sábado, 25 de octubre de 2008

Documentación 1g (Testamento)

 A partir de aquella inundación que obligaba a los campesinos del llano a vivir a veces varios días encaramados a los árboles a la espera de alguna barca de socorro, viendo como sus ganados eran arrastrados por las corrientes, comenzaron como sucedía habitualmente en esta clase de catástrofes las patrañas de las rogativas públicas y los votos y visitas a imágenes de las iglesias parroquiales, aunque en los pueblos ya se estaban practicando desde hacía tiempo, invocando en teatrales procesiones a toda la amplia gama de santos benefactores y vírgenes piadosas de los cielos para hacer que desplegaran sobre los damnificados sus mantos protectores, con tanta insistencia y tesón que hasta los más agnósticos y descreídos sentían bullir en ciertos momentos el gusanillo de la duda en sus mentes, en realidad más debilitadas por el hambre que por cualquier injustificado sentimiento de culpa que se les pretendiera imbuir. El vicario don Miguel Vazquez Forero, entonando con voz hueca salmos en un esotérico latín que hacía pensar a aquellas obtusas mentes que se estaba comunicando directamente con los alados habitantes de las esferas superiores más allá de las nubes, encabezaba los desfiles de dolientes parroquianos, remangándose sus vestiduras talares y sorteando cómicamente con gestos de repugnancia los charcos y barrizales de la Plaza, de la calle de Enmedio, de la de Juan de Oyega o de la Real y, a base de repetir sus insulsos mantras terminaba autoconvencíendose de la trascendentalidad de su sagrada tarea y casi olvidándose de sus afanes especuladores en compraventas de viñas, cobros de rentas y alquileres de las casas de su propiedad y de negocios de toda suerte y clase, y en gran parte también por la reciente muerte de su hermano elevaba su espíritu orientándolo hacia las escatologías más extremas:

Entierro de Pedro Vazquez Forero, mozo soltero. Fábrica, 24; Sepultura, 44; Monttan, 68. No tubo misas.
En Sábado nueve días del mes de Marzo de mil settezientos ttreintta y siette años Yo, fray Diego Rodriguez de Santa Maria1, Beneficiado de la Parrochial de la Puríssima Concepción de Nuestra Señora, con lizencia de Don Miguel Vazquez Forero, Vicario Beneficiado y Cura de la Parrochial del Señor Santiago de estta Villa de Casttillexa de la Cuestta, dí Eclesiástica sepultura al Cuerpo defuntto de Pedro Vazquez Forero, Mozo soltero hermano de dicho Señor Vicario, hijo lexítimo de Don Pedro Vazquez Oliva2 y Doña Ana Forero, defunta, sus Padres; falleció aviendo recivido los Santos Sacramentos y hecho la protestación de Nuestra Santa Fee, y no hizo testtamento por ser mozo soltero, y se entterró con Cruz alta, asistencia del Beneficiado y ocho acompañantes y demás Ministros de dicha Yglesia, y en sepultura de cuattro ducados, y para que constte lo firmé, fecho ut supra. Don Miguel Vazquez Forero.

1.-  Fray Diego Rodriguez de Santa Maria no tardó mucho en seguir los pasos del hermano del vicario de la parroquia de Santiago en su camino al Más Allá. Veamos su partida de defunción: 
El Padre fray Diego Rodriguez de Santa Maria, Presbítero Beneficiado que fue de la Concepción; Derechos Parroquiales, 24; Derechos de fábrica, 77; Doble continuado, 24. Monttan, 125.
En Viernes veinte y seis días del mes de Abril de mil settezientos ttreintta y siette años Yo, Don Miguel Vazquez Forero, Vicario de esta Villa de Casttillexa de la Cuestta, Beneficiado y Cura de la Yglesia Parrochial del Señor Santiago y asimismo Cura de la Parrochial de la Puríssima Concepción de Nuestra Señora y Beneficiado interino de dicha Yglesia, dí Eclesiásttica sepultura en ella al Cuerpo defuntto del Reverendo Padre fray Diego Rodriguez de Santa Maria, Religioso Presbítero del Tercero horden de Nuestro Santo Padre San Francisco del Convento de Nuestra Señora de Consolación de la Ciudad de Sevilla y Beneficiado por dicho su Convento en la dicha Parrochial de la Concepción de esta dicha Villa, y falleció aviendo recibido los Santtos Sacramenttos de Eucharistía y Extrema Unción y hecho la protestación de Nuestra Santa fee; está sepultado inmediatamente a la peana del altar de Nuestra Señora de la Soledad en la Capilla mayor, y tubo Doble continuado, posas y Encomiendas, con Vijilia, Missa y Oficio de Sepultura con la Asistencia de muchos Religiosos Presbyteros del Convento de franciscanos descalzos de estta Villa, muchos assimismo de su religión y los Capellanes de esta Villa, y al siguientte día salió el Duelo a missa, la que se dijo canttada con Vijilia, responso y Doble, y para que constte lo firme, ut supra. Don Miguel Vazquez Forero.

2.-  Don Pedro Vazquez de Oliva actuaba de notario público, especialmente sustituyendo al escribano del Cabildo en sus enfermedades o ausencias, y en otras ocasiones de notario apostólico de La Plaza a las órdenes de su hijo el cura don Miguel. 

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