sábado, 20 de abril de 2019
Historia de los apellidos, 3.
"... yo considero que el tema histórico del golpe de Estado y el franquismo como lo más enrevesado, lo más adulterado, lo más confuso que cualquier otro hecho histórico que haya ocurrido nunca en el mundo". Francisco Moreno Gómez.
Cuenta "el albacea de Queipo" Nicolás Salas en Sevilla fue la clave, tomo 2º, editorial Castillejo, segunda edición, 1997, pág. 412, que le refirió Antonio Rodríguez Camacho (1) —de quien dice que era hijo del ventero—, cómo hacia la 9 de la mañana comenzaron a recalar en la Venta de Guía los vehículos de la columna de mineros de Huelva, en el momento en que Antonio Rodríguez Chávez (2) —de quien dice que era hijo del dueño del establecimiento y que tenía apenas 16 años de edad— se encontraba junto al surtidor de gasolina barriendo y regando el suelo del soportal. La gente de los camiones comenzó a bajar de ellos desperezándose y entrando en el bar, pidiendo cafés y aguardientes, siendo atendida por un desganado e indolente ventero, padre del joven Antonio como queda dicho. El diputado Cordero Bel aprovechó para llenar el depósito del automóvil que lo traía, un modernísimo Packard requisado al director de Minas de Río Tinto (3), quien no tuvo otra opción más que entregarlo, si bien con la condición de que lo condujera su propio chófer. Fue entonces mientras accionaba con la manguera del combustible cuando, según Salas o según su informante Antonio Rodríguez Camacho, Cordero Bel se dirigió al joven regante-barrendero y le espetó: "dentro de un rato vas a ver volar por los aires la Giralda". Con base en tan insustanciada como débil información, Salas repite en toda su obra que los mineros venían expresamente a dinamitar el emblemático monumento, y no lo repite una ni dos veces, sino tantas que llega a producir náuseas. Tal infame acusación parece ser que fue utilizada por Queipo de Llano para demonizar a los columnistas, y considerando la entregada devoción que Salas profesa por este siniestro y sanguinario personaje, y su manifiesta y visceral aversión al mundo obrero de izquierdas, todo encaja. Aun cuando no es creíble de ninguna forma que aquellos sindicalistas, trabajadores, anarquistas y milicianos ni por asomo pensaran en tal barbaridad. De seguro que sus mentes estaban preocupadas por asuntos más prácticos y urgentes, tal cual lo demuestran las idas y venidas que el enlace motorizado de Cordero Bel, Nicolás Rocha Garzón, hizo a bordo de la motocicleta color naranja (4) bajando y subiendo repetidamente la Cuesta del Caracol, llegando hasta Triana en busca de noticias sobre la horda de Haro Lumbreras, e inspeccionando palmo a palmo La Pañoleta antes de que bajara a ella el grueso de la columna, por si había algún elemento sospechoso. Quiso la mala suerte que cuando Nicolás Rocha ultimó esta inspección y comenzó a subir la cuesta para informar a su jefe, los esbirros de Haro, procedentes de Camas, llegaban, con el repugnante sigilo de los traidores, al lugar de la encerrona. Pero Salas no se detiene ahí, sino que cree —o dice creer— que fue el general Pozas (5) quien había dado la orden de volar la famosa torre almohade, siendo más verdad que en ninguna cabeza humana entra una explicación de tamaña acción, por innecesaria y estúpida, porque si los mineros lograban acceder al centro de Sevilla y a la base de la torre, ¿qué hubieran ganado con dinamitarla, excepto la tajante condena de la comunidad internacional?.
(1) De Antonio Rodríguez Camacho no existe partida de bautismo en Castilleja. Los Camacho de esta época en esta Villa provenían de Cantillana (hubo otros Camacho de principios del siglo XIX provenientes de Manzanilla y emparentados con el capitán Oliver López. He aquí dos registros bautismales de, con toda probabilidad, las hermanas de Antonio:
Don Fernando Fernández y Villavicencio bautizó el 28 de octubre de 1927 a una niña que nació el día 16 de julio de dicho año a las 12 de la noche en la Venta de Guía, hija de Antonio Rodríguez Chávez, de profesión industrial, y de María de la Paz Camacho Santana, el primero natural de esta Villa y la segunda de Cantillana, casados según dijeron en Cantillana el 2 de abril de 1919. Abuelos paternos, Antonio Rodríguez Quintanilla y María Josefa Chávez Adorna. Abuelos maternos Manuel Camacho Palma y Ángeles Santana Rosales, naturales de Cantillana. Se le puso por nombre María Josefa del Carmen de la Santísima Trinidad. Padrinos, Francisco Rodríguez Chávez y Rosario Ruiz Villadiego, de estado casados y vecinos de esta Villa. Testigos, Alfonso Sánchez y Antonio Adorna, ministros de esta iglesia.
María Josefa contrajo matrimonio con Manuel Rodríguez Rodríguez el día 17 de septiembre de 1959.
Hermana de María Josefa fue Ángeles, nacida el 17 de de septiembre de 1921 a las 12 del día en la calle de la Cruz número 3, y bautizada el 22 de octubre por don Fernando Fernández y Villavicencio con el nombre de Ángeles del Sagrado Corazón de Jesús de la Santísima Trinidad, siendo padrinos Francisco Rodríguez Chávez y Rosario Ruiz Villadiego, casados y vecinos de esta Villa, y testigos Antonio Caro y Francisco Cansino, ministros de la parroquia.
(2) El único Antonio Rodríguez Chávez que documentan los libros de bautismos de Castilleja de aquellos años es el que nació el 15 de septiembre de 1914 a las 4 de la mañana en la calle de la Granada, hijo de Eloy Rodríguez Trigo, herrero, y de Dolores Chávez Ortiz, naturales y vecinos de esta Villa, donde se casaron en 1911. Abuelos paternos, José Rodríguez Arellano y Florencia Trigo Leal, ambos de Valencina de la Concepción. Abuelos maternos, Manuel Chávez Oyega y Dolores Ortiz Pérez, ambos de esta Villa. El 18 de octubre de dicho año don Francisco Ramos Martín, presbítero licenciado en Sagrada Teología y cura regente de la parroquia matríz de Santiago, autorizó al presbítero don José Delgado Bagañán, cura encargado de la parroquia filial de la Concepción, para que lo bautizase, lo cual hizo dicho día poniéndole el nombre de Antonio Leopoldo del Sagrado Corazón de Jesús. Padrinos, Leopoldo Rodríguez Luque y ¿Rocío, Rosario? Sánchez Ortiz, solteros vecinos de esta Villa. Testigos, los acólitos Fernando y Miguel Gómez Cansino. Por tanto no tenía "apenas 16 años de edad", sino que le faltaba un mes para cumplir los 22.
Hermanas de este Antonio Rodríguez Chávez fueron:
Soledad, que nació el 20 de mayo de 1917 a las 11 de la noche en la calle de la Granada número 13, y fue bautizada el 1 de julio de dicho año por don Francisco Ramos Martín con el nombre de Soledad, siendo sus padrinos Manuel Sánchez Ortiz y Rocío Ortiz Pérez, soltero y casada respectivamente y vecinos de esta Villa, y testigos Matías Delgado y José Rodríguez Chávez, ministros de la parroquia.
Y Eloisa, que nació el 14 de diciembre de 1922 a las 9 de la mañana en la calle de la Granada número 13, y fue bautizada el 16 de enero de 1923 por don Fernando Fernández y Villavicencio con el nombre de Eloisa de la Santísima Trinidad, siendo sus padrinos Antonio Morán Benítez y Manuela Leal del Pino, solteros y vecinos él de Valencina y ella de Sevilla, y testigos Antonio Caro y Francisco Cansino, ministros de la parroquia.
Una tía de estos tres hermanos, hermana de la madre de Antonio, Soledad y Eloisa, fue Carolina Chávez Ortiz, quien se casó en 1926 con Juan Rodríguez Ortiz, de profesión zapatero e hijo de Fernando Míguez Muñoz y de Carmen Ortiz Rosales: don Fernando Fernández Villavicencio, presbítero licenciado en Filosofía y cura propio de la Villa de Castilleja de la Cuesta, bautizó el 26 de enero de 1927 a una niña con el nombre de Dolores del Sagrado Corazón de Jesús de la Santísima Trinidad, nacida el 15 de diciembre del año anterior a las 9 de la mañana en la calle de la Granada, nº 9, hija de Juan Rodríguez Ortiz, de profesión zapatero, y de Carolina Chávez Ortiz, naturales de esta dicha Villa y casados, según dijeron, en esta Villa el año de 1926. Abuelos paternos, Fernando Míguez Muñoz y Carmen Ortiz Rosales. Abuelos maternos, Manuel Chávez Oyega y Dolores Ortiz Pérez, todos naturales de esta Villa. Fueron padrinos Manuel Mora Pérez y Rocío Chávez Ortiz, de estado casados y vecinos de esta Villa. Testigos, Francisco Romero y Alfonso Sánchez, ministros de esta iglesia.
Dolores contrajo matrimonio canónico en esta Villa con Antonio Ramos Santana el día 26 de enero de 1961.
Cuenta el licenciado en Historia del Arte Manuel Pablo Rodríguez Rodríguez con ocasión de haber descubierto la autoría de cierto cuadro de una virgen María que su bisabuelo Antonio Rodríguez encargó a un pintor — pintor que resultó ser Juan Oliver Míguez, primo hermano de mi padre— que en 1926 sus bisabuelos Antonio Rodríguez Chávez y María de la Paz Camacho Santana adquirieron los terrenos de lo que posteriormente sería Venta de Guía. En fecha reciente María Josefa Rodríguez Camacho, hija de Antonio y María de la Paz, decidió trasladarse abandonando la venta, y regaló a este licenciado el cuadro de marras. Soledad. Boletín religioso, cultural e informativo. Nº. 23. Octubre de 2008.
(3) Era Auckland Campbell Geddes.
https://en.wikipedia.org/wiki/Auckland_Geddes,_1st_Baron_Geddes
Un Packard del año 1931.
(4) La misma con sidecar que observaron el duque de Medinaceli y su cuñado cuando volvían de Pilas (ver la entrada anterior).
(5) En instancias derechistas "enrevesadoras, adulteradoras y confundidoras (v.s.)" no se le perdonó, ni se le perdona póstumamente, al general Sebastián Pozas Perea su lealtad a la democracia republicana, ni que como Inspector general de la Guardia Civil mantuviese a la mayor parte de este Cuerpo a favor de la República —le cambió el nombre por Guardia Nacional Republicana—, ni que el dicho 19 de julio como Ministro de la Gobernación procediera a la distribución de armamento entre los civiles.
El último alcalde republicano de nuestra Villa Juan Sánchez Mesa y varios de sus colaboradores se dirigieron el 18 de julio por la mañana al chalé de los Benjumea con la firme, sana y lógica intención de requisarles la propiedad —antiguo convento de la orden de San Francisco— y entregarla al pueblo para su uso público. Se tropezaron con la inamovible oposición de la viuda doña Rosalía Puigserver, decidida a no abandonar su mansión de ninguna manera. Tras una airada discusión con la acalorada matrona, optaron los del Ayuntamiento suspender de momento la incautación y marcharse, aunque por supuesto sin abandonar el proyecto. (Javier Benjumea Puigcerver (1915-2001). Primer Marqués de Puebla de Cazalla. Biografía por Javier del Hoyo y José María Escriña. Madrid. 2003).
No más de tres horas después de la visita de los republicanos y estando todavía la familia bajo los efectos de la discusión, un teniente de la guardia de asalto hubo de disparar contra el sobrino de doña Rosalía, José Ignacio Benjumea Medina (1), exaltado jovencito falangista que, ocupando un automóvil, soliviantaba a los sevillanos por la calle Tetuán junto a otros tres amigotes de aventuras falangistas gritando a altas voces consignas contra el gobierno demócrata, y dando vivas a España y al ejército rebelde. Ocurrió en la bocacalle de Tetuán con la Plaza Nueva, y se explica por el pistolerismo reinante y en especial el de aquella tarde en la capital andaluza. Varios guardias de asalto encañonaron a los cuatro gamberros con sus fusiles al oír desde el soportal del Ayuntamiento los gritos que proferían, y cuando los hicieron detenerse y el teniente se les acercó con su pistola reglamentaria enarbolada, lo más plausible es que algún movimiento sospechoso de los jóvenes alborotadores desencadenara la lógica reacción del oficial. Pronto llegaría a Castilleja la noticia. Su primo hermano Javier, hijo de doña Rosalía y de Joaquín Benjumea y de 20 años de edad, había asistido al intento de incautación de la casona atónito, sin explicarse del todo la situación, y ahora al saber que José Ignacio agonizaba en el hospital del Rosario le pareció estar viviendo en medio de una tempestad. Había regresado a Castilleja pocos días antes procedente de Lieja, en la catoliquísima Bélgica (2), donde hizo desde 1933, con bastante mediocridad, hasta el tercer curso de ingeniería, penúltimo de los cuatro de que constaba la carrera.
Cuando ya en la Castilleja republicana dio su primer paseo por la calle del Convento hacia la Plaza de Santiago Javier percibió con extrañeza y aprensión unas miradas que no eran las que recordaba. Éstas de aquel julio de 1936 eran desafiantes, acusadoras, cargadas de insolencia, algunas insultantemente burlescas o llenas de odio abierto e indisimulado, todas ellas enemigas. Y los lenguajes corporales las complementaban. No había detalles respetuosos por las aceras o al cruzar las calles. Y cuando prestó atención a las conversaciones y comentarios oídos a su paso algo se derrumbó en él, turbando su espíritu. Le dolió en especial el talante de las muchachas que había conocido y tratado desde la infancia, muchas bellezas que el futuro ingeniero mantenía ensalzadas en un altar mental. El ambiente que respiró entonces estaba cargado de agresividad hacia su persona, gravitaba sobre su cabeza una sorda violencia que cambió su actitud vital radicalmente. No, decididamente no: Castilleja de la Cuesta no era ya lo que fue. Sus habitantes habían dejado atrás el servilismo y el miedo, y ahora con el gobierno del Frente Popular la comunidad se sentía dueña de su destino.
En la mansión castillejana había muerto, a los 49 años de edad, entre alaridos por un tremendo dolor de cabeza, Javier Benjumea Burín su padre, el 19 de septiembre de 1929 (3). El chico, todavía con pantalón corto, bajó a Sevilla al entierro. La familia anduvo siempre apurada económicamente, aunque ni en los peores tiempos prescidió el servicio doméstico, algo que caracteriza a este estrato social, ni desistió de ciertos lujos: En Marmolejo pasa temporada la distinguida dama doña Rosalía Puigserver, viuda de Benjumea Burín. Era doña Rosalía aficionada a la música clásica y a los baños veraniegos en Chipiona, donde pasaba con sus hijos y con el primo José Ignacio, el futuro falangista, la temporada de calor en una casa alquilada a Guillermo Pickman (4), acompañada por la familia del médico Lara.
(1) Este sevillano, cachorro joseantoniano, ya antes había sido encarcelado en la Prisión Provincial de Sevilla, el 14 de marzo de 1936: "Afiliados a Falange Española presos en la cárcel de Sevilla. Desde el pasado 14 de este mes se encuentran recluídos en la Prisión provincial de Sevilla, por orden gubernativa, los afiliados a Falange Española de la organización de Sevilla, Joaquín Miranda, José Martínez, Pablo Gutiérrez Tagua, José Orozco, Alfonso Medina, José Ignacio Benjumea y Alberto Busto. Ninguno de los citados desempeñan puestos directivos. De Falange Española, organización de Dos Hermanas, ingresaron ayer en la cárcel de esta capital, donde se hallaban incomunicados, Francisco Díaz, Juan Rubio Romero y otros más. (ABC. Sábado 21 de marzo de 1936, edición de Andalucía, pág. 26).
(2) En el Instituto Gramme, de la Compañía, por mediación no exenta de resistencia del padre jesuita Pérez del Pulgar, consejero y antiguo amigo de doña Rosalía, que habida cuenta de lo mediocre del estudiante había transigido en aliviarle del examen de ingreso. Expulsados de España los jesuitas el 24 de enero de 1932 y previendo tal expulsión, Pérez del Pulgar hubo de efectuar un viaje mendigando por Europa a sus secuaces de las sotanas negras lugares de acogida para sus alumnos del Instituto Católico de Artes e Industrias, ICAI, por él fundado, encontrándoles acomodo en dicho Gramme.
"El edificio del ICAI fue incendiado en los disturbios anticlericales del 11 de mayo de 1931 en Madrid, y poco después la supresión de la Compañía de Jesús en España hizo que los jesuitas relacionados con esta institución se trasladaran a Lieja (Bélgica), donde continuaron las enseñanzas de ingeniería hasta 1937. Al término de la Guerra Civil Española, en 1939, ingenieros del ICAI reocuparon el edificio de Madrid" (Wikipedia). Hoy renombrado como Escuela Técnica Superior de Ingeniería ICAI es la escuela de esta rama de la Universidad Pontificia de Comillas.
El comienzo de la Guerra Civil pilló a Pérez del Pulgar en Madrid, refugiándose en la Embajada belga y pasando luego por vía diplomática a la zona de Franco, desde donde influyó ante el Vaticano para que se reconociese al nuevo Estado. Además de "educador" desarrolló una importante labor científica en el campo de la electricidad, con más de cien publicaciones, y tras la guerra "colaboró a reformar el sistema penitenciario español mediante la redención de penas por el trabajo. Fue la última muestra de su inquietud social." (http://dbe.rah.es/biografias/5475/jose-agustin-perez-del-pulgar-y-ramirez-de-arellano). Para los eruditos de la Real Academia de la Historia no hubo campos de concentración ni trabajos forzados, hambre, palizas o enfermedades, sino una encomiable labor de caridad cristiana (ver las barbaridades que se dice en Wikipedia https://es.wikipedia.org/wiki/Redenci%C3%B3n_de_penas_por_el_trabajo). En la RAH usan "colaboró" en vez de "ideó", lo cual delata sin duda el esfuerzo por ocultar la mala conciencia. Pérez del Pulgar fue ideólogo y alma de la inhumana institución esclavista, diciendo por ejemplo querer "acometer la ingente labor de arrancar de los presos y de sus familiares el veneno de las ideas de odio y de antipatria sustituyéndolas por las de amor mutuo y solidaridad estrecha entre españoles". Abundante mano de obra gratis de la que se beneficiaron muchos oportunistas, entre ellos muchos de sus antiguos alumnos, luego insaciables empresarios. "La realidad que se vivía en aquellos cuerpos de trabajo penado, de la que apenas quedan huellas documentales pero sí testimonios escritos y orales, era muy distinta de la que presentaba la Orden de 7 de octubre de 1938. En efecto, los testimonios recabados suelen coincidir en las pésimas condiciones de vida de los presos, quienes, mal alimentados y obligados a jornadas de trabajo extenuantes, solían ser vejados, maltratados y humillados a diario, y en muchos casos no cobraban el salario establecido con cualquier excusa." Los esclavos de Franco. El Norte de Castilla, miércoles 16 de marzo de 2016.
Foto de propaganda del padre Pérez del Pulgar entre presos del franquismo.
Juan Miguel Baquero en un artículo del Diario.es de 26 de abril de 2014 titulado "¿Qué empresas usaron a esclavos del franquismo? —algunas de ellas, públicas o privadas, cotizan hoy en el IBEX 35, y otras fueron pequeños talleres y hasta órdenes religiosas para obras en conventos, parroquias y otros edificios— nos remite a la querella que la jueza argentina María Servini de Cubría instruye desde el Federal 1 de Buenos Aires; cita Baquero al grupo del sindicato CGT Recuperando la Memoria de la Historia Social de Andalucía (RMHSA); al proyecto Todos los Nombres; a los libros El Canal de los Presos. Trabajos forzados: de la represión política a la explotación económica, y El trabajo esclavo de los presos políticos del franquismo en Andalucía; al investigador José Luis Gutiérrez Molina, autor de Franquismo y trabajo esclavo, una deuda pendiente (con un listado con la relación de obras que entre 1936 y 1956 incluyeron trabajo esclavo en nuestra región. Una lista casi interminable "que no se ha estudiado a fondo"); al Financial Times Magazine, que en 2003 publicó un estudio sobre estas empresas esclavistas, empresas que hoy declinan hacer declaraciones al respecto intentando esquivar la Ley de Memoria Histórica que contempla indemnizaciones para las víctimas de este brutal sistema de explotación.
Javier Benjumea Puigserver tuvo también intereses en el sector minero. "Entre 1946 y 1949 explotó las minas de cobre de Cabezas de Pasto (Huelva), propiedad de la familia Sundheim, cuya producción fue esencial para las instalaciones eléctricas de Abengoa. En 1946 fundó con Carlos Sundheim y Manuel Fernández Murube la Minera de Andévalo, que explotó varios yacimientos de mineral de hierro en las provincias de Huelva, Sevilla y Badajoz, y vendió su producción preferentemente a la suiza Sulzer Hermanos, razón por la cual Benjumea entró en el consejo de esta en 1951. Este año intervino en la fundación de Minas de Herrerías, cuya producción de pirita ferrocobriza se vendió para fabricar ácido sulfúrico para abonos." https://www.finanzasparamortales.es/javier-benjumea-puigcerver-abengoa-ii/
(3) Por entonces era ministro de Fomento su hermano Rafael Benjumea Burín, conde de Guadalhorce desde 1921, recompensado con tal título nobiliario por la construcción del Pantano del Chorro en Málaga, que puso patas arriba a toda la provincia.
(4) Guillermo Pickman. "En el año 1931 sucedió un triste hecho en la fábrica: en el seno de una supuesta revuelta laboral, un guardia civil aplicó la ley de fuga a un joven alfarero disparándole por la espalda, a consecuencia de cuya herida murió; esto motivó, lógicamente, una gran malestar entre los obreros. [...] En 1936, el Frente Popular obliga a los Pickman a readmitir a los obreros despedidos en 1934 y 1935, suponiendo un coste adicional para la empresa. Sin embargo, poco después, Queipo de Llano visitó la fábrica y le devolvió todas sus prerrogativas (despido de obreros, subida de precios y bajada de salarios), de tal suerte que en 1937, los jornales estaban un 20 % más bajos que en 1934". http://www.juntadeandalucia.es/cultura/blog/breve-historia-de-la-cartuja-de-sevilla-ii-la-fabrica-de-ceramica-pickman/
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Los olvidados, 12q.
[...] la implantación de las organizaciones obreras parece que fue, y actualmente de manera notable, bastante débil en el Aljarafe. Quizás...



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