sábado, 28 de febrero de 2009

Los esclavos 19

Testigo, Juana Gonzalez, mujer de Juan Miguel, vecina de esta Villa, presentada por el dicho Juan de Vega, Alcalde Ordinario, que juró en forma de derecho, y siéndole preguntado por el tenor del contenido de la querella, dijo que lo que sabe es que, estando esta testigo en su casa, que está junto a la casa del dicho Rodrigo Franco, a las voces que tenían el dicho Juan de Vega con Rodrigo Franco y con Alonso Franco y los dichos esclavos salió a la puerta y vió como Cristóbal, uno de los dos esclavos del dicho Rodrigo Franco, echó mano del dicho Juan de Vega, Alcalde Ordinario, y lo derribó de la bestia en que estaba caballero, y vió esta testigo al dicho Alonso Franco, hijo del dicho Rodrigo Franco, abajarse y tomar una piedra y le vió amagar con ella, mas no sabe si se la tiró, y en estó oyó dar voces, que daba el dicho Juan de Vega, Alcalde Ordinario, pidiendo favor y ayuda diciendo: "¡favoreced a la Justicia de Su Señoría el Conde de Olivares!", y vió esta testigo venir corriendo a Juan Sanchez Vanegas, vecino de esta dicha Villa, y a Bartolomé García y a otros muchos con sus armas para dar favor al dicho Juan de Vega, Alcalde Ordinario, y que esta testigo oyó decir que allá dentro habían maltratado al dicho Juan de Vega, y que no supo quién, y es cuanto sabe de lo contenido en esta querella, y dijo que es de edad de 26 años, y dijo que no sabía escribir. Firma, Miguel de las Casas.

Testigo, Ana de Tovar, mujer de Alonso Rodriguez de Triana, vecina de esta Villa, presentada por el dicho Juan de Vega, que juró en forma de derecho, y siéndole preguntado por el contenido de la querella, dijo que lo que sabe es que, estando esta testigo en el portal de Juana* y su hermana, que es frontero de la casa donde vive el dicho Rodrigo Franco, oyó a la puerta del dicho Rodrigo Franco decir a un hombre que no sabe ... dijo: "anda, para, borracho", y en esto esta testigo salió a la puerta a ver quién era y vió estar a Rodrigo Franco y a Alonso Franco y a los dichos dos esclavos del dicho Rodrigo Franco, todos cuatro encima del dicho Juan de Vega, Alcalde Ordinario, y que todos cuatro le estaban dando de puñadas y estirándole de los cabellos y de las barbas y tratándolo muy mal, y el dicho Juan de Vega, Alcalde Ordinario, daba gritos y voces diciendo: "¡acuda gente, que me matan!", y en esto allegó esta testigo y dijo: "señores, ¿porqué lo matáis? ¡no lo matéis, cata que es Justicia!", y en esto se apartaron los dichos Rodrigo Franco y Alonso Franco y los dichos esclavos, y vió esta testigo arrimarse a la pared al dicho Alonso Franco y tomar dos piedras en las manos y decirle al dicho Juan de Vega, Alcalde Ordinario: "anda, para, bellaco borracho", y entonces respondió el dicho Juan de Vega, Alcalde Ordinario, y dijo:" no soy yo bellaco borracho, sino Justicia", y luego vió esta testigo que el uno de los esclavos arremetió al dicho Juan de Vega, y en esto vió esta testigo venir mucha gente a las voces que daba el dicho Juan de Vega, Alcalde Ordinario, pidiendo favor y ayuda a la Justicia, y vió esta testigo como se metieron los dichos Rodrigo Franco y Alonso Franco y los dichos esclavos en la bodega del dicho Rodrigo Franco, y vió a uno de los esclavos salir con una partesana alavesa que no sabe cierto qué arma era, y en esto se allegó mucha gente del pueblo con armas en favor de la Justicia y se entraron en la casa del dicho Rodrigo Franco, y allá oyó muchas voces y barahúnda que no sabe lo que allá dentro pasó porque no lo vió, y que es lo que sabe por el juramento que hizo, y dijo que no sabía escribir, y dijo que es de edad de 30 años poco más o menos. Miguel de las Casas.

* En muchos documentos de la época aparece indistintamente Juana y Ana en referencia a una misma persona.

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