martes, 21 de mayo de 2019

Historia de los apellidos, 13.


En el Consultorio Taurino del semanario gráfico El Ruedo, nº. del 8 de marzo de 1951 se da la siguiente respuesta a un lector: El "Parraíto", a quien usted se refiere, se llamaba José Hernández Castro, si bien algunos  le aplicaban, por error, un Gómez como segundo apellido. Cogido y herido mortalmente en Castilleja de la Cuesta (Sevilla), con fecha 27 de febrero de 1885, murió el dia 28. Era hijo del picador "Parrao" y hermano del matador de toros de ese mismo apodo, Joaquín Hernández.
Yerra este experto que acusa de error a los demás: no es Castilleja de la Cuesta, sino Castillo de las Guardas.


Un grupo de emigrantes en Alemania, siendo su portavoz el castillejano Rafael García Pérez, aprovechan unas vacaciones para pedir a El Ruedo la luna, o poco menos. Quieren datos hasta incluso de los colores de los trajes de centenares de toreros en determinadas corridas y del color de pelo de cientos de toros:

En "Todas la cartas llegan", de dicho semanario El Ruedo, de 12 de agosto de 1969 se responde a una "Consulta enciclopédica": Recibimos una carta que nos alegra y emociona, tanto desde el punto de vista humano como de aficionados. Nos la dirige desde Castilleja de la Cuesta, Sevilla, don Rafael García Pérez, nos habla de un simpático e interesante álbum taurino que están confeccionando varios obreros que trabajan en Alemania y...
Pero mejor será que le cedamos la palabra a él, que escribe lo siguiente:
Muy señor mío: Perdone la molestia que pueda ocasionarle estas líneas, somos un grupo de amigos muy aficionados a nuestra gran Fiesta nacional y que nos encontramos trabajando en Alemania, siguiendo con sumo interés todo cuanto acontece en el mundo de los toros, a veces nuestra familia nos envía ejemplares de El Ruedo, la mejor revista taurina de la actualidad, y nosotros con los datos que vamos tomando estamos haciendo un álbum, pero como es natural nos faltan bastantes datos que es lo que nosotros les rogamos encarecidamente si tienen a bien el podérnoslo facilitar, con el fin de ver más ampliado nuestro álbum taurino y estar más enterado, al mismo tiempo, de poder discutir cuando terminamos nuestra jornada y nos reunimos por las tardes y noches.
Como verá, actualmente, nos encontramos un grupo en España disfrutando una temporadita con nuestras familias y aprovechamos para ver si podemos hacernos de los datos que nos faltan y que adjunto le enviamos, rogándole, al mismo tiempo, que si le es imposible, al menos nos dé una orientación de donde nos podemos dirigir para hacernos de ellos, pues nos dijeron que existía una Enciclopedia Taurina y la mandamos a pedir a Barcelona, pero realmente de muy poco nos ha servido, creyendo que la mejor solución es El Ruedo, por ser la mejor revista y más informativa; por algunos ejemplares que tenemos, sabemos que al año lanzan dos números extraordinarios con todo lo acontecido durante la temporada, éstos nos podrían ser muy útiles, en caso de que no pudieran servirnos de otra manera, aunque hay algunos datos más antiguos que la revista; de todas maneras les agradeceríamos nos diese una orientación sobre el particular y lo que puede costarnos, ya que como verá somos obreros humildes y nuestra posición no nos da para muchos gastos.
Esperando alcanzar de usted este gran favor, en nombre de todos, reciba un cordial saludo de ss. affmo.

Por desgracia, las consultas son tan numerosas y meticulosas que exigirían todo un libro para darles la respuesta. Juzguen nuestros lectores sobre las mismas:
Presentación de novilleros en Madrid, con especificación de fechas y carteles de toros y toreros.— La consulta se extiende a 100 diestros, detallados en una relación que empieza con Fernando "Gallo" y termina en José Luis Segura.
Alternativa de matadores de toros, con detalles de lugar, fecha, cartel de toros y toreros, nombre del toro de la alternativa, su número, peso y pelo, y color del traje del diestro alternativo.— Consulta sobre 108 diestros en lista, que también se inicia con el señor Fernando "Gallo" y acaba en el mejicano Currito Rivera.
Confirmación de alternativa, con los mismos detalles descritos anteriormente sobre 46 matadores en relación, que empieza con Antonio Guerrero "Guerrerito" y termina en Fernando de la Peña.
Datos sobre nombres de ganaderías, que afectan a 22 de éstas.

Sinceramente, y con todo el afecto que nos merecen los consultantes, la demanda nos parece desmesurada no sólo para esta sección de cartas —que es más de diálogo sobre la actualidad que de consultas estadísticas—, sino para una oficina técnica de toreo.
Por otra parte, muchos de los datos que nuestros amables comunicantes solicitan están clasificados y expuestos en los volúmenes tercero y cuarto de la obra "Los toros", de Cossío, que puede consultar gratis en cualquier biblioteca, por lo que se refiere a los toreros. Y en el volumen primero de la misma obra, por lo que afecta a las ganaderías.
Y aún así habrán de renunciar a muchos datos, como los referentes a la reseña y nombre de algunos toros y casi todos los colores de los trajes. Para conocerlos habría que repasar, uno a uno, los números de las revistas taurinas de la época, y esa es una tarea de investigación a la que no podemos dedicar el tiempo que nos exigiría. Y nuestros extraordinarios de años pasados se agotaron sin remedio en fecha lejana.
Perdonen nuestros amables comunicantes y, de verdad, que tengan mucho éxito con su álbum. Para ellos, nuestros mejores deseos.

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Natural de Castilleja de la Cuesta (Sevilla), nació a las 9 de la noche del 26 de Enero de 1887 en el número 2 de la calle Mariquita, hijo de José Rosales Cabrera, industrial, y de Inés Hernández Ramos, casados en 1873 en Pilas, de donde ella era natural. Abuelos paternos, Diego Rosales Durán y Dolores Cabrera Márquez, naturales de Castilleja, y maternos José Hernández y Ana Ramos. Padrinos de su bautizo fueron Fernando Cansino y su mujer Dolores Rosales.


                           Partida de bautismo de Rosalito

Vistió por primera vez el traje de luces en la plaza de toros de Sevilla el año 1908, figurando como banderillero de Manuel García (Revertito). En la misma plaza hizo su debut como matador de novillos al año siguiente, alternando con el hoy matador de toros Isidoro Martí (Flores), despachando novillos del ganadero Lusita no Palha y resultando con una herida en el pecho y rota una mandíbula, no volviendo á torear hasta el año 1911, en la corrida organizada por la hermandad de la Macarena, de Sevilla, matando toros de Miura, alternando con Vázquez y Dominguín. En Madrid hizo su debut el 15 de Agosto del presente años, alternando con Vázquez II y Eusebio Fuentes, estoqueando reses de Benjumea. En la misma plaza el 8 de Septiembre, un novillo de Laffite, le causó una grave cogida; sin curar completamente toreó en Sevilla el 30 de aquel mes, sin que su valor hubiera dejado de emocionar á los espectadores. finalizaría su accidentada carrera a finales de 1912, tras sufrir gravísimas cogidas, la última en un festival en octubre.

Fernando Rosales (Rosalito). "Rosalito" realizó el año último una excelente campaña, no tuvo gran fortuna en las novilladas que lidió en Madrid y en las primeras que toreó en Sevilla; pero sus éxitos fueron muchos en otras plazas y en la corrida última de Sevilla probó sus notables adelantos como estoqueador y torero.
Fernando Rosales es uno de los espadas que mejores condiciones tiene para escalar un puesto distinguido en la tauromaquia contemporánea. Sobrio y artista con la muleta y con el capote viene corrigiendo las deficiencias que como estoqueador se le notaban. Ya en las corridas del año último mató muchos toros con gran perfección, dando estocadas completas y saliendo limpio de la suerte.
Si la fortuna le favorece en la actual temporada de 1913, "Rosalito" llegará indudablemente al lugar que se propone y para el que tiene grandes condiciones. Así lo esperamos dada la afición, valentía y conocimientos que de su arte tiene el joven espada de Castilleja de la Cuesta.
El año último, además de las corridas toreadas, perdió nueve a causa de las cogidas que sufrió en las plazas de Madrid, Sevilla y Barcelona.
Para la temporada el año actual tiene ya contratadas un buen número de corridas en las principales plazas de España, lo cual prueba el excelente efecto que la labor de "Rosalito" produjo a todos los públicos ante los cuales trabajó. El consultor taurino, 1 de enero de1913.



Incluyo dos noticias con fechas dispares, quizá por error de sus autores:

El 8 de enero de 1950 se inaugura en la localidad bonaerense de Chascomús una plaza de toros con capacidad para 2.000 personas, con tribuna, valla de madera, burladeros y seis toriles, contando con un palco “real” en ella  actúan “El Niño de Haro”, Eladio Sacristán Fuentes, figurando como banderilleros Eduardo Plata “Platita” y Fernando Rosales “Rosalito”.  En otra oportunidad actuó el Duque de Pinohermoso, ofreciendo una exhibición de rejoneo a caballo. http://www.escaleradelexito.com/tauromaquia-en-la-argentina-todo-sea-por-la-fiesta-brava/

El 4 de mayo de 1915 los toros de Marqués de Saltillo hirieron a un torilero, al banderillero José Rosales Rosalito, que falleció días después tras ser trasladado a Cádiz. Maribel Pérez, Mundotoro, 14 de enero de 2015.
https://www.mundotoro.com/auxiliar/reportajes-2015/tenerife30sintoros/5.html

Y por último, una incógnita a resolver:


                 Recorte de La Prensa, Diario Republicano, domingo 12 de abril de 1914.

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Voy a dedicar las siguientes notas a un torero de Tomares con ciertos vínculos en Castilleja porque tiene para nosotros interés sociológico:

El Excmo. Sr. don Pedro Manjón, empresario de la plaza de Cádiz, invitó a dar una vuelta en cómoda falúa por la bahía de dicha ciudad a varios amigos. Entre ellos el espada Emilio Torres, "Bombita", los individuos de su cuadrilla y el periodista M. Álamo Alonso. En el placentero viaje hablan el espada y el periodista: "Con afable carácter y con lenguaje ameno y franco empezó diciéndome que su vida de lidiador cabía muy bien en la pequeña barca que nos llevaba. Que nació en humilde cuna en el pequeño pueblo de Tomares, poco distante de Sevilla, el 28 de noviembre de 1874, contando, pues, diez y ocho años de edad.
Las vacas de cuerda que suelen correrse con alguna frecuencia por las calles y plaza del cercano y pintoresco pueblecito de Castilleja de la Cuesta le aficionaron desde muy niño a ser torero y más de una vez recogió con su cuerpo la arena del camino al ser derribado por la res, con la cual quería ensayar las suertes que él había visto ejecutar a toreros de profesión en la plaza de Sevilla.
Así pasó los primeros años de su aprendizaje, hasta que fue adquiriendo cuerpo y conocimientos para lanzarse decididamente en tan arriesgada carrera. M. Álamo Alonso. El Arte taurino. Revista semanal ilustrada de espectáculos. Año I Número 5, 16 de octubre de1892.

Cuando Castejón ocupó Valencina del Alcor* la columna mató a dos vecinos del pueblo, José Beltrán Flores y Francisco Pabón Oliver, que fueron registrados en el libro de defunciones el mismo día. A continuación se llevaron amarrados en cuerda un grupo de trabajadores detenidos y después de atravesar Castilleja de Guzmán y a la salida del pueblo, decidieron eliminar unos cuantos, de la misma forma que actuaba el ejército en las aldeas rifeñas después de tomarlas. En este caso dejaron siete cuerpos acribillados que, cuando se fue la columna hacia Sevilla, fueron recogidos en una carreta y llevados al cementerio de Castilleja. En ese mismo momento, el juez municipal procedió a inscribir su muerte, de tal forma que podemos conocer las identidades de los siete hombres asesinados por Castejón, aunque en la causa de la muerte, al igual que los muertos de Valencina, se anotase: colisión con la fuerza del Ejército. En ninguno de los dos pueblos volvería a inscribirse a nadie durante la guerra**.
* En alguna ocasión me han apuntado por qué cito a Valencina del Alcor y no Valencina de la Concepción. La respuesta es evidente: Valencina de la Concepción no existía cuando Castejón la ocupó. El añadido de “la Concepción” empezó a utilizarse bajo la dictadura en 1948 y se decidió en 1947, en pleno vigor del nacional-catolicismo más recalcitrante, cuando un pleno del Ayuntamiento decidió cambiar el nombre por la celebración del dogma de la “Concepción de María”.
** Registros Civiles de Castilleja de Guzmán y Valencina del Alcor, Libros de Defunciones, inscripciones de julio de 1936.
Las víctimas de la represión militar en la provincia de Sevilla (1936-1963). José María García Márquez.




El 24 de julio de 1936 una columna mixta al mando del comandante de la Legión Antonio Castejón, guiada por el torero y terrateniente Emilio Torres Reina, “Bombita”, asalta en el Aljarafe sevillano el pueblo de Valencina del Alcor, donde encuentra cierta resistencia. A continuación marcha en dirección a Camas con un numeroso grupo de prisioneros. Antes de llegar a la vecina Castilleja de Guzmán, unos pocos escapan campo a través. Castejón concentra al resto de los presos en la plazuela del pueblecito y los hace tenderse en el suelo, boca abajo, con las manos sobre la cabeza. Delante del cura y de un cabo de la Guardia Civil designa a los que, acto seguido, son fusilados al borde de la carretera, camino de Camas. He aquí una típica represalia africanista.
http://biblioteca.andalucia.ccoo.es:8080/intranet-tmpl/prog/local_repository/documents/12608_4240.pdf

A principios del siglo XX, la mayor parte del término de Valencina se la repartían entre el Marqués de Casamendaro, propietarios de la Hacienda de Torrijos  —tal vez la más importante unidad territorial y económica del término— y los Condes de Tilly, dueños entre otras de la Hacienda y Molino del mismo nombre  —datable del siglo XVII, donde podemos encontrar formas mudéjares, barrocas y neoclásicas—, que constituye el propio corazón del pueblo.
Debido a una serie de acontecimientos, estas familias pierden sus tierras y pasa a la mano de un personaje popular, Emilio Torres Reina, conocido por “El Bombita”. Este torero ya retirado por aquel entonces, se hizo con más de la mitad de sus tierras. Gracias a él y a otros pequeños y medianos terratenientes se produjo en Valencina un movimiento jornalero que llegó a ser uno de los más fuertes de todo el Aljarafe sevillano.
Pero se producen una serie de acontecimientos que cambiarán esta situación: la nobleza terrateniente pasa a ser sustituida por un nuevo patrono de enorme influencia sobre la sociedad local, Emilio Torres Reina “El Bombita”, torero que ya retirado pasó a ser propietario de casi la mitad del término de Valencina.
Emilio Torres se convirtió en el más poderoso patrón de Valencina, con un dominio casi absoluto de la sociedad local. Su actuación, junto con la menor representación de la pequeña y mediana propiedad, dará lugar a que se desarrollo en este pueblo un movimiento jornalero mucho más fuerte que en el resto de los municipios de la comarca.
En las décadas de los 40 y de los 50 se produce el abandono y posterior venta a precio casi de saldo de las propiedades de Emilio Torres, lo que dará lugar por primera vez en la historia de Valencina, al surgimiento de un grupo relativamente numeroso de pequeños propietarios, así como de algunos medianos, anteriormente pequeños agricultores, arrendatarios o colonos. Así es como el latifundio desaparece de Valencina. Ahora, los mayores propietarios no sobrepasan las 250 hectáreas.

En alguna de mis excursiones a Valencina visité su Biblioteca municipal, y en ella leí algo sobre este asunto. Recuerdo que se decía que en plena República, en cierta refriega entre jornaleros y empleados de Bombita a cartuchazos y pedradas en el campo, resultó el diestro herido por un plomazo en un ojo, del cual perdió la visión.


Ricardo, hermano de Emilio Torres, alzado en pedestal en una de las principales entrada de Tomares. Esta dinastía de toreros recibe veneración de los taurópatas tomareños.


Evidentemente, y no hay que ir a Salamanca para verlo, el mundo taurino pertenece intrínsecamente a las derechas políticas, a los terratenientes y ganaderos importantes y a su aliados los oligarcas, las altas jerarquías eclesiásticas, el poder militar y, en última instancia los Estados gobernantes. Durante la II República a duras penas soportaron, desde el último y más miserable maletilla hasta el mayor y más importante empresario o ganadero, que las masas de trabajadores hambrientos usurparan las dehesas para cultivarlas y sacrificaran reses para alimentarse. De ahí que la inmensa mayoría de los toreros se volcara incondicionalmente en favor de los sublevados de Franco.
Excepciones hay, como en todo, pero esta que reseño pienso que era más debida a la circunstancia territorial del momento:

Las principales plazas de toros —Madrid, Barcelona, Bilbao, Zaragoza y Valencia— siguieron siendo republicanas. Sólo Sevilla, entre las catalogadas como de primera, cayó en manos de los militares golpistas, además de las principales ganaderías de reses bravas, andaluzas y castellanas. A una gran parte de los matadores de toros, el levantamiento militar les sorprendió en el lado republicano, donde torearon numerosas corridas la temporada de 1936. Aunque, cuando tuvieron que elegir, se pasaron al bando del general Franco. Mientras ellos, los maestros y famosos toreros, hacían el paseíllo con el puño el alto y la mente pensando en llegar a la zona nacionalista cuanto antes, la Asociación de Matadores de Toros y Novillos pidió oficialmente armas a la Agrupación Socialista de la calle Piamonte y promovió el alistamiento de sus miembros. Lo que venía a ser el sindicato profesional de todos los trabajadores de la tauromaquia, se alineaba decididamente del lado de la República. No eran primeras figuras,eran modestos matadores y muchos subalternos que empuñaron las armas para defender la República. Formarón la 96 Brigada Mixta del Ejército Popular Republicano,fué creada en Murcia en junio de 1937. Eran 3.700 soldados y 150 oficiales y se llamó La Brigada de los toreros. Estuvo desplegada en el frente de Teruel entre 1937 y 1939. Dirigía la brigada Luis Prados Fernández, Litri II. Fortuna Chico dirigía uno de sus batallones. Manuel Vilches Parrita fue capitán y cronista y Silvino Zafón ”El Niño de la Estrella” comisario de guerra. https://blogs.publico.es/memoria-publica/2016/06/08/la-brigada-de-los-toreros/



Mural en el IES Las Encinas de Valencina de la Concepción. Su autor, Antonio Garrido. Padres de alumnos, —guardias civiles—, escandalizados proclaman: "esto no lo he visto yo ni en Rentería". "El problema nos afecta en lo personal. En el instituto, todos saben quienes son hijos de guardias civiles, lo que sitúa a los niños ante un panorama que no han sufrido ni en el País Vasco", explican.

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Los olvidados, 12q.

  [...] la implantación de las organizaciones obreras parece que fue, y actualmente de manera notable, bastante débil en el Aljarafe. Quizás...