miércoles, 9 de julio de 2008

Territorio y fronteras (VI)

El morabito de Castilleja era, de entre las tres clases existentes, de los del tipo ribat, los cuales por su situaciones fronterizas tenían un acusado carácter de fortificaciones militares. Eran en general edificios pequeños y cúbicos inspirados en la antigua Persia, llamados por los árabes Qubba, origen de nuestro vocablo "alcoba", o dormitorio, porque en ellos descansaban por las noches los ascetas. Solían construirse en partes eminentes y aisladas del terreno, cercanos a un manantial, pozo o rambla, y se dejaba en su entorno la fronda y árboles intactos, con uno de éstos sacralizado en el que los fieles colgaban obsequios y prendas. Proporcionaban baraka a la población asociada, y en ellos anualmente se celebraba la fiesta ritual de mawsim, a la que acudían gentes de lugares muy lejanos; no les faltaba su pequeño oratorio y su mihrab, y se consolidaron con la proliferación de ermitaños que trajo a Al-Andalus el puritanismo de almorávides y almohades a partir del siglo XI, ermitaños que arraigaron en la zona con firmeza y que recibieron veneración precisamente como una respuesta popular a esa religiosidad estricta que no admitía más que el dios abstracto de Mahoma. Ello no empecía, sin embargo, para que estos formadores de conciencias acudiesen a las mezquitas de Sevilla a instruirse, a establecer pactos o a consolidar lazos diplomáticos. El fenómeno del retiro en penitencia tuvo su origen en el norte de África donde, a medida que se extendía el Islam, las tribus bereberes reaccionaban contraponiendo su cultura religiosa autóctona, fuertemente morabitizante y con enorme predominio de la antropolatría.
Algunos ven el actual culto popular andaluz a santos y santuarios como una consecuencia que aquel movimiento. Y en nuestros días fundamentalistas islámicos arrasan a fuego morabitos, como el caso conocido recientemente en Ceuta.
Hubo santones ignorantes o depravados, ni más ni menos que como en la Iglesia Católica; en casos bien documentados, es sabido que estimulaban a sus feligreses por los caminos del vicio o participaban en el botín de bandas de salteadores a cambio de concederles beneplácito espiritual y uno de ellos en concreto rogaba a Alá para "que sus hijos fueran todos ladrones, y sus hijas todas prostitutas"; pero el miedo a sus poderes sobrenaturales, a sus sortilegios y maleficios, y la misma causal ignorancia hacía que las gentes los respetara manteniéndolos en sus pedestales. Obtenían tributos que el mismo sultán no lograba recaudar. Escribían versículos del Corán en papelitos y los vendían asegurando que interpretaban el porvenir. Fabricaban amuletos con huesos de ciertos animales y comerciaban con ellos diciendo que protegían contra enfermedades específicas, o contra armas blancas, o de fuego, etc. Hechiceros con poderes sobre las fuerzas de la naturaleza, los pescadores les ofrendaban los frutos extraídos del mar con tanto esfuerzo, con la finalidad de que aplacaran las tormentas, y los labradores les brindaban las primicias de sus cosechas, dejando los arados en su templete hasta la siguiente siembra, según un antiguo ceremonial vinculante.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Curioso curioso
...
daría cualquier cosa por dar con uno de esos personajes ...
en estos momentos necesito un talismán, y poco me importaría que fuera el ojo de un pescao , o el hueso de un conejo...
Qué interesante lo que escribes.
y qué inculta me haces sentir.
Abrazos.

Antonio dijo...

Eran de un machismo bestial.
De los de vara de avellano, para no mancharse las manos.
De los de pegar a las mujeres no por lo que hubieran hecho, sino por lo que fueran a hacer.

Y en teoría mucho libro sagrado, mucha oración y obras benéficas, pero sus mentes eran igual de sádicas que las de los sádicos de hoy en día; en la dominación completa encontraban un morbo tal que la moderna Viagra.

Imagínate de lo que hablaban bromeando con sus compadres en las tertulias mientras consumían sus drogas.

Imagínate a aquellas pobres indefensas violadas día tras día, bebiendo agua con los labios reventados, intentando conciliar el sueño tras las palizas, realizando sus necesidades fisiológicas entre insultos y amenazas...

Te aconsejo que ni sueñes con esos energúmenos. Afuera con ellos de tu Tierra.

Un fuerte abrazo.

Anónimo dijo...

Entonces no.
Me refería sobre todo al dominio de los elementos mágicos , pero todo eso es horrible...
de todos modos me acuerdo ahora de una muchacha a la que el novio encerró en un garaje y la mató con una cadena de la moto, un candado de los que llaman "pitón ", que la pobre se fue pal otro barrio morada como los lirios...y de otra a la que el novio prendió fuego y tardó varios meses en morir , envuelta en dolores atroces...
era madre de un niño o dos y sólo deseaba volver con ellos, hasta el ´último suspiro...y hay muchas más.
Decididamente estos tipos no se han ido de nuestra tierra.
Abrazos y enhorabuena de nuevo por tu obra en este blog.

Los olvidados, 12q.

  [...] la implantación de las organizaciones obreras parece que fue, y actualmente de manera notable, bastante débil en el Aljarafe. Quizás...