sábado, 11 de octubre de 2008

Documentación (31)

La experiencia había enseñado a las Justicias por dónde empezar a tirar de la madeja, que en este caso aparecía enredada en extremo, por cuanto nadie aparentaba haber reconocido a nadie a pesar de la multitud que se reunió apiñada en la puerta de la tahona.
Fueron a la mañana siguiente directamente a hablar con dos personas fácilmente impresionables por su corta edad y falta de malicia, los jóvenes hermanos Juan y Manuel, que sin duda habían acudido al fragor del escándalo y tenían que haber presenciado los hechos. Y como siempre, la muy natural estrategia de atacar por el punto más vulnerable resultó positiva: los hermanos, muy afectados por la relativamente reciente muerte de su padre, por el despliegue de autoridades y por sus inquisiciones contundentes como disparos de pistola a bocajarro, refirieron todo cuanto habían presenciado. Cantaron de plano, como hemos visto en el capítulo antecedente. Habían citado nombres en abundancia sin recapacitar en posibles represalias de los aludidos. El primero, Alonso Martin Vazquez, un analfabeto de cuarenta años que —según declaró en el documento que transcribimos a continuación— había impedido participar en la pelea a los familiares (hermano y cuñado) de su vecino el panadero Francisco Clemente Rodriguez, también nombrado Francisco de la Palma o Francisco Rodriguez de la Palma.

Alonso Martin Vazquez. En la Villa de Castilleja de la Cuesta en el dicho día, mes y año dichos el referido Señor Theniente hiso parecer antte sí a Alonso Martin Basquez, vezino de esta villa, del que por antte mí el escribano resivió Juramento a Dios y a un Cruz según forma de derecho, y aviéndolo hecho prometió decir Verdad, y siendo preguntado por el thenor de la Caveza de este proseso y Zitta que se le hasen: Dijo que es cierto que esttando el ttestigo a las puerttas de sus Casas que son en la Calle Real en el Señorío Antiguo, senttado con Joseph de Torres, Vezino asimismo de esta villa, oyeron que a las puerttas de las en que vive Francisco Clemente Rodriguez, que son inmediattas a las del que depone, sonaba ruido como de quimera1, y haviéndose asercado el ttestigo vio que el dicho Francisco Clementte, Sevastian Delgado y Juan Delgado esttavan riñendo unos con ottros, y procurando separarlos el que depone lo consiguió una vez, y haviéndose separado un poco, vio que de segunda no obstante los que los separaban, se bolbieron a asír a golpes y a reñir de nuebo, y el ttestigo no se acercó segunda vez por haberse dettenido en no dejar pasar a Andres de la Palma, que venía con un escardillo en la mano y intentaba acercarse a los que reñían, por ser el dicho Francisco Clemente su hermano, y querer éste ir a defenderlo, al qual fue menester que el ttestigo lo detubiese dos o tres veces; Y asimismo detubo a Diego de Castro, cuñado del referido Francisco Clemente, que se acercaba dando muchas voces y traía en la mano un garrote, y decía que con él avía de matar a palos a quien fuera atrevido; enttre los quales se armó tanta confusión y gritería que se alborotó toda la Calle, y acercándose a ver en qué esttado esttavan los que reñían, vio que Francisco Rodriguez quería sattisfacer a Juan Delgado, diciéndole: "hombre, yo nunca fuí contra tí ni contra nadie", y haviéndole respondido el dicho Juan Delgado se bolbieron a asir a golpes y mucha gentte que havía acudido procuraba separarlos, lo que ejecutado después de costar mucha dificultad, resultó que el dicho Francisco Rodriguez sacó una herida en la caveza, aunque no se supo quién se la hiso porque no vio el ttestigo que los tres que reñían tubiesen armas, ni palos, ni piedras en las manos, y sólo se halló en las de Sebastian Delgado una pesa de fierro de a libra2 que estta se dijo, sin saver a quién lo oyó, que la havía sacado Francisco Rodriguez de la Palma, y también oyo decir que dicha questión se originó por haver pasado el dicho Sebastian en casa del dicho Rodriguez a decirle que su pan no estava falto, que lo pesase, y que de estas razones resultó el que riñesen, que es quanto save en razón de lo que le a sido preguntado, que todo dijo ser la Verdad so cargo de su Juramento; no firmó porque dijo no saver, y que es de edad de quarentta años, y dicho Señor Theniente lo señaló. Señal + del Señor Theniente. Geronimo Lopez Losano.

1.- Quimera, chimera, metaphóricamente se toma por pendencia, riña o contienda. (Metáfora del monstruo Quimera, como agregado y conjunto de cosas opuestas y diversas). Diccionario de Autoridades.
2.- Libra, peso antiguo de Castilla, dividido en 16 onzas y equivalente a 460 gramos. En Aragón, Baleares, Cataluña y Valencia tenía 12 onzas, 17 en las Provincias Vascongadas y 20 en Galicia, y además las onzas eran desiguales, según los pueblos. Diccionario de la RAE.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Querido Antonio;
Es muy tarde y me asomo a leerte antes de dormir, porque ahora mismo no tengo libro.
Es mucho más cómodo leer tumbada y apagar la lámpara de la mesita de noche , pero qué le vamos a hacer, como no quieres sacar nada impreso...
aquí me tienes , enchepada delante del ordenador.
Dejo este comentario como marcapáginas , o pasapáginas o como se diga.
Dulces sueños tengáis Cisco y tú.
Hasta mañana.

Antonio dijo...

Gracias, Reyes. Yo antes leía antes de dormir también, pero dejé la costumbre hace tiempo.
Ahora no tengo ni luz en el dormitorio. Una linternilla para casos de apuro.
Soy lo que muy bien expresa un vocablo muy hispano, muy antiguo y muy poco usado, pero muy preciso: un "cenaaoscuras". Creo que lo leí en uno de los Episodios Nacionales, de Benito P. Galdós.

Besos.

Los olvidados, 12q.

  [...] la implantación de las organizaciones obreras parece que fue, y actualmente de manera notable, bastante débil en el Aljarafe. Quizás...