martes, 28 de abril de 2009

Los esclavos 41m

Para, ya por fin, terminar de componer la personalidad del médico Francisco Franco recurrimos a un original testimonio que parece dictado, libre de trabas y prejuicios, por un hombre independiente, agudo, valiente y razonador, el cual nos asegura que en la sevillana casa del hermano del bodeguero Rodrigo Franco "todos los dotores de Mediçina o la mayor parte d´ellos tenían cada día práctica y exerçiçio escolástico"; era —apunta— Francisco Franco "el gallo de todos ellos" (Juan Méndez Nieto*, Discursos Medicinales, páginas 98 y 101). Los Discursos Medicinales era una obra típica de aquellos tiempos, plagada de chascarrillos y chistes, anécdotas, versos e historias, además de las correspondientes observaciones clínicas, cuestiones médicas y consejos terapéuticos.

* El médico, escritor, músico y poeta Juan Méndez Nieto (1531-1616) nació en Miranda de Duro, cerca de Oporto en Portugal. Estudió filosofía, lógica, gramática, arte y medicina en Salamanca, ocultando el nombre de sus padres por temor a las leyes antijudías. Tuvo que huir de Toledo donde había sido llevado para tratar de unas fiebres cuartanas a Ruy Gomez, Príncipe de Éboli, por negarse a tratar también al Príncipe don Carlos. El de Éboli le concedió licencia para viajar a Indias, y le obsequió con 100 escudos.
Hasta aproximadamente 1558 vivió en Sevilla, ejerciendo en el Hospital del Amor de Dios (para dicho hospital ver "Rodrigo de Cieza 6, nota 2"), y en esta ciudad conoció a Marta Ponce de León, con la que contrajo matrimonio y con la que huyó a las Islas Canarias, viajando desde allí a Santo Domingo cargados de cuatro cajas de libros. Arribaron a la Isla el 26 de enero de 1562. Decía Méndez Nieto que "había cuatro médicos [en la ciudad de Santo Domingo], todos ellos a tono de los que suelen pasar a las Indias, que son los deshechados, que no pudieron sustentarse en España porque no les darán una mula para que curen, se vienen acá todos, como a tierra de ciegos, donde el tuerto es el rey, o rejidor por lo menos". Se rumorea de algunos problemas con la Inquisición en el puerto a su llegada, a causa de los libros que portaba.
La descripción de un legajo del Archivo de Indias, Sección Justicia, dice: 1567-1577. El fiscal con el licenciado Juan Méndez Nieto, médico, residente en Santo Domingo, sobre haber pasado sin licencia a Indias. 1 pieza.
La Audiencia de Santo Domingo lo condenó al destierro perpetuo de las Indias y le confiscó todos sus bienes, pero consiguió trasladarse a Cartagena donde vivió más de cincuenta años, hasta el fin de su vida poco después de 1616. Cosechó abundantes éxitos como profesional, viviendo "en un medio marcado por una profunda diversidad social, cultural y étnica, y tuvo por costumbre desplazarse para ver a sus pacientes donde se le requería. Cuando iba a las posadas del arrabal de Getsemaní donde se brindaba hospedaje a quienes llegaban de paso a Cartagena, mulatas como la "Mycina y la Castañeda", lo retaban diciéndole: "Aquí quiero yo ver agora su ciençia y esos milagros que dizen que aze". Y él les respondía en diálogos de desafío y réplica que quedaron plasmados en sus discursos. En los recorridos que hacía como médico visitaba igualmente a quienes se hospedaban en las "casillas que estavan en la plaçuela adonde agora se fabrican las galeras y acogían también pobres y de poca monta". Martha Lux Martelo. Historia Crítica No. 31, Bogotá, enero-junio 2006, pp. 53-76. Entre comillas, citas de los "Discursos Medicinales".

Y desde este momento, sin más dilaciones y tal como prometimos, vamos a saber del final del conflicto entre Juan de Vega y los violentos bodegueros.

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