En pleno invierno, víctima del hambre, el abandono y la miseria en conjunción con los turbiones y los violentos soplos del aire embravecido un anciano que habitaba una choza adosada al viejo muro de una hacienda en ruinas que se irguió en siglos pasados cercana a los corrales del caserón convertido en taller de calderería por los franceses, olvidado por todos, odiado por sus hijos e ignorado por sus nietos falleció. Cuando lo descubrieron llevaba varios días muerto, enroscado en posición fetal en un rincón sobre unos trapos mugrientos, empapados del agua que chorreaba del techo semidestrozado.
Otro, emigrado desde la lejana Galicia y en las mismas circunstancias familiares, aunque dueño todavía de una casa en la calle del Ejido adquirida con su trabajo personal, en la que moraba, también apareció muerto, sin que sus vecinos ni su familia se hubieran preocupado de su estado en aquellos días agitados y angustiosos. Su cadáver fue pasto de las famélicas ratas que, desesperadas por la falta de alimento, se aventuraban en sus incursiones por los lugares más arriesgados. Conocemos, de este desgraciado anciano, a uno de sus hijos, Pedro Casasnovas, que mató a un hombre en Aznalcázar (ver El pueblo VII).
Sebastian de Casasnovas era pontevedrés de Tomiño, criado entre las dulces huertas de las faldas del monte Niño do Corvo.
Entierro de Sebastian de Casasnobas, Viudo de Maria de Adorna. Fábrica, 22 reales; Sepultura, 33 reales. Monttan, 55 reales. No tubo missas.
En veinte y ocho días del mes de Noviembre de mil settezientos treinta y seis años Yo, Don Miguel Vazquez Forero, Vicario de esta Villa de Casttillexa de la Cuestta, Beneficiado y Cura de la Parrochial del Señor Santiago, dí sepultura eclesiástica al cuerpo defunto de Sebastian de Casasnobas, Viudo de Maria de Adorna; fue hallado muertto en su Casa y no hizo testtamento por pobre; se le hizo Enttierro por la hermandad de la Ánimas benditas del Purgatorio de dicha Yglesia, en sepultura de tres ducados y Veinte y dos reales de Derechos Parrochiales; era de Nación gallego y se le dijo su Vijilia, Missa y Oficio de sepultura ttodo cantado con su Responso Oral, y para que constte lo firmé, fecho ut supra. Don Miguel Vazquez Forero.
Descuajados los olivares y las viñas por la fuerza de los huracanes, arruinadas muchas casas, con sus tejados vueltos y sus tapias desmoronadas, muerto mucho ganado por falta de protección, por las enfermedades y sobre todo por desnutrición, diezmada la población por las mismas causas, el conjunto de los efectos desastrosos del terrible invierno podría explicar que al terminar la estación, el sábado 19 de marzo Bartolome Lopez de Pineda perdiera los estribos al ver a Antonio Negrón con el asno pastando en mitad de su sembrado. También podría explicar en parte la pelea de los panaderos en el siguiente verano, con los ánimos exaltados y los nervios a flor de piel. Los agricultores y los jornaleros estaban desesperados y el hambre se enseñoreaba con sus familias. Castilleja parecía abocada a su exterminio como pueblo y comunidad cuando, tras algún te-deum en acción de gracias por el cese de las lluvias, llegó la canícula de 1737.
Bartolome —merece a estas alturas del relato una descripción física— era un hombre de mediana estatura que al andar, siempre deprisa como si tuviera cosas urgentes que hacer, braceaba exageradamente, mirando con su cabeza redonda a un lado y a otro casi tan rítmicamente como mecía sus brazos. Tenía un rostro abotargado de piel cárdena llena de verdugones que se asimilaba, falsamente porque bebía muy poco, a un alcoholismo crónico. La boca era fina y dura y la nariz monstruosa, sin forma definida, abrupta, de más intenso color que el rostro. Sus ojillos, dos rendijas, apenas se vislumbraban enterrados en los pegotones de carne que eran sus párpados. Los viejos del pueblo decían que se parecía a su abuelo pero su padre también poseyó un rostro de esas características sanguíneas, aunque no tan acusadas. Difunto, parecía haber muerto de un estrangulamiento.
Tenía Bartolome una voz, en cambio, del todo agradable, con unos amplios registros desde un aterciopelado bajo hasta unos sopranos nítidos y acerados que en alternancia hacían de su conversación algo tan armonioso, tan musical, que era frecuente, cuando estaba en compañía, verlo, mientras hablaba, rodeado del más absoluto mutismo, aunque estuviese refiriendo las cosas más intrascendentes. Sorprendía el contraste entre su feo rostro y aquella prodigiosa voz, con la que encantaba a toda persona a su alcance, y cuando nuestro hortelano alcanzó su madurez, plenamente consciente del poder que con tan fácil manera podía ejercer sobre los espíritus, tenía la seguridad de acabar siendo el centro de atención de tertulias y corros y a veces se hacía rogar, resistiéndose a acariciar los oídos de sus paisanos, dejando en total espectación a los presentes.
7 comentarios:
Pero alma de Dios, tu corres mucho... no hay manera de alcanzarte, pareces a correcaminos, mek, mek, jajajajaja, regresando poco a poco, y feliz amigo mio. Uy, que posesiva...na, na que si que te quiero mucho :)
Un abrazo con estas alas descansadas...
¡Cuántos buenos recuerdos me trae el Correcaminos!
En la paz del salón de mi casa, recostado en el sofá, dueño de mi destino, lo comparaba con el tráfico cercano, el ir y venir de las gentes afanosas, el mundo girando vertiginoso.
Yo era el amo, con el mando del televisor, de aquellos ritmos inocuos, , de detener aquella caricatura del mundo, o de dejarla que siguiera recordándomelo.
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Te veo nueva y fresca como una rosa. Otro abrazo para tí, querida Haideé.
Así que te gusta (o gustaba) correcaminos... yo no hacia más que desesperarme por el pobre coyote, mira que buscaba y se las ingeniaba, y como me ha ocurrido a mi en un largo periodo de mi vida, no servía de nada, de nada...jajajaja... acabo de suspirar,si... porque es bueno poder contarlo y estar riendome sinceramente, doy gracias por ello, lo malo ya pasó; ahora le toca a lo bueno, una de esas cosas buenas es que tú apareciste en unos días en los que andaba rogandole al Universo personas sinceras:)
De momento voy un poco lenta estoy como desperezandome,jajaja..., pero intentaré ir leyendo.
¿Cómo te encuentras tú? Cuentame algo si te apetece, a mi si :)
Un abrazo
Estaba bien el pájaro corriendo a todas horas. Y los artilugios, todos marca ACME.
Bugs Bunny, ahora que pienso en ello, tenía una caracterización psicológica más completa; sus gestos eran más complejos, más cerca de los humanos.
En fin.
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Esa alternancia de lo malo y de lo bueno en nuestras vidas, en cierta manera nos predisponen a disfrutar de lo segundo en gran parte por comparación con lo primero.
Lo catastrófico es cuando se da la inversa, y no solo nos quitan la miel de los labios, sino que nos los embadurnan con hiel.
Haideé, con la sinceridad voy con cuidado; hay que tener las ideas muy claras y fijadas para expresar algo, porque luego con la reflexión y el análisis llega el malestar de tener que arrepentirse.
La Sinceridad, como hija de la Verdad que es, tiene como progenitora a lo más grande, a lo que está constituído de Ser.
Hasta pronto. Eres encantadora.
Me estoy poniendo celosa.
Pero bueno, el campo es grande , y Castilleja , más.
Hay para todas , supongo.
Besitos .
No sé que pensará Haideé del humor andaluz, Reyes. Te aconsejo que eches una ojeada a sus blogs, y verás cosas interesantes.
Un beso.
Ya ves, Antonio, hasta ahora no alcanzo este capítulo .
Lo leo y vuelvo a meterme en la conversación que ya está en el pasado, aunque debo decirte que ya conozco los blogs de haidée y comento en ellos de vez en cuando, sobre todo el de fotografía me parece muy bello.
En cuanto a ti, no te he olvidado, como ves:
la belleza de tu narrativa y el lujazo de la documentación antigua me enganchan igual que siempre.
Un gran beso, y sigo.
Espero que estés bien.
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