sábado, 2 de mayo de 2009

Los esclavos 41v

El profesor Juan Gil en "Los conversos y la Inquisición sevillana" nos ilustra sobre los pormenores de la adquisición del monumento funerario:

El éxito obtenido por el mariscal [Diego Caballero]1 animó no ya a su familia, sino a otros conversos a imitar su ejemplo. En su testamento, otorgado el 9 de agosto de 1563, el mercader Rodrigo Franco instituyó dos capellanías, dejando de dote de las mismas una bonita suma: nada menos que 8.000 ducados que tenía en su casa guardados en un cofre de hierro. Los albaceas, el bachiller Juan Perez de Santaella, cura del Sagrario, Fernando Diaz y Alonso Franco (el hijo de Rodrigo), cumplieron con rapidez la manda del difunto. A este efecto compraron una casa a Antonio de Gibraleón2 en la collación de San Isidoro por 3.825 ducados el 18 de noviembre de 1564 (A.C.S., Sección IX, c. 66, nº 4), casa en la que después vivieron hasta 1621, fecha de su muerte, Gabriel Talier y Dª Francisca de Venduilla (A.C.S., Sección IX, c. 66, nº 5).. El 2 de enero el cabildo aceptó la dote y señaló como capilla una de las pilas de los Alabastros, a la mano izquierda del coro, cuya advocación era de Nuestra Señora de la Estrella; y como ya estaba labrada, pidió a los albaceas el pago de 1.000 ducados, la suma que podría haber costado su fábrica, en vez de los 300.000 maravedíes que ofrecían. El consentimiento de los albaceas fue comunicado al cabildo el 21 de enero de 1566 (A.C.S., Sección I, libro 28, f. 196v, 203v). Cf. Gestoso, Sevilla, II, p. 277.. A cambio de tantos dineros, el cabildo se comprometió a cantar 25 misas al mes por el alma del fundador, Rodrigo Franco, de su hermano, Antonio Lopez, y de sus padres (A.C.S. Sección IX, c. 68 nº 1; Sección II, ms. 1477, Libro Blanco, I, f. 221r.); por otra parte, la capilla de la Estrella se convirtió en mausoleo familiar donde se habían de enterrar los hijos del mercader, Alonso Franco y Juana Lopez, como estipuló una de las condiciones: "Yten que puedan poner en la dicha capilla un letrero en la forma acostumbrada en que se diga e declare cómo es capilla y entierro del dicho Rodrigo Franco y de sus herederos y successores". En la misma capilla instituyó otra capellanía un miembro de la misma familia, Fernando Diaz Franco, por su testamento del 26 de abril de 1581. El testador nombró capellán a su hijo Francisco; mientras éste no fuese de misa ni sacerdote, dispuso que fuese capellán el que nombrase Alonso Franco, su sobrino, albacea (A.C.S., Sección IX, c. 1, nº 4).

1.- También el mariscal Diego Caballero, acaudalado comerciante enriquecido con negocios en Indias, poseyó hacienda y tierras en Castilleja, de cuyos detalles y circunstancias vamos a ir conociendo en próximos capítulos. El "éxito" al cual se refiere Juan Gil es que consiguió Caballero capilla en la catedral a pesar de sus inconfundibles orígenes conversos, los mismos que los de nuestros Franco.

2.- Para este Antonio de Gibraleón ver el capítulo anterior, "Los esclavos 41u".

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Los olvidados, 12q.

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