domingo, 1 de noviembre de 2020

Los olvidados, 6b.



Portadilla de la carpeta y ficha de la operaria de la Pirotecnia Sagrario Díaz Ponce

(Viene de la entrada anterior)

(6j) En la inauguración de La Maternidad, —sede de Auxilio Social en Castilleja y a su vez consulta-ambulatorio de los médicos Manuel Cansino Vélez y Andrés Gaviño Gordillo su cuñado—, estuvieron igualmente presentes el secretario provincial Miguel Ramos Moreno y el vicesecretario local, un tal Bonet, a los cuales no he logrado identificar.
Sin duda estuvo también allí, como integrante del referido Auxilio Social, una mujer que significó mucho en los años de soltería de María Jiménez mi madre, y aun después, hasta mi mayoría de edad: me refiero a Sagrario Díaz Ponce, a la que siempre hemos conocido en casa como "Madrina". 
Sagrario Díaz, nacida en Paterna del Campo (Huelva), también fue operaria en la Pirotecnia Militar de Sevilla.
Juntas pasaron en Sevilla años de penuria, dificultades económicas que conllevaban hambre pura y dura, contratiempos y percances de toda clase y tipo. Años malos para los pobres de la República y de la postguerra en Sevilla.

Fotografía de la boda de Antonio Oliver y María Jiménez, año 1948

Ellas dos fueron muy grandes y entrañables amigas. Luego, en los años en que Cuesta Valladares ejercía la alcaldía de Castilleja, las situaciones sociales de ambas experimentaron un cambio grandemente positivo: mi madre, tras morir mi abuela, se casó y regresó de nuevo a nuestra Villa, y Sagrario Díaz por su parte, soltera, prosperó en la Sección Femenina de la Falange Española, llegando a dirigir la sede de Auxilio Social de la calle Afán de Rivera en el barrio sevillano del Cerro del Águila —barrio en el que vivían dos sobrinas de mi madre, con sus respectivas familias— (ver Los olvidados, 1. Agosto de 2020). 

Cuando yo era niño solíamos hacerle visitas a Sagrario en días señalados, en aquel lugar del que era directora. Guardo en la memoria una gran casa perfectamente blanqueada con un patio externo estrecho, delimitado por medios muros coronados con verjas de hierro, con un limonero en su centro. Ya en el interior del edificio, limpio, ordenado y austero, se sucedían las grandes habitaciones atiborradas con pilas de latas relucientes de leche en polvo y de carne argentina en conserva, y los amplios pasillos. Solíamos subir mis hermanas y yo, presos de asombro y llenos de cautela, por una escalera de madera nueva, sin pintar, que conducía al piso alto, mientras mi madre y Sagrario conversaban en su despacho. Desde la mitad de la escalera, abajo, podían verse los departamentos repletos de carbón, de patatas, de sacos de harina. Arriba al final tras una puerta misteriosa nos saludaba en la azotea la maravilla de la brisa y la luz.
Cuando regresábamos de la aventura de nuestra inspección, las dos mujeres, sentadas en la mesa camilla de una acogedora salita nos recibían con amplias sonrisas. Madrina nos regalaba cartuchos de caramelos y emblemas de cartón*, y entre efusivas muestras de cariño se terminaba la visita.
Era una mujer tierna, muy emotiva y dulce, que solía maquillarse mucho, pintándose los labios al uso de su época, muy llamativamente. Pronunciaba un castellano artificioso, emitiendo las palabras despacio y con esmero, siempre halagadoras y melosas. Carecía de belleza física, pero ese defecto era suplido con creces por el trato amabilísimo que nos dispensaba, y por su bondad natural.

Como ya hemos visto, fue recomendada junto a mi madre en la carta reproducida en Los olvidados,1 (entrada de agosto de 2020): "Nota en la ficha de María Jiménez Copado —con una referencia a "sor Saturnina"— La nota remite a la ficha de su íntima amiga María del Sagrario Díaz Ponce. En esta última sor Saturnina, se dirige a Ana, la esposa del general Manuel Esquivias Zurita para que interceda en pro de emplear a ambas en la Pirotecnia". 
Según informe policial de fecha 29 de abril de 1938 a instancia del director de la indicada fábrica, Sagrario Díaz "es persona que observa buena conducta, que hace una vida limitada a su casa en la que vive con su madre, teniendo unas relaciones muy afectuosas con una importante Comunidad Religiosa de esta Capital".

En su expediente personal de la Delegación provincial de Auxilio Social, consta que causó alta el 27 de marzo de 1945 —con un sueldo de 3.400 pesetas—, y baja el 8 de febrero de 1973, por fallecimiento. Ya figuraba en 1945 como "militante adherida" a Falange Española, tratándosela de "camarada Sagrario Díaz Ponce" en la documentación oficial. 
Este expediente contiene una certificación de su partida de bautismo fechada el 27 de febrero de 1964 en Paterna del Campo, parroquia de San Bartolomé, que dice ser nacida en la calle del Pozo y bautizada el 14 de marzo de 1907; su padre, Antonio Díaz-Ponce Venegas, hijo de Antonio y de Angustia, naturales de Paterna; su madre, Rosario de la Cruz Jiménez, hija de José y Dolores, naturales de Paterna.

Sagrario Díaz Ponce estuvo abundantemente respaldada por recomendaciones de gente importante**.

"Secretaría. La portadora del presente SAGRARIO DÍAZ PONCE, se te presenta a prestar sus servicios en ese Comedor con carácter de voluntaria y solo por la comida.
Por Dios, España y su Revolución Nacional-Sindicalista. Sevilla 24 de agosto de 1945.
Camarada Jefe del Comedor C.E. José María del Campo". 

En enero de 1946 se dispuso que cesara en el cargo que voluntariamente desempeñaba en el Comedor establecido en el Grupo Escolar Reina Victoria, y que pasara como Subjefe, también con carácter voluntario, al Comedor del Cerro del Águila.

El 13 de septiembre de 1946, por cierre de la Institución donde prestaba sus servicios, la Secretaría de Auxilio Social le comunicó la baja en el cargo que desempeñaba, agradeciéndole los servicios prestados a la Obra.

El 7 de enero de 1947 fue nombrada Subjefe de la Cocina de Santa Lucía por el delegado provincial de Auxilio Social, "en virtud a las cualidades que en ti concurren", con el haber que en nómina le correspondía por dicho puesto. En octubre de este 1947 cesó como Subjefe de Santa Lucía, pasando con el cargo de Jefe al Comedor Infantil n.º 12 en la calle Rodrigo de Triana. 

"Falange Española Tradicionalista de las JONS. Auxilio Social. Delegación. Por desobediencia a las instrucciones dadas por este Departamento, te propongo le sea impuesta la sanción económica de TRES días de haber, a la camarada SAGRARIO DÍAZ PONCE, Jefe del Comedor Infantil núm. 11 "Ruiseñor".— Por Dios, España y su Revolución Nacional-Sindicalista. Sevilla 2 de marzo de 1948. Por el departamento, firma ilegible.
Camarada: Delegado Provincial de Auxilio Social. Plaza".

"Secretaría. Por falta cometida en el desempeño de tu cargo, como Jefe de Comedor Infantil n.º 11, de la que tengo conocimiento por el Jefe de tu Departamento, vengo en imponerte una sanción de UN DÍA de haber a descontar de tu sueldo del mes de la fecha.
Por Dios, España y su Revolución Nacional-Sindicalista. Sevilla 3 de marzo de 1948".

En agosto de 1948 "por conveniencias del servicio" fue trasladada desde el Comedor Infantil 11, Ruiseñor, al Comedor Infantil 6, Cerro del Águila, con igual cargo de Jefe. 
Desde enero de 1949 se le aumentaron 75 pesetas en su haber de 165, quedando fijado en 240 pesetas.

De 1955 es el siguiente documento que transcribo: 
"Enrique de la Cerda y Díaz, Secretario Técnico Provincial de Auxilio Social en Sevilla.
Certifico: que doña Sagrario Díaz Ponce presta sus servicios como Jefe de Comedor en la Institución de Cerro del Águila de esta ciudad, con la misión de prestar el mismo de 8,30 de la mañana a 6 de la tarde, sin obligación de pernoctar en dicha Institución.
En la actualidad y por circunstancias especiales y transitorias de estar recogidos en algunas dependencias de dicha Institución varias familias, por orden del Excmo. Sr. Gobernador Civil, sus servicios quedan aumentados con la obligación de pasar la noche en la Institución mencionada, para la debida vigilancia de la misma.
Lo que firmo en Sevilla, a petición de la interesada, a 30 de septiembre de 1955".

Sagrario lo había solicitado para presentarlo en el Juzgado de Instrucción n.º 5 de Sevilla, donde se tramitaba un "proceso de cognición sobre resolución de contrato de arrendamiento a instancia de don José Jiménez García, representado por el Procurador don Manuel Cubiles Atienza, contra doña Manuela Fernández Pazo y doña Sagrario Díaz Ponce, representadas por el Letrado don Rafael Silva Bernárdez". La parte demandada litigaba en concepto de pobre, y tenía que demostrar ante el Juzgado que pernoctaba en la casa de Auxilio Social del Cerro del Águila.

En agosto de 1956 el Secretario informó al Juzgado de que si bien las familias acogidas en el Cerro ya no permanecían allí, se había ordenado a Sagrario que siguiera pernoctando para que vigilase grandes existencias de víveres procedentes de los donativos americanos de Cáritas***, que requerían estar controlados las veinticuatro horas del día, cuya tarea se le encomendó "ya que no se dispone de plantilla de guarda para dicha Institución".

El 1 de enero de 1956 se había autorizado a Sagrario por parte del Jefe de Ajuar el uso de los siguientes muebles y enseres propiedad de Auxilio Social: una cama con colchón y ropa de la misma; un ropero; una cómoda; un mueble peinadora; un diván; un aparador con tapa de mármol; un estante librería; un pupitre carpeta; un baúl; cuatro sillas de mimbre; dos sillas tapizadas; dos sillones de mimbre; dos espejos; una mesa de noche; una mesa centro; una mesa camilla; tres maceteros; una percha; un cuadro del Sagrado Corazón de Jesús; un cuadro de la Santísima Virgen; un cuadro de la Santa Cena. Todos ellos en mediano uso.

En diciembre de 1957 Sagrario hizo efectivo el importe principal y costas (293 pesetas) en el Juzgado n.º 4, según recibo firmado por su procurador el indicado Miguel Cubiles Atienza.

En diciembre de 1968 se le concedieron 2.520 pesetas anuales en concepto de 7 trienios, por llevar 21 años de servicio desde su ingreso en la Obra de Auxilio Social. En 1971 se le concedieron 9.600 pesetas anuales en concepto de 8 trienios, por llevar 24 años de servicio.


En el bautismo **** de mi hermana María del Sagrario Oliver Jiménez (q.e.p.d.), celebrado en la iglesia de Santiago, aparece como su madrina Sagrario Díaz Ponce. A lo largo de los años 50 y 60 la madrina venía en ciertas ocasiones a Castilleja a corresponder a las visitas que, como he referido, mi madre, acompañada por algunos de nosotros, le hacía al Cerro del Águila. Sagrario Díaz se convertía en generoso Rey Mago a principios de cada año cuando, con la admiración y alegría gozosa propia de los días ilusionantes de Año Nuevo nos despertábamos en busca de los juguetes. Los que ella nos obsequiaba llevaban un papelito misterioso con el rótulo "De Madrina", y cuando le preguntábamos acerca de ello respondía que se los encargaba a un paje de los Reyes para que los trajera a Castilleja.

Con el paso de los años las visitas a Castilleja se fueron espaciando porque a madrina iban fallándole las fuerzas. Se le empañaban los ojos observándome —ya era yo adolescente— y luego supe la causa: mi gran parecido con mi tío Francisco Copado, fusilado en Córdoba en 1936, a quien ella tanto había tratado desde 1929, cuando vivían en la calle San Vicente.

Poco después de fallecer mi madre en 1970 fuimos una de mis hermanas y yo a verla, al saber que se encontraba muy enferma. Vivía en un piso de la ciudad. Estaba en su cama, no se incorporó y apenas hablaba. Tenía a su lado una bombona de oxígeno y respiraba dificultosamente a través de un tubito de plástico. Ya no volví a encontrarme con ella. Falleció, como queda dicho, en 1973.




* El momento psíquico en que la madrina Sagrario abría el armario y extraía unos rectángulos de cartón troquelados del tamaño de dos folios, arrancando de ellos una docena de emblemas variados que depositaba en mis manitas de coleccionista ansioso, era inenarrable. Ya en mi casa los iba guardando yo en una caja de zapatos, y de vez en cuando los repasaba, barajaba e inspeccionaba con suma delectación, estudiando apasionadamente las sugerentes leyendas de los reversos.

El Auxilio Social solía hacer cuestaciones quincenales, coincidentes en domingos. Los viernes y sábados antecedentes se publicaba por medio de la prensa local la obligación que tenían los comerciantes e industriales de adquirir los emblemas, en la Delegación o en los comedores, en dichos días de 9 a 1 de la mañana y de 4 a 8 de la tarde. Los emblemas de Auxilio Social se presentaban a modo de escuditos con una pestaña superior para prender en la solapa. El rédito de su venta servía para financiar la obra social de Falange, el Auxilio. 

"F.ET. y de las JONS. Delegación provincial de Auxilio Social. Sevilla. El domingo, 3, se celebrará la cuestación quincenal a beneficio de la Obra.
Nota.— Se recuerda la obligatoriedad de la adquisición del emblema por todos los que acudan a espectáculos públicos, cafés, bares, confiterías, restaurantes y establecimientos análogos de acuerdoi con lo que establece la orden ministerial de 23 de mayo de 1942, así como la obligación de que sea ostentado en sitio visible el emblema. Al mismo tiempo se hace saber que el despacho de emblemas establecido en los diferentes comedores terminará a las seis de la tarde.
Otra.— Estando en vigor las nuevas postulaciones de emblemas de a peseta, según se ha hecho público en la Prensa de esta localidad, aclarando que el poseer el emblema de 30 céntimos no exime de adquirir el de a peseta, siempre que se concurra a uno de los sitios que en el citado aviso se detallan.
La obligación de adquirir el emblema de a peseta en los espectáculos públicos, cuya localidad sea superior al precio de 9,95 pesetas, se entiende que es única y exclusivamente para las personas que ocupen la localidad superior a este precio". ABC, 1 de marzo de 1946.

"El sistema consistía en la emisión de series de emblemas ilustrados con un tema iconográfico que variaba periódicamente. Debía pagarse una cantidad de dinero (entre 30 céntimos y 1 peseta) para recibir uno de estos emblemas. De su venta se encargaban las mujeres de la sección femenina primero, y del Servicio Social Femenino después. Los emblemas eran públicamente exhibidos y su negativa a hacerlo daba lugar a la publicación de la noticia en la prensa local. La ostentación de los emblemas era obligatoria, junto con la entrada, para poder asistir a determinados espectáculos públicos". montalban-fotos.blogspot.com

La negativa a usarlos podía acarrear multas e incluso penas de cárcel. El sistema de emblemas fue sustituido por la denominada "Fiesta de la Banderita", en la que las señoritas postulantes adherían en las solapas de los donantes un pequeño cuadradito de papel en el momento de la limosna. Por ello, los emblemas en desuso se almacenaban en el armario de Madrina y podía usarlos para regalos a los niños. 
Encontramos a Sagrario Díaz Ponce en una de las mesas petitorias de la fiesta de la Banderita el miércoles 9 de diciembre de 1970, organizada por la Cruz Roja. Es de resaltar que las presidencias de las mesas situadas en puntos céntricos de la ciudad corrían a cargo de aristócratas y señoronas sevillanas, —satisfaciendo así sus devaneos exhibicionistas a la vez que su repulsa a la mezcla de clases sociales—, y que en cambio, las mesas de barrios y suburbios eran presididas por postulantas de a pie, como es el caso de Sagrario Díaz, que tuvo a su cargo la de Albergue del Cerro del Águila.




** El 11 de marzo de 1945 Juan José Moreno Berraquero se dirige al marqués de Esquivel en los siguientes términos, en carta manuscrita con membrete de las Escuelas Parroquiales de la Santísima Virgen de los Reyes, en Pagés del Corro número 102:
"Excmo. Sr. Marqués de Esquivel. Mi querido Manolo: cuando te iba a escribir dándote las gracias por tu interés por los niños Juan y José Jiménez Vázquez me encuentro con que nuevamente tengo que molestarte por una muchacha de la que tengo el concepto de una vida verdaderamente santa y heróica, de comunión diaria y pasando una verdadera calamidad. Ella pretende, si es posible, colocarse en los Comedores o en algo dependiente de Auxilio. Creo que una persona tan buena encaja para esa labor de caridad admirablemente.
Se llama Sagrario Díaz, que vive en calle Prosperidad 37.
Dios te lo pague y manda a tu agradecido amigo que te abraza, Juan José Moreno Berraquero".


El marqués le contesta el 23 de dicho mes y año con carta de membrete de Falange, de la Delegación provincial de Auxilio Social:
"Mi querido Juan José: recibí tu carta de fecha 11 del cte., en la que te interesas por la colocación de SAGRARIO DÍAZ en esta Delegación, y con el fin de ver si es posible atenderla y acoplarla a alguna de las Instituciones, bien con carácter meritorio hasta que se disponga de alguna vacante, puedes decirle que se presente cualquier día laborable de 4 a 7 de la tarde en la Delegación Provincial de AUXILIO SOCIAL, y preguntar bien por mí o por el Secretario Técnico que la atenderá.
Esta Delegación está establecida en la Plaza del General Franco n.º 1, piso 2º. Sin otro particular, te abraza tu buen amigo, El Marqués de Esquivel".



De poco tiempo después es la carta que el gobernador civil Fernando Coca de la Piñera dirige a la señora doña Aurora Balbontín, fecha en Sevilla el 22 de agosto de 1945:
"Muy Sra. mía: fue en mi poder su tarjeta y con esta fecha escribo al Marqués de Esquivel, Delegado de Auxilio Social, para ver si es posible pueda darle colocación a su patrocinada; asi pués, que se presente a dicho Sr. Le saluda atentamente su affmo., Fernando de Coca".

La destinataria añade de su puño y letra:
"Sagrario, llégate de seguida pues según me dicen todos es persona buenísima el Sr. Marqués de Esquibel y que se encuentra, y así que ya te coloque en algún comedor o algo parecido. Te saluda, y manda recuerdos, Aurora Balbontín".

Ya conocemos al marqués de Esquivel Manuel Medina Carvajal y al gobernador Fernando Coca de la Piñera. En cuanto a Juan José Moreno Berraquero, diremos que era sacerdote y que falleció en Sevilla el 7 de junio de 1994 a los 84 años de edad. Entregado propagador del reino de Cristo Rey en la tierra desde la década de los años 20 y exaltado defensor de la fe católica durante la República. Cercano a la Comunión Tradicionalista. Su hermano Francisco, alférez de Requetés, murió en el frente de batalla en septiembre de 1938.
Fue archivero cronista de la hermandad de la Vera Cruz de Sevilla hacia 1964.
Respecto a Aurora Balbontín, diremos que nació en Sevilla en 1898. Sus padres, Enrique Balbontín Gil, industrial sevillano, y Ana de Orta Sonsa Martins, bonaerense nacida en 1872. Vivía el matrimonio con siete hijos y tres criadas a principios del siglo XX en la calle Goles n.º 23, que correspondía a una fundición de hierro. En 1902 se trasladaron al número 34 de la calle San Vicente.

Hay que añadir que Aurora era hermana de uno de los dos afamados arquitectos que fueron encargados del diseño de la castillejense barriada de la Inmaculada Concepción. Él y su compañero Antonio Delgado Roig proporcionaron a las casas de esta comunidad del oeste de nuestra Villa sus características arquitectónicas.


"Otro miembro destacado será D. Alberto Balbontín de Orta, arquitecto que ejercería como municipal en la ciudad de Sevilla, además de realizar obras por cuenta propia. Obtendría el título de Arquitecto, por la Escuela de Madrid, en 1927, compartiendo estudio hacia 1931 con su amigo y compañero D. Antonio Delgado Roig, hasta su fallecimiento en 1972. Hacia 1940 sería Catedrático interino de dibujo geométrico y proyecciones en la Escuela Superior de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría y en 1942 catedrático numerario de dibujo decorativo de la misma escuela. En 1945 ingresaría como académico numerario de la Real Academia de las Bellas Artes de Sevilla, obteniendo el título de Doctor Arquitecto en 1959, siendo pionero en España, al conseguir tan alta dignidad. En 1958 fundará la Escuela Superior de Arquitectura de Sevilla siendo su primer director. En 1965 obtiene la Cátedra de análisis de las formas arquitectónicas para la Escuela Técnica Superior de Sevilla, recibiendo la encomienda de Alfonso X El Sabio por su dedicación y aportación en la creación de tan acreditado centro. Entre sus obras de nueva planta destacaremos la Basílica del Gran Poder, la Ermita del Rocío en la Aldea homónima, la Capilla del Baratillo, y ampliaciones y reformas tales como la remodelación de la Real Fábrica de Tabacos, la Facultad de Medicina y el Policlínico, así como la proyección de complejos residenciales tales como el barrio del Tardón, el Plantinar y un largo etcétera. Este estudio de arquitectura continuó su labor en manos de uno de sus hijos D. Juan Antonio Balbontín Polledo y en la actualidad por su nieto D. Santiago Balbontín Gutiérrez". sevilla.org


"Antonio Delgado y Roig (Sevilla, 21 de noviembre de 1902 - ibídem, 19 de febrero de 2002), fue un arquitecto español.
Fue uno de los últimos representantes del regionalismo sevillano, corriente que se dio entre 1900 y 1935. Villar Movellán define su estilo como un racionalismo que evolucionó en andalucismo.
De familia acomodada, hijo y nieto de farmacéuticos, era el séptimo de diez hermanos. Estudió en el Colegio de Villasís, regido por los jesuitas, terminando el bachillerato en 1919.
Estudió arquitectura en Madrid. Curso los años preparatorios en la Universidad de Sevilla para el ingreso en la escuela y simultaneó estos con clases de dibujo bajo la dirección del pintor González Santos. Obtuvo el título de arquitecto en 1929.
Se estableció con estudio propio y siempre en estrecha colaboración de su compañero Alberto Balbontín de Orta. Previamente a independizarse estuvo en periodo de formación durante tres años con Juan Talavera y Heredia. Una de sus obras más importantes es la Ermita de El Rocío, donde se venera a la virgen del mismo nombre situada en la aldea de El Rocío de Almonte (Huelva, España) o la Basílica de Jesús del Gran Poder de Sevilla, donde se venera a la principal devoción cristífera de Sevilla". (Wikipedia).

*** Particularmente desde Argentina, los envíos americanos de ayuda a la población del régimen franquista fueron frecuentes. También los hacía Alemania durante la Guerra Civil española y la II Guerra Mundial. Falange Española había organizado una red internacional con bases sobre todo en estos dos países.

"Ella [Mercedes Sanz Bachiller] proyectó la constitución de una red internacional de Amigos del Auxilio Social que comprendieron partidos políticos afines al régimen de Franco, organismos oficiales extranjeros, organizaciones no gubernamentales, es decir, buscó cooperación
económica del exterior. De este modo, Auxilio Social de Alemania hacía un valioso donativo a Almería. El día 5 de agosto de 1939 llegaba a primera hora de la mañana al puerto almeriense el buque denominado Trápani que descargaba 126.000 kilos de harina, 34.000 kilos de arroz y 1000 kilos de azúcar". www.apostadigital.com 

**** Bautismo oficiado por el cura Juan Ruíz Picón, el mismo que le extendió la alfombra roja a los golpistas asesinos que el 23 de julio de 1936 invadieron Castilleja por la fuerza de las armas.  "[...] el capitán Fuentes se reunió con el cura (Juan Ruiz Picón, que actuaba en las dos parroquias) y con media docena de industriales, hombres de carrera, propietarios agrícolas, mas los pocos aristócratas y gente de título nobiliario que aquel día estaban en sus haciendas. Los peores no eran los de la chusma festiva y rastrera que dió la bienvenida a la columna, sino los que a través de las persianas de sus balcones observaban especulando, con el puro de importación humeando en una mano y la copa de jerez de marca en la otra [...]". Padrón 1y. Enero de 2016.

Es el cura Ruíz Picón que cantaba el Cara al Sol a grito pelado en la inauguración de La Maternidad. Nacido en Moguer (Huelva)  en 1896, llegó a Castilleja desde Salvochea (Huelva) en los prolegómenos de la II República.

"Tal y como reflejó en los telegramas enviados al periódico El Socialista, a mediados de abril, el alcalde volvía a hacer un uso exacerbado de los supuestos índices de población de Salvochea. Si en aquella ocasión decía que Salvochea contaba con seis mil habitantes, en el primer telegrama, y con siete mil, en el telegrama enviado días después, en esta ocasión volvía a hacer referencia a los seis mil pobladores con que contaba Salvochea, apoyándose en que `el cura párroco de esta aldea (la Iglesia la emancipó a su debido tiempo y es justo reconocerlo), Don Juan Ruíz Picón, se obstinó en hacer el Padrón Parroquial y terminado nos dio la cifra de seis mil ciento doce habitantes`. Recordemos que la población de Salvochea en esta época estaba alrededor de los tres mil quinientos habitantes". El Campillo. De la independencia a la democracia. María Dolores Ferrero Blanco, Cristóbal García García y José Manuel Vázquez Lazo. Universidad de Huelva, 2007.

"El Campillo comienza a despegar demográficamente alcanzando en la primer tercio del siglo XX casi tanta población como la de su cabecera municipal, Zalamea la Real.
Es entonces cuando entre los habitantes de El Campillo prende el deseo de segregación de Zalamea la Real. El 15 de abril de 1925, el Pleno del Ayuntamiento de Zalamea rechaza, tras varias peticiones anteriores, la segregación. Alega que la aldea no dispone de medios de subsistencia propios y que los demandantes no son naturales de El Campillo.
Sin embargo, la reivindicación de autonomía municipal continuará viva y, con la proclamación de la II República, el 22 de agosto de 1931, Zalamea reconoce la segregación. El prócer de esta conquista es Virgilio Pernil Macías, un valverdeño asentado en la aldea desde 1920 tras ser despedido de la compañía minera de Ríotinto por sus continuas reivindicaciones laborales, donde trabajaba desde finales del XIX.
Nombrado primer alcalde Virgilio Pernil, el municipio tomó el singular nombre de Salvochea, en memoria del anarquista gaditano Fermín Salvochea, reconocido agitador fallecido en 1907. El nombre de Salvochea apenas aguantaría cinco años, hasta septiembre de 1936, cuando el Golpe de Estado acabaría con la República en la zona y fue repuesto el topónimo de El Campillo.
Virgilio Pernil fue asesinado en agosto de 1936 junto a otras personas del pueblo por los rebeldes fascistas". aytoelcampillo.es

Vivía el párroco de Castilleja en el año 1940 en el número 9 de la Plaza de Santiago con su madre la viuda Emilia Picón Batista, nacida en Moguer en 1873. Y con Narciso Mena-Bernal Bretón, de 33 años, nacido en Castilleja, empleado, la esposa de éste Carmen Ruíz Picón, de 32 años, nacida en Moguer, y con sus hijos —sobrinos del cura— Emilia, de 4 años, y Narciso, de 4 meses, ambos nacidos en Castilleja.
Su hermana Carmen Ruíz Picón murió en Sevilla el 18 de noviembre de 1990 a los 83 años de edad, siendo ya viuda de Narciso Mena-Bernal Bretón (que había fallecido el 21 de febrero de 1962 a los 55 años de edad). Sus hijos, Emilia, Narciso y María del Carmen Mena-Bernal Ruíz, casados respectivamente con José Hinojosa Cerdero, Inés Rosales Ramírez y José Limones Díaz.
El que fue cura de Castilleja es encomiásticamente citado como su eficiente colaborador por José Enrique Ayarra Jarne en Historia de los grandes órganos de coro de la Catedral de Sevilla. Dirección General de Bellas Artes, 1974: "[...] compañero D. Juan Ruiz Picón, quien, día tras día, durante los cinco años de mi trabajo, y con una paciencia verdaderamente franciscana, ha vivido conmigo la ardua tarea de la recopilación de datos, proporcionándome puntualmente [...]. 

El 31 de diciembre de 1943 recibió el gobernador Fernando Coca de la Piñera en su despacho oficial al recién estrenado alcalde de Castilleja José María Cuesta Valladares y al párroco Juan Ruíz Picón. Así como al alcalde Joaquín Caro y al secretario Alarcón del ayuntamiento de Tomares, al jefe de Educación y Descanso Francisco Caballero-Infante Alcalá —vecino en nuestra Villa en la referida Plaza—, y al arquitecto Rodrigo Medina Benjumea —de los Medina Benjumea de Castilleja—. También a otras personalidades civiles y militares.

De las masacres en Salvochea tuvo que poseer cumplidas noticias el cura Ruíz Picón, mas se guardó muy mucho de divulgarlas. Antes al contrario las tergiversó y volvió del revés, haciendo de víctimas verdugos y viceversa; halagó fraternalmente a los golpistas durante toda su vida, descargando su sed de venganza sobre los vencidos tal y como demuestran sus continuas participaciones en actos oficiales, en los que utilizaba la religión y el poder eclesiástico para elevar grotescas apologías de aquellos criminales en la cumbre de la política. De esta guisa nos lo encontramos en La Maternidad en Castilleja, o en el homenaje en Tomares el 22 de febrero de 1944 tributado al teniente legionario Tomás Ibarra Dávila, "el heroico aristócrata sevillano, que dio su vida por ´Dios y por la Patria, en Teruel" (ABC). Se inauguró en dicho Tomares un grupo escolar que llevaba el nombre del "héroe", y con tal motivo se desplazaron a la localidad el jefe provincial del Movimiento y gobernador civil Coca de la Piñera; el capitán general de la región, teniente general Ponte y Manso de Zúñiga, marqués de Bóveda de Limia; el presidente de la Diputación, marqués de Soto Hermoso; el secretario provincial del Movimiento, Ramón González y Fernández-Palacios; y otras autoridades y mandos de Falange, tanto de Sevilla como de los pueblos inmediatos. Estuvieron presentes asimismo el donante de los terrenos para el grupo escolar Tomás Ybarra Lasso de la Vega —padre del "héroe" homenajeado— y la inspectora jefe de escuelas Elena Canel, y, desde luego, Joaquín Caro, alcalde de Tomares.
En la iglesia parroquial tomareña celebró una solemne misa de réquiem por el alma de Tomás Ibarra Dávila el cura párroco de Castilleja de la Cuesta Juan Ruíz Picón, y al final "se cantó un solemne responso ante el severo túmulo cubierto con la bandera española, que se alzó sobre el altar. Terminada la ceremonia religiosa las autoridades se trasladaron al lugar de emplazamiento del grupo escolar. Acudió el vecindario en masa. El grupo fue bendecido por el cura párroco". Los actos fueron amadrinados por Concepción Ybarra Dávila, hermana del legionario. Se gritaron los "¡presente!" acostumbrados, se descubrió una lápida con el nombre y fotografía del homenajeado, hubo ramos de claveles por medio, el ayuntamiento repartió bolsas con azúcar, arroz, café y garbanzos entre las familias más necesitadas del pueblo, y se disfrutó banquete en la hacienda Santa Ana, propiedad del padre del "héroe", en el cual fueron obsequiadas delicadamente las autoridades presentes.

Recordemos que el donante de los terrenos del grupo escolar no era otro que el propietario del barco-prisión Cabo Carvoeiro, infernal nave donde penaron muchos tomareños y castillejanos antes de marchar al paredón de fusilamiento: "Aunque las `escasas evidencias documentales` de la cárcel flotante prueban una media de 500, apresados de pueblos de la cornisa del Aljarafe: Camas, Salteras, Castilleja de Guzmán, Olivares, Castilleja de la Cuesta, Valencina, Umbrete, Bollullos de la Mitación, Mairena del Aljarafe, San Juan de Aznalfarache, Palomares y Coria del Río". José Miguel Baquero. Cabo Carvoeiro: el barco de la muerte de la Sevilla franquistaelDiario.es. 7 de septiembre de 2014.

Ver además sobre este siniestro buque Historia de los apellidos, 14, entrada de mayo de 2019; y Padrón, 1y, entrada de enero de 2016.


(Continúa en la siguiente entrada)

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Los olvidados, 12q.

  [...] la implantación de las organizaciones obreras parece que fue, y actualmente de manera notable, bastante débil en el Aljarafe. Quizás...