viernes, 5 de abril de 2019
Alixar evanescente (I)
Instituto de Educación Secundaria en Castilleja de la Cuesta. http://www.iesalixar.org/web_new1/
Ya, con fatua presuntuosidad culterana, se empieza a afianzar el uso de "alixeño" como gentilicio alternativo para los habitantes de lo que sin base alguna algunos han dado por denominar la antigua Alixar, (hoy Castilleja de la Cuesta). Como mal menor, preferible sería la utilización de "alixareño" que, aunque más largo, mantiene la letra r que exige la lógica de la lengua: si de alixa tenemos alixeño, de alixar tendremos alixareño; además que de alixar/alijar deriva Corominas alijarar, alijarero y alijariego, ya contemplados en el diccionario de la Real Academia de la Lengua desde el año 1884. Añádase que los gentilicios en masculino, femenino y plural de cierta población catalana, l'Aleixar (El Alixar o El Alijar en castellano), de la que hablaremos en este estudio, son aleixarenc, aleixarenca, y aleixarencs, que coinciden más con alixareño, alixareña y el general alixareños que otra forma como es el aludido "alixeño".
Sobre alijar en el Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico de Pascual y Corominas vemos: ALIJAR, I, aplicado a predios rurales, viene del árabe hispano y magrebí dišār "casa de campo, aldea" (árabe ğišār, raíz ğ-š-r "apacentar"). Primera documentación en el siglo XIII? (Crón. de S. Fernando). En este diccionario se utiliza la etimología expuesta por Emilio García Gómez en un artículo de Al-Andalus, año 1934, vol. 2, número 1; y se recomienda la lectura de otro artículo, el del arabista Luis Seco de Lucena Paredes, en la misma revista, año 1951, vol. 16, número 1. Este último dice que la controversia sobre "alixar" quedó dilucidada con los trabajos de dicho Emilio García Gómez y de Jaime Oliver Asín, y que él mismo ha encontrado en documentos árabes granadinos del siglo XV los términos ŷišār y ŷišr alternando con el término dār y dišār y usados, por consiguiente, todos ellos con una misma acepción, empleada para designar fincas esparcidas por la vega de Granada, en parajes cercanos a la ciudad; extrae de Las Constituciones del Hospital Real, que fundaron los Reyes Católicos: "... la casa y molino de aceyte y huerto y tierras de darabenmordi (dār ibn al-Murdi), que es nuestra merced de le dar al monesterio de la Concepción... " donde se demuestra. De esta forma asocia alixar con finca de recreo situada fuera de la medina, unas veces en los arrabales exteriores, amparada por la cerca, y otras, a campo abierto, pero en las cercanías de la ciudad, constituida por un predio de escasa extensión, en el que se levantaba una casa señorial, residencia temporal de sus dueños, generalmente rodeada de jardines y dotada de dependencias que se usaban como graneros, molino, bodegas y para otros menesteres propios de la labranza.
Dice Seco que la etimología de alixares, según Emilio García, la explicó el poeta Ibn Zamrak cuando asegura que compuso los versos que adornaban el palacio de al-Dišār.
Y cuando al respecto cita textualmente al historiador granadino Ibn al-Jatib, en tal cita podemos leer الدور, o sea, dicho Dišār. Cortijo es el sentido que dan Federico Corriente e Ignacio Ferrando en su Diccionario avanzado de árabe, tomo I, al término egipcio دوّار con la disparidad de otras acepciones que, como es sabido, suponen el tormento de estudiosos y traductores del árabe: giratorio, rotativo; voluble, tornadizo; torbellino, remolino; ambulante; vagabundo. Y una villa, un chalé, es hoy داره .
Era en suma, una mansión de reposo, al mismo tiempo que una casa de labor; las cuales en Granada hoy día subsisten llamadas "caserías", muchas de ellas manteniendo íntegro su antiguo nombre árabe, como la Casería de Arabenal (Dār al-Binā’) o la Casería de Alcalai —del Alcalareño— (Dār al-Qal‘aī). Pero anota que esta acepción para el término casería, tiene un valor puramente local. No sabemos —finaliza— que, con el mismo significado, se use en otras poblaciones españolas, y tampoco hemos podido determinar la fecha en que fue introducida en el léxico granadino.
Para terminar con Luis Seco de Lucena dejamos una puerta abierta, que él mismo nos brinda: E. Lévi-Provençal, Le voyage d´Ibn Battuta dans le royaume de Grenade (1350), extrait des Mélanges William Marçais (París 1950), pp. 206 a 223, donde se intenta demostrar que la rábita del Liyam dió nombre al palacio de los Alixares. En esta rábita, en el declive del cerro donde se asienta el Generalife, vivía el sobrino del jeque sufí que acogió a Ibn Battuta en su viaje a Granada.
De esta forma, la rábita en cuestión ofrece otra posible interpretación de "alixar", sin explorar todavía que yo sepa.
Hay que aclarar que rábita es la versión castellana de ribat; acerca de éstos escribí en este blog de historia de Castilleja de la Cuesta el miércoles, 9 de julio de 2008, en la entrada "Territorio y fronteras (VI)": El morabito de Castilleja —hoy ermita de Guía— era, de entre las tres clases existentes, de los del tipo ribat, los cuales por su situaciones fronterizas tenían un acusado carácter de fortificaciones militares. Eran en general edificios pequeños y cúbicos inspirados en la antigua Persia, llamados por los árabes Qubba, origen de nuestro vocablo "alcoba", o dormitorio, porque en ellos descansaban por las noches los ascetas.
Corresponde ahora extractar y comentar el mencionado estudio de Emilio García Gómez sobre el término "alixar". Empieza el Conde de los Alixares refiriéndose al ya inexistente palacio del mismo nombre en Granada, con un romance: "... En los castillos dorados, de los ricos Alixares, crecerán las yerbecillas, y se anidarán las aves, en las pintadas labores, de sus paredes de encaje...", para continuar calificando de "divertidas historias etimológicas" la interpretación de Francisco Javier Simonet y Baca, la del barón Adolfo Federico de Schack, la de Mariano Fernández Contreras, la de Seco de Lucena, la de Manuel Gómez-Moreno Martínez, la de Leopoldo Eguílaz y Yanguas y la de los hermanos Oliver Hurtado.
Luego llega a afirmar categóricamente: No hay duda de que en la voz الدشار (que es la que utiliza Ibn Zamrak, ver supra) tenemos el nombre árabe que ha originado la denominación de Alixares, significando granjas o casas de placer.
Y por fin, invitados por Corriente, quien en su "Diccionario de arabismos y voces afines en iberorromance" da en la entrada "alixar": adixar (portugués) y alijar (castellano), caserío, cortijo, y alixar (catalán), casa de labrador morisco: del andalusí addišár, variante disimilatoria del clásico jušār, caballada (1).
(1)- Esta voz fue estudiada, con la rica información documental que solía ser su mejor aportación, por Oliver, J.: «"Alijar", "alijares"» en Al-Andalus 7, págs 153-164.
En la siguiente entrada vamos a ver qué dijo Jaime Oliver Asín.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Los olvidados, 12q.
[...] la implantación de las organizaciones obreras parece que fue, y actualmente de manera notable, bastante débil en el Aljarafe. Quizás...
-
(Viene de la entrada anterior) Vamos a documentar al siguiente hijo del masón castilllejano Eduardo Borges, Juan Borges Fe. Siendo segundo ...
-
Aparece un Comberger (sic) en documento de 1594 cuando doña Isabel Maldonado, madre de Juan Cromberger, reconoce al conde don Enrique de Gu...
-
Se cumplen estos días 400 años de la muerte de Cervantes http://400cervantes.es/ Estrechar la borbónica mano, blancuzca y viscosa, y marear...

No hay comentarios:
Publicar un comentario