas olorosas —poleo, hierbabuena—, con pacífico ganado —mulos, vacas y asnos— pastando libremente, y al Este con una deliciosa panorámica de la Vega, la ciudad y los pueblos que la circundan. Corrió un serio peligro cuando en ella se hicieron prospecciones en busca de petróleo, pero éstas, afortunadamente, han sido suspendidas.
Se documenta en muchos lugares una llamada Casa del Agua con sus habitantes registrados en padrones de población de Castilleja, que debió estar situada en esta área y que esperamos poder definir prontamente.
1.— El reguero, que discurre de Oeste a Este. 2.—La cárcava, con origen junto a la ermita de Guía y la gasolinera (hoy cerrada), antigua Venta de Guía. 3.— El cercado de la empresa de prospecciones petrolíferas, hoy inactiva.



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