martes, 26 de mayo de 2009

Los esclavos 53

Luego, tras la declaración del joven Juan Verde, testificó Tomé Hernandez, uno de los jornaleros que, volviendo de Sevilla, se dirigió al joven Francisco Ortiz de Juan Guren para invitarlo a beber.

"Testigo, Tomé Hernandez, trabajador vecino de la Calle Real de esta Villa, quien habiendo jurado en forma de derecho y prometido decir verdad de lo que le fuere preguntado, y siéndolo sobre el contenido de la querella, dijo que viniendo de Sevilla para la Calle Real en compañía de Antonio Garcia, con Juan Rodriguez, vecino de Gines, toparon con el dicho Francisco Ortiz que salió del callejón que está junto al cercado que se dice El Cercado de Lorenzo Sanchez, y le preguntaron que qué hacía allí y respondió que "no, nada", y le dijeron que se viniese con ellos, si quería, hacia el Camino Real, y dijo: "vamos", y se vinieron camino arriba y al llegar a la portezuela que está junto a las casas de Masvale vieron venir un hombre con una espada fuera de la vaina1 y un tropel de gente tras de él, y al verlo el dicho Francisco Ortiz echó mano a su espada y se fue hacia él, y cuando éste lo vio venir echó a huir y se metió en casa de Gerónimo de Lucena, y el dicho Francisco Ortiz comenzó a tirar cuchilladas y el hombre desde dentro de la casa tiraba cuchilladas a dicho Francisco Ortiz y luego se metió por medio Francisco de Aguilar y los metió en paz, y este testigo conoció al hombre, que es un esclavo blanco herrado en la cara, de Bartolomé Perez; no firmó porque dijo no saber escribir, y que es de edad de cuarenta años."

1.- Por solo este detalle de la declaración se infiere que Tomé es espectador parcial y que su testimonio se inclina en favor del joven Francisco Ortiz, quien desde el principio portaba su espada desnuda. Nada extraño esta parcialidad, considerando su ínfima categoría sociolaboral. Pero considérese lo que ya apuntamos en otra ocasión: la propia intención del escribano, capaz de "dirigir" una declaración según sus particulares intereses.

Tras Tomé Hernandez depuso Juan Sanchez Vanegas.

"Testigo, Juan Sanchez Vanegas, vecino de esta Villa, quien habiendo jurado en forma de derecho y prometido decir verdad de lo que le fuere preguntado, y siéndolo sobre el contenido de la querella, dijo que lo que pasó es que estando este testigo en casa de Bartolomé Perez donde vive y mora Francisco de Aguilar se le ordenó a Juan, esclavo de dicho Bartolomé, llevar un cuarto de carne a Sevilla a lomos de un borrico y cuando lo estaba ejecutando este testigo oyó palabras y que el dicho esclavo Juan dijo al dicho Francisco Ortiz: "anda, hijo de la puta", y dicho Francisco Ortiz se levantó con la espada y le quiso dar un cancharazo1 y el esclavo se metió en casa de su amo y salió dicho Francisco de Aguilar y dijo al dicho Francisco Ortiz que callase enhoramala y no se tomase con el dicho esclavo, y Francisco Ortiz dijo: "por éstas que vos me lo paguéis", y el esclavo se entró en la casa y sacó una espada y vio como Francisco de Aguilar quitó la dicha espada al dicho esclavo, y Francisco Ortiz se fue por ahí y el dicho esclavo para Sevilla con su carne, y al poco este testigo vio que el esclavo se volvió y entró en la casa y sacó una espada y fue la calle abajo con ella; no firmó porque dijo no saber, y dijo que es de edad de veinte y dos años poco más o menos."

1.- Cancharazo, perfectamente transcrito, es, por eliminación, localismo, puesto que no se contempla en ninguna de las colecciones de vocablos contemporáneas, y ni en el Corpus del Español de Mark Davies ni en CREA o CORDE de la Real Academia nos dan cuenta de él.
Es por otro lado Cancharazo el nombre de un cerro de 1.800 metros de altura en el Departamento de Antioquia (Colombia), única coincidencia que se obtiene buscando en la Red.

No hay comentarios:

Los olvidados, 12q.

  [...] la implantación de las organizaciones obreras parece que fue, y actualmente de manera notable, bastante débil en el Aljarafe. Quizás...