domingo, 7 de abril de 2019

Alixar evanescente (y IV)


Desgraciadamente he perdido la referencia de un artículo que exponía literalmente un comentario que determinado caballero castellano en tiempos de la Reconquista dirigía a otro, en referencia a un viaje que pensaba hacer a la recién conquistada ciudad de Sevilla. Venía a decir en esencia, ponderando a Híspalis, que la ciudad no era precisamente un alijar, porque estaba formada por suntuosas mansiones y lujosos palacios. De donde se desprende, en tal contexto, un claro sentido de miseria y pobreza para el vocablo de nuestras inquietudes. Prometo que en futuras ampliaciones de este trabajo crítico, si encuentro la mencionada publicación, la expondré al pie de la letra.

En la web del Excelentísimo Ayuntamiento no se quieren comprometer mucho con el asunto, limitándose a un "parece ser que" inocuo y nebuloso; pero sucumben así a esa tendencia a engordar documentación de tantos y tantos dedicados a la tarea de historiar, quienes optan por la cantidad más que por la calidad, propiciando indigestiones de, luego, muy difícil, si no imposible, solución. Vicio éste muy característico de mediocres profesores universitarios, agobiados bajo las instancias del ritmo de publicación de los mejores dotados. Dicen en el sitio de Internet del Concejo "alixareño": En 1.248, Fernando III el Santo conquistó los alrededores de Sevilla con el fin de poner cerco  a la ciudad hispalense. Parece ser que tras esta conquista, a Castilleja le cambian el nombre por el de Alixar; este hecho no tuvo aceptación, probablemente ante el temor de perder la identidad comercial que poseía la Villa, puerta de los productos del Aljarafe hacia Sevilla, volviéndosele a cambiar por el Castellán*, para finalmente denominarse Castilleja de la Cuesta. (El subrayado es mío).

* ¿Castellán? Exactamente Caztalla Talacadar. Entre otros documentos, se ve claro en la escritura otorgada por Rodrigo Alonso al entregar el pueblo al portugués Pelay Correa, jefe de los santiaguistas y compinche del Santo para despojar a Al-Andalus de bienes raíces, muebles e inmuebles. Esta escritura fué firmada en Sevilla el 4 Agosto de 1267, y por supuesto que Rodrigo no actuaba por pura generosidad, sino que lo hizo a cambio de otras posesiones del de Santiago: Otrossi uos do la mia alearía que dizen Caztalla talacadar que es en término de Seuilla, assi commo me la dio el Rey don Alffonso. Et otorgo de uos dar priuilegios, z cartas quantas me dio el Rey con todo éste donadío sobredicho, z ésta alearía sobredicha parte con Camas z con Barreuaniz, z con Parchena, z con Genis, z con Mormuios, z con Baldogina, z con Tomares, z con Alphonzína; por éstos términos, z por éstos linderos es conoscuda ésta alcaria sobredicha, z do uos todo ésto sobredicho a uos maestre z a uuestra Orden assi commo sobredicho es, pora camiar & como de lo uestro mismo.

¿Que Gines tiene un pasado romano perfectamente atestiguado tanto por la ciencia de la arqueología como por los textos latinos de la época? ¿que San Juan de Aznalfarache posee muchísima más probabilidad que nosotros de haber sido Ucia y/u Osset Julia Constantia? ¿que Castilleja de Guzmán tiene enterramientos del Neolítico? ¿que también los tiene Valencina, además de que hacían figuritas con marfil asiático desde hace 4.500 años? ¿que Camas es la cuna del santuario del Carambolo? No importa. Cálmate  estimado alixeño. Aquí hacemos un aliño de fantasías religiosas, verdades cojas, rellenos de prisas y orgullo cateto, con la esperanza de que algún primo que cruce el término se deje unas monedas comprándonos cualquier mamarrachada.

Dan ganas de colgar por la Villa aljarafeña (¡ojo! no "aljefeña") a modo de señal de tráfico, reproducciones reflectantes del mismo cartel que los administradores de Wikipedia han colgado en el artículo "Castilleja de la Cuesta" de dicha enciclopedia digital: Este artículo o sección (que deberíamos cambiar por "ESTE PUEBLO Y SU HISTORIA") necesita referencias que aparezcan en una publicación acreditada, como revistas especializadas, monografías, prensa diaria o páginas de Internet fidedignas.

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