A través del Portal de Archivos Españoles en Internet se pueden rastrear algunos detalles del pasado de los dos hermanos señores del esclavo berberisco Juan:
Día 5 de febrero de 1537. Hernán Nuñez y Bartolomé Pérez, hijos de Francisco Núñez y de Isabel Ruiz, vecinos de Sevilla, pasaron a Santo Domingo en la Isla Española.
(CONTRATACION,5536,L.5,F.14).
Además los encontramos defendiendo intereses comunes con otro mercader viejo conocido nuestro, Rodrigo Franco (ver "Los esclavos 41l" y siguientes) por este otro documento:
Día 8 de abril de 1538 (Valladolid). -Real Cédula a la Audiencia de la isla Española: que Jerónimo de Solís en nombre de Rodrigo de Marchena, Rodrigo Franco, Bartolomé Perez y los otros sus consortes, mercaderes, vecinos y estantes en la ciudad de Santo Domingo, ha hecho relación que el regimiento de dicha ciudad, sin embargo de lo proveído en una carta real y sobrecarta de ella y sobre mantenimientos y mercaderías, les han puesto tasa en sus harinas y han hecho pregonar que ninguna persona sacase fuera de esa dicha isla ninguna harina, de lo cual ellos apelaron a esa Audiencia la cual confirmó lo proveído por el regimiento. Que, hasta tanto que otra cosa se mande, no consientan que se ponga tasa.
Es de suponer que los dos hermanos y Rodrigo, todos viejos comerciantes indianos, mantendrían en Castilleja una relación más que estrecha.
Para terminar, ponemos punto y final a esta historia de prepotencias, abusos y racismo con la transcripción de la sentencia del Alcalde Ordinario Juan Verde:
"Por la culpa que por este proceso resulta contra el dicho Francisco Ortiz fallo que lo debo de condenar y condeno al destierro de esta Villa y sus términos por tiempo de dos meses y menos lo que fuere mi voluntad, el cual le mando que salga a cumplir dentro de tres días después que saliere de la Cárcel y no lo quebrante sin mi licencia y mandado so pena que lo cumpla doblado y forzoso, y mas le condeno en la espada con que delinquió y cuatro reales de plata cual más quisiere pagar y tres reales de plata para ayuda a hacer la Audiencia de esta dicha Villa1, la cual dicha espada y los dichos cuatro reales por ella aplico a la Cámara del Conde mi Señor y a su Arrendador en su nombre, y las costas de este proceso cuya tasación me reservo, y juzgando así lo pronuncio y mando. Juan Verde, Alcalde Ordinario.
Dado en lunes 11 de agosto y notificóse a Francisco Ortiz y al Arrendador de las penas de la Cámara de Su Señoría Bartolomé Gonzalez Masvale. Testigos, Francisco Garcia y Lucas Moreno.
1.- Carecía el Concejo de local para sede de la judicatura, y en estos años se iniciaron los trámites para acondicionar uno a tal menester.
Y la última diligencia a la salida de la Cárcel del belicoso jovencito, camino del destierro:
El Alcalde Ordinario Juan Verde puso tregua y seguro al dicho Francisco Ortiz con dicho Juan, esclavo de Hernán Nuñez y Bartolomé Perez, de manera que no lo hiera ni mate al dicho esclavo ni él ni otro por él ni de día ni de noche ni pública ni secretamente so pena de diez mil maravedíes.
Nótese que aunque es el doble de dinero que el aplicado a Juan (5.000 maravedíes, ver "Los esclavos 57"), en este caso se omiten los 100 azotes públicos, librando al señorito, por el hecho de serlo, del escarnio del vergonzoso castigo. Como fiador obligado para guardar la tregua se acreditó el abuelo del desterrado, Diego Ortiz de Juan Guren, ante los testigos Juan Verde, hijo de Alonso Gil, Lucas Moreno y Francisco Garcia.
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