Testigo, Leonor Rodriguez, doncella hija de Diego Rodriguez Carnicero, presentada como todos los demás por Alonso Muñoz. Dice que conoce a las partes de un año a esta parte; dice tener 19 años de edad, y no ser pariente de ninguna de dichas partes; tiene a Alonso por buen hombre, de buena fama y buen cristiano; dice que oyó decir, pero no se acuerda a quién, que Juana no estaba doncella, porque se había echado con un hombre en el campo cuando iban a espigar; dice que oyó decir a la dicha Beatriz y a dos hombres extranjeros que dormían y comían en su casa; dice que oyó decir a María de Aguilar1, que metió en su casa a una mujer y a dos abades con ella, de un mes a esta parte poco más o menos; dice que oyó decir a las dichas madre e hija que dormían en las eras, pero que no sabe si lo hacían con hombres; no sabe firmar. Testigos, los dichos.
1.- Es la primera declarante (Rodrigo de Cieza 21), que se ensañó con detalles tan escabrosos como el de las felaciones que practicaba Juana de Ocaña a sus compañeros, huéspedes e invitados. Era esposa de Antón Moreno; ambos apadrinaron a Juana, hija de Juan Dominguez y de Leonor Martin, el domingo 30 de marzo de 1561 (Bautismos 8); en esta ceremonia actuó apadrinando a la niña otro matrimonio directamente emparentado con ellos: Francisco de Aguilar e Isabel Rodriguez. Él, Francisco, es personaje importante en estas décadas, omnipresente en infinidad de documentos, y fué nombrado Alcalde de la Santa Hermandad en Castilleja, la célebre organización policíaca, y Alcalde Ordinario algunos años, lo cual tendría su influencia en el desparpajo y audacia con que su hermana efectúa la declaración contra las prostitutas. Ofreceremos los vínculos con los Aguilar del siglo XVIII que hemos presentado en los primeros capítulos de esta historia.
Testigo, Isabel Mejía, viuda de Eneas Guillén, vecina de esta Villa; dice que conoce a Beatriz y a Juana desde que nació hace 20 años poco más o menos; dice que tiene 70 años poco más o menos1, y que no es parienta de ninguna de las partes; dice que oyó decir a una mujer que llaman Contreras, que Juana no era doncella, porque yendo a espigar la corrompieron; que vió que Juana iba a coger aceitunas, pero que no sabe con quién; no sabe firmar. Testigos, los mismos.
1.- Una de las personas más longevas del pueblo, debió conocer la caída de Granada ante los Reyes Católicos, y el descubrimiento del Nuevo Continente por Cristóbal Colón.
Testigo, Beatriz Perez, mujer de Juan Diaz, cortador de carne1, vecina de esta Villa; dice que conoce a Beatriz y a Juana, a ésta desde que nació hace 20 años; dice tener 50 años de edad, y no ser pariente de parte alguna. Al igual que la anterior testigo, dice no saber casi ninguna de las preguntas; dice que ha visto a Juana ir a espigar; no sabe firmar. Los mismos testigos.
1.- Era este un oficio casi esclusivamente practicado por moriscos y conversos. Todavía en el siglo XVIII uno de los insultos más ofensivos que se podían proferir a una persona era el de tildarle de "descender de cortadores".
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