domingo, 11 de enero de 2009

Rodrigo de Cieza 20

Cuando llegó, el alma llena de incertidumbres y fantasías, don Rodrigo golpeó suavemente la puerta; le abrió Juana, resplandeciente y en sus ojos el brillo de una promesa risueña; el nacimiento de sus jóvenes senos se mostraba orlado por una camisa bordeada de encajes, blanquísima; olía a limpio. Detrás, como una diosa surgiendo de la cálida penumbra, Beatriz saludó al beneficiado con su ancha sonrisa de dientes perfectos.
Y al penetrar a través del umbral, don Rodrigo supo que iba a sucumbir.

La envidia actuaba subrepticia como una serpiente. Madre e hija fueron llevadas ante la Justicia del pueblo por uno de sus clientes, quizá el más falso y mezquino de cuantos habían disfrutado de sus besos y abrazos. Este hombre se llamaba Alonso Muñoz, y su matrimonio había sido un estrepitoso fracaso desde el principio, en cuanto a que su mujer se opuso desde la primera noche a ciertas prácticas que Alonso consideraba necesarias y vitales, pero que a ella le parecían una inaceptable intromisión en su intimidad. Unos meses después pudo el tal Alonso llevarlas a cabo con Beatriz, con Juana o con ambas a la vez, según su propio capricho. Todo hubiera ido sobre ruedas de no mediar la desaparición de una bolsa con varios ducados de oro que, en una de las sesiones en la casita del placer, el hombre había dejado entre sus ropas revueltas mientras, abandonado en una cama, recibía las enervantes dádivas de madre e hija, ambas compitiendo en ser la mejor, la más dulce y la más tierna.

Pleito seguido por Alonso Muñoz contra Beatriz Martinez y su hija Juana de Ocaña.
Preguntas que, por el Licenciado ¿Diego? Alcázar, se ordena hacer a los testigos: si saben si Alonso Muñoz es hombre honrado, de buenos deudos y parientes, de buena vida y fama y conciencia, fiel católico y ... temeroso de Dios ... apartado de cometer semejantes delitos; si saben que por el mes de mayo de 1559 y muchos días antes, la dicha Juana, hija de Beatriz, no era doncella, antes era corrompida y ... de varón, porque tenía fama de ello, y era pública voz y fama en esta Villa y en su comarca y en otras partes; si saben que la dicha Juana de Ocaña, por el dicho tiempo y muchos días antes, ha sido y es mujer de ... , cojiendo aceitunas en compañía de muchas gentes de mal vivir, así en el término de esta Villa como en el de Valencina, Salteras, Castilleja de Guzmán y otras partes; si saben que las dichas madre e hija, cada una de ellas, han tenido por uso y costumbre de muchos días a esta parte, y hoy día lo tienen, de tener y hacer en su casa mozos solteros, y esclavos, así naturales como extranjeros, los cuales duermen en su casa, y están de día y de noche, y les lavan la ropa y les dan ... ... y muchas otras, de día y de noche, la dicha Beatriz Martinez, y cuando Beatriz se va de la dicha su casa deja a su hija con los mozos y esclavos extranjeros, y con otras gentes; si saben que Beatriz, de más de cuatro años a esta parte, ha tenido por continuo trato de acoger y encerrar en su casa mujeres con hombres, así casadas como solteras, y a que tengan conversación, lo cual se lo pagan; si saben que las dichas Beatriz y Juana, de más de tres años a esta parte, han ido e iban al ... dormían en las eras en el campo, y venían allá ¿mozos? de otras eras a estar con ellas todas las noches, y si así lo vieron los testigos; y si saben que todo ello es pública voz y fama. Firma, el dicho Licenciado ¿Diego? Alcázar.

(Continúa en el próximo capitulo)

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